Si, lo se. Hace siglos que no actualizo esta historia...y no os emocioneis. De momento estoy trabajando con Ilwen para actualizar y adelantar Inner Beast, pero poco a poco ire retomando los fics a medias que deje para ir cerrandolos.
He leido todos vuestros comentarios, mensajes y mails. Siempre lo hago. Aun que no los responda todos...y quiero aclarar que aun que por motivos varios y personales tarde años en actualizar,...personalmente no quiero dejar ninguna de mis historias abandonadas e inconclusa. Tardare mas, o tardare menos, pero las terminare.
No se cuando volvere a esta historia, por que como os he dicho, actualmente ando un poco liada y no doy mucho a basto, pero creo que os debia un cap de secret soul...
Este, en particular, se lo dedico a BlancaFlor... por que se lo debo desde hace mucho, mucho tiempo, cuando vino a verme y a conocerme a Malaga. Toda una experiencia...
Y un palo. Tu ya sabes por que, BlancaFlor, que seguramente no sabras la cantidad de veces que hablamos mi novio y yo de aquel dia fantastico y de la sorpresa que fue conocerte.
Intentare que el cap sea un poco mas largo para apaciguaros un poquito. Y si no,...bueno, procurare hacerlo un poco mas intenso...no se, ya vere.
Y como siempre, espero que lo disfruteis...
CAPITULO 20: negociaciones a oscuras
Cuando Hermione y Theo regresaron por el pasillo rumbo a las habitaciones de Draco, Hermione estaba nerviosa. Theo la miraba de reojo y acabo dedicandole una minuscula sonrisa.
-Tienes una pregunta, verdad?
-eh...si...-la ojimiel lo miro de reojo algo incomoda.
-Adelante. Estas en adiestramiento.
Hermione miro las ropas con las que Theo la habia hecho taparse. Y no podia quitarse de la cabeza la imagen del sumiso varon del misantropo desnudo a gatas.
-Me dijiste que no te gustaba la impudicia ni la humillacion desnuda...y sin embargo, la primera vez que te vi aquí con tu sumiso lo llevabas atado con una cadena, desnudo y a gatas...
-Ah, eso...-Theo se encogio de hombros.-No me gusta la ostentacion en la degradacion humana, pero soy un dom muy severo. Mi gusto...mi fetiche es la dominacion. En la mas pura y simple definicion de la palabra. Lo que me gusta, es tener el control. Saber que domino cada detalle, cada matiz...que todo va según mis designios. James se habia portado mal, habia cometido una falta. Pasearse desnudo a cuatro patas como un animal fue su castigo. Pero si te diste cuenta, no lo lleve a las zonas comunes, solo aquí, en los pasillos, donde la gente podia verlo pero las posibilidades de encontrarnos con alguien eran remotas...
-Pero si que encontraste a gente!- Hermione suspiro. Por alguna razon, no pudo quitarse de la cabeza la idea de Theo como dom. Que diablos le habia alterado tanto y que era eso que tanto escapaba al control del hombre que tenia en frente para que tuviera esa necesidad patologica de dominar tanto otros aspectos de su vida?
-Doms y sumisos que estan entrando y saliendo de sus dormitorios...nada de lo que preocuparse. Ademas, realmente a James no le importa. El exhibicionismo es una de las formas de humillacion que mas le satisfacen, aun que no lo reconocera nunca. Y siempre con limites que no afecten a su vida personal...de forma segura y discreta.
La boca de Hermione se desencajo de manera alargamante.
-Exhibicionismo? Humillacion?- susurro de manera aterrada. Theo la miro y su minuscula sonrisa se ensancho. Un poquito.
-Hermione, algunas personas no se complacen con el dolor. No ansian el dolor. Solo quieren...necesitan-se corrigio a si mismo- ser castigadas. Ansian ese castigo. Algo en sus vidas los altera y quieren ser complacidos, y alcanzan cierta liberacion, cierta satisfaccion con un castigo recreativo, con saber que pagan una deuda sin nombre ni precio. Algunas personas se sienten sucias y culpables por sus deseos mas oscuros, por sus necesidades poco ortodoxas...por romper el tabu social. NO se sienten "normales". Pero un castigo de naturaleza sexual...bueno, eso es matar dos pajaros de un tiro: sienten placer y al mismo tiempo limpian su culpa sabiendo que han pagado por su transgresion. Y de paso, una tercera persona, como yo, un dom, sacia su necesidad de control. Es un pacto beneficioso para todas las partes implicadas.
-Pero...-Hermione no daba credito a lo que oia.
-Mira, es mas sencillo de lo que creees...-a theo no le gustaba tener que repetir tantas veces un concepto tan simple de entender- James se siente poco hombre, poco viril por no ser capaz de ser dominante, por no ser capaz de darle a su esposa, la dulce y timida Elisabeth lo que necesita. Y ahi es donde entro yo. Le ofrezco a James un castigo por su "falta", por su "incapacidad". Castigo a Elisabeth por que ella tampoco puede satisfacer a su marido. Y luego, fuerzo la situacion. Los obligo a hacer lo que ellos no pueden hacer por si mismos. A castigarse entre ellos, a dominarse entre ellos. Soy la fuerza externa que da las ordenes que ellos ansian cumplir pero que son incapaces de dictar. Ellos se aman. Se adoran, en realidad. Pero su problema es que son demasiado iguales.
