Ni ouat ni sus personajes me pertenecen, por el contrario la historia sí es mía.

Este fic va dedicado a mis chicas del whatsapp swanqueen, a las del grupo evil regals, al grupo de las reinas, a mi petita, a mi morena, a Irina, a amandis la tetis y por supuesto a mi manager adorada.

Va especialmente dedicado a mi amada esthefybautista, porque cada día se vuelve más importante para mí.

A mi Miss Swan tata favorita porque es feliz, a mi cuñadita Tamii porque hace feliz a mi tata, a mis hijas Valentina, Kath, Esther y Regina Jr, a Bego porque siempre es la primera en ponerme mensajito y a Natalia porque es la mejor.

Gracias a los que me leen y comentan, ayuda mucho saber vuestras opiniones. Sin más os dejo disfrutar del capítulo no sin antes recordaros que debéis leer a franchiulla, my dark queen, MaryMontoya17, EvilSwanQueen21, Erpmeis, el lado ciego del amor y por supuesto a mi amada esthefybautista

CAPÍTULO 21 EL TIEMPO SE ACABA

Toda su historia fue narrada, inundada en lágrimas, en un dolor que desgarraba su ser, recuerdos que atormentaban cada centímetro, una vida entera de maltrato, de sufrir por nada, vomitada con pocas palabras ante la mujer que amaba, sus ojos teñidos en rojo por el manto acuoso de su dolor y los labios de Emma acariciando su rostro, besándola con dulzura, recogiendo los pedazos rotos de su alma y recomponiéndolos con bellas miradas cargadas de una promesa no escrita, sus manos, acariciando con veneración cada cicatriz, cada marca de un pasado que ya podía dejar atrás.

No pudo conciliar el sueño, llegó el alba y la encontró con sus ojos chocolate clavados en el blanco techo de la habitación, abrazando con suavidad a su princesa que, dormida sobre su pecho, le regalaba su cálido aliento y su reconfortante presencia. La noche había sido larga, mil emociones manaron de ella y Emma, con paciencia y amor, las recogió haciéndolas suyas.

Su pasado ya no era una carga pues su rubia estaba a su lado, el temor a perderla se había desvanecido cuando relató uno a uno los acontecimientos que la llevaron hasta ella y Emma permaneció a su lado, con lealtad inquebrantable, con el pecho cargado de un amor profundo que crecía intensamente ante la mención de su duro pasado. En silencio y antes de dormir, se hizo una muda promesa, curaría una a una las heridas de su amada, fuera como fuera.

Cansada de observar el techo, con el sol entrando por la ventana, se levantó de la cama depositando un beso sobre la frente de Emma, sus ojos perdidos en la infinidad mientras se vestía sin prisa y bajaba las escaleras de dos en dos, directa a la cocina y al humor amargo de Devil.

Cuando entró en la cocina, vio que Ruby estaba sentada en la isleta, café en mano, hablando con Devil y poniéndose al día ya que había estado demasiado fuera. Su hermana le lanzó una mirada cargada de cariño y ella sonrió, se habían reencontrado después de demasiado tiempo y no tenía intención de volver a perderla.

A paso seguro se acercó a ella, depositando un beso sobre su cabeza como solía hacer antaño y removiendo una vez más el pasado de ambas, pasado que no debí atormentarlas pues están juntas al fin y al cabo. Devil no pronunció palabra, conociéndola algo grave había ocurrido ya que normalmente solía dejar escapar algún comentario mordaz, por lo que interrogó a su hermana con la mirada, esta la rehuía, como buscando las palabras por lo que Anto decidió dejarlas solas y se marchó encendiendo un cigarro.

-"¿Qué ocurre Ruby? ¿No fue bien en la ciudad?"

-He tenido noticias de Mery y no son buenas

-"¿Quién es Mery?"

-Es nuestra infiltrada en los estudios de grabación de Toletum, la mujer que os sacó de ahí

-"¿Qué noticias dio?"

-Me ha pasado una cinta, consiguió encender durante unas horas una de las cámaras de la zona Mills, lo que está ocurriendo ahí es una locura, una verdadera masacre

-"Quiero ver esa cinta"

-No creo que sea bueno para ti que lo hagas Gina, conoces a esa gente

-"Precisamente por eso mismo quiero verla ¿La tienes?"

Ruby asintió, sabía que cuando su hermana se empeñaba en algo no había forma humana de hacerle cambiar de opinión. Ambas fueron a buscar a Devil para reproducir la cinta, esta clavó su mirada en Regina, de forma acusatoria, mas no pronunció palabra, simplemente hizo lo que se le pidió y conectó el aparato de video para visualizar la grabación.

La dueña de casa giró la vista, asqueada mientras Regina reprimía un grito de horror y su hermana se mordía el labio sin saber bien qué decir.

Las torturas inhumanas que ahí estaban reflejadas la dejaron sin aliento, al igual que la pregunta que repetían hasta la saciedad, pregunta sin respuesta ¿Dónde está Regina Mills?

Reconoció a la muchacha que, con valor inquebrantable, mantenía el secreto con celo, la reconocería en cualquier parte, Diana Swan. Sus ojos se llenaron de lágrimas recordando una promesa que estaba lejos de cumplir, cuando sintió un suave agarre en su muñeca y se giró para encontrarse con Emma, ojos empañados en horror y lágrimas pues había viso la grabación sin que ninguna de las tres se percatase de su presencia.

