Aclaración: todo lo que reconoscan acerca de twilight, pertene a S. Meyer, el resto hace parte de mi loca imaginación.
Nota: hice algunas pequeñas modificaciones apartir del capitulo 18, aunque son pequeñas, solo les digo para los que me siguen.
Confiando el secreto
Narrador POV
La escena de esa mañana protagonizada por los Cullen y por Reeves, les dio bastante, a los alumnos de instituto de Forks, para hablar. Todos sabían de los altibajos que tuvieron Dylan y Bella en el pasado, por lo cual no entendían como en dos semanas ellos no solo se hayan peleado si no que hayan terminado y para mayo sorpresa de todos, al parecer las Denali, o por lo menos Kate parecía ser su niñera personal.
Durante toda la mañana Bella no se encontró ni un momento a solas, o era con Alice, o era con Kate, la cual no se separó ni un solo momento de ella entre clases, la dejaba en la puerta de las salón y al terminar la clase ella ya la estaba esperando.
Al terminar el cuarto periodo de clase, no era solo Kate la que estaba esperando a Bella, Alice también se encontraba ahí, y más atrás Jasper.
– ¡Te tengo una súper buena notica Bella! – Dijo Alice, saltando de la felicidad.
– ¿Que pasa Alice? –preguntó Bella extrañada.
–Almorzaras con nosotros.
– ¿Por qué?
–Porque como ya terminaste con Dylan, te podrás sentar con nosotros.
–Mmmm Alice, no me sentaba con ustedes porque estaba con Dylan, él no tenía nada que ver, Kate no se sienta con ustedes, y yo me siento con ella, así que no te lo tomes a mal, pero almorzare con Kate y con Ángela, así que nos vemos en la siguiente clase, adiós Alice.
–Pero Bella…
–Déjala Alice te dije que ella no se iba a sentar con nosotros –dijo Rosalie que acaba de llegar para irse con Alice y Jasper a la cafetería.
–Cállate Rose.
–No me voy a callar solo por decir la verdad –le dijo enojada, pues ya le había dicho que no perdiera el tiempo con una humana, y mucho menos con ella –Vamos a la cafetería Emm – dijo sin darle tiempo a Alice, de que contestara – Ah, por cierto Alice, de camino hacia acá, me encontré con Heidi, y me dijo que ella y Edward, no almorzaran con nosotros, ya que lo harán juntos.
–Maldición ¿por qué?
–Vamos Alice, no hay que ser un genio, para saber que Heidi, le quiere sacar información a Edward de la tan últimamente nombrada Chris –le dijo Tanya, la cual pasaba en ese momento por ahí.
– ¿Cómo lo sabes?
–Sencillo mi querida Alice, porque si mi querida hermana fuera la afortunada novia de Edward, ella haría exactamente lo mismo –contesto Irina antes que su hermana.
–Yo también quiero saber quién es la tal Chris –dijo desinteresadamente Kate, mientras Bella guardaba un cuaderno que tenía en la mano
–Yo digo que es como nosotros… –dijo Emmett, el cual quería saber también acerca de Chris.
–No lo creo…
– ¿Por qué no lo crees Tanya?
–Porque si fuera así, él nos lo había dicho, o por lo menos en algún momento habría hablado de ella.
–No me quiero meter en lo que no me incumbe, es más creo que ni siquiera le caigo bien a Edward, pero yo estoy de acuerdo con Tanya, Chris, no debe ser como ustedes, y con miedo a equivocarme, por la cara que hizo ayer, lo más seguro es que en este momento Chris, este muerta…
– ¿Qué dices? –hablo por primera vez Rosalie, la cual todavía no se había ido, por estar esperando a Emmett
–Lo que dije Rosalie, para mí, él estuvo enamorado de ella, pero está muerta, sería lógico, y más si Carlisle la conoce.
– ¿Cómo lo sabes?
–Estaba mal ayer, pero no soy idiota, y capte varios datos, que al parecer ustedes pasaron por alto, Kate, nos vamos, Ángela, debe de estar esperándonos –Kate solo asintió y ambas se fueron, en dirección a la cafetería.
– ¿Ustedes creen que Bella tenga razón, y Edward, se halla enamorado de alguien que no es como nosotros? –pregunto Jasper, mientras recordaba todas las reacciones de Edward la tarde anterior, cuando hablaba de Chris.
–Es imposible, Edward nunca haría eso… –dijo Rosalie, muy segura.
–Vamos Rosalie, en el corazón no se manda…
–Cállate Tanya, prefiero aceptar que Edward se haya enamorado de Heidi, antes, de aceptar que él se enamoró de una simple…
–Rose –la reprendió Jasper, antes de que dijera algo que los comprometiera, pues todavía había muchos alumnos que estaban atentos a todo lo que estaban diciendo.
