No More Broken Hearts… !Novios!
Kurt sabía que todo lo que alguna vez tuvo con Blaine se esfumo para siempre todo por culpa de estar tomado y besar a Sam ¿alguna vez lograría hacer algo bien? Esa era la pregunta que paseaba desde que despertó por su cabeza, no quería que llegara la tarde y tuviera que volver a ver a Blaine a la cara, no podría, no sería capaz de hacerlo con solo recordarlo una gran mueca de tristeza se formaba en su rostro, ¿algún día podría arreglar todo el desastre que hizo? Sería posible lograr borrar de la mente de todos cualquier recuerdo de lo ocurrido anoche con Sam o tal vez volver en el pasado en el momento en que empezó a tomar y no haberlo hecho, esas eran cosas que deseaba hacer… pero lastimosamente sabía que no lo iba a poder hacer.
Estaba en la sala de su casa cambiando de canal, no había logrado encontrar algo que le gustara.
- ¿Kurt? – pregunto su hermano mientras entraba a la sala.
- ¿Qué pasa Finn? – contesto sin rastro de emoción alguna.
- Quiero hablar contigo – se sentó a su lado, tomo el control y apago el televisor.
- ¿Sobre qué? – pregunto mientras miraba sus manos las cuales estaban moviéndose de una manera descontrolada.
- De lo que paso ayer – el castaño tuvo que reprimir una lágrima que estaba a punto de salir de su ojo.
- ¿Por qué? a mí no me afecto lo que paso estoy muy bien y feliz ¿acaso no lo notas?
- Claro que no.
- ¿Por qué lo dices? – su hermano lo tomo de las manos.
- Porque tenías tiempo sin que tu trastorno de ansiedad se manifestara de esta manera – le detuvo sus manos casi inmovilizándoselas - entiendo que te sientas mal por lo que paso pero tienes que afrontarlo y solo estas torturándote, tu sabes que estar nervioso no es algo muy bueno para ti no queremos que vuelvas al hospital psiquiátrico ¿o si? – el mayor tomo el rostro del otro y miro a los ojos, observo como el ojiazul estaba llorando como un rio sin fin.
- Finn todo es mi culpa – sollozo mientras era abrazado por el más alto quien le acariciaba la espalda - ¿Cómo pude hacerle eso a Blaine? Me siento como una basura él no se merecía que le hiciera eso.
- Yo sé que te sientes terrible pero tienes que pensar ¿tú lo amas? – asiente – y él te ama también solo tienes que aclarar completamente tu mente y luego podrás pedirle perdón y si él no lo acepta, ni modo la vida sigue y no quiero verte sufrir tu sabes que me mata verte sufrir tanto física como emocionalmente, así que quiero que te duches y te arregles con la mejor ropa que tengas porque iremos a hacer algo muy importante ¿ok? – le limpia las lágrimas.
- Si Finn – se levanta y sube hasta su habitación.
En Dalton Jeff y Nick convencieron a Blaine que no siguiera llorando y que esperara a saber la respuesta de Kurt antes de seguir sintiéndose desconsolado…
- En parte fue tu culpa – dice el rubio.
- ¿Mi culpa? – asiente – pero Jeff, yo no le anime a que besara a boca de trucha – dice el moreno triste.
- Si en realidad todo fue culpa de Kurt – asegura el morocho.
- No fue tuya Blaine, el al principio no quería jugar a la botella pero jugo porque tu le dijiste que lo hiciera.
- No recuerdo eso, yo no le dije que jugara.
- Piensa bien Blaine antes de hacer la reclamación del siglo, piensa lo que paso entes no vayas a arruinar todo con Kurt si desde el principio fue tu culpa – el moreno se pone a recordar y después de unos momentos lo recordó:
*Flashback*
- ¡Vamos chicos es hora de jugar a la botella! – grita Noah claramente muy tomado.
- ¡No! yo no lo hare – dijo Kurt seguro era uno de los que menos cerveza tomaron.
- Vamos Kurtie juguemos tal vez tengas suerte y te toque besarme a mí – dice Blaine guiñándole un ojo.
- Esta bien - susurra bajito con la cara como tomate.
*Fin del Flashback*
- Tienes razón ¿cómo es que no me acorde de eso? – dice el pelinegro poniendo su cara entre sus manos.
- Estábamos demasiado tomados como para recordarlo – dijo Nick-
- Bueno ahora lo primero tenemos que averiguar cómo esta Kurt y hacer un plan para volver a unirlos, porque la verdad ya quiero verlos juntos – dice Jeff mientras daba pequeños saltitos.
- ¿Cómo haremos eso?
