Woo, bien, aquí estamos con la nueva actualización. Que mal, en el anterior capitulo no recibí reviews, ah bueno, prueba de que debo esforzarme más para traerles capítulos que les gusten más. Bien, la cuenta regresiva llegó al final, por lo que ya saben lo que pasara; Como saben se ha estado desarrollando cierto cariño entre dos personajes, y en esta ocasión ocurrirán algunos eventos que no tenía planeados en un principio, pero bueno, es lo que hay. Si les gusta o no ustedes decidirán al final el futuro de esto. Díganme ¿A qué personajes les gustaría verlos interactuar entre sí para mejorar su amistad? Entre más tiempo tarden menos tendrán para decidir, bueno, será mejor que me deje de introducciones y comencemos con el capítulo.

Capítulo 21: No se niega el sentimiento, la partida de un guerrero.

Fuera de Monster High, todo el grupo de amigas se encontraba hablando preocupadas; Habían pasado casi diez minutos desde que Clawdeen, Cristian y Selena entraron a la oficina de la directora junto a Jade y el jefe de los caballeros pero para ellas había pasado una eternidad. La primera en salir de la escuela fue Selena, las demás no tardaron en correr para bombardearla con preguntas.

-¿Que paso?-preguntó Frankie.

-¿Que les dijeron?-cuestionó Clawdeen.

-¿Que pasara con ustedes?-interrogó Draculaura.

Y las preguntas hubieran seguido llegando de no ser porque la portadora las interrumpió.

-¡Una a la vez por favor!-grito Selena callando a las monstruitas, hasta ellas sabían que exageraban con las preguntas.-A ver, no dijeron nada que no sepamos ya; De hecho tuvimos que explicarle a la directora sobre lo del portador oscuro y eso. Pero sobre lo que pasara no me dijeron nada. Me ordenaron salir para que hablaran en privado.-después de decir aquello salieron, Jade, el jefe de los caballeros tortuga y Cristian al lado de la directora de Monster High.

Ghoulia veía molesta a la jinete, quien al notar la mirada de la zombi, simplemente le sonrió con superioridad, esto no hizo más que enojar más a la peli azul. Clawdeen veía como el hombre que pudo haber sido su líder le miraba con furia pero de ahí no hacía más. Y por último Cristian veía al grupo con una cara que pedía perdón, pero de inmediato la cambio por un rostro sonriente.

-Buenas noticias.-anuncio la directora.-en vista de la ayuda presentada por el alumno Cristian y las señoritas Clawdeen y Selena; La señorita Jade ha permitido que el portador oscuro se quede a vivir aquí y ha decidido olvidar su arresto. Además, Clawdeen Wolf, por su valentía y honor al luchar, a partir de hoy será una miembro honoraria de los caballeros tortuga, y lo mejor de todo es que no tendrá que irse de Monster High. Por último, Señorita Selena, desde este momento usted ha sido nombrada la guardiana de Monster High, no podría estar más orgullosa de usted.-informó la directora con alegría. Por supuesto que el efecto que causo en las dos chicas fue diferente. Por un lado, la portadora quedó en shock por tal título y responsabilidad que le fue dada. Y la chica lobo, bueno, pues ella hubiera quedado igual de no ser porque una pequeña vampiresa inicio el festejo, pues su mejor amiga seguiría a su lado. Mientras el festejo se daba, el portador oscuro, quien ya no era un secreto su identidad, se acercó a su compañera Selena, le tomo del hombro y le sonrió aprobatoriamente al ver a alguien que podría hacer un mejor trabajo del que él hubiera hecho como guardián.

Ahora era turno de dirigirse hacia Ghoulia, le debía un muy buen tiempo de calidad, pues recordaba cómo no habían podido hablar mucho. Desde el primer día que cruzaron caminos y solo le pidió examinar su lenguaje, cuando por alguna razón estuvo en su granja y tuvo que salir a detener a un interruptor, cuando estaban en casa juntos y las monstruitas llegaron a ayudar, esa ocasión en la que quedo acorralado entre ella y un casillero y lo salvaron sus mismos enemigos o esa vez que Selena hizo su aparición más "oportuna" para ambos. Rayos, sin duda la zombi se merecía algo mejor que eso, pensó Cristian, pero cuando iba a llegar se encontró de frente con Jade. La jinete miraba al portador seria, esperaba que le dijera algo así como que no confiaba en el aun, pero ella sonrió y le tendió la mano.

