Capítulo 21: Esa mirada fría, asesina, severa, clavada sobre Dohko y Burns, esa mirada que los paralizaba del asombro, ese Vacío que se podía sentir en esa persona sin emociones, sin sentimientos, aquel que buscaba dominar el Mundo, destruir el Viejo Orden e instaurar el suyo propio. ¿Qué clase de maldad podía albergar en el corazón de Fei Yan?. Ahora que él se hacía llamar "El Gran Hakutaku", esa vieja persona que Dohko había oído, junto a su hermana, ahora se hallaba desaparecida y transformada en aquel nuevo enemigo.
- Mira sus ojos, Dohko.- Apuntó Burns.- Están llenos de pura maldad, se puede sentir en el aire, incluso mi piel se eriza, es un maldito, su corazón es negro como la propia Oscuridad de la Noche. Tengamos cuidado.- Pidió que se tomaran todas las medidas de precaución en lo posible sobre atacar al enemigo.
- Tienes razón. Hakutaku, ¡qué ojos tan fríos y oscuros! ¿Será posible que que el gentil y sabio Fei-Yan...?.- Quiso saber sobre aquellas palabras bien descritas por su amigo de Cuervo Negro. No había duda alguna, Dohko estaba en lo cierto.- ¿Por qué? ¿Por qué traicionarías al Señor Dragón Blanco?.- Preguntó, no hubo respuesta, los Cielos seguían nublados, la actividad eléctrica resonaba y las lluvias comenzaban a caer, mientras que Mudan los miraba con seriedad.- Tú y tu hermana fueron rescatados por él y les dio un hogar en el "Senkyo" desde entonces, aún después de todo eso ¡¿POR QUÉ?!.- No tardó en estallar de la furia ante la tranquilidad que irradiaba Hakutaku al respecto.
De golpe, detrás, a sus espaldas, Liú-Xing se lanzó al asalto contra Hakutaku, el cual mantenía su posición.
- ¡LIÚ-XING, NO!.- Gritaron Dohko y Burns, pero aquel joven estaba furioso por la traición que había hecho Fei-Yan y ahora iba a hacer Justicia por su propia cuenta.
- ¿Cómo...?! ¡¿Cómo te atreves a traicionar al Señor Dragón Blanco...y a tus Camaradas?!.- Quiso saber con rabia, pero en aquel momento, el peli blanco respondió con su bastón, el cual mandó a volar a Liú-Xing, quien fue arrojado hacia atrás en el aire.
- ¡Liú-Xing!. Muchacho testarudo.- Dijo Dohko al ver el fallido golpe del chico, quien cayó al suelo.
- Esta triste escena es un Deja-Vú.- Habló Fei-Yan/Hakutaku y en ese momento, detrás suyo, se pudo ver a un Dragón Blanco a su lado, mientras que irradiaba un gran poder.
- ¿Qué es esto?. Algo se rebela a través de su ropa...¡¿Un Tattoo...un Ojo?!.- Se preguntó Dohko, al observar aquella aparición.
- Así es, Dohko, en la "Guerra Santa" habías repetido tantas veces: Abandonaste el "Senkyo" para convivir con los Seres Humanos y librar la "Guerra Santa" con ellos y aún así pareces seguir cometiendo los mismos errores. A pesar de que tus ojos debería ser capaces de ver más allá que los Humanos Ordinarios. Al principio, asumí que los Ojos del Hombre estaban sellados, pero primero ¿te quedas a ver cómo acabo con este joven de un golpe?.- Le contó Hakutaku toda la verdad, viéndose como aquel Tattoo lanzaba humo y en un abrir y cerrar de ojos, apareció con su Armadura puesta y con su Espada, ahora estaba listo para ejecutar a Liú.
- ¡DETENTE!.- Le ordenó Dohko con voz de alto.
Unos rayos cayeron desde el Cielo a tierra, para después formar uno más potente, el cual destruyó parte de la plataforma en donde estaban, pero Hakutaku y Liú lo evadieron.
