Gitana
Por: Lizzig
Capitulo 20
Al llegar a la mansión Legan, el chofer se detuvo y me aviso que habíamos llegado, mientras me miraba por el espejo retrovisor. Esperando a que saltara del auto tal vez, pero yo aún me debatía en la duda de bajar o no.
-¿desea que la anuncie? – me pregunto Carl, al ver que seguía en mi misma posición.
-no es necesario. – respondí sin hacer ningún movimiento.
Mire a la mansión que tenía frente a mí, se veía muy tranquila, pero sabía que la visión que tenia, no iba de la mano con el recibimiento que tendría y también pensé en lo que pasaría si Neil estuviera solo en la mansión.
Aun recordaba su ataque en Lakewood. Me debatía entre irme y bajar a tocar la puerta, cuando vi un movimiento en la ventana cerca del portico. Enseguida me tense y contuve la respiración, hasta que vi a la señora Legan abrir la puerta.
Dude un segundo, pero me moví para abrir la puerta del auto y salir de inmediato.
Vi su rostro de sorpresa y decepción al verme. Busco detrás de mí, esperando ver a Albert, supongo, después de todo ese era su auto.
-buenas tardes – me acerque saludando.
-Candy que sorpresa – me respondió, luchando por sonreír.
-no quiero ser inoportuna, solo he venido a preguntar como siguen Elisa y Neil.
-….gracias – respondió turbada - …ellos están bien, mucho mejor.
-¿podría verlos?
-no – dijo tajante - ….están ocupados, mañana salimos de viaje.
-si me lo dijo el señor Legan…. Es solo que quería asegurarme que estan bien.
Su mirada me atravesó, después de todo no era lógico que yo me preocupara por ellos.
-es que Albert me pidió que me cerciorara que estuvieran bien.
-¿William te mando?
-sí, el quería saber cómo seguían y yo me ofrecí a venir.
-por favor agradecele a William, no creo poder hacerlo yo. Después de todo tenemos que salir mañana de viaje.
-yo se lo diré, que tengan buen viaje. – me despedí dándome por vencida un tanto decepcionada.
- Candy…. – me llamo de repente la señora Legan.
-¿sí..?
-¿qué sucedió en Lakewood?
-¿Cómo?!
-¿Qué sucedió ese día, que mis hijos tuvieron la crisis?, tú debes saber algo, por favor dime que sucedió.
-yo no supe nada …. Hasta muy tarde.
-al menos dime que sucedió por la mañana, cuando llegaron.
Veía en sus ojos suplica, miedo y un atisbo de odio.
-cruce unas palabras con Elisa, que me pidió me hiciera cargo de la comida de la señora Elroy y…. eso fue todo, no volví a verla.
-debe haber algo más…. ¿Qué hay de Neil.?
-a Neil….apenas si lo vi….. Pero puedo saber ¿por qué esta tan segura que yo se algo?
-… Candy - me dijo acercándose a mí, bajando la voz - .. Sé que ellos intentaban hacerte una mala broma. Neil me lo confeso, sé que el hablo contigo y…. te hizo una mala pasada, como cuando eran niños. Tú no has mencionado nada de eso y…. te lo agradezco, pero por eso mismo sé que estas callando más detalles.
Veía su sinceridad y su preocupación, pero por seguro no podía decirle de que manera estaba yo involucrada en lo que posiblemente le sucedió a Elisa y Neil.
-no quise mencionar las amenazas de Neil, por no envolver a William en una situación embarazosa… – respondí firme, dejando claro, que no se trataba de ninguna broma. -… pero eso no indica que yo tenga algo que ver con lo que les paso, de hecho yo desaparecí de la vista de todos, por miedo a Neil y Elisa, por eso nunca supe que sucedió con ellos, si es necesario que alguien atestigüe mis actos y cada segundo de mi visita a Lakewood pueden interrogar a la servidumbre entera. Ethel podrá probar que incluso dormí en su habitación con ella.
