Dos mundos distintos
Disclaimer:
Vampire knight no me pertenece. Únicamente uso sus personajes y parte de historia para entretenimiento. Créditos respectivos a su autora.
Advertencia:
Este fic es un intento de personaje x lector, el nombre y la descripción dada a la protagonista es únicamente para su distinción, ya que no me agrada mucho el llamarla "T/N" o algo por el estilo. En esos momentos para gustos del lector, se puede agregar su nombre si así lo desea, en lugar de Lilika, que es como decidí llamar al personaje principal de esta trama.
Es un personaje x lector, pero se centra mucho más en Kaname, así que léanlo bajo su propio riesgo.
Puede haber algo de OCC.
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Capítulo 21
Un cambio radical
"Cuando la tormenta nuevamente se levanta"
Ya había amanecido cuando despertaste.
Dormiste desde la tarde anterior, cuando regresaste de la enfermería. Tenías recuerdos vagos, de que consumiste todas las tabletas necesarias para saciar tu sed y con la misma, te tiraste en la cama.
Habías escuchado entre sueños que tus amigas fueron a visitarte, pero no despertaste, necesitabas descansar.
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Tocaste las amplias puertas y escuchaste un suave: «adelante».
—Con su permiso—. Dijiste a la vez que entrabas.
El director Cross estaba sentado tras su escritorio, pero no estaba sólo. Yagari-sensei, Takamiya Kaito e incluso Kiryuu se encontraban con él.
Todos posaron sus miradas sobre ti.
—Lilika-chan, adelante, siéntate por favor.
El director no tenía mucho de haber vuelto a la academia para ayudar a Yagari; su posición como líder de los cazadores lo tenía más que agotado, pero seguía siendo amable.
Obedeciste sin decir una sola palabra.
Tuviste que ir a encontrarlos antes de ir a clases, ya era el cuarto día que faltabas a ellas, todo un récord en alguien tan aplicada como tú.
Cruzaste tus brazos y te recargaste en la silla esperando que ellos hablaran mientras los observabas, les darías esa ventaja.
—Lilika, verás, nosotros… —comenzó el director, pero el grito de Yagari lo interrumpió.
—¡¿Dónde crees que te habías metido niñata?! ¡Te llamamos desde ayer!
Aguantaste las ganas de rodar los ojos.
—Estaba enferma, me la pasé descansando en la enfermería y luego en mi habitación… —le restaste importancia al asunto.
—Los monstruos no se enferman… —escupió Kaito.
Sentiste a Zero tensarse levemente tras sus palabras.
—Pero yo no soy un monstruo, así que esa estúpida regla no aplica conmigo… —le miraste retadoramente.
—Lilika-chan, discúlpalo… pero tiene razón, los vampiros no suelen enfermarse, su naturaleza es inmune a todo aquello.
—Verá director… no soy muy «normal» que digamos… aún al momento de mi conversión caí en fiebre, estuve enferma por días… Kuran dijo que se debe a que mi sangre de cazador rechazaba mi nueva naturaleza, me ha pasado en otras ocasiones: un poco de fiebre, cansancio extremo… nada de qué alarmarse, pasa rápido.
Meditaron un poco en tus palabras.
—Aún así… sigues siendo uno de ellos, si llegas a enfermar de tal manera, es porque hay algo que lo causa, ¿no es así? —Reflexionó Yagari—, lo mismo pasa con Kurenai María; cuando cae porque su cuerpo es débil… el cambio de clima es el detonante…
—Lo que nos lleva a deducir que solamente cuando estás en situaciones de estrés es que te enfermas… —terminó Zero, para tu asombro, pues había permanecido al margen.
Lo observaste y sonreíste dándole la razón.
—Es cierto, solo en ese tipo de situaciones caigo por completo.
La mente de todos, salvo el director, empezó con un caos de pensamientos, que te involucraban como sospechosa en un complot…
Dejaste de escucharlos, era fastidioso.
—Eso demuestra su relación con el sangrepura, ¡es cómplice de él! —Kaito estaba exaltado. Zero compartía sus sentimientos.
—Lo único que demuestra es su paranoia, Takamiya-sensei~ —contraatacaste con voz cantarina.
—¡Tú…
—Vamos, calma, Kaito-kun, debemos ser respetuosos…
«…estúpida!», culminó el chico como un pensamiento. Ni siquiera las sabias palabras del director impidieron que te insultara.
