Capítulo 21

Regina pov.

Estoy en mi oficina terminando de hablar con un importante cliente. Me recargo en el respaldo de mi silla suspirando, agarro el puente de mi nariz para calmar mi mente, definitivamente este ha sido un día muy largo.

Veo mi celular y lo agarro mirándolo ansiosa, tengo muchas ganas de llamarle a Emma, seguramente está en su casa viendo algo en la tele.

Sonrío negando con la cabeza, si me hubieran dicho que me enamoraría de una chica cuyas tardes productivas son acabarse una serie, me moriría de risa. Las cosas han cambiado demasiado.

Dejo finalmente el celular, cuando estoy cerrando ya todo en mi maquina para irme a descansar una llamada entrante suena.

Lo cojo viendo el nombre de mi hermana en él.

-Lena, ya voy para la casa, lo que sea que me tengas que decir, puede esperar a que llegue - le digo suspirando, en serio ya me siento muy derrotada, los músculos me duelen de estar tanto tiempo recta y sentada tras un escritorio.

-No es nada que no me puedas contestar ahora - su voz suena un poco preocupada - ¿has sabido algo de Emma hoy?

Frunzo el ceño extrañada porque mi hermana quiera saber algo sobre mi rubia.

-No me ha marcado en todo el día - le contesto - ¿sucede algo?

-Es que Gus no aparece y Ruby tampoco contesta su teléfono a Belle - abro los ojos sorprendida y veo mi reloj, son las once de la noche, definitivamente ya es un poco tarde, deberían estar en su casa ¿no?

-¿No crees que exageras Lena? - pregunto tratando de convencerme a mi también - seguramente se fueron a uno de sus viajes improvisados, ya sabes lo locos que son.

Emma siempre me habla de cómo les gusta agarrar sus autos y llegar a lugares desconocidos, aunque claro, no le quitaba nada mandarme un mensaje.

-Pues más les vale, porque me tiene preocupada, ni siquiera se despidió de mi cuando salió a su horario, solo me avisó alguien más que Gus ya se había retirado - hago una mueca, si bueno, es normal que mi hermana esté molesta, a mi tampoco me sienta bien que hayan escapado sin tomarse la molestia de avisar - bueno, te esperamos en la casa, madre te dejó un plato para calentar en el refrigerador.

-Gracias, nos vemos.

Cuelgo suspirando.

Veo hacia mi ventana con la pequeña ciudad en su esplendor frente a mi con la imagen de Emma en mi cabeza, un sentimiento de preocupación me recorre, inseguridad por saber dónde se metió, esta no era la primera vez que hacía algo así, y estoy segura que no va a ser la última.

Emma POV.

-FONDO FONDO FONDO FONDO FONDO - le gritamos entre todos a Killian quien está por ganarle a mi hermano en un fondo de litro de cerveza, Gus como siempre es el ganador ganándose el vitoreo de nosotros junto con algunos se aglomeraron a nuestro alrededor - ¡SIIIII GUS, GUS, GUS, GUS, GUS, GUS, GUS, GUS!

Nos reímos mientras Elsa me pasa otro shot de tequila, chocamos el vasito y nos los tomamos de un trago, ella con una mueca metiéndose el limón y yo burlándome de su cara.

-Hacía tanto que no nos divertíamos así - me dice Mary acercándose tambaleante, termina cayendo en mis piernas riéndose, trata de levantarse pero no puede hasta mi hermana la ayuda tomándola del brazo.

-Mira que son poco aguantadores tus amigos Emma - me dice burlona, yo me encojo de hombros risueña.

La ayuda a sentarse junto a su novio quien ya tiene los ojos rojos e hinchados una vez que le dimos a probar los porros que teníamos, no podía con su cara desencajada de risa por algo que Killian le estaba diciendo.

La música estaba más que ensordecedora, con las luces intermitentes mareándonos y apenas dejándonos ver quien estaba a nuestro lado. La gente en la pista de baile aventándose y saltando de una manera tan desenfrenada que te daban ganas de ir con ellos y seguirlos. El bom del sonido es tan potente que es como si golpeara en tu pecho y vibrara en todo el lugar.

Sonrío sintiéndome casi en casa, ni siquiera tienes tiempo de pensar porque nada te deja hacerlo, un desconecte, simplemente dejarse llevar.

-Vamos hermana, tu y yo necesitamos movernos - me dice Ruby jalándome hacia la pista de baile.

A partir de ahí solo tengo algunos flashes de luces, personas aventándome, risas de mis compañeros de fondo, algunos shots, mis hermanos molestándome y de repente… nada.

Regina POV.

Veo mi reloj de mesa por centésima vez en la noche, con el ceño fruncido y una ira recorriendo cada poro de mi ser, es increíble que me tenga toda la noche esperando, ni siquiera sé si tiene sentido, ya que mientras más tiempo pasa, más sé que no aparecerá hasta que se le de la gana.

Me vuelvo a voltear en la cama enfurruñada por no pegar el ojo; y es que simplemente no puedo, no está en mi genética ser indiferente con personas que me importan.

Gruño molesta, en serio no es justo.

Oigo la puerta de mi habitación abrirse y una melena ondulada entra, trato de enfocar en la oscuridad si es Bella o Zelena, no es hasta que se sienta a lado de mi que veo uno castaños mechones.

-Tu tampoco puedes dormir - suspiro haciéndome a un lado para que se acueste, lo hace y se abraza a mi como cuando de niña tenía miedo - es que no entiendo como no pueden si quiera enviarnos un mensaje.

Asiento dandole la razón.

-Supongo que… no podemos culparlos del todo, nosotras también estamos conscientes de que ellos son… - me detengo tratando de pensar en la palabra correcta para no extralimitarme.

-Complicados - termina ella por mí, siento su aliento chocar en mi pecho - si, creo que eso es lo que más me preocupa y me tiene así.

Frunzo el ceño extrañada.

-¿De qué? - pregunto.

-Pues… ellos han tenido una vida sin limites, que si bien puede tener ventajas como el que sepan tanto sobre muchas cosas; que les gusten los deportes, su aire liberal y extrovertido, también hay cosas malas, como el que les guste tomar, fumar, incluso me arriesgo a decir que han probado sustancias ilegales - trago en seco, yo también me había puesto a pensar en eso con anterioridad - la cantidad de mujeres que han pasado por su cama solo Dios lo puede saber, me preocupa que eso les agrade más que lo que pueden llegar a tener con nosotras.