-¿entonces por qué estás tan interesada en su estado, si tú no tienes nada que ver en lo que les sucedió? – soltó sin miramientos. Nos habíamos desenmascarado.
-ya se lo dije, William quiso saber.
-basta ya Candis, sabemos que a William le importa muy poco lo que nos suceda, ¿Cuál es tu interés en ver a Elisa y Neil? Explicame porque ellos están aterrados con tu presencia.
Me quede con la boca abierta al escuchar las últimas palabras de la señora Legan. "Explicame porque ellos están aterrados con tu presencia"
-no entiendo que quiere decir con eso de que me tienen terror.
-no finjas que no viste sus ojos llenos de pánico al verte en Lakewood y ahora mismo, Elisa casi se desmaya, mientras Neil corrió a encerrase en su habitación apenas se percataron de tu presencia.
En ese momento estaba teniendo la respuesta que quería, de alguna manera el hechizo de Jayah había funcionado para que ellos me temieran y así se alejaran de mí, no era una gran ciencia descifrar lo que había pasado.
No quería reflejar mi culpabilidad en la mirada así que tenía que salir de ahí lo antes posible.
-no lo sé, quizá ellos tengan una mejor respuesta de lo que hacían en el tercer piso de la villa Lakewood, donde quizá pensaban encerrarme y ellos mismos cayeron en su trampa. Lo mejor ahora es distraer las miradas de ellos y ponerlas en mí, culpándome de lo que les paso a ellos. – respondí segura de mi misma. Pero la verdad tenía miedo y remordimiento de lo que había hecho. Sé que la señora Legan iba a decir algo más, pero un fuerte grito que provenía de su casa, resonó hasta nosotros.
La señora Legan, salió corriendo al interior de su casa. Prácticamente olvidándose de mí.
Yo quise indagar que sucedía, pero me resistí y Salí de ahí enseguida. Subí al auto y le pedí al chofer que me llevara hasta la mansión Andley.
En el camino, pensé lo que me había dicho la señora Legan, Elisa y Neil me tenían miedo. Eso era lo que provocaba que se alejaran de mí. Jayah me había prometido que ellos no se acercarían a mí jamás y eso era por el miedo que sentían por mí. ¿Qué era lo que les provocaba miedo? Quizá nunca lo sabría, porque evidentemente no tenían la más mínima intención de acercarse a mí.
De menos me alegraba saber, que mientras estuvieran lejos de mi, ellos estarían bien.
Apenas entre a la mansión Andley, Dorothy me salto encima. Estaba preocupada, mortificada y se culpaba por mi ausencia.
-Candy… ¿por qué te fuiste así? Me preocupaste mucho.
-lo siento Dorothy, pero tenía que ir a ver a la señora Elroy.
-me alegra verte de vuelta. – me dijo con los ojos asustados.
-¿Qué sucede Dorothy? ¿ Por qué estás tan nerviosa?
-…no se ni como decirte….
-¿Qué pasa? No me asustes.
-no quiero asustarte, pero creo que vi a Jayah merodeando por la casa.
-¿Qué quieres decir con merodeando por la casa?
-uno de los hombres de seguridad reporto hoy la presencia de una mujer, merodeando la casa. – comenzó a explicar Dorothy, mientras mi ansiedad comenzaba una carrera en ascenso – mientras llevaba ropa limpia al piso de arriba, vi a una mujer afuera de la mansión. Miraba la casa, de primera impresión creí reconocerla, pero no estaba segura por lo que fui a dejar lo que traía en los brazos en una silla, al regresar la mire más detenidamente y me encontré con la imagen de Jayah, no entendí qué hacía ahí afuera mirando la casa…
-¿aquí afuera, dentro de la propiedad?
-sí, aquí frente al porche. Cuando fui hasta la puerta para hablar con ella, ya no estaba. Salí a buscarla, incluso le pregunte a la gente de seguridad que está en la puerta, pero nadie la había visto entrar o salir.
-estas segura que era Jayah.
