Capítulo 21: Verdad o atrevimiento

—Entonces, ¿no han venido los otros? —preguntó Jeremy.

—No podían —respondió Aelita, en tono indiferente, y besó a su novio—. Pero bueno, las chicas sí están. Vamos, pasa —le dijo, y entraron al salón de la Ermita.

Sam había organizado una quedada para que estuvieran la tarde juntos. "Nada de orgías", había bromeado Ulrich en el grupo de los mensajes, pero al final, ni él, ni Odd, ni William, ni el recién incorporado Carlos, habían terminado presentándose. Cuando llegó al salón, estaba puesta la chimenea. Las sábanas del día de Navidad parecía que no se habían movido, pero Sissi se apresuró en aclararle que ya las habían puesto a lavar.

De forma que Jeremy se sentó con las chicas en círculo en el suelo. Estaba bastante cómodo. Emily y Sam se quitaron el top. "Hace mucho calor con la chimenea", dijeron. Empezaron a hablar de los primeros días de clase tras las vacaciones, incluso opinaron de la inclusión que habían hecho. "Yumi quedó muy contenta", comentó Aelita al respecto, haciendo que su amiga se pusiera colorada.

No tardaron mucho en notar que Emily y Sam tenían razón. La sala se había caldeado mucho, y hacía calor. Laura, Sissi, Yumi, y Aelita terminaron también quedándose en sujetador. Jeremy estaba un poco cohibido, pero le animaron a que se quitara el jerséi.

—Ni que fuera la primera vez que nos ves desnudas —bromeó Laura. Jeremy tuvo que ceder.

—¿Os apetece jugar a "verdad o atrevimiento"? —sugirió Emily. Todas las chicas asintieron, y Jeremy no se pudo negar.

Empezaron por Yumi. Eligió "verdad", y tuvo que admitir, muy sonrojada, que tenía una colección de DVD de anime para adultos. La siguiente fue Aelita. También optó por "verdad", y tuvo que admitir que en ese momento, disfrutaba al igual teniendo sexo con chicos que con chicas. Sam fue la siguiente, y eligió "atrevimiento". Marcaron, con número oculto, el teléfono de Jim, el profesor de gimnasia. Sam se pasó diez minutos hablándole en tono sensual, disimulando su voz, suplicándole sexo y que la pusiera contra la pared.

Después de pasarse cinco minutos sin poder contener la risa. Continuaron jugando. Emily también pidió "atrevimiento". Su reto consistió en hacer un pequeño striptrease con la ropa que le quedaba puesta. Cuando terminó, no se molestó en volver a vestirse. Laura prefirió "verdad". Dijo abiertamente que le gustaría que lo de navidad pudiera repetirse al menos una vez por semana. Sissi confesó, cuando le llegó el turno, que su situación más comprometida con el sexo fue cuando su padre estuvo a punto de pillarla dándose placer.

—Bueno, es el turno de nuestro hombre —dijo Sam—. Elige: verdad o atrevimiento.

—Pues... —la verdad, no le apetecía confesar nada. Le resultaría más cómodo cumplir cualquier desafío, a pesar de la índole que tenían los retos—. Escojo atrevimiento.

Sam le miró. Aelita abrió los ojos, y se apresuró a levantarse. Le susurró algo al oído a Sam, y ella asintió. Ellas le susurraron la idea de la pelirrosa, y todas aceptaron a que fuera aquel desafío.

—Me estáis asustando... —dijo Jeremy.

—Pues no es eso lo que queremos —respondió Emily—. Tu novia ha tenido una idea estupenda.

—Te retamos a tener sexo con todas nosotras —sentenció Aelita—. Aquí, y ahora.

Jeremy abrió los ojos. Aelita tenía que estar tomándole el pelo. Seguro que era eso. Miró a las demás, esperando que dijeran que estaba de broma. Pero las chicas parecían estar de acuerdo con la pelirrosa. Jeremy tragó saliva.

—¿Esto va en serio? —preguntó.

—Totalmente —dijo Yumi—. Es el reto. Acéptalo o... tendremos que castigarte...

—Justo me he traído una fusta... —comentó Sam, provocando la alarma en el chico.

—¡Acepto, acepto! —respondió alterado. Sabía que Sam era muy capaz de hacer eso...

Y no supo mucho más pues en seguida se vio rodeado por las chicas. Entre Aelita y Laura le tumbaron en el suelo, y le besaron alternativamente, mientras las demás se encargaban de acariciarle por el cuerpo. Las manos de Emily alcanzaron el pantalón del chico, y se lo desabrochó despacio. Ella y Sissi tiraron de las perneras hacia abajo. Vaya, vaya... ¿tanto se había emocionado que ya estaba asi? Y eso que aún no le habían quitado el boxer...

De eso se encargaron Yumi y Sam, quienes lo pillaron con los dientes con cuidado, y se lo retiraron. Podrían haber soltado algún grito de admiración, pero no querían que se lo tomara a mal, de forma que optaron por turnarse para ponerse enfrente de él y manosearle el cuerpo libremente, mientras las demás se iban quitando el resto de la ropa.