-Bien hecho chico.-le felicito sin dejar de sonreír mientras Cristian tomaba su mano y correspondía al saludo.

-Muchas gracias, me alegra que ahora ya no sea considerado una amenaza.-respondió el portador feliz de que su suposición estuviera incorrecta.

Pero lo que vino después no se lo pudo esperar de ninguna manera, la chica se acercó al oído del portador para decirle algo.

-Pero te estaré vigilando pequeño, no te dejare ir tan fácilmente.-hablo Jade seductoramente. Mientras se le acerco le dio vuelta a ambos para que la peli verde quedara en donde el portador, es decir, frente a Ghoulia. Esto lo hizo obviamente con el fin de mirarla y sonreírle burlonamente mientras tenia cerca al portador oscuro, Esto no hizo más que enfadar a la zombi. Después de oír lo que le dijo y haber estado tan cerca de ella, se separó apresuradamente.

-O...Ok, claro...-fue lo único que pudo decir antes de separarse con la cara totalmente roja.

Tras irse por fin de Monster High aquellos visitantes, se preguntaban que había sido todo eso, tantas cosas que pasaron ese día solo dejo a todos de acuerdo en algo; No querían que eso se volviera a repetir pronto. Después de aquel suceso con la guerrera, Cristian no tuvo cara para decirle a Ghoulia algo, creía que fue su culpa sin saber lo que esa mujer había hecho, esto causo que la zombi pensara que la cabeza del chico se había quedado en aquel momento, pero porque le había agradado.

Tras un rato de caminata pensativa, Ghoulia se encontró con su amiga Cleo, era obvio que la princesa egipcia sabía por lo que pasaba su amiga, así que decidió conversar con ella.

-Tenemos que hablar.-fue todo lo que dijo antes de llevarla a un lugar donde pudieran conversar.

Ya estando solo ellas, Cleo comenzó a descargar todo lo que tenía que decirle.

-¡Debes parar con esto! Es decir, mírate, se supone que solo querías invitarlo a que te acompañara. Y ahora estas...-iba a decir Cleo, siendo interrumpida por Ghoulia, quien negó con cabeza, manos y voz a más no poder que lo que insinuaba su amiga no era cierto, es decir ¿Celos? Si algo le había demostrado aquel chico a la zombi y a todo el que interactuara con él, es que no le interesaba a quien dañara, ni le interesaba si su corazón era destruido. Solo le importaba cumplir su deber, pelear contra esos seres de oscuridad y quizá solo un poco proteger ese lugar. Aunque también le había demostrado que su forma de ser cambio desde su llegada, que sentía felicidad de estar allí, quizá a su lado; Le demostró que si había una persona en quien confiaba, era en ella. ¿Celos? Tal vez un poco... ¿A quién engañaba? Esa curiosidad intelectual, esa pequeña amistad de la infancia no desaparecerían tan fácilmente, no por lo menos por su parte. No eran celos, era miedo, miedo de que el si dejara de ser tan cercano.

En ese momento por la cabeza de la zombi pasó una idea para contrarrestar los comentarios desaprobatorios de Cleo, quien seguía tratando de convencerla de olvidar ese momento, claro, a su modo; Para Ghoulia simplemente le basto con recordarle a su amiga su relación con Deuce y toda palabra dicha por la princesa egipcia fue callada.

-Es...Eso es muy diferente. Yo...-no sabía cómo responder a aquello, su amiga la había atrapado.-De acuerdo, tu ganas. Pero no apruebo esto, simplemente no me entrometeré.

Mientras tanto, en un lugar lejano a Monster High, un temeroso hombre se acercaba a un trono, al arrodillarse frente a este y reponerse, se dispuso a hablar.

