DISCLAIMER: Nada de esto me pertenece, los personajes pertenecen a la inigualable J.K. Rowling, y la historia pertenece a LoveMyRomance quien fue muy amable al darme permiso de traducirla.

Disculpen por la tardanza! Muchas gracias por sus reviews :D

Los dejo ya con el capítulo!


Propiedad de los Greengrass (Agosto 19: Medianoche)

Astoria Greengrass nunca imaginó que llegaría el día en que estaría escondida detrás de un arbusto cortado con admirable destreza (el cual se parecía extrañamente a un elefante), y preprando un plan a prueba de tontos para entrar a su propia casa.

Tampoco pensó que sería amiga de un Weasley. Por supuesto, no tenía nada en contra de ellos, aparte del hecho de que eran muy temperamentales y ruidosos. Muy ruidosos. Y aun así, aquí estaba.

Y aquí era un lugar muy inconfortable. Ella no era tan propia y remilgada como su hermana pero eso no significaba que le gustara ensuciar su ropa con el lodo del suelo. Además, estaba extremadament consciente del hecho de que Ginny estaba golpeando su estómago con el codo sin darse cuenta y de que Destiny la aplastaba accidentalmente cada vez que se alzaba para ver a través de los ventanales de piso a techo.

"¿La ves?" pregunto Ginny impaciente, moviendo la cabeza para ver más. Hubo un repentino movimiento a un lado de la ventana y Ginny se agachó rápidamente. Astoria soltó un quejido al sentir el codo de Ginny incrustarse aún más en su estómago.

"Cállate!" siseó Destiny, "Nos van a escuchar!"

"Tonterías," bufó Ginny. "Estamos a más de treinta metros de distancia!"

Astoria sólo la fulminó con la mirada, tratando de moverse para lograr una mejor posición en el apretado espacio.

"Deja de jalarme el cabello!" gruñó Ginny, alejando su cabeza abruptamente.

Astoria soltó un suspiro, respirando con libertad por fin a la vez que el codo de Ginny se movió. Abrió la boca para decir algo pero Destiny la mandó a callar.

"Shhh, creo que alguien se acerca."

"Astoria me esta jalando el cabello!"

"No es cierto," habló por fin, su mirada de irritación oculta por la oscuridad. Estaba cansada, hambrienta, y no podía sentir las piernas. Sólo quería irse a casa!

"Esto hablando en serio, manténganse calladas o nos van a descubrir!" regañó Destiny, viendo con sus binoculares una vez mas.

"Pero mi cab-"

"Ginny, es una rama que sale de uno de los arbustos," Destiny movió la mano quitándole importancia. "Deja de moverte!"

La pelirroja se calmó, pero su constante movimiento tenía a Astoria masajeándose las sienes.

"Podríamos cortarlo," dijo Astoria molesta. Ginny frunció el ceño y golpeó a Astoria en la cabeza, ignorando el sonido de protesta.

"¿Por qué no podríamos cortarlo?" arremedó sarcásticamente. Astoria rodó los ojos y con cuidado desenredó el mechón de cabello de Ginny de la rama.

"Listo. Ahora deja de moverte! Estas cortando mi suministro de oxígeno!" se quejó Astoria.

"Oh, ¿en serio?" preguntó Ginny dulcemente. "Qué bueno."

Astoria estaba a punto de responder pero Destiny golpeó sus costillas, fuerte. Señaló en dirección a las ventanas. Inmediatamente, las dos cabezas restantes se alzaron sobre el arbusto y miraron en la dirección señalada a través del jardín.

"Creo que es Daphne! Movámonos!" anunció Destiny. Furtivamente (por lo menos de acuerdo a sus estándares), Astoria y las otras dos chicas se arrastraron alrededor de los arbustos y comenzaron a correr a través del jardín.

Mientras estaban en la mitad del camino, un chorro de agua salió del suelo, salpicando a las niñas una por una antes de que tuvieran tiempo de reaccionar. Destiny se congeló y balbuceó palabras ininteligibles. Otro chorro de agua las mojó por otro lado, y para el momento que llegaron a la ventana, estaban completamente empapadas.

Ginny estaba lívida mientras exprimía toda el agua de su cabello. "¿Qué fue eso!?" preguntó enojada.

Astoria se alzó de hombros, pero luego recordó. "Oh! Se me olvidó mencionar que mi abuela compró un nuevo y encantado sistema para cuidar el jardín! No sabía que ya lo había instalado. No es asombroso?" bajó la voz hasta convertirla en un susurró. "Aparentemente esta basado en tecnología muggle."

Las completamente mojadas Ginny Weasley y Destiny Lestrange la miraron incrédulas. Intercambiaron una mirada antes de taclearla, tirarla al suelo, y retenerla de las manos.

"Idiota!" soltó la pelirroja en un chillido. "No sólo estamos sucias, ahora también estamos empapadas gracias a ti!"

"Quítense de encima! Como es esto mi culpa?" chilló de igual manera Astoria, fallando en poder liberarse del fuerte agarre.

Destiny gruñó por lo bajo. "Simplemente lo es! Tenemos que apurarnos y sacar a Daphne! Estamos perdiendo tiempo!"

Estaban a punto de pararse del suelo pero el sonido de alguien aclarándose la garganta las congeló en su lugar. Al mismo tiempo, las tres niñas se voltearon a ver a una mujer de cabellos plateados alzarse sobre ellas con las manos en las caderas. Aunque su cara se mantenía impasible, sus viejos ojos derrochaban diversión.