–Una simple he insignificante, alumna de uno de nuestros institutos, anteriores, Edward sabe que nosotros solo nos podemos enamorar de personas de nuestro nivel.
–Que Snob Rosalie –dijo Daniela, la cual pasaba por ahí en ese momento.
–No te metas en lo que no te incumbe Reeves, que ustedes, no entiendan mi punto de vista, no te da derecho a meterte en conversaciones ajenas…
– ¿Qué quieres decir?
–Sabes a lo que me refiero, me gustaría creer que nosotros no caeremos tan bajo como para tener algo con inferiores a nosotros… como lo hizo tu hermano con Isabella.
–Ella algún día será como nosotros…
–Pero en este instante no lo es, y cuando la conocieron, no lo era, y mientras fueron novios, no lo fue… –le dijo con suficiencia –así que deberían aprender con quien juntarse.
–Mira Rosalie, si mi hermano se fijó en Bella es porque vio en ella, lo que los nuestros jamás tendrán… –dijo y Rosalie, entendió el doble sentido de sus palabras–, es sino verlas a todas ustedes.
–Si como tú lo digas, pero ella… –y antes de que dijera algo mas Emmett la interrumpió.
–Rose, bebe, vamos almorzar, no caigas en lo que ella te está tentando, eso es lo que quiere. Vámonos…
–Tienes razón Emm, vámonos, el ambiente aquí se está volviendo turbio… nos vemos luego –dijo y se fue con Emmett.
–Se lo toma muy personal o es mi impresión.
–No debiste tocar ese tema Daniela… –dijo Alice de mal humor, pues se podía imaginar, sin necesidad de su don, que Rosalie iba a tener un humor de perros toda la semana por culpa del comentario de Daniela– Vámonos Jazz.
– ¿Qué dije? –pregunto inocentemente Daniela
–Daniela, porque no nos ignoras, sería lo mejor que nos puedes hacer a todos… –dijo Tanya, la cual también se imaginaba el humor con el que iba andar Rosalie, pues ella también sabía que el tema de la humanidad que próximamente perdería Bella, es la razón por la que Rosalie no la quiere– Vamos a la cafetería Irina…
–Claro hermana… –le respondió Irina –Alguna vez te dije que me caíste mal desde el primer momento en que te vi– dijo Irina cuando paso por el lado de Daniela.
Heidi intentaba demorar lo más que podía llegar a la parte del bosque donde se encontraría con Edward, no sabía que le diría a él, ni lo que él le pudiera contar, tenía miedo que la tal Chris no fuera precisamente una amiga de Edward, tenía miedo que hubiera sido su pareja en esos años en los que fue nómada, época de la que nadie sabe que paso en con él, hasta donde sabia, ella pudo ser su pareja; y a eso es a lo que más le teme, a que ella haya regresado, y que sea por eso que él y Carlisle están actuando tan extraño, porque ella había regresado y él se había arrepentido de salir con ella.
Como le pregunto… ¿y si selo toma a mal?
Eso eran los pensamiento de Heidi, que iba tan distraída, que no se había dado cuenta que ya había llegado al lugar del bosque donde Edward la estaba esperando.
Pero por ir tan distraída, no se percató de que ya había llegado, y menos aún, de que él estaba escuchando sus pensamientos.
– ¿Heidi qué pasa? –le pregunto Edward para sacarla de sus pensamientos, lo cual hizo que Heidi saltara, pues la había asustado.
–Nada Ed… –respondió cuando lo vio, él la miro y enarco una ceja…
– ¿Seguro? –Preguntó suspicaz, pues sus pensamientos no decían que fuera nada– La verdad Heidi… –le dijo– Todavía no entiendo por qué querías que pasáramos el almuerzo aquí...
–Tengo curiosidad…
– ¿Sobre qué?
– Quiero saber sobre Chris… –dijo indecisa, pero mirándolo, y pudo ver el cambio en su rostro cuando ella nombro a Chris.
– ¿Por qué?
–Si te digo la verdad no sé, solo que últimamente te he visto comportándote extraño, y a Carlisle también, y después de lo de ayer, no me puedes negar que Chris tiene algo que ver….
Aquellas palabras de Heidi, tomaron completamente por sorpresa a Edward, no sabía cómo ella había llegado a esa conclusión tan rápidamente.
– ¿Por qué dices eso? –se atrevió a preguntarle.
