El retorno 21: Antes de la marcha
Emma se despertó sudando, una pesadilla había nublado por completo su subconsciente y sentía la oscuridad encima de ella… se tocó la frente en un intento por limpiarse cada gota de sudor, miro a su alrededor viendo con alivio que nadie había despertado aun, después de la fiesta de anoche quien estaría atento (aunque posiblemente Eowyn estuviera más fresca que ella a pesar que la hiso beber)… pensó divertida… por aquella ventana se observaba la oscuridad ser consumida por los primeros rayos de sol, perdiéndose en sus pensamientos cierto tiempo… viendo sin ver.
-Que sucede… Emma…- llamo Legolas, siempre al tanto sentado en el suelo al pie de la cama que estaba a su lado. El de igual manera estaba incómodo, sentía el ojo de Sauron en su dirección… seguramente no era el único elfo con ese problema.
La salvadora los observo, por un momento se había olvidado que los elfos siempre estaban en guardia… Haldir y sus hermanos habían partido la noche anterior, no sin antes cruzar palabras con todos en despedida (noto que los de esa especie no eran afectados de igual manera por el alcohol entrante en el torrente sanguíneo) –nada- mintió mostrando una leve sonrisa, indico en un movimiento que bajaran la voz al sentir que Merry se removía, lo último que quería era un interrogatorio de su salud siendo que había otros con los mismos síntomas a su alrededor (Faramir y Eowyn).
El príncipe duende arqueo una ceja incrédulo –tu sabes que se leerte muy bien… aunque admito que todavía eres un misterio sin resolver- indico al levantarse, saltando a Gimli y Pippin que estaban en el suelo junto a él.
Un suspiro de atrapada salió de la rubia, masajeándose la cien –bueno… en verdad estoy bien… eso sin contar que me siento vigilada agregando sueños incomodos donde la oscuridad reina…- miro hacia su amigo que tenía expresión grave, cada palabra destilada con sarcasmo puro tratando de quitarle valor a lo dicho, fracasando estrepitosamente –pero en verdad no es nada… lo normal cuando le dices al líder enemigo que tengo su joya favorita- se dejó caer con pesadez, aunque se arrepintio por esas molestas heridas en la espalda...había logrado una réplica de ese estúpido anillo, aprovechando que de alguna manera era su sueño con un invitado para nada amable… pero su sueño –creo que fue una idea precipitada… pero es mejor nosotros que el- señalo en un gruñido, recordando que posiblemente le había ayudado en algo a Frodo… que según escucho de Faramir estaba ya en territorio enemigo.
-Recuerdo que un día dijiste que estaban contra los actos heroicos- informo divertido Legolas, sabiendo que preocupándose sería inútil con su colega de armas.
Una sonrisa enigmática adorno los gestos de Emma –lo se… creo que hace mucho enterré mi discurso… tu sabes eso- frunció el ceño ante ese descubrimiento, si fuera posible se hubiera golpeado por su estupidez… si sus padres estuvieran aquí seguramente le darían discursos de orgullo por sus actos valientes y caballerescos…. Pero de alguna forma traiciono sus propias palabras en Moria.
-Tienes razón…- apoyo el rubio, pero su gesto se volvió severo –que pretendes- pregunto al ver que la Istari se removía con cuidado de no despertar al hobbit que la acompañaba, descobijándose como si no lo hubiera escuchado… intento impedirlo pero una mirada de advertencia lo detuvo.
-Bueno… ya no puedo dormir y necesito caminar…- informo en susurro, buscando su báculo que ahora si necesitaba para caminar –me ayudas o te noqueo- amenazo, arqueando la ceja al chico que entrecerró sus ojos.
Resignación fue lo que sintió Legolas, era una pelea que no quería luchar tan temprano, así que en silencio le acerco lo que suponía buscaba –pero te veo con algún problema… y regresamos- advirtió, dándole a entender que en efecto estaba en contra de sus decisiones de levantarse.
