"Capitulo 21-Luchando juntos"

Eran alrededor de las tres de la tarde, los guardias rondaban la celda del moreno, vigilando cada uno de sus movimientos, aun sabiendo que todo lo que hacía dicho prisionero era dormir y comer. Como todos se encontraban en Suna, no era necesario seguir estrictamente las órdenes de la reina, porque aun si no lo hacían, ella jamás se enteraría porque estaba muy lejos de saberlo. Por ello, disfrutaron "Su día libre" olvidando todos sus quehaceres y disfrutando los lujos del castillo, incluso dejando su puesto de vigilar a Shikamaru.

Tras marcharse quien sabe a donde, el rubio entró sigilosamente a la celda, pensaba robar las llaves por la fuerza, pero al fin del cabo no fue necesario hacer daño alguno a los soldados, porque estaban tan despreocupados porque no se encontraba Tsunade, que habían tirado las llaves sin darse cuenta. Antes de salir de la fría prisión, el moreno hizo una serie de sellos para finalmente hacer una copia de él, entonces recién en dicho momento abandono el castillo junto al rubio. Sabía que el clon no tardaría mucho en desaparecer, por lo mismo debían darse prisa, antes que los distraídos guardias iniciaran su rutinaria ronda por la celda.

El rubio se las había ingeniado para robar todos los implementos necesarios para entrar a Suna, los mismos que el moreno de un coleta le había pedido antes de partir. En la salida de Konoha, se encontraban sus compañeros esperándolos con una sonrisa, aun sí sabían que dicha misión les costaría la vida o podría ser castigados severamente por la Reina, estaban dispuesto a hacer todo por impedir esa boda, porque como les decía Kakashi siempre "Los que rompen las reglas, son escoria. Pero los que abandonan a sus amigos son mucho más que eso", por lo mismo no abandonarían a sus compañeros de toda la vida.

Todos sonrieron a los recién llegados, Tenten llevaba una mochila muy pesada, nadie sabía que podría llevar en ella, quizás armas infería el moreno. Lee por su lado esbozaba una gran sonrisa, parecía emocionado como siempre por luchar contra la injusticia. Kiba junto a Akamaru y Shino los esperaban impacientes por marcharse de ese lugar. Saí también los observaba feliz, nadie podría interpretar que es lo que realmente sentía ese chico, dado que como había sido entrenado por grandes anbus, era imposible adivinar si realmente estaba de su lado o no, pero si Kakashi decía que era confiable, confiarían en él. Por último se encontraban los mejores amigos y compañeros de siempre del Nara, Ino como siempre los regañaba por tardarse tanto, mientras Chouji comía un paquete de papas.

-Bienvenido Shika-Sonrió Ino

-Gracias, no esperaba que estuvieras de acuerdo con este plan-Sonrió el moreno

-Sí esta idea fuera de Naruto, sería difícil de creer que conseguiremos algo. Pero como eres tú quién lo ha planeado, todo cambia-

-¡¿Eh?! ¿Por qué no confías en mi?-Gruñó Naruto

-Porque no eres del tipo de persona que pensaría un buen plan-Rió Kiba

-Exactamente- Asintió la rubia

-¡Eso no es cierto!-

-Sí lo es-Dijeron todos

-En fin-Comió una papa- ¿Cuál es tu plan Shikamaru?- Habló por fin Chouji

-Se los diré en el camino, por ahora debemos marcharnos antes que noten nuestra ausencia-

-¡Vamos!-

Todos corrieron en dirección a Suna, desapareciendo en un par de minutos. Aun si sus amigos no confiaran en sus planes, Naruto se sintió aliviado de tener tanto apoyo, hubiera preferido que el azabache de ojos negros estuviera entre ellos, pero con o sin él definitivamente salvaría a Hinata y le diría todo lo que había callado por meses.

Recorrieron el bosque en silencio, Shikamaru ya les había dado las indicaciones necesarias para sobrevivir en el trayecto y conseguir entrar a Suna. Lee era el único que iba hablando, emocionado por lo que estaban haciendo, aun si respetaba las leyes de Konoha, creía más en la amistad. Mientras que el resto iba sumido cada uno en sus pensamientos, Ino iba distraída por la presencia de cierto chico delgado de tez blanca y cabello negro, era guapo y al mismo tiempo misterioso. Kiba y Shino iban pensando en su camarada, ¿Cómo estaría Hinata en esos momentos tan difíciles? Aun si muchos creían que ella era tímida y frágil, por otro lado era realmente fuerte, lo más seguro es que se estaría reprimiendo, fingiendo que sus sentimientos no eran importantes, y que debía cumplir con su deber ante todo. El rubio de ojos celestes al igual que ellos, pensaba en la chica de larga cabellera negra azulada de ojos perla, lo que sentían el uno por el otro era correspondido, ¿Cómo había sido tan tonto para no darse cuenta? Ahora lo sabía, un poco tarde ahora que se iba a casar, pero él no lo permitiría, quería confesar sus sentimientos por ella y demostrarle que la haría feliz, todo este tiempo pensaba que estaba sufriendo solo con su partida, pero al final no era así, era mutuo, ambos estaban sufriendo por el mismo sentimiento, pero no lo sabían por supuesto, eran tan distraídos…