-No ser suficiente - digo yo resumiendo mis pensamientos en eso, siento mis ojos humedecerse un poco - no sé como pudo calar tan hondo esa rubia.

Belle ríe un poco y se aleja para verme de frente.

-Nos han enamorado

De la nada oímos un chillido de unas llantas, me levanto sobresaltada y caminamos rápido a la ventana donde vemos el jeep de estacionado de una manera deplorable, abro los ojos sorprendida con el corazón martilleándome de manera desenfrenada, más cuando unas risas estridentes llegan a mis oídos junto con tres sombras saliendo del auto.

-Al parecer ya llegaron - dijo una voz seria atrás, volteo y Lena está con los brazos cruzados - juro que lo voy a matar.

-Al menos ya llegaron - dijo Belle, la miramos mal y ella rueda los ojos - ya se los dije, ¿qué esperábamos? ¿que de pronto tres sujetos cuya vida desde que tienen memoria han sido sin límites, no creí que tendríamos que verlo tan pronto pero estas son las personas que elegimos hermanas, ellos son los Swan.

Abro los ojos sorprendida por las palabras tan crudas de mi hermana, volteo de nuevo hacia la calle donde siguen los chicos riéndose a voces, puedo ver una botella en las manos de Ruby, se ve solo que le están haciendo al tonto mientras Emma en un intento decepcionante los chita con su indice pegado a su boca.

-¿Qué hacemos? - pregunta Lena - ¿esta va a ser nuestra vida siempre?

De pronto las palabras de Emma me llegan de golpe

"Ya no puedo más Regina".

"Nadie puede ayudarme Regina".

"Aprendimos a confiar en nosotros, supongo que a lo que más le teníamos miedo era a estar solos."

"Solo sé que cuando estoy contigo…pienso con claridad en lo que hago"

"No necesito que nadie me cuide".

"Supongo que las mejores relaciones vienen cuando salen sin tener explicación".

Esas palabras resuenan en mi mente en forma de tambores, muerdo mi labio pensando en todos los escenarios donde Emma ha estado a mi lado. Tal vez si, ella tiene razón y efectivamente es un desastre, pero también me ha demostrado que no es todo lo que vive dentro de ella, hay más en el interior, una leve luz que lucha por subsistir y que de alguna forma fue suficiente para enamorarme.

Suspiro pesadamente.

-Ellos necesitan aprender que existe más de una salida para resolver sus problemas - digo sin voltearlas a ver, con mi mirada fija en esa rubia que tiene una sonrisa estúpida en su cara, que sí, tengo ganas de quitársela de un bofetón, pero también de abrazarla y hacerle entender que lo que hace es una tontería - pero tampoco vamos a ser sus sacos de box, no podemos soportar esto sin enseñarles los límites, ellos nunca han tenido que avisar, o preocuparse de que alguien los esté esperando, por mucho que Gold los ayude, él se resigno a que ellos fueran así, simplemente esperando que no se maten de camino a su casa, pero nosotras no somos así.

Las miro y ellas están asintiendo levemente.

-Queda ya en nosotras si queremos hacerlo o no - dijo Belle - creo yo, no sé con ustedes, pero Ruby ha sido muy insistente en que ella no es lo mejor para mí, no he vivido una mentira, digo, se ha esforzado mucho por no mostrarme esa cara oscura, pero tampoco me ha puesto un cuento de hadas respecto a ella.

Suspira Lena dejando caer sus hombros.

-Puedo golpearlo ¿no? - nos reímos un poco y ella sonríe un poco incorporándose de golpe - bueno, vamos por esos cabezas huecas, van a terminar durmiendo en su jardín.

Asentimos, mientras salen de mi cuarto, yo busco un abrigo y unos tenis rápido. Salgo de mi habitación y mis hermanas también ya están igual, sin darnos otra mirada caminamos para salir de la casa donde el frío de la noche nos azota, me abrocho el abrigo y sigo el sendero hasta donde está el jeep, veo que los hermanos ya están sentados en la banqueta dándonos la espalda.

-Cada quien agarre al suyo - susurra Belle.

-No te burles de mi, las suyas son mujeres de su misma complexión, yo tengo que llevar un hombre enorme - dice Lena irónica, trato de esconder mi sonrisa adelantándome - andando.

Me pongo a lado de Emma quien está viendo hacia el horizonte, está un poco más apartada de sus hermanos lo que nos da un poco de privacidad.

-Hey - susurro cerca de ella, veo que está soltando algunas lágrimas, cosa que me destroza el corazón - Emma.

Voltea con la mención de su nombre, su mirada tan perdida, ojos hinchados, evidentemente había fumado más que un cigarro.

-¿Regina? - pregunta con la voz entrecortada.

Agarro su mano y se aferra fuerte a mi, como si de un bálsamo se tratara.

-Ven Emm, hace frío acá ¿dónde dejaste tu chamarra? - pregunto viendo que solo trae puesta una blusa negra de tirantes, sus jeans ya mojados por haber estado en el pavimento, unas botas cafés… bueno bota ¿dónde está la otra?

Ella se ve extrañada y noto que apenas se dio cuenta de su apariencia. Sus ojos se vuelven más llorosos, recordándome a un niño cuando lo cachan en una travesura y le sale todo mal.

-No sé - susurra esnifando haciendo un sonido gracioso, la miro con ternura y agarro sus mejillas tratando de limpiar sus lágrimas y mugre.

-Vamos a tu casa, debes entrar en calor - su expresión cambia radicalmente, sus ojos se oscurecen y una mueca aparece en su rostro, desconcertándome.

-No quiero - me dice cortante y con la voz más fría que nunca le había oído - lárgate.

Ok, eso dolió, no me voy engañar, pero suspiro lentamente repitiéndome que es la influencia del alcohol.

-Emma, te vas a congelar si te quedas aquí, por favor - insisto un poco más ruda, ella me ve mortal, casi como si quisiera que desapareciera de ahí.

-¿Y a ti que te importa? - wow, en serio está haciendo esto - déjame en paz.

Frunzo el ceño un poco exasperada, nunca he sido la persona más paciente del mundo, pero realmente que esté a las cuatro de la mañana oyendo que la chica más bella que se ha cruzado en mi vida de la nada se porte así es inaudito.