-sí, la vi, era ella. Un poco diferente, pero ella era.
-¿Cómo diferente?
-no sé cómo explicarlo, era su rostro, pero se veía diferente… - la mirada de Dorothy, me trasmitió su confusión y su miedo.
-¿cuánto tiempo tiene que la viste?
-un par de horas.
-alerta a todos y si la ven, dejame saber. Por ahora ve preparando tus cosas, viajas conmigo a Nueva York pasado mañana.
-¿volverás a Nueva York?
-sí, acompañamos a Albert, al parecer el negocio va viento en popa y habrá varios viajes, lo que me recuerda que tengo que ir al hospital a alargar mi licencia.
-¿no pensaras en salir otra vez.?
-no tardare Dorothy, le pediré al chofer que me lleve.
Mi visita al hospital, fue rápida y muy sencilla. Al parecer les había caído muy bien mi petición, para una licencia indefinida. Tanto el doctor Lenar como la jefa de enfermeras ocultaron muy mal una sonrisa de felicidad, pero sus ojos no lograron ocultar el brillo que les proporcionaba esa felicidad.
No me sentía ofendida, sabía que parte de ese malestar tenía mucho que ver con que supieran que era una Anldey. Eso siempre había me había acarreado resentimiento y no me aceptaban en ningún lado, porque no pertenecía ni a la alta sociedad ni al mundo de la clase media.
Volví a la mansión Andley, pensando si algún día volvería al mundo de la medicina, me estaba sumergiendo tanto en el mundo de Albert, que no sabía si quedaría algo de mi propio mundo. Pero no me arrepentía, en algún momento seria la señora Andley y mi esposo necesitaría de mí y juntos construiríamos lo que sería nuestro propio mundo.
Al entrar a la mansión Andley, me encontré con Dorothy que merodeaba la puerta de la entrada, su expresión de susto me recibió, alarmándome nuevamente.
-Candy que bueno que vuelves
-¿Qué sucede Dorothy?
-alguien estuvo en el piso de arriba…
-¿Jayah..?!
-no lo sé, no hemos visto a nadie, pero se escucharon fuertes ruidos en la recamara y cuando subimos Jacobo y yo, no encontramos a nadie, pero tu recamara estaba toda revuelta.
-¿mi recamara… ¿- repetí en apenas un suspiro. - ¿ avisaron a la gente de seguridad.?
-ya buscaron en toda la propiedad, no encontraron a nadie.
-voy a mi recamara
-yo voy contigo, Jacobo me ordeno no separarme de ti.
Yo ya iba escalera arriba, ¿Quién se había atrevido a entrar a la mansión Andley? ¿y para que? De no ser Jayah que hubiera vuelto, me pregunto ¿que pretendía ocultándose?. No necesitaba mas que su magia para hacer lo que le viniera en gana, después de todo ya lo había hecho antes.
Llegue a mi habitación y vi varias cosas fuera de su lugar, no como yo esperaba, pero creo que si era evidente la presencia de alguien.
-¿así es como encontraste la habitación después de los ruidos que escuchaste?
-sí, no quise tocar nada, preferí que tú la vieras primero.
-si fue mejor – respondí pensativa – Dorothy dejame sola.
-Jacobo prefiere que me quede contigo, hasta que llegue el señor Andley.
-no es necesario, no soy una niña y me se defender sola.
-pero Candy.. no sabemos quien estuvo aquí. Podria ser peligroso.
-no te preocupes, gritare si algo pasa.
En contra de su voluntad, vi salir a Dorothy. No quería ser intransigente pero quería estar sola en mi habitación y figurar que buscaban en mi ahí.
Comencé a poner todo en su lugar y de momento no vi que nada me faltara. Simplemente habían revuelto algunas cosas como si buscaran algo en específico.
Estaba intrigada y totalmente desconcertada por lo que estaba sucediendo, ¿Qué tenía todo eso que ver con Jayah? O quizá solo estaba demasiado sugestionada y la veía en todas partes.