«Mas estúpido es el idiota que acusa sin pruebas». Comentaste en su mente dejándolo perplejo.
—¡¿Qué…?! ¿Qué acabas de hacer? —Interrumpió al director que estaba por hablar.
—¿De qué hablas? —Intervino Yagari.
—Me… me habló en mi mente…
Todos te miraron.
—No sé de qué habla—, negaste de manera «inocente» —mis poderes son sentir las emociones de la gente y cuando quiero, leer los pensamientos, pero ¿hablarte? ¿En serio? —Cuestionaste con descaro—, ni siquiera quiero hablarte presencialmente, por lo que, aún si tuviera ese poder, no lo desperdiciaría contigo…
Se puso furioso, reíste internamente al lograr tu objetivo. Empezó a lanzar improperios en su mente hacia ti, pero lo bloqueaste. No revelarías más.
Los cazadores restantes no creyeron ninguna de tus palabras, pero lo dejaron pasar porque tenían algo más importante.
—Si puedes leer nuestros pensamientos, sabrás por qué estás aquí…
—No necesito leerlos—, contestaste a Yagari—, si quieren saber dónde estuve pueden llamar a la mansión Yamaoka, lo confirmarán…
—Ya lo hicimos, Lilika-chan—, el director seguía hablando—, nos han dicho que estuviste los dos días con ellos…
—No veo cuál es el problema entonces…
—No les creemos, ese es el problema —Kiryuu te lanzó una mirada indescifrable.
Sentías que, dentro de él, algo había cambiado estos días. Algo le había pasado y era muy seguro que estuviera relacionado con cierta sangrepura…
Lo que te llevaba a querer saber qué era lo que había pasado exactamente…
—¿Cuál fue la situación de estrés que te hizo enfermar? —Preguntó Yagari.
—Fácil… —mentiste—, Seiichi está en contra de que vuelva aquí, piensa que los cazadores pueden estar acosándome por ser un vampiro y cree que es mejor estar lejos de ellos y más cerca de casa… pero me agrada aquí… nos exaltamos un poco… nada del otro mundo…
—Lilika-chan… —comenzó el director—, Aidou Hanabusa-kun está detenido en las instalaciones de la asociación.
Te quedaste en shock.
¿Que Aidou qué?
—¿Por qué?
—Es sospechoso de encubrir los planes de Kuran—, dijo Zero sin más.
—¿Qué planes?
—Eso es lo que queremos averiguar—. Takamiya seguía molesto.
Lo sabías, él había empezado a moverse. Pero ignorabas alrededor de qué.
—Necesitamos saber si conoces algo, si has tenido contacto con él o si tienes idea de sus planes.
La desesperación del director sólo tú la percibías.
—Lo siento, todo esto es nuevo para mí. No hemos tenido contacto en todo este año… e ignoro verdaderamente qué es lo que hará.
Tus palabras fueron suficientes de momento, aunque mintieras en parte.
—Está bien, te creemos.
—Director… ¿Hanabusa está bien? —Te miró confundido—, no lo están maltratando estos tipos, ¿cierto?
Los señalaste de mala gana haciéndolos enojar.
—Está bien desde que lo tenemos con nosotros —supiste que mentía, los tiranos habían torturado al pobre—, Seiren fue en la madrugada, dejándole un mensaje de Kaname-kun que le dio ánimos.
Imaginabas qué tipo de mensaje fue y cómo reaccionó el idol.
—Pero hablando de otros temas… supongo que te encontraste con los Granger… —su voz se tornó seria.
—Así es, me sorprende que me esperaran…
—¿Te ofrecieron irte con ellos?
—Lo hicieron, pero decliné su oferta, ni siquiera los conozco y no tengo la fortaleza mental para ser un vampiro y cazador a la vez… —comentaste halagando a Zero—, los volveré a ver, es seguro, pero por el momento ansío un poco de paz aquí…
—No entiendo del todo.
Suspiró levemente y sacó un documento de uno de los cajones. Lo reconociste inmediatamente, era la solicitud que habías llevado con anterioridad.
—Yagari me dijo sobre tu decisión de graduarte tempranamente del instituto.
—Así es—. Era bueno que tocaran el tema.
—Si dices que quieres paz… —interfirió Yagari—, por eso declinaste la oferta de los cazadores, y por lo mismo peleaste con Fujishima… ¿por qué esa solicitud?