-Lord King, el tiempo que le dio a Monster High... ha llegado a su fin. Hoy el portador oscuro debería estar esperándolo.

-Bien. Esperaba ansioso este día, tantas personas que han querido aprender de mí, y no lo han conseguido. Por fin, un aprendiz digno para seguir mi legado y si no... Bueno, ya necesitaba una nueva pieza a mi colección.-salía la voz de quien estaba sentado en el trono, al mencionar eso último, acaricio una funda para espada que se encontraba al lado de varios cetros, escudos y fundas de espada más, solo para acabar riéndose por lo bajo.

Ya había anochecido, pero no por eso el ambiente era menos animado, pues había iniciado la fiesta en la granja donde vivía el portador oscuro. Por fin los invitados iban llegando, obviamente, la primer persona en llegar fue la anfitriona, Howleen. El portador oscuro se encontraba en su casa esperando a que la fiesta comenzara, esperaba la llegada de los invitados. Pronto el lugar comenzó a llenarse de los alumnos de Monster High, la hermana menor de Clawdeen empezaba a ganarse cierta fama debido a que además de ofrecer tan divertida fiesta, se había convertido en la familiar más cercana de una heroína; Howleen disfrutaba de su fama ganada, por ahí unos monstruos populares la invitaron a su grupo.

Mientras tanto, Cristian no veía por ninguna parte que llegara cierta persona que estaba esperando, por lo que decidió ir a caminar por el lugar. La gran cantidad de estudiantes que allí había le dirigían la mirada, ya sea asustados, curiosos o simplemente sorprendidos. Se sentía como en sus primeros días.

-¡Hola Sombrita!-Saludo Selena burlona de la situación del chico, aunque su saludo sobresalto al portador.

-¡Ahh! Por favor, no vuelvas a hacer eso.-pidió Cristian nervios volteando a ver a su compañera.

-Tranquilízate "portador oscuro". Ten, bebe algo, te hará bien.-dijo la chica ofreciéndole un vaso. Al recibirlo, Cristian estrello el brazo con su funda para espada y lanzo el líquido sobre sí mismo.-eh... creo que deberías pensar menos con tu instinto de batalla. ¡Estás en una fiesta! Relájate.-y sin decir más, la portadora se fue. Dejando a Cristian pensativo, volteo a la mesa mirando a ningún lugar cuando una voz conocida le llamo.

-Déjame adivinar. ¿Problemas con chicas?-se oyó la pregunta de un chico de cabello de serpientes de quien ya había oído hablar, principalmente por Cleo, la novia de este.

-¿Eh? ¿Qué te hace creer eso?-cuestiono Cristian algo inexpresivo, como solía serlo con quien no conocía.

-Conozco esa cara, créeme, ya he vivido eso antes.-contesto él mientras sonreía.

-¿Que pasa Deuce?-llegó Clawd para tratar de conversar con los dos presentes.

-Nada, solo que hay alguien aquí con problemas con alguna chica.-respondió el chico con gafas oscuras refiriéndose a Cristian.

-Yo... nunca dije eso.-se limitó a decir el portador de forma clamada, aunque ninguno de los dos le creyó.

-Como digas. Draculaura dice que eres de fiar, o por lo menos no tan malo como pareces. Por esta vez supongo que te creeré, si no tienes algún problema, pues no necesitas ayuda.-dijo Clawd con un tono algo marcado para lograr hacer hablar al portador, aunque ninguno espero a que cierto elemental de fuego llegara a "ayudar".

-¿Alguien menciono "necesitar ayuda con chicas"? Si ese es el caso, no teman más porque Heath el experto esta aquí.-hablo aquel chico creyendo llegar en el momento más oportuno.

Tras unos consejos de los tres monstruos, quienes trataron de entablar amistad con el portador oscuro, los tres se dieron cuenta que si aquel chico tenía un problema no lo diría ahí mismo. Ya dispuesto a irse, el portador se despedía de los tres.

-Escucha, no te lo tomes a mal, pero en mi vida seguiría tus consejos.-trato de decir Cristian de forma suave, aunque obviamente no lo logro, provocando que Deuce y Clawd rieran por el comentario.