"¿Ha alguna de ustedes le gustaría decirme qué esta pasando aquí?" preguntó, observando su apariencia desaliñada con disgusto. Las niñas se quedaron calladas y tenían la misma cara de vergüenza mientras trataban de escapar su curiosa mirada.

"¿Nadie? Hmm. Supongo que tendré que informar al departamento de auro-" repentinamente los ojos de la mujer se estrecharon y pausó abruptamente. Su sonrisa divertida se convirtió en una mueca. "Astoria, querida, ¿eres tú?"

"Hola, abuela," sonrió débilmente, sus mejillas enrojeciendo de vergüenza por ser descubierta. "¿Cómo has estado estos días?" intentó hacer un poco de charla pero resultaba un poco difícil teniendo a sus dos amigas pegándola al piso. Parecieron notar su incomodidad porque renuentemente se alejaron de ella.

"¿Por qué no hablamos adentro, cuando estén todas calientes y secas? Hmm?" su abuela sonrió afectuosamente e insistió en que la siguieran. "Vamos, vengan."

Astoria suspiró y comenzó a caminar, jalando a sus dos amigas protestantes junto con ella. Sus quejas pararon en el instante en que entraron a la cálida e iluminada sala de estar. La matriarca de la familia Greengrass se sentó en un sillón negro, indicando a las niñas a que hicieran lo mismo. A regañadientas se amontonaron en un sillón frente a la abuela de Astoria, a pesar de que había otros lugares.

Astoria abrió la boca para decir algo pero se vio cortada por su abuela que preguntó: "¿Alguién quiere un poco de té? Sírvanse. Le diré a Misty que traiga unas galletas también. ¿Cenaron bien?" movió su dedo acusatoriamente hacia las niñas. "Sé que las jóvenes brujas de hoy tratan de saltarse las comidas para tener una mejor figura, pero déjenme decirles algo niñas, cuando yo tenía su edad comía todo lo que quería cuando quería. El pudín de chocolate de Hogwarts era mi favorito," sonrió soñadoramente pero inmediatamente se transformó en una mirada de preocupación. "¿Debería decirle a Misty que traiga algo de sopa? O pollo, sí?"

"No, no abuela, gracias. Ya comimos," le aseguró Astoria con rapidez, enrojeciendo por su comportamiento sobreprotector.

Su abuela estrechó los ojos y movió la mirada entre ella y sus amigas. Una pequeña, casi imperceptible, sonrisa apareció en su cara al entender la incomodidad de su nieta.

"Entonces, ¿qué te trae por aquí, Astoria? Me sorprendió bastante verte hoy ya que tu madre me informó que no vendrías a visitarme este verano," su abuela cambió de tema.

"¿Creerías si te dijera que cambié de parecer?"

Su abuela sonrió. "Sabes que no, sin embargo, te seguiré la corriente… por ahora."

Astoria soltó un suspiro de alivio y notó la mirada curiosa que su abuela lanzaba a sus amigas. "Oh, claro. Abuelo, ellas son Ginevra y Destiny."

Su abuela asintió pensativa a la vez que las inspeccionaba rápidamente. Sonrió, "Bienvenidas, Ginevra y Destiny. Espero que esta niña no las haya hecho pasar por muchos problemas."

"Por supuesto que no, Sra. Greengrass," respondió Destiny cortésmente.

"Sí," murmuró Ginny por lo bajo. "Ningún problema en absoluto."

"Llámenme abuela. Continuó a esa hija mía que quiero más nietos, pero esa niña nunca escucha," chasqueó la lengua. "Así que tengo que aprovechar cualquier oportunidad que tengo para consentir a mis nietas. Y a todos sus amigos, los considero mis nietos también."

Astoria puso una cara de falso dolor. "¿Qué acaso no somos Daphne y yo suficiente?"

"Mientras más, mejor!" insistió su abuela.

"Hablando de eso, ¿dónde esta Daphne?" preguntó Astoria, lanzándole una discreta mirada a Destiny.

"Supongo que dormida en su cuarto. ¿Por qué?" de repente, una sonrisa de suficiencia apareció en su cara y Astoria temió que su misión hubiera sido descubierta. "¿Ya extrañas a tu hermana?"

Astoria se vio aliviada por la pregunta, aunque rápidamente cambió a una de desdén. "Claro que no!" bufó ante la implicación.

Su abuela sonrió de medio lado y volteó a ver a Ginny con más detenimiento. Sus ojos parpadearon en reconocimiento. "¿Eres parte del clan Weasley, querida?" preguntó.

Ginny asintió aunque se tensó considerablemente. La mujer no pareció notarlo, dándose pequeños toques en el mentón. "Weasley. Alguna vez conocí a un Weasley. Septimus Weasley," suspiró. "Ah, era un buen chico. ¿Cómo esta estos días, Ginevra?" la mirada de Ginny se movía de un lado a otro incómoda. "¿El abuelo Sept?" dijo con voz aguda. La abuela asintió alentadoramente. Ginny se relamió los labios inconscientemente y jugaba con sus dedos. "Eer-uh- esta muerto," explicó rápido.

"Oh, querida, lo siento mucho. ¿Eran unidos?" preguntó. Ginny negó con la cabeza. "Tenía como cinco años cuando falleció; era más cercano a mi hermano mayor, Bill."

"Aún así, lamento escuchar eso. Te habría caído bien, era todo un bromista durante nuestro tiempo en Hogwarts," dijo seriamente la abuela.

