Hola a todas y todos! :D el capítulo que prometí, los famosos "outtakes" xD, son, en general, escenas que descarté por diversos motivos: porque encontré que no calzaban, que no daban el pego con el carácter del personaje, porque no me gustaban, etc xD jajajajaja, pero como dije que iba a poner todas estas locuras, pues aquí van xD
Los "Killing time" son cuatro escenas donde maté a personajes mientras estaba postrada con mi casi fractura de tobillo xD, pero desde "The awakening" son escenas que narran lo que pasó después del capítulo 20, hasta el preludio de lo que ocurrirá en el 22.
Espero que les guste esta nueva locura que se me ocurrió publicar xD
Chapter 21 "Outtakes"
The 1st Kiss (Chapter 7, Grüneger, Austria)
– ¿Crees que podré… superar esto?, ¿recomponerme, reconstruirme?
– Sí – respondió con firmeza – lo harás. Lo sé.
– ¿Soy muy egoísta porque no quiero que me dejes…? – dijo sin levantar la mirada.
– No.
Leon se sorprendió de su respuesta aunque sabía que era cierto. Pero no esperaba reconocerlo a sí mismo tan fácil… quizás las palabras de Noiholt le afirmaron sus propios sentimientos por ella – la quiero… ¿es posible?, sólo han transcurrido unos días… – pensó desconcertado.
En ese momento, Noiholt levantó la cabeza y le permitió ver su rostro, los ojos color cielo se clavaron en él de tal forma que no pudo apartar los suyos. Sintió la necesidad de protegerla incluso de su propio sufrimiento, no permitiría que se hundiera en la oscuridad… porque la quería…
Con cuidado, acercó su rostro al de ella y cerrando los ojos, comenzó a besarla realmente suave, temeroso de romper su voluntad si daba rienda suelta a sus emociones. Acarició sus labios suaves mojados de lágrimas, y alzando una mano, dedicó arrullos a su rostro empapado. Noiholt correspondía el beso con timidez.
– No me iré – aseguró, sin despegar su boca – no te voy a dejar. Aquí estoy.
The 1st Encounter (Chapter 10, Munich, Alemania)
Y de pronto, la sintió. Estaba justo detrás de ella… – Scheiße – murmuró – me tienes Ada, muéstrate.
Escuchó atentamente cualquier cambio en la respiración de la mujer que estaba a sus espaldas… pero nada ocurría. Hasta que de improviso, la sintió moverse. Noiholt se giró rápidamente, bloqueando un golpe que iba directamente a su nuca. Se agachó, alargando un brazo para golpear el estómago de Ada, pero no llegó a concretarlo, pues ella era muy rápida. Ada se echó velozmente hacia atrás y trató de sacar su pistola, pero Noiholt la bloqueó una vez más, golpeando sus piernas para hacerle perder el equilibrio. La morena usó su mano y suspendió su figura en perfecta perpendicularidad, acto seguido cayendo suavemente sobre sus tacones. Intentó golpear a Noiholt de nuevo, pero todos sus golpes fueron bloqueados… y viceversa.
Finalmente, Ada se apartó un tanto y sonrió. Sacudió el cabello de su hombro y al ver que Noiholt se relajaba, se acercó con mucha rapidez y le plantó un bofetón descomunal.
– Lo siento, pero me llamaste perra sin razón alguna. Me lo debías – canturreó con suavidad, encogiéndose de hombros.
– Te lo concedo – respondió, con la mejilla colorada por el golpe – pero si vuelves a acercarte a Leon como lo hiciste ayer, no sólo te llamaré perra, sino que además no respondo de mis acciones.
1st Killing Time (Chapter 11, Munich, Alemania)
Leon giró sobre sus talones y corrió para coger a Robert del hombro, pero el chupador se levantó bruscamente y alzó una de sus garras, hiriendo al canadiense al instante. Su lengua se estiró como un chicle putrefacto enroscándose en su cuello y rompiéndolo, terminando así con su vida.
– ¡NO! – exclamó el agente, retrocediendo lo más rápido que podía – ¡monstruo maldito!
