Creciendo el amor en mi corazón
Capítulo 20: Viviendo en el palacio
Pov. Edward
-Está bien cariño, yo le digo. Ahora mismo voy a una junta –le digo a Bella con el celular en la mano
-Ok. Yo salgo a las dos. De todos modos Alice me llamo para ir a comprar unas cosas para su casa ¿tú crees? Ya está pensando en remodelarla de nuevo
-Ya la conoces.
-Bueno. Salúdame a Sam y dile que lo esperamos. Hasta luego
-Te veré esta noche. Te amo
-Y yo te amo a ti
Bella y yo llevamos oficialmente cuatro meses de casados. Aun no puedo creer que este casado. Yo, el chico obsesionado con las mujeres y el dinero sello una promesa para toda la vida.
Y debo admitir que no estoy para nada arrepentido.
Tanto Bella como yo estamos bastante alegres de que Sam haya empezado un relación. ¿Pueden creerlo? Para él fue bastante difícil que Emily lo dejara plantado, y durante este tiempo no hizo más que encerrarse en sí mismo. Si no estaba en su casa estaba en la oficina; afortunadamente mi secretaria Heidi (quien siempre estuvo enamorada de él) lo ha sacado adelante. Ahora son inseparables.
-¿Señor Cullen? Ya lo están esperando –dice Heidi desde la puerta desde mi oficina.
-Ahora voy –tomo el I Pad y el maletín y camino hacia el elevador
-¡Señor Cullen! –grita de nuevo antes de que el elevador se cierre –amm… espero que el proceso de adopción de sus niños no tarde mucho. Por lo que se, es un proceso que puede durar muy poco o mucho. Mi hermana tardo un año en poder adoptar. Dígale a su esposa que estaré al pendiente de todo
-Gracias Heidi, de veras. Lo aprecio mucho. Lo apreciamos –corrijo
Llevamos media hora en la reunión. Al parecer las cosas están bastante tensas entre papa y Sam (quien según él no está dando la talla).
-Compermiso –dice Heidi luego de tocar la puerta -¿Señor Cullen? La señorita Gianna está aquí. Quiere verle
-¿Gianna? –pregunta papa con la ceja alzada. No puedo creer que piense que le estoy siendo infiel a mi esposa. ¿Cómo es posible que piense eso?
-Dile que puede esperar a que termine o que le hablare por la noche –ella asiente con la cabeza mientras hace una anotación y sale luego de murmurar un "disculpa".
Papa me mira de nuevo claramente furioso. Niego con la cabeza tratando de decirle de que no está pasando nada entre ella.
-Bien, como les decía… -comenta
Luego de terminar la entrevista papa sostiene mi brazo mientras el resto sale de la oficina.
-¿Qué está pasando entre Gianna y tú?
-Nada, ¿ves esto? –le pregunto levantando mi brazo izquierdo –estoy casado. Con la mujer que amo
-Saliste con Gianna por un tiempo
-No salimos. Fue… algo, nada más. Ella se hizo monja, luego lo dejo. No lo sé. Probablemente esta vez venga a decirme que ahora se hizo actriz porno ¿Quién puede saber con Gianna?
-Eso espero Edward
-Papa. ¿Estás pensando en despedir a Sam? Tú sabes todo lo que ha pasado
-Por supuesto. Pero él debe entender que la empresa es importante. No puede simplemente deprimirse y dejar que su vida se vaya al carajo –dicho esto se va.
¿Qué rayos le pasa?
Gianna está sentada en la silla frente a mi escritorio. Su cabellera se la ha cortado y ahora la lleva hasta debajo de las orejas. Lleva un tranquilo vestido floreado y tiene los ojos cerrados.
-Lamento haberte hecho esperar ¿Qué necesitas? –ella abre los ojos suavemente y me sonríe
-Hola –extiende su mano y nos damos un suave apretón –me da gusto verte Edward. Ayer llegue de Kenia ¿has ido? Ay Edward, es un lugar tan necesitado, realmente. No puedo creer que haya gente tan pobre…
-Vaya, nunca he ido a Kenia –comento mirándola a los ojos
-Bueno de todos modos no venía a decirte eso. He cambiado Edward
-Lo he visto, ya no eres la misma niña de antes. Has madurado. Me alegro –Gianna sonríe y me extiende un papel.