Afirmabas querer seguir ahí y sin embargo pedías graduarte.
Buena jugada, habías olvidado ese detalle.
—Nadie conoce sobre ese documento más que los que estamos aquí. Si en casa se enteran de que me quiero graduar para ayudar a la familia y no por mi seguridad, no estarán nada contentos ni dispuestos a recibirme cuando vaya…
—¿Así que quieres graduarte por el bien de tu familia? —Preguntó Kaien.
—Así es, señor director. Quiero serle de utilidad a mi primo y honrar la memoria de mi tío. Fujishima me dijo alguna vez que ambos somos los cabecillas temporales de Yamaoka, sólo quiero ejercer mi puesto como se debe…
Obviamente no te creyeron, pero ya no indagaron más.
—¿Estás lista para el examen? —Cross había relajado su postura.
—Cuando quiera.
—En tres días vendrá un especialista en la materia. Prepárate.
—Gracias—. Sonreíste al saber que ninguno de los presentes te aplicaría el examen.
—Eso es todo entonces, Lilika-chan, espero podamos disponer de ti si llega a ser necesario.
El director había vuelto a su amable andar.
—Por supuesto, cuando quieran—. Le guiñaste el ojo a Kiryuu y Kaito mientras te ponías de pie para salir del lugar.
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En la tarde, estabas en la azotea del edificio principal, ya sin uniforme; necesitabas tiempo para pensar en muchas cosas.
Ahora sabías que Granger tenía que pasar a segundo plano.
Te preocupaba un poco el hecho de que Aidou estuviera detenido, pues quería decir que los cazadores ahora no confiaban en Kuran.
Algo estaba por pasar.
—Lilika-chan, tenemos visitas… —la voz de Nadashiko te sacó de tus pensamientos.
Tus amigas te habían alcanzado un tiempo después de que subieras, pero se mantuvieron en silencio mientras meditabas.
Miraste a la entrada, los jefes de dormitorio de chicos y chicas entraban siguiendo a Wakaba.
Querían respuestas, el que te ausentaras por varios días no les daba nada de seguridad.
Evocaste toda la paciencia en ti. Los comprendías. Alguna vez, cuando fuiste humana te sentiste igual que ellos: abrumada y alerta por no saber cómo defenderte de ese peligroso mundo.
—No se preocupen—, hablaste al fin—. Todo está bien… de momento.
Les dijiste lo mismo que a los cazadores: estuviste en la mansión Yamaoka esos días; y aprovechaste para contarles sobre tu examen de graduación que sería en tres días.
—Pero no te quieres graduar sólo por ir a ayudar a tu familia, ¿cierto, Lilika-san?
Wakaba sayori, como siempre.
—La verdad es que no. Hay muchas cosas más que todavía no puedo comentarles… —Sabías que no era seguro hablar con ellos de eso—. Se aproxima algo grande, no será seguro para los humanos, es lo único que tengo claro…
—¿Habrá un enfrentamiento como el de aquella vez? —La líder de dormitorio ni siquiera ocultaba su terror.
Los miraste y resoplaste audiblemente.
—No, creo que será peor—. Todos los presentes se exaltaron.
—¿A qué te refieres? —El único chico entre ustedes también temblaba.
—No sé lo que es, pero sé que será grande, porque al parecer los involucrados son los que luchan por el poder… eso sí, no involucra a la academia, así que la guerra estará lejos de ustedes, por favor no se preocupen.
Antes de que alguien replicara algo, influenciaste en ellos calma y seguridad.
«No les pasará nada, yo haré lo posible para que también ustedes estén seguros».
Lograste tu objetivo.
El ocaso llegaría pronto, estabas a buen tiempo para ir a comer algo, te habías saltado el almuerzo, pero seguro podías encontrar algo de la cena.
Sin embargo, el mal presentimiento llegó a ti de nuevo. Una sensación de catástrofe inminente.
Algo acababa de pasar.
El aire se escapó de ti y caíste al suelo sin poder sostenerte. Tus respiraciones se hicieron pesadas.
Nuevamente estabas perdiendo el conocimiento.
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Despertaste en una cama de la enfermería. Últimamente la visitabas muy seguido.
Esperabas ver a alguna de tus amigas allí contigo, pero te sorprendió encontrarte con nada más y nada menos que Takamiya Kaito.
