Apuesta

Bella POV:

La luz me daba directamente a los ojos cerrados, así que ya no podía seguir descansando en paz. Suspiré fuertemente, y abrí los ojos con pesadez. Emmett me miraba con sus ojos bien abiertos, prácticamente sentado sobre mí.

- Hoy fiesta en el apartamento de Edward.

-… Uh… Buenos días a ti también…- Respondí como pude, incorporándome, y notando como todos los demás estaban en la sala, aún mirándome. ¿Por qué siempre tenía que ser la última en levantarme? Observé las caras de cada uno de ellos, como si esperaran algún tipo de reacción en mí.

Entonces entendí- … ¿Fiesta en el apartamento de Edward?

- Sip- Contestó Emmett por el resto de los demás, sentándose derecho- Es que, estábamos pensando… La casa está tan sola, todo el tiempo… Entonces, se me ocurrió que sería lindo llevarle algo de gente- Argumentó con una sonrisa inocente, a la vez que todos asentían- ¡No puedes faltar! Por que no va a ser una fiesta cualquiera… Sino "La Fiesta"…

- ¡Como "El Diario"!- Gritó Alice, en un salto, y con un gran sonrisa.

- ¿Qué diario?- Preguntó Jasper, interesado.

Las chicas y yo nos miramos entre sí, alertas- … ¿De qué hablas?

- De… El diario- Contestó dudoso.

- ¿Tienen un diario?

- ¡No!- Gritó Emmett en respuesta- ¡Por favor! ¡Eso es de nenas…!

- ¡Bien! Ahora que aclaramos que nadie tiene ningún diario, sigamos con lo del día…- Interrumpió Alice apresurada. No entendía por qué no quería que su novio lo supiera, pero podía comprender por qué no era necesario que la información llegara a manos de Emmett. Sería un desastre.

- Te decíamos sobre la fiesta, Bella- Comentó Rose, trayéndome algo para desayunar.

Asentí en silencio, mientras le daba un gran bocado a mi comida improvisada. ¿Estaban todos locos? Como si eso pudiera llegar a pasar- … Saben que Edward no los dejará, ¿No es así?

- Es que… Edward no se va a enterar- Respondió Esta vez Jasper, sentándose a mi lado.

Los miré ladeando mi cabeza, sin entenderlo todavía.

- Bella… Tú no le irás a decir, ¿A que no?- Preguntó Emmett con algo de miedo, alzando ambas cejas.

Alice fue más rápida que yo, y le pegó con un periódico hecho un rollito. Emmett se sobó la nuca con algo de dolor, y yo los miré sorprendida- ¿No se lo van a decir? Pero… Tendríamos que decírselo…

- Ay, por favor…- Me interrumpió Rose, cruzándose de brazos- No haremos nada malo, Bella. Sólo haremos una fiesta, y nos quedaremos a limpiar luego. No es un gran problema.

- No seas aburrida- Agregó Alice, con una sonrisa- Así que quedamos en que no lo dirás…

- Está bien, está bien. Pero no me comprometo a nada- Respondí a secas, y todos suspiraron aliviados.

- ¡Perfecto! Ahora ve al baño a arreglarte un poco, no soporto verte el maquillaje corrido- Me ordenó Alice, señalando la dirección al pasillo.

Miré hacia la ventana, asombrada, y pude ver en el reflejo como mis pelos estaban completamente alborotados, y tenía el vestido torcido hacia un lado. ¡No!

Corría hasta el espejo del baño, y me quité con algo de agua los restos de rimel, apurada. ¿Cómo podía haberme olvidado de quitarme todo esto?

Las risas de todos resonaban por las paredes, y sonreí para mis adentros, mientras tomaba mi cepillo, esperando por lo menos que no se estuvieran riendo de mí. Suspiré. Por más que intentara, era obvio que mi cabello no tenía arreglo, a lo mejor Rose podría hacer algo luego.

Escuché sonar el teléfono, y abrí la puerta para que me escucharan.

- ¿Quién atiende?- Todos se quedaron callados, y me aclaré la garganta: el teléfono seguía sonando- Uh… ¿Nadie va?- Nada. Ni una respuesta.

Me encaminé enfurecida hasta le cocina, y los miré a todos enojada a través de la puerta- ¿Diga?

- Hola, Bella- Me atraganté con mi propia saliva, y abrí los ojos desmesuradamente. ¡Oh, no! ¡No ahora!

- H-hola, Edward…- Contesté como pude, haciendo gestos a mis amigos. Alice se golpeó la frente con sus manos, Rose comenzó a negar lentamente con la cabeza, perdiendo las esperanzas. Yo no podía mentir. Y estaba más que segura de que Edward se iba a dar cuenta de lo que estaba pasando.

- ¿Qué es de tu vida?- Preguntó simplemente, logrando que empezaran a chorrearme gotas de sudor por la frente.

- ¿Yo? No estoy haciendo nada…

- ¿Cómo que nada? Algo tienes que estar haciendo…

- Oh… Uh… Pues, s-sí. Estoy con… Alice.

- Oh. Bien…

- Ella está mirando… televisión. Sí, eso. Televisión- Eso era lo más idiota que podría haber dicho en la historia. ¿¡Por qué nadie me detenía!

Podía notar que Edward se estaba poniendo incómodo por lo poco fluido de la conversación, así que cambió de tema- Imagino que la debes de estar pasando genial. Yo estoy en un receso, porque esta noche tengo que volver a filmar. Esto parece interminable. Espero que tú tengas mejores planes…

- ¿Y-yo?… ¿E-esta noche?- Repetí, haciendo gestos de auxilio a mis amigos.

- … Uh… ¿Bella?

