Hola a todos, gracias por continuar leyendo este fic, voy a aclarar unas dudas ya que veo que los confundí un poco. 1. El único que escucho al guía de jusenkyo decir que el espíritu de Ranma desaparecería y quedaría el de Ranko (Mizuko) fue Ranma, Akane no escuchó nada de nada 2. Cuando regresaron al apartamento fue obra de Mizuko/Ranko que ya se encontraba en el cuerpo de Ranma, obviamente lo hizo rápido para que no alcanzaran ni a arrojarle el agua del estanque del hombre ahogado ni a decir que ella no era Ranma. Bueno creo que ahora si queda claro y continuamos con el capitulo 21. DISCULPEN LA DEMORA, ESTA VEZ SI FUE LARGA LA ESPERA, PERO TENIA MUUCHO TRABAJO.
Anteriormente
Esa noche el lecho matrimonial estaba incompleto, la chica daba vueltas , hasta que al fin pudo quedarse dormida, pero de nuevo a la media noche, aquella sensación de ahogo que parecía tan real la sobresaltó –aléjate de ella- escucho antes de despertarse, busco en la oscuridad a su esposo pero nada…..
Continuación
El sueño se le había escapado así que decidió ir a la cocina por un poco de agua, al pasar por el baño escucho la voz de Ranma, casi en susurro pero se notaba enojado
"que ya no me molestes, vete de una vez"
Akane abrió sigilosamente la puerta del baño, solo para encontrarse de nuevo con la figura femenina de Ranma –¿Con quién hablas Ranma? Y ¿ por qué estas como chica otra vez?-
-A ..Akane, no hablo con nadie, es que fui a dar un paseo y cayó una ligera lluvia, solo vine por agua caliente, discúlpame por lo de hace rato- decía mientras la empujaba suavemente de los hombros conduciéndola fuera del baño.
La joven se sintió reconfortada por saber que su esposo estaba arrepentido o al menos eso parecía, se dejó llevar hasta el pasillo sin darse cuenta que Ranma hombre se encontraba dentro del espejo y trataba de llamar su atención, pero sus gritos eran inaudibles.
Ranma regresó a ser hombre y sin decir nada más se fue a la cama, Akane también, pero a diferencia de él no pudo conciliar el sueño si no hasta casi el amanecer.
A la mañana siguiente la joven esposa se despertó temprano para salir y organizar algunos documentos que necesitaba para empezar a trabajara en el hospital.
-Ranma, despierta, acuérdate que hoy empiezas con el Dojo- lo movió un poco antes de irse
-mmm?, cuál Dojo Jun, déjame dormir otro poquito?-
-RANMA¡, despierta ya- lo movió de forma violenta haciendo que abriera los ojos molesto
-¡¿qué pasa?, Akane –
…..¿cómo van tus recuerdos de la época de la Universidad?-
-ehh?, buenos días a ti también- se estiro para acabar de despertarse
Akane se paró de brazos cruzados esperando una respuesta
-no, aún no recuerdo nada, lo siento amor- se levantó abrazándola y descansando la barbilla en la cabeza de ella, para su sorpresa Akane no le correspondió el abrazo, por el contrario lo apartó y se despidió escuetamente, dejándolo solo en la habitación. –que, que tengas un buen día- dijo vacilante el joven de la trenza.
El primer día de clases en el Dojo Saotome-Tendo, pasó sin novedad, Ranma como siempre guió a sus discípulos, hasta dejarlos exhaustos pero con ansias de la próxima clase.
-Ranma ya está listo el baño- gritó desde la casa la señora Nodoka
-Gracias mamá-
El agua estaba tibia y relajante el joven se sumergió dejando solo por fuera la cabeza, estaba a punto de quedarse dormido cuando escucho un fuerte golpe, la puerta se azotó dando paso a la figura de su mujer.
-A .. Akane- se tapo con las manos apenado
La chica levantó una ceja – que no te acuerdas que somos esposos, y ya te he visto así-
Ranma salió envolviéndose en una toalla rápidamente –¿por qué entras así tan deprisa?-
-Hemos sido unos tontos, la solución está en nuestras narices- levantaba el índice como indicando lo obvio, sin embargo su pobre esposo estaba perdido.
