-AMANTES-

By ASUKA02

Cap. 21: Un segundo padre

.

.

Sarada miró con decepción a su padre, él no había regresado por ellas, sino porque necesitaba sacar dinero del banco de Konoha. No podía haber una persona más decepcionada que Sarada, no quería ni escuchar la voz de su padre.

—Que se lo lleve, no me importa. —intervino en la conversación de sus padres, Sakura se reusaba a darle el dinero.

Los tres estaban en el comedor, Sasuke tenía una taza de café frente a él, Sarada un tazón de cereal y Sakura estaba tan indignada que prefirió no comer nada. El pelinegro había llegado a Konoha a las nueve de la mañana y no tardo nada en decir el motivo de su viaje.

—¿Ves?, hasta Sarada me apoya. —dijo Sasuke sin perder la calma.

—¡Sasuke-kun, no le puedes darle algo y luego quitárselo!. —replicó Sakura indignada.

—Es dinero de los Uchiha. —se defendió el pelinegro.

Sarada, sin decir nada se levantó de la silla y salió a la calle, era lunes y debería estar en la academia, pero prefirió faltar a clases para ver cuando su papá llegara y poder pasar tiempo con él, pero había sido una gran estupidez, su padre siempre iba a preferir viajar que compartir tiempo con ella.

Al menos eso pensaba ella.

.
.

Naruto estaba revisando papeles en su oficina mientras conversaba con Shikamaru cuando Sarada entró sin ser anunciada, tras ella uno de los ninjas que cuidan la puerta del Hokage.

—Disculpe Séptimo, no puede detenerla. —se disculpó con vehemencia el pobre hombre.

Sarada respiraba con dificultad y se veía agitada, eso preocupo a Naruto.

—Shikamaru, por favor déjanos solos un momento. —le pidió el Uzumaki.

Nara salió extrañado y apenas cerró la puerta Sarada dijo. —le doy permiso.

—¿Permiso de qué? —Le preguntó sin entender, en verdad no tenía idea de que hablaba.

—De que este con mi mamá, de que se case con ella cuando ya consiga su divorcio.

Sarada estaba temblando y no quería seguir más allí, así que salió de la oficina dejando a Naruto perplejo. Casi al instante entro Shikamaru y le preguntó qué sucedía.

—Voy a salir. —anunció incorporándose en su silla, tenía que hablar con Sarada, ella no se veía bien.

—Pero no has terminado. —replicó Shikamaru.

El rubio salió.

.
.

En la casa de la pelirosa, Sasuke y ella seguían discutiendo.

—Nunca vas a cambiar Sasuke-kun. —se quejó la pelirosa.

—He cambiado, necesito ese dinero Sakura, y ya escuchaste a Sarada, no le importa. —respondió tranquilamente.

—Es para su educación. —le recordó completamente irritada.

Ahora que finalmente había encontrado su verdadero camino ninja Sasuke no iba a renunciar a su nuevo objetivo —Eres directora de un hospital, dinero tienes.

Sakura se cruzo de brazos irritada, no era que ella no pudiera mantener a su hija, era que Sasuke no podía venir, hacer y deshacer cuando le diera la gana, su ex tenía que aprender que no todo en la vida se puede tener.

—Sasuke-kun, sabes que no se trata de eso, Sarada ahora cree que viniste sólo por el dinero, ella te quiere, si al menos pasaras un poco de tiempo con ella antes de irte. —le dijo tratando de negociar.

La vida en familia era algo que incomodaba al pelinegro, pero aun así quería a su hija, conversaría con Sarada en privado antes de irse, pero no iba a renunciar al dinero, lo necesitaba.

—Repondré el dinero, en dos o tres años —le dijo él.

.
.

Naruto había usado su modo sabio para encontrar a Sarada, la Uchiha estaba sentada en uno de los columpios del parque, sola y cabizbaja, la escena se le hizo muy familiar, le recordó a él mismo muchos años atrás.

Se acerco con cautela y se sentó en el columpio de al lado, —no tenía que venir. —le dijo ella mirándolo de reojo.

Para no incomodarla evitaba mírala directamente, —Quise hacerlo, no te veías bien.

Ya Naruto estaba enterado de la llegada de Sasuke, los ninjas que custodiaban la entrada de Konoha se lo habían informado, además de que la noticia se había esparcido rápidamente.

—Mi padre es un imbécil.

—Sasuke siempre ha sido una persona difícil, ¿que hizo esta vez?

Sarada movió ligeramente el columpio y su respuesta estaba llena de tristeza —No le importamos mamá y yo.

Ahora fue Naruto que meció levemente su propio columpio, era una conversación difícil para él, ¿cómo defender a su amigo cuando este nunca estaba en la vida de Sarada?

—A Sasuke le cuesta expresar sus sentimientos.

Eso era verdad, pero no justificaba la irresponsabilidad de su amigo como padre.

—Mamá estará mejor con usted.

Esas palabras sonaron como música en los oídos del Kage, le dieron ganas de salir directo en busca de Sakura y celebrar llevándosela a la casa del árbol, pero primero tenía que solucionar lo del divorcio.