Y antes que el licker se girara para acabar con él, el disparo de una ballesta atravesó el lugar, clavándose en la pared justo entre él y Leon, que miró hacia arriba de inmediato. Era Ada Wong, que bajaba de un salto para reunirse con él. Se giró en el aire para darle una patada al bicho, aterrizando sobre su cabeza y enterrándole el taco en la carne podrida. Voló grácilmente cuando el licker se sacudió su presencia, y apoyó los zapatos en el suelo sin ninguna dificultad. Leon la miraba embobado, olvidando por un microsegundo que tenían un chupador muy enojado casi al frente.
Noiholt y David irrumpieron en el lugar, encontrándose con el cuerpo sin vida de Robert Blatstein. Pero no tuvieron tiempo de lamentarlo, pues el licker chilló de ira y se abalanzó sobre ellos. Ada apuntó la ballesta de nuevo, y Leon disparó con su H&K VP70, ambos esfuerzos inútiles. David saltó hacia un lado, Noiholt corrió en otra dirección intentando distraerlo… pero el monstruo era más rápido de lo que esperaban, girándose hacia Ada y alargando su gran extremidad filuda con intenciones de partirla por la mitad.
La morena soltó un elegante insulto al darse cuenta que ya no tenía flechas para la ballesta, y retrocedió para evitar el embiste, encontrándose con la pared a su espalda. No podía alejarse.
– ¡ADA! – gritó Leon, lanzándose para cubrirla con su cuerpo.
Todo pasó en escasos segundos. El horror de Ada, el grito de Leon, la sorpresa de David, y la rápida reacción de Noiholt, interponiéndose entre el licker y el agente, protegiéndolos del zarpazo que le desgarró el estómago en dos partes.
David, a punto de vomitar de la impresión, vació el cargador de su arma en el cuerpo del bicho, aunando ese daño al hecho por Robert. El licker chilló de dolor, desplomándose por segunda vez y aparentemente, la definitiva.
Leon saltó de proteger a Ada al pánico en tiempo récord. Soltó a la morena y corrió para ver a Noiholt, que yacía tumbada de lado en el suelo y acunada por un enorme charco de su sangre. No había vuelva atrás con esa herida.
Leon se agachó a su lado, intentando con sus manos sujetar los órganos internos que querían salir, y detener el río de líquido vital que corría por el suelo. Era imposible.
Gimió de rabia por no haber evitado esta tragedia. Por segunda vez, Noiholt lo había salvado y a diferencia de la primera, ésta vez no lograría sobrevivir. Los ojos color cielo de la chica deambulaban perdidos por la habitación, pero cuando encontraron los de Leon, se quedaron quietos. Esbozó una sonrisa de satisfacción por verlo vivo, mientras la vida abandonaba su cuerpo despacio, ahorrándole más sufrimiento.
– Oh no… – murmuró Leon, incapaz de expresar algo más en ese momento. Y algo en su interior se desgarró, igual que en Raccoon City cuando se despidió de Ada. Era un muy cruel dèjá vu.
It's killing time 2 (Chapter 11, Munich, Alemania)
Noiholt y David irrumpieron en el lugar, encontrándose con el cuerpo sin vida de Robert Blatstein. Pero no tuvieron tiempo de lamentarlo, pues el licker chilló de ira y se abalanzó sobre ellos. Ada apuntó la ballesta de nuevo, y Leon disparó con su H&K VP70, ambos esfuerzos inútiles. David saltó hacia un lado, Noiholt corrió en otra dirección intentando distraerlo… pero el monstruo era más rápido de lo que esperaban, girándose hacia Ada y alargando su gran extremidad filuda con intenciones de partirla por la mitad.
La morena soltó un elegante insulto al darse cuenta que ya no tenía flechas para la ballesta, y retrocedió para evitar el embiste, encontrándose con la pared a su espalda. No podía alejarse.
– ¡ADA! – gritó Leon, lanzándose para cubrirla con su cuerpo.
Todo pasó en escasos segundos. Ada, dándose cuenta que el agente no sobreviviría a un ataque como ese, lo empujó hacia un lado, recibiendo el impacto en el pecho. Noiholt disparó a la cabeza del licker, aunando ese daño con el provocado antes por Robert. El bicho se desplomó en el suelo, aparentemente muerto sin vuelta atrás.
Leon sujetó a Ada con su cuerpo, abrazándola con fuerza. No era posible, por segunda vez la perdía… le acarició la mejilla, con un temblor trágico en las manos. Qué cruel dèjá vu.