-no entiendo de qué hablas, explícate por favor-
-pues que tú cura es la misma, solo debemos ir a la montaña, poner las tres vasijas, bajar a donde está el estanque y arrojarte un poco de agua-
-qué dices, pero si ese estanque ya no tenía agua del hombre ahogado-
-antes no, pero cuando yo regresé y pelee con el primo de Zafron, conseguí la cura para ti, sé que no lo recuerdas, pero te aseguro que es cierto, el ahora está en forma de huevo, así que no hay peligro, solo tenemos que ir-
-yo..yo..no sé qué decirte.. Pensé que me amabas tal y como soy-
Akane se había imaginado a Ranma saltando y bailando o corriendo así fuera sin ropa para poder ir por la cura, así que esta reacción la había tomado por sorpresa –yo te amo…pero tú siempre has querido la cura – le dijo con voz suave acercándose a él , para luego besarlo
-ejmmm perdón por la interrupción, ustedes sigan con lo de mi nieto, yo cierro la puerta- la madre de Ranma quien hacía unos segundos veía la escena, se retiró rápidamente cerrando como había indicado y poniendo además un letrero de no molestar
-ni ni nietosss?-
-Ay calmate Ranma, no es la primera vez que tú mamá insinúa esas cosas, además no cambies de tema, ¿qué dices, vamos a las montañas?-
, si, solo que será mejor el fin de semana, porque tengo que dictar las clases en el Dojo esta semana-
Dejando todo en claro para el fin de semana, Akane pudo fijarse más en la posición en la que se encontraba su esposo envuelto solo en una toalla, lo miró de arriba abajo y no pudo evitar morderse el labio inferior, se acerco a él, entrelazando sus manos tras el cuello
-no es mala idea lo que dijo tú mamá- le susurro al oído y sin esperar a ver la reacción lo beso apasionadamente, él se dejo llevar por unos minutos, hasta que vio a su esposa empezar a quitarse la blusa
-A..Aka..ne, yo no…nunca…yo- tartamudeaba alejándose de ella
-mm? No me digas que después de todo este tiempo no quieres que... bueno tú sabes-
- es que tengo otra clase en este momento -
-pero si papá dijo que no había más por hoy-
-es una clase para un Dojo cercano-
-ummm ya veo, entonces nos vemos más tarde, tengo que hacer algunas diligencias- se acomodó un poco la ropa
-si amor, nos vemos más tarde-
-Pero que rayos estás haciendo Ranma Saotome – El aura de enojo que emanaba de la joven, hacía que la gente que pasaba por la calle se alejara de ella y susurraran cosas. La chica no se daba ni por enterada ya que su mirada estaba fija en su esposo quien charlaba amigablemente con cierta china de cabellos morados muy conocida por todos. Se encontraban sentados en una cafetería, mientras una extremadamente celosa Akane los observaba a una distancia prudencial
-que descarados, es que acaso no se acuerdan que están casados o qué?, pero ya verán – escuchaba los latidos ensordecedores de su corazón y se le dificultaba respirar, a su alrededor todo era bruma, lo único que veía claramente era a ese par, se dispuso a confrontarlos, cuando algo capto su atención, Shampoo se llevo la mano al pecho y de ahí sacó un sobre rojo que le pasó en la mano a Ranma, él al parecer le agradeció y acto seguido pidió la cuenta, Akane espero para ver la despedida, pero, no pasó a ser más que una pequeña reverencia y cada uno tomó su camino, lo cual hizo que ella se calmara un poco, si él se hubiera atrevido a besar a esa chica, la joven esposa estaba segura que iría tras esa amazona para dejarla hecha polvo y luego se encargaría como fuera de él. Tomó aire profundamente y regreso a la casa para esperarlo. ¿Por qué Ranma no le había dicho nada? ¿Se habían encontrado de casualidad? ¿Sería ese sobre una trampa de Shampoo? , muchas interrogantes le rondaban por la cabeza, pero no sabía si preguntarle directamente, porque lo único que tenía muy claro es que desde el día del grado Ranma no estaba portándose como siempre.
Akane entro a la casa y decidió ayudar con la cena, su suegra siempre tan amable la dejo hacer la ensalada bajo su estricta supervisión, para no decepcionarla la chica tuvo especial cuidado de no ser violenta a la hora de picar los vegetales.
