El camino para un mejor Futuro
Hana estaba feliz disfrutando de aquella rebanada de pastel, y tenia razones para hacerlo:
Eran pocas las veces que podía disfrutar de alguna comida de este estilo, le encantaban los pasteles y dulces y solo habían sido contadas las veces en que las podía disfrutar, además del ramen que comía con el rubio.
Pero eso era punto y aparte.
Gaara le miraba divertido como si aquel pedazo de pastel fuera lo más interesante del mundo y tuviera miedo de que desapareciera en cualquier momento.
El rostro de la chica cubierto por betún en las comisuras provoco una enorme sonrisa en el chico.
-Eh que ocurre, por que de pronto ríes de ese modo, tengo algo en la cara que sea gracioso
-Si…demasiado- sin dejar de reírse de la chica
-Eh en serio – limpiándose de inmediato el rostro pero solo consiguiendo embarrarse más
-No tienes remedio acércate para que pueda limpiarlo antes de que termines peor
La chica acerco el rostro no muy contenta de que el chico se estuviera burlando de algo que ella disfrutaba mucho, pero para su sorpresa la forma en que lo hizo era algo que no esperaba.
Sus labios sobre los de ella mientras sentía como el chico se llevaba aquel dulce sabor.
Un sonrojo le cubrió sus mejillas sin poder evitar bajar su rostro, algo melancólica combinado con un sentimiento de tristeza y alegría, lo cual sorprendió al chico quien esperaba otro tipo de reacción.
-Lo siento, pensé que tal vez…
-No es eso…me siento feliz de que lo hayas hecho…pero creo que aun tengo miedo…tu conoces muy bien mi pasado, lo que viví antes de conocer a Naruto y el conocerte, es algo que siempre temí hablar contigo o con alguien mas.
Siempre creí que si me convencía de que podría vivir sola, si Naruto Onichan era feliz yo lo seria y lo soy pero descubrí que al corazón jamás le podría engañar.
Tenía miedo de que me rechazaras, de que alguien como yo con un pasado como el mío solo te alejara…y aun me asusta, yo soy la Hana que ha vivido por décadas, aquella que continua viviendo por que desea terminar todo este ciclo que parece no acabar.
Mi cuerpo es la mejor prueba de todo, las cicatrices no desaparejan y solo sirven para recordar aquello de lo que muchos son capaces por la codicia y el odio.
Temo que no sea suficiente para ti…temo que algún día…-pero el chico ya se había levantado de su asiento para colocarse a la espalda de la chica y abrazarla fuertemente.
-Acaso no me conoces lo suficiente, crees que algo como eso podría ahora alejarme de ti, hemos pasado por muchas cosas y créeme lo que siento es por aquella chiquilla que siempre tropezaba y se levantaba con una sonrisa, tal vez no sea aquel Gaara pero los sentimientos son los mismos, así que deja de temer…y termina el pastel antes de que le levantes un monumento
-Si –sonreía alegremente mientras tomaba la mano del chico a su espalda y devoraba por fin aquella rebanada.
-Por cierto glotona Naruto que esta haciendo
-El…ji ji ji tiene una cita con Hinata
-En serio- sin poder creer que le chico tuviera una cita en serio con la ojos plateados.
-SIP – la chica de nuevo se llenaba la boca felizmente mientras se imaginaba como le estaba yendo al chico.
El tren del metro iba muy lleno, Naruto junto a la ventana protegía a la chica de la multitud y la cara del rubio denotaba molestia, Hinata a su lado sonreía algo nerviosa y no era por que les estuvieran empujando con el ajetreo que tenia el vagón.
Era más bien aquella persona que les acompañaba por su propia volunta
-Sai que demonios haces tu aquí
-Nada solo acompañándote
-Que no sabes lo que es tener privacidad
-Claro que si
-Y entonces…
Pero el chico le sonreía divertido de lo molesto que su amigo estaba, Hinata seguía riendo algo nerviosa por la aptitud de su querido rubio. Además era la primera vez que tendría una cita y por como iban las cosas seria algo totalmente diferente a lo que alguna vez hubiera soñado, pero que mas daba si estaba con el.