-Regreso…- corrigió al ponerse de pie –necesito estar sola… - comenzó a caminar, sentía sus pies algo extraños como si hubiera nadado una alberca olímpica un día antes y ahora resintió los efectos de una actividad física nunca antes hecha… miro hacia ellos, estaba descalza apoyándose siempre en su herramienta mágica… gruño una maldición pero continuo… por dios ya van dos guerras en la bolsa pero una simple presencia, rasguños y heridas no iba a postrarme en cama… pensó dispuesta a no darse por vencida, dando pasos seguros donde no se notaba esa extraña debilidad, pero bufo al escuchar el suave caminar de su colega a sus espaldas –creo que dije sola- entrecerró sus ojos en dirección al rubio.
-Y yo claramente voy contigo- indico severo, su rostro mostraba tranquilidad pero decisión que no se doblegaría.
Volteo los ojos pero de igual manera este día no tenía ganas de discutir con la terquedad de un duende que podía rivalizar con la de los enanos (y ella misma) –está bien- acepto, mientras una sonrisa victoriosa se dibujaba en los rasgos finos de su amigo que la hiso darle una mirada de "sigue asi y veras" poniéndose unas zapatillas que encontró en el camino… los pasillos parecían estar desiertos, todos descansaban hasta los molestos curanderos que quisieron boicotear su fiesta improvisada.
Emma admiro el lugar por primera vez, era hermoso y un color blanco que daba un sentimiento de paz en absoluto… estaba conformada de varios edificios que combinaban con la majestuosidad de Minas de Tirith con varios jardines para el paseo de los enfermos, tuvo que admitir que estaba más o menos a la altura de un hospital… aunque pensaba que algunos avances eran necesarios para la salud y prevenir infecciones de otro tipo.
Se quedaron un tiempo en un jardín, que daba vista a las montañas tormentosas donde el enemigo descansaba para dar un siguiente ataque… el sol le daba un sentimiento cálido, respirando la brisa con profundidad –la ciudad comienza a recuperarse- interrumpió Legolas, perdido de igual manera en la lejanía.
-Esa es la ventaja de nosotros los humanos…- indico Emma pensativa, estando en el sexto nivel le daba un panorama de la ciudad donde el movimiento se notaba para retirar escombros provocados por la reciente guerra –siempre nos levantaremos por cada golpe recibido- si, efectivamente sus padres le habían movido sus bases en su crecimiento… ahora hablaba de valor y justicia… siendo sheriff era su lema después de todo.
El rubio sonrió levemente por el acertado comentario, ella se veía como parte de la raza de los hombres a pesar que su magia indicaba que pertenecía a otro grupo –es por eso que algunos de nuestros hermanos se pierden en admiración por ustedes…- el comentario era un susurro –puede haber tanta maldad o bondad en sus corazones- concluyo con un aire sabio, que le da vivir más de mil años.
Un silencio ligero los acompaño por cierto tiempo antes de que diera la espalda dispuesta a subir al último nivel, donde estaba la habitación que le habían asignado antes del ataque –hubiera querido ver los fantasmas- se quejó pues en verdad tenia curiosidad por ver uno.
-Creo que Aragorn no los ha liberado…- intuyo Legolas ante la curiosidad de su amiga –pero no es un espectáculo para ver… -
-Quizás… pero de donde yo vengo los fantasmas no tienen la habilidad que los de aquí…- respondió casual, encogiéndose de hombros –tendré que darme una vuelta por ahí antes de la liberación-
-Estas consciente que sigues sin estar completamente curada…- reprendió el elfo, mientras llegaban a ese último nivel adentrándose en la parte este de la construcción en la montaña, a sus espaldas el legendario árbol de reyes.
Pero fue ignorado por la rubia, no dispuesta a discutir sus condiciones o falta de ellas para descender por cada nivel de esa ciudad… llegaron a su habitación y se acercó al mueble que había junto a la cama, el lugar era sobrio pero expresaba comodidad… abrió aquel pequeño cajón sacando un costalito con la hoja de Lothlórien de la desaparecida capa, donde guardaba la habichuela –bien… está seguro…- indico, volviéndola a guardar en ese lugar… no es que dudara de la seguridad, pero le daba tranquilidad el observar su boleto de regreso a casa.
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Miradas serias habían en esa carpa, en el exterior de Minas de Tirith… se compartió el secreto del portador del anillo para aquellos que lo ignoraban además de la importancia de destruirlo… pero ahora se debatían con que harían para sacar a todo el ejercito de Mordor facilitando la travesía del hobbit hacia la montaña de fuego.