-Vi ese anuncio en el periódico. ¡Te casaste con Bella Swan! Al parecer no soy la única que ha cambiado…
-Me enamore
-Ya. El amor cambia a las personas. Yo igual me enamore de Jesús. Me dio la paz que nunca había conocido. Por eso empecé a predicar de el por todo el mundo. Y en Kenia conocí a alguien, su nombre es Dan y es de Inglaterra, el al igual que yo tiene el llamado de ir por todo el mundo. Lo amo.
-Eso es… eso es muy bueno. Estoy tan contento por ti
-Lo sé. Heidi es un encanto. Me conto que están queriendo adoptar.
-Así es. Queremos adoptar a una niña y a un niño. Maggie y Jeremiah
-Que hermosos nombres. Voy a orar por ambos.
-Pues… bueno, gracias –ella se levanta y antes de salir susurra –Dios está cumpliendo sus propósito en ti
¿Cómo?
/ / / / / /
-Hola amor –Bella me recibe en la puerta mientras me rodea con sus brazos y besa mis labios -¿Le avisaste a Sam?
-Va a venir. Está pasándola mal. Creo que papa lo quiere despedir
-¡Oh Dios mío! –dice llevándose las manos a la boca. –Pobrecillo
-Lo sé.
Sam llega luego de unos minutos justo cuando Bella termina la cena. Ambos estuvimos viviendo en mi departamento por un mes hasta que la casa que compramos quedo lista. Yo la escogí para ella porque en poco tiempo fui descubriendo sus gustos. La casa no es tan grande como cualquier mansión común, es un poco más pequeña de solo un piso con una estancia, una cocina, nuestra recamara principal y otras cuatro habitaciones más un poco más pequeñas. Lo importante es que tiene un enorme jardín. Enorme. Lo primero que hizo Bella cuando la lleve a la casa fue correr al jardín a ver las flores y pensar cuales flores más podría plantar.
-Esta delicioso –dice Sam mientras cenamos una deliciosa lasagna. El luce mucho más alegre y tranquilo luego de que empezara a salir con Heidi, una mujer que lo ama (y puedo asegurar) más que a su propia vida.
-¡Oh! Muchas gracias Sam. ¿Cómo vas con Heidi?
-De maravilla, ¿sabes? Al principio me costaba mucho trabajo hacerme a la idea de empezar de nuevo. Tu sabes lo mucho que me dolió todo esto pero creo que estoy mucho mejor; Heidi fue mi amiga mientras lo necesite, nunca pidió más. Ella estaba conforme con poder ayudarme y se lo agradezco. Pero luego fue inevitable no amarla.
-Heidi es un encanto –le contesta mi esposa. Y es así, en realidad ambas se llevan muy bien.
-Sí, ahora ustedes cuéntenme ¿Cómo van con lo de los niños?
-Vamos a comenzar con unas entrevistas con la trabajadora social y luego sigue unos cuantos tramites más. Esperemos que todo sea rápido –le digo. Y es que no puedo soportar la idea de tener que esperar para que nuestros niños puedan venir a casa y verlos jugando en el jardín o plantando flores con su madre. Cuesta creer el yo anterior preferiría morir a pasar el resto de su vida atado a una mujer y a unos niños. El nuevo yo, no puede vivir ni un segundo sin tener a su familia a su lado.
-Por Dios, eres Edward Cullen en cuanto la trabajadora social se entere cuanto ganas te dará al niño en un dos por tres. Vera en ustedes un futuro para ese niño estudiando en Harvard o algo así. Ya lo verán.
-Maggie y Jeremiah son tan lindos que ya los quiero tener aquí para jugar con ellos –susurra Bella limpiándose las lágrimas con una servilleta.
-Tienen que invitarnos a Heidi y a mí cuando los niños lleguen
-Por supuesto que lo haremos
-Bien amigo, eso espero. Pero ¿no quieren tener hijos propios? Me refiero a que yo sé que los amarían por igual ¿Por qué no intentarlo?
Bella y yo nos miramos por unos segundos mientras sonreímos tontamente. Claro que lo hemos hablado pero por ahora nuestra prioridad es adoptarlos a los niños ahora que son pequeños y no esperar a que crezcan más para poder consentirlos. Aunque debo admitir que muero por ver a Bella con un bulto enorme en su estómago. Ya puedo imaginármela.