-Tú te lo pierdes.-fue lo único que dijo Heath al chico que ya se estaba alejando, pero solo oír eso volteo a ver a los tres.

-Quizá no pueda darles ayuda sobre esos problemas con chicas. Pero si en algún momento se meten en problemas, no duden en hablarme.-Dicho esto, lanzo al grupo una carta con la imagen de el mismo en su forma oscura y se fue.

Mientras tanto, el resto de la noche pasaba con normalidad, si se podría decir así, las horas comenzaron a avanzar y todos los que se encontraban ahí seguían divirtiéndose, salvo por una chica de cabello azul verdoso que buscaba a alguien por el lugar. Cristian se encontraba sentado en el techo de su casa, mirando el cielo estrellado, estaba muy concentrado en aquello, pero igual se dio cuenta cuando Twila llegó a sentarse a su lado.

-Hola Cris.-saludo ella a quien había buscado por varios minutos.

-Hola Twila. ¿Cómo me encontraste? Es decir, entre buscar en la casa del "destructor de dimensiones" o ir a una fiesta ¿por qué supusiste que estaba aquí?-devolvió el saludo y pregunto con intriga el portador.

-Simple, eres tu.-contesto su amiga sintiéndose bien por haber deducido aquella respuesta.

Después de haber oído eso, Cristian sonrió, volvió a ver el cielo mientras se recostaba en el techo.

-Ehh... es una noche hermosa ¿No?-se animó a comentar Twila esperando un simple si como respuesta.

-No lo sé. Solo... mírame. ¿Quién soy yo para juzgar la belleza de este lugar? ¿Quién soy yo para juzgar la belleza de algo? Todo lo que soy es simplemente la sombra de alguien que no siguió el camino correcto. ¿Acaso tengo el derecho de opinar si algo es bello o no? No lo creo, con solo mirarme a mí y saber lo que soy es suficiente para que todo lo demás luzca como una preciosidad a comparación.-respondió Cristian sorprendiendo a Twila por la impresión que el portador tenia de sí mismo.

-¡No digas eso!-grito la chica en forma de regaño.-deja de llevarte por lo que dicen los demás. La noche es también oscura, pero la gente aun así no le teme, le confía sus sueños, es su lugar seguro donde pueden descansar de lo hecho durante el día. Donde pueden dejarse llevar sin el miedo de lo que otros digan.

-... es curioso, me dices que no siga lo que dicen los demás, pero eso incluiría no seguir tus consejos ¿un poco contradictorio, no?-dijo el portador en respuesta a la chica.

-Yo... eh...-bajo la cabeza apenada, pues era cierto, pero de inmediato la subió cuando escucho al portador reír.

-jaja, tranquila. Era una broma, no sé si lo has notado, pero a mí no me importa eso... no me afecta lo que digan los demás de mí, lo que me afecta es el hecho de creer que en cualquier momento pueda dañar a alguien que me importe.-confesó el portador mirando directamente a los ojos de la chica, quien no sabía cómo reaccionar, simplemente desvió la mirada con pena.

-¿Enserio?... Yo... eh... gracias.-hablo involuntariamente Twila sintiéndose agradecida, aunque al principio Cristian no entendió por que agradecía, de inmediato se dio cuenta de lo que había dado a entender, pero simplemente guardo silencio.

-No, gracias a ti... te agradezco porque me hayas enseñado muchas cosas, literalmente, incluso me has enseñado habilidades que desconocía de un portador.-comento alegre Cristian, acariciando el cabello de la chica, quien por tal acto se sintió acorralada entre el portador y el rubor que amenazaba llegar.

-Ah... quiero decir... mira... mira la hora que es... debo... ya vuelvo.-balbuceo tratando de encontrar una excusa para irse de allí y no seguir presionando sus mejillas a resistir.

Después de la huida de Twila, Cristian se bajó del techo para seguir caminando un rato por toda la fiesta, hasta que alguien jaló del brazo al portador hacia un lugar un poco más solitario, de hecho, solo estaban ellos dos ahí; Se trataba de Ghoulia quien había llevado a Cristian a ese sitio.