-Tenemos la ventaja que Emma dio a entender que tenemos el anillo- interrumpió el silencio el mago antes gris, suspirando pesadamente en aquella mesa redonda donde estaban repartidos cada líder de importancia.
-Pero eso no es suficiente… Minas no resistiría otro embate- Boromir cerro sus ojos, esforzando a su mente a trazar el mejor plan a seguir sin poner en riesgo a su amiga ni su reino.
-Istari Emma tampoco está en condiciones de hacerle frente… el ojo de Sauron está siempre encima de ella- informo Thranduil, algo que el anciano apoyo con pesar ante los preocupados colegas.
-Ella es el objetivo… donde quiera que ella este… el ojo lo sabrá- Eómer indico con amargura, poniendo su mano en la barbilla pensativo.
-Lo que me preocupa es esa cuestión…- Elladan interrumpió –si él sabe que ella no está en condiciones de un nuevo enfrentamiento… ni nosotros mismos… porque no ha atacado- cuestiono con pesimismo.
-Aunque Emma le hubiera indicado la posición del anillo…- Gandalf aclaro, usando su sabiduría y posibles pensamientos de Sauron –él no está seguro de que lo tenemos… pero debemos estar alerta-
-Entonces tenemos poco tiempo antes que decida realizar algo en nuestra contra- interrumpió el ahora senescal de Minas.
-Esa es lo único que tenemos a favor… que el está lejos de saber el plan original-Imrahil todavía estaba algo preocupado, si el anillo esta tan cerca de su dueño… podría ser peligroso, lo mejor que podían hacer es desviar aún más la atención de su área
-Entonces vayamos hasta su puerta- interrumpió Aragorn, que hasta ese momento participaba en aquella reunión –armemos el mejor de los ejércitos para hostigar a Sauron- concluyo con aplomo y mirada severa puesta en cada miembro en esa reunión.
-Tendremos su atención con el heredero de Isildur y la falsa portadora del anillo- indico Elrohir con algo de optimismo pero sin abandonar ese aire de seriedad.
-Así lo comenzó Aragorn… y así hemos de continuar nosotros- sonrió el Gondor al golpear con fuerza la mesa, quería ayudar a Frodo aunque sea de esa manera para de alguna manera reivindicarse por su tentación ante la joya maldita.
-Atraeremos fuera del país las fuerzas secretas de Mordor… si esa es la única opción… - indico Gandalf, aunque era una idea temeraria era la mejor por el momento.
Thranduil suspiro pesadamente, la oscuridad comenzaba a hacer estragos en sí mismo –mi gente ira con ustedes…- volteo hacia los gemelos –pero no los podre comandar- expreso con pesar.
-Yo iré… - dijo Imrahil –marchare por mis señores… quiera o no reivindicar su derecho al trono Aragorn… y por ti, Boromir- dijo con respeto recibiendo una leve inclinación de agradecimiento de los susodichos.
-De igual manera iré… al lado de mi rey- indico Boromir con orgullo.
-Pero no puede ir el senescal y el rey dejando desprotegido el reino- regaño Gandalf de manera severa ante la idea de dejar desprotegido ante un ataque cobarde del oscuro.
-Yo no estoy para quedarme detrás de ustedes… empezamos esto juntos y lo terminaremos como tal…- el ahora senescal replico con decisión –Faramir estará a cargo si no llego a regresar-soluciono con simpleza de cualquier forma ahora necesitaba hablar con su hermano… sobre la perdida de padre y otros asuntos.
-De todas maneras no dejaremos la ciudad desprotegida….- interrumpió Aragorn, recibiendo una afirmación del Gondor.
-Bien ya quedo claro que todos iremos… - El mago suspiro –o por lo menos la mayoría…- miro al rey elfo, que mantenía su porte sereno y frio –dime cuantos podríamos reunir en dos días- pregunto.
Las conclusiones del debate seria que aunque estaban limitados a causa de que muchos seguían en recuperación, pero reunirían un poderoso ejército combinado… los hijos de Elrond comandarían a los elfos suplantando a Thranduil… los Dúnedain bajo la mano de Aragorn… Eómer con los Rohirrim… Imrahil también con sus fuerzas armadas. Algunos jinetes de la marca, los que contaban con cabalgaduras y en mejores condiciones defenderían el camino del oeste del ejército enemigo que habían vuelto a cubrir Anorien.