Ada sonrió ligeramente, satisfecha de ver al hombre que amaba con vida. No alcanzó a confesar sus sentimientos esta vez, pero tampoco era necesario… y con un suspiro, se despidió de este mundo.
– Oh no… – murmuró Leon, incapaz de expresar algo más en ese momento.
Noiholt observaba la escena con los ojos llenos de lágrimas. Sentía el dolor de Leon en carne propia y lo peor, no había consuelo posible en este momento para él.
It's killing time 3 (Chapter 12, Munich, Alemania)
Noiholt y David irrumpieron en el lugar, encontrándose con el cuerpo sin vida de Robert Blatstein. Pero no tuvieron tiempo de lamentarlo, pues el licker chilló de ira y se abalanzó sobre ellos. Ada apuntó la ballesta de nuevo, y Leon disparó con su H&K VP70, ambos esfuerzos inútiles. David saltó hacia un lado, Noiholt corrió en otra dirección intentando distraerlo… pero el monstruo era más rápido de lo que esperaban, girándose hacia Ada y alargando su gran extremidad filuda con intenciones de partirla por la mitad.
La morena soltó un elegante insulto al darse cuenta que ya no tenía flechas para la ballesta, y retrocedió para evitar el embiste, encontrándose con la pared a su espalda. No podía alejarse.
– ¡ADA! – gritó Leon, lanzándose para cubrirla con su cuerpo.
Todo pasó en escasos segundos. Ada, dándose cuenta que el agente no sobreviviría a un ataque como ese, lo empujó hacia un lado, recibiendo el impacto en el pecho. Y Noiholt, que había corrido para ayudarlos, fue alcanzada por la lengua elástica del licker en el cuello…
– ¡NO! – alcanzó a chillar el agente, mientras el bicho quebraba el cuello de la alemana, y Ada se desplomaba sin vida al suelo.
It's killing time 4 (Chapter 12, Munich, Alemania)
Pero David no hizo mucho caso y continuó acribillando y dejando a los infectados como coladores, sin que ello los detuviera demasiado. Leon, resignado, aprovechó una breve pausa en que el latino se detuvo a cargar su arma para retenerlo firmemente por uno de sus hombros.
– Hazme caso, Ortiz – murmuró con mandíbula apretada – NO gastes balas inútilmente. Es una orden, dispara a la maldita cabeza.
– ¡Pero capitán…!
– Si te digo esto, es porque conozco del tema – no había terminado la frase, cuando David se lanzó a atacar un infectado a lo loco – ¡a la cabeza, mierda! – gritó enfurecido.
David, nuevamente, no estaba dispuesto a escuchar. Acribilló el zombie que tenía al frente con fiereza, sin poder detenerlo con las balas. Intentó entonces disparar a la cabeza, pero ya era tarde. Antes que Leon o nadie alcanzara a reaccionar, David fue mordido por el no vivo en el cuello, desangrándose estrepitosamente mientras caía al suelo. Una horda de infectados se lanzó sobre su cuerpo, devorándolo rápidamente ante la mirada atónita de Leon, Noiholt y Ada. Nadie pudo rescatarlo.
A big slap (Chapter 16, Moscú, Rusia)
– Hola – murmuró, tanteando terreno.
– Hola, Leon – contestó, sin despegar sus ojos celestes de él.
– Eh… – vaciló – lo de Ada…
– …
– ¿Qué viste?
– ¿Y dime, tu siguiente comentario dependerá de cuánto vi? – replicó, con marcado sarcasmo en el tono de voz – ¿si te digo que nada me mentirás?, ¿si te digo que todo… qué?
– A ver, partí mal esta conversación. Lo lamento.
– Pues no lo suficiente.
– Estás herida, lo comprendo, pero no dudes de lo que siento por ti.
– ¿Y qué es?
– Lo sabes…
– Sientes lo mismo por ella – sentenció.
– No para mantener una relación.
– ¿Qué rayos soy para ti entonces, Leon? – chilló, perdiendo paulatinamente el control – ¿soy tu maldito premio de consolación?, ¿estás conmigo porque no puedes estar con Ada?
– Yo… no…
– ¡Maldita sea, Leon! – avanzó un paso hacia él, plantándole un sonoro bofetón que dio vuelta la cara del aludido – ¡decídete, joder… que no soy tu puto juguete!
