Promesas

«Blair: ¿Recuerdas cuando Chuck le dio su corazón a su madre? Ése fue el comienzo del fin. Para todos nosotros.»

-4.04: The Touch of Eva-

El comienzo del fin. No había otro mejor modo de describirlo, porque eso es lo que era: el Apocalipsis ante sus ojos. Cada elemento que había tomado como una constante, era destruida. A golpes, el mundo y las personas que conocía se caían pedazos para ser reemplazados por versiones increíblemente ridículas. Lo que negaban todo y todos, poco a poco, iba apareciendo la superficie, ya siendo imposible de ahogar las versiones antónimas de cada elemento de su mundo conocido.

El gran Chuck Bass había confiado ciegamente en una mujer que se decía ser su madre. Tal vez lo era, pero no lo creía. No cuando se trataba de la novia de Jack y uno de los últimos métodos del hombre para obtener la fortuna que su fallecido hermano Bart nunca le dejó poner un dedo encima. Y claro, si esto hubiera ocurrido unos meses antes, la historia quizás sería muy distinta. ¿Chuck Bass, confiando en una desconocida? Por favor, los exámenes de ADN no eran tan confiables como su envidiable capacidad de joderles la vida a los demás. El Chuck Bass que conocía jamás le habría dado ni una pieza de su corazón a esa mujer.

La amante de las fiestas Serena van der Woodsen por fin sentando cabeza. No la malentiendan, eso es algo positivo. Si estuviera en misa gritaría un gran "¡aleluya!", porque lo merecía. Lo raro es que contra todo pronóstico, había elegido la Universidad de Columbia para seguir sus estudios. Una de los centros de estudio más estrictos junto con la elite de Harvard, Yale, Brown, etc. ¿Serena asentándose en un lugar académicamente correcto? Eh, no. La Serena que conocía habría elegido algo más desafiante, una universidad buena y que todavía gritará a su madre que antes de controlar la vida de sus hijos, se mirará al espejo y se preguntara si de verdad era una persona digna de dar el ejemplo. ¿Dónde estaba su Serena? La rebeldía y carisma se habían perdido.

Y Nate Archibald y Dan Humphrey sumidos en un estúpido triángulo amoroso con Serena. No era una gran novedad en sí, pero lo que le sorprendía era que recién estos dos se daban cuenta de la existencia de éste. Aparentemente los triángulos eran algo necesario en todo su mundo, pero nadie podía ser tan idiota de no darse cuenta de ello antes. En especial cuando la respuesta era obvia (aunque la detestara, ya que comprobaba aún más su teoría del comienzo del fin): Serena elegiría siempre a Humphrey sobre Nate. El Nate que conocía lo habría sabido, porque a pesar de ser un romántico y enamorarse de las personas equivocadas, decidía bien cuando entrar en una batalla del corazón. Pero este nuevo Nate se embarcaba en causas perdidas: Serena y su familia. Qué idiota.

Ni hablar del hecho que más que el Uppear East Side, parecía que vivía en Brooklyn. ¿Por qué los que vivían en esos lugares se estaban multiplicando como una plaga? (¡Dios! ¡Las plagas de la Biblia! Es una clara señal que estaba en lo correcto).

Pero lo que más rabia le daba era esta nueva versión de sí misma: la nueva y no mejorada Blair Waldorf.

Si alguien se hubiera atrevido a romperle el corazón de tal modo, habría reaccionado distinto. Claro, con Nate ocurrió algo parecido, pero con él siempre tendrá esta relación de hermandad a quien una vez le entregó su corazón y le hizo un par de rasguños. Sin embargo, Chuck lo había pisoteado en el suelo. Oh, sí, aquel bastardo y la suelta de la pequeña J no podrían tener un día de calma. Los habría cazado, atormentado hasta el final. Nadie se metía con ella. Nadie. ¿Por qué? Puesto que nunca dejaba que rompieran su corazón. Y ahora… ahora la historia era distinta.

O tal vez no. Una voz en su cabeza le decía que el antiguo Chuck se acostaría con cualquier chica bonita, sin importar que le esté pidiendo matrimonio a otra. Sonaba estúpido, ahora que lo pensaba. En sólo una oración enfrentó el pasado con el presente. El antiguo Chuck con el presente Chuck.

Extrañaba a la antigua Blair. Más insegura, pero se ocupaba de no tener tiempo de sentir. No le gustaba dejarse sentir tantas emociones. Le dolía, en especial cuando todas eran algo confuso debido a que esta Blair tenía el corazón hecho pedazos.

No habría juramentos ni promesas que hubieran resistido a esta horrible realidad: el llamado Apocalipsis sería conocido como una escala más en la larga y confusa escalera de la madurez.


N/A: Actualizo rápido para compensar mi demora :). Las próximas viñetas también estarán por aquí muy pronto, ya que he estado escribiendo como loca desde ayer. Todavía quedan muchas peticiones por cumplir, y aunque no pueda hacerlas todas, sí trataré de al menos escribir las más "interesantes" o las que contienen temas que no se han llevado a tratar de ningún modo por aquí.

Les quiero agredecer los sus reviews en la viñeta anterior. Son lo mejor. ¡Gracias! Es realmente agradable leer cuánto cariño le tienen a la serie y a los personajes, incluso si algunos no les caen bien. Creo que cada personaje tiene cualidades que debemos reconocer, aunque nos fijemos más en sus defectos (hay excepciones, claro).

¡Hasta la próxima!