La sensación de catástrofe te seguía aturdiendo.
Algo andaba mal; lo supiste.
Observaste el reloj de pared. Marcaba las seis cuarenta de la tarde, habías colapsado poco más de una hora.
Te sentaste con un poco de dificultad.
Cansancio.
—¿Qué ha pasado? —Cuestionaste aún sin verlo. Estabas un poco mareada.
—Lilika Granger, estás en calidad de detenida. Te escoltaré a la Asociación de Cazadores ahora mismo. No pongas resistencia.
Ok, esto estaba peor que mal.
—Como si pudiera resistirme en este estado.
Te levantaste con mucho cuidado y él te miró con molestia.
—No tenemos toda la noche.
—Yo creí que sí…
Pasó uno de sus brazos por tus hombros y te obligó a caminar rápido, mientras te sostenía con rudeza.
«Sé más gentil». Ordenaste en su mente.
Te miró intentando resistir a tu orden.
«Ahora».
Inmediatamente relajó su agarre y caminó con más cuidado.
—Esto es estúpido—, dijo con ira—. Por eso odio a los que creen que está bien manipular a los humanos.
—Tendrías que odiar a humanos y cazadores primeramente, ellos son los más manipuladores—. Te observó con un deje de fastidio—, yo nunca me meto con nadie que no se meta conmigo antes, lo mismo va para todos, así se forman las cadenas de odio.
Pausaste meditando tus siguientes palabras.
—Tampoco apoyo la visión de los vampiros ambiciosos y manipuladores, después de todo, ellos me robaron mi pacífica vida. La mía y la de muchos otros…
Asintió digiriendo tus palabras.
«Después de todo, no eres tan estúpida…».
Reíste por sus pensamientos.
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Llegaste a la asociación sin poder descubrir qué había pasado. Kaito fue muy cuidadoso en ese aspecto.
Te abrió la puerta del auto y saliste a duras penas.
—Bien, esto es necesario—. Fue lo único que escuchaste antes de que te cargara como un costal de papas.
—¿Qué crees que haces? —No ocultaste tu molestia y eso le dio satisfacción.
—Ningún vampiro puede entrar a menos que lo lleve un cazador—, te dijo mientras avanzaba a la entrada—, el metal madre lo destruiría tan solo tocar el recinto… aunque pensándolo bien, no me opondría a eso… —rió por lo bajo.
Te las pagaría inmediatamente.
«Cárgame ahora mismo… como princesa».
Paró en seco.
—Vamos, no tengo todo el día… —comentaste burlona.
Con toda la delicadeza del mundo te sujetó firmemente hasta cumplir tu petición.
—Maldición… —masculló.
Sonreíste juguetonamente y pasaste tus brazos por su cuello.
—Gracias por sus cuidados, Kaito-sensei~ —susurraste mientras te acomodabas.
Pasó casi desapercibido, pero pudiste notarlo: un leve sonrojo adornando su cara.
«Eres todo un caballero».
Suspiró resignándose.
—Puedo hacer que me pagues por esto más tarde, lo sabes ¿verdad?
Le guiñaste tu ojo derecho.
«Lo esperaré con ansias, sensei…».
Si te retenían por mucho tiempo en ese lugar, ya tendrías cómo divertirte.
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Pasaron la entrada y siguieron hasta la sala de interrogatorios.
Todos observaban con asombro como Takamiya te llevaba, obviamente jamás en su sano juicio hubiera hecho algo parecido.
Él los ignoraba.
No lo controlabas, desde que acató tu orden lo dejaste en paz, pero él mismo decidió seguir con eso. Al parecer sí tenía un lado amable.
Llegando a la sala te depositó suavemente en una de las sillas.
—Gracias—. Sonreíste sincera.
Él te observó, todavía de cerca, una acción un tanto incómoda; tú te soltaste de su cuello. Sin decir palabra, se alejó de ti.
Lo viste dar instrucciones a los guardias mientras te miraba de reojo, no te molestaste en escucharlos.
Fuera lo que fuera, te enterarías pronto. Estabas segura.
—Oigan, señores cazadores… tengo hambre… —soltaste una vez que Takamiya se había ido.
Los dos se tensaron al instante y te apuntaron con sus armas.
—Ni siquiera lo pienses, vampiro…
Rodaste los ojos.