Chouji solo pensaba en comida, quizás que banquete habría en Suna con dicha boda, ojala pudieran asaltar cada uno de los salones principales y comer. Shikamaru pensaba en todos los momentos que había pasado con la rubia, quería verla, abrazarla, besarla y decirle que nunca más se apartaría de ella. Sí era necesario, había pensado en escaparse con ella, sí correr muy lejos donde nadie impidiera lo que sintieran el uno por el otro, pensaba llevarla a alguna aldea desconocida, un lugar tan distante de Suna y Konoha, que nadie conociera, entonces quizás se esconderían allí hasta que se cansaran de buscarlos. Era una locura, lo sabía, pero debía hacer algo. Pensar en estrategias como esas no eran propias de él, si alguien le hubiera dicha algo así en el pasado, de seguro habría pensado que era un necio. Pero el amor conseguía que uno se volviera loco, que perdiera el juicio de cierta forma, que olvidara las reglas que debía cumplir en la vida, y se dejara llevar por sus impulsos.

Una hora después, todos los soldados de Konoha habían vuelto a sus respectivos puestos, para fingir que habían cumplido con su trabajo. Uno de ellos caminó hacía la celda del moreno, estaba dormido nuevamente sobre su cama de madera.

-Hey chico ¿Cuándo vas a dejar de dormir?- Preguntó un hombre riendo- ¿Es lo único que haces?- Le habló de cerca, pero parecía no despertar- Sí eres tan tranquilo, no entiendo como te metieron aquí ¿Cuál fue tu crimen?-

El moreno no respondió, lo que enfadó al guardia que entró en la celda para despertarlo. No obstante, parecía que había entrado en un sueño profundo. Pensó que quizás no se encontraba durmiendo, sino que estaba muerto o algo así, asustado movió con cuidado, y en un pestañar de ojos, el clon desapareció. Alarmado, corrió a toda velocidad a dar la noticia, el prisionero se había escapado, sí Tsunade se enteraba de su incompetencia estaría perdido.

Temari vestía un lindo vestido color crema corto (Por supuesto, no soportaba los largos), su cabello rubio caía sobre sus hombros en formas de ondas, y sus ojos verdes parecían haber cambiado a un tono agua, debido a las lágrimas que reprimía. Había intentado escapar millones de veces ese día, pero Gaara parecía conocerla tan bien, que logró sorprenderla en cada uno de sus escapes. Nunca creía que llegaría ese día en que ella luciría un vestido blanco y caminaría al altar. Es cierto que toda niña a cierta edad fantasea con dicho momento, pero lo que estaba viviendo no se comparaba con lo que soñaba, ya que lo que sentía no era felicidad, sino todo lo contrario. Su hermano le había dicho que sonriera, pero no podía hacerlo, no era justo desperdiciar su sonrisa en alguien a quien jamás amaría, solo podría hacerlo si el novio fuera cierto moreno. Al recordar las promesas que le había hecho Shikamaru, sintió un nudo en la garganta, lo extrañaba más que nada, pero no podía culparlo por no haber cumplido con su palabra, porque lo habían encerrado en un calabozo contra su voluntad.

Su corazón pedía a gritos ser rescatada, era típico de las princesas medievales esperar a que su príncipe las salvara de situaciones como esas, pero ahora no podía vivirlo El moreno estaba encerrado, era imposible que lograra escapar y sacarla de ahí. Pero aun una pequeña parte de ella, tenía la esperanza de que él apareciera.

En la habitación de alado, se encontraba Hinata observando su reflejo en un espejo, Matsuri la peinaba con cuidado, tomando su cabello con una cinta blanca, cambiando su peinado habitual. No le gustaba para nada dicho peinado, le gustaba suelto, pero no podía decirle a Matsuri que lo cambiara, porque ella seguía las órdenes del castillo. Suspiró, de igual modo no quería lucir bien para esa boda, porque estaría demostrando que estaba feliz con su compromiso, pero no era así, no lo estaba…amaba a otro chico, para ser precisos amaba a Naruto, el príncipe de Konoha. Sabía perfectamente que aun si se casaba con otro chico, ella nunca olvidaría al rubio, siempre lo tendría en su interior. Intentaría reprimirlo quizás, como lo había hecho en otras ocasiones, pero jamás lograría sacarlo totalmente de sí. Kankuro era una buena persona, no lo odiaba, ni le desagradaba, pero eso no significaba que podía llegar a amarlo. Naruto era único para ella. Iban a ser las cuatro de la tarde, dentro de una hora y media más tendría que salir de esa habitación para casarse con un hombre que no amaba.