"No me sorprende escuchar eso," se rió nerviosamente. Cayó un largo momento de silencio. Ginny se movía ansiosa y jalaba un hilo suelto en su capa. "Tengo usar el baño!" dejó salir en voz alta, muriendo por escapar de la incomodidad del momento.

Astoria saltó a la oportunidad. "Yo te enseño dónde esta! Ven, Ginny," las dos niñas salieron. Astoria miró a Destiny pidiendo perdón antes de jalar a Ginny.

Mientras le lanzaba una falsa sonrisa, Destiny se juró hechizar a Astoria en cuanto pudiera por dejarla en esta situación. Dándose la vuelta para enfrentar a la abuela, Destiny se encogió ante la intensa mirada.

"Destiny, ¿no es así?" preguntó la matriarca dudosa. Destiny asintió. "De pura casualidad, ¿eres una vidente?"

Sus ojos se abrieron pasmados y estaba demasiado sorprendida como para contestar. La abuela se rió por su expresión. "No necesitas contestar, tu expresión me lo dice todo. Debes de estar preguntándote cómo es que sé," no esperó una respuesta antes de continuar. "Mi madre era una vidente. Pasé mucho tiempo junto a ella, asi que conozco el aura que la rodeaba como la palma de mi mano. La misma aura que te rodea a ti, querida."

"No sabía que había algún aura a mi alrededor," señaló Destiny.

"Todavía tienes mucho que aprender, me imagino," la vieja bruja alzó una ceja. "Espera aquí, tengo algo que enseñarte."

La señora se paró de la silla, sujetándose del respaldo para soporte, y lentamente se dirigió a la puerta. Destiny un gran suspiro. Por fin podía relajarse. Volteó el cuello para ver si Astoria y Ginny ya venían de regreso. No era así. Se recostó en el sillón y cerró los ojos. Cuando los abrió de nuevo, un poco después, la abuela estaba sentado en la misma posición que antes, sólo que esta vez sostenía en sus manos una larga caja blanca. Destiny se asustó al ver a la bruja, pero se compuso con rapidez.

"Vamos, ábrelo," le animó la abuela, dándole la caja. Destiny tomó con cuidado la caja y quitó la tapa. Dentro había una larga y brillante varita descansando en un cojinete de satín rojo.

"Es una varita," anunció Destiny débilmente.

"Así es querida, estoy consciente de qué es una varita," rió la bruja. "Aunque, esta no es cualquier varita. ¿Has oído hablar de una varita hecha de madera de tilo plateado?"

Destiny negó lentamente.

"Por supuesto que no lo has hecho, estaba de moda cuando tú todavía no había nacido. Dejaron de hacerlas alrededor de la época en que la madre de Daphne tenia veinte años. Esta es una varita de madera de tilo plateado, con un núcleo de pelo de unicornio. Estas son varitas muy raras de encontrar en nuestro mundo."

"¿Por qué me esta enseñando esto?" pregunto curiosa Destiny.

"Pensé que era obvio! Quiero que la tengas, por supuesto!"

Destiny sólo vio fijamente a la bruja, la cual estaba segura que estaba completamente loca. "¿Quiere darme una varita? ¿por qué?"

"Era de mi madre. Tómala, da por hecho que es un regalo," explicó la abuela.

"Lo siento, pero no puedo aceptarlo. Es demasiado, y usted apenas y me conoce y-"

"Tonterías!" desestimó con un movimiento de mano. "Eso no importa. Deberías saber, esta varita funciona mejor, o simplemente funciona, con los videntes. Ya que no soy una vidente, esta varita no tiene ningún uso para mi. Preferiría que este en buenas manos y que le den uso a que este en mi repisa coleccionando polvo."

Destiny veía la varita con la boca abierta. Realmente era hermosa, de una madera blanca y café y con pequeños grabados en la parte inferior. Se ajustó perfectamente a su mano cuando la tomó, y una cálida sensación recorrió su cuerpo.

"¿Y si uno de sus bisnietos es vidente? ¿no le gustaría dársela a ellos mejor?"

"Tómala. Es tuya," sonrió la mujer. "No puedo pasarme esperando a mis bisnietos si mi propia hija no es capaz de darme suficientes nietos," bufó.

Hubo un pequeño golpe en la ventana y Destiny volteó justo a tiempo para ver el castaño y largo cabello de Astoria pasar por el vidrio. Se giró hacia la abuela otra vez, "Debería marcharme, ya es tarde. Gracias por atendernos, aunque no hayamos sido invitadas," Destiny sonrió. Su mirada se fijo nuevamente en la varita en la mesa antes de darse la vuelta para marcharse.

"Espera!" llamó la abuela parándose del sillón. Le dio la larga caja blanca y la envolvió en un abrazo. "Tómala. Y también, por favor dile a Astoria que la próxima vez que extrañe a su hermana, en lugar de secuestrarla una simple llamada por la red flu bastará," los ojos de la abuela Greengrass brillaron con diversión a la vez que se alejaba.

Destiny sonrió abiertamente y se despidió con la mano antes de salir al frio exterior. Metió la varita en su capa. Sus ojos viajaron hasta Ginny y Astoria que sujetaban a una tercera figura la cual claramente luchaba por liberarse. Vieron a Destiny tímidamente, "No quería moverse, tuvimos que atarla," explicó Ginny.

"Desátenla," suspiró Destiny, esperando por los gritos. Nada pasó.

