Todos los personajes pertenecen a MAPPA, así como a sus creadoras Yamamoto-sensei y Kubo-sensei. La historia sí es mía C:
Advertencias: este fic contendrá muchas referencias hacia la religión católica, así como su organización; así que si esto es demasiado para ti, te recomiendo leer algo más. Sí, al contrario, deseas caer al infierno conmigo... disfruta.
CAPÍTULO XX
Víktor me recostó con cuidado contra el tronco de un árbol y observé a nuestro alrededor –buscando a Jean-, Sara corrió a mi lado para comenzar a hacer vendas, trozando la tela de su propio vestido, para contener la hemorragia; sabía que el demonio no quería dejarme, pero nuestro alrededor era un caos que debía terminar y no lo haría nadie más que él.
-ve- ordené, apretando los dientes para no molestar el trabajo de Sara y, aunque frunció el ceño, lo hizo.
Miré a Sara, trabajando eficientemente y maldiciendo suavemente entre dientes –era evidente que las groserías no venían a ella con facilidad-. Me pregunté, tratando de desviar mis pensamientos del dolor, si aquello era a causa del poco tiempo que tenía siendo parte del mundo demoniaco.
-¿por qué caíste?
Cerré los ojos apenados ante la mirada sorprendida de ella, ni siquiera me creía capaz de pronunciar las palabras frente a Víktor, pero las broté sin ningún filtro en ese momento.
-lo siento… no fue mi intención.
Sara negó con un gesto y siguió con su trabajo.
-debe ser por la herida, obviamente tus procesos de pensamiento vienen sin los frenos que usualmente colocamos cuando nos encontramos en buenas condiciones- sonrió traviesa, sus ojos amatista brillando, a pesar de la preocupación en cada uno de sus rasgos -; estoy segura de que sí lo deseara, podría preguntarte cualquier cosa escandalosa… y tú me contestarías.
"Aunque, para distraerte, puedo responder tu pregunta, no es secreto: caí por lo que sentí cuando vi a Mila- su sonrisa dulcificándose -; fue un golpe poderoso, de lleno en la esencia misma de quién soy. Para un ángel, sentir tan profundo, no es normal… por otro lado, no podría haber permanecido arriba, preguntándome por ella… así que decidí dejarme caer.
-¿y entonces?
-ella me esperaba.
El tono fue tan contundente y dulce que, supe que el encuentro habría sido el más esperado por ambas. Dos seres destinados a estar separados el uno del otro, rompiendo las reglas para estar juntos. Sonreí, aunque el dolor llamaba dentro de mi cuerpo.
-eso es dulce…
Sara ajustó todo su trabajo con un tirón y me miró, sentándose sobre el suelo a mi lado.
-más que dulce- lanzó una rápida mirada sobre su hombro y luego volvió a fijar su atención en mí -. Debemos sacarte de aquí, no estoy segura de cuánto podrán seguir cubriéndonos Masumi y Chris.
Miré tras ella para encontrarme con ambos demonios dándonos la espalda y manteniendo las amenazas a raya –lo que resultaba aún más impresionante si consideraba que Chris había estado terriblemente malherido hace tan sólo unas horas-. Sin embargo, yo tenía otras ideas.
-no me iré.
Ella regresó su mirada angustiada a mí.
-estás bromeando, ¿cierto?
Negué con un gesto y, apoyándome en el tronco, logré ponerme en pie sin caer de bruces frente suyo.
-no puedo irme ahora- no cuando seguía escaneando el terreno en busca de la energía oscura de J.J.
Estaba seguro que, de encontrarla, podría hacerlo caer a nuestros pies, igual que hice con Isabella. Darle fin a esta pelea –esto se había extendido lo suficiente como para ver el sol comenzar a teñir el cielo de naranjas con el amanecer en ciernes-.
-¡por supuesto que puedes!- miró hacia Masumi, buscando ayuda, pero éste se limitó a negar y encogerse de hombros -¡no lo podemos dejar aquí!
Chris bajó su arma –una bella espada de lo que parecía acero negro- y caminó hasta nosotros, aunque era obvio que se mantenía alerta. Sus manos tenían dedos faltantes, pero la precisión de sus movimientos era envidiable –casi no notaba la cojera por causa de su cadera en recuperación o que su pecho trabajaba con un poco más de esfuerzo del requerido-.
-¿qué quieres hacer?- la pregunta fue directa y no admitía pretensiones de evadirla.
-tengo que encontrarlo…
-¿a quién?