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Emma estaba ahí donde en un principio Denethor los había recibido, las estatuas de grandes reyes tallados majestuosos adornaban la sala, orgullosos como en antaño ellos mismos gobernaban desde esa misma sala… en medio de aquel lugar, descansaba los restos mortales del rey de Rohan cubiertos por una manta signo de su rango… si hubiera quedado algo del senescal, probablemente también estaría junto a Théoden.
Había logrado escabullirse de la vigilancia del elfo pero sabía que no tardaría en encontrarla… un suspiro pesado se escapó de sus labios… otra guerra con un sinfín de bajas, ella se había esforzado para salvar al rey, pero al parecer solo le dio la oportunidad de caer con honor –lamento no haber estado cuando me necesitaban- se lamentó nuevamente, el no haber participado activamente en la guerra… la consciencia se lo recordaba constantemente, un nuevo silencio la envolvió.
-Él me dijo que la apreciaba y que lamentaba no ver esos ojos retadores- una voz interrumpió sus pensamientos, pero no fue necesario voltear a observarlo cuando Eómer estaba a su lado.
Una sonrisa triste se asomó por la rubia –supongo que cada guerra… a pesar de ganarla deja un sabor amargo- atino a decir, efectivamente ella estaba más acostumbrada a movimientos de menor escala que una guerra... a pesar de ser su segunda… se recrimino por recordarlo nuevamente, al parecer seria su recurrente consuelo.
Eómer suspiro con pesadez –sé que este es su primera vez en un conflicto de esta magnitud y tan largo…- dijo al voltearla a ver –ha hecho un gran trabajo- alabo, aunque extrañado que estuviera fuera de la casa de curación… según entendía probablemente Merry sería el único con el poder de salir a caminar, anotando otro punto a su favor.
-soy la salvadora… pero nuevamente no salve a nadie-indico, las muertes vienen de la mano con los conflictos… pero aun así las perdidas seguían siendo algo nuevo para ella… más aun cuando son en masa –supongo que mi estatus no abarca una guerra contra un ojo maligno- con ironía murmuro, pero no dejo responder al acompañante –pero como lo estas llevando… - cuestiono –estas bien- volteo a observarlo.
-Si estoy bien- contesto, pero sus ojos mostraban una gran tristeza todavía.
-Y Boromir- cuestiono por su amigo, no lo había visto en mucho tiempo por lo menos no han tenido una reunión de la comunidad como se debe.
-Él también lo está sobrellevando…. Creo que por el momento, fue a comunicárselo a Faramir…- volteo hacia ella –ya se llegó a una decisión… Dama Emma-
-Entonces… en qué quedamos- pregunto con una sonrisa, recargándose en el báculo de manera casual.
El ahora rey de Rohan negó divertido –daremos la última marcha hacia las puertas de Mordor- informo.
-Oh iremos a tocar la puerta… y los haremos salir del hormiguero-intuyo con algo de malicia, arqueo su ceja y se dirigió al desconcertado hombre –bien mi estimado Eómer…- le dio un golpe en el hombro –asegúrate no estar cerca de mi… ya que seré la estrella especial en su puesta en escena- bromeo.
-Te equivocas Dama Emma… ahí estaré para asegurarme que estés bien- indico el Rohirrim algo incómodo por no entender varias palabras dichas por la chica, aunque rezando por haber dicho lo correcto.
Emma solo bufo y rodo los ojos –no es necesario… grandote- golpeo levemente el torso del sonriente rey.
-Emma…- Legolas entraba caminando rápidamente hacia la rubia –porque me dejaste atrás- por primera vez se le veía un sentimiento, pero era el enojo… si en efecto ahora Eómer le tenía más respeto a Emma por lograr hacer expresar al elfo.
-No te enojes…- se encogió de hombros la salvadora –además… necesitas relajarte… las chicas parecían dispuestas a pasar el rato con el príncipe de los elfos silvanos- indico con ironía.