—Sarada, eso significa mucho para mí, pero no quería ganarme tu aprobación sólo porque Sasuke hizo alguna tontería, sino porque vieras que mis sentimientos por tu madre son sinceros.

A ella le costaba tener que aceptar que sus padres nunca iban a reconciliarse. La brisa movió los arboles desprendiendo varias hojas, el otoño se acercaba.

—Hay una diferencia muy grande en la forma en cómo papá mira a mamá y en como usted la mira a ella.

Esa conversación lo estaba haciendo tan feliz, Sarada no podría ni imaginar el gran alivio que el séptimo estaba sintiendo al escucharla decir eso.

—Se llama amor. —le aclaró él.

La Uchiha apretó las cadenas de su columpio y dijo —quiero que mamá sea feliz, creo que usted puede hacerlo.

Se quitó un gran peso de encima al decir eso, los Uchiha son orgullosos, ella también tenía algo de eso, pero su orgullo no llegaba a nublar su mente.

Naruto sonrió y le prometió, —Hare feliz a tu madre, lo prometo, sé que no puedo remplazar a Sasuke, pero me encantaría que vieras en mí a un segundo padre.

Sarada miró hacia la pared que estaba al otro lado de la calle, "¿por qué papá no podía ser más como el Séptimo?".

—Lo intentare. —prometió ella.

Se quedaron en silencio un momento, Naruto pensó que ya lo único que le faltaba era conseguir el divorcio, estaba tan feliz que no aguantaba las ganas de ver a Sakura.

—¿No deberías estar en la academia?.

Sarada se puso de pie, iría un rato a distraer su mente, pero antes debía dejarle claro al Séptimo que no admitirá que jugara con el corazón de su madre otra vez.

—Le doy dos semanas para que se divorcie, y dígale a mi madre que cuando regrese a casa no quiero ver a mi papá allí.

—¡Entendido!.

Respondió rápidamente el Hokage, hacia mucho que no se sentía tan animado.

.
.

—Repondré el dinero, en dos o tres años —le dijo Sasuke.

Sakura respiro tratando de clamarse, él siempre había sido así de tranquilo, así de solitario y así de insensible, "¿por qué sigo esperando a que cambie de actitud?"

La pelirosa vio su celular alumbrando en la mesa y lo tomó entre sus manos, era Naruto. Apenas le contestó, escucho la voz agitada del rubio.

¡Tenemos que hablar Sakura-chan!.

Sasuke estaba allí presente, no podía hablar bien, caminó hacia la ventana y le respondió al rubio en voz baja Ahora no, estoy preocupada por Sarada salió enojada.

¡Hable con ella hace un momento!, —respondió Naruto muy contento del otro lado de la línea —quiere que te diga que no regresara a casa hasta que Sasuke no se haya ido.

Sakura arrugo la frente, —no uses a Sarada para manipularme.

Eso ofendió al Hokage, —no son manipulaciones, en verdad hable con ella, fue a verme, me dijo algo, tenemos que hablar personalmente Sakura-chan.

Sakura vio a Sasuke muy tranquilo apoyado en la pared tenía los ojos cerrados, sabía que estaba escuchando todo lo que ella decía, porque tenía un buen oído, pero era imposible que supiera con quien estaba hablando.

—Luego hablamos. —se despidió Sakura.

Naruto le dijo rápidamente antes de que le cortara —guárdame la cena Sakura-chan.

La pelirosa cortó la llamada, ya no usaría a Sasuke para darle celos a Naruto, quería que su hija estuviera cómoda y tranquila.

—Sasuke-kun, aquí no te puedes quedar, Sarada no quiere que te quedes aquí y yo tampoco. —le anunció con seriedad.

El Uchiha abrió los ojos y le dijo con voz calmada —mañana vendré por ti para que vayamos juntos al banco.

El pelinegro caminó hacia la puerta y Sakura llena de orgullo le dijo. —te los daré con todo el gusto, tienes razón, tengo dinero para mantener a Sarada, pero sobre todo tengo a hombre que me ama y me ayudara a criarla.

No se pudo contener, quería que él supiera que no sólo había crecido como profesional, sino también en lo personal.

El Uchiha se detuvo un momento y le respondió pausadamente.

—Eso imagine, cuando te vi lo supe, tienes parte del chakra de Naruto viviendo en tu cuerpo.

—¿Qué? —musitó sin entender.

—La marca Uzumaki.

.

.

.


N/A: Voy por partes, Naruto anda más feliz que una lombriz y eso que aun no tiene el divorcio, a Sasuke y Sarada los dejo para después. ¡Oh, dios, necesito ordenar mis ideas!, pero sobre todo, NECESITO MI INTERNET, estoy en un cyber, hace días me cortaron el internet, un problema con la plataforma y llevan más de una semana sin solucionar nada. He sufrido como cuando le quitan a un adicto su droga de un sólo golpe, menos mal aun puedo revisar mi correo con el celular jaja…

Gracias por los reviews, nos leemos en el siguiente.