- Es un destino atroz vivir con los ojos cerrados, ser incapaz de saber qué es lo correcto, perseguir la destrucción, lentamente se ha hecho muy claro.- Hablaba aquel villano con total tranquilidad, mientras que los exteriores del Templo Principal eran destruidos, convertidos en escombros, volando por doquier y sin cesar.- No vale la pena proteger a los Seres Humanos.- Dio aquella sentencia final, mientras que Dohko y Burns se habían protegido de aquellas explosiones.
- Libra...Cuervo...- Dijo Liú desde el suelo.- Llegué en el momento justo, ¿eh?.- Preguntó con una sonrisa, a pesar de estar herido.
- ¡GUH!.- Gritó el castaño oriental, cayendo al piso, mientras que Burns intentaba ayudarlo.
- ¡DOHKO!.- Exclamó el chico de Xianjing, corriendo para auxiliarlo.
- Ha sido un golpe muy duro, Liú, esto está mal.- Advirtió Burns con seriedad.
- ¡¿Qué estás haciendo?! ¡Te dije que no soy tu Camarada Perdido! ¡NO ES MOMENTO PARA INMOLARSE POR ESE TIPO, DOHKO!.- Intentó Liú en hacerle entrar en razón, ya que el castaño estaba cabizbajo, mientras que la lluvia empapaba todo a su alrededor, sin dejar de caer.
- Tienes razón, debiste haber permanecido fuera de este conflicto, fue tu decisión entrar en esta pelea ¿o es acaso la Naturaleza de los Santos de Athena?. Si el Mundo entra en crisis, claro que es nuestro problema; también luchamos por proteger a los que queremos. A pesar de que estoy solo, ¡siento que protejo a muchas personas!.- Reconoció Dohko aquellas palabras de aliento, mientras que se ponía de pie con la ayuda de Liú y Burns, para después mirar hacia el oponente.
- Así que ¿es la llamada "Raza Humana" la que quieres proteger? ¡Jajajaja!. Es tan ridículo que no lo puedes ver.- Se burló Hakutaku de aquella visión que tenía Dohko.
- ¿Qué es tan gracioso?.- Preguntó el castaño de Libra.-
- Dohko, te diré solo una cosa: Esa manera de hacer las cosas es la que hace arrogantes a los Seres Humanos. Después de llegar al "Senkyou", estudié toda la Creación, , sentí su grandeza recorrer mis venas: Árboles floreciendo, ríos fluyendo, la vida rebosando en el aire puro, la misma fuerza de nosotros, los "Taonias". En ocasiones, este Torrente se puede volver violento, todo para mantener un balance perfecto, pero ¿qué hay de los Humanos?: Hablemos de esta villa, por ejemplo, una sencilla villa en las Montañas, sin importarle la villa vecina, construyeron una represa que les bloqueó su flujo, todo por el beneficio propio, pero un día, la lluvia torrencial desbordó la represa. Al final, el agua devoró ambas villas.- Contó y mostró esa "reflexión" con imágenes de la Naturaleza y de cierto lugar de nacimiento.
- Un momento...¡No!.- Quedó Burns helado.
- Fei-Yan, no me digas que esas villas son...- Iba a completar Dohko la frase.
- Así es, nuestra villa destruida por la avaricia y la codicia de la gente: Con el poder de Hakutaku, he visto las cosas con más claridad.- Respondió a la pregunta el rival, mientras que Mudan no decía nada, manteniendo esa mirada baja y triste.- La fealdad de la raza humana ¡yo la corregiré!. El Mundo Distorsionado por el Hombre, ¡yo lo salvaré de los Humanos!.- Fue aquella promesa, aquel juramento que había lanzado.
- ¡ESPERA, FEI YAN!.- Intentó Dohko en detenerlo, pero, de golpe, un feroz tornado se había formado en la plataforma, atrapando al Caballero de Libra, Liú y Burns, siendo arrastrados por los aires.