Un bufido de desaprobación por el rubio, mientras ambos salían de aquella sala… en silencio pero algunas burlas de la Istari, que trataba de aguantarse las risas por dejar a su amigo en merced de la servidumbre femenina que le sirvió de distracción para escabullirse y brindarle sus respetos a Théoden en soledad.
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-Cuando Aragorn reclame lo suyo…- indico Gimli cuando por fin encontró a sus amigos, paseándose los tres en aquella ciudad… el para nada preocupado porque la mujer estuviera en recuperación aunque tenía un poco de resaca que era su prioridad –le ofreceré los servicios de mi gente…. Y este lugar será asombroso- exclamo señalando aquellos corredores de completa piedra.
-Cuando llegue ese momento…- Legolas se unió al planificar junto el enano –mi gente le regalara árboles que nunca se secan… jardines hermosos para nuestro amigo el rey- concluyo, él aunque admiraba la estructura de la ciudad carecía de vegetación imponente… le faltaba vida a su parecer.
Emma negó divertida, mientras sus amigos hacían planes… caminaron por esos niveles, donde algunos los saludaron al reconocerlos como guerreros… sobre todo a la famosa fémina la cual lucho codeándose con los guerreros y que ayudo a la dama de Rohan con un Nazgul.
La salvadora estaba fastidiada de recibir tantos saludos, todavía con su túnica blanca que parecía ser bastante cómoda, con sus respectivas vendas en brazos y rostro de los exagerados sanadores que la encontraron y se los pusieron, aunque no pudieron regresarla a cama… caminaron hasta llegar a las puertas de la ciudad, observando el campamento de los Dúnedain otros tantos susurros por sus ocupantes hacia ese grupo… si efectivamente estaba a punto de perder su paciencia a causa de que parecía ser el centro de atención… eso pasa cuando no están impuestos a que las mujeres luchen, puede que a Eowyn también la señalen… pensó en un bufido.
-Que haces aquí- una voz conocida la cuestionaba, saliendo de la carpa de su lado izquierdo… con una mirada severa por parte de esos ojos que podían intimidar a cualquiera… menos a ella.
-He escuchado que tienes un grupo de fantasmas a tu servicio- cambio el tema la rubia, viéndose con falso interés sus uñas… no dispuesta a entrar en discusiones.
Aragorn entrecerró sus ojos ante el hecho que fue ignorado de manera apremiante, dirigió su mirada a un Legolas que negó derrotado y un Gimli que simplemente no parecía importarle en absoluto –voy hacia ese punto- informo dándose por vencido… por ahora.
-Tengo que llevar una cruz- dijo sarcástica Emma, pensando en las películas de terror… no quisiera ser víctima de una posesión si llegara a ser el caso.
El heredero negó, sin tomarle en cuenta el hecho que no sabía que tenía que ver una cruz en el asunto… caminaron un tramo hasta salir a los límites de ese campamento… donde se encontraban expectantes una marea de seres fantasmales, al parecer esperándolo… algunos Dúnedain se acercaron curiosos y alertas.
Un silbido de la rubia en asombro se dejó escuchar –esto ha sido lo mejor de todo esto- afirmo al acercarse curiosa hacia uno de esos hombres descarnados –duele- le cuestiono, sin recibir respuesta –supongo que no- se respondió con fastidio al ver que le hablaba al viento… irónico siendo que posiblemente eran eso.
Legolas y Gimli se observaron algo divertidos por la acción de su amiga, que no se veía para nada afectada por las presencias… siendo que la primera impresión de ellos fue estar alerta (temeroso por el enano, pero ya amenazo a varios para que nadie contara su debilidad a la colega).
-Hemos cumplido- el líder del ejercito fantasmal, había esperado pacientemente el regreso del heredero de Isildur –ahora libéranos- pidió aunque demandante, se escuchaba el tono esperanzador.
-No creo que sea conveniente…- Gimli le susurro a Aragorn, llamando la atención del líder –ellos nunca se cansan… serian una herramienta útil- indico.
-Usted nos lo prometió- replico el fantasma algo alarmado, posiblemente no acabaron con todo el mal… pero ya habían liberado a Gondor de esa oscuridad.
Un golpe en la cabeza recibió el enano, viendo a Emma de manera amenazante –que- gruño al sobarse el área afectada.