Alice corrió hasta donde estaba y me quitó el teléfono- Hola, ¿Edward?… Sí, es Alice, sí. … No, es que está un poco dormida, en realidad. Hay que tenerle un poco de paciencia en las primeras horas de la mañana… Sí, un lindo día, ¿No? He descubierto que el que esté siempre más soleado, es porque la capa de ozona está siendo dañada, lo que afecta a toda clase de personas, plantas y animales, como las jirafas. En realidad, como esa jirafa que acabe de nace en el zoológico más cercano. Oye, ¿Por qué no dejamos esta conversación para luego, cuando nos veamos en un zoológico?

Alice soltó todo ese último montón de palabras sin respirar ni dejarlo interrumpir, comenzando por el clima y terminando con el zoológico. Vaya, esta chica sí que era buena.

- Entonces nos hablamos lueg… Uh… Pero si mejor ter… Oh. Está bien- Ella extendió su brazo hacia mí, con el teléfono en mano una cara no muy feliz- Bella, quiere hablar contigo.

De acuerdo, no cantaba con eso. Tomé el aparato con algo de miedo, y le hablé al auricular- ¿Diga?…

- Bella, ¿Qué sucede?

- ¿Pero, qué va a suceder?…

- Bella… Dime la verdad: ¿Qué estás ocultando?

- Yo…- Suspiré sonoramente. No había otra opción. Tenía que decirlo- Está bien, Edward. Me descubriste. Vamos a hace una fiesta salvaje en tu apartamento.

Todos me miraron sorprendidos, y algo enojados. ¿A que no iban a adivinar que lo iba a contar por mi misma?

- ¡Ja, ja! Sí, claro. ¿Qué ustedes van a…? ¡Ja, ja, ja! Bueno, dile a Emmett entonces que no sea en mi habitación- Contestó entre risas, evidentemente pensando que era una broma.

- ¡Ja, ja! Sí, claro, se lo diré…- Contesté también riéndome, y echando una mirada significativa a mis amigos, que comprendieron al instante mi tono falso de ironía. Nota mental: Decirle a Emmett que no entre al cuarto de Edward.

- Vaya, ahora noto sí que estás más alegre. Supongo que no leíste el diario de hoy…

- ¿El periódico? No, en esta casa sólo se lee el Cosmopolitan, y otras revistas de chismes, lo siento… ¿Por qué preguntas?

- No, nada en especial… Sólo no lo leas- Fruncí el seño. Ahora quería leerlo. Noté por el rabillo del ojo que Alice tomaba en sus manos el diario que había traído Jasper, y lo abría interesada, mientras yo estaba atenta a cada uno de sus movimientos.

- … ¿Bella?

Alice abrió sus ojos desmesuradamente y se levantó se su asiento, periódico en mano- ¡Yo sabía que tenía que haberme puesto los zapatos rojos!

Le quité el diario bruscamente y miré detenidamente la página que ella ya tenía abierta. Se me calló el teléfono de la impresión. ¡Era yo! ¡YO ESTABA EN UNA FOTO DEL DIARIO!

Como centro, éramos Edward y yo, abrazados, y el resto de los chicos atrás. Por suerte estaba de espaldas… Pero… Era una foto. En el periódico. Donde todo el mundo lo lee… Oh por Dios.

- ¿Bella?- Escuché que decía Edward, desde el piso- Te dije que no lo leyeras…

- ¿¡Qué demonios está sucediendo!- Gritó Emmett, enojado por no estar al tanto- ¡Lee, Bella, lee!

Me aclaré la garganta, y tomé el teléfono para que Edward pudiera escuchar.

¿Quién es ella?

Nuestras cámaras han captado una foto del famoso Edward Cullen, en un aeropuerto camino a Londres, donde filmará su nueva película. Además de estar acompañado por sus amigos Jasper Withlock y Emmett Mc Carty, podemos ver a tres chicas, las cuales no conocemos… Pero claro, quien llama más la atención es la que está abrazada al famoso actor, de espaldas.

No se le puede ver la cara, pero preguntamos a Edward Cullen sobre ella, quien nos contestó que sólo era una fan lunática que…

- ¿FAN LUNÁTICA?- Pregunté completamente enojada, dejando de leer.

- ¡Lo siento, lo siento! ¡Fue lo único que se me ocurrió!…- Respiré profundamente tres veces, tratando de clamarme, mirando fijamente la pared. Era cierto, habíamos quedado con Edward que trataríamos desmentir todo lo que dijera que nos conocíamos, para que se generaran rumores, pero… Esto ya era el colmo. ¿Yo? ¿¡Fan lunática! ¡Pfff...!

- Uh, ¿Edward?- Escuché que Rose decía, tomando el teléfono- Bella ahora mismo está en shock, así que mejor esperamos a que se clame un poco…

- Pásamelo- Demandé, estirando mi mano. Mi miró con algo de miedo, y me alcanzó lo que pedía lentamente.

- Bella, escucha- Comenzó, antes de que pudiera hablar- No te enojes, ¿De acuerdo? Sabíamos que esto iba a pasar tarde o temprano, así que a lo mejor si n-

- ¿Y las llamadas Edward?

-… ¿Qué llamadas?

- ¡Estas llamadas, estas!- Grité, nerviosa- ¿Y si las interceptan… O… Nos hackean y…?

- Bella… No van a interceptar nuestras llamadas. No te pongas paranoica- Rodé los ojos. ¡Alguien de los dos tenía que empezar a tomar responsabilidades!- Mira, ahora mismo tengo que volver al set… Seguimos hablando luego, ¿Vale?

- … Vale- Contesté, a secas, sin estar convencida.

Oí que se reía del otro lado del al línea- De acuerdo, nos vemos entonces.

- Nos vemos- Cortó la llamada, y yo me quedé con el teléfono aún en el oído. Mi cerebro estaba maquinando a mil por hora, pero nada salía de mi boca, dejándome completamente muda. ¿Por qué era que las conversaciones con Edward me dejaban helada?