Aquello era tan sensato y bizarro al mismo tiempo que la castaña no pudo ni siquiera decir nada. Pero si aquel extraño arreglo funcionaba para las tres partes implicadas de aquella absurda relacion, quien era ella para decir nada al respecto? A fin de cuentas, James y Elisabeth eran honestos con sus necesidades, y en cierto modo, eran leales. Aquello era lo que mas la desconcertaba. Que pese al erotismo, a la fuerte carga sensual de la relacion entre Theo y aquel matrimonio, no habia ni una sola conotacion sexual. Theo jamas los tocaba. A ninguno de los dos.
Caminaron en silencio mientras Hermione meditaba lo que acababa de oir. Y sobretodo, lo asimilaba. Theo toco a la puerta, y cuando el escueto "adelante" de Draco se escucho, abrio la puerta y entro, seguido por Hermione.
Theo, siguiendo una especie de protocolo, le entrego la correa de la chica a su legitimo dueño, y con un sentido "gracias por dejarme a tu pupila, me siento honrado por la confiada depositada en mi", sencillamente se marcho.
Cuando estuvieron solos, Draco miro a Hermione. Ella estaba de nuevo en posicion de sumision.
EL rubio se levanto de su sillon, le quito la correa y la guardo. Pero cuando lo vio abrir el armario de nuevo y jugar con una fina fusta y un pequeño flagelo, se puso nerviosa.
-Vas a castigarme, maestro?- dijo ella un tanto asustada.
-No.- El solo se giro y la miro con una ceja delicadamente arqueada- sabes que odio repetirme. MI placer, Granger. No el tuyo.
-Pero...-comenzo ella a decir un tanto angustiada
-Mi placer, Granger. No el tuyo- el sonrio. Cogio una correa ancha de cuero blando.- Hay un concepto muy simple que tienes que comprender. Durante la dominacion, no todos los castigos son por que hayas hecho algo mal. Hay veces que seras castigada unica y exclusivamente por que a tu dom le gusta. Pero sabes que hay limites...
La garganta de Hermione lanzo un graznido un tanto estrangulado y asintio con la cabeza incapaz de articular palabra.
-Ven- Fue la unica palabra que Draco emitio. Hermione camino hacia el.
El rubio la cogio por la cintura y la puso de cara al armario, abrazandola por las caderas, colocando su barbilla junto a la oreja de ella y pegando todo su torso a la espalda de la mujer. Ella se envaro.
-Dime tus limites...-ronroneo el en su oreja, haciendola estremecer.
-mis limites...?- pregunto la ojimiel con la boca seca. Un chasquido y la correa de cuero la golpeo en las piernas. No fue algo fuerte, pero si una advertencia y de pronto se tenso, y siguio hablando apresuradamente- Mis limites, maestro?
-mucho mejor...-Draco acaricio con su mejilla la sien de la chica disfrutando al verla retorcerse entre sus brazos.- y si, tus limites. Tienes tu palabra de seguridad. Pero creo que deberiamos añadir una segunda. Burbujitas azules es un codigo para frenar el juego en seco. Dices esas dos palabras, y todo se detiene. Yo paro lo que sea que este haciendo y tu sabes que no te tocare mas y te soltare. Pero si no te importa lo que hago, si lo unico que necesitas es que vaya mas despacio o este mas atento por que estamos probando algo nuevo y quieres que este preparado por si necesitas parar,... si no te sientes segura si quieres seguir o no pero estas dispuesta a intentarlo siempre que no me emocione demasiado y tenga en cuenta tu estado...que palabra usarias?
-Avalancha- Susurro Hermione. Despues de lo que acababan de susurrarle contra la oreja y sintiendo el calido aliento de Malfoy en su lobulo, es lo que sentia por dentro. Una maldita avalancha. Lo escucho reir suavemente.
-Burbujitas azules y avalancha. Me parece bien. Y aclarado ese punto, vamos a establecer mas limites...-el señalo el armario- Mira ahi dentro, y dime que estarias dispuesta a probar y dejarme hacer, que no estas segura, y que definitivamente no me dejarias probar. Define tus limites. Muestrame.
Hermione tenia la boca seca. Muy seca. Se sentia un tanto mareada. Miro el contenido del armario con una mezcla de ansiedad y curiosidad. Aparte de lo que habia colgado en el interior, habia multitud de cajones. Draco no le habia dicho nada. Pero suponia que podia cotillear.
Lo primero que vio fueron las fustas, los latigos y los flagelos. Se le abrieron mucho los ojos.
-Eso...supongo que estaria bien usarlos siempre y cuando fuera suave...algo asi como jugar. Nunca haciendo daño...
-Asi?- Draco sacudio de nuevo la mano haciendo restallar con suavidad la tira de cuero que tenia en la mano sobre los muslos de la chica. Ella dio un respingo. Habia escocido. Picaba. Pero no dolia.
-Supongo que si...-consigio articular.
