DISCLAIMER: Los personajes de Naruto son EXCLUSIVOS y PERTENECEN a Kishimoto Masashi.
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-xxxxx- El auto filtro que me parece gracioso colocarlo. ^^'
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Bajo el Cielo de Konoha
ANBU - Capítulo 21
Itachi sonreía de pura ironía, eso a Sakura le provocó cierto remordimiento de conciencia.
«Maldición, soy lo más seria que puedo. ¿Y se ríe de mí?», ella estaba lo suficientemente dolida en ese momento, el simple hecho de significar algo para alguien, no le debía el derecho de vanagloriarse por ello, sin embargo, ella sentía que le había dado una segunda oportunidad.
―¿No se supone que debiste haber ido por mi hermano tonto? ―interrogó sin mirarla, la mancha del techo le parecía mucho más importante que aquella mujer en esos momentos.
Mucho más entretenido que recordar que la había confundido con su madre.
Su madre.
―Él no estaba en mi misión ―murmuró retomando la seriedad de hace un momento, empezó a jugar con sus dedos, los nervios ahora comenzaban a carcomerla.
«Estoy en bata», realmente, ni siquiera se había dado cuenta de ello, hasta ahora.
Él clavó su mirada escarlata en ella―. ¿Sabías que por una misión asesiné a mi clan? ―Él había decidido retribuirle el favor a quien lo había revivido. «Konoha no cambia», pensó atando cabos en ese detalle, lo querían vivo. «¿Para qué?»
«¿El kiuby tal vez?», siguió cavilando. «AKATSUKI, esa es la única respuesta»
Ella podía sentir como aquella mirada penetrante la enconaba con preguntas mentales a cada tanto, no era nada bueno―. Yo… ―se interrumpió a sí misma cuando hubo analizado la información del Uchiha y reparó en lo que él le había dicho. «¿Asesinó a su clan porque se lo ordenaron?»
De igual manera, reparó en la mayoría de las habladurías que circulaban en toda Konoha al momento que Sasuke Uchiha, su hermano menor, se fue de la aldea.
«Itachi Uchiha es un traidor»
«Asesinó a su propio clan y se unió a Akatsuki»
«Un animal sin sentimientos que no dudó en asesinar a su mejor amigo»
«Él es un despreciable Uchiha que sólo busca poder»
«Él no buscaba nada», ella había dado en la cuenta que él…
―No espero tu lástima ―inquirió él, rompiendo aquella tensa atmósfera―. Debes entender que una misión no lo es todo ―espetó esta vez con el peso de la experiencia.
Ella sonrió algo más calmada―. Lo sé, pero Sasuke kun no haría algo malo contra la aldea y confío en él. ―Aunque sabía perfectamente que Sasuke no estaba en sus cabales en aquellos momentos.
Ella había comprendido muy tarde.
―Hmp! ―Itachi desvió su cara cerrando los ojos, no tenía ganas de platicar.
―Idiota ―murmuró Sakura por lo bajo antes de retomar la ruta de salida―. Me ocuparé que no te molesten, así que no intentes escapar, podría dejarte parapléjico por un buen tiempo Itachi san ―Aquella advertencia no pasó por desapercibida por el moreno, pero tampoco iba a negar que le había caído bien.
―Haz lo que quieras ―Y la puerta se cerró sin pretender escuchar aquel comentario.
«Tenía una bata, no habrá sido fácil capturar un cuerpo sin vida», analizó mentalmente antes de entregarse al sueño.
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De regreso a la habitación 206
También llamada 666, por encontrarse internados allí el copyninja y el cazador nocturno, ambos, rebosando de ira.
―Con un demonio. ¿Qué diablos hacen ustedes dos? ―Ésta era Ino Yamanaka que había perdido el pánico por cierto peliplata; al menos, sorprenderlo en un forcejeo homicida no inspiraba ni pudor, ni lascivia.
Kakashi tenía presionando el extremo de su librito en la yugular de Hatori, además de tener un kunai bien clavado en la espalda. ¿Cómo llegó ahí? Se ignoraba.
