Capítulo 20 — La decisión

Sand Land estaba más tranquilo de lo habitual, Matsuri estaba en la oficina de Deidara junto a Itachi, los dos no hablaban, estaban esperando la presencia del pelirrojo, la gerente decidió terminar con ese silencio.

—¿Por qué ella estará aquí? —preguntó frunciendo el ceño.

—No lo sé, pero no quiero ni imaginarme la cara de enojado que pondrá el presidente Deidara, después de todo, ella fue la culpable de que él tuviera que escribirles una disculpa y liquidar a las personas que fueron despedidas.

—¿Por qué me voy a enojar Itachi? —venía llegando Deidara con unas bolsas llenas de arcilla, los miró. —¿Por qué tienen esas caras?

—Hmmm… —Matsuri cruzo los dedos. —Tayuya está aquí.

—Tayu… ¿Quién?

—La conoció en su primer día como presidente.

—Conozco a muchas personas Itachi, no sé de quién me hablas. —Los tres vieron la puerta abrirse, revelando el rostro de Sasori y detrás una silueta bien conocida.

—¡Sasori! La arcilla estaba de oferta en el súper, así que he mandado a Yukata por ella y… —Deidara tiró las bolsas al piso. —¿Qué hace ella aquí?

—Deidara quiero hablar contigo en privado junto con ella.

—¡Esa mujer no tiene nada que hacer! Itachi, llévatela. —El Uchiha asintió, pero el pelirrojo lo detuvo.

—Por favor, Matsuri, Itachi, encárguense por unos momentos de la empresa, los rumores de que ella está aquí quizás se expandieron, calmen a la gente o querrán lincharla.

—Sí. —se retiraron.

—Sasori, qué insulto que ella este aquí… no soporto verla.

—Por favor escúchame Deidara.

—No se preocupe presidente, vengo en son de paz. Quisiera que el Sr. Sasori explicase la situación ya que estoy segura que usted no me escuchará. —Tayuya se sentó, los dos amigos se miraron.

—Yo… quisiera que Tayuya trabajará para nosotros.

—¡¿QUÉ?! ¡Te has vuelto loco, menudo idiota sería si aceptará a ésta arpía!

—¡Escucha mis jodidas razones Deidara!

—¡No puedo escucharte si ésta tipa está aquí! Pero… está bien. Me controlaré.

—Ella necesita el dinero porque apunta para un trabajo fuera de la ciudad y ya que la despedimos hace unos meses no la aceptarán con un trabajo nuevo.

—Su problema. —Deidara giró sobre sus talones, fue y se sentó en su asiento. —Yo no doy segundas oportunidades, mucho menos contigo.

—¡Cuando se enteré de la otra razón por la que estoy aquí va a querer hasta cederme ese trono! —Tayuya sonrió maliciosamente y de su bolso sacó una USB. Sasori inmediatamente la detuvo. —Sr. Sasori, no sea así. ¿Acaso no quiere que su amigo se entere? JAJAJA.

—¿De qué está hablando, hm? —el rubio miro a su amigo.

—De nada importante, por favor… deja que ella se quede, será por un tiempo…

—Indefinido, por cierto. —la sonrisa no se le borraba.

—¡Ni hablar!

—Deidara, si ella se va después de que termine un buen trabajo y la acepten en su nuevo trabajo, ya no volverás a verla.

—¿Y qué culpa tengo yo de tener que aceptarla a ella? Sabes que podría afectarnos con los demás, dejando que ella este aquí así cómo así, como si nunca hubiese pasado nada. ¿Qué dirán los empleados cuando se enteren que por su culpa casi pierden su empleo?

—De eso me encargaré yo Deidara, la culpa que ella tiene… yo la llevaré.

—¡Suficiente Sasori! ¡Te cumplí tu capricho con Temari porque ella en verdad es muy trabajadora y sé lo que sientes por ella! ¡Pero jamás lo haré con Tayuya! Suficiente tenemos con Temari quien trabaja para los Nara y para nosotros al mismo tiempo, no meteré las manos también por ella. —Tayuya miró a Sasori.