- ¡Bella…!- Me llamó Alice en un grito ahogado, rodeada por sus montones de revistas.

Todos giramos la cabeza, y ella se paró, tirando al suelo un montón de papeles- … Estás en las revistas- Me paré junto a ella casi que sin pensarlo, y comenzó a leer:

¡Novedad!

Es sabido ya que Edward Cullen parece tener una nueva "fan" como se ha dicho por muchos lados. Pero nosotros sabemos de fuentes confiables, que aquí hay algo más escondido.

Nadie sabe exactamente quién es la chica misteriosa, pero bien que todo Estados Unidos está pendiente de eso. Si alguna de ustedes tiene algún comentario, o alguna noticia sobre ella, envíennos un mail a nuestro correo, que saldrá en la próxima edición del martes.

Pestañeé varias veces, en un silencio absoluto.

- Vaya Bella, si hasta eres famosa- Comentó Emmett relajado, sentado al lado de Jasper, que estaba jugando a algo en su nuevo celular.

- P-Pero… ¿No se dan cuenta de la gravedad del asunto?- Preguntó Rose por mi, defendiéndome.

- Claro que sí. Los paparazzi nos vieron, les sacaron algunas fotos… Gran problema- Contestó Emmett a secas, sin siquiera mirarnos- A nosotros nos pasa todo el tiempo, y nunca sucede nada. Así que relájate, por favor.

Jasper asintió con la cabeza, mostrándose de acuerdo, y siguió con su pequeño jueguito del móvil. Los miré con los ojos entrecerrados, sin poder creerlo. Hombres. ¿Cuándo iban a cambiar?

Alice se sentó al rato, con la mirada perdida, y completamente paralizada. Hoy todos estaban demasiado raros- Alice, ¿Qué sucede?

- Es que… La revista… Lo de mandar mensajes…

- ¿Qué? ¿Vas a mandarles información sobre mí?- Pregunté con una risa, pero ella me miró seriamente, y con miedo- … ¿¡Vas a mandarles información sobre mí!

- Es que… Me necesitan, Bella…- Se defendió, abriendo bien los ojos. De acuerdo, definitivamente estaban todos locos.

- ¡Bien! ¡Has lo que quieras! ¡Diles a esas revistas mediocres tuyas si quieres!- Contesté enojada, sentándome entre ella y Emmett, cruzándome de brazos. Ella me miró furiosa también, por haber insultado a su fuente de conocimientos, supongo, y giró su cabeza hacia el lado opuesto.

¿Quería jugar rudo? Pues bien, ella lo tendría. No podría ser muy difícil vencer a una Alice enojada y con resaca.

- Wow, que imagen- Comentó Jasper, viendo lo ridículas que quedábamos ambas, tratando de esquivarnos las miradas. Sentí un flash fuerte, y supe que el querido novio de mi ex amiga que me vende por… bueno… por nada, nos había tomado una foto- Definitivamente tengo que subir esto a mi Twitter…

- ¡Por favor, Jasper! ¡Podrías dejar de jugar con el aparatito por un segundo! ¡Parece que lo quisieras más a él que a mí!- Le gritó Alice, molesta.

- Bueno, amor… Es que son diferentes… No podría compararlos así como así…

Ella lo miró completamente fuera de sus casillas, y levantó su mentón amenazante- ¿Es que no puedes pasar dos segundos ¡Sin esa maldita cosa!- Le arrancó el aparato de las manos, con rudeza. Demonios, esto había pasado de ser una pelea normal en las parejas, a una batalla campal.

- ¡Oye!- Le recriminó, quitándole su celular, y recuperándolo- ¡Claro que puedo! ¿Qué crees que soy? ¿Adicto, o algo así?

- ¡Pues podrías! ¡Estoy más que segura de que no pasarías ni dos días sin ese móvil tuyo!

- ¡Esto me suena a apuesta!- Gritó Emmett, interrumpiendo. Ambos lo miraron con odio, y él se recostó en el sofá de nuevo, arrepentido.

- ¿Sabes? No podría ser tan malo…- Comenzó Alice, hablando suavemente por primera vez.

- ¿Malo lo qué?

- La apuesta, tonto. ¿Tan poca fe te tienes?- Preguntó a su novio, con una sonrisa malvada.

- Qué fe ni que nada. Yo me apunto- Replicó al instante, mirándola ahora interesado- Yo digo que no podrías pasar un mes sin leer ninguna de tus revistas.

Ella lo miró incrédula, y levantó una ceja- ¿…Y cuál es el castigo si pierdo?

- Te las quitaré todas, para que esta vez no las leas.

- Oh, bueno, eso no es tan malo…

- Sí, tienes razón. Que sea un mes sin compras.

Retrocedió un poco, escandalizada- … Eres cruel.

- Lo sé. Y ahora dime tú…

- Si. Un mes también sin tu celular. …¡Ni ningún aparato que se le parezca!

Jasper chasqueó la lengua al verse frustrado, y asintió lentamente con su cabeza. Yo respiré profundamente, con miedo de hablar en tal escena. Nunca los había vito pelear de esta manera… No, aclaremos, nunca los había vito pelear.

Rose apareció de la nada, con un libreta y lapicera en la mano- … ¿Quieren hacerlo legal?- Preguntó, tendiéndoles una hoja completamente escrita- Tienen que firmar aquí… Y aquí… Y aquí… Sus iniciales aquí…

- Ya Rose, detente- La interrumpí, quitándoles el papel de las manos. No me gustaba este asunto de la "apuesta" Y menos que lo firmaran y todo.

- Bien, ahora que todo ya está arreglado, nos vamos para el centro comercial- Anunció Alice de repente, sin dejar a nadie opinar.