Acomode mi habitación y me tumbe en la cama, pensaba en los hermosos ojos azules que había visto esta tarde transformarse al escucharme pronunciar las palabras, Te amo.
Su rostro se había iluminado y sus ojos alcanzaron una dulzura que nunca había atestiguado, estaba feliz de haberle pronunciado esas dos palabras en un momento tan lleno de controversia en mi vida. Pero ese amor que crecía entre Albert y yo me fortalecía para enfrentar a quien fuera.
Sonreí feliz ante lo afortunada que era mi vida, me gire en la cama y cerré los ojos, para evocar esa sonrisa aperlada tan hermosa que me enamoraba más y más.
Fue en ese momento que sentí un fuerte jalón de mi cama. Perdí la sonrisa y deje de respirar, ahí estaba una vez más un fuerte jalón de la cama.
Hubiera querido ignorar esos dos movimientos, pero habían sido violentos. Me senté en la cama y lo primero que pensé que había sido era un movimiento de la tierra. Me quede ahí sentada sin moverme, esperando algo más pero nada paso. Al paso de unos minutos, me volví a acostar, pero con la tensión en los músculos. Quise concentrarme nuevamente en mis pensamientos, pero ya había dejado volar mi fantasía junto a Albert y ahora solo pensaba en que habría sido ese movimiento brusco de la cama.
La oscuridad de la noche dio sus primeros atisbos. Largas sombras fueron entrando hasta mi habitación, me comencé a sentir incomoda, pero también sentí unos chispazos de miedo, que me mantenían tumbada en la cama sin moverme. Me armaba de valor para levantarme y prender la luz, cuando comencé a escuchar arañazos provenientes del armario, que me inmovilizaron.
No puede ser! Pensé alarmada y asustada. Es mi imaginación. Esto no puede estar sucediendo, yo no.
Los ruidos se incrementaron, mientras la puerta del armario comenzó a vibrar ligeramente, yo ya tenía los pies en el suelo y me disponía a salir corriendo, cuando de súbito la puerta de mi habitación se abrió. Mis nervios no resistieron más y lance un grito de terror.
-Candy... ¿qué te sucede? -entro Dorothy apresurada hasta mí.
-eres tú, que susto me has dado.
-lo siento, te llame pero no me contestabas.
-no te escuche...pero me alegra que hayas subido
-¿me necesitas para algo?
-sí, Dorothy, hay algo en el armario... escuche unos ruidos extraños y también sentí algo debajo de la cama.
-llamare a los hombres de seguridad.
-no Dorothy esto no tiene nada que ver con la seguridad que esos hombres proporcionan – le dije mirándola a los ojos, mientras el mismo ruido de arañazos se escuchara desde el armario nuevamente.
Increíblemente Dorothy se puso de pie para ir hasta el armario y abrirlo lentamente. Yo contuve la respiración imaginando todo lo que podría ver, apenas ella abriera el armario.
Pero nada además de mi ropa apareció delante de nosotros, el ruido había cesado y Dorothy y yo nos miramos cómplices.
-no hay nada aquí – me dijo con palidez en su rostro, era evidente que estaba tan asustada como yo, pero era mucho más valiente.
-el ruido debe provenir de otro lado. – respondí tratando de razonar lo que sucedía. – será mejor que bajemos Albert y Archie no deben tardar en bajar.
-pediré que revisen todo el piso.- advirtió Dorothy saliendo junto a mí de la habitación.
Estuve con ella en la cocina hasta que Albert apareció al lado de Archie, que casi al instante desapareció de nuestra vista para ir a su habitación.
-¿seguro que no quieres cenar algo? – le insisti a Archie.
-no gracias Candy, estoy muy cansado, mejor me voy a descansar. Ustedes no se desvelen mucho. Abra que madrugar mañana – le advirtió a Albert risueño, logrando mi sonrojo.
-no te preocupes, aun si me desvelo seguramente me levantare antes que tú. – respondió Albert bromista.
