GRACIAS POR LOS REVIEWS!

La historia es mía pero me baso en Twilight de S. Meyer.


20. Principio

No podía ni quería levantar la vista. Estaba sentada en la misma posición que estaba hacía mucho tiempo, con mis rodillas fleccionadas y mis brazos abrazándolas, hunidendo mi cabeza en ellos. Ocultaba mis visiones, no quería que me mostraran lo inevitable. Sabía que estaba ahí, lo podía oler, lo sentía cerca mío. Estaba sentado, escuché el ruido de las ramitas a sus pies romperse, y estaba tranquilo. Su respiración estaba acompasada y sosegada. Me impresionaba que me diera cuenta de todo esto con solo el sentido de mi oído pero ahora estaba tan mal que todo me daba igual.

Recibí una ola enorme de tranquilidad. Ya lo conocía, para mandar una emoción tan fuerte y tan potente debía de estar muy cerca de su objetivo. Eso quería decir que se había movido. No quise ver. Tal vez quería tranquilizarme para que lograra aguantar su partida. Porque… por qué alguien como él seguiría conmigo? Vamos, seamos sinceras, me acababa de conocer, le pinté un mundo ideal lleno de amor y color de rosas, donde el manjar de la sangre animal te hace agua la boca, donde mi amor llenaría sus días y sus noches y donde, por sobre todas las cosas, yo sería el fuerte ancla del que él podría sujetarse.

Pero qué clase de ancla puedo llegar a ser si apenas unas horas después de alimentarme me abalanzo sobre una pobre mujer, con una familia, un nombre, una carrera… en fin UNA VIDA. Sinceramente no sé qué me paso. Ya había escapado antes de la sangre humana… es que simplemente esta… olía DEMASIADO BIEN! Una visión quiso entrar de repente en mi cabeza y yo tenía la guardia baja, pero no se lo permití. No quería volver a ver a esa familia destrozada y mucho menos que menos a Jasper abandonándome.

Pero seguía ahí. Qué demonios? Por qué rayos quería seguir torturándome así? Si se iba a ir y dejarme sola por el resto de mi existencia, BIEN! Pero que lo hiciera YA! Sino no estoy muy segura de que lo aguantaría. Es que no… probablemente me iría derechiiiiito a una fogata y con gusto me metería adentro. Brrrr escalofrío. Un vampiro puede tener escalofríos? Tuve miedo…. Pero no de morir… tengo miedo de que me deje… no quiero que se aleje. Estuve tanto tiempo viendolo, amándolo en secreto… y justo cuando ibamos a poder empezar este camino juntos… ALLA VAS ALICE Y METES LA PATA HASTA EL FONDO! Y TAN AL FONDO QUE NO PUEDES SACARLA PORQUE ATRAVEZASTE EL PAVIMENTO!

Sentí un carraspeo. Ufff este hombre me ponía los pelos de punta. Estaba exactamente a dos centímetros de distancia. En cunclillas y… sentí como apoyaba sus manos en mis brazos. El solo tacto de sus manos hizo que un nuevo escalofrío atravesara mi cuerpo. Pero este era algo cálido, como una electricidad que nada tenía que ver con su don. Era el efecto que el producía en mí.

Reuniendo toda mi fuerza de voluntad, y sabiendo que quizá esta sería la última vez que le miraría a los ojos, levanté mi mirada y lo encaré.

-Alice…- no entendí su expresión. El solo hecho de que me haya llamado por mi nombre era algo bueno ya que podría haberme gritado mil cosas sobre lo hipócrita que era, que quién me creía yo. Pero no claro… él era un ser noble, caballero. Por más que lo pensara jamás me heriría. Él me nombraba para arrancar la conversación y la separación de algún modo. Pero sus ojos me desconcertaban… Mi mente me decía claramente que él me iba a dejar, pero sus ojos… esa mirada que tanto amaba, clara, sincera, me mostraba pura preocupación. Sus ojos me decían que Jasper estaba preocupado. Claro… debe ser por la pobre mujer que maté. Sí, soy un monstruo.

-Ya, Jazz. Por favor no hagas esto peor de lo que ya es… Entiendo que debas irte- Su mirada cambió a la incertidumbre. Sus cejas se contrajeron haciendo que la cicatriz de ese lado del ronstro se arrugara y la boca se le torció hacia un costado. Viéndolo bien, era una imagen bastante tierna. Recordando que estaba con la guardia baja y que probablemente no se lo esperaba de un monstruo como yo, me animé a tocarle la entreceja para aliviar esa tensión. Fue un toque sutil, pero lleno de amor. En él le entregué todo el amor que sentía por él. No podía dejar que se fuera sin antes haberlo tocado aunque sea una última vez.