"¿Alguien me puede explicar por qué estoy siendo secuestrada a mitad de la noche por mi mejor amiga y mi hermana?" preguntó Daphne en una voz extrañamente calmada. Mantenía una postura rígida, con su pijama de satín, fulminándolas con la mirada. Cuando ninguna contestó, fue enfocándose en cada una de ellas hasta que llegó a Astoria. De repente, sus ojos se estrecharon con sospecha.

"Astoria… esos son mis zapatos nuevos?" preguntó Daphne sin dejar notar niguna emoción en su voz y alzando una ceja.

Destiny y Ginny bajaron la mirada hacia los pies de su amiga, y efectivamente, estaba usando un par de zapatos claramente nuevos (ya no más), de un negro brilloso y un tacón de diez centímetros. No se habían dado cuenta antes, pero estaba claro que los había usado durante toda la noche, si las manchas de lodo servían de indicación.

"¿Usaste tacones para una misión de secuestro?" Ginny la miraba incrédula. "Joder, ¿estás loca?"

"No cualquier par de tacones, mi nuevo par, el cual compré hace un par de semanas!" la rubia cortó furiosa. "¿Por qué los estas usando?"

"Porque no tenía otros tacones negros!"

"¿Entonces, no los uses?" dijo Ginny secamente. "¿Usa otros? ¿Tal vez unos que no sean jodidos tacones de punta de aguja?"

Astoria se veía ofendida por la mera sugerencia. "Yo uso por lo menos diez centímetros, sino, nada."

Destiny se sujetó el puente de la nariz y cerró los ojos por la total ridiculez de la situación. Podía sentir el dolor de cabeza comenzar a formarse. Asi que antes de cualquiera pudiera decir alguna otra palabra, Destiny las tomó de las manos y activó el traslador que estaba en su pulsera diciendo "Muggle" muy por lo bajo.

Sintió el familiar jalón de la desaparición que las llevaría a su siguiente destino. Llegando a su destino, todas cayeron sin gracia en el suelo, con la excepción de Daphne quien logró aterrizar de pie. Sus ojos brillaban de furia y su boca se abrió para gritar pero Destiny le ganó, le puso una mano en la boca sin delicadeza logrando acallar si grito.

"Cállate! ¿quieres atraer la atención de todos?" siseó, señalando a sus alrededores. Daphne se calmó considerablemente a la vez que veía a su alrededor una fila de casas idénticas pegadas unas a otras y pedazos de verde jardín al frente de cada una de ellas.

"¿Dónde estamos?" siseó de regreso, quitando la mano de Destiny y alejándose de ella. Señaló con un dedo a las otras dos niñas tiradas en el suelo todavía. "¿Y qué les pasó a ellas?"

"Primera vez viajando por traslador, tal vez," dijo Destiny encogiéndose de hombros. "En cuanto a dónde estamos…" se quedó callada, viéndose algo insegura. "No estoy exactamente segura."

Daphne frunció el ceño. "¿Qué quieres decir con 'no estoy exactamente segura'?"

"Lo que quiero decir es que creo que es la casa de Hermione, pero no estoy del todo segura," explicó de rápido al ver que la mirada de furia regresaba en la cara de Daphne.

Hubo un audible gruñido al momento en que Astoria se volteaba en el suelo, pegándole accidentalmente a Ginny con sus tacones. Los ojos de la pelirroja se abrieron instantáneamente y aulló de dolor, tomándose el brazo donde los tacones la habían golpeado.

"Creo que tengo un derrame interno!" jadeó, impulsándose para sentarse y sujetando su brazo.

Destiny rodó los ojos. "No seas melodramática Ginevra. Es sólo un moretón que va a desaparecer en cinco días y medio."

Ginny la vio de manera inquisidora. "¿Qué? ¿Cómo lo sabes?"

"Es una vidente," interrumpió Astoria antes de que cualquiera pudiera detenerla. Ahogó un grito y se tapó la boca al darse cuenta de lo que acababa de revelar.

Destiny se golpeó la frente y fulminó a su hermana pequeña. "No debes de andar diciendo eso a todo mundo!"

Astoria miró a Destiny pidiéndole perdón con la mirada, la cual fue ignorada de inmediato. Los ojos de Ginny se abrieron desmesuradamente. "¿Una vidente?" repitió sin aliento. "Increíble."

Destiny bufó, "Me alegra que pienses así," les lanzó furibundas miradas a las otras dos chicas con las manos en las caderas. "Bueno, ¿podemos proceder?"

Astoria y Ginny asintieron en silencio, pero Daphne alzó la mano. "Sólo para dejarlo claro: estoy totalmente en contra de secuestrar personas."

Astoria dejó salir una risa cortada. "Dile eso al rato a los aurores, hermana querida."

Daphne azotó el pie en el suelo y se acomodó un mechón de cabello que se escapó de su trenza. "Okay, si vamos a hacer esto, no nos van a descubrir. ¿Entendido?" dejó salir un suspiro. "¿Cuál es el plan?"

Las niñas intercambiaron miradas. "¿Plan?" repitieron al unísono.

Daphne abrió la boca y sus mejillas se tiñeron de rojo. "Me están diciendo," dijo echando humo. " Que estaban pensando en secuestrar a una persona, ¿sin un plan? ¿entrar sin más como una manada de hipogrifos criados por gryffindors?"

"Me siento ofendida por eso," declaró Destiny.

"Si, yo también," añadió Ginny.