Así fue todo el camino lleno de discusiones y altercados entre aquellos chicos hasta que llegaron a su destino.
Los tres parados frente a una casa en particular, mientras el rubio se adelantaba para tocar la puerta de aquel hogar.
-A donde vinimos Pene pequeño
-Ah¡¡¡ deja de decir esas cosas, seguramente has estado demasiado tiempo con Ero Senin
-Naruto-Kun de quien es esta casa.?
El se detuvo un momento dándoles la espalda algo dudoso
-Es de Sakura-Chan
Esperaba que alguno dijera algo o hubiera una molestia por parte de la chica pero no escucho nada
-Están molestos por que les traje aquí
-No me molesta pene pequeño, me pregunto como estará la chica
-Hinata…yo – sintió como la chica le abrazaba por detrás con fuerza el volteo a verla mientras observo como le sonreía
-Naruto-Kun si nos has traído aquí es por algo importante no es verdad.
-Si, Entonces hay que darse prisa – toco la puerta varias veces sin obtener ninguna respuesta, espero un tiempo pero la paciencia no era su virtud en aquel momento y menos cuando Sai comenzaba a explicarle sobre el trabajo que realizaba con Ero-Senin.
Muy rojo comenzó a tocar mucho mas fuerte deseando que la puerta se abriera lo más pronto posible o la tumbaría el mismo.
Pronto se abrió la puerta mostrando a la chica, quien se veía ojerosa y llorosa y muy molesta por la forma en que tocaban.
Pero al ver al chico en la puerta su enojo pasó a uno de tristeza de inmediato
-Naruto…que haces aquí- al principio solo se dio cuenta de la presencia del chico y solo cuando escucho los pasos de alguien mas fue cuando vio a Hinata – lo…siento – intentado cerrar la puerta de golpe pero el rubio lo evito a toda costa
-Espera necesitamos hablar
-Yo…de verdad lo siento…es que…no se que paso yo
-Lo se Sakura-Chan…ya todo esta bien, no tienes que decir nada
-No es cierto, fui muy mala con ustedes y me deje llevar de nuevo por mis sentimientos de muy mala forma…yo
-Solo estas enamorada y esos sentimientos fueron los que te llevaron a decir y hacer cosas que en verdad nunca deseaste.
-Naruto…
-Se que Sasuke no esta muy lejos y lo traeré de vuelta…se que ya te lo había dicho antes pero ahora será diferente créeme lo que te digo.
La chica comenzó a llorar desolada, se sentía dolida, abatida y llena de remordimientos
-Lo siento tanto…de verdad lo siento – pero un abrazo le cubría llenándola de una paz que hace mucho no sentía, pensó que era el rubio pero por el tamaño de aquellos brazos se dio cuenta de que era Hinata la que lo hacia.
-Hinata…tu
-No te preocupes, todo estará bien
El llanto fue lo único que salía de sus labios, no esperaba que a la chica que trato tan mal le estuviera consolando de aquella manera, era calido y la hacia sentir segura.
-Vaya frentona te haz vuelto muy sentimental
-Que demonios¡¡ - pero al ver al chico pálido sonriendo detrás del rubio no supo si enojarse y golpearlo o comenzar a llorar de nuevo-Sai…eres tu
-Si eso parece fea
No había duda alguna era el chico irritante que alguna vez conoció, se acerco a el de improviso y este solo cerro los ojos esperando el golpe de la chica pero solo sintió como ella se colgaba de el y le abrazaba fuertemente, tan fuerte que le saco el aire por la fuerza que ejercía la chica.
-Lo siento tanto…aquella vez tu me protegiste y yo…-nuevamente las lagrimas le impidieron seguir, el correspondió el abrazo mientras le sonreía.
El momento lo aprovecho Naruto para salir de aquel sitio jalando a la chica con el, ya lejos el rubio suspiraba aliviado mientras Hinata le veía con curiosidad
-Que ocurre Hinata
-Nada solo te veía
-Sabes eres una gran persona
-Eh por que lo dices
-Cualquiera seguiría enojado si alguien te hubiera hechos ese tipo de cosas, pero tú la perdonaste y la consolaste.