—Vaya, no sabía que ella trabajaba para los dos, de lo que me vengo enterando. —Tayuya se levantó del asiento y camino directamente hacía Deidara. —Yo sé que no le va a gustar, pero ¿Qué pensará el Sindicato de Trabajadores acerca de esto? Se pondrán furiosos ya que, si mal no recuerdo, esto es explotación.

—Carajo… —Deidara azotó los papeles, se levantó, miró hacía el ventanal y respiro. —Sasori, tú mismo te encargarás de la estadía de esta mujer, ni creas que Temari se quedará aquí, despídela y acepta a esta mujer. Traes tus documentos ¿verdad?

—Por supuesto presidente. —los sacó de su bolso.

—Ya lo tenías planeado. —el rubio los recibió.

—Digamos que sí.

—Todo lo que tengas que tratar conmigo, háblalo con él, no quiero cruzar ninguna palabra contigo. —guardó los documentos en un cajón del escritorio.

—Muchas gracias señor Deidara, sabía que tendría una excelente respuesta de parte suya.

—No sólo te acepto por lo del sindicato —El presidente miró a su mano derecha. —Sasori, hablaré contigo después de que hables con ella acerca de su nuevo puesto.

—Sobre eso y antes de irme, me gustaría ocupar el cargo de Matsuri.

—¿Estás de broma? JAJAJA, lo que sea, menos eso.

—Al Sindicato no le agradará esto. —Sasori miró a Tayuya y ésta le sonrió. —Y también, no me molestaría enseñar esto de la USB.

—Tsk, si pusieras esa USB en mi computador estoy seguro que lo infectarías de algún virus… llamaré a Matsuri para hablar con ella y su cambio de lugares. No esperes que la gente te trate bien, pero cualquier cosa que hagas mal, me meteré por el arco del triunfo lo del Sindicato y estarás en la calle.

—Jajaja, eso no va a pasar, no se preocupe. —la mujer estiró su mano hacía Deidara, pero le fue indiferente, algo molesta se fue hacía Sasori y se inclinó. —Un gusto hacer un trato con Sand Land, con permiso.

El silencio era ensordecedor, los dos amigos no se miraban, Sasori iba a decir algo, pero Deidara hablo primero.

—¿Qué estás pensando?

—Una explicación para darte.

—No, no hablo de eso. ¿Qué mierda tienes en la cabeza? ¿Dónde está aquel chico que era quien me detenía cuando iba a hacer una estupidez? Has cambiado Sasori, no te reconozco. Jamás harías que ésta mujer regresará a Sand Land, después de todo fuiste quien la despidió y le dijo que no volviera a poner un pie en la empresa. ¿A qué estamos jugando? Primero con Temari y después con ella, he sido paciente, siendo un buen amigo, pero estamos hablando de mi empresa, ¡De Sand Land! La que nos da de comer, ¿entiendes eso?

—Sí… lo entiendo. —bajó la cabeza.

—Nunca acabaré de entenderte… a pesar de conocernos de toda la vida, siempre me sorprendes. Entiendo que ames a Temari, pero no eres correspondido, esa mujer está haciendo estragos tu cabeza.

—Ella no tiene nada que ver en esto, Deidara.

—¡Por favor! Como si no supiera que Tayuya no está aquí para fastidiarla.

—No, ellas se odian, pero es independiente. Lamento mucho causarte inconvenientes.

—No has cambiado en ese aspecto, siempre llevándolo todo sobre tus hombros. —Deidara camino hacia él. —Somos como hermanos, tenemos nuestras diferencias y eso.

—Sólo deja que todo fluya como te digo, tener a Tayuya es bueno, supongo. Al menos pondrá algo de orden y diversión a las cosas, y sobre Temari, despedirla de la empresa supongo que fue lo mejor, no hay que arriesgarnos con el sindicato, además, me dará tiempo para salir con ella y enamorarla…

—Tsk, menudo imbécil que eres, busca a alguien que sí te quiera… además, no hagas más tonterías como la que acaba de pasar. Que te quede claro que está es la última vez que cumplo uno de estos caprichos tuyos acerca de contratar gente a lo tonto. Hablaré con Matsuri acerca de su cambio a subgerente, no me queda de otra que ponerla a trabajar junto a Itachi, me caería mal si la dejará de mi asistente, para eso te tengo a ti, mi mano derecha, hm.