-Respeto para los muertos- exigió la salvadora, molesta porque su amigo al parecer removió algo en los fantasmas sintiendo la amargura de la idea de permanecer más tiempo malditos y sin libertad.
-Yo te libero…- dijo Aragorn, para nada afectado por el discurso de ninguno de sus amigos –los libero de sus cadenas… son libres- reafirmo con aplomo, con su aire majestuoso.
El rey descarnado sonrió (o una mueca descarnada de eso), mientras cada soldado desaparecía con el viento –gracias- indico al ser el último en desaparecer.
-Y no fue necesaria ni cruz ni agua bendita- indico Emma para sí misma, pero agradecida porque no tenía esas herramientas a la mano… según entendía la religión de ese lugar era diferente que la manejada en su mundo… pero como dicen, ni política ni religión son temas para hablarse entre amigos sin terminar peleando.
-Emma… vuelve a descansar- Aragorn ahora dispuesto a regresar a su amiga en cama, no concebía que Legolas le hubiera permitido salir.
-Regrésame… -amenazo Emma al cruzarse de brazos amenazadoramente.
El heredero de Isildur la miro de manera estricta –testaruda como un enano o elfo…- indico, pero soltó un suspiro –pero lo pasare por alto… solo no te esfuerces- advirtió.
-Si Papa- contesto al rodar los ojos Emma.
Los tres presentes arquearon sus respectivas cejas en diferentes niveles de incredibilidad, después una aliviada carcajada les siguió.
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Emma observaba el paisaje desde el abismo en ese séptimo nivel, la luna y la brisa eran buena compañía para ese ambiente tranquilo que presagiaba el último encuentro… paso el día con Gimli y Legolas donde se ponían de acuerdo para cerrar su apuesta en esa batalla, puesto que Aragorn tenía otras cosas que hacer con otros líderes (se enteró que Thranduil no iría) los había dejado solos, Merry y Pippin se les unieron a mitad de la tarde haciendo más divertido esa pequeña reunión.
Se recargo en el barandal de aquel abismo, dirigiendo su mirada a la construcción de piedra… sintiendo el aire levantarle el cabellos con un sentimiento refrescante en su nuca –Hola- saludo al que se le unía en su soledad.
-Emma- contesto con algo de alegría Boromir, recargándose de igual manera pero con vista a la ciudad… más exactamente al campamento donde su rey se limitaba a estar.
-Supe por Eómer que le diste la noticia- cuestiono, tratando de tener el tacto para abordar el tema.
-Si- contesto secamente, el Gondor recordó el rostro triste de Faramir pero aclararon que en verdad su padre los quería a ambos por igual… algo que no demostró en vida, pero si en muerte… lloraron en silencio, pero tendrían que superarlo por la necesidad de su pueblo de fortaleza… aunque también discutieron su decisión de partir y dejarlo a cargo sino llegara a regresar.
-Ánimos- le dio un apretón en el hombro en apoyo, acompañado de una sonrisa… el Gondor cubrió con su mano la de ella, aceptando el gesto pues el hueco en su corazón crecía a pesar de las apariencias expresadas. Agradecida porque no la reprendiera por no estar descansando (se topo con gandalf y thranduil con las mismas llamadas de atencion que todos parecian darle... Excepto gimli)
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El día llego para todos los presentes en esa ciudad, comenzaron a formarse detrás de sus respectivos líderes todos con vista hacia la frontera maldita.
Imrahil miro a sus espaldas luego a su compañera Emma que se posicionaba a su lado ahora con su ropa extraña de regreso aunque se veia una malla gris debajo de ella (chamarra negra, camisa blanca con la malla abajo obligado por gandalf... Jeans oscuros y botas negras), sin sus curaciones… soltando una carcajada bastante sonora.
-Es la primera vez que te veo reír de esa manera- acuso la salvadora, aunque todavía se sentía extraña con su espalda lejos de cicatrizar bien… era una parte importante en ese enfrentamiento y no podía simplemente decir que se quedaba… su orgullo no le daba para retractarse y llorar para que cambiaran de lugar por su estúpido engaño a Sauron, además ella no lo aceptaría ni a base de torturas.
