LUNA ROJA

Capitulo 20

CAYUS Y CALIUS

El movimiento del viento y el canto de las aves volvían aquel lugar pintorescamente hermoso, Hermione podía escuchar las voces provenir de todos lados, con pasos lentos camino hacia las aguas quietas del lago negro y metió sus pies en las heladas aguas hasta que se cubrieron sus tobillos movió sus dedos y sonrió oliendo los rayos del sol sobre el pasto llegando a su espaldas calentando su cuerpo. Tan potente eliminando la oscuridad con solo tocarla. Escucho risas y nuevas mezclas de olores siendo arrastrados por el viento juguetón que soplaba entre sus cabellos.

Hermione se encontraba perdida en aquel mundo al cual había pertenecido por un corto tiempo, aun no se adaptaba aquella época, estaba aun rodeada de sus conocidos de aquellas criaturas y magos quienes fueron cercanos a ella y que ahora dudaba de su cercanía, y como no hacerlo cuando su Harry le había traicionado, el castigo de Luna se acercaba velozmente, y una creciente duda se apoderaba de su corazón, era como esa Hermione humana y caritativa que luchaba por ser escuchada, eran como sus sentimientos entregaban en conflictos, quizás lo que sentía era lastima o tal vez arrepentimiento. Una presentimiento le inquietaba, sabía que su venganza era destructiva y que no solo tomaría la felicidad de Harry si no una multitud detrás de él, quizás terminaría de quebrar todo lo que quedaba de mundo, rio con amargura al comprender esa verdad, la estabilidad de aquel mundo dependía una vez mas de Harry y lo que representaba… necesita hablar con Theo el era un mago muy inteligente y estaba segura que su más fiel seguidor, en el único que confiaría y estaba segura que él no se dejaría llevar por algún sentimiento que sintiera hacia la familia Potter. Odiaba encontrarse en aquel dilema donde incluso dudaba de su propia inteligencia.

-¿Señorita no siente frio? –una suave voz atrajo a atención de Hermione, los suaves sonidos de unos dientes castañar y hedor de sangre seca y suciedad le hicieron fruncir el seño y arrugar su nariz, y lo que más le molesto fue el hecho de ser interrumpida, sus ojos bajaron hasta el pequeño cuerpo de un niño que le miraba con sus grandes ojos negros tan profundos como un pozo vacio. Extraños pero atrayentes…

-¿Quién eres? –pregunto detallando el atuendo del pequeño y sus huesudas manos que se aferraban a un harapo mugriento que estaba segura que no le cubría completamente del frio viento.

-Cayus… -respondió tranquilamente estremeciéndose por el frio. – ¿No sientes fríos? – pregunto de nuevo mirando el suave vestido de ceda de Hermione color morado que se ajustaba desde sus hombros hasta su cintura cayendo con encajes hasta sus muslos. Sus piernas esbeltas estaban expuestas al viento, la palidez de su piel hacia que con los rayos del sol su una fina capa de luz las envolviera. El pequeño miraba como algo maravilloso que jamás había visto.

Hermione comprendió que el niño estaba siendo seducido por su belleza, suspiro y noto otra presencia, con los mismos olores a suciedad. Miro junto a un árbol a una pequeña niña con el cabello enmarañado blanquecino y penetrante ojos negros, miro de nuevo a niño comprendiendo que ambos compartían un lazo sanguíneo.

-No ciento frio.- respondió volviendo a ver el lago negro.

-Pero eso es imposible, hasta los cazadores sienten frio con este clima, el invierno se acerca... –protesto el niño aun temblando.

Hermione miro al niño con curiosidad.

-¿Quien es ella? –pregunto mirando una vez a la niña.

-Es mi hermana Calius… no le gusta hablar con la gente… pero ella quería saber quién era ya que nunca te habíamos visto en los terrenos… -Hermione se giro para quedar frente a la pequeña.

-¿Dónde están sus padre? –pregunto intrigada ante el aspecto de los pequeños.

-No tenemos… nuestra madre murió cuando nacimos… había una elfa que nos cuidaba pero era muy vieja y muro hace mucho tiempo. –susurro recordando a la viejita encorvada y de orejas como conejo de su nana.

Hermione miro el rostro del niño buscando la mentira en sus rostros, en sus ojos ya que su voz no la delataba y noto la veracidad de aquellas palabras amargas y llenas de tristeza.

-¿Quienes cuidan de ustedes?- volvió a indagar buscando otra presencia cercana a ellos.

–Nosotros mismos nos cuidamos, vera todos están ocupados con sus familias y con sus trabajos y la guerra. No tienen tiempo para cuidar de nosotros, además no los necesitamos. Le señora Potter nos da de comer cuando no conseguimos nada. Pero es difícil llegar hasta donde esta ella ya que no se nos tiene permitido entrar al castillo… sabe se dice que hay una criatura durmiendo dentro de él… -susurro Cayus logrando que los ojos de Hermione brillaran ante la postura de secreto que había puesto el niño mirando atentamente a sus alrededores.

-¿Es verdad? – pregunto Hermione mostrando interés en lo que decía el niño.