-Bondage suave...entendido- Draco sonrio. Froto la mejilla contra la cabeza de la chica como un premio por la confianza y la sinceridad de su pupila.-sigue.
Hermione miro la caja abierta con las velas azules.
-Esas supongo que no habria problema...-consiguio decir sin que la lengua se le trabara. Aun recordaba la sensacion ardiente de la cera fundida en la piel.
-Hay velas y velas, Granger. Dependen del tipo de cera. Diseñadas para que cada material se funda de una manera u otra. Algunas, como las que use contigo la otra vez, solo provocan calor y una sensacion torrida. Otras, al fundirse la cera son como aceite hirviendo y provocan yagas y quemaduras en la piel...-La sintio estremecer presa del panico, sonrio y siguio hablando- Puedo deducir que no deseas llegar a ese extremo y que te sientes comoda con las que use la otra vez, verdad?
-Si...-La ojimiel miro las velas otra vez. Pero ahora con cierta desconfianza. Las azules eran inofensivas...pero habian mas. Habian unas rojas, de un tono peligrosamente cercano a la sangre. Cuando vio las negras y otras con espirales de distintos colores sintio un panico atroz.
-Bien. Sigue...-otra caricia. Esta vez con la mano palida de aquel hombre a su espalda en los hombros.
Hermione abrio uno de los cajones. Y lo que vio dentro la dejo helada. Alli, reposando inocentemente en un fondo de terciopelo estaba la colección de dildos, consoladores y vibradores mas completa que habia visto en su vida. Dio una bocanada de aire un tanto turbada por lo que Malfoy tenia alli.
-Esto...-comenzo a decir un tanto mareada. No sabia si queria huir corriendo o gritarle a aquel energumeno que que se creia. Pero una parte mas pequeña de si misma, una vocecita que apenas se oia en el torbellino que habia ahora mismo en su fuero mas interno le chillaba con insistencia que las manos palidas de Malfoy con todos esos juguetes era algo que valia la pena probar.
El espero pacientemente a que ella dijera algo. Pero parecia que Granger tenia problemas para aclarar sus ideas. Draco, como un buen dom, intento ayudarla.
-Soy consciente que tenemos un trato, Granger. Nada de sexo entre nosotros. Pero dado que hasta ahora no has puesto pegas a cierto grado de...erotismo...en nuestra relacion, que yo no te toque no quiere decir que no pueda haber cierta...penetracion. Estarias dispuesta a dejarme jugar contigo con esos objetos?
Si. Grito una parte de su mente. La parte mas necesitada. La parte que habia ido alli la primera vez buscando saciar una ansia que la habia estado cohibiendo toda su vida.
No. Grito otra parte de si misma. La que era una buena chica. La que siempre cumplia las reglas. La que siempre hacia lo que se esperaba de ella. La que conocia a Malfoy y lo habia odiado en la escuela.
La parte que gritaba si y la que gritaba no empezaron a enzarzarse en una brutal pelea.
Asi que opto por ser honesta.
-No lo se...-contesto con un hilillo de voz muy, muy estrangulado. Roja hasta las orejas no se atrevio a mirar al hombre que la abrazaba por la espalda, pegada a su piel.
-Comprendo...entonces ya experimentaremos los limites de lo que me permites y me prohibes en otro momento...dejemoslo en suspenso por ahora...pero sera mejor que aclaremos otro punto relacionado con este...
Draco abrio el cajon inmediatamente debajo del que tenia los dildos.
Alli Hermione vio otra colección de objetos similares. Pero con bolas y falos de diferentes tamaños mas pequeños. Algunos eran exactamente identicos. Pero iban desde el tamaño de un dedo meñique hasta uno que tenia el tamaño de un brazo. No pudo ni respirar.
-Estos, por si no lo sabes, son anales...
-Que?- LA chica se puso en estado de ebullicion. Malfoy lo comprendio de inmediato. Con cierto sadismo se le escapo una sonrisa que agradecia que ella no viera. Y con cuidado, aparto un poco la cadera del cuerpo de ella. Era virgen. En ese aspecto al menos, era virgen. Que nadie hubiera jugado con aquel culo redondo y pequeño era en opinion de Draco un desperdicio terrible. Uno que el no iba a dejar pasar si tenia la oportunidad. Pero tenia que ir con cuidado. No asustarla. Esa era la clave...que ella confiara en el...no asustarla...Trago saliva y apelo a todo su autocontrol para no empitrarla contra el armario y dejar que la ereccion que empezaba a formarsele no tomara decisiones precipitadas por el.
-Es simple, Granger. Estarias dispuesta a dejarme jugar con tu trasero? Ya se que no puedo...poseerte.- Hizo cierto incapie en la palabra. Como si fuera una ofrenda...una velada insinuacion. Y sintio un escalofrio placentero al sentirla temblar. Oh si. Iba bien encaminado.
-No- Fue tajante, pero de pronto se quebro- No lo se- Añadio como si tal cosa- Puede ser. Quizas...
Draco tuvo que hacer un esfuerzo titanico para no relamerse alli mismo. Y contener las manos para no aferrarse a aquel culo pequeño y redondo que prometia ser tan estrecho como todo en aquella mujer. Oh si. Iba muy bien encaminado.