Shikamaru anunció a todos que Konoha ya los había descubierto, por ello dentro de poco podrían ser atacados por enemigos, así que debían estar alerta ante cualquier posible ataque. El bosque estaba terminando y dentro de poco tiempo se encontrarían en Suna, donde no habían grandes árboles que los protegieran, más bien había solo arena que podía ser vigilada por Gaara, así que correrían ciertos riesgos. Sí no fuera porque el pelirrojo había descubierto su pasadizo secreto del pueblo, podrían entrar por allí, pero debían idear otro plan.

Una extraña sombra los seguía en silencio, todos habían percibido su presencia, salvo Naruto que era más distraído, pero no podían concluir aun si se trataba de un enemigo o alguien más, por lo mismo solo podían guardar silencio y esperar que los atacara. Tras haber cruzado el bosque, se detuvieron entre unos arbustos para ver que hacer. No obstante, Shikamaru sabía que no podía hablar del plan teniendo a alguien más sospechoso entre ellos, por lo mismo aguardó en silencio junto con los demás.

-¿Qué sucede? ¿Porqué no nos dices tu plan?- Preguntó confuso el rubio

-Parece que no te has dado cuenta aun- Suspiró Kiba

-¿Eh? ¿Sobre qué?- Miró a todos aturdido

-Qué hay alguien más entre nosotros-

-¿A qué se refiere?- Miró hacía todos lados y comenzó a revisar cada arbusto- Yo no veo nada

Entonces lanzaron un kunai extraño que fue detenido por otro que logró bloquear el ataque hacía el rubio. En menos de un minuto un anbu cayó de lo alto de un árbol, derrotado frente a sus ojos. El rubio miró a todos que estaban igual de confundidos que él ante lo que le había sucedido al enemigo, ¿Quién los había salvado? Fue cuando el chico de cabello azabache y ojos rojos apareció frente a ellos con una sonrisa que incluso sorprendió a Naruto.

-Sasuke...-

-Llegué justo a tiempo-

-Es cierto, buen trabajo-Lo felicitó Shikamaru

-Pensé que no vendrías, pero me alegro verte aquí-Sonrió el rubio de ojos celestes

-Sí no hubiera sido por Sasuke, Naruto ya estarías muerto- Rió Kiba- No me dejas de sorprender, eres tan baka, no entiendo como Hinata puede fijarse en ti-

-Lo mismo me pregunto yo-Rió Sasuke

-¿Eh? ¿Qué están diciendo? No soy baka- Protestó enfadado

-De gustos no hay nada escrito ¿Verdad?-Sonrió Ino y Tenten asintió

-En fin, ahora que estamos todos y no hay nadie que nos observe. Sigamos con el plan-Anunció el moreno.

-¡Sí!-

Gaara se vestía para la ocasión en silencio, mientras Kankuro a su lado miraba pensativo hacía la ventana, no quería casarse, pero no podía contradecir al pelirrojo. De pronto, una extraña águila con un mensaje llamó su atención, al abrir la ventana el ave entró volando majestuosamente para aterrizar en la mesa. El pelirrojo lo miró extrañado y extrajo un pequeño papel que venía en él, al leerlo su rostro cambió radicalmente. Cuando el castaño leyó el contenido, comprendió inmediatamente el comportamiento de su hermano y suspiró, no podía creer que Shikamaru Nara había escapado de Konoha sólo por rescatar a su hermanita, eso demostraba lo mucho que la quería, por más que fuera un simple plebeyo tenía un gran corazón, definitivamente era el hombre indicado para la rubia.

Temari se encontraba mirando por la ventana aburrida, no sabía qué hacer para pasar el rato, pero menos quería que el tiempo avanzara, porque no se quería casar. Observó como Gaara hablaba seriamente con unos soldados que parecían prepararse para una batalla, no entendía que sucedía, ni comprendía porqué estaban cerrando todas las puertas del castillo...quizás algo se había salido de control, eso sería perfecto para poder escapar de allí. Salió al pasillo para hablar con Matsuri, de seguro ella sabría porque todos actuaban así, ella era su única amiga en ese castillo, de seguro ella podría responderle, nunca le mentía y menos podría hacerlo ahora. La última vez que la había visto se encontraba en la habitación de Hinata, quizás aun estaba allí, por ello esperanzada caminó hacía dicho lugar para preguntarle, pero sólo encontró a la chica de ojos perla mirando tristemente el espejo con su reflejo.