Fue cuando lo sentí, un pequeño chispazo en el borde de mi campo de "visión", una llama pequeña titilando desde el otro lado del claro, avisándome dónde tenía que buscar. Algo debieron notar en mí, porque ambos se miraron con rostros confusos antes de que Chris me tomara por el brazo, soportando parte de mi peso.
-¿a dónde debemos ir?- preguntó, completamente decidido.
Sonreí ligeramente, apoyándome contra él.
-¡¿estás loco?!- Sara empalideció justo frente a nosotros.
-él puede hacerlo, ¿cierto, Yuuri?- me guiñó un ojo y casi pude sentir un sonrojo en mis mejillas; aunque la pérdida de sangre lo hacía complicado.
-sí…-la verdad era que no podía asegurarlo, pero lo trataría con todo lo que tenía –yo puedo.
Sara debió notar que no podría hacerme cambiar de opinión, porque me tomó por el otro brazo –Chris no podría hacerlo sólo en su estado- y fijó su vista al frente.
-vamos, entonces.
Sentí el brazo de Chris rodearme por la cintura antes de que ambos desplegaran sus alas a nuestras espaldas –las de él todavía se veían dañadas pero eran funcionales- y se alzaran sobre el claro. Masumi nos siguió de cerca.
El viento frío me golpeó el rostro –helado mientras los primeros rayos de sol tocaban las copas de los árboles bajo nosotros- y fue lo suficiente como para despejar lo último del aturdimiento que se me había aferrado después de mi casi muerte. Así que pude observar todo con mayor cuidado.
Bajo nosotros -y a nuestros costados-, se desarrollaban múltiples peleas; ángeles contra demonios chocando con fuerza, estallidos de energía ondulando el aire, viciándolo todo a nuestro alrededor. Parcas asistiendo cada pérdida.
-allí- dije, apuntando un punto alejado, casi al borde de los árboles; donde alcancé a ver la energía de Yurio explotar contra el suelo.
Miré, mientras comenzábamos a bajar, buscando a Otabek-¿estaría bien en medio de este caos?, estaba seguro de que Yuri no habría permitido que se mantuviera lejos-. Mis ojos irremediablemente se perdieron en Víktor, que se enfrentaba a J.J. y Yurio, quien se encargaba de replegar a la guardia del príncipe, junto a Seung y Leo.
Toqué el piso y los hilos de energía vital pulsaron hasta mí. Cada latido –cada pulso- como corrientes de electricidad erizando mi piel, incluso Sara se estremeció a mi lado cuando sintió los remanentes de tal poder.
A pesar de haber aterrizado varios metros lejos de la acción, J.J. levantó la cabeza de su enfrentamiento de miradas con Víktor y sonrió.
-mira quién vino a acompañarnos…- su voz fue un gruñido más que otra cosa y sus ojos eran sólo dos orbes negros, como pozos, que se clavaron en mí –Me has facilitado la tarea de encontrarte…Aunque todo esto hubiese sido más simple, si tan sólo te hubieras limitado a morir cuando mi lanza te ensartó de lado a lado…
¡Oh!
Así que había sido él.
La herida, todavía sin curar, latió recordándome lo cerca que había estado.
-mataste a mi esposa- gruñó de nuevo, manteniéndose en su sitio, mientras Víktor hacía lo posible para ocultarme tras su cuerpo, a esa distancia. Soltó algo muy similar a un rugido bajo, mostrándonos sus colmillos. Miró a Víktor, el ambiente volviéndose gélido de pronto, a nuestro alrededor -. Mato a mi esposa… así que planeo regresarle el favor.
-esto es entre tú y yo, Jean- Víktor lo interrumpió, todavía tratando de mantenerse eclipsándome de J.J. con su cuerpo -. Siempre lo ha sido.
Los ojos de Jean recorrieron lo que estaba quedando, el sonido menguando, dejando claro que el resultado –sea cual fuere- ya era una certeza para alguno de los bandos. Internamente esperé que fuese el nuestro.
-has traído a demasiados a este enfrentamiento "entre tú y yo", Víktor…- caminó de un lado a otro, manteniendo sus pasos pausados, dejándonos palpar su fuerza -¿ángeles?, ¿de verdad trajiste a este asunto, ángeles?
-eres una amenaza para todos…
No estoy seguro de quién vino eso y, aunque era una realidad, J.J. lo desestimó con un gesto de mano.
-¿sólo yo?- una sonrisa fría dibujándose en su rostro-, parece que has decidido infravalorarte… Lucifer habría estado tan avergonzado…- Jean chasqueó los dientes y arrugó el gesto, dejando que sus palabras mostraran su completo desagrado.