-Si lo escuche de los estudiantes… se dice que es una bruja… muy inteligente y poderosa y su nombre es…- Cayus cayo y miro a su hermano y luego a Hermione quien le miraba expectante. Cayus sonrió y prosiguió. – Si quieres saber tienes que darme pan o frutas para mi hermana y para mi… -Hermione le miro sorprendida ante el descaro y luego rio sonoramente. Su risa fue contagiosa que incluso Cayus rio.

-Es enserio. – continuo el niño miro seriamente a Hermione.

-Eres inteligente, obtener mi atención pretendiendo estar preocupado por mí, luego contarme una historia interesante que despertara mi curiosidad y por ultimo pedir comida a cambio de mas información… eres muy inteligente Cayus… pero me temo que eso no funcionara conmigo porque yo conozco a ser que dormía dentro del castillo, y mucho me temo que debes buscar nuevas fuentes de información porque la bruja que dormía dentro del castillo ya ah despertado… -Hermione se detuvo al oler sangre fresca cerca de ella, busco rápidamente el humano que dejaba caer tan delicioso liquido. Y allí frente a sus ojos estaba Calius siendo víctimas de un grupo de niños que les arrojaban piedras a su frágil cuerpo.

Cayus a su lado salió corriendo en ayuda de su hermana tomando una vara para golpear a los niños. Hermione miro todo con interés sin involucrarse, miro que había un grupo de brujas y magos sin intervenir en aquel apedreamiento.

Susurro el nombre de Artemis y Niebla y ordeno su presencia. Con pasos lentos abandono el lago en dirección aquel grupo de niños, mas sangre era derramada. Llego hasta el grupo de niños cuando ambos hermanos estaban gimiendo de dolor sobre la hierba se abrió paso entre el grupo de niños, y observo el rostro de los hermanos transfigurado de dolor e impotencia ante las agresiones de las que eran víctimas.

Calius levanto su manito huesuda en su dirección y pidió en un susurro que ella solo pudo oír ayuda. Hermione ignoro la mano y miro el rostro de los niños, Calius dejo caer la mano dejando derramar unas lagrimas sobre su rostro lleno de mugre. Y con amargura dejo escapar un sollozo, creyendo que no obtendría la ayuda.

-¿Porque les lastiman? – pregunto Hermione sin dirigirse alguien específicos…

-Ellos atraen a la mala suerte… mataron a su madre y matan nuestros animales… son ladrones sucios… no merecen estar aquí… -gritaron muchos niños, Hermione les miro con indiferencia y luego a sus madres. Les dio la espalda a Cayus y Calius y dejando que sus ojos cambiaran color hasta ese color rubí brillante que atemorizaba. El viento se volvió más frio y pesado como si una extraña bruma invisible les rodeara. Artemis camino en su verdadera forma hacia Hermione.

Las brujas y magos conocían Artemis y le tenían respeto, inclinaban sus cabezas cuando Artemis pasaba junto a ellos. Artemis se inclino frente a Hermione y se coloco junto a los niños que aduras penas podían levantarse para recuperar algo de dignidad. Hermione miro a Niebla que se acercaba corriendo a gran velocidad, suspiro era inevitable para esa loba llegar tarde. Hermione miro a todos los presentes y a los niños.

-Me llevare a estos niños y les castigare… -les comunico a todos los presentes que jardearon y protestaron de inmediatamente.

-Lo que he visto debe ser castigado y los padres de estos niños serán juzgados…- volvió a comunicar con voz soléenme.

-¡Eso es inauditos…! esos niños son una plaga ¿porque debemos castigar a nuestros hijos por tratarlos como la basura que son…?

-Esa es una respuesta equivocada señora… - Hermione negó con su cabeza.

Hermione comenzó a notar barias varitas en manos y algunos lobos cercanos gruñendo. Tambien escucho como comenzaban a llamar a los cazadores, al parecer eran como los aurores y mantenían el orden.

-¿Quién eres y como te atreves a interferir en nuestra forma de vida? –pregunto un viejo anciano sosteniendo su cuerpo sobre un bastón de madera negra algo desgastado por el tiempo, sus votas tenían una gruesa capa de lodo y sus trenzas estaban sueltas. Sus largos cabellos grises y barba abundante cubrían sus labios y solo se podía ver el movimiento de sus largos bigotes cuando hablaba.

Hermione sonrió y se giro y miro a los pequeños hermanos que se abrazaban mirando con odio a todos los aldeanos. Hermione camino hacia ellos y tomo con algo de dificulta a Calius y la subió sobre el lomo de Niebla y luego a Cayus.

-Son ustedes unos humanos muy interesantes… y se preguntar porque su especie está llegando a la exterminación... – sonrió con burla mostrando sus colmillos.

-Eres un vampiro… -grito una bruja regordeta al borde de un colapso nervioso.

-Oh vaya alguien inteligente… - comento Hermione mirando a los aldeanos. – bueno la conversación está muy interesante sin embargo tengo una deuda que pagar si me disculpan…

-¿Que está ocurriendo aquí? – una voz conocida se escucho abrirse paso entre la muchedumbre.