El agente la quedó mirando fijo, mientras su mano frotaba la zona agredida. Jamás imaginó que Noiholt perdería los estribos así, pero no podía culparla. Era su responsabilidad haberla llevado al límite.
Ella se dio cuenta que había traspasado la línea, por lo que se frotó la mano atacante y la sostuvo firmemente pegada al cuerpo, para que Leon no se diera cuenta que temblaba de ira.
– Perdóname por abofetearte – murmuró entre dientes.
– Es mi culpa – se encogió de hombros.
– Sí – asintió, mirándolo con ojos llenos de lágrimas – es tu culpa.
Puking rainbows (Chapter 18, Moscú, Rusia)
– ¡Me aburrí, Leon! – gritó, girándose hacia él y dándole un manotón en el brazo – es demasiado. Te habría explicado la razón de mi ira cuando llegaste, pero ¿qué pasó?, que vienes aquí y cuando te me acercas, me doy cuenta que hueles a ella. ¿Realmente esperabas una mejor reacción de mi parte?, ni siquiera lo has negado.
– Tú me pediste que fuera siempre sincero contigo – replicó, sujetando a Noiholt que intentaba darle otro manotón.
– Dios, Leon, qué haces… – murmuró ella, conteniendo el nudo que le cerraba la garganta.
Leon la abrazó con fuerza, porque era la mejor forma de evitar que volviera a darle de manotones. Cuando sintió que dejaba de moverse, le soltó la muñeca y la obligó a pasar los delgados brazos por su cintura, apretándola contra su cuerpo. No se le ocurría otra forma de calmarla y realmente necesitaba que le explicara qué había pasado en su ausencia. Le acarició la nuca y las orejas, cuidando de no jalarle alguno de sus aros, cuando la sintió estremecerse. Eso no lo esperaba, pues sabía que Noiholt odiaba las lágrimas y sólo lloraba cuando la situación la sobrepasaba. Pero esta vez no había hecho nada malo… ¿cómo podía calmarla, entonces?
– Cariño, lo siento – fue lo único que se le ocurrió decir.
– Apuesto a que sí… – murmuró en respuesta, empapando la camisa azul oscuro del agente.
– Lo digo en serio – afirmó.
– Yo también – levantó la mirada, fijándola en la boca de Leon, recordando lo apetitosa que le resultaba.
Se relamió inconscientemente, y parándose de puntillas, alzó su rostro intentando besarlo. Como aún era muy baja para alcanzarlo, Leon se agachó y juntó sus labios con los de ella, besando de a poco, intensificando el ósculo conforme pasaban los segundos. Sintió que las manos de Noiholt se enredaban en su cabello y tiraban de él, obligándolo a apretarla con más fuerza contra su cuerpo, al límite de cortarle la respiración.
– Cabrón… – musitó – te quiero tanto que pierdo los estribos…
A never-sent letter (Chapter 19, Moscú, Rusia)
Leon dio una ojeada a su habitación con evidente desaliento. No había pasado siquiera un día de la partida de Noiholt, pero ya la extrañaba.
Suspiró, sentándose en su cama, no dispuesto a dormir aún. Y entonces, la vio.
Una pequeña hoja de papel doblada debajo de la lámpara de noche. Leon la tomó con cuidado y la desdobló, reconociendo la letra de Noiholt al instante.
"Leon, escribir cartas se me hace muy cursi. Pero esta vez lo necesito, porque no sé por cuánto tiempo no te veré. Sé que me escribirás emails, y yo te los responderé, pero no es lo mismo. Quiero explicarte algunas cosas que no pude, probablemente despedirme de ti será muy duro y no podré llevarlo de buena forma… si te dije cosas desagradables al irme, perdóname.
Cuando te dije que lo nuestro siempre había sido una tontería, no fue en serio. Sí, yo te quise casi desde que nos conocimos, lo cual es muy extraño para mí, nunca me había pasado algo como eso. Pero me enamoré de ti mucho después. Por eso toda ésta situación me desespera.
La presencia de Ada es algo con lo que tengo que aprender a lidiar, pero también tú debes decidir cuidadosamente si te quedas conmigo. Tus sentimientos no están claros, y dudo que podamos estar juntos y bien bajo esas circunstancias, si cada vez que te encuentres con ella tus hormonas salen de fiesta y me abandonas. ¿Qué sería de mí, Leon Kennedy?, prefiero que lo nuestro termine a estar siempre con miedo a que me dejes.