-Bueno…el mejor camino para terminar el ciclo del odio es el perdón
El volteo a ver con asombro, aquellas palabras las había dicho hace demasiado tiempo y no creyó escucharlas otra vez de aquella chica. Sonrío mientras apretaba con fuerza su mano y continuaba su camino.
-Naruto-Kun a donde vamos
-A tener nuestra cita…si no nos damos prisa Sai podría alcanzarnos
-Eh…acaso todo esto fue para dejarlo en casa de Sakura – Chan
Pero el chico no le respondió mientras corría junto a ella y solo podía ver aquella sonrisa que brillaba en su rostro, mas adelante se detuvo frente a un escaparate donde había varios televisores y su rostro mostraba semejante sorpresa
-Que ocurre Naruto-Kun?
El rubio señalaba hacia el televisor donde había una entrevista y dos personas aparecían en ellos, la primera un chico de unos diecisiete años hacia alarde de sus canciones, la vestimenta daba a entender que se trataba de un rapero, el color oscuro de su piel y un tatuaje de un toro en su brazo izquierdo.
La otra persona una hermosa chica de unos quince años de cabellera rubia y ojos violeta sonreía feliz mientras se alejaba un poco de aquel chico que pregonaba sus ritmas,
Hablaban del próximo álbum que sacarían con nuevos temas de su Collection, una extraña mezcla de música que saldría muy pronto al mercado.
-No puede ser el Killer Bee y Shion
-De verdad son ellos?
-Ah no se por que siento que con ella olvide algo – mientras cruzaba sus brazos tratando de recordar aquello, la chica no lo pensó dos ves y lo jalo en otra dirección haciendo que el chico se olvidara de la rubia preguntándose que le ocurría a Hinata.
Pasearon por toda la ciudad, descubriendo a muchas personas en el camino, encontraron un Ichikaru donde el rubio muy feliz tomaba un receso y degustaba los platillos, y aunque ninguno lo reconoció no tardo mucho en darse a recordar por aquella sonrisa que llevaba.
En una galería encontraron a Sasori y Deidara discutiendo sobre que arte era la mejor, por supuesto que en cuantos los descubrió dio media vuelta y prefirió no meterse con ellos.
En una pista de hielo encontró a Zabuza quien se encargaba del mantenimiento del sitio, tenia una linda esposa y un hijo la cual pudo reconocer de inmediato como Haku quien atendía el lugar como enfermera, se veían muy felices los tres, y aunque siempre estuvo confundido por la apariencia de Haku no le dio importancia si era un hombre o una mujer anteriormente, lo que importaba era que eran una familia muy unida por lo que podía observar.
Así muy pronto les dio la tarde y descansaban en un parque donde se podía apreciar el atardecer, sentados sobre el césped el rubio se dejo caer mientras la chica admiraba la puesta.
-Cuando partirás Naruto-Kun
-Solo faltan algunas cosas por hacer…será pasado mañana
-Ya veo…
-Solo espérame yo – pero no pudo seguir hablando ya que la chica le besaba mientras el seguía recostado, después de un rato se volteo un poco apenada
-Te has vuelto mas atrevida – provocando un enorme sonrojo en la chica –pero sabes me gusta bastante – mientras se levantaba para jalarla y recostarla sobre su pecho.
-Tu papa ahora que esta limpiando su nombre va a reanudar la alianza que tenían para poder levantar la empresa
-Si algo me contó de eso
-Pero si tus padres se quedan aquí con quien vas a irte Naruto-Kun
-Ero – Senin será quien me acompañe, por eso es que hizo una reedición especial de su libro de perversiones, pero también ira Hana y aun no se si Gaara también ira con nosotros, le escuche algo de entrenar también, ah y no hay que olvidar a Itachi.