—Gracias Deidara, de verdad gracias.

—Sí, ahora avísale que esta despedida, tú sabrás como calmarla.

—Eso es lo que voy a hacer…

Mientras eso pasaba, Temari estaba a punto de irse con Shikamaru, pero no podía dejar así a Sasori.

—Cariño, tengo que irme rápido a la empresa.

—¿Uh? ¿A qué, mujer?

—Unos papeles de Ino…

—Que ella misma los busqué, ahora quiero estar contigo.

—Lo siento, hmm… vendré en otra ocasión.

—¿Estás bien?

—Sí, estoy bien, pero es importante, tengo que irme de verdad.

—Cálmate, mañana llegamos temprano y se los das.

—No puedo hacer eso. —salió de la habitación y Shikamaru fue detrás de ella.

—Temari, estás asustándome, ¿Qué pasa?

—Nada Shikamaru, nada… —Shikamaru la sostuvo de los hombros.

—¿Cómo no va a pasarte nada? La chica que amo está tensa y a punto de llorar, no voy a ignorar esto.

—Por favor Shikamaru, déjame ir… —Temari se lo quitó de encima.

—Cuéntame qué pasa Temari, desde aquel día en la cabaña, cuando bajaste del carro note que algo pasaba, cuéntame mi amor, no pasa nada, lo entenderé.

—No… perdóname, aún no. Lo siento, te recompensaré después.

—Al menos déjame llevarte a la oficina.

—¡Qué no! Sólo… sólo déjame ir… es importante. —Temari limpió sus lágrimas.

La rubia salió del condominio, tomó un taxi y fue hacía la cafetería donde por primera vez, cenó con Sasori, lo encontró fuera.

—¿Qué pasa Sasori? —Corrió hacía él.

—Vamos a un lugar más privado… al motel donde te encontré con el Nara.

—¿Qué dices? Entremos y hablemos como normalmente hacemos...

—Por favor Temari, siempre te escuchó, pero ahora… ahora necesito que me escuches tú a mí.

—De acuerdo… vamos.

Los dos caminaron, el trayecto no fue largo, a la rubia se le revolvía el estómago de sólo pensar lo que Sasori le diría, mientras él guardaba la calma, aunque por dentro estaba completamente tenso, no podía pensar con claridad. Pagaron la cuota de una hora por lo cual al encargado se le hizo extraño. El pelirrojo se acomodó en la cama y ella se quedó de pie.

—Me pones los nervios de punta… por favor dime lo que está pasando. Estoy tensa desde que recibí tus mensajes.

—Tayuya… tú y yo sabíamos que ella ya había regresado, pero nunca pensamos lo que haría.

—¿Qué podría hacer ella?

—En resumen, destruirnos a los dos.

—Tú nunca tuviste un problema con ella, me "destruiría" a mí, cosa que no hará, no te preocupes.

—Temari, cuando fuimos a la clínica a ver a Orochimaru y a Kabuto, te besé. —dijo sin mirarla a los ojos, ella por su parte quedó boquiabierta.

—¿Qué?

—Sí, te besé cuando estabas dormida y ella… ella nos vio y tomo una foto, amenaza con enseñarla en internet además de que… hay un video tuyo sosteniendo relaciones con Shikamaru en el hospital.

—No puede ser… no… ¿Y cómo es qué ella… —recordó que es la hija del doctor estrella. —Maldita sea…

—Además de que… como los dos estamos en esto, ella podría subir las dos cosas a internet y tanto Sand Land como Nara sufrirían críticas, Deidara no sabe nada de esto… los accionistas podrían abandonarnos por no querer chismes ni rumores en sus compañías. —Sasori tragó en seco. —¿Comprendes la situación?

—… —Temari asintió con la cabeza mientras aguantaba las lágrimas. —¿Por qué sucedió esto Sasori?