Daphne rodó los ojos. "Destiny, ni siquiera te gusta Gryffindor," se volteó a ver a Ginny. "Y Ginny querida, la posibilidad de que entres a Gryffindor es de poca a ninguna."

El tono tan descuidado que usó dejó a la pelirroja balbuceando sin poder creérselo. "¿Cómo sabes? ¿Es que acaso tenemos dos videntes aquí?" le contestó.

Daphne sólo sonrió misteriosamente. "Sólo lo sé," caminó por el jardín, haciendo camino hacia el pórtico principal.

Destiny se encogió sin decir nada y siguió a Daphne, murmurando algo que sonaba sospechosamente a "Maldición… tiene razón."

Astoria le dio una palmaditas reconfortantes en el hombro a su amiga mientras la guiaba con las demás. "Sólo están bromeando," le aseguró después de ver su cara de preocupación.

"Astoria, si no entro a Gryffindor, toda mi familia va a renegar de mi," balbuceó Ginny.

"Bueno, entonces es algo bueno que seas tan independiente, ¿no?" sonrió Astoria, corriendo – que era toda una proeza dado que usaba tacones – para evitar el golpe que iba dirigido hacia ella.

Ginny camino pesadamente para unirse a las otras que ya se encontraban paradas en la entrada de la casa de Hermione sin saber qué hacer. "Bueno," dijo hoscamente. "¿Qué estamos esperando? ¿Que sea Navidad?"

Astoria frunció el ceño. "Gin, tenemos que buscar una forma de entrar a la casa primero."

Los ojos azules de Daphne se encendieron, se agachó a la altura del cerrojo, y se quitó una horquilla del cabello. La movió por unos segundos, torciéndola de diferentes maneras hasta que escuchó un chasquido indicando que la puerta estaba abierta.

Se dio la vuelta para ver a las demás con una mirada indiferente, ignorando las miradas de shock que tenían. "Entren, y no hagan preguntas."

Todas la siguieren dentro en una fila, tratando de esconder sus expresiones sorprendidas. Ginny repetía una y otra vez el truco en su mente, pensando en todas las ocasiones en las que podría servirle! Podía llevar a cabo tantas bromas sin ser descubierta por su propia magia!

Estaba tan metida en sus pensamientos que caminó directo a una mesa en la que se encontraba un jarrón. Para su horror, el jarrón se movió peligrosamente de un lado a otro antes de estrellarse en el piso de madera.

"Ginny!" siseó Daphne. "No venimos a destruir la casa!"

"Perdón," se disculpó. "Pero no hay nada que podamos hacer."

Daphne suspiró pesadamente y puso un dedo en sus labios cuando notó una figura durmiendo en el sofá frente a ellas. Vio al hombre con una mueca de disgusto en la cara, asumiendo que era el padre de Hermione. No se parecía en nada a su amiga, lo que la alegraba bastante. La única característica física que parecía haber sacado de él era el color chocolate de su cabello. Daphne estaba tentada a hacerle daño al hombre, o tal vez causarle un ligero daño cerebral, pero Destiny la detuvo del brazo y negó lentamente con la cabeza.

"No estamos aquí para eso."

Daphne asintió y quitó la fría expresión de su cara. De puntillas subieron las escaleras, donde sumieron que estaría la habitación de Hermione. En la parte de arriba sólo había unas pocas puertas para elegir. Daphne abrió la más cercana que resultó ser un baño.

Destiny abrió la que estaba junto al baño, y resultó ser la correcta. Mientras las niñas entraban sigilosamente al cuarto, Daphne dejó que sus ojos examinaran sus alrededores. Obviamente había paredes, un techo, y una cama. Pero no parecía como si alguien viviera ahí. No había nada de Hermione que le diera un toque personal a la habitación, a excepción de su baúl de Hogwarts, que estaba pegado a los pies de la cama. Sus paredes eran blancas, y en general toda la habitación parecía inquietantemente limpia. Ni una pizca de polvo ni ninguna pieza de ropa en el suelo. A la vez que se hacían camino a la cama, Daphne finalmente pudo ubicar a Hermione durmiendo del lado, abrazando una almohada a su pecho.

Daphne le hizo un gesto a Destiny para que tuviera el traslador listo mientras ella y Astoria sacaban a Hermione de la cama. Tomó un minuto para que la Ravenclaw de rizos abriera los ojos, pero cuando lo hizo estaban completamente abiertos en pánico. Era demasiado tarde, Destiny activó el traslador, y todas se vieron envueltas en una espiral que las llevaría a su destino.

Todas lograron aterrizar de pie esta vez, excepto Hermione, que todavía estaba medio dormida. Una vez que cayó en la alfombra, pareció despertar por completo.

Cuando todos sus sentidos despertaron, su reacción fue bastante cómica ya que movía maniáticamente su varita de un lado a otro, sus ojos llenos de paranoia. Tan pronto como se dio cuenta de quién la había secuestrado, se relajó un poco, sólo para enojarse el doble.

"¿Qué demonios fue eso?" preguntó, asegurando su varita con el resorte de sus shorts.

Destiny se alzo de hombros. "Ninguna de nosotras tiene todo el verano, y tú no respondes a ninguna de nuestras lechuzas. Asi que decidimos ir a verte en su lugar."

Hermione apretó los labios. "Eso es extraño. No he recibido ninguna lechuza de ustedes dos. Le he estado mandando cartas a Hadrian, y él ha sido el único que me ha contestado."