De más está decir que no me dejó ni cambiarme, y tuve que ir hasta con el vestido de la otra noche puesto, hasta allá, en el auto de Alice y el de Emmett, repartidos.

Llegamos al centro comercial, todos en un silencio incómodo. Alice estaba que se comía las uñas de la ansiedad, y Jasper estaba completamente enojado. Seguro que ellos no peleaban muy a menudo.

Apenas aparcamos el auto, ellos dos bajaron inmediatamente, él para la sección de tecnología, ella a ver ropa. Rose, Emmett y yo, un poco shockeados, entramos al centro lentamente, terminando sentados los tres en un banco. Suspiramos todos al mismo tiempo, sin saber qué íbamos a hacer ahora.

- ¿Quieren ponerlo interesante?- Preguntó Emmett, de repente, con una sonrisa maliciosa.

- ¡Al fin! Estaba esperando a que dijeras eso- Contestó Rose por mí, mientras yo asentía con la cabeza.

- ¡Bien! Acérquense…- Nos susurró, juntando nuestras cabezas. Jasper y Alice estaban cerca, y quién sabe cuándo podrían volver, u oírnos.

Asentí mientras nos contaba su "plan" ¿Cómo podía pensar en todo eso en apenas unos minutos? Tendría que preguntarle luego.

- Bien, ¿Cada uno sabe lo qué hacer?- Preguntó con una voz muy grave, tomando el puesto de comandante. Ambas contestamos que sí con una sonrisa, y él se marchó diciendo que tenía que ir a hacer unos arreglos.

Rose se fue también al poco rato para adelantar su papel, y yo me quedé sola. Sola en el centro comercial. Sola.

No me estaba gustando tanto ahora esta plan: me sentía completamente inútil, y torpe. Resoplé y me revolví incómoda en el asiento. No era que pudieran demorar tanto… Vi cono Rose hablaba con Alice un poco, y como Jasper estudiaba todos los modelos de celular que estuvieran en sus manos… ¿Eso no era contra las reglas, o si?

De repente, Emmett se deslizó a mi lado por el banco, hasta quedar sentado justo a mi lado- Toma- Me tendió un celular moderno, táctil y todo eso, y yo lo miré desconfiada.

- ¿De dónde sacaste todo esto?

- Tengo mis "Contactos"…- Admitió, subiendo y bajando las cejas. Vaya. Sí que se le daba bien esto de los planes malvados- ¿Sabes lo qué decir?

- Claro…

- Entonces ¡Manos a la obra!- Anunció, moviéndonos luego hasta cerca de donde estaba Jasper.

Nos apoyamos contra la pared, muy casualmente, y comenzamos nuestra actuación (algo patética, pero infalible):

- ¡Bella! ¡Qué genial tu nuevo móvil!

Jasper paró la oreja.

- Sí, lo sé, es un…- Me había olvidado del nombre. Emmett se dio cuenta, y tuvo que deletreármelo con los labios- Un… ¿C5000?- Dije, más bien en forma de pregunta. Emmett asintió con la cabeza, tranquilizándome, y vimos luego como se aproximaba nuestro amigo. ¡Sí! Había caído en la trampa.

- Disculpa, Bella… ¿Estaban hablando del C5000?- Preguntó, nervioso.

- Seguro, ¿no quieres verlo?- Pregunté, extendiéndoselo con una sonrisa.

Pareció dudarlo seriamente por unos momentos, pero luego, doloroso, tomó una decisión- No. Yo… No quiero.

- Oh, qué lástima- Agregué, para hacer sonar más convincente mi actuación- Pensé que los querrías ver, porque los están regalando en la cabina de "Información"- Comenté, encogiéndome de hombros.

Él, sin siquiera responder, se alejó hacia el lado opuesto al que le señalaba, lentamente, pero con paso seguro. Se detenía algunos momentos, como con dudas, pero seguí hacia delante sin importar el resto.

- Vaya, eso estuvo cerca- Me lamente, dirigiéndome a Emmett.

- Sí, lo sé… Pero aún nos queda Alice, ¿No?

Asentí, mientras que él tomaba el celular de mis manos- Ahora, si me disculpas, tengo que devolverle esto a mis "Contactos"… Tú solo ve con Rose.

Lo vi alejarse con paso apurado, y me fui entonces a donde Rosalie me esperaba. Estaba en una góndola de una tienda de ropa, vichando una enorme cantidad de revistas, frustrada.

- No hay nada bueno aquí- Comentó, cuando me vio llegar- Yo quiero chismes de verdad, no esto… Mira, escucha: ¿Sabías que Brad Pitt y Angelina volvieron a pelearse?

- No, no es cierto- Le contradije, sentándome a su lado- ¿No habían mostrado fotos ayer de ellos dos con sus hijos en el parque?

- Sí, pero parece que ya discutieron de nuevo…

- ¡Eso no puede ser posible!- Gritó una voz conocida, desde atrás. Nos paramos para encontrar, de hecho, una Alice escondida en la góndola de atrás, escuchando todo lo que decíamos.

- Alice, recién empezó la apuesta, ¿Y ya estás tan desesperada?- Pregunté, sin creerlo totalmente.

- Bella, están tú y ella buscando chismes frente a mis narices… ¿Cómo crees que voy a actuar? Yo… debemos irnos. Ahora, O caeré en la tentación. Además, tenemos que prepararnos para la fiesta…

Podría haberme opuesto, pero es que no tenía muchas ganas de quedarme. Había visto por arriba que las revistas de Rose tenían por todos lados imágenes mías de y de Edward, contando un montón de cosas, (partes inventadas, y partes no) de nosotros.

¿Cómo podían saber eso, eh? Que alguien me lo explique.