-¿Qué sucede? Temari-San-

-Venía a hablar con Matsuri acerca de algo, pero veo que no está aquí- Suspiró y luego sonrió- Mi hermano pareciera estar alertando a los guardias de algo, según lo que vi por la ventana hace unos minutos. Podría ser que este incidente, nos ayude a escapar-

-¿Eh? ¿Escapar?- Su corazón saltó deprisa- Pero no sé, seremos fugitivas y..no creo que pueda hacer algo así-

-¿Ni por Naruto?-

-Esto...pues...no lo sé-Se sonrojó

-Ves, podrías hacerlo por Naruto-

-Yo...-

La puerta se abrió de pronto, se trataba de Gaara junto con Hiashi que venían a buscar a las novias para llevarlas al altar, la boda se había adelantado...era una pesadilla para ambas, aun quedaba tiempo, no entendían porqué había tanta prisa. El hombre de ojos perla tomó a su hija del brazo y la acompañó por el pasillo, mientras la rubia miraba enfadada al pelirrojo, su hermano no lograría arrastrarla a dicho lugar, no lo haría, si quería llevársela tenía que ser sobre su cadáver. Gaara no comprendía como la rubia era tan infantil para hacer berrinches incluso en momentos tan cruciales como esos. Suspiró, se veía hermosa debía admitirlo, pero se vería mejor si sonriera, sabía que en esos momentos lo odiaba y que quizás no lo perdonaría jamás, sin embargo todo lo hacía por ella, lo mejor para Temari era estar a lado de un hombre de su mismo nivel social, en ves de quedarse con un plebeyo.

-Vamos Temari-

-No, no iré- Gruñó

-No me hagas las cosas más difíciles-

-¿Yo? Tú me estas haciendo todo difícil, no quiero casarme con él-Se cruzó de brazos- No lo haré-

-No me obligues a llevarte por la fuerza-

-Haz lo que quieras, llevarás mi cadáver entonces- Se sujeto de la cama

-Sigues siendo la misma niña de siempre-

-Así es, soy inmadura ¿Y qué?- Lo miró desafiante- Hay gente que me quiere de esta forma, infantil e inmadura-

-Estas hablando de ese plebeyo ¿Verdad?-Gruñó

-Por supuesto. Pero sabes "Ese plebeyo" como lo llamas, tiene nombre y es una excelente persona, además de ser dulce, divertido, romántico-

-No me importa las cualidades que tenga, él no es para ti. Son de diferentes clases sociales entiende eso-

-¿Porqué estas tan obsesionado con las clases sociales? ¿Es por lo que le sucedió a nuestra madre? ¿O es por otra cosa?-

-No sé de qué hablas-

-mmm aparte de adquirir las obsesiones de nuestro padre, no entiendo cuál es tu otro motivo- Susurró entonces pensó en su amiga- Sí no te importaran las clases sociales, podrías tomar en cuenta a Matsuri-

-¿Matsuri? ¿Qué tiene que ver ella aquí?-

-¿Nunca te has dado cuenta?- Preguntó confusa- No entiendo como puedes ser tan distraído

-¿De qué hablas?-

-Matsuri..siempre ha estado enamorada de ti-

-Pero ella...es una plebeya y-

-Dejando de lado lo de las clases sociales, ¿Pensarías en ella como algo más?-

-No lo sé- Susurró y luego volvió a mirarla seriamente- Ya es hora de irnos- La tomó del brazo- Hemos perdido mucho tiempo-

-No, espera Gaara-Gruñó- Aun no hemos terminado, espera-

La fuerza de la arena la obligó a soltarse de la cama y ser arrastrada hacía el pasillo. Pensaba que si distraía a Gaara con sus conversaciones, podría convencer a su hermano de retractar su palabra, pero no lo consiguió.

Frente al castillo, escondidos tras unas rocas enormes, se encontraban todos los fugitivos escuchando al moreno dar sus ordenes. Después de haber repasado el plan bien, se prepararon para atacar. Saí voló junto a Tenten y Lee sobre un águila gigante que había dibujado, la castaña lanzaría algunos shuriken desde el aire con explosivos, para distraerlos un momento y aprovechar la oportunidad de entrar para acabar con los guaridas principales. Ino se disfrazaría de una invitada perdida, para distraer a los guardías, mientras Kiba con Akamaru escavarían para entrar por otro lugar. Shino enviaría sus insectos para realizar una plaga en el castillo interno. Chouji crecería para atacar por el frente el castillo. entrarían Shikamaru, Naruto y Sasuke.

Alrededor del castillo habían tan sólo diez soldados vigilando, por ello Ino siguió con el plan y caminó hacía ellos, vistiendo un traje amarillo arena, para preguntarle algunas cosas. Extrañados miraron como la rubia de ojos celestes aparecía frente a ellos con una hermosa sonrisa.

