Capítulo 20.
El capitán Von Tornitz estudiaba las pistas que sus hombres habían encontrado. El disparo hecho contra el automóvil de Genzo Wakabayashi, manejado por Lily Del Valle, había sido hecho con una ametralladora Uzi Aka-45, una de las armas más potentes y de más largo alcance. La metralla de puro milagro no alcanzó a la chica, pero sí había ocasionado que Lily perdiera el control del automóvil.
- De verdad nos enfrentamos a gente muy peligrosa.- comentó el detective Harrison.- No son amateurs, son verdaderos profesionales.
- Y esa pobre chica quedó en medio de todo.- murmuró Von Tornitz.- Y pensar que yo creí que ella era la criminal...
- Y quizás ahora intenten acabar con Wakabayashi.- comentó Harrison.- Debemos protegerlos a los dos.
- Sí, suponiendo que ella sobreviva.- replicó el capitán.
Se había desatado una persecución por todo el país buscando a los criminales que habían intentado asesinar a Lily Del Valle y que habían estafado a nueve de los diez solteros más codiciados de Europa. Desgraciadamente, no se tenían ni fotos ni retratos hablados de los criminales, ya que la única persona que podía describir sus rostros estaba en coma... Genzo dio una descripción detallada de los cuatro hombres que habían perseguido a Lily el primer día en que la vio, pero la policía no estaba segura de que ellos estuviesen involucrados, quizás solo habían sido contratados de momento. Aun así, los retratos habían sido distribuidos por todo el país y en las fronteras, con la esperanza de poder atrapar cuando menos a uno de ellos.
Y Genzo seguía esperando. Lily no daba señales de querer responder, aun cuando él se esforzaba por hacerla volver... Los doctores decían que su vida estaba fuera de peligro, pero no sabían si ella iba a despertar algún día.
- El golpe que sufrió en la cabeza fue fuerte.- dijo un médico.- Podría despertar en un día, o quizás en un año, o quizás nunca.
- Nunca.- murmuró Genzo.- Nunca...
- Podría despertar antes.- corrigió el doctor.- Estamos haciendo todo lo posible... El cerebro humano es todo un misterio. Por lo pronto, no se de por vencido. Ella necesita de alguien que la ayude a pelear ahora.
Genzo suspiró. Él había estado luchando por Lily desde el principio, y no se iba a rendir ahora que ella lo necesitaba.
- No me rendiré.- susurró Genzo.
Media hora más tarde llegó el capitán Von Tornitz. Genzo esperaba que él le fuera a decir que habían atrapado a Sergio, pero no fue así...
- No tenemos ni una pista, ni una señal.- confesó el capitán.- Son unos verdaderos profesionales, no hemos conseguido encontrarlos.
- Si era para decirme malas noticias, mejor no me hubiera dicho nada.- musitó Genzo.
- En realidad, vengo a decirle algo que puede ayudarlo a mantener la esperanza.- replicó el capitán.- Me llegó el reporte de balística y de lo encontrado en el sitio del accidente. La metralla no alcanzó a la señorita Del Valle por escasos milímetros. Todo indica que frenó una milésima de segundo antes de que Salazar disparara, lo que fue suficiente para que ella se salvara de morir al instante.
- Lo que significa que... .- musitó Genzo.
- Que ella intentó salvarse, porque desea seguir viviendo.- completó el capitán.- Y lo hizo por usted. No pierda la esperanza.
Genzo contempló a la joven dormida. Lily había hecho lo posible para salvarse, por él...
Sergio, oculto en una casa abandonada en Hamburgo, veía las noticias. Él pensó que Lily no había sobrevivido al accidente, eso hubiese sido poco menos que un milagro, y por eso había estado molestando a Genzo. Sin embargo, la prensa se enteró de que la joven había escapado con vida del horrible accidente y que convalecía en el Hospital de Hamburgo. Sergio, al enterarse de esto, sintió que la sangre le hervía de rabia. Había fracasado en su intento de matar a Lily, además de que ahora ella se encontraba nuevamente con ese Wakabayashi... Los celos lo invadían por dentro.
- Le pusiste la mano encima, desgraciado.- murmuró Sergio, mirando una imagen de Genzo en la televisión en donde se negaba a dar declaraciones.- Nunca debiste haberla tocado, ella es mía...
Y fue en ese momento cuando Sergio supo que el origen de todo el problema había sido Genzo Wakabayashi... Salazar se había equivocado al intentar eliminar a Lily, a quien debió haber matado era a Genzo...
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Ichiro no sabía que pensar. Taro, su hijo, había embarazado a su alumna. Alisse casi lloró cuando le confesó que el padre del hijo que esperaba no era otro que Taro, pero lloró aun más cuando Ichiro le dijo que la apoyaría en todo.
- No es necesario que te vayas de Alemania.- dijo Ichiro.- Yo te ayudaré. Puedes tener el bebé aquí y quedarte a vivir conmigo, te apoyaré.
- Pero no quiero meterme entre usted y Mariane.- replicó Alisse, llorosa.- Supongo que ustedes planean tener toda una vida por delante y...
- Yo creo que a Mariane le encantará cuidar a un bebé.- interrumpió Ichiro.- Así como a mí.
- De verdad se lo agradezco.- musitó Alisse.- Pero creo que lo mejor será que me vaya...
- ¿A dónde irás, de cualquier manera?.- quiso saber Ichiro.- De cualquier manera no tienes pensado decirle nada a tus padres, lo que significa que no piensas volver a Chile.
- Eso es cierto.- admitió Alisse.- Pero pensaba irme a Argentina con una amiga que...
- ¿A Argentina?.- rió Ichiro.- Perdona, pero creo que nunca irás a allá y bien lo sabes. No es un sitio que te pueda gustar.