-Lo hemos pensado, supongo que eso será después de la adopción ¿no?
-Así es –concuerda ella.
Luego de la cena platicamos un poco más en la mesa antes de que se vaya a eso de las 11. Luego de recoger los cubiertos ambos nos sentamos frente a la chimenea y nos abrazamos cubiertos por una manta.
-¿Crees que tardemos demasiado?
-Cariño, todo va a estar bien. Ya lo veras.
-Los necesito Edward. ¿Qué pasa si no nos los dan? –las lágrimas comienzan a resbalarse por sus mejillas y yo las beso con todo el amor que soy capaz de demostrar.
-Yo hare que nos den a los bebes. Cariño la trabajadora social va a amarte locamente. Tanto que te querrá dar a los niños ese mismo día. Se va a dar cuenta de lo maravillosa y amorosa que eres, rápidamente.
-Y tú también Edward. Ella vera cuan protector vas a ser con ellos y cuanto amor les vas a dar. Ambos te aman. Muchísimo.
Bella se queda dormida poco después pero yo continúo ahí sentado con ella en mis brazos acariciándola recordando el día que ella conocía al pequeño Jeremiah.
/ FLASHBACK /
Habíamos estado parados frente a la computadora por 15 minutos y nadie aparecía. Entonces llego Victoria masticando chicle y con un pollo frito en una charola decorada de Hello Kitty y un termo con el dibujo de un alacrán. Traía los audífonos a todo volumen mientras cantaba algo relacionado con la luna. Se sentó en su silla, dejo su pollo frito sobre las libretas y el termo junto al ordenador luego que dijo que la esperáramos dos segundos. -¿Alo? ¿Hablo con CHIKEN BOWL? Acabo de estar ahí hace 20 minutos comprando mi pollo frito y no me dieron salsa de chipotle….. no, no la pedí porque siempre me la dan…
Bella y yo nos mirábamos con una mueca graciosa mientras ella hablaba despreocupadamente y mirando sus uñas.
-¿Tiene hijos señor?... bien, yo trabajo en un orfanato así que si no manda mi salsa chipotle al orfanato que está justo a dos calles de su establecimiento hare que le quiten a su hijo…. ¿Qué por qué? Diré que tienen un padre estafador. El menú dice que en la compra de un pollo asado completo te regalan salsa chipotle y no es así. Créame que se los quitare…. Bien, bien pero que no tarde porque si el pollo se enfría me lo cambia…. Claro, lo estaré esperando, comuníquese con Victoria ¿he? Ándale, adiós.
Ella colgó el teléfono y nos miró.
-Vaya vaya. Hola Edward-follador. ¡Vaya! Veo que hoy trajo a su prometida. Solo había venido una vez ¿no? –Victoria tiene las piernas encima del escritorio mientras enciende el ordenador.
-Aja soy Bella Swan –responde ella saludándola
-Claro, claro. ¿Quieren ver a Jeremiah? ¿Lo van a adoptar o algo así? Porque Edward-follador viene todo el tiempo así que eso imagine. Yo solo les digo que tengo 20 años, tal vez sea un poco mayor pero ya saben, si quieren pueden adoptarme a mí y comprarme un montón de comida.
Ambos reímos con la actitud de la chica, no conozco a nadie tan relajada con la vida como ella.
-Bueno Victoria lo pensaremos – tomo a Bella de la mano y le pregunto -¿Puedo ver a Jeremiah?
-¡Oh claro! Los llevare –pero justo cuando se pone de pie tocan el timbre del portón. -¡Aleluya! Llego mi salsa, bueno Edward-follador ya sabes dónde. Adiós señorita Swan. Siempre es un placer verla y envidiarla –Bella se ríe ante su actitud y ambos caminamos hasta
Jeremiah está recostado viendo las nubes con mi anillo (o más bien suyo ahora) pegado con cinta en su dedo. El voltea y al verme salta corriendo hacia mí.
-¡Amigo, amigo! –el salta hacia mí y yo le doy vueltas en el aire mientras el ríe a carcajeadas.
Pero en cuanto repara en Bella el agacha su cabeza y cuando sus pies tocan el piso va a esconderse directamente atrás de mí.
-Oye amigo quiero que conozcas a alguien ¿sí? Le conté que tenía un amigo llamado Jeremiah y se emocionó mucho de poder ser tu amiga también, ¿Qué dices? ¿La quieres conocer?