-Identifíquese, porfavor- Anunció uno de ellos

-Mi nombre es Hikari, vengo como invitada de la novia de Konoha-

-¿Y dónde esta su carruaje?-

-Lo rechacé, porque quería venir caminando, ya que Konoha no queda tan lejos de aquí-Sonrió

-Ya veo...¿Dónde esta su invitación?- Preguntó otro confundido

-La he perdido...-Susurró triste

-¿Y como piensa entrar sin ella?-

-No lo sé, pensé que quizás como ustedes son tan buenos y guapos, me dejarían entrar sin ella-

-No creo que sea posible- La observó uno de cabello negro

-Pero...¿Que haré? Mi amiga Hinata se casa y no puedo perderme su boda- Sus ojos se nublaron, sorprendiendo a todos comenzó a llorar.

-Señorita, no llore- Otros cinco se acercaron preocupados

Kiba y Akamaru aprovecharon la ocasión para cruzar el castillo escavando. Mientras los insectos de Aburame iban entrando por los bordes silenciosamente, para no ser descubiertos.

-Veré si Gaara-Sama acepta-Sonrió uno dándole la espalda para ir a consultarte al Gaara.

-No, espera- Lo tomó del brazo -Gaara-Sama debe estar ocupado-

-E-Es verdad...debe estar por comenzar la boda-

-Pero esto es de suma importancia, debe enterarse- Dijo otro que caminó hacía la puerta

-Por favor espere- Susurró Ino y tocó sus dos dedos indices en forma triangular, para luego hacer su técnica de control de mente, logrando caer de rodillas, preocupando a todos.

-¿Que le sucede?- Se acercó el primero

-Debe estar cansada, debemos hacerla pasar-Sonrió el guardia de ojos grises siendo dominado por Ino

Entre todos tomaron a la rubia para llevarla al interior del castillo. Mientras Saí atacaba en el aire a los soldados que se encontraban supervisando sobre el muro. Tenten lanzó pequeñas bombas de humo para distraer a todos y entrar de un salto junto a Lee, que comenzaron a pelear con todos. Parecían ser miles de soldados que salían unos a otros, ya querían que aparecieran los refuerzos. Fue entonces cuando vio a los insectos de Shino que atacaban a algunos hombres que querían alertar a todo el castillo, y al poco tiempo lograron subir a la superficie Kiba con su perro.

Los hombre de Suna dejaron a la rubia en una banca en el jardín, mientras el soldado de ojos grises los seguía en silencio de regreso a la entrada. Todos hablaban acerca de la boda y otras tonterías, cosas que no le importaban a Ino en absoluto, todo el plan marchaba a la perfección, solo debía de alguna forma acabar con ellos para poder abrirle la entrada a los demás.

-¡Nos atacan!-Gritaron unas voces

-¿Qué? ¿Dónde?- Exclamaron algunos extrañados

-¡Debemos ir a ayudar!- Le dijo uno

-Sí...-Logró decir el chico de ojos grises

-¿Te sucede algo?-

-No, no es nada-Sonrió

-Debemos ir a ayudar- Anunciaron cinco de ellos desapareciendo en una nube

-¿Quienes son?-

-Son Ninjas de Konoha-

-¿De Konoha? Es decir...¿Esa chica esta con ellos?- Miraron hacía atrás confundidos- Debemos ir a acabar con ella, entonces-

-¡No! Esperen- Gritó el chico de ojos grises

-¿Porqué? ¿Acaso te has enamorado de ella? ¿O algo así?-

-No, no es eso. No debemos preocuparnos por ella ahora, debemos ir a acabar con los otros-

-Es verdad, vamos- Tres de ellos corrieron a atacar

-¿Y tú no vienes?- Gruñó un chico alto de unos veinte años mirándolo desafiante

-Por supuesto-

-¿Y bien? ¿Que esperas?-

-Nada, vamos-

-Tú no eres Katsuo, él no actuaría de ese modo-Tomó un kunoichi- ¿Quién eres?-

-No sé de qué hablas-

-Si sabes de lo que hablo-

Debía salir de ese cuerpo lo más rápido posible, si no quería ser lastimada. El tipo comenzaba a sospechar de ella, es más parecía que quería acabar con ella, aun sabiendo que estaría asesinando a su propio compañero, aunque no debía sorprenderse si en esa época todo podía pasar a costar de proteger a la realeza.

De pronto alguien apareció tras de él amenazándolo con un Kunai, "Detente" logró escuchar el soldado asustado, Ino sonrió al ver a Sai serio, había llegado justo a tiempo. Logró dejarlo inconsciente con un leve golpe, algo que no creía que fuera propio de él, pero en dichos momentos era necesario, aun si se veía un chico pasivo.