¡Yo le dije que iban a interferir en nuestras llamadas! Pero claro, el chico no me hizo caso. Hay que ver que yo siempre termino teniendo la razón.

Le dije apresuradamente a Emmett sobre dejar la habitación de Edward a un lado, pero no creo que ni me haya escuchado. No nos dio ni tiempo de hablar, porque Alice nos metió en su auto rápidamente, diciendo que ellos tenían que tener tiempo para preparar la casa. Sí, claro. Ni ella se lo creía.

Por suerte llegamos rápido. Cerré la puerta bastante fuerte, dispuesta a, ahora sí, cambiarme. Alice se encerró en el baño primero, por supuesto, y yo me fui hasta el cuarto a tratar de elegir algo. Por supuesto, sobre nuestras camas estaban los vestidos perfectamente combinados con el abrigo y la cartera. Lo miré de cerca, viendo que en realidad no estaba tan mal… Un poco formal, tal vez, pero lindo al fin y al cabo, así que no hice ningún escándalo y me cambié rápidamente a mi nuevo atuendo. Lo que no fue el caos de Rose, que corrió su vestido fucsia a un lado, y eligió ella lo que se iba a poner, terminando con una falda simple de jean, y un buzo gris. (N/A: La ropa de todas en el perfil)

Luego, hubo gritos y un portazo porque Alice demoraba en el baño, otros gritos porque nadie encontraba nada de lo que iba a llevar, y más gritos y uno que otro portazo porque Rosalie no estaba usando el conjunto que Alice eligió "con tanto amor". Era una casa de locos.

Terminamos las tres embutidas en el auto de Rose, con ella manejando a altísimas velocidades. Entendía que lo de las discusiones estaba latente, pero… ¿Dónde estaba la alegría constante de Alice? ¿Y el "la vida no mi importa" de Rose? Ya estábamos todas afectadas.

Bajamos apresuradas hasta el edificio, y nos fuimos aminorando la marcha a medida que nos acercábamos a la puerta. De noche, el lugar era irreal. Lleno de luces, y de autos que pasaban, entramos lentamente y tratando de no hacer ruido al edificio.

Los sonidos de los tacos resonaban por todos lados, y la música alta se podía escuchar apenas. Este lugar me traía unos malos recuerdos, de todas nuestras escapadas e intentos de entrar sin permiso. Por suerte ahora que Emmett nos conocía bien, no habría problemas con los terroríficos y enormes guardaespaldas.

Hasta ahora, no nos habíamos encontrado con ninguno. Algo demasiado raro, habiendo una enorme fiesta unos pisos más arriba. Caminamos en silencio hasta el ascensor, y nos subimos a él junto a otras chicas que llegaron justo al mismo tiempo que nosotras.

Ni siquiera nos dirigieron la mirada, y pasaron todo el tiempo arreglándose el maquillaje en el espejo, y acomodándose sus vestidos ajustados. Genial. No es que no supiera que iba a haber todo tipo de personas esta noche, pero me estaba dando cuenta de que sería solo otra fiesta aburrida en la que me quedaría sentada en alguna esquina.

Fuimos hasta la puerta, donde sí había dos enormes guardaespaldas bloqueando la entrada. Respiré profundamente tratando de tranquilizarme. Yo no les caía muy bien a los chicos de aquí… Bueno, pareciera que a ellos no les cae bien, bueno, nadie.

Alice me dio un codazo, tratando que me tranquilizara. Porque, ahora que lo pensaba, ¿Qué era lo peor que nos podían hacer? ¿Revisar los bolsos por si llevábamos algún arma?

Las dos chicas lindas entraron, y cuando era nuestro turno, el más alto detuvo con su brazo a Rose, que estaba a punto de alcanzar el pomo de la puerta.

- Nombres- Exigió, con una voz completamente grave. Todas pestañamos, y me aclaré la garganta.

- Eh… ¿Isabella Swan?- Pregunté, con la voz ronca, y frunciendo el seño al tener que decir mi nombre completo.

Él tomó de su bolsillo una libreta que antes no había visto, y comenzó a revisarla, de arriba abajo. ¿Le había dado tiempo a Emmett hasta de hacer una lista de invitados?

- No están en la lista- Declaró, cruzándose de brazos, y señalando con la cabeza la salida.

Abrí mis ojos bien grandes… Ya estaba empezando a sudar frío- Entonces… ¿Bella Swan?- Él revisó la lista otra vez, cansado, y pocos segundos después se cruzó de brazos de nuevo.

- Escuchen. No están en la lista. Voy a tener que pedirles que se vayan…- Agregó, señalando ahora con su mano la puerta del ascensor.

Tragué saliva nerviosamente, y retrocedí un par de pasos. ¿Ni siquiera habíamos entrado y ya nos teníamos que ir?

- Escuche- Intervino Alice, poniéndose delante de mí- Nosotras tenemos que entrar… Mi novio me espera y…

- Ustedes no me están entendiendo- La cortó, con una voz tétrica, que me ponía la piel de gallina- Si no se van ahora, voy a tener que lle-

- ¡EMMETT!- gritó Rose, en medio de todo su discurso, con una voz chillona, que pudo haber despertado a todo el piso de abajo.

El aludido se asomó por la puerta casi al instante, y nos vio sorprendido- ¡Hey! … ¿Qué hacen afuera?- Preguntó, ladeando su cabeza.

- No nos pusiste en la lista, Emmett…- Contestó Alice rápidamente, enojada por que la interrumpieran.

- ¡Oh, claro!- Se dijo, golpeándose la frente- ¡Sabía que me estaba olvidando de algo…!

Je je. Vengan, vengan…- Nos apresuró, tomando a Rose de la mano, y arrastrándonos a todas adentro.