-Emma, estoy fuera de mi casa, con el frío, apenas tapada, podría dejarte aquí tirada y recogerte mañana a una hora prudente en que el entupido alcohol se haya medio bajado de tus venas, pero no lo hago ¿sabes porque? - no sé si es mi voz, mi tono o lo que sea pero su expresión se suaviza un poco con mis palabras - por que me importas

Sus ojos se abren sobre manera impactada por mis palabras.

-Tu…yo…. ¿yo te importo? - una ternura enorme se instala en mi pecho, la miro con una pequeña sonrisa acariciando su mejilla suavemente y poniéndome casi pegada a ella.

-Escúchame bien Señorita Swan - le digo dulce, sus mejillas comienzan a sonrojarse, cosa que me hace sonreír mucho por tener ese efecto en ella - nunca he hecho esto por nadie y no planeo hacerlo con nadie más porque la única que me hace sentir así eres tú.

Sus ojos comienzan a aguarse en un torbellino de emociones.

-Mírame Gina… - susurra con sus voz quebrada, un nudo en mi garganta se comienza a formar - soy una basura, siempre va a ser así.

No sé qué decirle, solo sé que quiero abrazarla y no soltarla nunca más, protegerla como ella lo hace conmigo cuando algo de lo que me obliga a hacer me provoca temor, dándome confianza y motivándome a que puedo hacerlo porque tengo el valor.

Sigo pegada a ella y siento su piel fría contra mi piel.

-Ven, vamos a entrar, necesito que te des un baño y vayas a la cama - le digo lo más dulce que puedo.

Se queda un momento en silencio como si pensara en mis palabras, mira al piso indecisa si hacerme caso, yo solo quiero darle su espacio; me quedo observándola por el tiempo necesario.

-¿Tu vienes conmigo? - pregunta inocente, insegura de que lo vaya a contestar.

-Claro que si cariño, ven - agarro su otra mano y ella la toma sin dudar, se levanta con cuidado y al ver que puede caminar no la dejo de agarrar hasta que estamos frente a su puerta, mis hermanas ya no están, pero me dejaron la puerta abierta, cosa que agradezco mucho.

Entramos a la casa y veo a Zelena arriba con el brazo de Gus alrededor de su cuello como apoyo, sé que está batallando mucho para no caerse y me hubiera gustado ayudarle pero al ver que llegan a salvo a la parte de arriba desapareciendo por el pasillo suspiro tranquila.

Subo con Emma casi en cámara lenta, ella con su mirada clavada en el piso, parece tener una lucha interior. Llegamos a su cuarto que como siempre es un tremendo desastre de ropa y objetos por todos lados.

La dirijo al baño donde la siento delicadamente en el retrete.

-¿Puedes bañarte? - pregunto temerosa, ya que la tengo aquí pienso en la posibilidad de tener que hacerlo yo.

Ella me mira de una manera tan penetrante, sin expresión, solo… sus ojos queriendo traspasarme, son los ojos más hermosos que he visto.

Mira luego hacia la ducha detenidamente.

-Si… puedo - dice aún susurrando.

Asiento y antes de salir le doy un beso en su frente.

-Estaré a fuera, cualquier cosa solo tienes que llamarme.

Asiente lentamente.

Salgo del baño dejando la puerta abierta para poder oír que no tenga ningún percance.

Veo el cuarto y mi instinto de orden surge, así que comienzo a levantar ropa y ponerla en el cesto que me imagino es de ropa sucia, sus zapatos los acomodo junto con algunas cosas que están esparcidas por el piso.

Cuando termino me doy cuenta que ya van veinte minutos y Emma no da señales de salir ya que la ducha sigue sonando, así que extrañada camino al baño donde raro no hay ningún vapor saliendo de ella como usualmente debería.

Así que al entrar me encuentro con la escena más impactante de mi vida.

Mi Emma sentada con su rodillas pegadas en el pecho, su barbilla descansando en ellas se mece adelante y hacia atrás con el agua fría cayendo sobre ella, tiene la mirada perdida en algún lugar del piso.

Me acerco a ella rápidamente cerrando el agua fría y abriendo la caliente de manera apresurada, me quito el abrigo y mis tenis para quedarme solo con un pantalón de algodón y una blusa a juego, me meto con ella sin importante que mi pijama se vaya a mojar, solo me posiciono atrás de ella, abriendo las pierna para que cada una quede a un extremo de ella, agarro su cuerpo y la aprieto contra mi pecho; su cabeza inmediatamente busca un lugar en mi pecho.

-Estoy aquí Emma - no había notado que tengo un nudo en la garganta, pero ver a la persona que ha tratado de iluminar tu vida desde el primer momento que te conocía, destrozada, me quebranta - no te voy a soltar, estoy aquí.

Siento mi cuerpo caliente, ya que el agua entra a una temperatura aceptable.

-Se llamaba Harold - susurra de la nada, la miro extrañada pero sus manos en mi blusa no me permitían moverme mucho - mi tío… él es el culpable de que mi padre haya muerto en la silla eléctrica.

Su confesión me deja tan perpleja que creo que mi corazón se queda sin palpitar, no sé cuanto tiempo me quedo en shock solo que yo me aferro a ella del mismo modo que Emma lo hace. Dejo que me abrace hasta que siento su agarre más débil, volteo a verla y ya no la veo llorar solo con una mirada más suave mientras inhala contra mi pecho.

-Me quedaré todo lo que necesites - le digo en su oído - ¿quieres salir de la ducha?

Se tensa un poco y yo me preocupo por su cambio tan drástico de reacción.

-¿Te iras? - cuando me pregunta eso su mano agarra tan fuerte mi blusa que sus nudillos se vuelven blancos.

Sonrío tierna.

-Claro que no cariño - le vuelvo a decir cerca - estaré contigo.

Se relaja en cuanto oye mis palabras y sonríe.

Es apenas en ese momento que me doy cuenta de la desnudez de mi rubia, abro los ojos un poco y paso saliva con esfuerzo, mi corazón de nuevo se acelera, puedo ver su blanca piel de sus piernas, la suavidad de ésta, cuando me mira deja ver un poco de su torso, sus pechos un poco más pequeños que los míos, sus pezones rosados, toda ella parece tan… delicada. ¿Cómo es que se ve tan ruda con ropa? Fuera de ella solo quiero…

Sacudo la cabeza quitándome esos pensamientos, no es momento. La alzo para ponernos de pie y la guío a su cuarto donde la siento en la cama, agarro la pijama que seleccioné para ella y comienzo a ponerla de una manera lenta para no espantarla de nuevo, su ojos no dejan de seguirme y estudiarme, poniéndome nerviosa.