-Entonces dejaremos tambien eso en suspenso hasta otro momento, donde averiguaremos que es lo que realmente quieres...- Draco la sintio temblar y enarco las cejas. Aquel suspiro de la castaña habia sido de alivio o de decepcion? Iba a disfrutar averiguandolo...
-No lo entiendo...-Hermione hablaba con los ojos cerrados de pronto se sentia mareada. Le faltaba el aire- si no vamos a tener sexo...por que todo esto? Para que todo esto?
Draco rio. Y con cierta malicia, agarro las caderas de la chica y las acaricio haciendo que de pronto a ella aun le faltara mas el aire. Directamente en su oreja, con un tono de voz calculadamente susurrante dijo:
-Cual fue tu primera leccion, granger?
Ella hipo, recordando aquel primer dia.
-Para dar placer hay que conocerlo...-consiguio articular pese a que el cerebro acababa de ponersele en huelga por los constantes ataques por parte de su libido.
-Si algo se de ti, en el tiempo que llevas como mi pupila, es que tu conocimiento del placer es...poco amplio. Debes ensanchar tus miras. Viniste aquí buscando algo. Querias...ahhh, cual es el termino de esa expresion tan pintoresca?- Draco fingio estar pensando y buscando las palabras, antes de añadir con malicia- ah, si, "ser follada hasta la locura". Querias ser domada. Querias algo primario, salvaje y brutal, querias tener orgasmo tras orgasmo en los brazos de un hombre que te hiciera sentir hembra. Ni siquiera querias ser mujer...querias algo mas basico...algo que te redujera a un instinto primitivo...querias que un amante te robara con un sexo tan intenso hasta la capacidad de pensar...me equivoco?
Hermione no podia articular palabra. Se habia quedado estatica. Por que si respiraba,...de pronto las piernas no le sostendrian. Solo consigio asentir con la cabeza. Muy poquito. Pero el lo noto.
-Eso nos lleva a tu primera leccion...-Siguio hablando el rubio con su voz monocorde, arrastrando las palabras de manera suave, sin dejar de acariciarle las caderas- Viniste a ser una sumisa, Granger. Pero recibir placer, hay que darlo a cambio. Y para dar placer...
-Hay que conocerlo...-termino ella la frase, haciendo que a Draco lo recorriera un calambrazo de excitación que surgio directamente de su ingle.
-Si...exacto...
-Creo...creo que estaria dispuesta a intentarlo...a probar...pero si no me gusta seria la primera y la ultima vez.- Consiguio decir ella mirando con desconfianza los artefactos diseñados para el placer anal.
-Si tu confias en mi, yo confiare en ti...son terminos simples...-Draco no pudo evitarlo. Se regaño a si mismo por perder momentaneamente el control, pero no pudo evitarlo: habia estado frotando su mejilla contra la cabeza de ella, pero se le habia escapado momentaneamente el control. Froto sus labios contra la sien de la castaña y le dio un suave beso. Ella parecio fundirse. Y al menos, el daño no fue grande. Se impresiono con la reaccion de ella, pero no podia permitirse ese tipo de contactos tan intimos. Acabaria perdiendo el poco dominio sobre si mismo que le quedaba.
Ella abrio otro cajon. Alli habia una colección de pinzas de formas rarisimas.
-para los pezones, los labios vaginales y el clitoris...-comenzo el
Ella se acordo del cepo. La respuesta fue inmediata.
-No. No. No, no no no no...
-Me queda claro...-rio Draco divertido frente a esa reaccion tan explosiva- Ademas, no son de mis preferidos. Aun que cuando la compañera los disfruta suele ser placentero. Pero personalmente, no les encuentro satisfaccion personal inmediata...
En oro cajon, Hermione encontro correas de muchos tipos.
-Juegos de trabas, para restricciones, ataduras...
-creo que es otro que se queda en suspenso hasta probar...-consiguio articular ella. Con cierta curiosidad, cogio un objeto. Era una correa corta con una bola del tamaño de una pelota de ping pong, quizas un poco mas pequeña. La miro con curiosidad y aprension.
-Eso es una mordaza. Con hechizada para que desprenda sabor a vainilla...
Sin saber por que lo hacia, Hermione se llevo la bola a la boca y la lamio. Si, sabia a vainilla.
Fue un detonante. Draco no pudo controlarse. Verla con un gesto tan inocente y despreocupado haciendo...eso...lo habia empujado mas alla de su limite.
Alargo las manos, cogiendo la mordaza y se la embutio en la boca, aferrando con una mano las tiras de la mordaza en la nuca de ella, que chillo, o la menos lo intento, pues tenia los labios deformados por la pequeña pelota que hacian tapon en su boca. Definitivamente sabia a vainilla. Con los ojos desorbitados giro un poco la cabeza y miro a Malfoy con una pizca de panico en sus pupilas de color miel. El resoplo intentando recuperar el aliento y el control.
-Cuidado con lo que haces, Granger. No soy de piedra...