- ¡CON ESTA FURIA!.- Exclamó el rival.
- ¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH! ¡QUÉ FUERZA TAN TERRIBLE, ¿ESTE ES EL PODER QUE LE ROBÓ AL DRAGÓN BLANCO?!.- Se preguntó Dohko con asombro.
- No...esta debe ser la forma que tomó el resentimiento de esos dos, Dohko.- Sostuvo Burns en esos momentos.
- Tienes razón, Monty...Pero, Fei-Yan...¡ESTÁS COMPLETAMENTE EQUIVOCADO! ¡NO TODAS LAS PERSONAS QUE HE CONOCIDO, NO SON ASÍ!.- Le advirtió Dohko, justo en el momento en que se estrellaban contra la "Torre del Dragón", agrietando al parte central.- ¿No es así, Señor Dragón Blanco?.- Preguntó hacia aquel Dios congelado.
- Ha pasado mucho tiempo.- Habló aquel Ser Mitológico, mientras que Dohko y los otros dos caían al piso, el cual se destruyó.
- ¿El Dragón Blanco los protegió?.- Preguntó Hakutaku con seriedad, sin embargo, Dohko estaba en unas condiciones muy lamentables.- Pero solo ha prolongado lo inevitable.
Otra vez aquellas punzadas en su corazón, otra vez ese dolor que le impedía seguir manteniéndose de pie. Liú lo miró, estaban los tres heridos, pero el joven no toleraba más ese atropello por parte del peli blanco rival, así que apretó los dientes, sintiendo furia en su interior, bajando la mirada y llorando.
- Lo sabía...nunca debía haberlos traídos a este lugar...ya habías hecho mucho por el "Senkyo" y te habías marchado. Ahora tienes una misión mucho más importante: ¡TIENEN QUE SOBREVIVIR A ESTO, ¿NO ES ASÍ?!.- Exclamó el muchacho con dolor y de ahí, Dohko sonrió.
- Aún así...creo que...está bien...que nos encontremos en estas circunstancias...que nos hayamos conocido en este lugar.- Comenzó a hablar el castaño Oriental, mientras que sonreía, llamando la atención de Liú y de ahí su Armadura Dorada brillaba y se veían imágenes de sus Camaradas del Santuario como El Cid de Capricornio, Aldebaran/Rasgardo de Tauro, Albafica de Piscis, Shion de Aries, Yato de Unicornio, Yuzuriha de la Grulla, Tenma de Pegaso, entre otros.- Pensé que quizá esos días aún no habían terminado, que mis Camaradas aún luchaban en algún lugar; pero aquí he comprendido que no es así; es por eso que...¡ESTA VEZ NADIE ME DETENDRÁ, LUCHARÉ HASTA EL FINAL, NI TÚ, LIÚ-XING, NI EL SEÑOR DRAGÓN BLANCO, NI MUDAN NI FEI-YAN!.- Dohko se había puesto de pie, él iba a enfrentarse al enemigo.
- ¿Me comparas a los inútiles de los Humanos? ¡TALES COMPARACIONES SON INACEPTABLES, Y CONTINÚAS IGNORANDO TU PROPIA FEALDAD, PARA ACTUAR COMO TE PLAZCA! ¡LO DESTRUIRÉ TODO, TU SUEÑO NO SE HARÁ REALIDAD!.- Sentenció Fei-Yan, mientras que el Cielo adquiría un color más oscuro y tenebroso, para después quedar cara a cara con su oponente.
- Es muy cierto que hay un lado oscuro en todos los Humanos; todos estamos atados a esta vida después de todo, pero sin importar cuántas veces caemos, buscamos conectar nuestros Conocimientos y nuestros corazones. ¡NO PERMITIRÉ QUE LAS SIGUIENTES GENERACIONES SEA INTERRUMPIDAS DE ESA MANERA! ¡ESTO ES LO QUE VI EN LA "GUERRA SANTA"!.- Bramó el castaño de Oriente, encendiendo su Cosmos.