–Soy buena observando aunque no lo parezca, y te pusiste realmente raro… cuando Alice te hizo hablar de ella… –el solo la miraba asombrado de que ella se hubiera dado cuenta, pues si ella se enteró, lo más seguro era que alguien más también –. No te voy a decir que fui la única que se dio cuenta, porque por lo menos Jasper también se enteró, pero tú me pides la verdad, yo también te la pido ¿Chris fue tu novia? –se decidió por decírselo de una, para que él no lo viera en su mente, y lo observo, para ver su reacción.
Edward no pudo ocultar la sorpresa, cuando esa simple frase salió de la boca de Heidi – ¿Chris fue tu novia? – esa frase le retumbaba una y otra vez en su cabeza, mientras Heidi lo miraba atentamente.
–Recuerda que yo también quiero la verdad Edward…
Edward tuvo un pequeño debate mental, y recordó lo que hablo con Carlisle, iban a seguir averiguando lo que pudieran de Bella, para no tener fantasmas que la atormentaran. Por lo que si quería que su relación con Heidi funcionara, ella se merecía la verdad, toda la verdad.
–No– tras esas palabras Heidi descanso, pero él siguió hablando, por lo que no dijo nada para que el continuara–, pero yo quería que fuera mi novia, tenía planes para casarme con ella –Heidi solo cerro los ojos mientras lo escuchaba, eso más que confirmar algo, le dio a entender que él la amo más que a nada, y eso le dolió, más cuando le dijo que se quería casar con ella, la nueva pregunta era ¿por qué ni siquiera se lo alcanzo a preguntar? –. Pero no es como te lo imaginas Chris lo fue todo para mí, sí, pero cuando era humano.
Eso último le sorprendió bastante, no entendía nada…
–Pero tú dijiste que la última vez que la viste, fue un año antes de conocer a Rosalie…
–Sí, pero en esa época ya no éramos nada – ¿cómo es eso? Edward escucho eso y prefirió contarle la historia desde el principio, para que ella no se confundiera–. Chrisbell McCollins, ese era el nombre completo de Chris –le aclaro antes de que lo interrumpiera, si quería contar la historia era mejor sin interrupciones–, fue mi mejor amiga, y cuando tenía 17 le quería proponer matrimonio, aunque creo que ella solo me veía como su amigo, cuando enferme de la gripa española, ella no se separó de mí, hasta que… los médicos la obligaron, vi a mi padre morir… pero gracias a las enfermeras seguía teniendo contacto con ella, pues ellas me daban las cartas que me escribía… cuando empecé a empeorar fue cuando más quería estar con ella, pero me tenía que conformar con las cartas, sabia que tenía que salvarme, para poder estar con ella, para poder declarármele… pero lamentablemente no lo logre, mi madre murió asombrosamente antes que yo… cuando todos decían que yo moriría antes y que lo más probable es que ella se salvara, pero no lo logro… y cuando pensé que no lo iba a lograr, Carlisle me convirtió.
Cuando desperté, lo primero que quise hacer después de cazar por primera vez, era verla, pero Carlisle, que ya la conocía, no me lo permitió, me dijo que era lo mejor para ella, que lo más seguro es que no me pudiera contener, y que por lo tanto, lo mejor era esperar que pasara mi primer año…
¿Qué paso después?
–Espere el año que Carlisle me dijo, cuando la busque, la vi con otro, y con un anillo en su dedo, era lo más lógico, creo yo, no quise saber más, eso me dolía de verdad, pues yo todavía la amaba.
–Sigo sin entender ¿Cómo la viste hace 76 años, si me acabas de decir que hace más de 90 años decidiste no volver a saber nada mas de ella.
–Cuando fui nómada, en una ocasión escuche un pensamiento, de alguien que me llamaba por mi nombre, por aquel nombre que utilice cuando era humano, me aterre, porque reconocí la voz de Bell…
¿Bell? Pero tú le dijiste Chris…
–Ya te explico… –le dijo para así continuar con su relato–. Cuando la escuche, me marche de inmediato, pues no me convenía que ella me viera y me reconociera, me fui de la ciudad. Dos años más tarde, exactamente un año antes de que Carlisle convirtiera a Rosalie, estaba en Boston bastante sediento, y una sangre llamo mi atención, estaba tan sediento, que no me importo, que el dueño, de aquella apetitosa sangre no fuera un criminal. Cuál fue mi mala suerte al darme cuenta que ese delicioso aroma, se desprendía de mi amor humano, Bell McCollins; como bien lo supones, ella me reconoció, aunque si se le hizo lo suficientemente extraño, que yo todavía tenía la apariencia de un adolecente. Me hice el desentendido, y prácticamente salí de ahí corriendo lo más rápido que pude, la culpa de saber que estuve a casi nada de acabar con su vida, me carcomía, me sentía realmente mal.