Hermione nunca supo que paso exactamente a continuacion. Solo sintio una oleada de panico subiendole por el vientre. Pero al mismo tiempo, una languidez se hizo cargo de todo lo demas. Tenia miedo. La reaccion de el la habia asustado. Pero ese sentimiento de control...de que el la dominaba...la llevo al limite. La humedad de sus bragas era ya algo insostenible. Necesitaba...queria...algo que no se atrevia ni a reconocerse ante si misma. Cerro los ojos, y sin saber por que, los abrio de nuevo. Ya no habia miedo en su mirada, solo picardia. Y miro a Draco con una pizquita de desafio en la mirada.
-No provoques...-la advirtio el.
A ella le hubiera gustado decirle un "o que?". Pero no podia. Se sintio perversa. Sabia que la castigaria por lo que estaba a punto de hacer, pero no pudo contenerse. Con una malicia que ni sabia que tenia ni tenia claro de donde habia salido, movio el trasero. El habia apartado la cadera hacia un rato, pero ella froto. Su culo. Contra la ingle de Malfoy. Y abrio mucho los ojos al sentir cierta duricia alli. Algo duro y grande. Volvio a mirarlo con una ceja arqueada. Provocoandolo. Desafiandolo a romper la regla que ella habia puesto. Lo que ella no sabia, o no tenia claro, es que la confianza entre un dom y un sumiso es sagrada. Las reglas estan ahi para protegerse a ambos. Las reglas no deben romperse. Sin esa confianza...no hay juego posible. Draco no transgrederia ese limite.
-Tu lo has querido...
Por un momento, Hermione fantaseo con que le arrancaria las bragas y la montaria alli mismo. Su cuerpo suspiraba por un alivio. Pero no. Draco agarro la varita con la mano libre y susurrando un conjuro la mando volando a la cama. Un juego de trabas salio disparado y ato las manos y los pies de Hermione a los postes del lecho, dejandola a cuatro patas en el centro de la cama. Ella parpadeo confusa.
EL rubio fue hasta ella y volvio a colocarle la mordaza, atandosela apropiadamente. Y se coloco tras ella
quito la falda. Y le bajo las bragas, dejando su trasero expuesto. Ella solo hizo un ruido ahogado y sorprendido con la boca.
-Espero que estes lista y que sepas por que te castigo, Granger...aun que tambien quiero que sepas lo mucho que voy a disfrutar esto...
Draco giro el brazo. La correa de cuero blando se desdoblo en el aire, casi languidamente. Casi con pereza. Hizo un ruido humedo por que estaba increiblemente bien engrasada y restallo contra el trasero de la chica.
Dolio. No como un dolor insoportable. Mas bien por la sorpresa. Por no esperarse aquello. Draco vio el traseo de la chica teñirse de un rosa palido. Y su cara volverse de un escarlata intenso.
-Es curioso, no crees? Es un efecto humillante, el saberte asi de expuesta...saberte indefensa...y al mismo tiempo confiar en la persona que te esta castigando...por que sabes que te has ganado el castigo...
la correa volvio a moverse en el aire. Desde su posicion Hermione no podia verla. Esta vez el golpe no fue a su trasero, cayo sonbre sus muslos. Chillo de nuevo.
-Le temes al dolor. Pero no es tan terrible en realidad. Es el miedo. Te preguntas cuando pasara de nuevo. Pero en el fondo, quieres que pase de nuevo...y no puedes dejar de preguntarte una y otra vez con ansiedad cuando …..
Zassssss. Hermione intento chillar cuando de imprevisto la correa choco de nuevo contra sus sonrosadas nalgas.
-Va a pasar de nuevo...-teremino Draco. Doblo la correa por la mitad y se acerco a la chica. Con sumo cuidado, alargo la mano sacudiendo la tira de cuero en el aire y descargo un golpe corto y seco contra los pechos bamboleantes de Hermione.- Y cuando crees que te puedes acostumbrar, que el dolor es soportable por que ya lo conoces...llega un golpe nuevo en otra parte de tu cuerpo y te das cuenta que tu piel no es igual en todas partes...que cada colpe, en cada zona, se siente diferente...y es nuevo. Y regresa el miedo, esa sensacion de anticipacion, esa ansiedad y esa espera que te hace sentir vulnerble de nuevo por que te das cuenta de golpe que aun que tienes el control...
Zassss, otro golpe seco y corto, esta vez en la espalda, entre los homoplatos, que hizo que Hermione se doblara entera sin saber si queria chillar o gemir.
-No tienes el control en absoluto- Sentencio el rubio finalmente.
Lo oyo moverse, volver a colocarse a su espalda. Lo noto sentarse sobre la cama, arrodillarse a su lado. Y de pronto, con la mano izquierda, la sujeto por el vientre y la obligo a arquearse hacia arriba.
Y con la mano derecha abierta, como en los castigos a los niños de hace años, Draco descargo la plama abierta contra el trasero de la chica. En una sucesion rapida de 6 golpes, tres por nalga, alternandolas.
Hermione no podia ni respirar. Le ardia la piel alli donde la habia golpeado. Pero no era un dolor grande. Era mas bien una sensacion de escozor al rojo vivo que la habia excitado de una manera que no podia comprender.
