* Soledad Rodriguez Blaine ha sufrido mucho y Kurt llegó en el mejor momento y ambos están dispuestos a hacerse felices mutuamente :) Pronto se sabrá lo que tiene Blaine en el rostro y Kurt lo convencerá de un cambio de look ;)

* brendaledesma33 Blaine pasó por mucho, pero Kurt no lo va a dejar solo. Me alegra que te gustara la canción, la amo y sí, me pareció perfecta para esta historia :')

* Georgi G. Siii, finalmente son novios :")

* Angii Jimenez Que leyeras todos los capítulos en un día fue increíble :O Me alegra muchísimo que esta historia tehaya atrapado y que te haya tocado *-*

* Obed Lopez Sabes que te adoro y me alegra cada vez que puedes leerme :) Mantente siempre firme! Aquí tienes un nuevo capítulo, espero lo disfrutes. Besos

* PameCrissColferette Me alegra muchísimo que te esté gustando tanto :) Sí, son divinos.

* robinnxc Después de todo lo que ha vivido Blaine, necesita amor y un poco de esa dulzura de Kurt. Finalmente sus sentimientos quedaron al descubierto :)

* jeny Sí, su tío es terrible y le hizo la vida insoportable :(

* Candy Criss Muchas gracias! Me alegra que te haya gustado :) No, esa canción es de Ne-Yo, pero para el fic definitivamente va en versión Glee, es hermosa así *-*

Pobre de Blaine que pasó por tanto y esas parejas que tuvo no lo merecían definitivamente, pero ahora llegó Kurt a su vida.

Sí, se sabrá más de la historia de Kurt, Blaine querrá conocer su pasado, aunque eso no será muy bueno al comienzo.


CAPÍTULO 21:

"A Salvo"


Blaine despertó y sintió a alguien en su cama, no estaba pegado a su cuerpo, pero si lo suficientemente cerca como para sentir el calor que irradiaba, por un momento se asustó y abrió los ojos haciendo fuerza y luchando contra el sueño que todavía sentía y fue cuando vio a Kurt plácidamente dormido y sosteniendo su mano. De pronto recordó todo lo que había pasado y no pudo evitar sonreír y sentirse afortunado de que la vida le hubiese puesto a Kurt en su camino, pero de la misma forma no pudo evitar empezar a llorar al pensar en cómo era posible que alguien tan maravilloso se hubiese fijado en él.

- Detente Blaine – se dijo a sí mismo – deja de decir esas cosas, estás sucio y roto, pero todavía vales aunque sea un poco, pero vales, tienes que creerlo, por Kurt.

- Claro que vales – dijo el ojiazul haciéndolo asustarse – vales mucho y no tienes que creerlo por mí, sino por ti.

- No quise despertarte, lo siento.

- Está bien, no te preocupes. Me alegra que estés tratando de cambiar la perspectiva sobre ti y sé que no será fácil, pero lo vas a lograr – se acercó y le dio un beso suave en la comisura de los labios – estoy aquí contigo y lo haré a lo largo de todo el camino.

No quiero que llores más por favor – empezó a besar cada una de las lágrimas que caían invasivas, Blaine lo miró fijamente y lo besó profundamente, luego de eso permanecieron acostados dándose pequeños besos hasta que Kurt se levantó para preparar algo de comer.

- Quiero contarte el resto de la historia, creo que si no lo hago ahora, no podré después. En este momento es cuando siento el valor para hablar de ello.

- Seguro Blaine, hubiera preferido que te tomes un descanso, porque no ha sido fácil recordar todo, pero si sientes que es el momento, estoy listo para escucharte – se sentaron en el sofá y el castaño tomó la mano del ojimiel entre las suyas y éste respiró profundamente.

::::::::

Mi tío empezó a cuestionarme luego de un tiempo por qué Lisa ya no iba a la casa, así que tuve que decirle que habíamos terminado y él se empeñó en que debía conseguir otra novia, me atormentaba con lo mismo todos los días y una noche le dije que me dejara tranquilo, que no me interesaba tener otra novia y él empezó a ofenderme, decía que si nuevamente había recaído en la porquería de ser homosexual, él me iba a quitar eso a golpes y que no descansaría hasta conseguirlo. Con todas las cosas que me habían pasado más sus insultos, me sentía furioso y esa noche decidí enfrentarlo.

Ya no era el chico de 13 años asustado que llevó a vivir a su casa, había crecido y me sentía más fuerte físicamente, iba a cumplir 17 años, ya le había aguantado muchas cosas y no estaba dispuesto a que eso continuara, por primera vez me defendí, contesté cada una de las cosas que me espetó y le dije todo lo que pensaba de él y como el alma de mi padre probablemente no tenía descanso porque había confiado en él para que me cuidara y sólo me había maltratado. Cuando me quiso pegar, lo empujé y le grité que nunca más iba a permitir que me pusiera una mano encima, tomé la llave del cajón y me encerré en mi habitación.

