Keep your eyes open (or closed for always)

Sí llegase a existir una ocasión en la que el Momokyokai necesitase definirse en una sola palabra elegirían sin dudarlo la lealtad.

Era la lealtad la que había guiado a los primeros miembros a seguir a un hombre de ideas simples pero poderosas que se había atrevido a interponerse en el camino de las yakuza más grandes.

La que había unido a todos los hermanos y hermanas entre sí como la sangre por sí misma nunca podría hacer.

Y era la lealtad la que los había mantenido juntos y fieles a un líder que no respetaba el espíritu del Momokyokai y que se atrevía a despreciar las enseñanzas del Gran Jefe siendo un hombre indigno de llevar su símbolo.

Algunos de ellos habían llegado a perder las esperanzas de que los descendientes de Jiro-sama volviesen a ocupar su lugar correspondiente después del asesinato de su última honorable Aneki-sama y su compañero, un hecho que hermanita Nana-sama había presenciado y que ocasionó su huida.

El Momokyokai había respetado sus deseos y cortado sus lazos con ella para no ponerla en riesgo pero en el fondo… en el fondo se habían decepcionado por no defender el legado de su abuelo y permanecer con ellos. Era un sentimiento injustificado si se tenía en cuenta que no había sido más que una niña que ni siquiera sabía pelear, una niña traumatizada por la pérdida horrible de sus seres más queridos.

Sin embargo… ellos conservaban la pequeña esperanza de que volviese, de que el Momokyokai recuperase su verdadera forma.

Una pequeña esperanza que comenzó a mermar con cada jefe que subía y mostraba ser peor que el anterior. Hubo un momento en que los más antiguos y los jóvenes más honorables habían pensado en claudicar, en abandonar el recinto y tapar los tatuajes, más la lealtad los había mantenido allí una vez más.

Entonces llegó un día una mujer con el rostro tapado que exigió una pelea por su líder, que venció a los miembros enviados como respuesta a su petición y ganó al hombre que se había sentado en un trono y se pensó mejor que todos ellos juntos.

Las palabras se marchitaron en la boca de muchos cuando la extraña se deshizo del velo y los miró con lágrimas en los ojos desde un rostro mayor pero muy familiar. Su hermanita había vuelto a casa, expulsado al indigno del hogar y disculpado profusamente por su abandono.

Y el Momokyokai había respondido a las súplicas en su voz con una bienvenida entusiasta.

Al final, la espera se podría haber sentido larga pero esperanza no los defraudó como varios creían que lo haría. Por primera vez en años desde una terrible tarde la familia yakuza sonrió con alegría y sacó los rollos de historia para recordar el inicio de todo y como se habían desarrollado.

También para que los más jóvenes supiesen –y los más viejos se acordasen- de que la lealtad no solo los definía sino que había sido el mejor camino para llegar hasta allí.

Los caminos eran duros y la vista hermosa como para ir solo, después de todo.


Nota de Autora: Okey, me salió más bonito de lo que pensé en un inicio. No sé si un verdadero yakuza me dejaría viva después de leer esto peero nadie sabe donde vivo así que presumo que estoy bien (?

Y, no, ayer no actualicé porque esta semana he comenzado otras actividades que consumen como un 85% de mi tiempo y tengo que dormir alguna vez xD Por lo tanto, esta semana será un poco irregular. No puedo prometer que mañana actualizaré solo que planeo en este finde escribir todo lo que pueda para que la otra semana sea mejor y pueda seguir con lo de subir uno por día.

En fin, espero que sepan comprender mi situación. Les agradezco todo el apoyo que le dan a mi fic continuamente, ¡son lo mejor!

KITSUNE TAKAHARI: Se emocionaron bastante :') Gracias por escribir, nos leemos pronto c:

Shiho-Akemi: Ah, bueno, ¡que lo pases genial entonces! Trae almejas de recuerdo (? Y no, ellos todavía no saben de Tsuna pero imagino que se unirán a la lista de "quien quiere despellejar a Iemitsu Sawada" xD es solo una sospecha. Muchas gracias por escribir, leámonos pronto :D

Kiri Namikase: Yo creo que solo los fuertes perdonan y solo los idiotas olvidan. No puedes ir por la vida arrastrando el rencor de hace años pero tampoco puedes entregar tu confianza a alguien que te la ha destruido más de una vez. Hay una frase que dice "La primera es culpa tuya, la segunda es mía" y creo que es relativamente cierta. Gracias por comentar, ¡hasta pronto!

Sayamairan: Oh, no, no te preocupes, me encantan los comentarios largos y saber más de la gente ;D Sé que Venezuela esté en un muy mal momento, siempre se ve por las noticias e incluso conocemos muchas personas que vienen de allí para buscar un mejor futuro aquí –en Argentina-. Suerte en tu trabajo, entiendo que tengas que ponerle mucha garra no solo por la situación del país sino también porque es muy cansador pero espero que te sientas gratificado con él. Me alegra saber que sigues cuidando a tus abuelos –queriendo saber de ellos y esto- porque he conocido a gente que no les importa –como si fueran muebles viejos o algo así- y me da mucha rabia.

Creo que también he alargado el comentario peero si te has tomado el trabajo de escribirme tanto no puedo hacer menos ;) Solo me queda decirte que sí, probablemente Verde esté –más adelante- en un rincón haciendo notas obsesivas sobre el "efecto Tsuna" e intentando encontrar la ciencia en ello. Mucha suerte a él.

Y bueno, eso sería todo. ¡Muchas gracias por escribir! :D Nos leemos pronto ;)

Satorichiva: En este capítulo está tu respuesta ;) espero que te haya gustado. Gracias por comentar, leámonos pronto :D

Con esto finalizo el capítulo de hoy y el día -literalmente-, me voy a dormir, mis queridos. Ojalá su personaje favorito de KHR aparezca en sus sueños ;)

Con cariño, Casse