- Fácil llamaremos a la única persona que protege a Kurt como si fuera a morir en cualquier momento y lo quiera tanto como una madre y un padre al mismo tiempo.
- ¿Quién? – preguntan los morenos al unísono.
- Finn, su hermano – dice sonriente.
- ¡Entonces llámalo inútil! – grita Blaine.
- ¿Qué paso hobbit? Dijimos que teníamos un trato no me insultas no te insulto.
- Ok pero ¡llámalo ya!
- Voy – marca el número de Hudson y después de un par de tonos contesta.
- ¿Hola? – contesta la voz del otro lado de la línea.
- Hola, Finn soy yo Jeff.
- Ah hola Jeff ¿Qué paso?
- Quería preguntarte por Kurt ¿él se encuentra bien?
- Pues en lo razonable sí.
- ¿Porque? ¿Le ocurrió algo malo?
- Tuvo un ataque de ansiedad en la mañana.
- ¿Qué es eso?
- Pues… como te explico… cuando está bajo mucha presión o está muy nervioso tiende a hacer cosas muy locas, comienza con mover sus manos de una manera muy brusca y puede llegar hasta cortarse con navajas.
- ¡Oh por dios! Y ¿qué le ocurrió?
- Pues le dije que se diera una ducha y luego saldríamos a pasear, por una rato no lo vi y me preocupe, entonces subí a su habitación y estaba desmayado en un charco de sangre – dice con un poco de tristeza en sus palabras.
- ¿Y dónde están ahora?
- En el hospital, dicen que falta poco para que despierte pero eso no me despreocupa.
- ¿Y hay alguien hay más que tú?
- No, pero Santana dijo que vendría en un rato.
- sabes que voy a ir.
- Está bien aquí te espero.
- Bueno vamos a ir al hospital de Lima
- ¿Qué ocurrió? – pregunto Blaine curioso.
- En el camino es explico, primero hay que ir – y los tres amigos salen en el auto de Nick hacia el hospital donde Kurt estaba internado.
- ¿Ahora nos dirás porque iremos al hospital?
- Esta bien es que tu novio tuvo un accidente con unas navajas y su hermano lo encontró e inmediatamente lo llevo al hospital – explico el rubio, el ojimiel se quedó pensando estaba muy preocupado por el estado de salud de Kurt, quería verlo más que nada y quería que arreglaran todo.
Al llegar al hospital los tres bajaron del auto y fueron a la sala de espera donde se encontraron con Santana, Brittany, Finn, Rachel y dos adultos.
- Hola – dijo el rubio al entrar en la sala inmediatamente la latina que estaba de la mano con la ojiazul se acercó a saludarlo.
- Hola rapunzel, hobbit, Nickelodeon – los abraza – que bien que llegaron necesitaba a alguien que me trajera un café – los morenos levantaron una ceja – solo bromeaba.
- ¿Cómo está? – pregunto Blaine.
- Pues no nos han dicho mucho solo que esta estable y le cosieron las cortadas – dice la rubia y baja la mirada – ¿porque solo a los unicornios les pasan las cosas malas? – empieza a llorar y es abrazada por su novia.
- Familiares del señor Hummel – dice un doctor que capta la atención de todos.
- Soy su padre.
- Señor Hummel su hijo acaba de despertar pero dice que quiere ver a una persona en específico.
- ¿A quién? – pregunto Carole.
- A un tal Blaine Anderson – todas las miradas van hacia el ojimiel que se queda extrañado por lo dicho por el doctor- le propongo que entre rápido ya que el paciente está desesperado por verlo, su nombre era lo único que decía en los sueños, señor Hummel sígame para llenar el papeleo de su hijo.
- Claro – Burt y Carole siguen al doctor a una oficina.
- Blaine entra no querras hacer a Kurt esperar… ¿o si? – dice Rachel con una linda sonrisa.
- Vamos Blaine es tu oportunidad para que arreglen todo – le anima el rubio.
- Esta bien voy a ir, pero será rápido yo creo que también querrá verlos a ustedes ok – todos asienten.
- ¿Más de lo que quiere verte a ti? no lo creo – dice Finn.
- Vamos no hagas a mi unicornio esperar – le dice la rubia muy sonriente mientras lo jala para que vaya con Kurt.
El moreno se acerca a la puerta de la habitación del castaño y toca, al no obtener respuesta abre la puerta y lo primero que ve es una de las imágenes más tiernas del mundo, Kurt estaba acostado en su cama dormido (o al menos eso parecía) la luz del sol que entraba por la ventana lo hacía lucir más angelical, luego se percató de que tenía muchas cortadas en diferentes partes de los brazos, que estaban cocidas aunque todavía se podía ver sangre seca en su hermosa piel blanca como la nieve. Después de un rato el castaño empezó a abrir los ojos e inconscientemente sonrió al ver a Blaine parado enfrente de su cama… su sonrisa se borró al recordar lo ocurrido en la fiesta y aparto la mirada.