Hermione miro el cabello rojo fuego de los Weasley, no tardo en descubrir que se trataba de Ron suspiro notando tambien a Blaise y Neville caminando hacia ellos con cautela.

-Es una vampiresa señor. – comento una bruja corriendo al encuentro de los tres magos.

-¿Hermione que esta pasado? – pregunto Ron ignorando a la bruja después de darle una mirada. Una ola de susurros arremetió contra todo el lugar cuando escucharon la familiaridad con la que se dirigió el auror a la vampiresa y aquel nombre vagamente familiar.

-Ron, tus modales no mejorar a pesar de los años… - Ron e sonrojo ante el comentario de Hermione quien continuo hablando. –bien como lo tuyo es un caso perdido lo dejaremos por ahora. Ahora si me disculpan me retiro.

-¡Espera Hermione…! aun no sabemos qué está ocurriendo. – Neville miro a los aldeanos que se removieron algo inquietos.

- Buenos días a ti tambien Neville… lo que está ocurriendo aquí es que la inmoral y poco escrúpulos de estos humanos me han asqueado y eso a que apenas son las siete. Quiero que les traigan luego a mí ante mi yo misma me haré cargo de este asunto. –comunico y ordeno con voz demandante.

-Me temo que las cosas no funcionan así Hermione. – comento Ron.

-Y como funcional entonces Ronald, porque lo que presenciado hoy no es de humanos si no de bestias, me gustaría observar que harán frente a los demonios que están allí afuera. Ahora que lo pienso bien sería un buen castigo. – los aldeanos palidecieron.

-Hermione los tiempos ha cambiado incluso tu misma te opondrías a esta clase castigo que no es más que una tortura. –continuo Ron con paciencia.

-Tu opinión en este asunto no es de mi interés. Ahora Blaise llevas a estos niños al castillo y enciérralos en algún calabozo y solo denles agua. -

Blaise inclino su cabeza aceptando la orden de Hermione quien subió sobre Artemis.

-Estas son mis tierras, y todos los que viven aquí se regirán bajo mis reglas si alguien tiene algún inconveniente con ellas puede irse ahora mismo… pero les abierto que no regresaran… porque yo misma los devorare… Ah y una cosa más estos dos niños están bajo mi protección algún daño o ofensa hacia ellos lo tomare como personal y no soy muy indulgente con lo que tocan lo que me pertenece y estos niños son mis nuevas mascotas no se les olvide... – y con esas últimas palabras dejo a los aldeanos que se habían reunido allí pálidos y temblando de temor ante la nueva amenaza.

Hermione se abrió paso entre el castillo, en ningún momento se bajo del lomo de Artemis y mucho menos dejo bajar a los niños que le seguían de cerca sobre Niebla. Hermione se dirigió al tercer piso hasta un pasillo alejado y algo polvoriento, a pesar de haber repoblado todo el castillo y acondicionado algunas áreas del que no se habían utilizado, habían cierto lugares a los que todavía no se atrevían habitar y ese lugar donde Hermione se detenía era uno de ellos, bajo con cuidado a los pequeños y abrió la puerta frente con un movimiento de su mano, una puerta no muy grande se abrió provocando un chirrido que lastimo los oídos de Hermione, una nube de polvo se precipito sobre ellos al igual que un grito aterrador que izo gritar a los niños y reír a Hermione quien entro en la habitación arrastrando a los niños. El lugar era una completa porquería, las cortinas estaban rasgadas y habían perdido el color siendo cubiertas por la mugre de siglos, los muebles tenían barios centímetro de polvo y las telas de arañas llegaban a piso. Hermione saco su varita de la falda de su vestido con rápidos movimientos el polvo desaprecio y las cortinas y cristales de las ventanas quedaron como nuevos, los candelabros de oro quedaron brillantes y los cuadros volvieron a la vida. La chimenea ardió una vez más, y la luz entro en la sala oscura más amplia de lo que había parecido desde un principio, Hermione camino hasta una mesa donde un tazón con frutas apareció, olio con deleite los olores dulces de estas. La sala mostro una escalera en forma de caracol que llevaba a un segundo nivel donde se podría apreciar con claridad cuatros puertas que daban hacia la sala en un pasillo con barandales de madera oscura. Los detalles de la habitación eran increíbles y obras de artes. Hermione asintió satisfecha con el lugar, sabiendo que las habitaciones estarían en buenas condiciones con el hechizo que había pronunciado.

-Este será sus nuevo hogar… - comunico en un susurro a los pequeños dejando la manzana que había tomando del tazón de frutas en su mismo lugar.

-¿Por qué nos ayudas? – Pregunto Cayus sin mostrar temor.

-Tu hermana me ha pedido ayudad y eh respondido. Pero no se equivoquen yo no doy mi ayuda sin recibir un pago por ello.

-¿Quieres nuestra sangre? – indago Cayus mostrándose precavido manteniendo a su hermana siempre detrás de él.