—Me salté el almuerzo y la cena, necesito comida humana.
Se relajaron visiblemente, pero no dejaron de apuntarte.
—Normalmente me cuido en mi alimentación, pero ya que ha sido un día demasiado estresante… creo que una hamburguesa estará bien…
Te miraron extrañados.
Tú les sonreíste.
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Cuando Cross Kaien y Yagari llegaron, se quedaron pasmados en la entrada de la habitación.
—Pero ¿qué dem…?
—Ah, buenas noches señores cazadores—, le interrumpiste—. ¿Gustan una papa francesa?
Estabas ligeramente recostada en tu silla, con los pies sobre la mesa, donde también descansaba la envoltura de lo que antes fue una hamburguesa. En tus manos tenías una bolsa llena de papas.
Los líderes miraron a los guardias que estaban a un lado de la puerta y ellos bajaron la mirada apenados.
—Oh, no es su culpa. Tenía que comer algo para recuperar fuerzas, y ellos me ayudaron…
Los defendiste sonriendo para tus adentros. Manipular a tantas personas en un día era una gran hazaña.
—Como sea… —el director se acercó a la mesa, bajaste los pies y te acomodaste—, Lilika Granger, estás en calidad de detenida, ¿lo has escuchado ya de Kaito-kun?
—Sí presidente de la Asociación, lo he escuchado… lo que ha olvidado mencionar es el motivo de mi arresto.
Te pusiste seria, dejaste a un lado la bolsa de papas, te sentaste rectamente en la silla y cruzaste los brazos.
Sabías que lo que escucharas a continuación no te agradaría para nada.
—¿No lo sabes? ¿Estás segura? —La seriedad de Yagari también te impactaba.
Negaste levemente.
—Lilika… el sangrepura Kuran Kaname ha dado muerte a Aidou Nagamichi frente a muchos testigos.
La noticia cayó sobre ti como un balde de agua fría que te hizo levantarte de golpe y descruzar los brazos.
—Eso no puede ser…
—Es verdad, hubo tres testigos: el líder la asociación, la sangrepura Kuran Yuuki y su sirviente, Aidou Hanabusa.
Las palabras de Yagari pesaron bastante en ti.
Te sentaste de nueva cuenta, sintiéndote abatida.
Aquel día, cuando viste los recuerdos de Kuran, agradeciste no haber visto la muerte de tu tío, porque no lo hubieras soportado. Sin embargo, Aidou había sido uno de los testigos de la muerte de su propio padre. Muerte dada por la persona que más admiraba.
Debía de sentirse aún más devastado de lo que tú lo estuviste en su tiempo. Podías comprender su dolor.
—Lilika, estás detenida por sospecha de complicidad… eres su sirviente después de todo, sólo necesitamos saber si estás involucrada o tienes algún conocimiento de todo esto…
—Señor presidente… ya les he dicho que desconozco los planes del líder. Acaba de terminar con la vida del padre de uno de mis amigos, no hay forma de que yo apruebe eso…
—Hace un año aseguraste seguirle fielmente aún después de que terminó con la vida de tu propia familia —dijo Yagari cortante.
—Hace un año fue diferente, mi tío conocía sus planes y llegó a ese lugar deseando morir con honor, ya se los he explicado. No culpé a Kuran por querer destruir ese sistema, pero sí estaba lo suficientemente dolida como para seguirlo fielmente. Muestra de ellos es que sigo aquí después de todo este año…
—Lo viste en la fiesta de los Kuran, te acercaste a hablarle…
—Yagari-san —te estaba colmando la paciencia —sus acusaciones no tienen fundamento alguno, «nos acercamos», conmigo estaba Fujishima Seiichi y únicamente fuimos a mostrar respeto en representación de nuestro clan. Un saludo, eso es todo…
—Lo siento, Lilika, es necesario que cuestionemos…
—No, señor presidente, lo que Yagari-san está haciendo es acusarme, no cuestionarme—, te defendiste—, y eso se debe a que soy un vampiro.
—Eso se debe a que eres su sirviente…
—No, no es sólo eso… se debe a que no me lancé a odiar mi destino y odiarlo a él… Yamaoka murió, me dolió su pérdida, y cuando pienso que Hanabusa está pasando por lo mismo… yo…
Cubriste tu cara con tus manos tratando de serenarte.