—A mi me está empezando a entrar hambre... —comentó Emily cuando llegó su turno, y sin pensárselo, se introdujo el miembro de Jeremy en la boca y lo empezó a felar despacio.

Ni Jeremy ni las demás se esperaban que hiciera eso de manera tan furtiva. Se apresuraron en sentarse en el suelo y observar el espectáculo. Alguna se llevó la mano a su sexo, se excitaban viendo aquello. Jeremy intentó decir algo, pero Sam le acalló con un beso. Notó su nerviosismo, y Aelita le agarró una mano con dulzura. "No pasa nada", le indicó con una sonrisa.

Después de Emily se animó Laura, quien era algo más enérgica a la hora de lamer la erección del chico. Las demás se animaron y empezaron a dar besitos por el torso de Jeremy mientras éste seguía disfrutando aquello. La chica le pasó el "testigo" a Aelita, y todas manifestaron su sorpresa al ver la habilidad y dedicación de la chica.

—Sólo porque es mi novio —les dijo antes de cambiar la posición.

Sam ocupó el "sitio de honor", y devoró el miembro de Jeremy con rapidez. El chico gimió un poco. Aquello debía ser lo que llamaban "gloria" en las religiones. La chica movió una de sus manos al períneo de Jeremy, y empezó a acariciarlo deslizando la yema de sus dedos. El chico se estremeció cuando se aproximó hacia su... pero Sam no pasó a mayores, y se apartó.

Yumi tomó el relevo, y pidió a las demás, que la ayudaran a que Jeremy separase un poco más las piernas. Luego llamó a Sissi, quien se puso a su lado, y entre las dos, alternaron sus felaciones al chico, mientras las demás le acariciaban el pecho y la parte interna de los muslos. La japonesa masajeó con suma delicadeza los testículos de Jeremy.

—Chicas... voy... voy a... —gimió Jeremy. Ambas entendieron, y se colocaron una a cada lado. Mientras Yumi seguía ocupada con el masajeo, Sissi le masturbó velozmente hasta que el chico se corrió.

Dejaron que se recuperase, y apoyaron sus cabezas sobre el cuerpo del chico. Volvieron a acariciarle, esta vez más tranquilamente, sin tanta lascividad, y evitando el contacto con su miembro. Aún no habían terminado, y le querían con energía.

—¿Qué se siente? —le preguntó Aelita. Como Jeremy no entendió, tuvo que aclararlo—. Cumpliendo la fantasía de todo hombre... un grupo de tías buenas dándote placer...

—Maravilloso... —tuvo que admitir, poniéndose colorado—. Aelita, ¿cómo me has retado a...?

—A lo hecho, pecho. Nunca mejor dicho —bromeó—. Y aún te queda lo mejor...

"Los demás no saben lo que se han perdido", pensó para sus adentros. Miró hacia abajo, y las seis chicas le devolvían la mirada, como si le estuvieran suplicando más. Volvía a estar excitado. Las chicas se dieron cuenta, y se prepararon para lo que estaba por llegar.

Yumi quería empezar esta vez. Las demás no pusieron ningún reparo. La chica se situó encima de Jeremy, y agarró su miembro con la mano para dirigirlo hasta su sexo. Lentamente se dejó caer hasta que la hubo penetrado por completo. Jeremy llevó sus manos a la cintura de Yumi, pero no hacía falta que la ayudara. Ella misma se encargaba de subir y bajar, disfrutando de la erección del chico. Yumi llevaba un buen rato excitada, y el chico acababa de correrse unos minutos antes, de forma que llegó sola a un orgasmo bastante potente.

La chica se retiró y se dejó caer en el suelo a descansar. Sam la miró, cerró los ojos un momento, y se volvió hacia Jeremy. Le hizo una pequeña seña para que se incorporase, y se dió la vuelta, ofreciéndole su entrada trasera. Jeremy tragó saliva antes de introducir su miembro dentro de ella. Sam profirió un pequeño quejido, y Jeremy se acordó que debería haberla dilatado primero. Pero eso no parecía importarle a Sam, que en seguida le pidió que fuera todo lo rápido y duro que pudiera. Jeremy obedeció, y tanteó con su mano hasta encontrar el sexo de Sam. Empezó a masturbarla, y unos minutos después, la chica culminó.

Sissi se apresuró en ser la siguiente. Hizo a Jeremy echarse al suelo, y empezó a cabalgarle fuera de control. Cómo le gustaba... la verdad, lamentaba haberle ignorado tanto tiempo. "Aelita, putilla afortunada" pensó con algo de celos, mientras se recreaba en el placer a la que se sometía. Jeremy gruñó. Estaba a punto de llegar al orgasmo nuevamente. Ella también. Aceleró aún más, y alcanzó el clímax, gimiendo el nombre del chico, quien se corrió unos segundos después.