-No te ofendas pero no me pueden ofrecer mucho con ese estado tan deplorable… y por ahora no necesito de su sangre… ahora serán como mis mascotas… solo dedíquense a mantenerme entretenida cuando estén en mi presencia.

-No somos animales. –protesto el niño indignado por las palabras de su salvadora.

-Pero han vivido como tal durante mucho tiempo, cual es la diferencia que ahora lo sean, yo les daré comida, un techo y una nueva vida. – Hermione no le tomo importancia a la indignación del pequeño, era mejor así para ella.

-Pero no queremos ser tratados como animales. –protesto una vez más, Hermione frunció el seño y le miro con fríos ojos.

-Pues conmigo no serán simples animales, para mi todos los humanos son bestias despreciables, traicioneras y egoístas… sin embargo aquí estoy cubriendo bajo mis faldas a dos humanos… y se quejan por hacerles especiales antes sus iguales… desagradecidos. –concluyo con voz fría.

-Si lo pones de esa manera… pero aun así no me gusta ser llamado tu mascota. – Hermione no supo si en ese momento quiso estrangular al mocoso o si tal vez debía reírse de su falta de respeto hacia ella.

-Ya está bien cachorro humano. Ahora vayan por un baño en poco minutos traerán el desayuno y en ese estado no comerán en mi mesa… - les comunico dándole las espalda para dirigirse hacia un cómodo mueble lejos de la luz.

-¿En dónde está el baño? – Cayus volvió a preguntar sintiendo aun como sus piernas temblaban, hablar con la vampiresa no había sido nada fácil ya que cada mirada de esta le hacia estremecerse de temor. Su instinto le decía corre esa mujer es peligrosa. Sin embargo ellos no tenían a donde correr, no había nadie que les refugiarían bajo sus brazos.

-En la segunda planta obviamente, pueden tomar cualquier habitación del lado izquierdo, una para cada uno. El tiempo corre y no soy muy paciente… - Hermione miro a los niños subir a la segunda planta y miro desvió la mirada hacia Artemis que le miraba con interés.

-Di lo que tengas que decir Artemis. –ordeno tomando un libro que descansaba cerca de su asiento.

-No apruebo la presencia de esos niños. Su perfume no es normal. – comunico.

-Por ello les eh traído, han despertado curiosidad en mi… -Hermione movió su mano hacia la puerta mostrando a Malfoy que había levantado su mano para tocar la puerta.

-Buenos días Hermione… -saludo cordialmente.

-Buenos días Malfoy… te has tomado tu tiempo…- le reprocho sin mirarlo volviendo su atención al libro que descasaba sobre sus manos.

-No es nada fácil dar con Theo… se me ha informado que está en una reunión con su padre…

Hermione puso sus ojos en Draco y le miro seriamente con el seño fruncido, aquello no sonaba nada bien, porque su padre tenía que reunirse con Theo al menos que él estuviera planeando algo, se opuso de pie y miro los terrenos de Hogwarts poniendo su cerebro a trabajar rápidamente.

-Cuando regrese traerlo ante mí… -le ordeno con voz fría admirando el paisaje y todo lo que había sido poblado con pequeñas casas de maderas y tiendas de campar.

-Así lo hare… -Draco no inclino su cabeza pero su voz se noto un deje de respeto que Hermione silenciosamente supo apreciar.

-¿Malfoy conoces a los niños Cayus y Calius?

-¿Los gemelos que viven junto al lago…? – cuestiono algo intrigado por el repentino interés de Hermione por aquellos nombres.

-Veo que sabes de quien estoy hablando, bien eso facilita las cosas, quiero sabes todo lo que sobre ellos. – Hermione volvió a su asiento y miro a Draco expectante.

-Son magos al igual que nosotros, y bueno fueron sacados del vientre de su madre cuando ella había muerto, fue algo muy extraño, estuve allí cuando sucedió su nacimiento, la magia de su madre les protegió aun después de su muerte, por las heridas presumimos que fue atacada por una de esas aberraciones. Su nacimiento no fue nada oportuno en ese momento sin embargo una de las elfas viejas que estaba en la expedición donde encontramos a la bruja se izo cargo de los niños hasta hace unos dos años atrás cuando falleció por la vejes. –concluyo recordando aquellos eventos pasados.

-¿Porque nadie se izo cargo de ellos y dejan que reciban esa clase de abusos?- pregunto hojeando el libro entre sus manos intrigada por el peculiar y poco común nacimiento de esos humanos. Ella podía sentir una fuente de poder algo tenebrosa creciendo en ellos.

-Sonara cruel lo que te diré dada a tus creencias de buena samaritana… no hay muchos alimentos y espacios allí afuera, las familias no pueden recibir a un pal de niños más y menos con la historia de su procedencia… los cazadores y aurores no podemos prestar atención a cada maltrato de lo que son víctimas, no tenemos el tiempo para hacerlo. –se justifico Draco, aunque el bien sabía que si hubiera habido interés de alguno de ellos esos niños llevarían una vida mejor en algunos aspectos.