- ¡DESAPARECE, DOHKO. NO VIVIRÁS PARA LA SIGUIENTE GENERACIÓN!.- Exclamó Fei-Yan, dirigiendo aquel Tornado hacia el joven y Burns.
- ¡ES ENORME, LIBRA, CUERVO!.- Gritó Liú, mientras que sus dos amigos resistían.
- ¡Ugh, mi corazón! ¡AGUANTA, POR FAVOR, TAN SOLO UN POCO MÁS, TENGO UN DEBER QUE CUMPLIR, ALGO POR QUÉ REGRESAR! ¡POR FAVOR, MÍREME, SEÑORITA ATHENA, TENMA! ¡AMIGOS MÍOS!.- Gritó Dohko y en ese momento, resistiendo junto con Burns a la feroz ofensiva, se internaron en el interior del tornado.
- Jajajaja, fueron devorados, ¡este es su fin!.- Se burló Hakutaku, siendo testigo de aquello, mientras que cientos de Tornados aparecían en los alrededores.
De golpe, se oyó una voz:
- ¡MÍRENME!.- Exclamó ese personaje.
- Eso es...- Quedó Hakutaku sorprendido de lo que venía desde la "Torre".
- Amigo, te aseguro que yo: ¡"HYAKU RYUU" ("CIEN DRAGONES")!.- Hizo su entrada aquel Dragón, el cual se dirigió con su ofensiva contra el peli blanco, aplastando al rival y dejándolo herido.
Pronto, Fei-Yan el "Gran Hakutaku" estuvo en problemas tras aquel golpe demoledor.
- Tch...¡EL PODER QUE TOMÉ DEL DRAGÓN BLANCO HA DESAPARECIDO!.- Dijo con asombro y viéndose rodeado de aquel Ser Mitológico.- Esta técnica ¿es el "Hyaku Ryuu Ha"?.- Se preguntó con asombro.- La técnica que aprendió su "Maestro en la Tierra". ¿Acaso he sido derrotado...por el Mundo de esta manera?. Pero, después de todo, ¿el Mundo no está siendo sobrepopulado? ¡ESOS HORRIBLES HUMANOS QUE DESTRUYERON NUESTRO HOGAR!.- En ese momento, Hakutaku adquirió una postura fría y severa, mirando con odio hacia los Dragones.- Insoportable, si he de vivir en un Mundo con personas así, de ser testigo de semejante insensatez una y otra vez...¡ENTONCES, PREFIERO MORIR!.- Tomó su decisión final, mientras que la plataforma seguía destruyéndose y volaban restos por doquier.-
Se estaba dirigiendo hacia el Abismo que daba hacia el Mar de China, sin embargo, en aquel momento, Dohko y Burns atraparon a Hakutaku, antes de que cayera.
- Lo siento, Fei-Yan, perdí el control sobre mi Cosmos de nuevo, ¿no es así?.- Ofreció Dohko sus disculpas, sonriendo y estando de buen humor.
- No hay necesidad de pretensiones, no me salves por tu conveniencia. ¡NO ME ARRASTRES A TU FARSA COLUSORIA!.- Advirtió el peli blanco con esa mirada llena de desprecio, para después lanzar un grito.
- Deberías dejarlo caer, Dohko, nunca te lo agradecerá.- Le aconsejó Burns con seriedad.
- Jejeje, no te preocupes, Monty.- Le tranquilizó el castaño Oriental, mientras que caían unas lágrimas de sus ojos.- No me vengas a dar sermones acerca de jugar con la vida y la muerte por conveniencia propia. ¡De ahora en adelante tendrás una vida de arrepentimiento y vergüenza!.- Sentenció el joven de China.
- Dohko, tú...¡DÉJAME IR!.- Pidió Fei-Yan y en ese momento se soltó, pero no duró mucho, alguien lo atrapó a tiempo.