Alisse se sorprendió de que Ichiro la conociera tan bien.
- Es cierto.- admitió Alisse.- No quisiera ir a Argentina, pero no tengo otro lugar.
- Claro que lo tienes.- replicó Ichiro.- Mi casa es tu casa. Y la de tu hijo también, que es mi nieto. Te lo digo en serio, Alisse, quiero que te quedes a vivir conmigo.
Alisse al final había aceptado. Después había estado la encrucijada de si debía o no decirle a Taro que iba a ser padre, pero Alisse le pidió a Ichiro que por el momento no lo hiciera... Además, Taro seguía sin contestar las llamadas...
(Taro bien podría ser el "eterno ausente" en este fic).
Ichiro suspiró. Toda su vida amenazaba con convertirse en caos, hasta que recordó que un nieto no era un caos, sino una bendición...
Una noche, Alisse despertó con un terrible dolor en el vientre. Ella ya había sentido molestias así días antes, pero lo atribuyó a las molestias normales de un embarazo, pero en esos momentos el dolor era intenso... Alisse no lo soportó más, y decidió levantarse a buscar algo para calmar el dolor... Ella sentía que algo caliente le escurría por las piernas... Encendió la luz... Y vio que las sábanas de su cama estaban empapadas en sangre...
Alisse gritó, segundos antes de desmayarse por el intenso dolor que la acosó.
Adiós a la vida con el nuevo nieto, adiós a la larga lista de nombres para bebé que Alisse había estado haciendo en los días anteriores... Cuando Ichiro la llevó al hospital, ella ya había abortado. Los médicos únicamente pudieron hacerle el legrado a la chica y tenerla en observación...
Pobre Alisse. Realmente había sufrido mucho los últimos meses, y cuando al fin había encontrado algo que pudiese ser hermoso, lo había perdido también...
Taro acababa de bañarse cuando le informaron que tenía una llamada urgente desde Alemania. Él temió que algo malo le hubiese pasado a su padre... O a Alisse... Taro contestó la llamada, temiéndose lo peor...
- ¿Hola?.- dijo él.
- Taro.- era Ichiro.- Debes venir a Múnich inmediatamente. Algo terrible ha sucedido...
Ichiro no quiso darle detalles por teléfono. Taro tomó el próximo vuelo a Alemania, con el corazón encogido por el temor...
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Kojiro miraba con verdadera rabia a Giovanni. Éste no entendía cómo era que el muchacho se había enterado de que él y Maki estaban juntos.
- Quítale las manos de encima.- repitió Hyuga.- O te arrepentirás.
- ¿Tú me lo vas a impedir?.- replicó Giovanni, irónico.
- Sí, yo te lo voy a impedir.- afirmó Kojiro.- No te atrevas a tocarla.
Maki dormía apaciblemente, sin tener una idea del riesgo en el que estaba. Ella se encontraba semidesnuda, cosa que le dio más rabia a Kojiro.
- Realmente no sé como te atreviste.- dijo Hyuga.- Pero te vas a arrepentir de haber intentado abusar de Maki.
- No sé cómo te enteraste.- replicó Giovanni.- Pero resultará mejor. Primero te haré trizas y después a ella la haré mía.
- Ni se te ocurra.- gruñó Kojiro.
El reportero se acercó amenazante a Kojiro. Éste se puso a la defensiva y le dio un buen par de puñetazos en la cara al italiano. Éste trastabilló y cayó sobre la cama, a un lado de Maki. Kojiro lo tomó por el cuello de la camisa.
- Levántate, cobarde.- dijo Hyuga.
Giovanni recordó entonces la cocaína que llevaba en el bolso del pantalón, la misma que iba a sembrar en la habitación de Maki para acusarla de tomar drogas. Se sacó un puñado de la bolsita de plástico que la contenía y se lo aventó en plena cara a Hyuga. Él no alcanzó a aspirarla toda, pero aun así se sintió un tanto mareado. Kojiro soltó a Giovanni y se dejó caer al suelo.
- Gran noticia la que tendré.- comentó Giovanni.- Dos japoneses drogándose juntos. Esto no le va a gustar a Kaori, pero ni modo, así se dieron las cosas.
- Nunca pensé que en verdad Kaori pudiese estar involucrada en esto.- musitó Hyuga, tremendamente mareado por la droga que había aspirado.- Se me hace increíble...
- Pero es la verdad, amigo.- replicó Giovanni.- Tu mujer es realmente temible...
Cuando Kaori colgó la noche anterior, luego de haber hablado con Giovanni sobre sus planes, Kojiro había estado escuchando desde la habitación contigua. Él no se podía creer que Kaori estuviese detrás de todo eso, pero las pruebas eran contundentes, así que por precaución, había ido a la habitación de hotel de Maki para ver si ella se encontraba bien...
- En fin, ni modo, amigo, así son las cosas.- dijo Giovanni, sacando un poco de líquido extraño en una jeringa que bien podía ser cloruro de potasio.- Todos pensarán que moriste de una sobredosis...
Pero antes de que Giovanni le pudiese inyectar el medicamento, Kojiro le lanzó un puñetazo al estómago. El joven perdió el aliento y cayó al suelo. Hyuga aprovechó entonces para noquearlo con unos buenos golpes al rostro.
Mientras tanto, Kaori pensaba que su rival estaba a punto de caer en la desgracia, pero no sabía que la estaba por caer en desgracia era ella... Alguien de su pasado estaba a punto de volver para cobrar venganza...
Notas:
- El cloruro de potasio es un medicamento sumamente letal y poderoso, produce paro cardiaco y la muerte en personas que no lo necesitan.