-Eso no justifica nada y lo sabes Malfoy. Lo que ah ocurrido aquí es que les temes de alguna manera, sus extraños ojos y ese cabello ante natural que ellos ocultan bajo esa mugre es algo que les inquieta… su magia tambien no es estable por lo que eh percibido… - Hermione cerro el libro y lo dejo a un lado sabiendo que había dado en el cabo.

-¿Por qué tantos interés en ellos Hermione…? – pregunto intrigado sin notar que le había vuelto a llamar por su nombre.

Hermione se estremeció al escuchar su nombre abandonar los labios de Draco y por un momento sintió algo extraño dentro de ella.

-Ellos ahora están bajo mi protección. Quiero que encuentres ropas para ellos y todas las cosas que puede necesitar ese pal de niños, tú has tenido un hijo y tambien tienes un nieto debes conocer las necesidades básicas de ellos así que te harás algo… -susurro suspirando y cerrando sus ojos por un momento tratando de descifrar esa extraña emoción que sintió cuando Draco pronuncio su nombre.

-Pansy es más apropiada para el trabajo… - declino a ese tedioso trabajo.

-Si quisiera que lo hiciera ella no te lo hubiera ordenado a ti… - susurro Hermione controlando sus emociones, no podía tolerar que algunas de sus ordenes fuera contradecida.

-¡No puedo creerlo eres Draco Malfoy…! -un grito femenino se izo escuchar cuando una niña con mejillas rosadas y cabello húmedo bajo corriendo las escaleras de madera vistiendo un suave camisón de ceda que había encontrado sobre su cama.

Hermione arqueo una ceja y Draco frunció el seño ambos muy confundidos por la repentina alegría que mostraba la pequeña que Hermione había notado muy débil para moverse de aquella forma.

-Así es… ¿y usted es…? –pregunto dejando su cara de indiferencia que había mantenido durante la conversación con Hermione para mostrar una de curiosidad que Hermione noto.

-Calius… no sé si me recuerda pero yo si le recuerdo… - susurro sonrojada y cohibida por la presencia de Hermione y su penetrante mirada sobre ella llena de curiosidad por su actitud.

-Calius el señor Malfoy atenderá a tus necesidades si necesitas algo pídeselo a él… -le informo Hermione sin dejar de mirar la escena frente a ella, notando que la niña se notaba muy alegre en la presencia de Draco ya que había hablado, algo que no izo mientras ella y Cayus mantenían una discusión algo entretenida.

-¿De verdad?- Pregunto tímida mirando a Hermione cohibida por aquellos ojos penetrantes que habían vuelto hacer del color del otoño.

-Así es señorita Calius… - le comunico Draco realizando una cordial reverencia que logro que Hermione frunciera el seño.

-Draco está bajo mi servicio al igual que tu, debes tratarle con respeto y se algo te incomoda debes decirle a él a igual que Cayus… no me gusta ser molestada por tonterías, solo deben acudir a mi si Draco no está disponible… - volvió hablar Hermione retomando la atención de Draco y Calius.

-¿Quién eres…? -pregunto Cayus bajando las escaleras vistiendo tambien una pijama mirando a Hermione.

-Mi nombre es Hermione y soy una vampiresa… -hablo con tranquilidad restándole importancia a su nombre y su especie superior.

-Sabíamos que no eras una bruja normal… pero hablarle de esa forma a señor Weasley, Sabine y al otro cazador y la familiaridad con que les has hablado al señor Malfoy no es común… todos les ven con respeto, pero ellos le ven con respeto a usted… - Hermione miro con curiosidad a Cayus y allí estaba el motivo por el cual le había llevado con ella.

- Eres muy observador e inteligente como lo supuse desde un principio, me serás útil en el futuro, desarrollaremos mas esa inteligencia, Draco tambien te harás cargo de la educación ya que Theo no tendrá tiempo para ello. –Hermione se levanto mostrando su delicada figura y baja estatura para frustración de ella.

-¿Theodore Nott..? –pregunto con ilusión Calius.

-Oh vaya al parecer todos son celebridades me siento celosa…- hablo Hermione inflando sus mejillas algo infantil siendo espontanea ocasionando una sonrisa en el rostro de Draco.

-Pero si tu eres Hermione Granger… eres la bruja más inteligente desde Revenclaw todos quieren ser como tu… - hablo Draco alagándola logrando que los ojos de hemiones brillara una extraña chispa que Draco no había visto en décadas y que aun podía recordar porque era algo que siempre le gusto admirar. Aunque nunca lo admitió y ni admitiría...

-Oh créeme nadie quiere ser como yo… ahora vasta de charlas Draco siéntate con nosotros, Artemis y Niebla vayan hacer lo que hagan todos los días les llamare si necesito de ustedes… -ordeno dirigiéndose al mesa de comedor de caoba negra con dos floreros con flores de girar que giraban buscando los rayos del sol más intensos en lugar. Humeante tazas de avenas aparecieron frente a los pequeños que se lamieron los labios ante las delicias frente a ellos.

Frente a Draco quien tomo asiento en aquella mesa apareció una taza de té verde y pan tostado con algunas mermeladas, Hermione les miro a todos y luego su plato vacio, ella no podía comer nada de aquello. Su cuerpo lo rechazaría apenas tratara de tragarlo, suspiro y sonrió y con un gesto de su manos dio inicio aquel extraño desayuno.