-Mi padre me motivó - dice de pronto, la miro esperando que prosiga, tiene una muy pequeño gesto de intento de sonrisa en su rostro, su mirada sigue sin apartarse de la mía - Era fotógrafo, de paisajes en su mayoría… por eso me encanta hacerlo, siento que es lo único que me une a él.

Es imposible que quepa tanta ternura en una persona, una que no se da cuenta de la belleza que hay dentro de ella. Me acerco a ella y le doy un pequeño beso en sus labios.

-Ese es un lindo gesto, así siempre vivirá en tus fotos - ella sonríe un poco y asiente levemente - vamos… necesitamos dormir.

Ella asiente. dejándose caer de espaldas, sonrío divertida, seguramente si que sería capaz de quedarse dormida así, pero no conmigo a su cargo.

La muevo un poco.

-Vamos Emma, acuéstate bien, metete en las sabanas - ella gruñe con los ojos cerrados pero obedece arrastrándose bajo las cobijas y poniendo su cabeza en l almohada dejándose caer boca abajo - eso.

Abre los ojos y me mira seria, me le quedo viendo esperando.

-¿Te quedas? - pregunta con us voz ya un poco cansada.

Asiento yendo a sus cajones y sacando una playera holgada para quitarme la mojada que tengo encima, así que solo quedo con una playera no más ya que mi ropa interior también está húmeda. Me sonrojo un poco por la idea de dormir así con Emma pero cuando vuelvo a la cama la veo más que dormida. Sonrío tierna y me meto junto a ella.

No sé cuanto tiempo me le quedo viendo acariciando sus suaves cabellos solo sé que en algún momento ella se pone encima de mi con su cabeza en mi pecho, continuo acariciándola con su frase golpeando mi mente.

"Él es el culpable de que mi padre haya muerto en la silla eléctrica"

-¿Qué rayos pasó en tu niñez? - susurro al aire.

Con esa pregunta me quedó dormida, con una sensación cautivante en mi interior.

Abro los ojos con la luz del sol molestando, trato de pararme para ir a cerrar las cortinas pero un peso me lo impide, volteo y sonrío enorme cuando aun encima de mi se encuentra Emma, abrazándome y su mano aferrada a mi playera. Definitivamente atrapada.

Me quedo en esa posición observándola fascinada, su cabello rubio cayendo en cascada por mi cuerpo y cama, sus pestañas largas y negras, su nariz respingada y pequeña, esos labios rosas que me siguen llamando, que aunque ahora estén babeando sobre mí solo hace que se vea más inocente.

El sonido de un celular me corta de mi pequeña burbuja, miro extrañada a todos lados por donde puede estar el sonido y me doy cuenta que viene del baño, ruedo los ojos dejando que suene y preocupada de que pueda despertar a mi rubia.

Cuando termina suspiro aliviada pero vuelve a sonar, frunzo el ceño molesta, si sigue así seguro que si la despierta; así que de mala gana me quito suavemente a Emma de encima dejándola con una almohada, ella gruñe protestando en sueños cosa que me hace sonreír. Camino descalza hasta entrar al baño y busco el infernal ruido en su tercera llamada, veo los pantalones tirados en el piso y los recojo buscando en las bolsas el endemoniado objeto.

Lo encuentro y veo en la pantalla un "Ingrid" en él frunzo del ceño sintiendo una extraña sensación.

-¿Bueno? - contesto.

-¿Quién habla? este es el teléfono de Emma - dice un voz extrañamente femenina, desde ahí noto que se trata de una mujer bella.

-No está disponible en estos momentos - digo cortante.

-Eso es una sorpresa ya que llevo esperándola toda la mañana, dijo que vendría a verme - dice de manera inocente pero entiendo perfecto lo que busca - es raro porque siendo su jefa nunca falla en lo que le pido.

Aprieto el celular en mi mano y de pronto todo se vuelve rojo.

-Bueno, creo que la mantuve muy ocupada en la noche - digo descarada y con una sonrisa cruel - espero eso no le traiga problemas con su trabajo

"Su trabajo" lo digo un poco más alto resaltando su lugar en la vida de MI rubia.

-No claro que no, Emma siempre se destaca por sus habilidades laborales Y personales - aprieto los dientes con fuerza - solo dígale que la esperaré con ansias, estoy segura que no me dejará plantada.

Cierro los ojos tratando de calmarme.

-Claro, espero siga con energía para poder asistir a su oficina - digo mordaz.

-Emma nunca se queda sin energía, créame, lo sé - me deja tan descolocada ese comentario. Emma no se atrevería, abro los ojos sorprendida, creo que esa tal Ingrid se da cuenta porque continua hablando aprovechando mi silencio - Disculpa mi falta de educación ¿Cuál es su nombre?

-Soy Regina Mills, la novia de Emma - digo como última carta, esa desgraciada va a aprender sí o sí que se le acabo el juego con mi mujer.

-Oh, una novia, que ternura - dice cínica, cosa que me encolerice más - no te engañes Señorita Mills, ambas sabemos que Emma no está hecha para relaciones serias, espero lo tengas presente.

-Eso a usted no le importa, manténgase en su ligar como jefa y yo me preocupare por la vida personal de mi novia.

-Claro, solo planeo prevenirte, sobre todo hoy, se lo aseguro, Emma no faltara hoy a mi - antes de que pueda contestarle ella continua - que tenga buen día Señorita Mills.

Cuelga sin que pueda decir nada más.

Veo el teléfono molesta y salgo del baño, Emma sigue dormida en su cama y yo no puedo por ahora con todo lo que siento, así que salgo bajando hacía la cocina, preparar algo de desayunar seguro me ayudará a pensar en otra cosa.

Emma no sería capaz de engañarme, ella…. no.

Sacudo la cabeza dejando ir esos pensamientos que solo provocan que mi pecho duela demasiado y mis ojos se humedezcan con un poco.

Abro todo buscando lo que necesito para hacer unos wafles, al ver la maquina creo que es lo más simple de hacer.

Estoy en ellos cuando una presencia se une a mí, miro asustada pero solo se trata de August, lo miro confundida de que no esté con mi hermana.

-Hola Regina, buenos días - dice algo apenado rascándose la nuca, se sienta al otro lado de la barra en una silla observándome - tu hermana está arriba durmiendo, no quise despertarla.

