En el capitlo anterior hable un poco de la infancia de L, bueno ahora le toca a Light, mmm :-/ … creo que nunca he leído un fic donde se haga mínima referencia a un Light de niño, bueno tal vez este sea el primero, quien sabe. En fin, la idea me vino de la descripción de Haruki Murakami de la infancia de Tengo y Aomame en el libro 1Q84.
Tiza: Un Light de primaria solitario e incomprendido?- 761 palabras
Tiza.
-Ya deberías irte- escuchó la voz cansada de la maestra que hablaba desde enfrente, Light se había olvidado de que ella seguía ahí también.
-Ya voy- dijo sin alzar la vista de su libreta azul, no había razón que lo apurara a irse y de hecho esperaba pacientemente a que pudiera terminar lo que estaba haciendo. La maestra podía esperarlo si quería o sino podía irse a atender sus asuntos.
Después de algunos minutos, y en vista de que el niño no daba por terminada su tarea, la maestra suspiro cansada y decidió irse, a fin de cuentas se trataba de uno de los estudiantes mas tranquilos y no había forma de que algo malo ocurriera por dejar que se quedara un poco mas.
-De acuerdo, me voy, solo no te quedes tan tarde- pero Light no advirtió que la mujer se había ido hasta que hubo terminado el dibujo en su libreta, lo había empezado por eso de la sexta hora, pero había tenido que interrumpirlo por las clases de física, de modo que se tardó mas de lo esperado en terminar el boceto de un perro persiguiendo a una mariposa azul alrededor de un manzano.
La idea había surgido de la nada y había encontrado un lugar especial en su mente, era su deber el plasmar dicha imagen en un medio que alguien mas pudiera contemplar, o al menos, eso es lo que pensaba. Varias veces su padre lo había regañado por haber encontrado gran acumulación de dibujos en su cuarto, así que ya no los guardaba y en cambio se los regalaba a Sayu quien iba y los presumía a sus amigas igual de pequeñas que ellas.
El salón se veía especialmente melancólico sin nadie mas en él. Las ventanas aun estaban abiertas y se podían apreciar las canchas donde algunos otros niños se quedaban a practicar soccer*. Él no era bueno en ello, aunque eso no significaba que era un asco en los deportes, de hecho era uno de los mejores jugando al tenis.
En fin, el niño se disponía a marcharse de la habitación desolada cuando algo captó su atención: un pequeño pedazo de tiza había quedado olvidado en uno de los canales inferiores del pizarrón. A Light siempre le había parecido absurdo que contando con la tecnología mas avanzada del mundo, los maestros se pusieran a escribir con tizas en los pizarrones que se borraba no tan fácilmente y que al limpiarla generaba un molesto polvo blanco.
Aun así, se dirigió al trozo de tiza y tras sopesarlo algunos segundo entre sus dedos llegó a una conclusión: aquello no debía usarse para escribir, sino para dibujar; dibujar murales interminables en todo espacio posible y delinear el contorno de los dibujos mas extraordinarios del siglo… a pesar de la inspiración que le produjo el descubrimiento de ese otro uso de la tiza, él solo dedicó algunas cuantas horas mas en adornar el pizarrón de la clase.
Una línea por aquí, algunos reflejos por allá; si difuminas esta parte te ahorras mucho tiempo y creas una buena textura. La criatura alada a la que dio forma en el pizarrón consumió 3 horas de su tiempo, a pesar de ello Light estuvo bastante contento con su resultado, era una lastima que aquel dibujo no se pudiera guardar y que la tiza hubiera desaparecido tan rápidamente convertida en nada mas que polvillo blanco.
Cansado y hambriento el chico regresó a su casa. Y a la mañana siguiente la maestra lo castigó por ser el obviamente responsable del dibujo que había aparecido en el pizarrón, pero a fin de cuentas, era una maestra vieja y sus compañeros unos gorrones que vivían solo porque no tenían nada mejor que hacer "¿Qué comprendían ellos del talento?" Por supuesto nada, y mucho menos se figuraban todas la probabilidades y posibilidades que se encerraban en un simple pedazo de tiza; por el contrario él si lo sabía y tal vez no fuese coincidencia que fuera él el único que tiempo después pudiera conocer a las misma criaturas aladas que alguna vez le sirvieron de inspiración.
Aquel que no se quedó algún dia haciendo dibujos en un pizarrón de la escuela, ciertamente no tuvo infancia u.u ... o tal vez no fue a la escuela.