Daphne se encogió en su lugar sin que nadie lo notara. "¿Hadrian te ha estado mandado lechuzas?" había algo en su tono que hizo que Hermione se sintiera incómoda asi que sólo asintió con la cabeza.

Hubo un incómodo silencio y Astoria volteó a ver a Hermione. "Bueno, probablemente no me conozcas, asi que me presentaré. Soy-"

"Astoria Greengrass. Lo sé, puedo ver el parecido," dijo Hermione cambiando la mirada de Daphne a su hermana. "Hadrian me contó del pequeño espectáculo que hicieron en el callejón Diagon."

Daphne vio sospechosamente a su hermana, "¿Qué espectáculo?"

"Esta es Ginevra- perdón, Ginny Weasley," se apuró a introducir Astoria, cambiando de tema efectivamente.

"Ginny Weasley. ¿Hermana de Ronald Weasley?" asumió Hermione, alzando una ceja.

La pelirroja asintió, sintiendo de repente como si estuviera siendo evaluada por un profesor. "No soy para nada como él, no te preocupes," le aseguró, notando el desdén con el que dijo el nombre de su hermano.

"Muy bien," dijo Hermione cortante. Se cruzó de brazos y volteó a ver al resto de las niñas. "Primero, ¿dónde estamos?; segundo, ¿cuánto tiempo me tengo que quedar? Como pueden ver no tuve tiempo de traer nada conmigo," dijo irónicamente. "Y por último, ¿por qué no me están abrazando? No las he visto en todo el verano!"

Destiny y Daphne se rieron y jalaron a su amiga en un abrazo. Hermione señaló a Astoria y Ginny para que se unieran, haciéndolas sonreír. Mientras estaban dando grititos de emoción (con la excepción de Daphne, que no da grititos), ninguna notó la desgarbada figura que entró a la habitación para ver a qué se debía todo ese alboroto.

"Destiny, ¿qué haces aquí? ¿Y quiénes son ellas?"

Destiny se congeló y se maldijo por su estupidez. Le hizo señas a sus amigas para que se mantuvieran calladas a la vez que se daba la vuelta y enfrentaba a Rodolphus Lestrange. "Rodolphus!" saludó cariñosamente. "No sabía que ibas a estar aquí."

El hombre sonrió, revelando una fila de blancos y perfectos dientes. "Destiny, vivo aquí. ¿Recuerdas?"

Ella se sonrojó. "Oh, cierto."

Rodolphus cruzó los brazos y miró al grupo con sospecha. "No sabía que ibas a tener visitas. De hecho, tu madre nunca mencionó que tú fueras a estar aquí. Especialmente a estas horas de la noche."

Destiny pensó en un rápida respuesta. "Sí, acerca de eso. Extrañaba mucho la casa, asi que decidí regresar aquí hasta que la escuela comience. Y no he visto a mis amigas desde que terminó el curso escolar, asi que tuve la idea de que nos quedáramos todas aquí hasta el inicio de clases," se apuró a seguir al ver la cara de protesta del hombre. "No te preocupes, sólo usaremos mi habitación y no los molestaremos a ti y a Madre."

Él cerró la boca y lo pensó por un minuto. "Esta bien, no creo tu historia," dijo haciendo una pausa. "Pero dejaré que tus amigas se queden hasta que terminen las vacaciones. Siempre y cuando no interrumpas ninguna de las importantes reuniones que tendré en mi estudio. ¿Trato hecho?"

Destiny sonrió de oreja a oreja. "Trato hecho."

"Entonces, ¿me vas a presentar a tus amigas para que pueda avergonzarte contando humillantes historias de tu niñez?" añadió con descaro.

Destiny gruñó pero apuntó a cada una de sus amigas. "Éstas son Daphne, Astoria, Ginny, y…" hizo una pausa viendo a Hermione de manera extraña. "y Pansy."

Hermione hizo una cara, pero sabiamente decidió quedarse callada.

"¿Pansy? ¿Pansy Parkinson? No te había visto desde que eras una bebé!" exclamó Rodolphus. Frunció el ceño. "¿No tenías el cabello negro?"

Hermione le dio al hombre, que supuso era el padre de Destiny, una brillante sonrisa. "Me lo pinté este verano, Señor. Ya me estaba cansando de ver esos mechones negros todas las mañanas."

Él pareció convencido y se volvió a ver a Ginny. Entrecerró los ojos con sospecha. "¿Eres una Weasley?" le preguntó, apuntándola con el dedo.

"Yo-eh-bueno-"

"Lo eres!" acusó, viendo a Destiny nuevamente. "El nervio que tienes al traer a un Weasley a esta casa. Espera a que tu madre se entere de esto. Primero, haces que te manden a Gryffindor, luego te haces amiga de una muggle, no puedo creer-"

"Rodolphus!" siseó Destiny. "Ella es diferente. Ya déjalo ir."

"Destiny, no puedo permitir que sigas con esa clase de conducta, no sé como tu madre no ha mandado tu alma a ser alimento para los dementores pero-"

"Estaremos en mi habitación," lo cortó, haciendo una pausa mientras guiaba a las demás a las escaleras de caracol. "Sólo no le digas a madre todavía. No te preocupes, prometo decirle después."

Corrió escaleras arriba, ignorando los gritos de protesta a sus espaldas. Destiny guió a sus amigas a su habitación y las invitó a ponerse cómodas.

"Entonces, ¿ese es tu padre?" pregunto Ginny con reticencia, desviando la mirada de la de Destiny.

