Capítulo 21

Axel y Andrew trataban de desplazarse apoyados el uno con el otro, tratando de no caer. La verdad, sabían que nadie vendría por ellos así que por ahora se irían a casa a tratar de descansar, pero llevaban caminando cinco minutos y no habían conseguido llegar al tercer piso, Axel llevaba toda su boca ensangrentada con un hilo rojo que escurría desde su comisura izquierda, mientras Andrew tenía cortes en ambas cejas con una cinta de carmesí brotando entre sus rubios cabellos, bajando por encima de su ojo derecho. Su caminar era lento y torpe, sus respiraciones ya más calmadas era ruidosas y profundas.

- Esto nos sacamos por ser unos imbéciles- dijo Andrew mientras esbozaba una sonrisa que demostraba algo de tristeza, lo que desató una fuerte risotada en su amigo que pronto fue reemplazada por una toz acompañada de un fuerte dolor en su abdomen.

- Solo salgamos de aquí antes de que toquen la campana y todos salgan a recreo- dijo Axel tratando de sobreponerse al dolor, para poder acelerar el paso.

- Sí, no sería bueno que nos vieran en estas condiciones – rió el rubio intentando apresurar el paso.

En el cuartel de la división médica se encontraban Minna y Arlette con sus heridas ya curadas, mientras que Divka, Tagasi y Kamiko ya habían sido tratadas y se encontraban durmiendo en sus camas cuando Giselle entró en la sala en la que se encontraban las cinco chicas, acompañadas de Sasa y Pam.

- Muy bien, los exámenes ya están listos- avisó Giselle acercándose a Minna y Arlette que eran las únicas despiertas- solo tienen contusiones y algunas lesiones leves, descansen hoy y mañana podrán regresar a casa, las demás solo fueron noqueadas y se recuperaran pronto- aclaró la situación- ahora pueden decirme ¿Qué demonios pasó?- mirándolas seria mientras se sentaba en una silla entre ambas camas.

- Nosotras acudimos a la azotea, ya que se nos había informado que Litt y Luch habían ingresado sin ser detectados- comenzó a relatar Minna a Giselle, tratando de sonar lo más formal posible- pero cuando llegamos allá solo estaban Axel y Andrew, ellos nos dijeron que los otros dos ya se habían marchado- detuvo su relato al no saber como decir lo que seguía.

- Ellos se fueron y nosotras nos quedamos a buscar algunas pistas- continuó Arlette mintiendo para evitar revelar la discusión que habían tenido con los muchachos – estábamos en eso cuando por la reja de la Azotea llegaron dos muchachos, pidieron ver a Axel y Andrew, enviamos a Sasa y Pam en su búsqueda, mientras nosotras nos quedábamos a pelear con ellos – fue detenida por las palabras de la maestra.

- Esos chicos ¿Eran alumnos de una las almas del purgatorio?- preguntó algo enojada Giselle por el comportamiento que habían tenido las chicas.

- Si- contestó seria Minna con la cabeza gacha, conocía que ellas no eran las que debía enfrentarse a ellos, pero realmente quería demostrase a ella misma que no dependían de Axel y Andrew, que ellas también podían pelear esa guerra.

- Dijeron que eran alumnos del Alma Pecadora- completó Arlette, también sabía que su comportamiento no había sido el adecuado, pero al igual que su amiga quería demostrarle a todos que ellas también podía pelear en esa guerra y que aquellos arrogantes muchachos no eran necesarios.

- Saben perfectamente que ustedes no deben enfrentarse contra los alumnos de las almas pecadoras- habló Giselle con un tono muy serio – ellos tienen habilidades por sobre cualquier otro humano, créanme que la sacaron barata – decretó poniéndose de pie algo molesta por el comportamiento de aquellas chicas – entonces ¿Axel y Andrew llegaron a la azotea? – preguntó algo preocupada.

- Ellos se quedaron peleando mientras nosotras sacamos a las chicas del lugar- contestó Minna sorprendida por la pregunta de su maestra - ¿Ya terminó la pelea?- preguntó algo extrañada ante la reacción de Giselle.

- Solo encontramos los cuerpos inconscientes de los invasores – habló Giselle desde la puerta del salón – de Axel y Andrew aún no sabemos nada – entonces abandonó el salón dejando a Minna y Arlette totalmente shockeadas con la noticia.