Asiento.

-Seguro que quieres un vaso de agua y una aspirina - digo un poco divertida tratando de opacar mi turbación.

El niega con la cabeza y lo miro perpleja.

-Lena me dejo eso en la mesa de noche, así que por ahora estoy bien.

-Está bien - digo un poco incomoda - Zel nunca fue muy buena despertándose, siempre fue la más dormilona de las tres.

El ríe un poco.

-Si, me he dado cuenta - lo miro y el tiene su cabeza recargada en su mano y con la otra juega con sus dedos en la mesa - me ha costado también un par de insultos el despertarla.

Río junto con él.

-Las mañanas no son lo suyo - me encojo de hombros siguiendo haciendo la mezcla.

Las palabras de esa Ingrid regresan y me pongo de espaldas para esconder mi molestia.

-Emma se va a sentir muy mal cuando despierte - lo miro turbada por sus palabras, el me ve taladrándome con esos ojos avellana, son tan parecidos a los de mi rubia y tan diferentes, es como ver el mismo tipo de pasado en ellos, uno misterioso, negro, siempre analizando a las personas - ella lo negará siempre pero siempre es la de emociones más débiles, cuando se de cuenta de que estuviste ahí anoche se va a culpar, y regresará a sus pensamientos que es una basura.

Me acerco a la barra digiriendo sus palabras.

-¿Basura?

"Soy una basura, siempre va a ser así".

El recuerdo sus palabras me llega como avalancha a mi pecho.

-Si, ella… siempre se ha catalogado así, seguro te dirá en sus momentos las razones, solo, si te vas quedar, antes de juzgarla o regañarla, escúchala - wow, hasta parece que es como si supiera exacto lo que acaba de pasar, él sonríe un poco - eres una buena mujer para ella, pero tampoco nos engañemos, Emma al igual que Ruby y yo somos demasiado complejos, no importa que tan maduras sean ustedes, hay cosas que seguro se escaparan de sus manos y su entendimiento.

-Nunca los hemos juzgado - le digo seria.

-¿Dudas? - preguntad de pronto desequilibrándome, ni siquiera estábamos hablando de eso. Desvío la mirada sin saber cómo contestar eso, claro que dudo, todo esto es nuevo para mi, y con esto ni siquiera sé si ahora ella me ha sido fiel.

-No sé que tan fiel sea Emma - digo débil y enojada por dejarme mostrar así ante alguien que apenas conozco, pero que por alguna razón me hacer sentir bien.

-No, Emma nunca ha sido fiel ante nadie… - sus palabras me dejan sin aliento, son como un golpe a mi estomago, él se levanta de su silla y se pone frente a mi, me quita el bol con la masa que estaba mezclando y lo pone en la barra para acercarse más a mi, su mirada me deja completamente desarmada - lo repetiré de nuevo Regina, Emma nunca ha sido fiel a ninguna de sus relaciones, con ninguna mujer que ha tenido, ni siquiera con las que decía sentirse enamorada.

Mis ojos comienzan a humedecerse y un dolor enorme alojándose y crecimiento en mí.

-¿Qué puedo esperar entonces? - digo con voz rota - ¿porqué está jugando conmigo?

-Yo nunca dije que esté jugando contigo Regina - me dice aún serio - tu, eres diferente, es la primera vez que Emma está así, volvió a reconstruir su cuarto oscuro, le pidió a nuestro padre el dinero antes de llegar pero nos dijo que no lo haría hasta sentirse estable, y desde hace unas semanas lo empezó a hacer, lo hace poco a poco aun, porque tiene miedo de que te vayas y le quites lo que ha estado esperando. No sé si deba decirte esto pero para Emma la fotografía es su más grande tesoro, su inspiración y modo de vida.

"Mi padre me motivó…Era fotógrafo"

"Desde que llegaste a su vida y comenzaron lo que sea que tengan, volvió… esa es nuestra señal como familia del estado en el que se encuentra y nunca la habíamos visto tan emocionada, ha sacado todo su equipo de iluminación y tripies casi todos los días para seguir con su pasión - sonrío imaginándola con esa enorme sonrisa y su cámara captando e mejor ángulo, sus ojos iluminados - y tu has logrado eso Regina, lo que trato de decir es que Emma no es la persona más fiel, pero sé que preferiría morir antes que hacer algo para que te vayas, porque a partir de que llegaste ella volvió a la vida".

August de pronto sonríe como si recordara algo.

"Siempre hablo de que un día llegaría su musa, desde pequeña, que un día encontraría ese alguien que se convertirá en el núcleo de sus fotos y paisajes - me mira de pronto y pone mi cabello atrás de mi oído en una suave caricia, no me hace sentir incomoda al contrario lo siento como un gesto de agradecimiento - ayer en la noche le gritó a todo mundo que la encontró y que su nombre es Regina Mills, Emma nunca ni en sus peores estados jugaría con algo así - su voz cambia a una divertida - supongo que es la única parte de ella seria".

"Solo te pido que antes de que reacciones, la dejes hablar - de la nada se acerca a darme un beso en la frente - nunca sabrás cuanto te debemos por lo que haces por ella".

Desvío la mirada cuando se aleja un poco.

-No es que haga nada realmente - dijo sin mirarlo.

-Ustedes las Mills no tienen idea de todo lo que han hecho por nosotros, pero ya lo irán sabiendo - dice ya con su sonrisa característica divertida - y por cierto ahora dime ¿qué intenciones tienes con mi hermanita?

Su tono burlón hace que ambos comencemos a reírnos.

-Mejor tu dime cuáles son las tuyas con la mía - le digo ladina y victoriosa al ver su cara de susto - solo espero que sepas que te quedarás sin tu amigo si la dañas .

El asiento rascándose nervioso la nuca.

-Lo sé, yo mismo te daré la daga si lo hago.

Asiento contenta con su respuesta.

Tomo de nuevo el bol comenzando el desayuno.

-Si quieres waffles solo saca tu plato para que los ponga ahí y tu jalea o lo que sea que le pongas - el me ve con ojos brillosos.

-¡Si! ¡tengo la mejor cuñada del mundo! - dice alzando los brazos teatralmente, cosa que me hace reír de nuevo.

Niego con la cabeza divertida cuando una nueva presencia aparece, se trata de mi hermosa rubia quien está con su cabeza gacha y mirada al piso. En serio es vergonzoso como me desarma con sus gestos, es tan linda.