-¡Ghoulia! ¿¡Que es lo que...!?-se calló al ver directamente los ojos de la zombi, que brillaban cual gemas directamente al portador, este por instinto desvió la vista sin saber porque, de nuevo recupero es frialdad para poder seguir hablando más tranquilamente.-¿Que necesitas Ghoulia?

Ella le explicó que necesitaba hablar con él.

-Claro, pero bien podríamos hablar allá. ¿Por qué me trajiste aquí?-preguntó Cristian serio, empezaba a sentirse débil ante esa situación y a creer hacia donde iba aquello.

Ghoulia le explico en su idioma la razón de porque lo había llevado a ese lugar.

-¿En privado? ¿Qué es lo que qui...? ¿Qué es lo que necesitas? Ya te dije la razón de porque me intereso aprender tu idioma.-contesto el portador un poco cortante, quería convencerla de desistir.

Ella hablo de nuevo, esta vez enojada. Se había hartado de la actitud evasiva que había tomado, tendría una respuesta a como diera lugar.

-Ya te dije, me intereso porque no quería repetir el acontecimiento del pasado al no entenderte. Además, se trata del idioma del que hablas, se me hace exagerado que te comportes así por eso. ¿Acaso buscas que te diga lo que necesitas, o lo que quieres oír?

La zombi se quedó callada un momento. Ese comentario le hizo darse cuenta de que seguía insistiendo en una respuesta encontrada, no era esa la pregunta que quería aclarar, buscaba otro tipo de respuestas, algún ¿Por qué?

-Como por ejemplo ¿Por qué estabas mirándome sentado en el evento de hoy?-escupió Cristian la pregunta de la nada, tomando por sorpresa a Ghoulia ¿Cómo lo supo?-Si eso es lo que te molesta, me lo hubieras dicho desde antes. No puedo sentarme contigo en el evento de hoy, pero sí que puedo compensártelo.

Ante tal comentario y con el humor que tenía en ese momento la zombi peli azul, no quiso saber cuál era esa forma de compensarla, simplemente empezó a negar que podría hacerlo, no quería ni escucharlo, había pensado en irse ya cuando de repente sintió la mayor sorpresa que pudo haber experimentado en ese momento. Incluso se había acercado involuntariamente al portador, ya que este se había atrevido a acercar e incluso juntar sus labios con los de ella. El impacto había sido tal que la zombi abrió los ojos a mas no poder, se habían unido tan cerca uno del otro, que aunque tal acto solo duro segundos, aun sentían el tacto de ambos. Al terminar, Ghoulia se abrazó al portador oscuro, simplemente no terminaba de creer lo que había pasado. Cristian levanto la mirada de ella para poder verla a los ojos.

-Mi linda zombi. ¿Acaso creías que era tonto? Quizá de niño en ti vi una muy buena amiga. Pero no deje de pensar en esas muestras de afecto. Eres inteligente, bella y fuiste quien creyó en mi desde el principio, incluso cuidabas mi progreso; pude ser tu héroe. Ese día, cuando me preguntaste que era lo que causaba en mí esa "felicidad" siempre fuiste tú. Tiempo me faltaría para decirte tus virtudes; pero tiempo es lo que menos tengo. Quien se quede a tu lado será afortunado, pero desgracia le espera a quien quiera estar a mi lado. Tú eres la razón de mi felicidad, aunque yo no pueda ser la tuya...-comento Cristian mientras acariciaba suavemente la mejilla de Ghoulia, y después tomando la mano de ella con ambas suyas en señal de protección. Pero al final de sus palabras, estas fueron interrumpidas por gritos de alarma de los invitados de la fiesta, Cristian, soltó la mano de la zombi y se separó de ella con un rostro serio.-Gracias por todo Ghoulia.

Una chica de mechones de cabello azules y con cetro en mano salió disparada junto a una chica lobo revestida en una armadura, ambas habían recibido el ataque después de trata de pelear contra cierto hombre de tez morena que estaba destruyendo toda la fiesta.