Ambos fijaron su mirada en la rubia de ojos azules y se apartaron oportunamente de la cama central de aquella habitación, sí, estaban sobre el lecho de Sakura, o al menos lo que fue, puesto que al retornar a sus camas, soportando el dolor que provocaba cada movimiento, aquella cama cayó al suelo desarmándose en el proceso.
Ino sólo tenía un tic en el ojo. «Piensa en Shikamaru desnudo, piensa en Shikamaru desnudo, piensa en…»
―Nas! ―Naruto hacía su estelar aparición―. ¡Oi Kakashi sensei, le he adquirido el volumen especial de 'ya sabe qué' y le aseguro que Sakura chan no se dará cuenta, de veras! ―ingresaba el Ninja hiperactivo ignorando las caras en 'O' de Hatori e Ino; asumiendo también que las caras de los 4 anbu que acompañaban a la rubia, que por obvias razones no podrían verse, pero se escuchó un leve gimoteo en el nuevo anbu castaño.
«Todo lo que hace la brutalidad de Naruto», pensaban al unísono y no era para menos.
―Hi san, hay algo que... ―Ojalá y Jabalí hubiese podido continuar.
―¿Así que pusieron en peligro una misión de rango S por un problema hormonal? ―La Godaime Hokage había aparecido en una nube de humo por primera vez frente a ellos.
Las cosas se ponían mejor―. ¿Y Sakura? ―Solo veía un catre destrozado de una posible evidencia de enojo de su pupila.
―Oba…
―¡Cállate Naruto, no molestes a Tsunade shishou! ―El timbrecito de voz hizo girar a todos, divisando a la posible causa del futuro malestar en la aldea y felizmente, ya se había cambiado de ropa.
―Sakura, veo que ya te sientes mejor, irás conmigo a ver al paciente, tengo algunos asuntos que atender luego ―clavó sus ojos fulminantes en los otros dos―. Cero visitas, dieta blanda y una sesión de enema ―una brisa gélida inundó el lugar.
―Tsunade shishou, sería más recomendable dejar reposar un poco más al paciente, podemos ir viendo otros detalles. ―Y así, Sakura volvió a ignorar olímpicamente al peli plata, quien más dolido por aquel ataque, ni si quiera había escuchado la última sentencia de la máxima autoridad de Konoha.
«¿Qué diablos ocurre aquí?», pensó el nuevo anbu, estaba más que confundido, era algo que no había visto en toda su vida. «¿Desde cuándo cuchichean y se tratan como críos?»
―¿No podías llegar más rápido inútil? ―Hatori acababa de recibir sus vacunas mientras Jabalí, y otros dos anbu sujetaban al copyninja para tratarle la nueva herida.
―¡Lo-lo siento Hi san! ―Mientras acentuaba su agarre.
―¿Esto… Sakura chan? ―Naruto no podía creer que su amiga sólo le haya llamado la atención y no le hubiese saludado o golpeado, algo ocurría con ella, al menos esa aseveración iba raramente acertada en la mente de Naruto.
―¡Noooooooooooooooooooooooooo! ―Claro que el copyninja ya tenía suficientes problemas en aquel momento.
:::::::::::::::::::::::::::::::: Dejando los gritos de lado
Ambas kunoichis se encontraban en un consultorio del pabellón EAC
―Me sorprende de que no hayas ido como una madre sobre protectora al ver a Kakashi con un kunai atravesado en la espalda.
Sakura sonrió nerviosa―. Shishou, él, yo... ―No sabía cómo abarcar ese tema sin ser brusca, después de todo, dejó la delicadeza en su primer examen chunin.
―Dímelo. ―El tono amenazante debía funcionar.
Ella suspiró resignada―. No sé cómo actuar en estos momentos ―sentenció sin más―. No quiero parecer como la escandalosa quinceañera que iría tras el remplazo de Sasuke.
«En serio que no entiendo esto, no lo entiendo», se decía mentalmente Tsunade.
Sakura era un manojo de sentimientos encontrados, ver al hermano mayor de su amor de la infancia no había hecho más que fastidiarla, he incluso concluyó que si Sasuke volviera tendría problemas con Kakashi, porque si bien ella sentía algo profundo por el peliplata, también apreciaba al Uchiha y no por borde, o teme, sino porque era parte de su equipo.