Jasper me levantó de golpe, dejándome de pie y me abrazó con fuerza. Pero, para mi sorpresa, no era un abrazo de despedida y tampoco era un abrazo de los que se da a un amigo cuando se encuentra mal. Era un abrazo de cariño, con necesidad, pero a la vez de tranquilidad al darte cuenta de que todo esta bien. Me refugié en ese abrazo aceptando lo extraño de la situación… probablemente me fuera a dejar, pero podía disfrutar aunque sea esta última demostración de cariño por su parte. Recosté mi cabeza en su pecho y, a través de mis emociones, le dije todo. TODO. No me lo guardé nada.

Le dije que me sentía culpable por lo que acaba de hacer, que era el peor monstruo que me podía imaginar; le demostré lo avergonzada que me sentía hacia él por haberlo defraudado; le expresé lo arrepentida que estaba por eso; y, por último, le mostré mi amor a la máxima potencia. Le mostré la emoción que más fuerte me hacía sentir. Todo esto pegado a su pecho, para que lo sintiera en su corazón. Pero lo último a los ojos, para que guardara consigo ese sentimiento. Porque él iba a ser por siempre dueño de ese sentimiento. Y sólo él lo despertaría en mí. Alguien como él no podría jamás ser un mosntruo. Alguien como él solo podría ser amado, y jamás encontraría a nadie que lo amara más que yo.

Volqué mis sentimientos a él, esperando que los sintiera tanto como yo lo hacía. Quería que lo golpearan, que los percibiera en su piel.

Jasper me miró y una intensidad que jamés creí sentir se apoderó de mí. En ella comprendí que él también tenía sentimientos que quería que yo sintiera. El primero era de tranquilidad y de aceptación, de simpatía, pero en el sentido de que él verdaderamente entendía lo que me pasaba y la culpa que sentía. Luego sentí paz. Una paz que inquietaba, que te dejaba tranquila, que te ayudaba a ver las cosas de una manera distinta. La esperanza de un mundo mejor para él. Sentí, por último, dos sentimientos que eran débiles pero que se fueron intensificando. El primero la alegría Y sin decir más se acercó a mí y me besó como si no hubiera mañana, y en ese beso me demostró su amor.

Fue un beso perfecto. No tengo palabras para explicarlo. Fue ese beso ideal, el que siempre diría que había sido nuestro primer beso. Porque el otro contaba pero solo para mí porque él todavía no comprendía sus sentimientos. Pero en este… en este fui conciente, al igual que él que sí nos queríamos mutuamente y que, más allá de todo, estaríamos allí el uno para el otro.

-Jamás te dejaré, Alice- dijo mientras pegaba su frente a la mía. Antes de cerrar mis ojos, vi como él cerraba los suyos como concentrándose en lo que iba a decir –Jamás te juzgaré y jamás te abandonaré- entonces sonrió- simplemente porque no puedo hacerlo. Me temo que ya no sé cómo hacer para vivir sin ti. Tú fuiste la única capaz de comprenderme y de amarme y nunca me juzgaste por más de que yo era un monstruo egoísta e insensible. Y tú me demostraste que nuestra existencia tenía altibajos, pero que no importaba las veces que te caías, si de verdad intentabas levantarte y reparar el daño cometido- separó nuestras cabezas para mantener mi mirada - Eres la persona que se transformó en mi razón de vivir.

Escuché cada una de sus palabras. Las dejé entrar con los ojos cerrados, tratando de entender que esto estaba pasando de verdad y que no era otra estúpida visión. Lo abracé fuerte y simplemente le dije lo que ya ambos sabíamos pero que de algún modo lo teníamos que manifestar:

-Te amo-.

-Y yo te amo a ti, señorita… MI señorita- y con una pequeña risa cerramos el pacto que nos unía de por vida a una felicidad juntos.


Ayyyyy q lindos. No sé. Me inspiré en lo de los sentimientos. Qué les pareció? Siempre creí como q tenían una conección muy especial para demostrarse su cariño... como que no hacían falta palabras... tan distintos a Edward y Bella en ese sentido, no? jajaj

Espero que les haya gustado! Espero reviews!

Saludos!