-¿Estas bien?-

-Sí, gracias-

-Es hora que abras las puerta y te liberes de ese cuerpo-

-Tienes razón-Se dirigió hacía la puerta y intentó tirar de una cadena para abrirla, pero no podía, aun si poseía la fuerza de un hombre en esos momentos

-¿Necesitas ayuda?-

-No, no es necesario...-No alcanzó a terminar la frase, porque Saí la ayudó raudamente y logró abrir la puerta-

-Oh...Gracias-Sonrió- Otra vez- Y se sonrojó, aunque en el cuerpo de un hombre comportarse así, se veía mal- Voy a salir de este cuerpo, tendrás que acabar con él ¿Podrás?-

-No te preocupes, me encargaré yo-Apareció Kiba

-Esta bien, ¡Liberación!-

Ino volvió a su cuerpo situado en una banca en el jardin, sus mejillas estaban sonrojadas, Saí de verdad era muy guapo, aun si pensaba que no era tan fuerte, ahora la había sorprendido. Suspiró, no podía pensar en ese tipo de cosas en esos momentos, debía concentrarse en seguir con el plan, antes que alguien los descubriera, aunque era obvio que se enterarían todos tarde o temprano, cuando se percataran que nos estaban siendo protegidos, ya que todos habían sido derribados.

El rubio junto a sus dos mejores amigos ingresaron al castillo, todo marchaba perfectamente, como si estuvieran en guerra todos fueron a darle sus informes al moreno. Todos habían derrotado a los soldados perfectamente, el único que había logrado dañar más el castillo había sido Chouji con su gran tamaño. Pero eran pequeños detalles. Entraron al jardín que era lo importante, ahora debían ver como ingresar a la sala de ceremonias, pero para hacerlo debían cruzar el interior. Kiba con Akamaru habían hecho un túnel secreto para caminar por allí, según los cálculos del moreno de cabello castaño saldrían un poco antes de la puerta, pero no podrían asegurar si no hubiesen soldados custodiando todo.

Las dos novias se encontraban ingresando a la ceremonia, Hinata había sido la primera en entrar caminando junto a su padre que miraba seriamente, ella no podía encontrarse más desdichada, no quería casarse...pero no sabía como evitarlo, además Kankuro era una buena persona como para dejarlo plantado. Neji la observaba pensativo desde uno de los asientos, había hablado con ella antes, diciéndole que sí ella quería acabar con la boda, él haría lo posible por rescatarla, aun si le costara el puesto del Clan Hyuega. Pero ella se mostraba insegura e indecisa ante que decisión tomar, y ya se encontraba a minutos de entregarse a otro hombre, debía pensar rápido. Luego de situarse al lado de Kankuro que fingió una sonrisa al verla, llegó el momento de la rubia que no podía fingir nada, no quería casarse y había amenazado a su hermano que si no detenía todo ahora, iba a hacer un escándalo, solo debía encontrar el momento indicado para hacerlo.

Kiba junto con los demás caminaban a través de un túnel subterráneo, se sentían tontos por no haber pasado por allí en un principio, en ves de esperar que Ino les abriera la puerta, pero podrían ocupar ese mismo camino para poder escapar, ya que los dirigiría al interior del bosque.

-¿Estas seguro que es por aquí?- Preguntó el rubio confuso

-Por supuesto, Akamaru me lo notificó-

-Mis insectos también lo confirman-

-Esta bien-Suspiró el rubio-¿Cuanto falta?-

-Pocos, dentro de 15 minutos estaremos allí-

-No podemos tardar mucho, debemos impedir esas bodas-

-Parece un niño pequeño-Rió Tenten

-Así es, siempre actuando tan infantil-Gruñó Ino

-¡No soy infantil! Diles algo Shikamaru-

-Dejen de molestar a Naruto- Suspiró Shikamaru- Le cuesta madurar-

-Es verdad-Susurró el azabache

-¿Eh? Son amigos buenos para nada-

-¿Qué es ese ruido?- Preguntó extrañado Lee- Parece una voz del más allá que esta dictando algo.

-mmm parece ser un religioso- Comentó Saí

-Así parece- Susurró Shino conociendo ese tipo de palabras- Parece que estamos cerca de la capilla-

-Debemos salir entonces-Sentenció el moreno

Kiba salió subió a la superficie de un salto, creando una apertura para que los demás pudieran entrar. "Nara, tenemos un problema" Susurró Kiba, viéndose rodeado de soldados que lo miraban con enfado. Todos salieron aturdidos y se encontraron con la multitud rodeándolos. El rubio rió nervioso sabiendo a que se refería Kiba con el problema que tenían, todos miraron al moreno suplicantes para que ideara un plan rápido para que pudieran salir de allí, pero él solo guardaba silencio pensativo. Luego de unos minutos anunció que debían dispersarse, no le iba a dar ordenes a nadie, ya que confiaba en las capacidades de cada uno y sabía que podrían lograr enfrentar a todos. Dicha confianza en ellos, logró impulsarlos a dar lo mejor de cada uno. Sasuke utilizó su Sharingan para amenazar a todos y luchó con su kunai, mientras Tenten con Ino lo hacían a su manera esquivando los ataques de los enemigos por otro lado, Shino y Kiba como siempre participaban juntos, Saí logró coordinarse con Lee, y Chouji logró derribar a todos tras escuchar un insulto proveniente de ellos, lo habían llamado "Gordo". Quedando el moreno y el rubio solos contra cuatro, Naruto sonrió haciendo un Jutsu de clones, mientras Shikamaru a su espalda realizaba sus técnicas.