-creo que habría estado orgulloso- soltó Chris, acercándose para flanquear a Víktor, los ojos de Jean recorriéndolo para verificar las evidencias del daño infringido; sonreí, Christophe se paró ahí orgulloso, sin señal alguna de debilidad -, la traición siempre fue una de sus favoritas… ¿no es cierto? Deberías saberlo bien… hiciste muchos de sus trabajos antes de que le mataras.
Jean entrecerró los ojos, los músculos de sus hombros tensándose.
-¿estás acusándome?
-no hacía falta más que ver lo mucho que deseabas tu propio territorio…- Chris continuó con sorna –y lo poco que él deseaba dártelo. No lo merecías.
-¡yo lo merecía!- rugió, el rostro contorsionado como si hubiese recibido un golpe –y él lo vio… al final.
-cuando le mataste- una risita mordaz -. Conveniente.
-y ahora resulta que todos tienen amnesia y olvidan que también se vieron beneficiados- J.J. movió su lanza de nuevo, recorriéndonos con la mirada a todos -. No fui el único que lo quería muerto.
-¿podemos dejar todo el drama de telenovela para después?- Víktor les interrumpió balanceando su hoz, me dirigió sólo una corta mirada antes de fijar su atención de nuevo en Jean –Acabemos con esto.
Sabía que lo último también era para mí, su forma de decirme que toda esta caótica situación de guerra y muerte finalizaría. Y que yo tenía un rol que desempeñar.
Cerré los ojos, concentrándome.
Comencé por separar cada flujo, deteniéndome solamente en los de Jean y su guardia. Abrí los ojos para verlos, mi visión clara de nuevo… cada filamento de vida al alcance de mi mano. Tomé el primero y tiré de él.
Mi cuerpo se abrió a la energía pura y sin diluir, absorbiéndola como si estuviera hambriento. Como si estuviese vacío por dentro y estuviese luchando por llenarme. Atraje todo, cada onza de energía vital se estrelló contra mí y tuve que aferrarme a Sara para no caer por la fuerza.
Comprendía que una parte estaba siendo ocupada en ayudarme a sanar pero -era una muy pequeña-, el resto estaba en mi sangre, zumbando en mi sistema nervioso, erizándome la piel. Era como un pequeño reactor que lo atraía todo. Y sólo era lo que alcanzaba de parte de los guardias.
Sin embargo, no estaba seguro de poderlo lograr por mí mismo. Así que hice lo que el instinto me indicó. Como la última vez, dejé ir todo lo que me había llenado directamente hacia uno de los hilos y le alimenté.
Víktor se tensó sólo por un segundo, antes de que energía azul emanara de él como ondas palpables. Sus alas se desplegaron en toda su magnitud y gloria oscura; su hoz brilló con destellos mortales medianoche y nuestro alrededor, que hasta el momento se había estado preparando para el alba, se oscureció de pronto.
El cielo pareció rasgarse con cientos de relámpagos y el sonido de los truenos hizo eco por todo el lugar.
Él volvió a darme una mirada de reojo y pude ver todo lo que no había visto antes en ellos; toda la muerte, destrucción y sufrimiento que había provocado, toda la oscuridad que había iniciado y provocado. Su pálida piel azulada me habló fuerte y claro de la enfermedad y la sangre. Del pecado.
Sus cuernos se habían extendido y de entre sus labios brotaban colmillos que eran más animales que humanos. Víktor era el pecado encarnado ahí parado y era la primera vez que me dejaba verlo por completo, sin ninguna mascara desenfadada tras la cual ocultarse.
Me estremecí con miedo, por primera vez le temí de verdad.
Hola de nuevo! Sigo viva... por si se lo preguntaban.
Como les dije antes, mi trabajo me secuestró y por más tiempo del que pensaba, luego vinieron las vacaciones (y tener que hacer todo el aseo que no hice en meses) y, por último, Pokemón Go me retuvo desde el fin de semana pasado... si, esta terrible escritora se la ha pasado intentando atrapar pokemones legendarios siendo nivel 21 (bueno empecé en las incursiones con nivel 17 :P)
Así que sí, he sido una terrible escritora, no me maten u.u
En fin, espero estar publicando tanto el siguiente capítulo como el regalito para el domingo por la noche (bastante noche, eh)
Ese día diré también cómo va a ser lo del One-shot por los 100 reviews
Por último, les agradezco como siempre sus reviews, alertas, follows, favoritos y lecturas fantasma.
Les quiere:
~Clarisee (Silvia)