Me acerco a ella y mi rubia no se atreve a alzar la vista, no quiero presionarla así que la dejo un poco, aunque tengo unas enormes ganas de besarla después de todo lo que me ha dicho su hermano.

-Gina yo… - ok muy tarde, le robo una apasionado beso que ella no duda en responder agarrando mi cintura mientras yo me aferro a su cuello, cuando nos separamos ella me mira extrañada.

-No digas nada, solo por favor, tenemos que poner reglas respecto a tus salidas con tus hermanos - le digo pegada a ella.

Emma sonríe asintiendo.

-Bueno bueno, quítate, ella me iba a hacer waffles - interrumpe Gus agarrándome y llevándome lejos con una risa mía y un ¡ey! en protesta de mi mujer - no la acapares, todo merecemos atención.

-No sabes en lo que te has metido Regina, no te dejará salir nunca de la cocina, yo sé lo que te digo - dice Emma sentándose a lado de su hermano - huye antes de que te convierta en su chef personal.

-¡HUYE REGINA, YO LO DETENGO - ese grito nos hace voltear y un tornado con mechas pelirrojas entra corriendo mientras Gus se para y agarra al aire a su hermana en un pelea - EMMA AGARRA A REGINA, NO PODRÉ CONTENERLO MUCHO TIEMPO.

No sé como pero de pronto me veo cargada como princesa ante una Emma que comienza a correr conmigo en brazos.

-No dejaré que seas su esclava cocinera.

-¡Nadie me detendrá de tener mis waffles! - dice Gus con su voz gruesa de monstruo, yo no puedo dejar de reírme mientras Emma corre conmigo hacia la sala con Ruby aun encima de su hermano dándose de palmadas, parece un mono encima de un enorme oso - !HAAAAAMBRE!

-¡no! no lo permitiré - grita Emma yo miro y Gus está a punto de alcanzarnos.

-¡Emma ya viene! - grito siguiéndoles al juego.

-¡NOOO REEGIIIII! - otro grito sale y Lena aparece poniéndose también encima de Gus, definitivamente es muy fuerte porque tiene a las dos encima de él y aún sigue en pie caminando hacía nosotras.

-Nada lo va a detener - me dice Emma mirándome seria en su papel de héroe, yo la miro divertida - necesitamos refuerzos.

-Yo cuidaré a Regina Emma - dice Belle apareciendo delante de nosotras, toca el hombro de mi rubia igual de seria - tu ve, yo me encargo de mantenerla a salvo.

-Solo en ti confiaría - le dice mi mujer bajándome de sus brazos y dándome un beso - volveré amor mío.

-Mas te vale - le digo graciosa.

Ella voltea y corre tacleando a su hermano, solo así derribándolo.

-!noooooo! no me vencerán - dice Gus en el piso siendo atacado a cosquillas por tres mujeres, él también les hace a ellas llenando la sala de risas - ok jajajaja, ok yaaa… jajajajaja… morí, morí.

Quedan los cuatro exhaustos en el piso, nunca había visto a mi hermana comportándose así y solo ahora me doy cuenta que realmente queda con ella eso, reírse a carcajadas y jugar; siempre encerrada en su papel de abogada nunca se da tiempo de relajarse, tal vez, en serio somos el equilibrio perfecto entre Swan/Mills.

-Bueno chicos, será lo que quieran pero alguien tiene que hacer el desayuno - digo parándome a lado de ellos que siguen en el piso agitados.

-Ven Regina relájate un poco Belle y yo pedimos la comida - dice Ruby dando palmadas en el espacio de la alfombra que faltaba -échate y relájate, llegará en cualquier momento.

Sonrío y me acuesto con mi rubia que ya me está esperando con los brazos abiertos.

-Si que son un terremoto tus hermanos y tú - digo divertida dandole un pequeño beso.

-Bueno, Zelena no se queda atrás eh - dice un poco alto para que escuche mi hermana.

-Bueno, iban a esclavizar a mi pequeña pelinegra, como hermana mayor es mi deber defenderla aunque pierda un poco la clase - dice mi hermana encima de su oso - ¿te maltratamos mucho?

-No, claro que no, solo tuve a tres mujeres encima lo que implica seis más manos, lo que significa que son treinta uñas en mi piel - se ríe al final causando la risa de todos, Zel le da un pequeño beso que me hace sonreír al verla feliz con alguien.

-Esto no hubiera pasado si Ruby no entra a la cocina declarando guerra - dice Gus una vez que se separa de mi hermana - esa te va a costar bicho.

-Los vi aburridos, todavía de que llego a hacerles feliz la mañana - dice dramática con Belle a su lado abrazándola de la cintura - no vuelvo a hacer nada por ustedes.

Nos paramos hasta que llega el desayuno que consta de seis ordenes de waffles, tres litros de jugo de naranja, otro litro de chocolate caliente y un paquete de donas de krispy cream.

-Eso es una montaña de azúcar - dice Belle mirando todo.

-Y aún falta la jalea, cajeta, mantequilla y mucha mucha mieeeel - dice Emma dejando todo lo que dijo en la mesa - Este es un desayuno estilo Swan.

Ruedo los ojos.

-No sé como le hacen para mantener sus cuerpos - digo mirándolos devorar sus waffles y pelearse por las cosas, son en verdad como niños pequeños.

Mientras que mis hermanas y yo con un poco más de recato comemos los nuestros.

-Olvi..dde da cadmela - dice Ruby con la boca llena y llevándose un zape de mi castaña hermana - lo siento.

-Yo la traigo - dice Zelena levantándose - ¿que tienen con esa bebida?

Si, esa es una pregunta interesante, siempre que desayuno con Emma pide exactamente lo mismo.

-Bueno, la esposa de Gold antes de fallecer todas las noches nos hacía sentarnos en el sillón con ella para que nos leyera un cuento - comenzó este Gus.

-Siempre con unas galletas con chispas de chocolate preparadas por ella - continua Ruby.

-Y una taza de chocolate caliente con canela, decía que ese era el secreto para darle más amor - termina Emma.

Los tres siguen desayunando sin percatarse que tres pares de ojos los ven con infinita ternura

Terminamos de desayunar y Emma y yo vamos a su cuarto para cambiarnos un poco, o al menos yo este con algo más que una playera larga que me llega hasta las rodillas.

Cuando estoy haciendo su cama mientras Emma se cambia en su armario creo que es el momento de hablar.