Estos ocho meses, quiero que sopeses las opciones con mucho cuidado. Y cuando decidas, yo estaré feliz de saber el resultado, me elijas o no."
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The awakening
– Por favor Leon… me tratas como una inválida – se quejó Noiholt.
– Shh, come tu comida sin reclamar – la acalló el aludido – estás convaleciente y no te hace bien andar de un lado a otro – levantó su dedo índice cuando vio que quería protestar de nuevo – COME.
Noiholt le miró enfurruñada por algunos segundos, pero finalmente se rindió y comenzó a deglutir. El gobierno estadounidense le pagaba a la alemana un bonito departamento en el centro de Washington, mientras duraba su recuperación. Luego, se iría a otro país aún no definido para comenzar su entrenamiento especial como agente de apoyo. Leon no estaba muy contento con ello, pero a pesar de sus reparos debía reconocer que era lo más justo permitir a la chica que hiciera su vida sin depender de él. Además, la había engañado con Ada en, al menos, dos oportunidades, por lo cual no tenía derecho a reclamo.
Noiholt, debido a su trasplante de riñón, tenía una dieta estricta de alimentos suaves y cargados de proteína, y medicinas que debía tomar al pie de la letra, pues éstas evitaban que su cuerpo rechazara el órgano nuevo. Por suerte, los adelantos de la medicina le permitirían estar como nueva en muy poco tiempo. Pero estar en cama por dos semanas desde que salió del hospital la tenía francamente de los nervios.
Leon se mostraba paciente pero firme con sus cuidados, y Noiholt a pesar de la incómoda situación, se sentía feliz de contar con él. Prácticamente se había mudado con ella para encargarse de sus cuidados. Era más de lo que podía pedir de nadie, y las visitas de Sam la hacían feliz a pesar de no manifestarlo a viva voz.
– ¿Cómo está? – preguntó Leon, luego de un rato viéndola comer.
– Rico – sonrió encantada – esta sopa de pollo es maravillosa. Nosotros no tenemos platillos así.
– Bueno, un día tendrás que cocinarme comida alemana ¿no?
Y notó que Noiholt enrojecía furiosamente con ese comentario. Adorable… pensó, satisfecho de comprobar que aún conseguía sonrojarla con sus comentarios. Decidió continuar.
– Además… aún no me has llevado a beber cerveza típica alemana.
– C-claro que sí… – tartamudeó – comida, cerveza…
– ¿Qué ocurre? – preguntó, usando su tono más inocente.
–Tú… – lo miró atentamente – Leon, tu tono… es que, tú sabes… cuando me…
Pero no pudo continuar la idea, pues el agente selló su boca con un apasionado beso francés.
¿Qué importaba mañana en ese momento?, tal vez las cosas serían diferentes. Ahora era lo más importante. Y ahora estarían juntos.
Farewell
Estoy a punto de tomar el avión para viajar a Europa. Aún no sé exactamente a dónde me llevan, pero ya carece de importancia.
Despedirme por segunda vez de Leon ha sido, tal vez, más dura que la primera. En ese momento estaba segura de lo que hacía, pero ahora… este último mes ha sido tan dulce… temo equivocarme. Tengo miedo de haberme empecinado con la idea de que separados estaríamos mejor, que él podría pensar con cuidado si quiere más a Ada que a mí, pero ahora estoy asustada. Sé que no debo arrepentirme, pero aún no me he ido y ya lo extraño. Esto va a ser aún más duro de lo que imaginaba.
Leon ha dejado mi maleta cerca de mi mano. Es tan alto… que me cuesta verlo a veces.
– Me escribirás ¿no? – me pregunta. ¡Cómo cree que podría estar ocho meses sin saber de él…!
– Claro – sonrío con la mayor serenidad que soy capaz.
Quiero besarlo, pero no puedo. No sería correcto. Ya quebranté las reglas muchas veces mientras me cuidó en mi convalecencia. Debí respetar el espacio que había impuesto, pero… tenerlo tan cerca, poder sentirlo a mi lado, oler su aroma a tarde lluviosa… era imposible detenerme, y ya lo estaba besando de nuevo sin parar.
Sé que él también quiere besarme, y que está en la misma disyuntiva que yo.