"Seh," dijo cortante. "Perdón por eso, él todavía es bastante prejuicioso con los hijos de muggles y… otros."

"Todavía no puedo creer que le hayas dicho que era esa horrible arpía Parkinson," murmuró Hermione, sentada en la orilla de la cama de cuatro postes de Destiny. Observó la habitación, haciendo una cara de disgusto al ver la terrible combinación de colores. La mayor parte de su vida transcurría en la mansión Riddle, asi que Destiny raramente estaba en esta habitación. Era una vieja habitación que Bellatrix había decorado hacía años, cuando tenía siete. Por supuesto, en este entonces Bella se había vuelto loca decorando para su única hija, y el resultado había sido una muy grande, muy adornada, y muy rosa habitación. Las paredes eran de un rosa claro, adornadas con pinceladas de un rosa fuerte y blanco; el edredón de la cama era rosa pálido, e incluso su lavabo era blanco. Tomando en cuenta todo eso, había una razón por la cual Destiny no pasaba mucho tiempo aquí. Era esta.

"¿Preferírias que le hubiera dicho que eras una hija de muggles para que te matara junto conmigo? Mira cómo reaccionó cuando se enteró de que Ginny era una Weasley. Y ella es una sangre pura!"

Hermione suspiró. "Lo siento. Debí saber por qué lo hacías. Probablemente salvaste mi vida," dijo guiñándole un ojo.

Destiny sonrió incómoda. Oh, no tenía ni la menor idea.

Daphne se veía tensa cuando cruzó miradas con Destiny. "Tengo que hablar contigo," dijo, jalándola al baño. Una vez dentro, cerró la puerta con seguro y volteó a ver a Destiny.

"¿En qué estabas pensando al traer a Ginny y Hermione aquí?" siseó, dándole un golpe en la cabeza. "¿Estas loca? ¿Qué pasa si Bellatrix aparece emocionada por ir una cacería muggle? Todo el plan de Hadrian podría ser arruinado!"

"Es conmovedor ver cuánto te preocupas por los planes de mi hermano para la dominación mundial, pero pensé que sería el mejor lugar en el que podían estar," dijo Destiny arrastrando las palabras. "Tu casa no es segura ya que tus padres esperan que estés con tu abuela. La de Ginny esta totalmente descartada. Yo no pienso quedarme en el Londres muggle. Y a no ser que quieras llevarlas a la mansión Riddle, donde el Señor Oscuro tortura a gente tan sólo un piso más abajo, ésta es nuestra mejor opción."

Daphne bufó y se aplacó el cabello, volteándose para salir. Su mando estaba en el pomo de la puerta cuando se volteó a ver a Destiny. "¿Estas segura de que Bella no va a entrar aquí?"

Destiny asintió, "Se supone que va a estar en Hungría hasta la próxima semana."

Daphne suspiró y caminó fuera, plasmando una brillante sonrisa en la cara. "Entonces, ¿a quién le gustaría quedarse despierta y tratar de domar el cabello de Hermione?"

Hermione frunció el ceño a la vez que Astoria y Ginny se paraban de un salto de sus lugares y soltaban unas risitas. "Cuenta con nosotras!" rieron al mismo tiempo.


Mansión Riddle (20 de Agosto, 4:00 am)

La única cosa que podía registrar era que su cabeza dolía. Mucho. Podía escuchar a alguien respirar junto a él y trató de abrir los ojos para ver quién era. Pero se sentía como si alguien hubiera pegado sus párpados porque no podía abrirlos. Mientras intentaba no entrar en pánico, porque el pánico era muy impráctico en ese momento, se apoyó en sus otros sentidos para adivinar dónde estaba.

Lo único que podía ver eran los típicos borrones blancos y azules que uno ve cuando los ojos están cerrados. Podía sentirse a si mismo respirar, que le aseguró que por lo menos estaba vivo. ¿Por qué no podía abrir los ojos? ¿Qué le había pasado? ¿Qué estaba mal con él?

Estaba muy cansado. ¿Por qué estaba siquiera intentando ganar control sobre su cuerpo? Se sentía muy bien como estaba. Eventualmente Hadrian se dio por vencido en la batalla contra si mismo. Se convenció de que estaría bien tan pronto como su cuerpo se sintiera lo suficientemente fuerte como para levantarse.


Mansión Riddle (23 de Agosto, 12:43 am)

Cuando Hadrian abrió los ojos, se encontró con el mismo techo que estaba viendo antes de quedarse dormido. Volteó la cabeza a un lado y vio un cuerpo recargado contra la pared. De un salto, Hadrian se sentó. Eso resultó ser una mala idea, porque le trajo consigo un terrible mareo. Cuando su visión se aclaró un poco, escaneó la habitación hasta que sus ojos se encontraron con otros de color rubí.

"Estas despierto," declaró Voldemort, sonando ligeramente sorprendido. Hadrian lo vio despegarse de la pared donde se estaba recargando y dirigirse hacia él.

Y en ese momento, todo regresó a él como una ola.

Lo recordó todo. La traición, el dolor, el sentimiento de estar indefenso, la – la muerte. Todo era fuerte y claro en su mente, una memoria que estaba grabada a fuego en su cabeza. Ahogó un grito de sorpresa y se echó para atrás rápido, hasta chocar contra las puertas de la celda. Ubicó su varita cerca de la esquina y la tomó girándola velozmente contra su padre. Le disgustaba decir incluso la palabra.