—Es nuestro trabajo, Lilika, no es nuestra intención de ninguna manera el hacerte sentir mal…
—Me niego a creer que él haya hecho eso… —descubriste tu rostro, «algo tiene que haber detrás de todo esto, algo no cuadra en sus acciones…».
—Es verdad, créelo.
—Quiero verlo—. Miraste directo a Cross.
—No es algo agradable…
—Lo sé, sólo… —«por favor». Le pediste.
Suspiró y cerró sus ojos un momento.
—De acuerdo.
Sin esperar más, entraste a su mente rápidamente y lo pudiste observar.
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El momento en que Kaien entraba al castillo Hanadagi detrás de Yuuki y Hanabusa.
Kuran sin miramientos levantó la espada contra Aidou-san y lo decapitó. Aidou Nagamichi se volvió en ese instante arena que se fue perdiendo en el aire.
El grito desgarrador de Hanabusa retumbó en el lugar.
—Padre ¿por qué? ¡Padre! ¡PADRE!
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Saliste de su mente. Eso fue demasiado para ti.
—No… no puede ser… algo debe de estar mal… —un murmullo; ni siquiera tenías fuerzas para defender al sangrepura. Te negabas a aceptar ese hecho.
Él no sería capaz, estabas segura de ello.
Pero ahora mismo no podías defenderlo frente a tan doloroso recuerdo.
Ninguno de ellos dijo algo.
—¿Dónde está Hanabusa?
—Arriba, en una de las habitaciones. Se ha negado a pronunciar palabra alguna, Yuuki fue a verlo.
—¿También está detenida?
—La interrogamos, al parecer no sabe nada, también está conmocionada—. Afirmó el director con un toque de dolor, no le agradaba esa situación con ella.
—Sin embargo, está bajo vigilancia, no puede salir de aquí. No hasta que tome la responsabilidad como miembro del clan Kuran—. Completó Yagari.
—¿Quiere decir eso que Kuran Kaname ya no es considerado aliado?
—Ahora está en la lista de los cazadores, en primer lugar, como vampiro peligroso.
Asentiste levemente.
—En cuanto a ti, te quedarás unos días mientras determinamos si eres peligrosa o no—. Yagari sí que podía llegar a colmarte la paciencia.
—Me niego, ya me han interrogado, es hora de que me dejen ir.
—¿A dónde irás?
—¡A ver a Hanabusa, por supuesto! —Exclamaste.
—Puedes ir a verlo Lilika, pero no puedes salir todavía.
—Exijo respeten mis derechos como miembro de la familia Granger—. Dijiste firmemente.
—Renegaste de ellos, no tienes ese derecho.
—Decliné el irme con ellos, pero acepté ser parte de su familia. Mi nombre es Lilika Granger, y en este momento abogo por la protección de mi familia.
Yagari suspiró con pesar.
—Es increíble como haces todo a tu conveniencia…
—Está bien, Yagari-kun. Ella tiene razón, es parte de los Cazadores, así que debemos de respetarla como uno de nuestros miembros. Podrás irte después de ver a Aidou —se refirió a ti—. Sólo porque no has mostrado actividad ni alianzas con él en todo este año.
—Gracias.
—Pero si de alguna manera te alías con él, estarás en la misma lista, en segundo lugar.
—Entiendo.
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Se retiraron y mientras esperabas a quien te llevaría con Aidou, rememoraste la primera plática seria que tuviste con Kuran después de tu conversión.
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Llegaste a una enorme habitación. Parecía la oficina principal, o algo así. Kuran estaba al otro lado, lo podías sentir. Sin darte tiempo a pensar en algo, las puertas se entreabrieron, como una invitación a que pasaras.
Te acercaste lo suficiente.
—Estaba esperando a ver cuándo aparecerías.
Era su voz. No había duda de que te invitaba a entrar.
—Con permiso —dijiste.
Estaba recostado de manera informal pero elegante en el sillón, dejó a un lado el libro que tenía en sus manos y señaló uno de los sillones frente a él.
—¿Quieres algo de tomar?
Negaste levemente, no estabas segura a qué tipo de bebida se refería y no querías averiguarlo.
—Bien, entonces dime lo que quieres saber.
—¿Por qué me salvo? —Las palabras salieron en automático.
—Creí que ya te había quedado claro eso.