Mientras tanto ambos chicos ya llegaban al portón que daba a salida del establecimiento, pero entonces sus fuerzas comenzaron a flaquear, sus rodillas ya no soportaban sus pesos y sus vistas comenzaban nublarse, entonces Andrew cayó colocando una rodilla en el piso mientras ponía su mano izquierda sobre su pecho, sentía que le costaba respirar y una estertor frío recorría su cuerpo, Axel se agachó para ayudar a su amigo pero esta vez sintió como su corazón daba un fuerte latido, intentó mantenerse de pie pero sus piernas lo traicionaron cayendo de rodillas, poniendo su mano en su rostro y tratando recuperar su respiración normal mientras su corazón daba fuertes latidos, intentando sostener el deplorable estado del muchacho. Andrew simplemente ya no encontraba suficiente oxígeno en el aire y su vista ya estaba en un negro total, entonces sintió como un enorme peso caía sobre él y simplemente cedió inconsciente ante aquel cuerpo invisible. El moreno solo trataba de mantener su conciencia pero no le resultaba para nada fácil, centímetro a centímetro iba perdiendo el control de su cuerpo, su brazo izquierdo cayó como si de un bulto muerto se tratase, entonces miró al cuerpo inconsciente de su amigo y esbozando una burlona sonrisa movió sus labios.

- No lo logramos esta vez – rió el chico al momento que sus músculos colapsaban definitivamente, haciéndolo caer irremediablemente al piso.

Dentro de la sala de hospitalización del cuartel de la división médica Minna y Arlette intentaban buscar en sus mentes explicaciones a las palabras que Giselle les había dicho. Axel y Andrew no están donde se suponía se había realizado el combate, sus enemigos estaban noqueados pero ellos al parecer no aparecían por ningún lugar. Si bien esos chicos eran fuertes, sabían que sus oponentes eran demasiado como para poder noquearlos sin salir lastimados.

- Deben estar bien ¿cierto? – dijo Arlette rompiendo el silencio que llenaba la sala- ellos salieron bien de ese lugar- la culpa la comenzó a superar, sentía que debían haber estado ahí para cuando la pelea terminara, y ahora aquellos que se supone debían vigilar no estaban por ningún lugar.

- Sí, deben haber salido de ese lugar - trató de convérsese a si misma con esas palabras – ahora deben estar camino a casa para holgazanear- miró a su amiga y ambas se miraron intentando buscar la seguridad en la otra, que dentro de ellas no encontraban.

Mientras tanto la puerta de la división médica era abierta violentamente al momento que entraba Yorje cargando a Axel y Andrew, su respiración se notaba agitada y sus ojos buscaban ayuda en cada rincón. Entonces a él se acercan Pam y Sasa al notar que ambos chicos que cargaba estaban seriamente heridos.

- ¡Ayúdenlos!- dijo el chico con tono algo alarmado - los encontré en la entrada de la escuela, no sé hace cuanto estaban ahí – trató de explicar mientras les entregaba los chicos a otras chicas que habían acudido a auxiliarlos. Pam se acercó a Axel tomándole su muñeca, pero entonces la soltó y puso sus dedos en el cuello del chico y Sasa hacía un acto similar con Andrew, mientras los colocaban en sus respectivas camas para llevarlos a urgencias.

- Su pulso se hace más débil a cada segundo – avisó Pam tratando de mantener la calma, entonces comenzaron mover las camas de los chicos para llevarlos donde pudieran tratarlos apropiadamente, dejando a Yorje fuera. Éste sabía que ya no podía hacer nada por ellos, desde hace un tiempo les había tomado un fuerte cariño, incluso ahora podría llamarlos sus amigos, pero le preocupaba perder a estos chicos que había decidido volverlo uno de los suyos.

Los llevaron directo a la unidad de tratamientos intensivos, Axel presentaba una frecuencia cardíaca menor a los treinta latidos por minutos, su respiración también estaba por los suelos. Mientras tanto Andrew estaba en el otro extremo, con una frecuencia cardíaca superior a los ciento ochenta latidos por minutos, y su respiración sobrepasaba por mucho los límites. Ambos estaban en paupérrimas condiciones y empeoraban a cada segundo.

En la sala Arlette y Minna escuchaban el bullicio que venía desde fuera, parecía que algo importante estaba sucediendo pero no podían armarse una idea clara ya que solo escuchaban frases a medias y sonidos sueltos. La curiosidad les invadió y necesitaban saber que estaba ocurriendo fuera de ese lugar, entonces ambas se pusieron de pie y recordaron que vestían los delantales de hospital así que se cambiaron rápidamente, se colocaron la falda y blusa de sus uniformes y sin dudarlo salieron de la sala de hospitalización. En el pasillo comenzaron a seguir a las chicas que se movía presurosas hasta que llegaron a la unidad de tratamientos intensivos, vieron por la ventana mientras dentro de aquella habitación los doctores hacían todo lo posible para poder salvar a los chicos. Estuvieron ahí hasta que los sus compañeras lograron estabilizar a los muchachos y sus ojos no daban crédito a lo que veían. Jamás pensaron que los chicos hubiesen quedado en tan mal estado, por ahora estaban conectados a soporte vital esperando su evolución. De pronto desde dentro de la sala salió Giselle quien les destinaba una mirada desaprobatoria.