-Nos queda poco, Shikamaru-Sonrió

-Tienes razón, debemos acabar pronto con ellos-

-Sí, sería injusto fracasar después de todo nuestro esfuerzo y el apoyo de los demás-

-Estoy de acuerdo-

-Por lo mismo, creo que debes correr-

-¿Eh? ¿A qué te refieres?-

-Que ve tu primero, yo te alcanzo- Sonrió

-¿Lograras hacerlo?-

-Por supuesto, todo por Hinata-

-Esta bien, nos vemos-

El moreno corrió hacía la puerta de una pequeña iglesia, derribando cualquiera que se cruzara en su camino, no pensaba detenerse por nada del mundo. Aun sí habían más soldados en el interior, los detendría, porque amaba a la rubia y no permitiría que se casara con otro hombre que no fuera él. Todo lo que estaba haciendo era problemático, lo sabía más que nadie, pero por esa mujer problemática estaba dispuesto a hacer todo. Suspiró de cansancio cuando logró llegar a la pequeña puerta dorada, finalmente había llegado...esperaba que no fuera tarde, solo el tipo de sujetos estúpidos entraba por la puerta principal, pero él sería ese tipo de persona esta vez.

La puerta se abrió de repente, todos miraron extrañados hacía atrás ¿Quién podría ser capaz de interrumpir tal acontecimiento? La rubia pensaba que aquel momento era el indicado para escapar, ya que estaban todos distraídos en el recién llegado, pero no esperaba que ese invitado desconocido fuera el hombre que amaba. Hasta que Hinata le sonrió, entonces supo de inmediato que se trataba de él.

-¿Qué haces aquí?- Gruñó Tsunade

-Es de mala educación venir sin ser invitado- Habló Gaara mirándolo con odio- ¿Qué crees que haces aquí?-

-He venido por Temari-

-Shika...-Susurró la rubia sorprendida, no pensaba que él sería capaz de hacer todo eso por ella, de estar allí en ese lugar y en ese momento para rescatarla.

-¿Como pudiste entrar así? ¿Has tenido la osadía de acabar con todos mis soldados tú solo?-Gruñó Gaara

"No ha venido solo" Dijo una voz que todos reconocían a la perfección, se trataba del rubio que le dedicaba una sonrisa a la chica de ojos perla que lo observaba sonrojada, al fin había llegado, había tardado con los últimos soldados, pero lo había logrado después de todo. Tsunade lo miraba con ira, ¿Cómo era capaz de enfrentar a los de su misma línea real? Con tal atrevimiento sería castigado de por vida, y por supuesto no sería rey de konoha ni ahora en mil años.

-Hinata, he venido por ti. Sé la verdad y no permitiré que te cases con alguien que no quieres- Miró a Hanabi que se encontraba sonriendo levemente en un asiento junto a Neji- Para eso estoy yo-

-Naruto me sorprende que hayas venido a acompañar a este plebeyo, aun considerando que yo te creía un gran amigo-Dijo el pelirrojo

-Lo siento Gaara, pero al igual como tengo amigos como tú, también tengo otros que necesitaban mi ayuda- Sonrió- Además de que yo tenía asuntos pendientes con Hinata-

-Pero no entiendo como ustedes dos fueron capaces de derrotar a todos los soldados del castillo- Murmuró Sakura confundida

-No estamos solos-Sonrió el moreno

-¿Quién más ha venido?-Preguntó confundida Shizune

De pronto la puerta se abrió extrañamente, entonces apareció el azabache preguntando si necesitaban refuerzos. Sakura dejó escapar su nombre en un susurro, cuando él la miró, se sonrojó un momento y luego desvió su mirada para fingir que no se alegraba de verlo, porque no tenía porqué estarlo después de todo lo que había pasado.

La rubia de ojos verdes quiso correr hacía el moreno para abrazarlo, pero no lo logró fue interrumpida por el brazo de Gaara que la obligó a detenerse.

-Temari- Susurró el moreno caminando hacía ella

-¡Detente!- Gritó Gaara creando una pared de arena para evitar que se encontraran

-Gaara, entiendo que no soy del tipo de personas que quieres cerca de tu hermana, porque es cierto no pertenezco a la misma clase, pero no porque no lo sea significa que no la haré feliz-

-¿Cómo lo sabes?- Apartó la arena de él- ¿Puedes apostarlo?-

-No me gusta apostar, es muy problemático-Suspiró y luego dirigió su mirada seria hacía él- Pero te lo puedo demostrar-

-Pierdes tu tiempo en convencerme, Gaara-

"No quería llegar a esto, pero" Susurró, para luego hacer una señal hacía una ventana y lograr que alguien lanzara una bomba de humo que provocó que muchos salieran a toser al jardín. Gaara se cubrió los ojos enfadado, intentando identificar a su hermana entre la neblina, pero no lo consiguió, ya no estaba.