-Señorita Hermione usted no comerá con nosotros. –pregunto gentilmente Calius mirando a Hermione quien solo les observaba pensativa. Draco detuvo su té a medio camino y observo con cautela el comportamiento de Hermione que solo movió sus ojos en dirección a la pequeña.

-Es no es la forma apropiada para dirigirte a mi humana… -le corrigió, ella no les podía permitir que se encariñaran con ella, después de todo la existencia de los humanos era corta y pasajera y ella no quería sufrir por la pérdida de esos pequeños.

-Lo siento. – se disculpo perdiendo todo el valor que había tenido que tomar para dirigirle la palabra a la vampiresa.

-Ama… soy su amo… y debo ser tratada como tal… y cuanto a tu pregunta yo solo bebo no puedo comer nada… sin embargo hay ciertas bebidas que puedo tomar… como el vino de elfos y el té de sangría. –comento aligerando el ambiente tenso.

Draco bajo su taza de té y miro a Hermione.

-El se té sangría… eh oído de él, sin embargo no es muy común. – hablo con tranquilidad.

-No lo es, sin embargo es algo que me gusta y mi cuerpo no rechaza…

-¿Y porque no lo está bebiendo ahora… ama? – pregunto Cayus agregando aquellas palabras que le dejaban un sabor amargo en su lengua, una palabra que aplastaba su orgullo.

-Porque no contamos con esa planta en este momento. -respondió resoplando las palabras con algo soñolienta.

-¿Y cómo es esa planta ama?- en esta ocasión fue Calius que pregunto algo cohibida con un susurro muy bajo que pudo ir Hermione a la perfección.

-Bueno no crece mucho y se encuentra en ambientes frescos, como en las montañas o al pie de un árbol, sus hojas son largas y textura suave y de color verde a simple vista, sin embargo sus hojas por la parte inferior es de color purpura y los bordes son de color morado, cuando se pone sobre el agua caliente comienza a teñirla de color rojo profundo, hay que agregarle unos cubos de azúcar, pero a mí en lo personal me gusta sin ella… porque me es mas natural. Es una planta curativa, tambien puede ser utilizada en muchas pociones, me temo que es por ello que no cuentan los elfos de la cocina con ella. – comento pensativa dejando su tonito de sabionda a un lado. Draco sonrió y tomo una trozo de pan tostado con mucho mas animo, porque allí frente el estaba la Hermione Granger que había conocido en el pasado y no la malvada vampiresa oscura que les mostraba desde que había despertado de su letargo. Hermione le miro con curiosidad frunciendo el seño lo que logro que Draco sonriera a un mas, con unos ánimos que pensó que nunca recuperaría, le unto mermelada a otras rebanadas de pan y les ofreció a los pequeños que le miraron a gradecidos.

Hermione suspiro al no entender nada, algo frustrada sintiendo que algo se le había escapado, se dejo caer despreocupada en su asiento y desvió la mirada, dejando descansar su cabeza de su mano derecha. Los ojos de Hermione se fueron cerrando lentamente.

Cayus le iba a llamar, sin embargo callo cuando Draco quien previo sus intenciones le indico con un gesto que no lo hiciera.

El desayuno paso lentamente, ya que los niños comieron su avena y el pan que les ofreció Draco más un tazón de fruta y jugo de calabaza, todos sus movimientos eran cuidadosos ya que Hermione había quedado profundamente dormida. Draco se puso de pie cuando noto que los pequeños habían quedado satisfechos y camino hacia Hermione y tomo con delicadeza entre sus brazos.

-¿Saben cuál es la habitación de Hermione? – pregunto susurrante.

-No… ella solo nos indico cuales eran las nuestras. –respondió activo Cayus.

-Creo que alguna del ala derecha ya que ellas no dio la de la izquierda.-continuo Calius.

Draco asintió ante la información de los niños y camino hacia las escaleras con pasos suaves, le encantaría decir que Hermione era liviana como una pluma, pero lo cierto era como cargar el cuerpo muerto de alguien sobre sus brazos, y bueno que se podía esperar de Hermione si ella era un muerto viviente, una vampiresa hermosa y de actitudes confusas, ella podía gentil y cariñosa por unos segundos y despiadada y cruel al siguiente, su temperamento era muy voluble y sus acciones nunca podían ser prevista a igual que sus castigos. Y prueba de ello era la familia Potter.

Los pequeños niños caminaron detrás de Draco hasta que él se detuvo en una de las puertas, la más grande de todo el lugar con acabados que estaba seguro que le había costado los dedos del artesano.

Abrió la puerta encontrándose con una habitación completamente oscura donde los rayos del sol no se podían apreciar fritándose por las ventanas cubiertas de terciopelo azul rey. Unas pocas velas se encendieron cuando dio un paso en recinto. Camino hasta la mullida cama y recostó a Hermione sobre las sabanas de seda. Despejo su rostro de sus traviesos cabellos y miro hacia la puerta notando que no estaba solo con Hermione. Se levanto y suspiro. El tambien necesitaba un descanso haber pasado la noche despierto y parte de la mañana no le ayudaban a pensar con claridad.