-¿tú también lo has notado verdad hija?- le dijo sin quitar la mirada del guiso que estaba por hervir frente a ella
-¿a qué se refiere tía Nodoka?- dejó el cuchillo a un lado para no ocasionarse una herida
-A Ranma….él, no es él, se comporta de manera extraña desde hace un tiempo…desde…-
-el grado- completó Akane quien sabía perfectamente de lo que hablaba
-exacto, ¿sabes que es lo que sucede?-
L a peliazúl negó con la cabeza –pero lo averiguaré, puede estar segura de eso- empuñó el cuchillo enterrándolo con fuerza la tabla de picar ocasionando que el tomate saliera volando por los aires, -lo siento, lo siento lo siento- se inclinó a recoger todo, mientras la señora Saotome la miraba con una gota de sudor en su frente.
Durante los siguientes días Akane no pudo averiguar nada sobre el comportamiento de Ranma, solo parecía que en realidad tuviera 18 años o quizás menos, ocasionalmente le daba un beso en la mejilla, poniéndose del color de su camisa china y eso era todo el contacto que tenían.
Era ya viernes por la tarde y el sábado temprano partirían en busca de la cura. La joven estaba algo nerviosa ya que dos o tres veces se había despertado con aquella voz espeluznante y esa sensación de ahogo, salió del cuarto que ahora compartía con Ranma rumbo al dojo para despejarse un poco, al pasar por el cuarto que pertenecía a Nabiki pudo escuchar a su esposo, acercó el oído a la puerta para entender lo que decía
-no te preocupes, ya pronto ella estará contigo y yo estaré con Jun, todos ganamos no crees?-
-jun? Otra vez ese nombre ..con quien habla- no pudo contenerse y abrió despacio la puerta, de espaldas a ella se encontraba Ranma en su forma femenina de cuclillas en el suelo, a un lado se encontraba el sobre rojo al parecer vacio, pero lo que la impresionó al punto de hacerla emitir un pequeño grito que reprimió con su mano, fue ver a Ranma hombre en el espejo del tocador golpeándolo desde adentro, este levantó la mirada hacia Akane suplicándole que se marchara, pero Ranko lo alcanzó a ver y giró rápidamente, arrojó un polvo en la cara de la chica ocasionando que se desmayara.
-Bueno me he ahorrado tener que ir a buscarla- se reía de medio lado mientras amarraba de pies y manos la joven –no me malinterpretes Akane es hermosa, pero no es mi Jun, eso lo tengo muy claro, gracias a este ingrediente que muy amablemente me dio Shampoo pesando que era para hacer una medicina, podré traer de vuelta el alma de Jun y ponerla en el cuerpo de Akane, así viviremos felices en la tierra y ustedes allá en el limbo o como se llame, espero que Así dejen de molestar-
-¡déjala en paz!, Akane reacciona-
-veo que ya te regresó el volumen, al parecer no puedo dejarte mudo por siempre, pero eso no importa ya pronto estarás tranquilo-
En una vasija roja, revolvió el polvo del sobre rojo con otros ingredientes hasta que empezó a salir un humo de color morado, que poco a poco fue tomando forma de mujer
-se puede saber que haces con esa…..- se escuchó una voz aún más temerosa que la de Mizuko.
-¿Ju…ju Jun?- la pelirroja se frotó los ojos y al corroborar que se trataba de ella se puso de color casi azúl, el miedo la dominaba, se podía notar como temblaba y sudaba, tomó valor y avanzó hacia el humo.
-yo esperándote durante miles de años y tú, tú PERVERTIDA, ya estabas buscándome reemplazo- sacó un mazo que estaba envuelto también en un aura peligrosa, ahora al espíritu de Jun se le había levantado la cabellera y los ojos los tenía rojos de ira.
-te te equivocas..ella…yo…no…ella, solo quería que tu también regresaras a la vida en este cuerpo.
-pero ¿Cómo se te ocurre que yo quiero tomar el cuerpo de otra chica? Estás loca o qué, no será que estás enamorada de ella.
Akane poco a poco estaba despertando al escuchar la conversación
-No, no, ella se parece a ti en su carácter y hasta en el físico, pero no eres tú, además ella tiene esposo-
- y se puede saber ¿dónde está él?- Vociferó Jun.
-¿acaso Mizuko no había dicho que nos parecíamos?, pues no veo tal parecido con esa salvaje - no pudo evitar pensar Akane quien ya había recobrado la conciencia
-Aquí- sin pensarlo dos veces se lanzó al espejo, atravesándolo en busca de Ranma, lo haló de la mano y salieron, aunque él se encontraba en forma de espíritu, sus pies no eran visibles, era como una ilusión borrosa que atravesaba todo cuanto tocaba. El joven Saotome intentó en vano desatar las cuerdas, al ver cuál era su condición permaneció al lado de su esposa.