-Hay otra cosa que debes saber, granger. Un castigo limpia una falta. No se te puede castigar ni hechar en cara algo por lo que ya has pagado. Lo comprendes?- Ella solo consiguio asentir con la cabeza. EL dolor, el placer, el sabor y el olor de vainilla de la mordaza...la saliva que chorraba de las comisuras de sus labios y la humedad que iba goteando de su sexo entre sus muslos...no podia con todo eso. Era superior a ella. Iba a explotar.
Pero Draco no habia terminado. Se volvio a separar de ella y cogio la varita. La movio. Y Hermione se destrabo de la cama, dio la vuelta flotando en el aire y cayo de espaldas al colchon. Las trabas volvieron a inmovilzarla, esta vez tumbada boca arriba.
-Quiero que aclaremos un asunto. Si quieres que subamos un poco el nivel de nuestra intimidad...si quieres que rocemos la sexualidad sin llegar al final, por que dejaste mas que claro que no quieres ser mia...hay algo que debes saber, y es que exijo exclusividad. Tu tendras la certeza de que yo no tendre mas compañeras que tu, y que seras unica para mi en el tiempo que permanezcamos juntos...pero yo deseo el mismo nivel de compromiso por tu parte. NI fuera ni dentro del club. Es mi regla. Soy consciente que entre nosotros no habra sexo. Pero me has dejado claro que si quieres cierto componente...erotico. Deseas cierto...placer. Puedo dartelo. Pero tiene un precio. Estas dispuesta a darme ese compromiso, Granger?
Ella solo lo miro. Aturdida. Confusa. Aterrada. Pero amordazada. No podia reaccionar. No sabia que hacer. Hasta que por alguna razon, su cabeza se movio sola. Asintio.
-Entonces tenemos un trato. Aun que no haya sexo entre nosotros, nos trataremos como una pareja sexual. Con lealtad. Fidelidad. Exclusividad entre nosotros. Hasta que los terminos de nuestra relacion cambien o finalicen.- Dijo satisfecho. Un paso mas cerca de conseguir lo que deseaba. Poco a poco. Y ya era hora de darle un poco mas a Granger en lo que pensar.
Draco volvio a la cama, se quedo depie, junto a ella. Alargo la mano y arranco la camisa de tirantes de seda blanca de hermione, dejandola desnuda en la cama.
-Ahora me siento un poco en un dilema, sabes?- continuo hablando el mientras sus manos se dedicaban a despasar las hebillas de su chaleco y las cordoneras de su pantalon.-Por un lado, me gustaria jugar con tus limites y ver que me dejas hacer, hasta donde estas dispuesta a llegar. Todos esos juguetes y todas esas ideas que me has dado...es tentador. Pero por otro lado, has vuelto a buscar tu placer pese a mis advertencias. Y todo ese rato hablandome sin el debido respeto...tssssss- Draco chasqueo la lengua con indignacion, pero sus cejas arqueadas demostraban cierta diversion malsana- Muy mal, Granger. Me siento decepcionado. Me obligas a volver a castigarte...
Draco se quito la ultima prenda de ropa. Sus boxer. Y para pasmo de hermione se quedo alli, desnudo, totalmente expuesto a ella sin pudor alguno. Y con una ereccion que haria que una gran poblacion masculina de gran bretaña tuviera problemas de autestima si la viera. Hermione trago saliva. No era el primer hombre que veia desnudo. Habia visto a Malfoy desnudo antes. Pero no en todo su esplendor. Aquello era grande. Grande de verdad. Habia tenido sexo con Ron...pero lo que Malfoy le mostraba era jugar en otra liga. Trago saliva con sabor a vainilla como buenamente pudo.
El siguio hablando.
-Se que te da vergüenza mirar. Ya hemos hablado de ello. Pero como tienes problemas para comprender la regla basica...tu primera leccion, permiteme insistirte. Para dar placer tienes que conocerlo. Pero para conocer el placer, no es necesario experimentarlo. Este castigo es para darte una leccion, Granger...Y quiero que mires. Quiero que veas. Quiero que experimentes la el placer de mirar. Y la frustracion de saber que no vas a participar...
El trepo a la cama. Con una lentitud exasperante. Y a gatas, trepo por el cuerpo de ella, sentandose a horcajadas sobre su vientre. Sentir el culo desnudo de Malfoy sobre su pelvis hizo que todo su cuerpo se sentara. El roce de aquella ereccion palida sobre el vientre la estaba volviendo loca. Podia sentir aquel trozo de carne caliente...goteando...sobre su piel. Era como lo de la cera. Toda su anatomia fue presa de una potente insurrecion. Queria mas. Lo queria todo. Queria rendirse. Queria huir. No sabia lo que queria, pero queria algo. Y lo queria Ya. Lastima que estuviera atada y amordazada y a merced de aquel cabron sadico que no se lo estaba poniendo facil y no dejaba de tentarla.
Con una naturalidad que la dejo pasmada, y a años luz de sentir algun tipo de vergüenza, Malfoy la miro directamente a los ojos. Miel contra acero puro. Y la mano de el, comenzo a acariciar su propio vientre. Rumbo al sur y directo hacia la locura de Hermione.