Así que termino con la tortura y paso mis brazos alrededor de su cintura, lo aprieto con mucha fuerza y hundo la cara en su pecho fuerte. Es lo que más me gusta de él. Sus abrazos me reconfortan tanto, que dejo de sentir la sangre fluir por mis venas y sólo floto a la deriva…
Siento que sus manos enrollan mi espalda, y una de ellas me acaricia la nuca con delicadeza. Podría quedarme así para siempre. Adoro su toque. Adoro ser tan baja, y calzar perfectamente en su cuerpo trabajado.
Pero quiero más.
Levanto la cabeza y doy un pequeño salto, subo los brazos a su cuello, colgándome de él. Ahora he hundido la cara en su hombro, en su cuello, y me importa una mierda si el mundo nos ve. Siento que es él ahora quien me coge por la cintura y me aprieta hasta quitarme el aliento. Luego, demasiado pronto… me baja.
Doy unos pasos, cojo mi maleta y voy a esperar mi vuelo. Le sonrío por última vez. Quiero creer que todo estará bien, y es el único pensamiento que me impide ponerme a llorar como una idiota.
Nos vemos, señor Kennedy…
Email interchange
From: Leon S. Kennedy
Sent: Miércoles, 31 de Mayo de 2000 07:15
To: Noiholt A. C. Maüser
Subject: Prueba
Estoy probando tu dirección de email.
From: Noiholt A. C. Maüser
Sent: Miércoles, 31 de Mayo de 2000 07:17
To: Leon S. Kennedy
Subject: RE: Prueba
Funciona bien.
¿Leon S. Kennedy?
¿"S" como "Spencer", "Samuel" o "Simon"?
From: Leon S. Kennedy
Sent: Miércoles, 31 de Mayo de 2000 07:19
To: Noiholt A. C. Maüser
Subject: RE: Prueba
¿Spencer?, se te han ocurrido los peores nombres, alemana patea traseros.
Además, yo no te he preguntado por tus "A.C.". Yo sólo conozco tu primer nombre.
From: Noiholt A. C. Maüser
Sent: Miércoles, 31 de Mayo de 2000 07:20
To: Leon S. Kennedy
Subject: RE: Prueba
Oh, mis nombres son un fastidio. Sólo me gusta el primero.
From: Leon S. Kennedy
Sent: Miércoles, 31 de Mayo de 2000 07:21
To: Noiholt A. C. Maüser
Subject: RE: Prueba
Dímelo. El mío es Scott.
From: Noiholt A. C. Maüser
Sent: Miércoles, 31 de Mayo de 2000 07:23
To: Leon S. Kennedy
Subject: RE: Prueba
Leon Scott Kennedy… me gusta, te viene muy bien.
Mejor dejemos los míos en el misterio… ¿te parece?
¿No deberías estar trabajando?
From: Leon S. Kennedy
Sent: Miércoles, 31 de Mayo de 2000 07:27
To: Noiholt A. C. Maüser
Subject: RE: Prueba
¿Se te olvidó que tengo acceso a tu ficha en la intranet?, nunca me había fijado. Noiholt Arabelle Carleigh Maüser. Tres lindos nombres… ¿por qué no te gustan?, yo creo que dan el pego contigo. Y aún no empieza mi jornada laboral.
From: Noiholt A. C. Maüser
Sent: Miércoles, 31 de Mayo de 2000 07:30
To: Leon S. Kennedy
Subject: RE: Prueba
Que tengas un buen día.
Sabes… hoy viajo a Vietnam. Van a someterme a condiciones extremas, no saben que ya las he vivido bastante.
La canción que escuché ayer me recordó a ti. Se llama "Cover my eyes" de Marillion. Es como me haces sentir, "pain and heaven".
From: Leon S. Kennedy
Sent: Miércoles, 31 de Mayo de 2000 07:32
To: Noiholt A. C. Maüser
Subject: RE: Prueba
No sé por qué, siempre te vas más lejos de lo que espero.
Es un honor ser recordado con esa canción.
Cuídate… vuelve en una pieza.
From: Noiholt A. C. Maüser
Sent: Miércoles, 31 de Mayo de 2000 07:35
To: Leon S. Kennedy
Subject: RE: Prueba
Nos vemos.
PD: Te amo, Leon Scott Kennedy.