–mira, mira Jun, lo ves, aquí está el esposo de la chica, tarannn- le decía de forma muy nerviosa, esperando su reacción
- ¿de veras?- miró la chica peliazúl a Akane, normalizando sus facciones
-sí, yo lo amo, por favor suéltenme para poder irme con él
-segura que no quieres tomar el cuerpo de esta chica-
-QUE NO, solo quiero descansar en paz, junto a ti, así que sal de ese cuerpo de inmediato-
-Claro, claro- sonreía mirando a Jun mientras soltaba las ataduras de Akane
-¿Entonces?, Jun…. Te extrañé- se sonrojó la pelirroja
-y yo a ti boba-
El alma de Mizuko salió del cuerpo de Ranma, y al abrazarse con Jun comenzaron a desaparecer.
El alma de Ranma de inmediato tomó su cuerpo, el cual había regresado a su forma de hombre cuando el alma de Mizuko lo abandono para siempre.
-Ranma, despierta, ¿estás bien?- lo movía un poco Akane, ya que después de retornara a su cuerpo había perdido la conciencia
-si, estoy bien, solo un poco mareado…..entonces Ranko..-
-Mizuko-
-Eso Mizuko se fue con tu gemela-
-¿CUÁL GEMELA? SI NO NOS PARECEMOS EN NADAAA- le gritó casi en el oído a Ranma quien tuvo que taparse para no quedar sordo
-Esta vez estuvo cerca, pero sabía que te darías cuenta-
-Ranma- se abalanzó sobre él llorando como una niña pequeña, él le correspondió el abrazo hasta que se pudo calmar
-solo fue un capítulo más de nuestra interesante vida, al final todo salió bien-
-sí, menos mal-
-pero hay algo que me preocupa demasiado-
-¿qué es?-
-dime la verdad- la tomó por los hombros obligándola a sostenerle la mirada –hasta donde llegaste con Ranko Mizuko o como se llame-
-Ranma¡- se sorprendió Akane sonrojándose y aparatándole la mirada, lo que ocasionó que su esposo pensara en el peor panorama
-bueno, supongo que igual era mi cuerpo…entonces…no hay problema- trató de sonar convencido de sus palabras, aunque por dentro le carcomía la ira de solo pensar que Mizuko le tocara un solo cabello
-ja j aja , Ranma eres tan fácil de engañar, no paso nada, te lo juro, solo algunos besos, pero en mi defensa, yo no sabía que estaba sucediendo-
-hmp, te voy a enseñar a no engañar a tú esposo- se rio maliciosamente
-Ahora mi turno…. ¿dime como fue que nos casamos sin decirle a nadie?-
-¿a qué viene esa pregunta?- arrugó el seño
-tú solo respóndeme-
-pues fue un impulso de celos tuyos porque algunas mujeres iban a mis entrenamientos-
-¿cómo que algunas?, eran cientos…en fin, me alegra que estés de regreso.
Ranma no entendió muy bien de que hablaba Akane, pero la beso apasionando y poco a poco la llevó a recostarse en el suelo sin romper el contacto, la ropa comenzó a estorbarles después de un rato, pudiendo sentir nuevamente el calor de su cuerpo. Sin interrupciones de ningún tipo, se entregaron el uno al otro, después de ese tiempo separados.
-Akane, ya es hora, Ranma te está esperando-
-Ya voy-
La joven de cabello azulado se miraba al espejo, no podía creer que después de todo ese mar de problemas, al fin había calma. Su vestido era sencillo y elegante, largo hasta el piso, con encaje y escote ilusión, llevaba realmente poco maquillaje, así que su belleza natural era la que hablaba por sí sola. Recogió el pequeño ramo de rosas y azucenas y se dirigió a la entrada del Dojo Saotome-Tendo donde se celebraría en compañía de sus familiares la boda. Afuera de la habitación la esperaba el señor Tendo, quién como siempre lloraba por la emoción, la tomo del brazo, para acompañarla hasta donde se encontraba Ranma.