Si no lo conociera, diría que el Señor Oscuro se veía preocupado. Dio un paso más hacia Hadrian y él se encogió en su lugar, agitando la varita amenazadoramente. "No te acerques," amenazó.

"¿Cuál es tu problema ahora, mocoso? Nunca habías estado tan aterrado de mi presencia desde que te traje aquí por primera vez," comentó Voldemort indiferente.

"No des otro paso hasta que me digas lo que esa poción hace," siseó Hadrian.

"¿Quieres decir que funcionó? Estuviste inconsciente por tantos días que pensé que habías muerto en el proceso," musitó Voldemort.

"Dime qué es lo que hace. AHORA!" gritó Hadrian. El Señor Oscuro posó su fría mirada en el niño acobardado en la celda. Se agachó hasta que sus ojos estaban casi a la misma altura que los del mocoso.

"Cuida tu tono Hadrian. Parece que se te ha olvidado con quién estas hablando, y lo que puedo hacer," el hombre con cara de serpiente dijo con suficiencia, retrocediendo después de un momento.

"¿Muestra el futuro?" preguntó Hadrian, cruzando los dedos y esperando que no fuera cierto.

"A veces. Pero la mayoría de las veces, no, no lo hace. ¿Por qué? ¿Asustado por lo que viste?" sonrió Voldemort.

Hadrian se tensó, sentía que su padre sabía más de lo que dejaba entrever. Vio al Señor Oscuro a los ojos. "¿Qué es lo que vi?"

Voldemort suspiró. "Es una nueva poción en la que he estado trabajando. Se supone que te muestra tus más grandes miedos. Claramente," hizo una pausa y vio a Hadrian. "Funcionó."

"¿Pero, por qué? ¿Por qué ponerme a mi a tal tortura mental sólo para probar una de tus sórdidas ideas? ¿Por qué no usaste a un inútil muggle?" escupió Hadrian.

"No fue para torturarte, tonto inútil. Lo hice por dos razones. La primera fue para hacerte más fuerte. Nunca lograrás todo tu potencial si no superas todos tus miedos. Esta poción era para mostrarte exactamente lo que más temes," explicó Voldemort. "Ya has logrado superar el dolor físico al volverte casi inmune al Cruciatus. Ahora, es momento de poner a prueba tu resistencia mental."

"Es la cosa más sádica que he escuchado," murmuró Hadrian, empujándose a si mismo para levantarse.

"Gracioso, es casi lo mismo que dijiste cuando tenías siete años y comenzamos las lecciones de Cruciatus."

"Ja Ja Ja," fingió una risa Hadrian. "Por mucho que me gustaría sentarme contigo y recordar momentos de mi torcida niñez, tengo mejores cosas que hacer," se dio la vuelta para salir de la celda, pero Voldemort la cerró.

"¿Dónde estaba? Oh sí, estaba diciéndote como no tienes ninguna opción sobre el asunto," anunció su padre, impasible. "Tus lecciones empiezan en las vacaciones de Navidad."

"¿Qué pasa si decido quedarme en el castillo?" retó Hadrian, sus verdes ojos ardiendo.

"Esa no sería la más sabia decisión," murmuró Voldemort. "También tengo otra propuesta para ti."

"Sea lo que sea, no," bufó Hadrian.

"Créeme-"

"No lo creo."

"Esta será una experiencia interesante," continuó Voldemort como si Hadrian no hubiera hablado. "Tengo una nueva tarea para ti, junto a la que ya tienes para este año."

Hadrian permaneció en silencio por algunos minutos, pero al final su curiosidad ganó. Soltó un suspiro, "Esta bien, ¿qué es?"

"Quiero que seas tutor de la sangresucia que tanto te cae bien, en los temas oscuros de Ruinas Antiguas y Pociones. Esta poción que tomaste era sólo una prueba. Para el final de este año, quiero una mejor, más eficiente forma de crear esta simulación," ordenó el Señor Oscuro.

"No voy a engañarla para que aprenda algo a lo que ni siquiera se quiere acercar!" protestó Hadrian. "Ella es mi amiga."

"Podría ser tu esposa y aun así no me haría cambiar de parecer," respondió Voldemort. "Para el final de tu segundo año, espero que tu misión actual transcurra sin problemas, junto con una pequeña sangresucia experta en runas antiguas y pociones oscuras, y una nueva y mejor simulación. ¿Entendido?"

"¿Y si no?" se atrevió a preguntar Hadrian.

Voldemort sonrió cruelmente. "Querido Hadrian, asesiné brutalmente a mi propio padre. Ya he perdonado tu vida una vez, niño. Pero eso no significa que sea incapaz de voltear mi varita contra ti cuando sea necesario."


RESPUESTA A REVIEWS SIN CUENTA EN FF

Hola - Muchas gracias por tu review! hahahah yo no quería, pero así es la vida hahaha espero que te guste el nuevo capítulo.

Salesia - Gracias por tus dos reviews! Como podrás haber visto, le atinaste a lo que le pasó a Hadrian, su padre lo pone pruebas algo crueles hahaha. Nos estamos leyendo! (perdón por la corta contestación, pero las prisas me ganan hahaha)


Eso es todo por hoy mis queridos lectores! creo que la mayoría adivinó cuál había sido el destino de Hadrian! :D

Nos estamos leyendo! No olviden dejarme sus comentarios sobre el capítulo y/o cualquier otra cosa :D

ana karen malfoy