-¡Patéticas criaturas! ¡Exijo que me digan dónde está el portador oscuro! ¡Les di una oportunidad!-decía aquel varón de cabello blanco enfadado mientras veía como todos los alumnos huían de él.

Mientras tanto, detrás de una mesa volteada, un grupo de monstruitas se cubría tratando de pensar en una manera de detener a aquel sujeto. Mientras discutían alguna forma para distraerlo y alejarlo del resto de alumnos de Monster High, Cristian llegó al lugar con una mirada decidida, pero escondiendo un pequeño brillo de tristeza.

-¡Ya no busques más! Aquí estoy.-llamó Cristian al sujeto que se hallaba destruyéndolo todo. Extrañamente, ver al portador hizo que dejara de destruir el lugar, mostro una sonrisa satisfecha.

-Saludos, portador oscuro. Un honor conocerte al fin. Esperaba ansioso este encuentro.-Saludó el monje oscuro sin dejar de sonreír.

-Déjate de tonterías. ¿Para qué has venido? ¿Qué quieres conmigo?-cuestionó el portador molesto sin quitarle la sonrisa al hombre.

-Persona seria; Eso me agrada. Veras, hace una semana llegue a este reino esperando a encontrarte, pero no tuve la oportunidad. Hoy estoy aquí para hacerte la propuesta de tu vida, portador oscuro, se mi discípulo, mi alumno, aprende los antiguos secretos del control de la oscuridad. Deja este lugar para seguir tu verdadero destino bajo mi tutela.-comento el sujeto dejando a los ahí presentes un poco confundidos por la propuesta, aunque Cristian trataba de seguir serio.

-Lo siento, no creo en el destino. Escucha, no sé si a ti te interese seguir a la oscuridad, pero yo sinceramente me quiero deshacer de ella; No iré contigo, este es mi hogar.-reto el portador a aquel hombre sacando su espada y tomando la postura de pelea.

-Es una pena, pero no puedo obligarte a tomar una decisión que no quieras... Aunque no dije nada de convencerte.-hablo el hombre con un tono malicioso y sacando de sus manos dos flamas moradas similares a las que Cristian usaba, pero más grandes.

Lord King corrió hacia el portador oscuro con una mirada llena de ira, Cristian no logro esquivar un golpe que le llegó de lleno. Selena y Clawdeen por fin decidieron acercarse a ayudar, pero algo las detuvo, una flama purpura se alzó enfrente de las chicas impidiéndoles el paso. Cristian se encontraba levantándose, tenía una mano alzada, revelando que él había hecho eso. De nuevo levanto su espada y corrió hacia su oponente, trató de dar un tajo preciso pero algo se lo impidió, una garra negra y grande que sostenía la espada del chico sin dificultad, al voltear al origen del brazo, vio como una aterradora sombra se alzaba tras la espalda de King, el hombre tenía los brazos cruzados y sonreía retadoramente, el enemigo le dio un golpe con la otra garra mandándolo lejos de ahí; Cristian se volvió a levantar, esta vez con el cabello blanco y sus ojos azules, se había transformado en su forma oscura. Lejos de sorprenderse, Lord King comenzó a reír.

-Jeje, mira nada más, incluso podrías pasar por mi hijo si te lo propusieras.-comento el monje oscuro, esto hizo que el portador abriera los ojos sorprendido y una gran ora naciera en él.

-No te... ¡No te atrevas a decir eso otra vez!-grito Cristian lleno de furia, cargando contra su oponente y dando tajos a diestra y siniestra.

King no tuvo más opción que retroceder evitando todos los ataques del portador, dejo que la ira del mismo le empezara a consumir. Cuando se dio cuenta de que no le estaba dando, decidió empezara a lanzarle bolsa de fuego morado sin importarle si le daba o no, esto hizo que Selena, Clawdeen y las demás tuvieran que esquivarlas para evitar ser dañadas, un poco asustadas por ello empezaron a ver como la batalla avanzaba, mientras que la portadora y la chica lobo buscaban una forma de pasar la barrera creada por Cristian.

-¡No se entrometan!-grito Lord King mandando a su sombra para pelear contra ambas chicas. Al voltear a ver al portador, su batalla continúo.