Yo sonreí al lado de Albert, que me abrazo apenas Archie y Dorothy desaparecieron.
-¿Cómo pasaste la tarde? – me pregunto, mientras me encaminaba hasta el despacho.
-fui al hospital a alargar mi licencia por tiempo indefinido.
-¿indefinido? – pregunto sorprendido mientras me tumbaba en el sillón.
-no sé cuándo podre volver o si podré volver – respondí mirándolo directo a los ojos.
-¿Por qué has decidido eso?
-porque tengo algunas cosas que resolver y también tengo que cuidar de ti, si tendrás que viajar tanto, no podre dejarte solo.
-¿y que eso que tienes que resolver?
-….tengo que arreglar el desastre que yo misma hice al meter a alguien en mi vida y en la de los que quiero.
-¿te refieres a Jayah?
-si Albert, creo que he cometido errores graves con ella.
-estas siendo muy dura contigo y un poco injusta con ella, ¿no crees?
-no, no lo creo, ella es la culpable de lo que le sucedió a la tía Elroy, también de lo que sucedió a los Legan y no quiero ni pensar como estará Susana y … Terry.
-estarán bien. Además lo que le sucedió a la tía Eloy tiene una explicación médica, el doctor nos lo explico.
- el doctor dijo que ella no tenía nada y ella misma me conto lo que Jayah hizo.
-¿Qué fue lo que le hizo?
-unos de sus famosos tés y … Albert tienes que creer lo que te digo, por más ridículo que se escuche. – le advertí.
-¿de qué se trata?
-esa gitana ha hecho hechicería en contra de tu tía y de los Legan y de Susana….. y creo que sobre ti también.
-vamos Candy no puedes creer eso. ….
-no solo lo creo, he visto lo que hace.
-¿Qué has visto?
-vi la cinta de Susana en una mezcla extraña y una noche antes escuche ruidos poco comunes viniendo de su habitación.. Albert tienes que creerme, ella le hizo algo a los Legan y a tu tía, ella la vio entrar en su habitación enfundada en una capa negra, que usa para hacer sus hechizos, yo la he visto ir hasta un árbol en el jardín los días de luna llena…
Albert me miro con extrañeza, no sabía si le decepcionaba escucharme hablar de magia y brujería. Sabía de antemano que no me creería, pero debía hacerle saber lo que estaba sucediendo.
-¿…dices que la tía Elroy la vio en su habitación envuelta en una capa negra? – me pregunto, con los ojos llenos de angustia.
-sí, me dijo que la había visto en su habitación, frente a ella mientras recitaba palabras que nunca entendió.
-….no lo puedo creer, yo….. Yo también la vi frente a mí – me dijo horrorizado - ..Mientras tú estabas en Lakewood, ella apareció en mi habitación, mientras yo dormía…..yo pensé, que había sido un sueño…
Llegamos al capítulo 20...gracias por seguir conmigo, porque siguen ahí? Verdad?
Chicas sean bienvenidas al inicio de la cuenta regresiva... comenzamos un viaje de respuestas, ya todo lo expuesto comenzara a desenredarse y los enigmas tendrán respuestas. Tendremos algunas revelaciones, espero que les guste lo que tengo preparado. Me contuve en muchas situaciones para no poner en riesgo mi integridad ; ), pero en otras no me pude resistir, sé que tengo la condena de un final feliz y hare toooodo lo posible para contenerme y entregarles lo que esperan. Mis queridas amigas de la Albert manía, quiero que sepan que las tengo en un lun gran cariño y que pase lo pase todo lo hice pensando en darles lo mejor que salió de mi teclado.
Ya llego a mi mente el bosquejo del final, tengo que esculpirlo y solucionar algunas situaciones, y ahí el problema, no logro concentrarme. Quiero actualizar seguido pero no avanzo... no logro hacer que la gente en mi trabajo me deje en paz para avanzar. Jajaja el cinismo en su mayor esplendor.