Bell tenia, efectivamente la apariencia de una mujer de treinta y tantos años, pero aun así para mí todavía era hermosa; yo efectivamente todavía la amaba, y la culpa fue lo que hizo que yo regresara con Carlisle, justo cuando él y Esme se mudaban a Rochester.
Después de eso día, no he vuelto a tomar sangre humana, y no he vuelto a saber absolutamente nada de Chrisbell McCollins.
– ¿Por qué nos dijiste que se llamaba Chris y acabas de decirle Bell?
–Conozco a Alice, si le decía que mi antigua amiga se llamaba Bell, supondría demasiadas preguntas, y no quería responderlas, como sabrá, nadie sabe de ella, y no me apetece que ellos sepan de ella.
– ¿Entonces por qué me lo cuentas a mí?
–Porque eres mi pareja Heidi, y en este momento creo que lo mejor es que tú lo sepas. Sin secretos y sin mentiras, así debe ser nuestra relación.
–Si eso es así ¿Por qué se han estado comportando tan extraño, Carlisle y tú?
–Porque conocimos a una chica que al parecer tiene exactamente la misma apariencia física de Bell…
– ¿Enserió?
–Sí.
– ¿Cómo es eso posible?
–No lo sabemos… Por mis recuerdos humanos, es exactamente igual, según Carlisle, también se parece bastante, pero estamos intentando conseguir una foto, para compararla con una que tenemos de Chrisbell…
–La chica que se parece tanto a Chrisbell McCollins, es Isabella Swan ¿No?
– ¿Por qué lo dices? –le pregunto Edward, sin contestarle.
– Porque haces hasta lo imposible por no estar cerca de ella, porque, fue justo hablando de ella, que recordaste el comportamiento de Bell, por el parecido de sus sobre nombre… por muchas cosas Edward ¿me equivoco?
–Me sorprendes Heidi, ni Jasper habría deducido con tal rapidez, eso, tienes razón Isabella Swan tiene un asombroso parecido con Bell.
–Gracias Ed… –le dijo, pero a diferencia de sentirse bien por saber que Chris es solo un fantasma de la vida humana de Edward, lo que sentía en ese momento era todo lo contrario, pues saber que Bella, se parecía a la única humana a la que Edward a amado, no le gustaba para nada, y menos ahora, que ella ya no tenía novio.
–Heidi, que es exactamente lo que piensas, no entiendo nada.
– ¿Qué es exactamente lo que siente al ver a Bella?
Esa pregunta tomo por sorpresa a Edward, y la verdad es que aunque quería a Heidi, no le podía responder con exactitud a esa pregunta, pues no sabía responder a esa pregunta, no sabía que era lo que sentía por ella, por lo que se quedó callado.
– ¿Sientes que la amas?
– ¿Qué?
– ¿Qué si sientes que la amas, como amabas a Chris? – le pregunto aterrado por la posible respuesta.
–No… –le respondió de inmediato.
–La verdad… recuérdalo Edward…
–La verdad no lo creo, no lo sé Hei.
–Entonces por qué quieres saber qué relación hay entre tu antigua amiga, y Bella.
–Con Carlisle llegue a la conclusión, de que al Bella convertirse en vampiro, yo tendré siempre un recordatorio de Bell, entonces lo mejor para mí y para nuestra relación es que yo supiera cual es la relación entre las dos, para dejar ese fantasma de mi pasado atrás.
–Es muy razonable…
El silencio se apodero entre ellos, y era bastante, extraño, ya que ni siquiera Edward escuchaba, pensamientos provenientes de Heidi, y se estaba empezando a preocupar…
– ¿En qué piensas?
–En nada, literalmente en nada… –dijo mientras miraba su reloj– Sabes, ya se acabaron las clases…
Eso le sorprendió a Edward…
–Por qué no vas y le cuentas a Carlisle, que yo ya se toda la historia, yo me daré una vuelta por el bosque… necesito digerir todo lo que me has contado.
–Tienes razón…
–Pensare en todo, y nos veremos en la casa, no creo que me tome mucho tiempo, igual si no he llegado a la casa mañana a la hora de ir al instituto, ve y nos encontraremos acá, en el almuerzo otra vez. –dijo todo, bastante alejada de todo, le dio un casto beso en la boca y se internó en el bosque corriendo, sin darle tiempo a Edward de contestar.
Bueno volvi!
Espero que les guste este cap, me esforce bastante en hacerlo... ojala les guste
Si le gusta comentan...
Si no ... tambien XD
Acepto tambn sugerencias... para continuar con este fic...
nos leemos pronto...
Diana! ;)