Lo vio agarrarse el miembro sin delicadeza alguna, y comenzar a moverlo. Primero con un poco de suavidad, como asegurandose de llamar bien su atencion. Y cuando ella trago saliva como buenamente pudo, el sonrio.
-No dejes de mirarme. Quiero que me mires. Quiero que lo veas bien. Quiero que no pierdas detalle. Me has comprendido?
Ella solo atino a asentir con la cabeza con los ojos llorosos de pura desesperacion. Y entonces el comenzo a mover la mano.
Y ya no era dulce ni delicado. Aquella mano subia y bajaba por el eje de su cuerpo con saña, casi violentamente. A una velocidad imposible. Hermione no pudo dejar de pensar que si Malfoy follaba al mismo ritmo que se masturbaba el sexo con el tenia que ser demencial. No podia apartar los ojos. SU imaginacion se disparo aun con mas intensidad que su libido y mil imagenes pasaron por su mente en una cantidad brutal de escenarios.
Por un segundo su mente la traiciono. Y penso en los años en el colegio de magia y hechiceria. Penso en que si la Hermione de aquellos años hubiera sabido que acabaria atada a la cama de Malfoy con el masturbandose de esa manera encima de ella por que ella se lo habia permitido...bueno, aquella hermione habria entrado en la camara de los secretos con los brazos en cruz buscando al basilisco y gritandole "aqui estoy, toda tuya!"
Un gemido del rubio la saco de su ensimismamiento. Lo vio arquearse hacia atrás, medio cerrar los ojos, que no habia apartado de los de ella. Lo vio entreabrir los labios y relamerse mientras no dejaba de mirarla, y mas que verlo, lo sintio comenzar a mover las caderas. Hacia delante y hacia atrás, acompando aquel demencial ritmo de su mano.
Hermione sentia que tenia fiebre. Como subiera mas su temperatura corporal iba a entrar en combustion espontanea. Jadeaba. Sin poder evitarlo. Su cuerpo se revelaba contra su dominio y no podia evitar empujar la pelvis hacia arriba buscando un roce imposible, un alivio que no podria conseguir...sentia que le faltaba el aire ante el espectaculo que tenia delante. O mas bien, encima.
Malfoy abrio un poco mas la boca, hecho la cabeza hacia atrás, sin dejar de mover la mano y la cabeza. Por un segundo, presa de su propio placer, rompio el contacto visual con ella. Hermione lo vio sacudirse un poco. Lo sintio. Y de pronto, con la mano libre comenzo a acariciarle el vientre a la mujer. Ella se retorcio bajo aquel contacto. Aquella mano palida del jadeante hombre que tenia encima autocomplaciendose llego hasta sus pechos, y atrapo uno, amasandolo sin consideracion alguna. Y le atrapo un pezon, pellizcandoselo con saña.
El rubio recupero algo de compostura y aliento, volvio a erguirse y retomo el contacto visual. Sonrio como pudo, jadeo suavemente, y se forzo a clavar los ojos en los de ella, que estaban desorbitados ante el show.
Solto el pecho de la castaña, llevo la mano a su propia rodilla doblada y se apoyo en ella como si no quisiera caerse. Jadeo otra vez, con los ojos brillandole febriles. Y se mordio el labio. Su mirada era la mas intensa que hubiera visto jamas. Con una respiracion entrecortada, y con un espasmo en la cadera, Hermione lo sintio. Como Malfoy se corria a chorros sobre su vientre. Las salpicaduras blancas se sentian ardientes contra su piel. Ella jadeo tambien. Y sintio un espasmo en la pelvis. Habia tenido un pequeño orgasmo. Incredula ante lo que su cuerpo acababa de experimentar. Aquel cabron sentado sobre su cuerpo la habia hecho experimentar un maldito orgasmo, por pequeño que fuera, solo obligandola a mirar como se masturbaba. Sin ningun estimulo fisico mas alla de la restriccion y el peso de su cuerpo.
El se inclino para recuperar el aliento. Sonrio, satisfecho y sadico. Alargo las manos y le quito la mordaza. Hermione dio una enorme bocanada de aire.
Para pasmo de la ojimiel, como si lo que acababa de vivir no fuera suficientemente bizarro, el alargo la mano y se la paso por el vientre y el pecho, empapando sus propios dedos de su semen. Se miro la mano pringada, y la acerco a la cara de ella con una sonrisa un tanto mezquina.
-Esto definitivamente, no sabe a vainilla.
Como si fuera un delirio, los siguientes 20 segundos fueron los mas aterradores, confusos y absurdos de la vida de Hermione Jane Granger. Por que sin tener la mas remota idea de que hacia, su cuerpo se movio solo. Su cabeza se alzo, con los labios atrapo los labios los dedos de el, y preguntandose a si misma que cojones estaba haciendo, los lamio. Vio que su reaccion habia sorprendido tambien a Malfoy, y fue un pequeño consuelo para su mente carcomida por la duda sobre que narices estaba haciendo.