-¿Quieres salvarlas? Demuéstrame lo que vales.-le dijo el hombre a Cristian en forma de burla.

El portador trataba de llegar a la sombra, pero el monje oscuro no le permitía avanzar del lugar donde peleaban, poco a poco, Cristian fue perdiendo fuerzas y quedando sin esperanzas de acabar la pelea. Solo veía como la sombra se acercaba peligrosamente a las ya derrotadas guerreras, es decir, Selena y Clawdeen, quienes aunque ya no podían seguir, tratarían de proteger al resto de sus amigas.

-¡Espera! No les hagas daño, hare lo que quieras.-suplicó Cristian tratando de levantarse.

-Una oferta portador oscuro. En ti esta decirme la respuesta correcta.-respondió Lord King volteando a ver como su sombra alzaba una garra sobre las monstruitas.

Por un momento el portador oscuro dudó, sabía cuál era la respuesta, pero el ver el peligro que corrían, hizo que respondiera lo que el hombre quería desde un principio.

-Yo... lo hare...-comenzó el portador con una voz cada vez más triste.-... mi... maestro.-completo con la cabeza baja.

Desde ese momento, el tiempo comenzó a correr lentamente; La sombra que había lanzado un zarpazo mortal contra todo el grupo, parecía que en el momento que Cristian dijo esas palabras la garra se había detenido, solo a centímetros de llegar a ellas. La barrera que había creado se deshizo, permitiéndoles por fin pasar hacia donde estaban peleando. Corrieron tan rápido pudieron, pero lo último que vieron de Lord King y de Cristian, fue como ambos entraban a un portal, pudieron darle un vistazo a los ojos del portador, oculta entre esa actitud cortante y fría, reflejaban una mirada de profunda tristeza. Y sin más, ambos desaparecieron.

Ghoulia trató de lanzarse al portal, pero para el momento que llegó este ya había desaparecido, cortando unos cuantos cabellos que si llegaron al portal. La zombi buscó por todos lados tratando de encontrar el lugar por donde se habían ido, sin éxito.

-Ghoulia, cálmate. No tiene caso. El portal se ha cerrado.-comento Selena tratando de hacer entrar en razón a la zombi.

-Pero podríamos alcanzarlos, ¡Debemos traerlo de vuelta!-exclamó Frankie animando a la portadora a seguirlos.

-Tu puedes abrir uno igual ¿Cierto?-pregunto Clawdeen secundando a su amiga.

La portadora se quedó callada, era cierto, pero en ese momento dudaba si seguirlos. Ghoulia alzo la voz tratando de convencer a Selena de hacerlo, fue entonces que ella se dio cuenta de lo que había pasado.

-Ghoulia... ¿Acaso Cristian hizo algo diferente antes de irse?-cuestiono Selena y, al ver como la zombi callaba lo supo.-Lo sabía. Escucha... tienes que entender que esto no es lo que debería haber pasado. Si solo...

Ghoulia interrumpió a Selena, argumentando que si todo lo que pasaba había cambiado desde su llegada, nada podían hacer, pues eso significaba que las cosas no iban a pasar como la portadora esperaba. Selena entendió eso y sonrió. Se preparó para abrir un portal cuando Clawdeen le tomo por el hombro.

-Gracias...-dijo Selena abriendo el portal. Frankie, Ghoulia, Clawdeen, Draculaura y Cleo siguieron a la portadora dentro del portal. Preparándose para seguirle la pista al portador oscuro.

Bien, con esto acabamos por ahora. ¿Demasiado dramático? Yo creo que algo, pero en esos momentos diría yo que la felicidad no abundaría. Bueno, como dije y probablemente leyeron, aquí di un gran salto de algo que se empezaba obviar. Sea como sea de ustedes dependerá si esto continua así o no. Otra cosa es que me gustaría preguntarles es que si les ha agradado en el capítulo anterior la aparición de una canción, nunca lo había hecho, pero me anime y querría saber si les gusto el cambio. Bien, creo seria todo de momento, me despido diciéndoles: gracias por leer y ¡HASTA LA PROXIMA!