-mi pequeña niña, te ves tan linda- sollozaba
-gracias papá-
El salón había sido dispuesto para la ocasión con adornos de flores blancas, la familia estaba ya en las primeras filas Nabiki con Kuno, Kasumi con el Dr Tofú y su pequeño hijo, el maestro Japosai, mientras que la señora Nodoka y Genma, esperaban de pie junto a Ranma, los amigos de toda la vida también los acompañaban, Ryoga, Akari, Shampoo, Mouse, Ukyo, Konatsu, Pantymedias Taro, shinoshuke, Inari, Zhen y Yahiko también habían venido desde China, habían también algunos viejos conocidos, rivales, compañeros de Furinkan y de la Universidad, finalmente todos se podían alegrar de esta unión tan esperada.
Los nervios de Ranma eran evidentes, se sonrojó al ver a su esposa tan elegante y hermosa, el corazón se le aceleró, tanto que por un momento no escuchaba todos los susurros de los invitados elogiando a la novia.
-Ranma, no sobra decirte que cuides bien de mi mayor tesoro- decía con lágrimas el suegro de Ranma
-eso, lo puedo jurara por mi vida señor Tendo-
-hija, ten mucha paciencia con mi hijo, ya sabes que a veces dice muchas cosas sin pensar y es un poco indelicado, pero él te ama-
-gracias tía Nodoka, lo sé-
Con esto se quedaron los dos frente al altar, Akane se detuvo un momento a mirar a su esposo, se veía muy bien con un traje gris oscuro, camisa blanca y corbatín, tan diferente a la ropa que acostumbraba usar, no pudo evitar pensar que ahora sería algo oficial y contuvo la respiración deseando que ya nada ni nadie se interpusiera en su camino.
La ceremonia fue oficiada por el señor Tendo, de forma rápida, como si aún temiese que llegara alguna otra prometida, monstruo o gente loca como de costumbre.
-Akane, yo escribí unos votos- frenó el ritmo acelerado de su suegro, quién ya iba a terminar con un "puede besar a la novia", sacó un papel de la solapa del traje
-yo también- sonrió desenvolviendo un rollo de papel que se encontraba entre las flores del ramo
-Akane, a veces no entiendo como aceptaste ser mi esposa, discúlpame por todas las veces que te insulté, como ya sabes era solo una forma de tratar de ocultar la realidad, siempre te he amado y como no hacerlo si llegaste a casi dar la vida por mí. Con tú sonrisa haces que mi mundo de vueltas, quiero despertarme viendo esa sonrisa todos los días de mi vida, me haces el hombre más feliz hoy y siempre. Te amo- El joven puso el anillo en la delicada mano de su esposa, mirándola a los ojos le sonrió.
Los invitados soltaban algunos suspiros, otros más sentimentales una lágrima, Akane no pudo evitar dibujar una cálida sonrisa en sus labios y perderse en el mar de los ojos de su amado.
-Ranma, eres un tonto, eso es indiscutible, pero eres el tonto que yo amo, el que me lleva a miles de aventuras inimaginables, el que siempre está ahí para cuidarme y defenderme, aunque yo no lo necesite, por eso quiero vivir mi vida junto a ti y amarte con todo mi ser- Ahora ella también deslizó el anillo en la fuerte mano de su esposo.
Ranma puso sus manos en el rostro de su amada, atrayéndola suavemente para luego darle un tierno beso en los labios, Akane lo abrazó con ternura, mientras los invitados se pusieron de pie para aplaudir a la feliz pareja y desearles lo mejor.
FIN
Quien lo diría se acabó, espero que de verdad hayan disfrutado leyendo este fic, tanto como yo escribiéndolo, me encanta Ranma, siempre me va a gustar, espero pronto escribir otra historia que anda rondando en mi mente y escribir claro, el epilogo de esta, gracias infinitas a todos los que siguieron la historia, a los que comentaron, los que me aconsejaron y a los lectores anónimos también. Ya me puse sentimental, espero que algún día Rumiko se apiade de nosotros y nos deje ver un final con unos personajes más maduros en edad y en sentimientos, la esperanza es lo último que se pierde jejjee y la fé es la certeza de lo que no se ve .
Gracias especiales a Vanessa, Marcela Romero, Andrea Guadalupe, Liss Arias, lita paz, rose-fe, Luz lozano, paula y joaqui, crs85456, flakita, ranmayakanesiemmpre, znta, elisa lucía, Nancy ricoleon, maritza559, si me olvide de alguien lo pongo en el epílogo
Besos y abrazo