Él estaba como loco golpeando la puerta, parecía que en cualquier momento iba a tirarla, afortunadamente eso no sucedió. Esa noche no pude dormir, tenía miedo de que lograra entrar y me sorprendiera dormido, entonces no podría hacer nada para defenderme.

Los siguientes días fueron una tortura, permanecí encerrado y él cada cierto tiempo empezaba a golpear la puerta y a gritarme todo tipo de cosas y que no se iba a mover de la casa hasta que yo saliera, que tendría que hacerlo en algún momento o morirme en la habitación, pues no iba a resistir seguir sin comer nada y tenía razón, me empezaba a sentir mal y el estómago me dolía mucho, pero definitivamente no pensaba darle el gusto de que me volviera a hacer daño.

::::

A la mañana siguiente lo escuché discutir por teléfono, por lo que escuché, lo llamaban del trabajo ya que no se había presentado y fue cuando me di cuenta de que mi tío no estaba bien, había tanto odio en él, que por dañarme había descuidado todo, hasta su trabajo, y fue cuando sentí miedo en verdad. Tenía que irme de esa casa de inmediato, así que comencé a empacar lo poco que tenía, básicamente era mi ropa y el material de la escuela.

Mantenía la esperanza de que él se fuera y así pudiera escaparme. Cuando escuché la puerta de la casa cerrarse, sentí un gran alivio, sabía que esa era mi oportunidad para alejarme de ese lugar. Esperé lo que consideré un tiempo prudencial antes de abrir la puerta, sólo para asegurarme de que no sucediera que por esas cosas de la vida él fuese a regresar y me encontrara.

Salí con mi maleta despacio, como si alguien pudiese escucharme, creo que estaba paranoico en ese momento luego de haber estado encerrado por tanto tiempo, me dirigí a la cocina, necesitaba comer algo, me sentía débil y el dolor de estómago me estaba matando. No podía creer lo que veía, las repisas donde hay alimentos guardados, estaban cerradas con candado y el refrigerador estaba vacío, así se aseguró que no pudiera comer nada y sabía que estaba débil, por lo que no llegaría lejos.

Y entendí que no se trataba de que mi tío estuviera lleno de resentimiento y odio hacia mí, se trataba de que estaba mal de la cabeza. Me sentí aterrado en ese momento, pero en cierta forma agradecido, porque si él estaba tan mal, era un milagro que yo siguiera vivo o que no me hubiese hecho algo muy malo.

El dolor de estómago cada vez era más fuerte, así que tuve que sentarme en el sofá, sabía que no podía perder tiempo, ya que nada me aseguraba que mi tío no regresaría en cualquier momento, ahora lo creía capaz de cualquier cosa. Debido a que el dolor se empezaba a intensificar, decidí llamar a mi abuelo para que me fuese a buscar, pero no estaba en casa, así que le dejé un mensaje en la contestadora indicándole que no me sentía bien y que necesitaba que me recogiera. Sólo me quedaba esperar que escuchara el mensaje a tiempo.

Me di cuenta de que era un error permanecer en esa casa, sabía que el dolor no me iba a dejar avanzar mucho, pero por lo menos podía esconderme en algún lugar cercano hasta que mi abuelo llegara. Salí de ahí y me metí detrás de unos arbustos sentándome a esperar, no sé cuánto tiempo permanecí escondido, pero se me hizo eterno. De pronto recordé que había dejado mi celular en la mesa central, junto al sofá y tal vez mi abuelo podría estarme llamando, ya que en el mensaje le pedí que me avisara cuando estuviera cerca, así que necesitaba regresar a buscarlo.

Y ese fue mi más grande error, entré a la casa y avancé hacia la mesa, pero mi teléfono no estaba, pensé que tal vez por el dolor que sentía, el cual se agravaba más a cada minuto que pasaba, me había confundido y lo había dejado en otro lugar. Empecé a buscarlo desesperado y fue cuando escuché su voz.

- ¿Se te perdió algo? – preguntó sarcásticamente y giré para encontrarme con mi tío sosteniendo mi teléfono. ¿Cuándo regresó?, no tengo la menor idea, pero eso me hizo pensar que permanecí detrás de los arbustos más tiempo del que había imaginado.

Traté de correr, pero el maldito dolor no me permitía moverme con agilidad, así que resultó más fácil para él agarrarme de un brazo y empezar a agredirme, por más que quise defenderme como la vez anterior, estaba muy débil por pasar tantos días sin comer absolutamente nada, así que no fue mucho lo que pude hacer realmente.

Tenía mucho miedo, llegué a pensar que tal vez esa era mi fin cuando sentí sus golpes con tanta furia y todos sus insultos. Mentiría si te dijera con qué me estaba pegando, porque antes de darme cuenta estaba en el piso y por reflejo, lo que hice fue cubrir mi cabeza con los brazos mientras me seguía atacando como una fiera salvaje.