Y hoy actuó impulsivamente. «¿Qué haría por Sasuke?», pensó por primera vez dolida.
―Es normal Sakura, algún día entenderás el por qué ―Tsunade parecía dejar a relucir aquel dulce encanto de madre―. Descansa, medita y báñate ―escupió de porrazo―. Te quiero en mi oficina a las 7 de la noche, no antes ni después. ―Y se retiró en pos del paciente―. Usa el parche. ―Y cerró la puerta tras de sí.
Sakura estaba en shock, por si eso ayudaba a reanimar a alguien, puesto que ella solo podía ver lucecitas. ¿Qué le había dicho su Shishou?
«Será lo mejor, supongo», reflexionó mentalmente.
Dio un largo suspiro, sentirse rara, extrema y sin ningún raciocinio que pudiera caracterizar su habitual comportamiento, no era algo que la favoreciera a 'pensar fríamente' en aquellos momentos, pero lo intentaría.
―Iré a casa. ―La imagen de Kakashi mirándola profundamente se le vino a la cabeza, quería verlo, abrazarlo e inclusive atenderlo ella misma, pero a la vez tenía un miedo irreconocible, sacudió su cabeza efusivamente. «¿Qué me sucede?», se preguntó. «No quiero ser una acosadora», asumió, eso debía ser.
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De regreso a la habitación 206
Kakashi leía el libro tranquilamente, mientras los alaridos de Hiena amenazaban con perforar sus oídos, él se había quedado observando la portada en donde aparecía una Sakura en una postura sensual armada de un kunai y una katana.
Él solo observaba aquel rostro inocente, no apartaba su único ojo visible de aquel rostro femenino, le había engatusado aquella juguetona mirada que le retaba a seguir mirándola.
―¿Kakashi 'chan', tienes hambre? ―Inquiría la dulce voz de aquella peli rosada, mientras ingresaba con un suculento tazón de arroz, pollo y verduras, en pocas palabras, era su dieta.
Él continuó mirándola, a la real, la que le acercaba cuidadosamente la bandeja para ayudarle a comer, ahora la observaba con más intensidad, Hatori estaba privado por alguna razón y la puerta de aquella habitación estaba cerrada.
―Tienes que comer, de lo contrario no te darán el alta en una semana ―espetó sonriente mientras apartaba el librito de sus manos y lo depositaba en la mesita de noche, su sonrisa era lo único que le importaba en aquel momento.
Aunque no volvió a decirle más nada, él comió en silencio, y así la pasó el resto de la semana, se sentía cómodo de no hablar de más, al menos, no con un idiota haciendo de 'escoria' por razones que poco importaban.
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1 Semana después:
A Kakashi le daban el alta después de haber sido cruelmente torturado en el nosocomio, tanta inyección lo había dejado fuera de la realidad, ahora, al menos cojeaba un poco, pero no era tan problemático como estar con una pierna enyesada, como cierto sujeto. "¿Cómo se llamaba?»
«¡Mal nacido, no me volverás a coger desprevenido!»
«¡Ah sí! Algo así me había dicho»
«Me dijo algo»
«¡Maldición, no me volverás a coger de las peloxxx!»
«Quién sabe, o creo que eso se lo dijo a Kayose»
―¡Oi Kakashi sensei, será mejor que tire 'eso' que le di! ―Naruto llegaba a duras penas cogiendo su estómago rugiente y burbujeante mientras le daba el encuentro a la salida del hospital.
«¿Eso?»
―¿Por qué Naruto? ―Preguntó intrigado, aunque tampoco entendía a lo que su ex pupilo excéntrico le decía, bueno, rara vez comprendía lo que decía.
―¡Sakura chaaann, ella, ella nos está intoxicando a todos por 'eso' de nuevo! ―empezó a exclamar el rubio moviendo los brazos en señas escandalosas―. ¡Sai y el capitán Yamato están de su lado, dicen que es una apuesta de a cuántos pueden castigar por leer 'eso'! ―Y sus señas escandalizadas continuaban.
Kakashi analizó la información minuciosamente. «'Eso' ha de ser el Icha Icha que Naruto me trajo», reflexionó comprensivo. «Pero Sakura no dijo nada por el hecho de verme leyendo 'eso'»
―¿Qué problema, no? ―Él solo tenía ganas de ir a verla.