Ya las maree con tanto bla bla, después de dejarlas en el abismo de lo que tiene que revelar Albert ….. Es mi mala acción del día, la buena es que regreso pronto con otra bomba ... Que hacia la gitana merodeando la mansión? Y lo "espantos" en la habitación de Candy? *****
Mil gracias por sus reviews, sus saludos y sobre todo su cariño (es correspondido)
Skarllet northman. El mundo de Albert y Candy se podría tambalear, nada más que agarren fuerza y los Legan?... creo que si te puedo responder eso. Ellos mucho me temo se quedaran así, ya salieron huyendo, no creo que los volvamos a ver y Jayah ya lo dijo, esos hechizos son irreversibles... saludos.
Leihej, amigocha querida no me hables más de crecer, que mi pantalón ya no cierra...las vengativas y tu tendrán lectura divertida más adelante, Susanita se está preparando para lo que le toca y conste que ustedes lo pidieron sacare a uno de mis demonios más "juguetones". Mi querida y amada amiga yo también te quiero y solo por eso confiare en que mi integridad está a salvo, pero de igual forma ya levante una acta de amparo = ). Después de todo no sé qué va a despepitar Albert y no me hago responsable por lo que la gitana haya hecho con su calzón... = D. Besos...
Dianauso. Yo creo que Candy va a despelucar a la gitana, la veo muy entusiasmada con Albert y él tampoco es un chiquillo, así que se ese asunto se va a poner de a peso...saludos.
Glenda. Hay amiga ahora hasta mis coloquialismos y malos términos te voy a contagiar jajajja, bien dice el dicho dios los hace...hayyy gracias por todas tus porras, me emocionan y gracias por compartirla con tu esposo ; ). Hare lo posible por que Albert no salga raspado, ni abusado, ni embrujao... besos...
Gaby Q.R. No las hago sufrir mucho, pero si tantito … nada más tantito. Si ya tengo la consigna de final feliz, buscare la forma para darles y darme gusto a ver que sale = ) saludos.
Iris Adriana. No creo que Neil o Elisa logren articular palabra nunca más frente a Candy.. ups se lo merecen. Yo supongo que algo importante va a pasar antes de que Candy y la gitana se vean una vez más...supongo! Yo no sé mucho ; ) saludos.
Elluz. Yo también estoy radiante de felicidad al verte, aunque entiendo que no siempre se puede... siempre las espero ;). Esta vez Candy ya ayudo mucho demás, lo mejor será que se mantenga al margen y que los Legan se las arreglen como puedan. Si tienes razón las cosas no se arreglan con "brujería" ni a la mala, el bendito libre albedrio... esa carga pesa mucho "confío en ti" hayyyy compromete más que las amenazas = D un abrazo de oso.
Josie. Que interesante! Tendré que buscar información de San Cipriano. Esas distracciones, te quitan la concentración hasta de lo básico... El amor!...que puede hacer Candy contra los hechizos, ella no es bruja, lo único que le queda es reunirá territanas, albertfans y todas las que se unan para despellejar a la gitana... saludos.
Minuchi. Mi adorada amiga tu no desaprovechas oportunidad para ponerte de tapete y que te caiga el rubio encima jajaja... me encantas. Pero si preparate y atenta por si Albert te necesita. En una de esas cambiamos el final, por un " y así Albert al lado de la mujer que conquisto su corazón, salió de luna de miel, sabiendo que al final siempre estarían los brazos de Minuchi, para refugiarse en su amor..." hay que estar atenta. Saludos.
Grau grey. Que gusto verte... no sabía lo de la escoba, de hoy en adelante me llevare una al trabajo, ahí sí que tengo montones de gente que alejar. Saludos.
A mis queridas lectoras silenciosas, gracias por continuar, ya estamos comenzando la recta final. Tras un par de sorpresas todos los cartuchos explotan a ver quién sobrevive.
Y ya me extendí demasiado por lo que me voy con la promesa de volver pronto. Cuídense mucho y tengan un magnifico fin de semana. Bendiciones... Liz.