- Hola – dijo el moreno.
- Ho-hola – contesto.
- Quiero pedirte perdón
- No yo debo pedirte perdón, no debí de haber besado a Sam yo solo te amo a ti a nadie más, lamento haber bebido ese día y haberlo besado, pero no lo se fue algo raro creo que fue por sus inmensos labios de trucha pero luego yo no… - fue callado por un beso de Blaine pequeño pero tierno y que demostraba que lo había extrañado mucho en todo este tiempo.
- Todo fue mi culpa no debí haberte convencido de jugar, si no lo hubiera hecho ahora estaríamos bien y felices en Dalton y no disculpándonos en un hospital que me dan miedo – le tomo la mano.
- Que bien que no estés enojado conmigo me consumía el estrés por pensar que ya no estarías a mi lado – soltó una lágrima que fue limpiada por el ojimel.
- Yo nunca me podría enojar contigo te amo demasiado.
- Yo te amo mas
- No yo más – se besan de una manera tan dulce y por primera vez después de varios besos Blaine mete su lengua en la boca del castaño que al momento de sentir la lengua de su amado recorrer cada centímetro de su boca siente una corriente eléctrica por todo el cuerpo… después de un rato ambas lenguas batallan por tomar el control en el beso, cosa que hace que ambos se sientan como en las nubes… su muy largo beso acabo cuando el moreno se separó y tomo la mano del castaño, se miraron a los ojos y le dijo:
- Kurt hay un momento, en el que uno se dice "wow, aquí estas, te he buscado toda la vida"... Cuando nos besamos en Dalton, en nuestra primer cita fue un momento para mi sobre ti… tú me mueves, Kurt.
El castaño soltó unas lágrimas que fueron limpiadas por Blaine con dos lindos besos, ambos estaban llorando de la alegría de momento… juntaron sus frentes y se dieron un pequeño beso.
- ¿Entonces Kurt quieres ser mi novio? – el ojiazul asintió frenéticamente mientras llora…
-Sí, si ¡Sí! quiero ser tu novio – el moreno lo beso en los labios que sabía a sal por las lágrimas que ambos habían soltado.
- Estoy tan feliz al fin logre conseguir el valor de preguntártelo… - sonríe.
- Sabes me alegra que lo hayas hecho a mí nunca se me han dado los discursos seguro habría dicho cualquier cosa que estuviera cruzando por mi mente… ame lo que dijiste eres tan romántico, me alegra que tengo al novio más guapo, adorable, tierno y romántico del mundo – se besan.
- Que bien que te guste estuve practicándolo desde el día en que supe que estaba enamorado de ti.
- ¿Y les diremos a los chicos o…? – pregunto el castaño.
- Oh créeme no será necesario ellos lo escucharon todo – se dirige hacia la puerta y la abre… a sus pies caen Brittana, Finnchel y Niff, el moreno y el castaño sueltan una carcajada – ¿no es así chicos?
- ¡Espiarlos fue idea de Rachel! – se excusó Santana quien se levantó y le dio la mano a su novia para levantarla también.
- Claro que no – chillo la castaña.
- ¡Claro que sí! - le gritaron los demás.
- Bueno omitiendo eso… que lindo que al fin hayan decidido hacerse novios, deberían de serlo desde hace años –dice Jeff que abraza a Blaine y luego a Kurt casi asfixiándolo.
- Entonces los ocho somos pareja deberíamos salir en una cita cuádruple – sugirió Rachel.
- ¡Jeffy no sabes cómo te extrañe! - grito el castaño liberándose del abrazo de su amigo.
- Yo también Kurtie – respondió su mejor amigo.
- ¿Y cuándo voy a poder salir? – dijo el castaño.
- Ya puedes salir solo que tienes que cuidarte de cortarte y tomaras algunas medicinas que ya le dieron a Jeff quien será el encargado de cuidarte mientras estés fuera de la casa, y Burt dijo que sería mejor que fueras con Nick, Jeff y Blaine a Dalton ya que ellos también van para haya ¿no?
- Claro así que será mejor irnos ya – dijo el morocho.
- Esta bien.
Los cuatro amigos se despiden de los demás y se van en el auto de Nick hacia Dalton… el camino fue entre historias y anécdotas de todos… Kurt y Blaine ya no se veían con ojos de atracción, ahora se miraban como novios y con demasiado amor…