El lugar estaba decorado de una manera impecable. Había luces por todos lados, unos enormes parlantes con música bien fuerte, y habían corrido la mesa principal hacia algún otro lado, por lo que la sala de estar estaba libre para el baile. Tal vez esta era la definición de perfección para alguien, pero para mí era solo un lugar apretado, lleno de ruido. Aunque se podía apreciar el tiempo que seguramente les había tomado.

Y es que todavía no eran las doce, y teníamos que estar todos apretujados… Quiero decir… ¿Cuánta gente puede entrar dentro de un apartamento?

- ¡Oye, Jasper!- Gritó Emmett a su amigo, que estaba saludando a alguien que no conocía- ¡Ya me di cuenta de lo que me había olvidado…!- Él le hizo una seña de alivio con su dedo, y yo rodé los ojos. Nos estaban tratando de objeto.

Cuando Alice vio a su novio, se fue rápidamente hacia él, olvidando por completo la discusión que habían tenido apenas unas horas antes; y Rose, por supuesto, fue a seguir a Emmett, así que me quedé sola. Otra vez. Miré hacia mi alrededor, buscando algún lugar que no estuviera tan amontonado. Esta noche bailar estaba descartado: no es que quisiera que pasara lo mismo que ayer.

Me abrí paso hasta la cocina, pensando que seguramente debía de estar bastante libre, y le hice una seña a Alice para indicarle que estaba bien.

Abrí la puerta. Un montón de adolescentes descontrolados estaban haciendo un desastre del lugar, y revolviendo todo por todos lados… Creo que hasta vi uno que estaba sin camisa, revoleándola por los aires.

Cerré la puerta. Supongo que la cocina quedaba descartada. No quedaba otro lugar que pareciera factible: estaba la sala, el baño… el cuarto. Oh, no. Por favor, díganme que Emmett no se olvidó de dejar la habitación de Edward aislada

Me encaminé hasta la puerta, mirando hacia el piso, tratando de imaginarme qué exactamente era con lo que me iba a encontrar… aunque no hice mucho esfuerzo, sabiendo que me sorprendería de todas formas.

Y no me equivoqué. La puerta de la habitación de Edward estaba completamente cerrada, con candado incluido, y había un enorme guardia bloqueándole el paso a quien quiera que se acercara. Emmett, eres grande.

Suspiré aliviada al saber que, por suerte, este sistema era infalible. El tipo era literalmente gigante. Tenía unos enormes hombros, el ceño fruncido, y unos lentes negros que completaban el atuendo… Nadie se atrevería a entrar ahí. Pero me mordí el labio ante el nuevo problema: ¿Cómo iba a entrar yo ahí?

Lo miré de arriba abajo, con miedo de que me estuviera mirando a mí, algo que no podía saber porque sus lentes tapaban sus ojos… Así que me fui de allí rápido, alarmada, en busca de ayuda.

- ¡Rose! ¡Rose!- Le grité, cuando la vi bailando con alguien que estaba de espaldas- Por favor, necesito tu ayuda…

- Dime- Contestó, volviéndose a mí.

- Quiero entrar allí- Señalé, apuntando mi mano hacia la puerta- Pero no se puede. ¿Qué hago?

Ella lo estudió por unos segundos, seriamente, y anunció luego con una voz de profesionalismo- Bueno, hay tres opciones- Asentí- Uno: … ¿Le preguntaste si podías pasar?

Pestañeé, perpleja- Bueno… no.

- … ¿Hablaste con él?

- Eh… No exactamente…

- ¿Qué hiciste Bella?- preguntó, cansada, tomándose la cabeza con una de sus manos.

- Pues… Nada.

Ella me miró incrédula, y me empujó en dirección al guardaespaldas. No necesité saber nada más, no me iba a seguir hablando hasta que lo hiciera. Respiré profundamente, otra vez, y me enfrenté al señor con una sonrisa nerviosa.

Me sentía inmensamente pequeña a su lado, y sin verlos, estaba bastante segura de que sus ojos debían de ser color sangre, como el diablo. Carraspeé, torpemente, y él giró su cabeza en mi dirección- Uh… ¿Se puede pasar?

- No.

Abrí los ojos bien grandes, y me trabé con mis propias palabras- B-bueno… G-gracias por su tiempo, entonces…

Salí corriendo de allí, antes de que decidiera apuñalarme o algo por el estilo. Rose me esperaba a unos pasos, y me miró impaciente.

- ¿Y…?

- No, no se puede- Contesté, desilusionada- Aunque era como que… de esperar. ¿Cuál es el paso dos?

Ella chasqueó la lengua, viéndose derrotada- Sí. El paso siguiente es… Hacer notar tu presencia.

- … No, en serio, ¿Cuál es el paso dos?

Ella frunció el seño- ¡Hacerse notar, Bella! ¡Tomar presencia! Tienes que ir hasta allí y exigirle que te deje pasar…

- ¡No voy a exigirle nada a un mastodonte que me saca un metro y medio de cabeza! ¡Eso es suicidio!- Grité, alterada. Ella bufó exasperada, y me tomó del brazo, guiándome hasta la puerta.

- Disculpe…- Comenzó, dirigiéndose al tipo alto. Yo, con precaución, traté de tomar unos cuantos pasos hacia a tras, pero ella me lo impidió tomándome de la mano- Mi amiga quiere pasar. Así por favor, muévase…- Le ordenó, tratando de correrlo hacia un lado.

- No se puede pasar- Respondió, simplemente, con una voz que daba miedo.

- Yo… Lo siento tanto, mi amiga no quiso decir eso… es que ella está… pasada de copas. Sí, eso- Interrumpí, arrastrándola luego lo más lejos posible del lugar.

- ¿Pero qué estás haciendo?- Preguntó, completamente enojada, y soltándose de mi agarre- … ¡Si lo tenía dominado!