- ¡NO LO DEJES IR!.- Exclamó la Guerrera Taonia de Gorrión.
- ¡MUDAN!.- La reconocieron Dohko y Burns.
- Tú...- Dijo el peli blanco con asombro.
- Hermano, yo...a mí realmente no me importa el Mundo, nuestro hogar o el "Senkyou", te lo suplico, hermano...cuida de mí, hasta el último momento.- Fue el pedido de Mudan, dejando asombrado al albino.
- Esta decidido entonces.- Finalizó Dohko y de un rápido jalón, con la ayuda de su amigo Burns, sacaron a Fei-Yan del Abismo.
- ¡Hermano!.- Gritó Muda al verlo llorar y mirando hacia abajo.
- Pero ¿Qué debería hacer?.- Quiso saber el joven arrepentido.- ¿Pretendes vivir como un traidor de nuestro Maestro, lleno de odio hacia las personas? ¿Dices que me debería ensuciar con lodo?.
- Así es, primero que nada, en la tierra ara el terreno para los cultivos, siempre hemos hecho esto, sin importar si hay sequías o inundaciones.- Le entregó Dohko aquellas palabras, cosa que no parecía cambiar el rostro encolerizado de Fei-Yan.
- ¿Y eso qué cambiará?.- Preguntó con frialdad en su voz.
- Verás cosas que nunca has visto; qué pasará después depende de ti; como aquella ocasión cuando tenías el poder de Hakutaku, de seguro tú...- No tuvo tiempo de completar su oración, en ese momento, una feroz punzada de dolor hizo gritar al castaño de Oriente.
- ¡Dohko!.- Gritaron Fei-Yan, Mudan y Burns, mientras que el castaño caía sobre los brazos del albino.
- ¡¿Dohko?!.- Se preguntó Mudan con miedo de que algo más grave le hubiera pasado.
- Qué hombre tan testarudo, ha liberado su poder en semejante condición. Su corazón se ha detenido casi por completo. Si esto continúa...- Dijo Fei-Yan con asombro y miedo, por primera vez.
De golpe, desde el Abismo del Mar de China, allí un enorme Dragón Blanco.
- ¡Señor Dragón Blanco!.- Exclamaron los dos hermanos, mientras que Dohko lo veía, aún con la poca fuerza que le quedaba.
Éste se paró con dificultad y allí estaba un joven más con aquel personaje mitológico.
- Señor Gran Dragón...finalmente se ha liberado.- Dijo Dohko hacia el Dragón, el cual los observaba.- Me alegra mucho, Liú-Xing...tu gran deseo se ha vuelto realidad.
- No.- Negó el chico con una extraña sonrisa en su rostro, con su mirada hacia abajo y luego levantando la misma.- Todo esto ¡es gracias a ti!.- Fueron las palabras de agradecimiento del Taonia Liú-Xing, mientras que desaparecía en aquel momento, agradeciéndoles por todo lo que le habían enseñado
- Qu...¿Liú-Xing?.- Se quedó Dohko asombrado de ver que esa persona era el Gran Dragón Blanco.
- Dohko; en esta ocasión debo agradecerte, al parecer este chico es una personificación del poder que Hakutaku me había robado.- Le contó aquel Dragón.
- ¿Personificación?.- Preguntó el castaño de China.- ¿Entonces siempre habías sido tú?.
- No, al perder sus propias memorias, asumió esta forma falsa. Yo tampoco lo comprendo, ¿por qué asumió la forma de Pegaso?.- Respondió y luego dejó esa pregunta que no tendría ninguna respuesta, dejando a Dohko sorprendido.- Ese Tenma debe ser el que te vincula con la "Guerra Santa".
- Así es, ahora lo entiendo: Seguro han sido ellos todo este tiempo.- Comprendió Dohko, con una sonrisa y viéndose una imagen de Tenma, Sasha, Alone, los Caballeros Dorados caídos en combate junto con Sage, Hakurei y los Santos de Bronce y Plata.
Era el momento de partir.