—Cálmate, juntos encontraremos la forma de salir de esto.

—Yo… yo sólo… ¡todo por el maldito dinero! Yo no quería enamorarme, te lo juro… —Temari se abalanzo a las rodillas de Sasori y lloró. —Sasori yo no quería meterte en esto… por mi culpa, estás así y guardas la compostura, siempre has estado ahí para mí y lo único que yo hago es ¡Darte problemas! Perdóname… por favor. —Sasori acarició la cabeza de la chica, la levantó y la sentó en sus piernas, delicadamente quitó las lágrimas de su rostro.

—Fue mi culpa también por besarte, aun cuando sabía que lo amabas a él… Temari, por favor cancela lo más pronto posible el trato con los Nara, te lo pido de corazón.

—No puedo retroceder…

—¡¿Por qué no?! Entiende la situación, además se supone que él ya ha recapacitado. ¡Vamos a escaparnos tú y yo juntos! Vámonos Temari, yo prometo hacer que te enamores de mí, lo harás más que con él, tendremos una familia, pondremos nuestro mayor empeño, te amaré como a nadie.

—No me pidas eso Sasori. —la cara de Sasori se entristeció, una lágrima se deslizo por su sombrío rostro. —Yo… no podría amarte a medias, no puedo hacerlo. Amo demasiado a Shikamaru… si esto se complica más de lo normal, entonces abandonaré el juego. Dame tiempo por favor.

—Temari, tienes qué pensarlo muy bien, como te dije, voy a esperarte de verdad, no voy a retroceder mi palabra, siempre, siempre voy a amarte.

—Gracias Sasori, de verdad muchísimas gracias. —lo abrazó. —si tan solo, si tan solo no me hubiera ido de Sand Land, todo sería tan diferente. Me hubiese enamorado de ti… perdóname por no poder hacer eso realidad.

—No… no te preocupes, yo aún le ruego al cielo y a la tierra que un día seas completamente mía. —el abrazo de Sasori era cálido, el dolor de los dos podía notarse en la atmosfera de aquella habitación, ninguno era completamente feliz.

El pelirrojo no le había contado toda la verdad a Temari… algo estaba tramando Sasori para con Temari, el dolor en sus palabras se hacía notar.

Su plan solo era uno.

Enamorar a Temari para dejarle el camino libre a Tayuya. Era algo en lo que no iba a retroceder, definitivamente también Sasori no podía ser un ángel caído del cielo, sobre todo cuando se trataba del amor de su vida.

Él ya había hecho trato con Tayuya para que la desgracia no los alcanzará y la rubia no lo sabía.

—Te llevaré a casa. —dijo Sasori con un hilo de voz.

—Por favor.

Los dos salieron de aquella habitación, tomaron el autobús ya que Sasori no pensó en irse en coche. El camino fue más largo de lo habitual, después de todo fue en el transporte público, llegando a su casa Sasori se detuvo.

—Si llegases a renunciar a aquel contrato, dime… dime y yo te daré el dinero que necesitas. —dijo sin mirarla a la cara.

—Por favor Sasori, no seas tan amable… algún día podría aprovecharme de esa amabilidad tuya, aunque suene mal… no estoy en condiciones de decirte que no. —Temari buscó las llaves en su bolso.

—No importa, yo vivo para ti.

—Basta. Basta por favor, no me hagas sentir más miserable. —suspiró. —pensaré en un plan en contra de Tayuya por si se le llegase a soltar un tornillo, no te preocupes, deberías de ir a casa, ya va a oscurecer.

—De acuerdo… nos vemos. —Se giró, pero pronto recordó algo más importante. —Por cierto, Deidara dijo que estás despedida, no quiere que el Sindicato se enteré de que trabajas a espaldas de tu compañía original.

—Lo entiendo, por favor, agradécele de mi parte el tiempo que trabajamos, pasaré mañana a despedirme formalmente.

—Por favor no hagas eso, enfurecerás a Deidara, no quiere verte porque tiene miedo de que alguien le diga al Sindicato.

—Bien, pero aun así agradécele.