- Axel tiene destruidos los músculos de sus piernas, además pareciera que su corazón estuvo a punto de desgarrarse por completo, por otro lado Andrew tiene los músculos de sus brazos y espalda hechos pedazos y su corazón también pareciera estar sobre cargado - diagnosticó la mujer de pelo ondulado, mientras se acercaba a la ventana desde la que miraba – Yorje los encontró en la salida de la escuela, no sé cómo llegaron hasta allá, pero si la pelea terminó en la azotea supongo que ellos trataron de salir de la escuela antes de que empezara el recreo, ahora no sé donde intentaban ir, así hubiesen muerto solos- decretó la chica.

- Pero probablemente no querían que los vieran así- dijo Minna tratando de comprender la razón del porque los chicos no habían ido al cuartel del escuadrón médico – Como siempre tan orgullosos.

- Probablemente querían que sus padres los llevaran al hospital – dijo Arlette algo enfadada por el actuar de los muchachos.

- Chicas – interrumpió Giselle con un tono muy grave- es mi deber contarles que durante este último tiempo hemos realizado una ardua investigación entorno a esos muchachos, porque no conocíamos el pasado de estos chicos, no sabíamos quienes eran ni de dónde venían- relató la mujer al momento que se colocaba junto con las chicas en la ventana- solo pudimos encontrar información hasta que entraron al orfanatorio cuando tenían trece años- estas palabras calaron profundamente en los corazones de la chicas.

-¿Orfanatorio? – preguntó sorprendida Minna.

- Así es chicas, Axel y Andrew son huérfanos- dijo Giselle mientras ambas chicas trataban de asimilar la información – No pudimos saber qué fue lo que ocurrió con los padres de ambos chicos, solo sabemos que cuando llegaron al orfanatorio estuvieron sin pronunciar una solos palabra durante más de seis meses. Luego salieron de ese lugar en cuanto cumplieron los quince años, aparentemente sus padres les dejaron suficiente dinero como para poder vivir por sí solos, pero fue en ese entonces que se enredaron en las pandillas, fue en ese entonces que ellos empezaron a ser lo que son ahora- con algo de pena en su voz- esos chicos han estado solos toda su vida.

- Solos- fue lo único que articuló Minna mientras intentaba asimilar esa información que les entregaba Giselle, por fin comprendía las palabras que Axel le gritaba en la azotea hace unas horas.

- Pero eso no cambia nada – dijo Arlette tratando recomponer su pensamiento, si bien podía entender las palabras del rubio, aun no encontraba razón en el actuar del chico. Seguía irritada por lo que había sucedido aquel día con Jushe y Arieru, pero ellos también había aparecido justo en el momento preciso para salvarla, y si no fuese por él tal vez qué hubiese sido de ella – Ellos siguen siendo ellos – habló con duda en sus palabras.

- Yo solo les digo esto porque ustedes fueron las asignadas a la vigilancia de estos chicos y creo que es prudente que lo sepan- habló la mujer de los cabellos perfectamente ondulados. Ambas chicas entraron a la sala donde ambos chicos se encontraban conectados a sistemas de soporte y monitoreo vital. Una vez adentro se pusieron en medio de ambas camas, pero Minna quedó mirando a Axel mientras Arlette observaba cautelosa a Andrew.

-Solo quería decirte que lamento haberte tratado así – habló Minna al cuerpo inconsciente del muchacho – solo no fui capaz de entender quien eras – dijo la morena, quien al ver el deplorable estado en el que el chico se encontraba no pudo evitar sentir una gran pena. Ese chico estaba así por su culpa, si ella no hubiese querido pelear contra aquel muchacho, podría haberlo ayudado en cuanto el combate terminó y podrían haber evitado tener que llegar a ese extremo. A su lado Arlette miraba silente el rostro de Andrew intentando convencerse a sí misma que era otra de las bromas del rubio, que en cualquier momento este despertaría y se reiría de ella, pero no era así, ese chico estaba medio muerto y quizás no pueda caminar en mucho tiempo.