Jeremy necesitó nuevamente unos momentos para recuperarse. Sissi se unió a sus compañeras "satisfechas". Laura, Emily y Aelita aún aguardaban su momento. Las dos primeras acordaron que le dejarían el "final" a la pelirrosa, y ahora iría Laura a por él. El chico oyó la conversación, y no pudo evitar sonreír. Se sentía deseado.

—¿Estás listo, Jeremy? —le preguntó Laura. El chico asintió, y volvió a incorporarse. Laura se había puesto a cuatro patas delante de él. Esta vez Jeremy recordó que la debía lubricar. Laura gimió cuando sintió el dedo de Jeremy preparandola para la penetración. Gritó un poco al sentir la erección del chico clavándose dentro de ella. Nunca había practicado el sexo anal, y le resultaba doloroso... Se llevó una mano a su sexo y empezó a masturbarse. El conjunto de las acometidas de Jeremy y sus propios dedos la hizo alcanzar el clímax antes de lo que pensaba.

Emily, que se había puesto a satisfacerse a sí misma, gateó hasta quedar frente a Jeremy, quien dirigió su miembro al sexo de la chica mientras descendía, y la ayudó a subir y bajar. La piel de la chica tenía algo que le volvía loco... o quizá que sus ojos siempre parecían suplicantes, le ponía mucho. Emily apoyó los pies sobre el suelo, y pudo ir a más velocidad. Aquello era genial, y Jeremy no tardó en llevarla al orgasmo.

Ahora sólo quedaba una: ella. Aelita. Su verdadero amor. Jeremy se sintió mal por ella. Lo que acababa de observar seguro que no había sido de su agrado. Sin embargo, la pelirrosa llevaba de manera más natural el acuerdo, y no parecía afectada. Se tumbó con las piernas separadas delante de él, y se apresuró a penetrarla. Nada más empezar, sus cuerpos se movieron en sincronía. Conocían muy bien al otro, y sabían lo que les gustaba. Aceleraron el ritmo. Jeremy se sentía a punto de estallar, y Aelita también. Las chicas admiraron como, pese a lo fogoso de la situación, no parecía un "acto impuro". Era limpio, lleno de cariño y deseo. Ambos terminaron, y Aelita dejó escapar el nombre de su novio al recibir sus fluidos dentro de ella.

Jeremy estaba completamente agotado. Pero bueno, había cumplido. Las chicas esperaron tranquilamente a que se encontrara en condiciones para volver al Kadic, y mientras, se dedicaron a hablar de aquella experiencia. Sam lamentó no haber llevado la cámara, pero como le recordaron, podrían meterse en líos si alguien terminara encontrando esas imagenes. "Menos mal que tengo mi copia de lo de Halloween", pensó para sus adentros.

Finalmente, se vistieron y fueron en dirección a la academia, en grupo, rodeando a Jeremy, lo que desató los celos de la mayoría de los chicos que iban para allá. Cuando llegaron a la planta de los chicos, se despidieron de él con un beso cada una (prácticamente, ya era una "regla" no escrita del acuerdo).

—Chicas... ¿no os apetece mejor... una ducha conjunta? —sugirió Sissi, sacando una llave del vestuario de su bolsillo.

A todas pareció gustarles la idea, aunque Yumi, al no residir allí, no se sentía muy cómoda. Aelita insistió en que fueran y le preguntaron a Jeremy, pero este afirmó que estaba muy cansado, aunque no le importaría en otra ocasión. Las chicas afirmaron que así sería y fueron en dirección a las duchas.

Pero a Jeremy le esperaba una sorpresita en su cuarto. Estaba Odd. Y parecía esperándole.

—Hooooola, Jeremy... —saludó en tono alegre.

—Lo siento, pero no va a poder ser —le dijo adivinando sus pervertidas intenciones—. Por hoy ya he tendido bastante.


¡Hola, hola! ¿Qué tal?

Como ya escribí hace unas horas, tras el nuevo capítulo de Code:Lemon (echa un vistazo), aquí os he traído uno nuevo de este particular acuerdo. Seguro que a más de uno le gustaría vivir en una situación como esta, ¿verdad? e.e Y como siempre, sin defraudaros, os respondo:

Princesa de la Oscuridad: Sí, a mi también se me hace raro manejar un OC... aunque ya he pensado alguna trama para él. Continúo, y espero que te guste ^^

Coderiel: un poco de tiempo, se te echaba de menos. Tranquila, no me ofendí por lo del vodka, me imaginé que era broma ^^ Lo de poner a Carlos con Yumi fue un poco aleatorio, pero era la opción que más me gustaba, sobre todo porque la había pillado antes con Ulrich :P

Moon-9215: Me alegra que te gustara ^^ Y espero que este también

Alejito480: o.O Me halagan tus palabras, en serio... me alegra que te guste mi estilo ^^

Pues la semana que viene, más. La verdad, espero poder seguir trayendo un relato cada semana, en dos meses empezaré a hacer prácticas laborales y mi tiempo para escribir será mermado... pero hasta entonces, voy a intentar continuar publicando. Lemon rules!