-Te habló tu jefa en la mañana - comienzo a decir sin verla, solo enfocándome en su cama - no dejaba de sonar tu celular, no quería que te despertara así que lo contesté.

Se hace un silencio sepulcral en el cuarto que me deja algo inquieta.

-¿Que te dijo? - pregunta temerosa, lo que me dice que si tiene algo de lo que sentirse culpable.

-Que te esperaba para su cita - digo como si fuera lo más normal del mundo, me incorporo una vez que la cama está perfecta para mirarla, ella ya está lista con una blusa de tirantes negra y sus pantalones ajustados.

-Ella no…

-Solo dime que no tengo que preocuparme Emma - le digo interrumpiéndola dejando salir mis inseguridades un poco - por favor, solo dime que puedo confiar en ti.

Ella desvía la mirada.

-Nunca te he engañado desde que empezamos esto - cuando dice eso cierro los ojos con dolor al reconocer que entonces aunque ya me conocía había pasado algo.

-¿Fue con ella? - pregunto simplemente.

-Si, el día que Gus estuvo en el hospital.

Asiento sin verla, ahora su actitud ese día tiene sentido.

-No quiero que la veas Emma - si, suena mal, pero es en serio, no puedo - sé que es tu jefa pero por favor entiéndeme, hoy no vayas.

-Si no voy va a tener el pretexto perfecto para correrme - me dice un poco afectada - puedes confiar en mi Gina.

Cierro los ojos calmando mis latidos y mi respiración, sé que debo pero me cuesta tanto trabajo. Siento como sus manos se vana mis mejillas y sus labios besan mi nariz en un tierno gesto.

-De acuerdo, solo te voy a advertir varias cosas antes que nada - le digo separándome de ella, le digo con mi mirada que se siente y ella obedece mirándome intenso como siempre lo hace - no te digo que no salgas de fiesta Emma solo te voy a pedir que me envíes un mensaje y que amor a la vida no conduzcas en ese estado.

-Técnicamente manejó Gus - dice pero yo la miro mal y ella se calla sumisa agachando la mirada - entiendo, prosigue.

Suspiro para calmarme, la miro con todo el amor que siento por ella sentándome a lado de ella y recargando mi cabeza en su hombro a la vez que entrelazo nuestras manos.

-Solo creo que si yo voy a confiar en ti, tu puedes confiar en mi, no necesito que me digas todo, solo que me avises cuando salgas a una de tus cosas o que estás bien, no creo pedir mucho - me da un beso en mi cabeza dándome a entender que está de acuerdo - y por favor sé consciente de lo que haces.

Me separo para mirarla y ella me sonríe y asiente.

-Es un trato entonces, y perdóname, fue inmaduro de mi parte desaparecer así, no volverá a pasar - me besa mi frente - ahora debo ir a ver a mi jefa.

Me tenso un poco.

-No me agrada pero está bien, es tu trabajo - digo enfurruñada.

-¿Vamos al cine cuando regrese? - pregunta emocionada - anda.

-Vale - digo dejándome llevar por su entusiasmo - estaré trabajando en algunas cosas en mi casa.

Ella me da un último beso para luego salir apresurada, la miro confundida.

-Mientras más rápido me vaya, más rápido regreso a ti.

Sonrío conmovida y le hago un gesto con mi mano para que se vaya, me lanza un último beso saliendo apresurada.

Suspiro dejándome caer de espaldas a la cama.

-Me vas a volver loca Emma Swan - termino con una sonrisa boba enmarcada en mi cara.

Emma POV.

Estoy conduciendo a la empresa, cuando entro me doy cuenta que no hay nadie y es obvio, los sábados no viene nadie a trabajar.

Subo hasta mi piso y se ve raro ver a tan pocas personas trabajando, los lugares de mis amigos están vacíos, seguramente recuperándose de su cruda, por suerte mis hermanos y yo ya estamos más que entrenados para estas cosas.

Cuando estoy frente a la puerta de mi jefa suspiro antes de tocar, oigo un "adelante" que me eriza la piel.

Entro y me encuentro con una imagen que bien podía ser de revista playboy. M i jefa sentada en el escritorio frente a mi con su pierna cruzada dejando ver sus torneadas piernas gracias a que su falda se ha subido, un traje gris que le queda como guante, su camisa blanca casi transparente dejando ver un escote con una leve exposición de su brassier de encaje.

Trago saliva tratando de enfocarme.

-Emma que gusto verte, te estaba esperando - me acerco un poco, pero manteniendo la compostura - ¿ahora eres tímida? ¿o es por tu novia?

Abro los ojos sorprendida, Regina no me dijo que le había dicho eso.

-Si bueno, las cosas han cambiado un poco desde la última vez - trato de sonar segura pero es que miren esos labios pintados con perfecto cuidado.

-No puedo creer eso Emma, créelo o no te conozco - la miro extrañada, ella me ve divertida, tomando a lado suyo un folder - llámalo como quieras pero yo no permito que nadie entre a mi empresa sin antes investigarlo.

Mi corazón deja de latir por un segundo.

-Mi expediente - digo sin aire.

Ella sonríe todavía más.

-Has tenido una vida interesante - dice pasando las hojas como si fueran muy interesante - desde que te vi en la foto me interesaste y esa noche, realmente cumpliste con mis expectativas.

La miro queriendo que se pudra en lo más profundo del infierno, mis puños comienzan a ponerse blancos, mis uñas enterrándose en mis palmas.

-No tienes ningún derecho.

-Oh pero ya lo tengo, no querrás que tu noviecita se entere de todo esto ¿cierto? hay cosas muy fuertes - dice dejando el folder donde estaba.

Eso fue lo último antes de acercarme violentamente a ella dejando salir el más puro instinto animal, la agarro del cuello y la levanto hasta estamparla con la primera pared que encuentro, ella me mira asustada pero eso a mi me importa un comino.

-No tienes idea de a quien estás tratando de extorsionar Ingrid - le digo amenazante - no eres la primera perra que se cruza en mi camino…. leíste mi expediente ¿no? entonces eres consciente de que en su momento ni siquiera me importo mi hermana, ¿porqué me importaría a mi mandar a la hospital a alguien como tú? o mejor… hacer lo que se le hace a un animal con rabia.