- Si, Rose, lo tenías justamente donde lo querías. Tres segundos más, y estaba suplicando por piedad- Comenté, cruzándome de brazos. ¿En serio pensaba que podría con él?

Ella suspiró, abatida, y fijó su vista hacia el suelo- Bueno. Supongo que eso sólo significa una cosa: La opción tres. Yo… yo no quería llegar a esto, pero si es necesario…

- ¿Y si le preguntamos a Emmett si podemos pasar?- Sugerí, de repente, cuando la idea me vino a la cabeza.

-… Sí, eso también puede ser. Sueno mejor que mi plan…- Admitió, encogiéndose de hombros, y abriéndose paso hasta encontrar a nuestro amigo.

- ¿Qué sucede chicas?- Preguntó, cuando lo encontramos en la cocina, tratando de encontrar algo comestible.

- No nos dejan entrar a la habitación de Edward- Lo encaré, viendo desagradablemente cómo comía los restos de algo que no supe identificar.

- ¿Qué? ¿Qué James no las deja entrar? ¿Pero ¡Si él es genial!…Esperen: ¿Le preguntaron si podían pasar?

Lo miré enojada- Sí, Emmett, le preguntamos si podíamos pasar…

- Ya, pero ¿Dijeron las "palabras mágicas"?…

Lo miré boquiabierta, sin ser capaz de responderle. ¿En serio estaba diciendo que si le hubiéramos dicho "por favor"?…- Tienes que estar bromeando.

- Ja ja, en realidad sí- Rose le golpeó en el brazo, y él nos guió hasta el cuarto con una sonrisa- ¡Hey, James! Ellas pueden…- Le indicó, señalando con su dedo sobre nuestras cabezas.

El hombre, sin inmutarse, corrió todos los candados y trancas y nos dejó entrar. Ya iban dos veces en al misma noche que la gente nos detenía, y era siempre Emmett el que solucionaba las cosas… Y, bueno, las causaba. Tenía que pensar bien sobre el tema.

Entré lentamente, y el chico de lentes cerró la puerta a las espalas de Rose, con un ruido sordo. Vagué mi mirada por toda la habitación, y miré atentamente cada esquina del cuarto. Nunca me había detenido en verlo bien antes, y encontraba el lugar hermoso.

Todo estaba completamente ordenado, y limpio. Lleno de discos y libros por todos lados, como si estuviera preparado para estar días encerrado aquí sin aburrirse. Me senté en su cama, rebotando por lo mullida que era. Recordé que e Edward no le gustaba que saltara en su cama. Reboté más fuerte. … Se lo merecía por no estar ahora en casa.

Bajé la mirada al piso, triste de repente, y sentí la mano de Rose en mi hombro. Ya casi me había olvidado que ella estaba aquí conmigo.

- Bella, ¿Te pasa algo?- Preguntó, con cuidado, por sobre el ruido de la música, que se escuchaba más suave a través de estas paredes.

- … Lo extraño- Admití, desviando la mirada.

- Ya lo sé. Todos lo extrañamos- Respondió, apretando suavemente mi hombro- Pero imagino que a ti te afectará un poco más…

Asentí en silencio. El menos ella tenía a Emmett de consuelo, y Alice a un novio que la quería mucho… yo ya no tenía a nadie.

La miré agradecida, y ella tomó mi mano, para guiarme hacia fuera. La seguí, lentamente. No quería quedarme aquí dentro sola…

Apenas salimos, el chico-lentes cerró la puerta prácticamente en nuestras narices, y se cruzó de brazos, de nuevo sobre la entrada. De acuerdo, adiós a volver allí adentro. Rosalie y yo nos alejamos lo más que pudimos de ese hombre (considerando que estábamos dentro de un apartamento) y nos pusimos en busca de Alice, para por lo menos hablar de algo.

De repente, Emmett se paró sobre una silla que estaba en la sala, y anunció a todo pulmón para todos los que estaban en la fiesta- ¡VAMOS A LA PISCINA DE ARRIBA!

- ¡WHOOOO!- Todo el mundo gritó emocionado ante la propuesta, y se formó una fila alocada para tratar de salir por la pequeña puerta. ¿Tenía piscina arriba? ¿¡Por qué no me lo habían dicho!

Vimos al chico sin camisa encabezar la fila, y a Alice salir detrás de ellos, siguiendo a Jasper. Bueno, supongo que seríamos solo dos esta noche en llegar a casa a dormir. Porque yo no pensaba entrar a la piscina de nadie.

Rose mi miró con ojos cansados, y nos fuimos las dos hasta su auto, para llegar abatidas a casa. Me puse el piyama como pude, y me tiré en la cama con un sonoro golpe. ¿Qué hora era ya? ¿Las cuatro?

Abrasé fuertemente mi almohada, y con un gran bostezo me dispuse a dormir. Claro, algo que no pude hacer, porque al rato, alguien comenzó a tocar la puerta. ¿Quién demonios podía ser a esta hora?

Rose estaba prácticamente roncando, así que yo me tuve que parar hasta la entrada. Nadie. No había ni una persona fuera.

Me arrastré hasta la cama de nuevo, y en el momento de que cabeza tocó la almohada, el golpeteo comenzó otra vez. ¿¡Qué es lo que quieren de mi! Me levanté enfurecida, mirando hacia todos lados, hasta que me di cuenta: la ventana.

Corrí hasta nuestra habitación, y la abrí de par en par, para gritar hacia abajo- ¿QUÉ ES LO Q-? … ¿¡Emmett!- Pregunté, confundida.

- H-hola, Bella, que gusto verte- Me saludó, nervioso.

. ¿Qué estás haciendo?

- Yo… ¿No era la habitación de Rose?- Preguntó, tímido.