- ¿Has decidido irte, Dohko?.- Preguntó el Gran Dragón Blanco.
- Sí, ya he permanecido aquí más de la cuenta, además, si no regreso pronto, mis amigos me regañarán.- Sostuvo él de forma cómica.
- Este es el rostro de aquel que reta al tiempo continuamente. No esperaba menos de un Estudiante del amigo que cayó una vez en la Tierra. ¡Ve entonces, Joven Tigre y Joven Cuervo! ¡La Siguiente Generación estará aquí en un abrir y cerrar de ojos!.- Le deseó el Gran Dragón Blanco, mientras que se iban de allí.
- ¡Hey, Dohko! ¡DOHKO, ESTAMOS AQUÍ!.- Le llamó Hao, de vuelta como la primera vez, mientras que llegaba con su hija Yi Lin y Burns.
- ¡WAAAH!.- Gritó el castaño de China, mientras que su sombrero salía volando.- ¡¿Qu...Qué fue eso, un Cuervo?!.- Preguntó con furia por aquel despertar brusco.
- ¡¿A quién llamas un Cuervo?! ¡Tú eres el que se la pasó medio sentado como una piedra!.- Respondió Hao con seriedad.
- ¡¿Me...Medio Año ya?!.- Exclamó Dohko con asombro y de ahí se dirigió hacia sus invitados.- ¡Hoo, pero si es Yi-Lin!. Siempre tan tímida ¡Y Charles, el Santo de Cuervo Negro, el espía del grupo!.- Se alegró de verlos a los presentes.
- ¡Lo recuerdas bien, Dohko!. La última vez que la traje era solo una bebe.- Alegó Hao, mientras que tomaba asiento.
- ¿Qué? ¿Qué estás diciendo, Hao?. Aquella vez cuando viniste, los tipos del "Senkyo"...- Iba a decir Dohko, ya que todo parecía estar fuera de lugar.
- Hey, Hey, Dohko, estabas como una piedra, pero seguro soñabas.- Le calmó Hao con tranquilidad, sin embargo, el joven no salía del asombro.- Te ves muy sorprendido
- "Ya veo, el "Senkyo" yace entre este Mundo y el Otro, ¿será que también escapa a las Leyes del Tiempo? ¿O acaso ellos en verdad...?".- Se preguntó el castaño para sus adentros sobre el destino que les depararía a Fei-Yan y Mudan.
- Señor Dohko.- Le llamó la hija de Hao.
- ¿Qué sucede, Yi-Lin?.- Preguntó el castaño a ella.
- Pues, Señor Dohko, mi padre me ha contado mucho sobre usted, que es un hombre valiente como un Tigre que sobrevivió a una Gran Guerra, ¿de verdad?.- Dijo la niña a ella.
- Mmm, pues sí, así es. Pues yo no sé si soy tan buen Guerrero.- Sostuvo, mientras que en los bosques, allí se podían ver a Fei-Yan y a Mudan juntos, caminando por aquellos páramos, vestidos con las tradiciones ropas Orientales; saludando a aquellas personas.- Pero esta Guerra nunca la olvidaré, tanto a mis Camaradas como a mis enemigos ¡Y caminemos juntos!.- Comenzó a relatar junto a Burns aquellos recuerdos vividos con una sonrisa.
Y de nuevo, el tiempo fluía de nuevo, mientras que tanto él como Burns les contaban sobre aquella Historia del Pasado y de sus amigos que lucharon hombro con hombre por el Futuro del Mundo y de las Siguientes Generaciones.
Fin del Gaiden de Dohko de Libra, Charles Montgomery Burns de Cuervo Negro y Liú-Xing de Senkyou
Y aquí termina este Gaiden y comenzará uno nuevo:
Próximo Gaiden:
Gaiden de Regulus de Leo, Rose Cuarzo y Conner Lugh
No se lo vayan a perder, amigos. Nos estamos viendo y que tengan todos un buen Martes de mi parte.