Ella me ve todavía más asustada con mis dedos aún en su garganta sin dejarla respirar, sus uñas se clavan en mi mano pero ni siquiera siento el dolor, me acerco a ella mirándola retorcerse, disfrutando de ver como si sangre se va yendo, su piel blanca volviéndose azul. No es hasta que ya está en sus últimas que la suelto, cae al piso como roca tosiendo desesperada por recuperar el aliento, me agacho un poco y ella retrocede aterrorizada.

-Aléjate, no te acerques - dice paralizada.

Sonrío cínica.

-¿Dónde quedó tu valor? nadie juega con los Swan, aprende esto, ¿querías saber lo que había en mi expediente? - pregunto para luego golpear la pared a lado de ella oyendo como algo truena por ello, pero ni siquiera hago un gesto de dolor, ella ve mi mano sangrante con horror - esto hay, ahora te diré lo que pasará, tu seguirás siendo una buena jefa, y yo una buena empleada ¿comprendes?

Asiente temblorosa.

Satisfecha me incorporo para salir.

-¿Que eres? - pregunta una vez que ya estoy a punto de irme.

Me quedo rígida en mi lugar buscando una respuesta.

-Tu me buscaste Ingrid, quería encontrar algo y lo hiciste, ahora sabes cuál es mi verdadero rostro.

Salgo de la oficina sin decir otra cosa, rezando porque mi mujer, nunca sepa de esta verdad

Hola chicos!

Esta vez me tardé menos xD estaba muy muy inspirada y me estaba muriendo de risa mientras lo escribía.

Este capítulo es crucial para la historia, se ven ya varias cosas aquí, desde que las hermanas Mills se dan cuenta realmente que no es fácil y color de rosa estar con sus parejas, darse cuenta que están con personas muy conflictivas y si en serio quieren meterse en eso o no. Una escena entre hermanos donde se va afianzando la amistad también entre ellos, Gus será como un hermano mayor para todas xD el único hombre entre tantas mujeres, pero Zelena la única que verá esa parte débil en él. Y bueno finalmente una Emma salvaje que disfruta de la violencia, esto se va a ver un poco más con el tema de Lily, ya verán porqué xD

Ahora a responderles xD porque me encanta, me hacen el día y al final del día son suuuuuuper encantadores y los amo.

sjl82.- Hola! Si, les dije que no abandonaría y no lo haré xD me voy enganchando o también en la trama, ya quiero saber cómo acaba jajajaja xD. Que bueno que te agradó, a veces creo que soy muy repetitiva con las parejas y sus momentos pero trato de darles esencia a cada uno con sus personalidades y todo. Emma es todo un caso, al igual que los demás Swan, vana ir descubriendo sus máscaras y diferentes gustos que van a ir arraigando y superando con ayuda de sus mujeres. Espero con ansias saber tu opinión acerca de este capítulo, qué te gustaría leer, o si esperas que pase algo. Me encanta leerte. Un abrazo!

Jessica Nolasco.- Hola! awww y yo amo que me escribas, en serio, me haces reír y todo jajaja. Lo hubieras hecho así me apuro más xD a veces es bueno sentir presión, o más bien, que a tus lectores les interesa que publiques, motiva muchísimo. Pues hay otro momento familiar xD en lo personas disfrute mucho escribir como se divertían es como ese soplo de aire entre conflictos, para no volverlo todo drama drama drama, pero así como todo darle seriedad en la parte donde Regina le marca pautas a Emma, darle a entender que una relación también abarca responsabilidades n.n. El lemmon de Emma y Regina ya está muy cerca, ya lo siento jajajaja, y los he hecho esperar mucho pero ya viene lo juro. Llily solo vendrá a desenmascarar todo, eso puede salir bien y mal, depende de mi estado de ánimo cuando pase jajaja. Ya vendré por acá más pronto. Por cierto soy de la CDMX también vecinita xD. Un abrazo!ç

kykyo-chan.- Hola! que bueno que te gusto, me encanta que sean cortos porque te tomas el tiempo de hacerlo y de igual forma motiva mucho a seguir y seguir y seguir. Un abrazo!

Vainilla47.- Hola! ya seeeee, no tienes idea! por eso me tarde horrores en actualizar, no sabía qué hacer, me bloquee, me entorpecí, de verdad abría el documento y lo cerraba porque no sabía ni qué onda xD pero que bueno que aguantaste bara tantito jajaja, es la única pareja hetero, dame chance algunos capítulos (no tantos) de ellos jaja. Se acercó el drama, pero para mal, porque Emma no solo un sol romántico, tiene mil caras y esta creo que es una de las más complejas, poco a poco la iremos descubriendo. Vuelve a estudiar, yo me voy a terminar mi semestre en la uni jajajaja y a darme tiempo para seguir escribiendo jaja. Graaacias por leerme, darme esos minutitos de tu tiempo que yo sé lo valioso que es y por eso lo valoro más. espero muy muy ansiosa tu comentario, opinión, grito de alegría lágrimas o puño de ira en mi cara digital jajaja, todo se vale. Un abrazo!

Wajibruja.- Hola! solo te esperaba a ti jajaja, casi lloro de no verte en este cap, pensé que te había desilusionado algo, pero me parece motivador que no te haya desagradado la parte hetero entre Zel y gus, es necesaria jeje, esa parejita también me gusta por muy poca experiencia que yo tenga en ese tema xD. Se ven más las personalidades de los hermanos, descubriéndose poco a poco, tanto las hermanas Mills su parte divertida y liberada como la oscura de los Swan, estos tienen demasiadas cartas que aún tienen arriba, es obvio que tengan miedo de enseñárselas a sus chicas, son muy fuertes algunas, la de Emma por ejemplo mientras escribía admitiré que me sorprendí de lo que había escrito, pero luego me dije que en muy real, toda esa ira y odio dentro de nuestra rubia, ya sabemos la parte del papá, ya sabremos más sobre su tío, sentí un poco de lastima por Ingrid, pero luego se me quitó jaja. Que bueno que disfrutes esta lectura, que te parezca de tu agrado y me des esos minutos para escribirme tu opinión, en verdad es muy muy muy gratificante, me ilusiona mucho leerte n.n. Un abrazo!

A mis lectores, los amo con todo mi corazón, esto es por ustedes, no dormir a veces, voltear mi silla para que mi jefa no vea lo que hago jajajaja y ahorita ignorar a mi equipo para escribirles a ustedes jajajaja. Me encantan, me motivan, me todo xD.

Los leo el próximo capítulo

Cuídense