-Bueno, es que esta es sin duda… la mayor de las farsas- señalo a los que estaban bastante preparados para el enfrentamiento –ellos no nos temerán…- ahora apuntaba el horizonte –seremos mosquitos ante mumakil-
-Te estas escuchando Imrahil…- la salvadora estaba molesta por lo pesimista de ese líder –sigue con esa actitud y te aseguro que en este momento… te regreso y sello la puerta donde te encierre- amenazo con su báculo, su espada fue perdida de guerra.
Gandalf se acercó, en apoyo a su antes pupila que era fulminada por el príncipe de Dol Amroth –no es momento de reír a causa de esto… joven Imrahil…. Porque para ellos, esto es serio- recrimino, ahora el susodicho se sentía culpable.
-Porque nosotros tampoco sonreiremos- apoyo Boromir, cabalgando al lado de Emma que subía a su fiel corcel.
-Puede que esto es una farsa…- Aragorn se unió en su caballo –pero es demasiado amargo para provocar cualquier sonrisa-
Ahora es cuando más se hundía en culpabilidad Imrahil, el único momento en que decidía reír… y es por una mala idea, la salvadora negó ante este hecho.
-Dama Emma- Haldir interrumpió, llamando la atención de la salvadora que bajo su mirada en dirección al elfo pero no alcanzo a corregirlo por esa formalidad, cuando vio en manos del rubio una espada siendo ofrecida a ella –mi señor Thranduil le otorga este presente… y espera pueda usarlo para regresar con bien-
La salvadora tomo la hoja, era más delicada que "Moria" pero de un tamaño intermedio, dándole algo de comodidad respecto a eso, en su mango diferentes tallados que le daban el toque elegante… digno de ser un presente élfico, con su respectiva funda de igual hermosura –gracias Haldir- indico al ponerla en alcance, salvándola de pedir alguna espada prestada.
Haldir se dirigió a su posición detrás de los gemelos de Elrond que le dieron una risa cómplice a causa del buen regalo dado por el más estricto de los elfos hacia una Mortal… Istari… pero mortal.
-Era más hermosa… Moria- se quejó Gimli hacia un Legolas también impresionado por ese detalle, ahora también tenía que admitir que ella causo una buena impresión en su padre… alguien que es por demás distante con extraños.
Boromir escucho lo dicho por el enano –creo que hay quejas de tu regalo por algunos- dijo burlón a la salvadora que le arqueo la ceja también divertida –es un placer estar a tu lado… Emma- aseguro con orgullo.
-Igualmente… Boromir… y tú también Eómer- aseguro al ver al ahora rey –bueno… mejor de todos- indico también al ver protestas de Gandalf, Imrahil hasta el mismo heredero de Isildur y gemelos de Elrond.
Aragorn se encamino un poco delante de ese ejercito –ahora iremos al final del juego mis amigos…- llamo la atención de todos en aquella formación, desenvainando a Anduril que centello ante la luz del sol –libraremos nuestra última batalla… -
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Si había algo en lo que cada habitante de Storybrook no se acostumbraría era ver a Regina platicando civilizadamente con Blanca Nieves en la cafetería de la abuela.
-Y que sucede- indico un poco curiosa Nieves, aprovechando el que David había optado por quedarse con el pequeño Neal pero ella suponía que le relataba las "aventuras" que su hija estaba teniendo en la tierra media.
-Es Henry…- se masajeo la cien completamente afectada por la actitud de su hijo –estoy algo harta de escuchar… tierra media aquí…. Tierra media allá- hiso movimientos con sus manos mientras miraba el techo como pidiendo paciencia o piedad para ella.
-Ten paciencia… eso es lo que yo hago- un suspiro de pesar por parte de la princesa ahora alcaldesa de absoluta comprensión.
Una ceja se arqueo en la antes malvada –David…- pregunto, recibiendo una silenciosa y pesada afirmación.
-Yo estaba más que preocupada con el enfrentamiento de ese tal Nazgul rey… - indico Nieves –pero David casi decreta una figura en honor al enfrentamiento "épico" que su primogénita había tenido cuando se enteró que todo salió bien…- un suspiro –imagínate…. Él estaba más preocupado con que lo hiciera con honor… Y YO CON EL ALMA EN UN HILO POR SU BIENESTAR-
Una sonrisa de burla se dibujó en Regina –está bien… creo que yo odio menos la tierra media que tu- afirmo algo animada por el hecho que alguien la estaba pasando peor que ella.