Supongo que debo haber perdido el conocimiento porque no recuerdo más, hasta cuando abrí los ojos y vi a mi abuelo arrodillado al pie mío, me sacudía tratando de hacerme reaccionar, pude girar un poco la cabeza y vi el terror en sus ojos y las lágrimas rodando sin control. Me decía que resistiera, que la ambulancia estaba en camino y cerré los ojos.

Cuando desperté, estaba en una cama de hospital, con mi abuelo sentado a mi lado, sosteniendo mi mano, claro que me tomó un tiempo darme cuenta de donde estaba y entendí la gravedad de lo que mi tío me había hecho.

::::

Empecé a llorar en silencio, pues no quería despertar a mi abuelo, pero empecé a sentir un dolor agonizante en todo el cuerpo y solté un grito que no pude controlar. Nunca había sentido tanto dolor en mi vida, era terrible, enseguida tenía a mi abuelo tratando de calmarme y a los médicos revisándome e inyectándome varias cosas.

Los siguientes días los pasé en el hospital y mi abuelo intentaba que le diga lo que había ocurrido, pero yo no estaba listo para hablar. Me dieron el alta y fuimos a su casa, me dijo que él que me iba a cuidar hasta que estuviera bien. Pasaron dos días cuando me contó que había hablado con mi tío y entré en pánico, literalmente tuve un ataque de pánico, pero afortunadamente mi abuelo había contratado a dos personas para que lo ayudaran conmigo y uno de ellos creo que me sedó.

Cuando volví a despertar, le dije a mi abuelo que le contaría todo y así lo hice, le conté absolutamente todo, desde el día que mi tío me llevó a vivir con él hasta lo que sucedió antes de que él me encontrara en el piso de la casa.

Nunca vi a mi abuelo tan mal y tenía miedo de que algo le pasara, por su salud no debía tener esa clase de impactos, pero era inevitable hacerle saber lo que me había ocurrido. Fueron días terribles porque era revivir cada cosa por la que pasé, pero él permaneció a mi lado y se culpaba por no haberse dado cuenta.

Cada noche tenía montones de pesadillas, fue todo un proceso poder empezar a dormir tranquilo. Cuando mi abuelo me dijo que iba a demandar a mi tío, le pedí que lo que yo quería era que consiguiera mi custodia, yo seguía siendo menor de edad y mi tío podía llevarme con él cuando quisiera y eso me aterraba.

No tenía idea de lo que mi abuelo había hecho, pero pocos días después me contó que ahora él tenía mi custodia, no lo podía creer, así de fácil había resultado y pensé en lo estúpido que fui, porque si le hubiese contado todo desde el principio, me hubiera ahorrado tanto sufrimiento. Con el tiempo me enteré lo que mi abuelo hizo y aunque me enojé al comienzo, luego se lo agradecí infinitamente.

Había sido rescatado del infierno en el que estuve por dos años y no lo podía creer, a veces me parecía que estaba soñando y que despertaría en cualquier momento, pero no, esa era mi nueva realidad, estaba en un ambiente seguro, en donde podía sentirme tranquilo cada día y mi abuelo lo había logrado.

::::::::

- Lo siento Kurt, mojé toda tu camisa – dijo entre sollozos.

- Eso no importa. Dios, no puedo creer que pasaras por todo eso – dijo el castaño llorando – no fue justo – abrazó más fuerte al ojimiel y éste se aferró con todas sus fuerzas a Kurt.

Lloraron abrazados por un largo tiempo hasta que Kurt se limpió las lágrimas y tomó una gran bocanada de aire - no merecías lo que pasó Blaine. Sin embargo el pasado no se puede cambiar, pero sí puedes construir un nuevo y mejor futuro y yo estoy aquí para ti y estaré a tu lado en todo momento. Te lo prometí antes y lo sostengo, nunca, jamás te voy a dañar de ninguna forma, voy a cuidarte siempre y darte todo el amor que mereces.

- No quiero que sientas lástima por mi Kurt.

- Blaine, sabes que te quiero y que estoy enamorado de ti, ni siquiera te atrevas a pensar en que siento lástima por ti, porque no hay nada más lejano a eso. Te quiero con todas mis fuerzas y soy feliz de tenerte conmigo.

- Tengo miedo de que dejes de quererme.

- Nunca voy a dejar de quererte Blaine, nunca, lo sé, mi corazón me lo dice.

- ¿Estás seguro? Porque no he terminado de contarme sobre mi pasado y hay cosas que hice de las que no estoy orgulloso y cuando las sepas, tal vez te des cuenta de que ya no me quieres en tu vida.

Kurt acunó el rostro de Blaine con sus dos manos y lo miró fijamente – eso no va a pasar – lo besó con todo el amor del mundo.