«¿Yamato y Sai?», reflexionó un poco a detalle. Ahora tenía algunos inconvenientes.
―¡Ah gomen, Kakashi sensei, tengo que… irme! ―Naruto se toma con más fuerza el estómago y sale disparado hacia algún lugar, al que no queremos saber.
Kakashi dejó salir un leve suspiro―. Naruto. ―Solo él podía ser de esa forma, su buen ex alumno. El shinobi no pudo divagar mucho, puesto que una nube de humo se formó justo detrás de él y otro Chakra muy conocido se había acercado a él.
―¡Senpai! ―Yamato y Sai estaban justo detrás de él, muy conveniente para el copyninja.
―¡Yo! ―Su típico saludo escondía un no sé qué y su chakra asesino lo demostraba, aunque estos dos más parecían estar concentrados en algún mero plan para…
N/A: ¿Alguien recuerda cómo fue que Hatake Kakashi comió del preparado de Sakura? Bueno, sólo esa persona podría volverlo a hacer cuantas veces quisiera, pero SÓLO esa persona.
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Campo de entrenamiento Número 3
―¿Qué demonios pasó aquí? ―Takase y Jabalí se encontraban en lo que serían las dunas del campo de entrenamiento número 3, que por alguna razón parecían haberse formado a golpes.
:::::::::::::::::::::::::: Saliendo de aquel incierto lugar
Ino divagaba junto a Sakura por la aldea después de una rigurosa mañana de entrenamiento, en el campo número 3. Ninguna decía nada, o al menos, la rubia se había quedado sin palabras desde que había confesado algo que la carcomía desde hacía un par de días atrás.
Hasta que al doblar por una esquina, la peli rosada decidió hablar.
―Entonces. ¿Me dices que ni siquiera se te vino a la mente quitarle la máscara mientras lo hacían? ―Sakura estaba muy entretenida con la declaración de su amiga rival―. Cerda, en eso sí me ganaste ―comentaba con aire superior.
Ino solo se contenía de la cólera y no había mucho material para defenderse―. Te dije que estábamos a oscuras, no iba a verle de todas formas, frentona. ―Su sonrojo era mucho más notorio ahora y Sakura parecía sentirse en la cima de la victoria.
―Cerda, sólo te diré que veas cómo lo reconoces, porque en serio, ni si quiera te protegiste ―ronroneaba airosa―. Ni yo que estoy en... ―Parpadea un par de veces al notar a Kakashi tanteando con el pie a los cuerpos inconscientes de Yamato y Sai―. ¡Kakashi chan! ―Lo llamó para correr a encontrarlo.
no la observaba con recelo, al menos, su plan había sido engatusar al nuevo compañero de equipo de la peli rosa para sacarle información, al menos con eso del capitán Hiena y Kakashi, pero no se esperaba haber pasado una recurrente noche de 'xxx' con un completo extraño.
«¿Y no que quería con Shikamaru?», se reclamaba a sí misma, se encogió los hombros desganada, de ver a su amiga caminar de la mano con su ahora amante, era raro, siempre pensó que ella sería la primera.
¿Por qué Sakura había pillado a un pez mucho más suculento que Sasuke?
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País de la Lluvia
―¿Por qué no puede ir Tobi? ―inquiría el de máscara anaranjada―. Sasuke kun también quiere ir. ¡Y somos unos chicos buenos! ―continuaba gimoteando, era como un estúpido retrasado que sólo quería obtener lo que quería a base de chillidos molestos y algo sosos.
Pain observaba inmutable.
―No, si queremos que funcione, él tendrá que ir sólo ―inquirió Pain, él tenía mucho que pensar en esos momentos―. La información que nos entregó Danzou está incompleta, Deidara hará un buen trabajo ―corroboró dándole una nueva ojeada al pergamino.
―¡Pero Tobi quiere ir!
―Hmp! ―Sasuke solo observaba de lejos, ofuscado y aireado, quería ir a destruir la aldea como fuere posible, iba a vengarse por lo que le habían hecho a su clan y le importaba un bledo lo que su hermano haya querido proteger.