—Lo haré, buenas noches. —de nuevo emprendió el camino a Sand Land, Temari lo vio marcharse, luego de unos minutos decidió subir a su departamento.

"Temari, no voy a perder este juego, voy a enamorarte como sea, nadie te merece tanto como yo…" —fue lo que pensó Sasori mientras se iba.

Al subir al departamento, recibió una llamada de uno de sus hermanos.

—Hola Kankuro, ¿Qué pasa?

—No mucho hermana, salí de la casa hace unos momentos, quería decirte algo.

—Dime, soy todo oídos. —se quitó los zapatos y se sentó en la silla del comedor.

—¿Recuerdas la propiedad que mi padre nos dejó?

—Sí…

—Me he metido en un problema muy grande y necesito que me auxilies.

—Kankuro, ¿Qué hiciste?

—Por favor no te asustes y tampoco le digas a Gaara, él tiene unas deudas que cubrir.

—¡No me asustes de más!

—Se la aposté a un par de muchachos que conocí en un bar, el caso es que he perdido y… —la cabeza le empezaba a doler a Temari, no era posible, no en ese jodido momento donde ella ya tenía muchos problemas. —no tengo los papeles para hacerme válido, los tiene el tío Baki, pero no me atrevo a ir a su casa.

—¡Qué idiotez acabas de hacer menudo tonto! Esa propiedad mi padre nunca la terminó de pagar, por eso huyó…

—Lo lamento hermana, les he explicado, pero estaba tan ebrio que les dije que les iba a pagar.

—Joder… si le dices a Gaara se va a ir contra ti… obviamente no les puedes dar la propiedad, pero ¿Qué te pidieron a cambio?

—Me pidieron 500,000 dólares, pero estoy quebrado, quería saber si tu…

—¡Maldita sea! —Temari jalo su cabello. —No terminas de salir de una y después vas a otra, ¡Tienes 24 años! Piensa lo que estás haciendo…

—Lo lamento Temari.

—¿Cuánto dinero tienes?

—Ahora mismo no alcanzo los 50,000 sabes que me va pésimo en el trabajo.

—Y por eso apostaste algo que no es nuestro.

—Ya, perdóname.

—¿Pediste un préstamo en el banco?

—Es lo que voy a hacer, pero debido de los adeudos de mi padre no creo que me dejen pedir mucho.

—Está bien Kankuro, por favor ve y diles a esos "muchachos" si pueden bajar la cantidad del dinero, convéncelos, vende algunas de tus cosas… sólo haz lo posible para poder pagar la cantidad de dinero. —la rubia se calmó. —sólo dime una cosa.

—¿Qué?

—¿Firmaste algún papel?

—Sí…

—Idiota, menudo imbécil… pero está bien, te ayudaré… diles que se los pagarás en 3 meses, la cantidad que ellos hayan rebajado. Pelea por al menos 300,000 que es con eso con que te puedo ayudar.

—De acuerdo hermana, sabía que podía contar contigo.

—No le digas nada a Gaara, se pondrá histérico…

—Gracias Temari… gracias.

—Agradéceme después de terminar de pagar tu idiotez, voy a colgarte ahora.

—Sí, adiós.

Temari cortó la llamada, su cabeza punzaba y sus ojos le ardían.

"Hasta cuando voy a poder ser feliz… ¿cuándo? Papá, acabas de pegarme tu mala suerte, menudo viejo idiota… si estuvieses vivo al menos ayudarías a algo… Lo siento señores Nara, tendré que pedir una cantidad del dinero extra…"

Capítulo 20 Finalizado

Hola chicos, ¿Cómo están? Espero que les haya gustado el capítulo, la verdad me sorprendí con la velocidad en que las lecturas crecieron en My Favourite Game, de verdad agradezco sus leídas. Además de que se me hizo bastante bueno que hubiese lectores de otros países y hablando otro idioma, aunque también quisiera ofrecer una disculpa por no tener una traducción en inglés de este fanfic, algún día la haré, mi objetivo primero es terminar este fanfic.

Nos leemos entonces en otro capítulo, de verdad gracias por sus lecturas.