From: Noiholt A. C. Maüser
Sent: Viernes, 29 de Septiembre de 2000 12:45
To: Leon S. Kennedy
Subject: Regreso y…
Herr Kennedy, he salido de Vietnam. Un entrenamiento durísimo, pero me siento más fuerte que antes.
Ahora estoy en China. Por favor, dile a Xiao-Yang que le llevaré los huevos conservados que me pidió. No me ha contestado el email que le mandé… (Probé uno y son asquerosos, pero ellos dicen que hacen muy bien a la salud así que… supongo que está bien)
¿Cómo estás tú?
From: Leon S. Kennedy
Sent: Viernes, 29 de Septiembre de 2000 12:51
To: Noiholt A. C. Maüser
Subject: RE: Regreso y…
Menos mal que me das señales de vida. Pareces un ectoplasma, desapareciendo a cada rato y apareciendo en otro lugar.
Sabes que me preocupo por ti.
Le daré tu mensaje a Hong.
Estamos bien, con mucho trabajo.
Noiholt, ¿te das cuenta que desapareciste por cuatro meses?, esperaba un saludo más afectuoso.
From: Noiholt A. C. Maüser
Sent: Viernes, 29 de Septiembre de 2000 12:52
To: Leon S. Kennedy
Subject: RE: Regreso y…
¿Qué tan afectuoso?
¿El afecto que te da Ada, por ejemplo, cada vez que vuelven a encontrarse?
From: Leon S. Kennedy
Sent: Viernes, 29 de Septiembre de 2000 12:53
To: Noiholt A. C. Maüser
Subject: RE: Regreso y…
Eres una mujer bastante celosa. No la he visto desde la última vez que tú muy bien recuerdas.
From: Noiholt A. C. Maüser
Sent: Viernes, 29 de Septiembre de 2000 12:58
To: Leon S. Kennedy
Subject: RE: Regreso y…
Te extraño mucho, Leon. Pero eso ya lo sabes.
Perdóname, se me olvidó un poco que no me debes explicaciones de tu vida.
Tu canción ahora es "Human" de The Human League. La letra retrata perfectamente lo que nos ha pasado.
Bis nachher!
From: Leon S. Kennedy
Sent: Viernes, 29 de Septiembre de 2000 13:01
To: Noiholt A. C. Maüser
Subject: RE: Regreso y…
Y así es como me haces buscar un diccionario de alemán para saber que esa frase significa "nos vemos".
From: Leon S. Kennedy
Sent: Lunes, 24 de Diciembre de 2000 07:32
To: Noiholt A. C. Maüser
Subject: Cumpleaños
¿Hola?, ¿sigues viva?
Me informaron que pronto vuelves.
Además hoy es tu cumpleaños, así que… felicidades, por tus 21 primaveras. Eres un bebé.
¿Aún estás en China?
From: Noiholt A. C. Maüser
Sent: Lunes, 24 de Diciembre de 2000 07:38
To: Leon S. Kennedy
Subject: RE: Cumpleaños
Te informaron bien. Sí… este país me encanta.
Supongo que viste eso de mi cumpleaños en mi ficha… eh, gracias. ¿Pero, sabes?, más importante que eso, pronto se cumple un año desde que te conocí. Podrá ser una tontería, pero es una fecha muy importante para mí. Volveré antes que se cumpla.
Tu canción hoy es "I drove all night" de Cyndi Lauper.
Quiero verte… si tú lo quieres también.
From: Leon S. Kennedy
Sent: Lunes, 24 de Diciembre de 2000 07:41
To: Noiholt A. C. Maüser
Subject: RE: Cumpleaños
Yo iré a recogerte al aeropuerto cuando vuelvas.
Y podremos conversar.
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Noiholt se quedó mirando el monitor un buen rato. Quería entender la intención en la frase de Leon… "podremos conversar", ¿qué exactamente?, suspiró esperanzada. Tal vez las cosas estaban claras en esta oportunidad… y todo saldría bien…
¿Y?, ¿qué les pareció?, así son mis locuras xDDDD gracias a mis Drama Queens, a Sarah xx, a Mía, a Shock Theater y a todos quienes me leen :D en el próximo cap, contestaré apropiadamente los reviews, porque este cap se me hace muy extraño para hacerlo xDDDD jajajajaj, pero les prometo que me encantan todos los que recibí *.*
Besos!