«Farsa o no, lo guiaron a una muerte sin honor, los haré pagar por todo»
Una peli naranja, junto a otros dos sujetos, un peli gris y un pelirrojo conformaban parte de su equipo, que él mismo había denominado 'Hebi' [serpiente]. Éstos, solo observaban a su líder a esperas de nuevas órdenes.
―Si tanto quieren acción, vallan por el 8 colas ―espetó Pain cansino―. Pero no piensen que van a ir a esa sucia aldea, no hasta que Deidara haya terminado con su misión ―concluyó firme, él tenía gran expectativa en el rubio especialista en bombas o al menos, tendía entendido que sabía usar la cabeza.
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En Konoha en ese mismo instante
―No podía esperar mucho ―musitaba embelesado el shinobi castaño mientras acorralaba a una kunoichi de cabellos dorados, ésta solo se limitaba a observarlo expectante a las posibles acciones de aquel sujeto, la había tomado por sorpresa en una callecita increíblemente desierta a pleno día, estaba contra una pared, atrapada entre ambos brazos de aquel 'shinobi'.
«¿Será él?», se debatía entre concentrar chakra y privarlo o preguntarle si había tenido un encuentro caliente con ella hacía dos días atrás. Tenía otra forma de averiguarlo.
Una verdadera vacilación―. Ryuko, soy Ryuko, y hace un par de días atrás tú y yo...
La rubia no lo dejó terminar, lo silenció con la mano y analizó el lugar.
―¡Ino Yamanaka! ―Ambos se sonrieron con malicia, si eso era amor no les importaba mucho en aquel momento, tenían mucho de qué preocuparse, después.
«Puede que la frentona tenga a su ex sensei con ella, pero yo…»
Sus miradas se entrelazaron mientras iban aguardándose para dar rienda suelta a un roce de labios, suave, juguetón, delicado. «¡tengo a uno que vale la pena!»
«Por alguna razón no puedo dejar de pensarte, conmigo», aquel de cabellos castaños cubría con sus fornidos brazos a aquella rubia, de apariencia frágil y delicada, que ahora se sonrojaba por el toqueteo minucioso de él, de sus manos, de su aliento que iba acariciando los poros de su piel, en especial su cuello.
Ino lo alejó suavemente confundiéndolo un poco―. ¿Por qué no mejor vamos a un lugar más cómodo? ―Si bien, tenían mucho de qué preocuparse, por el momento había algo más urgente entre ambos.
Él sonrió―. Claro, la casa de mi buen amigo Hatori está desocupada ―Se sonrieron mutuamente, dejándose llevar por aquel momento fugaz como usualmente era catalogado un encuentro furtivo sin ningún tipo de ataduras.
¿Pero quién podría imaginar lo que podría ocurrir?
¿Entre un rubio adicto a las explosiones y una rubia cotilla capaz de controlar tu cuerpo?
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Pabellón EAC ― Habitación de Uchiha Itachi
La rubia de pechos exuberantes estaba de pie, escoltada por un equipo anbu; Nurika, Kayose y otros dos se encontraban allí también, éstos, iban a ser quienes se ocuparan del paciente en caso ocurriese algún tipo de insurrección por su parte.
―¿Y bien, entiendes ahora? ―No tenía mucho tiempo, tampoco quería perderlo dando explicaciones.
Itachi se encontraba sentado en aquella mullida cama, no estaba atado y sentía su visión más que renovada, aparte que su estado de salud era ahora más estable que hacía un buen tiempo atrás, todo gracias a los cuidados de aquella que respondía por Sakura Haruno.
―Sasuke vendrá por los que Madara considere estorbos ―espetó neutral―. Vendrá por venganza. ―No le era muy difícil razonarlo, pero tampoco le parecía imposible, viniendo de Madara, todo parecía ser posible.
―Entonces puedes descansar aquí, mientras te preparo un lugar más tranquilo ―Continuaba la Godaime―. No querrás... ―Lo único que él quería hacer en esos momentos, era estar en paz.
―Haruno san no vino hoy. ―Su mirada apacible y quizá algo fría, le indicaba a Tsunade que el muchacho mostraba cierto apego por quien ahora era un blanco serio de Akatsuki.