Nieves entrecerró los ojos en completo disgusto –creo que pasare por alto tu airada burla- gruño al tomar un poco de su ahora frio te –pero creo que no me citaste aquí para tener un debate de las aventuras de mi hija o quejarte de Henry- cuestiono, está bien que su orgullo por las decisiones de su hija en apoyar la causa era enorme… pero seguía siendo una madre sobreprotectora.
-No se si deba decirte esto aquí…- indico con algo de misterio Regina, saliendo del local después de pagar… dirigiéndose directamente hacia la comisaria.
-Ey amor- saludo David con su hijo en brazos, recibiendo una mirada recriminatoria de su esposa por traer a su hijo al trabajo… así que solo recibió un beso de disculpa y una silenciosa amenaza, provocando que tragara en grueso.
-Bien tortolos…- interrumpió aquel encuentro incómodo para el príncipe –este es el punto… creo que hay algo sospechoso en todo esto- echo de golpe, sin medir consecuencias del impacto de sus comentarios.
-Por qué dices eso- cuestiono Nieves al tomar a su hijo en brazos, olvidando por completo su enojo con el marido desobediente.
Regina bufo y volteo los ojos –creo que han olvidado la razón por la cual su hija está en un mundo de cuento…- arqueo su ceja, ahora la pareja parecía sentirse culpable por ese hecho ahora expuesto por la boca de la antes malvada –no sé porque… pero creo que esto va más allá de un accidente normal en la cual un personaje nuevo aparece en el pueblo… PERO AHORA NO HUBO MALDICION PARA ESE HECHO- aclaro fastidiada por tener que explicar sus sospechas.
-Creo que tienes un punto…- afirmo el príncipe con seriedad, su orgullo por que su primogénita se codeara con personajes de respeto le habían nublado el problema original… algo que no habían debatido desde que consiguieron un método para regresarla.
-Entonces que sugieres…. A quien o que debemos ese accidente- Nieves se quedó pensativa, tratando de desentrañar el misterio.
Regina se masajeo el puente de la nariz –no sé si sea prudente señalar un culpable… pero…- se quedó en silencio, observando a la pareja.
-Pero que…- David la ínsito a que continuara con la conversación, parecía que la reina le gustaba la tensión de ese punto.
-Gold…- escupió con seriedad –no se les hace extraño que se aparte de este problema… - un suspiro –yo sé que…-
-No… si tienes razón- interrumpió Nieves, impresionando porque apoyo sin dudar en la reina.
-Pero como vigilarlo sin levantar sospechas- cuestiono David, algo intrigado y preocupado… ahora que lo pensaba mejor… la actitud de gold parecía demasiado amigable con ellos pero distante en cuanto al método de ayudarlos a regresar a Emma.
-Creo que esto lo debemos manejar entre nosotros- indico Regina, para que esto no saliera de ese trio extraño de "enemigos".
Pero ellos no notaron la sombra parada al lado del marco de la puerta, un serio Hook negaba divertido –creen que pueden detener mis planes…- arqueo su ceja, pero aunque a primera vista parecía ser el pirata Killian… era Gold susurrando y controlándole por el corazón –estoy más cerca que mis planes logren completarse… sin la intervención de ninguna salvadora-
En la seguridad de aquella casa que apareció en la última maldición, una mansión equipada donde encontró la herramienta que lo liberara de la daga… el sombrero del mayor entre los hechiceros… con su última adquisición ya siendo parte de las costuras… una sonrisa orgullosa dibujo en el rostro de Gold, aun despojando a cierta historia de uno de sus magos con la ayuda de esa Ariel… ahora el toque final.
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Fin del capitulo….
Proximo la marcha a Mordor y la lucha en sus puertas… que tal? Ya llega el fin posiblemente.
Espero y me perdonen por algun horror ortografico ¬¬ no se que tendre en los ojos que se me pasan los mas minusculos.
Saludos a Aoi! que se esta poniendo al corriente con la historia ;3 aprecio tus reviews al igual que los de Yoh!
Neah20 FUERA!