Sakura tosía sin control, no entendía quién había hecho eso, pero ahora ese no es el problema, sino era salir de allí lo más pronto posible. En medio de la niebla, observó los ojos rojos del azabache que parecían brillar entre las tinieblas, en un raudo movimiento la tomó de la mano y la sacó del lugar.

Neji se aseguró que Hanabi y Hiashi escaparan a salvo, para luego dirigir su mirada hacía su prima mayor ¿Dónde estaba? ¿Le habría pasado algo? El moreno no era de los que tiraba bombas de humo para escaparse, eso pertenecía a otra persona...Tenten ¿Acaso ella también se encontraba allí? Activó su Byakugan y logró encontrar a Hinata que era tomada en brazos por el rubio, aun si era un poco descuidado de su parte dejarlos marchar, sabía que estaría mejor a su lado que en ese lugar.

Todos se encontraron en el interior del bosque, tras haber recorrido juntos el túnel secreto que había preparado Kiba, Shikamaru y Temari iban tomados de la mano, la rubia esbozaba una gran sonrisa, ni en sus sueños más locos habría imaginado que el moreno la rescataría de la boda y además se casaría con ella, estaba realmente feliz. Hinata dormía plácidamente en los brazos del rubio, mientras Kiba y Shino los seguían confusos. Saí charlaba con Ino, nadie sabía que cosas podrían tener en común, pero hablaban como si se conocieran de toda la vida. Chouji comía algunos queque que había robado de la cocina junto con Lee, Sasuke y Sakura se miraban sin decir nada.

-Sasuke-Kun...¿Qué haces aquí?-

-Me han pedido que los ayudara y he venido-

-Ya veo...-Susurró y intentó soltarse de su mano- Gracias por salvarme de la bomba de humo, pero debo regresar-

-No es necesario que lo hagas-

-¿De qué hablas?-

-No tengo tiempo para explicarlo ahora, vamos-

-¿Eh? ¿A donde?-

-Lejos de aquí-

-Pero...-

-Confía en mi, Sakura-

Ella asintió nerviosa, mientras seguía al azabache que caminaba con los demás. Tras de ellos caminaba la castaña de dos coletas lastimada, al parecer había sido herida por un kunai extraño que apareció de la nada, y ahora sangraba su brazo izquierdo. No había visto a Neji, pero por lo menos todo el plan había salido perfectamente. De pronto se sintió cansada y comenzó a ver borroso, no entendía que le sucedía...quizás era por la herida que le estaba quitando energías. Suspiró, debía avanzar, pero apenas podía ver a los demás.

-¿Necesitas ayuda?-

-¿Eh? Neji-Susurró sorprendida al ver al castaño con un kimono negro

-No te ves bien, Tenten-

-Pues...-

-Necesitas verte esa herida- La observó preocupado

-¿Esto? No es nada-Fingió una sonrisa que se volvió en mueca

-Si no detienes la hemorragia podrías desmayarte-

-No creo que sea tan grave-

-Vamos- Tomó su mano

-¿Qué haces? Neji-

-Te ayudo a seguir a los demás-

-Pero...pensé que te quedarías con tu clan-

-No, solo había venido por la seguridad de Hinata-Sama...ahora no es necesaria mi presencia-

Los dos castaños caminaron siguiendo a los demás, que no tenían idea a donde se dirigían, solo sabían que debían escapar de allí lo más pronto posible. Después de varias horas corriendo, se detuvieron para preguntarle al moreno a donde se dirigían, claramente no podrían regresar a Konoha, ya que todos los estarían buscando. Pero como no tenía donde más ir, Shikamaru pensó en el Castillo encantado, dicho lugar era desconocido para los demás habitantes de Konoha, por ellos nadie sería capaz de buscarlos allí. El problema sería como llegar a él sin cruzar la entrada principal, mientras el moreno pensaba, la rubia sonrió de la nada diciéndoles que conocía un atajo para aparecer en él sin ser visto por los demás, ruta que Hinata también conocía, pero aun dormía profundamente sin percatarse que se encontraban lejos de Suna escapando como fugitivos.

Continuará...

Konichiwa!

¿Como están? Espero que bien

Claramente este no es el final de la historia, sino que es el penúltimo capitulo.

Lamento la demora, espero que sea de su agrado y corregiré los errores después.

Comenten onegaiii

No sé cuando actualizaré

Cuidense!

Sayonara