-Por favor quédate… -pidió Hermione en un susurro sujetando la mano de Draco…

Draco la miro sin comprender, estaba a punto de decirles unas cuantas palabras hirientes e irse por su osadía cuando vio los ojos de Hermione al borde del llanto. Al parecer en esos momentos estaba abrumada por el pasado y el presente donde sus dos personalidades se encontraban y luchaban por apoderarse de su poderoso cuerpo. Con lentitud asintió con la cabeza.

Hermione soltó su mano. Y movió suavemente su cuerpo y le dejo un lado a Draco Malfoy el mago sangre limpia que había odiado durante su travesía en Hogwarts como humana.

Draco miro los ojos de Hermione desviarse hacia la puerta donde permanecían los niños observándoles con ojos traviesos. Frunció el seño dispuesto a ordenarles que se retiraran pero la voz de Hermione soñolienta se lo impido.

-Cayus, Calius, vengan… dormirán con nosotros…

Hermione cerró sus ojos sin notar el temor en los rostros de los niños que habían palideció por aquella orden sin comprender que ocurría.

-Que esperan una invitación por escrito, deben obedecer. – hablo Draco logrando que los niños asintieran y caminaran pálidos hacia la cama.

Draco se despojo de su capa pesada y su chaqueta quedándose con una fina camisa y sus pantalones de caza… se sentó en el borde la cama y con dedos nerviosos se quito las votas y las medias. Miro con frustración a los niños que permanecían tomados de la mano junto a la cama sin saber qué hacer. Aquello no les gustaba y les llenaba de angustia. Draco miro a Hermione sin saber que estaba pretendiendo por darle aquellas órdenes, pero sus ojos cerrados y su respiración pausada le distrajo, su silencio y esa fragilidad que mostraba le desarmaron y cualquier escusa para mandar todo al demonio e irse de la habitación desapareció. Suspiro y se recostó a un lado de ella, Cayus y Calius hicieron lo mismo dudosos. Y sus cuerpos temblaron de miedo cuando sintieron que Hermione se movía en la cama.

Draco se quedo frio cuando sintió la mano de Hermione tirando de él hasta que se quedo recostada de su cuerpo y con su mano sobre su cintura, ella le daba la espalda ya que había abrazado posesivamente a los pequeños niños contra su pecho frio.

-Ahora yo seré su madre… -susurro al oído de los pequeños antes de caer en la profunda oscuridad de su cansancio.

Los pequeños niños se estremecieron al escuchar aquellas palabras y Draco abrió sus ojos al comprender la situación. Ahora comprendía a Hermione y porque quería que ellos estuvieran en la cama con ella, ella necesitaba calor humano, aunque fuera una vampiresa y se orgullecía de serlo, ella necesitaba calidez y algo aque aferrarse en su existencia maldita... se relajo y cerro sus ojos entregándose a la oscuridad y cansancio.

Cayus y Calius asintieron ante las palabras de Hermione y por primera vez durmieron sobre una mullida cama y sabanas de seda, aferrado a un cuerpo que a pesar de su frialdad de les brindaba esa calidez que siempre habían deseado tener, el calor de una madre que les protegía del frio y la crueldad humana.

Theo se abrió paso entre los largos pasillos de castillo, detrás de él iba siguiendo sus pasos su lobo Abismo y su hijo Thomas acompañado de su loba Bruma. Padre eh hijo se retuvieron ante la gárgola que protegía la dirección de Hogwarts. Theo susurro la contraseña y subió las escaleras en forma de caracol cuando la gárgola le dio paso, y tocar la puerta entro en la oficina y miro a su alrededor buscando al director. Quien no tardo en aparecer detrás de una estante de libros del segundo piso.

-Te eh estado buscando toda la mañana Theo… -susurro Harry bajando la escalera acomodando sus ante ojos. Theo pudo apreciar el cansancio en su amigo, sus moradas ojeras bajo sus ojos y la palidez de su piel.

-Estoy aquí… dime que es lo que te urge… - hablo con tranquilidad tomando asiento en una de las sillas dejando a su hijo y los lobos a unos pasos de él.

-Hermione…-susurro tomando asiento detrás del escritorio. Theo noto la desesperación en su voz. –por más que busco una solución no la encuentro… ella me ha dejado sin salida. Necesito tus consejos…

-Luna es buena y más certera que yo en ellos, si ella no ah encontrado la solución que te hace pensar que yo la tengo…

-Porque eres más inteligente que ella, y hay una poderosa malicia que mantienes oculta… se que puedes lograr algo con Hermione… Trueno lo cree así… - Theo alzo la ceja y miro al lobo de Harry que se mantenía junto a su amo.