La boca le ardia por el sabor picante y dulzon de la mordaza de vainilla. Pero el amargo y salado sabor del semen la invadio con fuerza. Se forzo a sonreir. A mirarlo directamente a los ojos. A sacar la lengua y pasarla como si fuera una venganza personal por lo vivido por aquellos palidos dedos manchados de blanco semen.
-No, definitivamente no sabe a vainilla...maestro...
Draco fruncio el ceño. Sonrio de manera ladeada. Hermione no sabia si era una sonrisa de satisfaccion o de amenaza.
El rubio se hecho hacia delante. Tumbandose sobre el cuerpo de ella, piel contra piel, ambos totalmente desnudos. Aplastandola con su peso. Atrapo la cara de ella con sus manos pringadas por su propio orgasmo y le paso las manos por las mejillas, ignorando todo lo demas. Para sorpresa de Hermione, el sello sus labios a los de ella, y los lamio. Le metio la lengua en la boca provocandole un jadeo, y noto aquella lengua recorrerle la cavidad oral en un rapido sondeo. Las lenguas se entrelazaron unos segundos la una contra la otra como dos serpientes que luchan, y tan pronto como vino, se fue, el volvia a incoporarse, sentandose sobre su pelvis, relamiendose la boca. Dejandola jadeando y anhelando por mas y con los labios inflamados por lo insatisfacctorio que habia sido lo breve del contacto.
-No, no sabe a vainilla- Confirmo el con una sonrisita cruel.
Lo vio levantarse. Vestirse y acercarse a la puerta. Con la varita en la mano.
-Te quiero aquí el viernes a las 7. Y no hagas planes para el sabado. Planeo algo un poco especial. Pasaras aquí la noche.
Con un conjuro rapido, las trabas se soltaron. Hermione quedo libre sobre la cama. Y fue incapaz de decir nada mientras lo veia marchar.
Suspiro. Jadeo. Incapaz de procesar lo que acababa de vivir. Se fue al baño y se ducho. Mirando como el semen de Malfoy resbalaba por su cuerpo y se perdia por el sumidero.
-Que cojones estoy haciendo...-se dijo a si misma. Pero su memoria la traiciono. Volvio a visualizar aquel palido cuerpo que parecia esculpido en marmol. Masturbandose. Sobre ella. Para ella. Solo para ella...
Era lo mas jodidamente sexy y erotico que habia visto en su vida. Ese bastardo malnacido habia conseguido que el hecho de masturbarse fuera mas sensual y placentero que todas sus relaciones sexuales completas con Ron sumadas. No era justo. No era justo en absoluto.
Termino de secarse, se visto con su ropa de calle y salio del Secret Soul rumbo a casa. Se habia jurado que esta seria la ultima vez. Pero quizas...solo quizas...bueno...el habia dicho que tenia algo especial, no? El viernes que viene. Toda la noche del viernes. Y algo para el sabado por la mañana... Quizas una ultima sesion...y luego, podria olvidarse de todo eso...
SI, era un plan.
SI tan solo pudiera convencerse a si misma de que no pensaba volver...
El lunes por la mañana, Hermione no pudo evitarlo. En el departamento de regulacion de leyes magicas en el que trabajaba...no pudo evitarlo.
Abrio los expedientes como si cometiera un pecado. Y a fin de cuentas asi era. Lo que hacia no estaba bien. Pero no pudo contenerse.
Habia cogido los archivos de los Malfoy. Concretamente el de Draco. Tras el juicio.
Cotilleo entre aquellas paginas como si intentara resolver un enigma. Y arqueo las cejas con sorpresa.
Tras la guerra, los malfoy habian salido bien parados por los pelos. Mas o menos. Lucius fue ejecutado. Malfoy se salvo por poco. La fortuna familiar fue mermada de manera considerable con impuestos y multas. Narcissa habia tenido depresion tras depresion y habia sido internada en san mungos multitud de veces.
Pero desde que Draco se habia hecho cargo de los negocios familiares, la fortuna de los malfoy se habia recuperado en menos de dos años. E incluso la habia triplicado haciendo inversiones y comprando negocios propios. Sobretodo materiales e ingredientes de calidad excepcional y articulos de lujo que exportaban e importaban gracias a sus conctactos con el extranjero. Era impresionante.
LO que mas llamo la atencion a Hermione es que Draco se habia casado. Con Astoria Greengrass. Su matrimonio tenia pinta de ser acordado por que la familia Greengrass habia cedido parte de sus acciones a los Malfoy. Y el matrimonio no duro ni 3 años. Un rapido divorcio fulminante en el que Astoria no se llevo absolutamente nada, de hecho, renuncio a cualquier tipo de compensacion o pension...y de la chica no se habia vuelto a saber nada. Ni en sociedad ni en el papeleo. De hecho, algo recordaba Hermione. O mas bien, no recordaba. Astoria siempre estaba en las planas de corazon de bruja...hasta que un dia desaparecio de la faz del mapa.
Arqueo las cejas. Un escandalo? Problemas en el paraiso? Malfoy era divorciado?
Suspiro de nuevo. Sin saber por que todo aquello le importaba tanto.
Ya lo averiguaria. Tenia varios dias para hacerlo.