- Eres un imbécil – dijo la castaña intentado no mostrar debilidad en sus palabras, pero se podía ver que desde su mejilla ya escurría una transparente lágrima- solo quiero disculparme por lo que dije sobre tí- habló tratando de contener el llanto que surgía de su garganta.

Ambas chicas se quedaron un par de minutos más en la habitación como esperando a que algo espectacular sucediera, pero los chicos seguían en la misma posición sin dar el menor indicio de que algo fuese a cambiar. Entonces ambas decidieron abandonar la habitación que guardaba a los chicos y cuando cruzaron el umbral de la puerta dieron la última mirada a los jóvenes, como esperando un milagro, pero sabían que eso no sucedería. Se despidieron de los chicos y abandonaron el lugar en dirección a su sala.

Cuando llegaron a la sala en la que se debían acostar nuevamente se encontraron con que Kamiko, Tagasi y Divka estaban despiertas y hablaban con Sasa y Pam.

- ¿Dónde estaban?- preguntó Pam mirando ambas chicas con un tanto de preocupación – aun deben descansar.

- Esté bien Pam- dijo Arlette tratando de sonar mas relajada - solo fuimos a ver como estaban Axel y Andrew.

- ¿Están bien? – preguntó por acto reflejo Tagasi.

- Ellos – habló Minna bajando la cabeza – ellos están en coma en estos momentos- entonces todas las chicas soltaron otro sonoro y notorio sonido de sorpresa.

- Al parecer la pelea fue más dura de lo que pensamos – comentó Arlette como si fuera una broma, tratando de suavizar el ambiente. Entonces ambas chicas se pusieron los batas de hospital y se colocaron dentro de sus camas en completo silencio. Aparentaron el haberse dormido pero sus mentes no las dejaban tranquilas, una vez Pam y Sasa se fueron de la sala ésta quedó en completo silencio y aunque Divka, Kamiko y Tagasi intentaron comunicarse con ambas chicas, ellas simplemente permanecieron en silencio aparentando estar dormidas.

En la sala de tratamientos intensivos Axel y Andrew se encontraban inconscientes, conectados a múltiples máquinas, cuando por la puerta de la habitación entró aquel hombre que se había dedicado a entrenarlos durante estos últimos meses.

- Otra vez intentando cosas que están fuera de su alcance – habló con tono molesto pero conciliador- cada pelea me sorprenden más muchachos, les veo superar sus propios límites por lo que creen correcto, se han levantado varias veces después de caídas muy fuertes- dijo el anciano acercándose a la las camas de los chicos- por lo mismo ahora les digo – agravó un poco la voz – es hora de que se levanten de nuevo- y diciendo esto abandonó la sala y se acercó a la encargada más cercana- Señorita, le recomiendo que llame a Giselle para que venga a ver a los muchachos – y entonces la chica corrió hasta donde estaba la mujer encargada de aquel cuartel.

Cuando Giselle llegó a la unidad de tratamientos intensivos se quedó pasmada, ambos jóvenes tenían sus frecuencias cardíacas por las nubes y sus respiraciones eran profusas y rápidas, los monitores parecían no poder seguirles el paso. Cuando fue a llamar a más personas para poder ayudar a los chicos sintió una mano en su hombro.

- Quédate tranquila y mira- habló el anciano mientras estaba apoyado en el muro de la sala, entonces Giselle miró nuevamente donde estaban los muchacho y pudo notar que su frecuencia cardíaca seguía en aumento y respiración continuaba de igual manera, pero cuando estaba por detener la situación se impactó más todavía al ver que los muchachos se sentaban violentamente en sus camas intentando recuperar sus respiraciones, mientras en los monitores se veía que su pulso se normalizaba otra vez.

-¿Qué se supone que fue eso? – dijo sorprendida Giselle, mientras ambos chicos se encontraban jadeando aun sin poder hablar he intentado identificar donde estaba y que estaba pasando – ustedes tenían un daño muscular y cardíaco severo, es imposible que se hayan recuperado tan rápido- hablaba aun sin creer lo que sus ojos veían. Axel y Andrew se miraban sin poder articular palabras producto de la agitada respiración que ahora tenían.

- A eso me refería cuando les hablaba de la fuerza interna de cada uno, sus fuerzas internas obligaron a su sistema a acelerarse para poder repararse rápidamente, por eso te dije que no hicieras nada – dijo el maestro dando la vuelta para poder salir de la habitación - se los dije muchachos- detuvo su paso en el umbral de la puerta para entonces voltear únicamente su rostro – el destino los eligió para esto- entonces se retiró del lugar dejando a ambos chicos aun jadeantes y a una Giselle que no podía creer lo que sucedía.


el cap 21 disculpando la tardanza :D