-Hay asuntos más importantes en este momento Harry… la guerra esta alcanzado puntos inimaginables… no podemos retrasar el plan que nos podría salvar a todos por salvar solo a tu familia…

-Es que no lo entiendes, con ello se va mi mundo… para mi esta vida no tiene sentido si los pierdo… lo que planea Hermione para Luna y mi familia es… es… no puedo darle un nombre algo de esa magnitud…-

-¿Le has ofrecido tu sangre a Hermione? ¿Le has ofrecido un pacto? – indago Theo mirando a Harry después todo tenía su punto.-

-Si lo eh hecho, pero ha declinado, se negó a tener un pacto conmigo.

-Entonteces me temo que no hay nada que hacer. –Theo se puso de pie y sacudió su túnica y le dio la espalda a Harry que le miraba con desesperación al borde de la locura. – tengo un plan… solo no interfieras en el… y tal vez pueda salvarles la vida… -hablo con indiferencia pasando junto a Thomas en dirección a la puerta.

Harry suspiro ante las palabras de Theo, sin embargo sus ojos siguieron derramando lágrimas, Dumbledore, Snepe y Macgonadall le observaron en silencio desde sus retratos.

-Harry querido… -le llamo Minerva sintiendo la pena del mago… -pídale a la señorita Hermione que me visite pronto… hay algo que quiero hablar con ella. –Harry miro a la antigua directora sin comprender que pretendía la vieja anciana. Sin embargo asintió. – Necesito verla con la mayor urgencia, hágaselo saber… quizás lo que tenga que decirle pueda ayudar a su familia. –Harry asintió con mayor determinación. Encontrando un rayo de esperanza en su desesperación.

Theo se desplazo por los pasillos pensativos.

-¿Padre que hará con respecto al rey y su petición…? -Pregunto Thomas al llegar a entrada de la habitación de su padre.

-Aceptare… después de todos perteneceré a ese clan en poco tiempo. Theo cerró la puerta detrás de su espalda dejando a su hijo en el umbral listo para ir a dar clases de runas antiguas.

Blaise mantuvo durante horas una discusión con Pansy debido a los niños que estaban castigados en los calabozos muriéndose de hambre y frio. Estaba de acuerdo que les fueran castigados, pero ese castigo excedía los derechos humanos…

-Hermione debía comprender que no podía ir imponiendo castigos sin llegar a un acuerdo con ellos si era justo oh injusto un castigo de tal magnitud. - Blaise que no se oponía solo se quedaba quieto observando a los pequeños llorando por la ayuda de sus padres escuchando los gritos de Pansy.

Draco abrió sus ojos cuando escucho en su mente el llamado de Nieve… suspiro suavemente sintiendo un poco de cosquillas en su rostro, con algo de pereza detallo aquellos hilos de cabello, el suave perfume que le había relajado completamente provenía de aquel cabello y el cuello níveo donde había refugiado su rostro. Con su corazón palpitando como tambores de guerra se alejo un poco para ver a Hermione aun durmiendo con los pequeños entre sus brazos que tambien permanecían profundamente dormidos. Aquella imagen le dejo en shock… despertase de esa forma por alguna razón le llenaba de dicha. Suspiro tratando de controlar sus pensamientos, noto que una mano sujetaba a la suya, el brazo que tomaba posesivamente a Hermione por la cintura era tomado por una pequeña mano llena de heridas de Calius.

La escena era irreal, para él. Cerró sus ojos tratando de desaparecer aquella imagen porque estaba seguro que estaba durmiendo aun. Sin embargo cuando los volvió abrir la misma escena se presento ante él. Con lentitud se sentó en la cama soltando la mano de la pequeña y la cintura estrecha de Hermione. Draco se mantuvo quieto durante unos minutos tratando de controlar su respiración que se había acelerado cuando miro los labios rojos de Hermione entreabiertos. Frustrado y necesitado de una ducha fría para bajar la repentina calentura que le lleno de ira ya que él no era ningún adolecente que dejaba sus hormonas dominar su cuerpo, se levanto de cama y se dirigió a una puerta que por su forma estaba seguro que le llevaba al baño en cual se daría el baño que necesitaba con urgencia. Antes de cerrar la puerta detrás de él, Draco se giro para ver la vampiresa que era su verdugo y dueña de su existencia dormir con esos dos pequeños entre sus brazos… la más hermosa imagen que había visto en toda su maldita existencia… ni siquiera ver a su difunta esposa dormir con su hijo le había gustado tanto como esa imagen…

-Debo estar volviéndome loco… -susurro cerrando la puerta del baño… sin percatarse que unos borgoña le habían estado mirado desde que se había levantado de cama.

Continuara…

N/A:

Hola!

Bueno me disculpo por la tardanza, pero aquí estoy de nuevo… espero que estén disfrutando de sus navidades… y sobre todo el descanso que es para alguno de nosotros este mes… aunque con tantas compras y compromiso con la familia dudo que sea un descanso U_U en fin… les agradezco a las siguientes personas por su constantes apoyo durante todo el año… el cariño que le tienen a esta historia… que espero concluir el próximo año…

CAROONE

LUNATICO0030

VANESSA LOVE ME FOR EVER

LYLYANNEBLACK

SANDY0329

WALIXELA

MUCHAS GRACIAS MI GENTE Y FELIZ NAVIDAD…!