—Realmente… lo que quiero decir es, ¿por qué me ayudó desde el inicio? Sé que estuvo en contacto con mi padre…
—También te lo he dicho. Nuestros objetivos eran similares, Hayashi sería una carga más y tu padre quería deshacerse de él, fue… un bien común.
—Entonces… ¿todo lo que pasó desde que llegué a la academia fue parte de su plan?
—Dejé que pasara lo que tenía que pasar y lo encaminé a nuestro objetivo…
Asentiste de momento.
Una gran duda apareció repentinamente.
—Si Seiren no me hubiera rescatado ni se lo hubiera pedido, ¿me habría salvado?
Te miró y sus ojos brillaron sin que pudieras entender el significado. Luego desvió la mirada.
—Es posible que no.
—Entiendo.
Un vacío se formó dentro de ti, pero no supiste como explicarlo, ni quisiste hacerlo.
Después de muchos minutos de silencio hablaste.
—¿Está bien para usted líder, que al igual que Seiren, trabaje para usted? Es decir… ¿que pueda encontrar yo mi propio camino si sigo el de ustedes?
—Siempre diciendo lo mismo, aun cuando estás en este tipo de situaciones… creo que desaprovechas las oportunidades que te he dado al decidir sobre «tus lealtades».
—Creo, —dijiste mirándolo directamente a los ojos, —que tiene razón, pero no por eso significa que me equivoco, pocas veces lo hago.
—Y las veces que lo has hecho has terminado a punto de dejar este mundo…
—Pero sigo aquí…
—La próxima, tal vez no tengas tanta suerte…
—La próxima, tal vez no esté asustada de la muerte, y me vaya en paz conmigo misma…
—La terquedad definitivamente es tu fuerte, —comentó con algo de diversión, a lo que sonreíste ligeramente.
—Eso nunca lo negaré.
—También eres egoísta y mentirosa; poco paciente, un tanto altanera, despreocupada; eso sí, muy determinada, noble, leal, servicial e impulsiva…
—Al parecer leyó bien mi currículo… —no te sorprendía que supiera prácticamente todo de ti, después de todo, había bebido de tu sangre.
—El sarcasmo es el que mejor se te da: aun las palabras que te callas son dignas de ti; tu burla, diversión y aversión a muchas cosas, hacen que el sarcasmo sea la mayor de tus cualidades.
—Me halaga líder, nunca creí recibir felicitaciones por mi forma de ser…
—Por lo mismo, puedo saber que tu manera cerrada de pensar nunca cambiará, y eso es preocupante hasta para mí.
El atisbo de burla en su voz no pasó desapercibido para ti.
—Eso es… creo que, en cierto modo, todos aquí nos parecemos por ese detalle: somos de pensamientos cerrados y decisiones complicadas… —dijiste mirándolo directamente—, si yo he de morir por algo, creo que no hay otro camino…
Guardaron silencio un momento.
—También eres astuta. No creo que cualquier persona en tu lugar tome las mismas decisiones que has hecho y salga con vida…
Dejó en suspenso sus palabras, tú esperaste pacientemente.
—Sé que serías una gran aliada, no me queda duda. Y estoy seguro de que en el futuro tendrás un papel muy importante en «nuestro bando».
Quisiste preguntar a qué se refería con «nuestro bando», pero desististe.
—Así que, si está bien para ti, tal como has dicho, aceptaré tu ofrecimiento.
—Se lo agradezco líder. Prometo dar lo mejor de mí, mientras encuentro mi propio camino.
Él asintió.
—Entonces, como primera tarea… —esperaste expectante—, tienes que quedarte en la clase diurna, convence al director, di lo necesario para quedarte allí.
—¿Con qué objetivo?
—Quiero que te conviertas en guardiana y ayudes a Kiryuu y Yuuki con su trabajo… digamos que estos días estarán algo ocupados y necesito a alguien de confianza para cuidar de los estudiantes diurnos.
—¿Se acerca peligro para ellos? —Ya intuías algo de todo eso.
—Lo único seguro es que las piezas se están moviendo… —de pronto te miró de una manera diferente, imponente—, Lilika Granger, ¿tienes la voluntad para llevar tu nueva vida sin limitarte por tus antiguas creencias humanas?
—La tengo—. Dijiste sin dudar.
Sonrió de medio lado, aceptando tu respuesta.
—Vive recordando siempre tus palabras—. Dijo—. Y recuerda también que la lealtad entre nosotros es nuestra mayor fuerza—, con eso, dio fin a su conversación.