-Mm…solo regresa a salvo por favor
-Claro que si es una promesa…y ni se te ocurra buscar un novio nuevo
La chica levanto el rostro enrojecido y asombrado – de verdad…somos novios-
-Pues claro…tu siempre serás mi eterna novia…aunque no lo he pedido de manera oficial creo que podemos saltarnos esos detalles…por que no voy a permitir que nadie mas se acerque con malas intenciones.
Nuevamente sus rostros se juntaban para confirmar con un beso aquellas palabras que el rubio le prometía pero el sonido del celular les rompió el momento y más al ver de quien se trataba.
-NARUTO¡¡¡ que horas crees que son para que estés afuera, si le estas haciendo algo malo a Hinata juro que desearas no haberlo hecho.
-Mama…
-Nada de Mama, apuesto a que la tienes acostada en cualquier sitio
-Que¡¡¡ acaso eres bruja o por que lo dices
-Como te atreves a decirle bruja a tu madre, mas te vale que estés de regreso y con Hinata intacta o no podrás ver el amaneces de nuevo.
Con un suspiro termino la llamada mientras se levantaba junto con la chica
-Bueno será mejor irnos o mi mama me matara
Ella solo asintió mientras sostenía la mano que el rubio le ofrecía y reiniciaban el camino de regreso.
La familia Uzumaki hizo todos los preparativos para que su hijo pudiera iniciar aquel viaje, como padres no deseaban que lo hiciera y su vida corriera peligro pero sabían que escondiéndolo no solucionarían nada.
Solo les quedaba confiar en que todo saldría bien al final.
Así que muy pronto llego el día de su partida y con la lista que había hecho de posibles sitios a donde dirigirse solo aguardaba el tren que daría inicio a su viaje.
No llevaba mucho más que papeles que le ayudaran a trasladarse y a su pervertido abuelo que estaba más que feliz, su idea era aprovechar para encontrar nuevo material para sus libros y terminar un libro que tenía pendiente.
Aquello le recordaba cuando había dejado la aldea pero ahora había una gran diferencia: no estaba solo y tenía a muchas personas que esperaban su regreso.
Muy pronto llegaron todos sus amigos que le desearon toda la suerte y paciencia para encontrar al pelinegro, Tsunade y el resto de maestros también habían asistido deseando su pronto regreso.
Todos se encontraban ahí y eso le dio fuerzas para iniciar aquel viaje.
Además de Gaara y Hana también Nagato se alisto para acompañarles mientras que Konan y Yahiko esperarían a su regreso.
La alarma de salida sonó dándole los últimos segundos para mirar a todos por última vez.
-Bien no se acostumbren mucho por que no tardare en regresar – decía muy animado el chico mientras miraba a la dulce chica, quería recordar cada detalle de ella ya que por un buen tiempo no podría hacerlo.
La ventaja de vivir en una época muy moderna era que existía el teléfono y el Internet así que estarían comunicados frecuentemente.
Un último abrazo se daban aquellos chicos mientras Jiraija jalaba al chico dentro del tren.
-Vamos si no te das prisa me voy a hacer mas viejo
Todos reían al ver como era jalado el chico y el tren cerraba sus puertas, y muy pronto dejo de verse y solo quedo un silencio que rodeaba el ambiente
El celular de Minato sonó alertándolo demasiado
-Que ocurre Minato?
Acaban de avisarme que Kimimaro y los otros chicos que servían a Orochimaru también han desaparecido.
Kushina apretó fuertemente la mano de su esposo mientras ambos veían a la distancia el tren que hace mucho ya no se veía.
Cuanto tiempo le podría llevar encontrar una pista a Naruto, solo les quedaba esperar y averiguarlo con el paso de los días.
Gracias por continuar leyendo esta historia, me pone muy feliz que muchos me hayan dejado lindos comentarios que me motivan bastante, además de que muchos me han agregado tanto a alertas como a favoritos tanto de historia como de autor, esto ultimo siento que no lo merezco tan solo soy un fan que comparte su gusto con muchos fans de mi pareja favorita.
Siento que estoy siendo muy sentimental pero creo que es por que estoy algo sensible.
Gracias a todos.
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