- Compartimos habitación, genio. Aparte, ¿Cómo esperabas despertarla? ¿Con esto?- pregunté, mostrándole una de las piedritas que habían quedado estancadas en el borde de la ventana.

Él se encogió de hombros, sin saber qué responderme, y yo me fui enfurecida a despertar a mi amiga.

- Rose, levántate de una vez- Le ordené, zarandeándola de arriba abajo- Tu noviecito está en la ventana- Le comuniqué, apenas abrió los ojos, y ella se fue escandalizada a hablar con él.

Me acosté por enésima vez en el día, tapándome con las sábanas bruscamente.

- Uh… Bella, yo me tengo que ir porque… Bueno… Tú sabes…- Comenzó Rose, tomando su abrigo, y sin siquiera mirarme. Le arrojé un almohadón, y le dije que se fuera de una buena vez, oyendo luego como cerraba con llaves la puerta, al irse. Supongo que entonces sería sólo yo esta noche.

Me revolví entre las sábanas, tratando de conciliar el sueño… pero nada. Emmett me había despertado. Y cuando me despiertan, y ano hay caso: no voy a poder volver a dormir.

Me levanté de mal humor hasta la cocina, y me serví un vaso de leche, para por lo menos comer algo. Tenía que hacer alguna cosa y distraerme, o iba a pasar todo al noche sentada en el sofá.

Prendí la computadora, como última y única opción, y me conecté al Messenger, por hacer algo. La gente que estaba conectada a estas horas no era con la que hablaba todos los días, pero algo era algo.

Leí por arriba los nombres de mis ex compañeros en secundaria, y de alguna gente que ni siquiera conocía, cuando me detuve en un contacto que tenía como conectado.

Yop! dice:

Edward?

Edward_ dice:

Bella!

Sonreí, sin poder creer mi suerte.

Yop! dice:

Qué haces conectado a las (chequeé el reloj) 6 de la mañana?

Edward_ dice:

Eso es lo mimo que yo me pregunto!

Me reí, alegre, y mi risa resonó por el cuarto.

Yop! dice:

Deberías dormir algo, sabes? Siempre que hablo contigo, o estás filmando o… estás hablando conmigo, hay veces que hasta haces ambas al mismo tiempo…

Edward_ dice:

Ja ja, muy gracioso. Dime, ¿Qué haces tú aquí?

Yop! dice:

Tenía insomnio. A lo mejor ahora sí se me pasa…

Esperé un rato a por su respuesta, ya que me llegaban con retraso. Digo yo que la conexión con Inglaterra debe de ser bastante lenta.

Edward_ dice:

Estás diciendo que soy aburrido?

Yop! dice:

Tal vez. Oye, Por qué cambiaste tus cortinas al color azul? Me gustaban más las otras…

Tamborileé mis dedos contra la mesa, esperando de nuevo que me contestara. Esto se iba a poner difícil si seguía así.

Edward_ dice:

Cómo sabes que cambié mis cortinas?

Me desconecté. Lo siento Edward por ser tan ruda, pero simplemente no podía afrontar esa pregunta. Apagué todo de un manotazo, y corrí avergonzada hasta la cama. Se iba a poner complicado la próxima vez que llamara.

Me encogí dentro del acolchado, pensando que ahora sí no tenía otra más que dormirme. No podía prender la televisión, los vecinos escucharían todo; y menos la computadora: eso estaba descartado.

Cerré los ojos, tal vez ahora algo cansada, y pedí con todas mis fuerzas poder descansar por lo menos un rato.

0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0o.o0

Perdón por hacerlas esperar. Espero que se entienda la demora, porque la verdad es que pasaron varias cosas en un mismo capítulo, ¿O no?

Alguien me dijo (Y no sé quién) que "tendría que apurarme", que "no se puede demorar tanto un capítulo"… Y es que eso ya lo se! Pero quiero que sepan que no es que me sobre mucho el tiempo… Tengo que dormir, ir al liceo, comer, molestar a mi hermano… Y todo en el mismo día!

Ahora mismo tendría que ir a estudiar para mi escrito de matemática de mañana, y hacer una lámina, por ejemplo, pero ya es la una de la mañana. No voy a poder.

Así que si les molesta tanto, en serio que lo lamento, pero es lo más que puedo hacer… a mí también me gustaría poder publicar más rápido.

Pero basta de hablar! Pasando a lo siguiente:

En el capítulo que viene van a movilizarse las cosas, esta ves sí :P Wow, esta historia está pasando demasiado rápido, quedan no se si 11 o 10 capítulos. :S

Mil gracias a las lectoras de siempre, y a las nuevas:

Charlotte y Jane Vulturi, Allie Hale, Ale Samaniego, Danibellacs , Dama de Medianoche, superfancrepusculokarina, Lily Masen de Lioncourt, Vale D, Ali Masen Withlock, Cookie Mindfreak, alesZiiCullen, Allie-Cullen-Withlock, La chica de al lado, .Bells, yoyes Cullen, NB, Ro 91, Sasa, emmalup, Kaede Namikaze, Marie Bowen, Maru M. Cullen, Marzze, Anira Cullen, sabi07, Lia Vanderbilt , chiikiisher-Cullen Masen, Emma Isabella De Cullen, -DuLce aMoR-, Maya Cullen Masen, BlissVmpKr, 7La'-'Brujitha7, Dibby, aamatista16, jupy, swansea, My-Lovely-Tears

(Sí, nuevo formato para los nombres, sino me ocupaba mucho espacio)Y a Agus, que casi me da un infarto cuando leí el principio de su review :P jeje. Muchas gracias!

Bueno, ya no hay nada más para decir.

Besos a todos!

P/D: Seas quién seas, chico/a anónimo/a, lo de "looser" estaba demás. Ya entendí lo apresurarme, gracias.