Él no dice nada más y permanece callado. Entonces lo tomo entre mis brazos pero rápidamente esconde su cabeza en mi cuello.
-Oh vamos amigo, es mi novia y la quiero mucho. Y ella te quiere conocer
-Hola Jeremiah, soy Bella. ¿Cómo estás? –Pero ella no recibe respuesta –tu amigo Edward me conto lo mucho que te gustan los caramelos así que traje un poco, solo para ti. ¿Eso está bien?
El sigue escondido así que me siento en el césped con el encima y Bella a mi lado.
-Amigo estas siendo muy grosero ¿he? ¿Por qué no quieres saludar?
-Déjalo Edward –Edward me acaricia el brazo pero puedo ver el dolor en sus ojos debido al rechazo –Bueno cariño, voy a dejar tus caramelos aquí junto a tu carrito ¿de acuerdo? Para que los tomes cuando quieras.
Poco a poco logramos sacarle unas cuantas palabras al chico. Pero aún se notaba callado e incómodo; tal vez porque estaba acostumbrado a no tratar a mucha gente (a pesar de que vivía con cientos).
-¿Y hoy no me vas a contar de tu día? –le pregunto mirándolo jugar con su carrito.
-Sí. Yo comí sopita rica. Y estudie números y un examen de las palabras.
-¡Vaya! ¿Y qué tal te fue?
-Más o menos –dice encogiéndose de hombros
-¿Te gustan los números Jeremiah? –le pregunta Bella recostada en el piso y mirando el cielo.
-Si mucho. No las letras, señora Bella –dice en voz bajita.
En las dos horas que llevamos aquí Bella le ha insistido que le diga solo Bella. Pero él se niega y continúa llamándole "señora Bella".
Jugamos un rato más con un Jeremiah un poco más abierto, pero aun así incapaz de abrirse mucho con Bella. A la hora de irse le doy un fuerte abrazado y le doy un billete de 20 dólares. Como siempre que lo vengo a ver. No sé qué hace con el dinero; pero me pareció un modo divertido de enseñarlo a "pagar" los caramelos que tomaba de la cocina en lugar de dejar sus juguetes como paga.
-Pórtate bien amigo. Escucha por unas cuantas semanas no podre venir, ya te dije porque ¿recuerdas? Va a ser mi boda pero luego de unos días vendremos a verte Bella y yo ¿ok? –no habíamos logrado conseguir un permiso para llevar a Jeremiah a la boda a Miami, desgraciadamente. Aunque Maggie iría ahí en compañía de unos cuantos niños de la Casa Hogar.
-Si amigo, te quiero.
Bella se agacho hacia él y aunque preocupada por la reacción que pudiera tener, lo abrazo.
-Fue un placer conocerte Jeremiah. Eres un niño encantador.
-Gracias señora Bella.
-Pórtate bien y recuerda comer solo un caramelo por día.
-Si señora Bella. Y… felicidades por… am… casarse.
-Gracias Jeremiah, yo amo mucho a Edward.
-Yo sé. Usted tiene surte porque… él es genial.
-Lo es Jeremiah, lo es.
/ FIN FLASHBACK /
Bella no era la única que realmente necesitaba tener aquí a sus niños. Y tenia miedo, por supuesto. Pero confiaba en nosotros. Y ya sintiendo el cansancio tome a Bella entre mis brazos y la subí a la recamara. Listo para descansar, y vaya que lo necesitaba.
***SIENTO MUCHO HABER TARDADO EN ACTUALIZAR, LA VERDAD ES QUE ESTOS DIAS HE ESTADO OCUPADISIMA, LAS COMPRAS NAVIDEÑAS, LA CENA, LA FAMILIA ¡Y TODAVIA FALTA EL DIA DE REYES! PERO COMO ESTOY MUY CONTENTA CON ESTAS FECHAS NOS LEEMOS EL MARTES 6, LO PROMETO Y SI NO, PUEDEN VENIR Y CORTARME EN PEDAZITOS. ¡FELIZ INICIO DE AÑO! ESPERO QUE TODOS SUS PROPOSITOS SE CUMPLAN Y QUE ESTE SEA UN AÑO DONDE ABUNDE LA FELICIDAD ¡SEAN TAN FELICES COMO PUEDAN! ***
"Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas." -Pablo Neruda
K.