-Debemos salvarla… debemos volver Regina

-"No estás lista, aun es demasiado pronto"

-Se nos acaba el tiempo, ella morirá, todos morirán por nuestra culpa, debemos volver

Iba a recriminarle, a decirle que no, que su vida iba primero, no pensaba perderla, cuando Devil se le adelantó descolocando uno a uno sus esquemas.

-La princesa tiene razón, o entramos y los sacamos o no habrá nadie a quién sacar

-"¿Entramos?"

-Yo voy contigo, no me lo pierdo por nada del mundo

-"Pensaba que sería más apropiado que te quedaras cuidando de Emma, puedo entrar con otros de la resistencia"

-Ni en sueños te voy a dejar entrar en Toletum si no voy contigo, llevo años esperando una oportunidad así

-"¿Y Emma?"

-Está lista, al menos para defenderse y no voy a dejarla sola ahí dentro

-"Entonces ¿Cuáles el plan? No podemos entrar improvisando"

La sonrisa ladeada de Anto le dio a entender que la muchacha llevaba tiempo calibrando uno y que no le iba a gustar en absoluto.

-Vosotras esperad aquí, volveré en unas horas con todo lo necesario para nuestra misión suicida

Con esas palabras que recorrieron su espalda como si de agua helada se tratase, Anto salió de la casa y, en unos minutos, un rugido potente sonó desde la caseta vecina, la que creían era un cobertizo.

Tomadas de la mano, ambas salieron al porche para ver partir a su anfitriona en lo que, a ojos de Emma, era un caballo de metal mientras Regina abría los ojos desmesuradamente pues hacía demasiado tiempo que no veía una moto, una Harley Davidson para ser más exactos.

-"Que cabrona, ha tenido ese monstruo aquí mismo desde el principio y no me lo enseñó"

-¿Es un caballo?

-"Mucho mejor que eso mi princesa, es mucho mejor"

Escondiendo su sorpresa y su curiosidad, la princesa entró con ella nuevamente en la cabaña, donde miró a Ruby con otros ojos sabiendo el duro pasado que arrastraban, la dura carga que llevaba sobre sus hombros al saber que Regina entró en Toletum por cubrirle las espaldas.

No pasaron ni dos horas, cuando el rugido de la Harley resonó en sus oídos, precipitándose al exterior seguida de su amada para ver una vez más ese extraño artefacto que avivaba su curiosidad y ansia de conocimiento.

Anto no volvía sola, junto a ella una mujer menuda de cabellos rizados color oscuro y ojos color miel que portaba un maletín mientras Devil cargaba con una caja. Entraron con grandes esfuerzos en la casa y la joven de mirada clara hizo las pertinentes presentaciones.

Gen, a Ruby ya la conoces, ellas son Emma alias la princesita y Regina, la morenita ¿Tienes algo en mente?

-"A Emma hay que oscurecerle el pelo, el rubio es su signo característico y en Toletum la reconocerán a kilómetros a la redonda, a Regina le cortaré la melena y para disimular su cicatriz característica la disfrazaré de hombre"

-¿Y a mí?

-"Tu no necesitas esconderte idiota, no has estado ahí"

Abrieron las cajas sacando de su interior ropajes medievales que vestirían para pasar desapercibidas en el programa, mientras Gen oscurecía los cabellos de Emma con unos polvos asegurándole que sería solo temporal, provocando que Regina estallase en carcajadas pues ver a su Emma con los cabellos castaños era extraño pero hermoso.

Cuando llegó su turno paró de reír en el acto, creía en todo momento que lo de disfrazarse de hombre era una broma mas en cuanto le cortaron los cabellos a la altura de su nuca, dejando atrás su larga melena oscura, se dio cuenta de que iba bien en serio.

Gen le aplicó una barba postiza, también temporal, no muy larga pero servía para disimular sus labios y así evitar ser reconocida, del mismo color azabache que sus cabellos, sin que un solo detalle se le escapase.

Fue el turno de Emma de estallar en carcajadas, ni ella misma podía reconocer a la morena tras ese disfraz acertado. Regina, enfurruñada, no pronunció palabra pues sabía que esa vestimenta les haría pasar desapercibidas, solo una pareja de campesinos más en medio del caos.

Anto no cambió su aspecto, simplemente dejó atrás los pantalones militares y las chaquetas de cuero para enfundarse en ropajes medievales, desordenando sus cabellos y escondiendo sus armas donde nadie pudiese verlas, quería estar preparada en caso de que todo se complicara.

El plan era sencillo, entraban en la furgoneta, en la parte de atrás, sin ser vistas y Ruby las dejaba en el mismo callejón donde recogió a Regina. Ahí Mery las estaría esperando, abriría las puertas de Toletum unos instantes para dejarlas entrar y esperaría para ayudarlas a salir. No podían llevarse amucha gente, quizás solo a Luci y Diana, las que estaban en situación más crítica, más adelante y con más gente apoyando su causa invadirían el lugar de forma definitiva, acabando con ese arma de manipulación.

En la parte de atrás del camión, de camino a su pequeña aventura, temblaban sin poder evitarlo, todas sumidas en sus propias cavilaciones pues la mecha estaba encendida y se les estaba acabando el tiempo.