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Querías créele a pesar del cambio radical en sus acciones.
Aunque aún no entendías.
¿Qué es lo que ahora planeaba?
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Hola, ¿qué tal?
Como siempre, reitero mis disculpas ante cualquier falta gramatical, etc, etc…
¿Quién se imaginan que ha regresado? *sonido de tambores* ¡Así es! Ha pasado un tiempo desde mi última actualización, pero aquí seguimos...
Agradezco a quienes siguen la historia, a quienes agregan a fav, y sobre todo, a quienes comentan (ya que me alegran el día al leerlos y me inspiran en parte para continuar escibiendo).
En especial: Asuna-san, Alejandra Darcy, MaggyARMY7F, ¡Gracias! Responderé apropiadamente sus reviews vía PM.
He de decir que Takuma, Fujishima, Kaito (a partir de ahora) y por supuesto, Kaname son buenos prospectos...
¡Maggy! Tu entusiasmo me ha contagiado de pronto, ¡gracias!
Guest: gracias por tu comentario, lo tomaré en cuenta, créeme también he empezado a dejar indicios en algunos capítulos... es decir, ¿por qué dejar olvidado al chico malo cazavampiros? Por favor déjame tu nombre la próxima vez para que pueda agradecerte apropiadamente.
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Antes de continuar, quiero aclarar algo:
La idea de hacer el fic surgió por imaginarme un final diferente al del manga (el cual me dolió con todo mi corazón :'c), quería que de cierta manera, las cosas no hubieran terminado así…
Y desde el comienzo, tengo una idea del final que deseo.
Si les pido su opinión es porque quisiera saber con quién creen que se quedará Lilika en base a lo que he escrito, pues así me ayudan a comprender qué impresión estoy dando con cada capítulo. Es una apuesta, no significa que el chico más votado es con quien la emparejaré… aun puede que se quede sola, no lo sé…
Por ser un fic PxL, la protagonista se relacionará de alguna forma con cada uno de los chicos de este manga. Podrán darse cuenta de que ya lo ha hecho con algunos y faltan más todavía; así que les reitero, si desean alguna escena en específico, no duden en decirme y trataré de adaptarla (no prometo que al 100) con lo que ya tengo planeado. Después de todo, ella calza bien para quedar con cualquiera de ellos o esa es la idea…
Seguiré la historia modificando lo mínimo posible el canon, pero haciendo un buen honor al PxL, habrá varios guiños a acercamientos con los personajes; además de que, por ser un fic, todo puede pasar, puede que después de todo no me apegue tanto al canon, incluso en el final… mi advertencia del principio no está por nada…
De todas maneras:
¡Recuerda que es una historia que intenta ser PersonajexLector!
¡Aquí la protagonista eres tú!
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Una última cosa.
No estaba segura si todo lo que he escrito ha quedado claro, pero ahora que lo pienso bien, y por si no es así, quiero aclarar algo:
Fujishima Seiichi es un vampiro. Lo declara Lilika en el cap 8 si bien recuerdo. Él y Nishimoto son vampiros de clase «baja» según parecía (hasta que Kenji le confiesa a ella que Seiichi es su primo por parte de la familia de su tío: un noble, clase B; en el cap 15). La historia completa de él espero poder explicarla mejor más adelante.
Yamaoka Kenji, el primo de Lilika, es humano. Aunque su padre es vampiro, su madre le dio a luz cuando ya era humana, por lo tanto el no heredó esa naturaleza, aunque muy seguramente tampoco será un humano débil y voluble.
Sé que a veces puedo hacer demasiado confusa la trama, así que, si tienen alguna duda -por pequeña que sea- no duden en decirme y yo la contestaré con gusto.
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Ya me he explayado demasiado.
Espero les guste este nuevo capítulo y (perdonando mi ausencia) me dejen sus comentarios.
¡La apuesta sigue abierta! Si todavía no has dado tu opinión sobre con quien consideras que se quedará la protagonista, o si quieres alguna escena en específico, estás a tiempo.
Gracias nuevamente a quienes ya han comentado. No sé cuando actualizaré nuevamente, pero tengan por seguro que lo haré; ahora mismo tengo una vida un poco complicada, así que no prometo fecha, solo recuerden que no abandonaré este fic.
¡Hasta la próxima!
Ja-ne!