«Qué incómodo», pensó Tsunade, ya tenía planes con Sakura, aunque ésta aun no lo supiera.
―Tiene el día libre hoy, vendrá mañana ―espetó lo más seria que pudo―. Eres su examen de aprobación, ahora puede competir contra uno de tu nivel, no la vayas a subestimar ―comentó Tsunade emprendiendo la marcha a la salida―. Sería tonto que te fueras a enamorar justamente de ella. ―observarlo por sobre el hombro le proporcionaba cierto dramatismo a la escena, aunque Itachi la miraba como si fuese un bicho raro o una pervertida en potencia, eso sí que la incomodó.
Había perdido ante un estúpido niñato―. Tiene conversaciones más interesantes ―espetó apacible, ya cerrando los ojos para descansar sin reparo alguno.
―TSK! ―La furia de la Hokage era mucho más intensa en aquel momento, pero ya se las cobraría luego, sonrió con malicia y se retiró del lugar.
―Ya lo veremos, niño.
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Departamento de Sakura
La cocina dejaba disfrutar de un oloroso y apetitoso aroma, dela comida de Ichikaru.
―No sé de qué hablas, apenas si he podido terminar mis asignaciones ―espetaba de lo más agobiada la peli rosa con cierto toque dulce que resultaba espeluznante―. Además, no he podido dormir últimamente ―continuó, aseverando la última frase. Corretear por el hospital, papeleo, hospital, más papeleo, la lista seguía repitiendo esos dos.
«Como si pudiese dividirme en varias y recordar prácticamente TODO lo que hago», chillaba internamente la oji jade.
Kakashi la observaba expectante; en términos normales, él no olvidaba el remedo de beso de ella entre el otro shinobi.
―¿Pero Kakashi chan, es malo tener que tratarte fríamente? ―Su pregunta carente de dulzura alguna le dio en el guagüero del peliplata―. Sabes que...
Ella dio en cuenta de algo. «Demonios»
La mirada del peliplata era mucho más intensa.
―¿Me estás interrogando con la mirada Hatake Kakashi? ―Algo más que la mesa trastabilló con el potente timbre de su voz.
Kakashi era anbu después de todo y todo el rato ella había estado hablando a conciencia, a excepción de la única pregunta que le hizo.
«¿Por qué me evitaste?»
―¿Hay algo de malo con eso? ―El buen y cariñoso Hatake estaba tirado por algún rincón del retrete, en estos momentos operaba el inquisitivo anbu Kakashi.
Sakura suspiró―. No es fácil llevar una relación de buenas a primeras, no cuando toda la aldea cae patas arriba por enterarse que tú y yo estamos saliendo ―musitó serena, era algo a lo que había tenido que atenerse, pero no siempre es fácil. Desde el personal médico hasta las genin.
―Entonces no es por ningún otro sujeto. ―Y como se decía, hacía unos momentos, el buen Hatake estaba en las profundidades del retrete.
La mirada fulminante de Sakura no era la de una linda novia disfrutando de la rabieta de su novio celoso.
«Demonios», él había comprendido que Sakura verdaderamente le daba su espacio. Había esperado el acoso sistemático.
―Esperaba más atención de tu parte. ―Desvió la mirada trágica hacia un lado, él se sentía tan normal pudiendo hacer simplemente las cosas por impulso.
―Si usas esa expresión con mi Shishou podría funcionar, pero conmigo es imposible Kakashi chan ―espetó mucho más entretenida ahora, puesto que Kakashi se había descubierto el rostro; el sonrojo de Sakura era un poco perceptible.
Él se sentía sorprendido, no sabía cómo, pero ella lo hacía sentir como un ser humano cualquiera y le bastaba para ser feliz.
―Creo que te amo, Sakura.
Sakura sonrió sin poder evitar el sonrojo en sus mejillas, puesto que recordaba perfectamente cuando intentó decírcelo y además cuánto había tenido que pasar para poder compartir aquella misma mesa con él, de ese modo.
―También te amo, Kakashi chan ―entrelazaron sus manos por sobre la mesa, suavemente esperando que aquel momento no se terminara jamás.
:::::::::::::::::::::::::::::::::FIN DEL CAPÍTULO:::::::::::::::::::::::::::::::::
