Capítulo 21: Encubrimiento y celos
Luego de asegurarle al profesor Bullstrode que no tenía la menor idea de lo que significaba lo que Victoire había escrito, y de prometerle que sería interrogada a primera hora del día, Ted finalmente soltó el aire que había estado conteniendo. Entonces se paró y comenzó a dar vueltas por el despacho.
- No puedo creerlo, Victoire. –masculló, tratando de mantener a raya su enojo con la chica por ser tan descuidada. Estaban jugando con fuego y tenía la sensación de que acabarían chamuscados en cualquier momento.
- Yo tampoco. –le respondió ella, saliendo de su escondite. - ¿Sabías que tienes al menos diez chicles pegados abajo del escritorio?
Ted decidió no contestarle para no perder los estribos.
- ¿Te das una idea del problema en el que nos acabas de meter? –le preguntó, sin lograr del todo controlar su tono.
- De acuerdo, me equivoqué. Pero es como si nunca hubieras escuchado de alumnas que se enamoran de los profesores. –dijo exasperada. -Tan sólo le tengo que decir a Bullstrode que es una fantasía mía.
- Sí, claro, y eso de "Juntos por siempre" encaja perfectamente con lo de fantasía. Por favor, Vic, esto es serio.
- No me trates como si fuera una nena de cinco años Ted. Sólo tienes tres años más que yo. –le contestó molesta.
- Creo que ni las nenas de cinco años hacen esas idioteces.
- ¿Decir que quiero que estemos juntos por siempre es una idiotez? –preguntó dolida.
- ¡La idiotez es escribirlo y dárselo a alguien como Bullstrode cuando tu novio se está haciendo pasar por profesor! –le dijo bruscamente.
- ¡Bueno PERDÓN! –Victoire estaba al borde del llanto.
Ted respiró hondo varias veces, hasta que logró calmarse.
- En serio, Teddy, perdóname. Soy una tonta…
- El primer paso es la aceptación… - bromeó en un murmullo. Victoire lo escuchó y lo miró furiosa. – De acuerdo, eres inteligentísima por casi admitir ante Bullstrode que sales con un profesor, y según el "Juntos por siempre", hace bastante tiempo. –dijo sarcástico.
- Ya sabes donde te puedes ir Ted. –y se dio vuelta. Sus dedos apenas rozaron el picaporte cuando una mano se cerró en su brazo.
- ¡Vic, perdón! Me pasé de la raya… No te enojes, no te enojes, no te enojes, no te enojes, no te enojes, no te …
- ¡YA!
Ted sonrió ampliamente.
- ¿Tu novio es demasiado lindo como para no poder perdonarlo?
- No, es insoportablemente insistente y molesto, que no es lo mismo. –sonrió ante la cara de decepción de Ted. - ¿Qué hacemos con Bullstrode?
- ¿Habías escrito mi nombre entre comillas no?
- Sí, eso creo… ¿por?
- Tengo una idea…
A la mañana siguiente, en el despacho de Bullstrode…
- Adelante. –dijo secamente Bullstrode.
Ted se giró hacia a la puerta, para ver a Victoire soltar rápidamente la mano de un chico que tenía un leve parecido a "John Wallace", y luego entrar al despacho. Si bien estaba todo arreglado, no pudo evitar sentir una punzada de celos al ver que el chico estaba más que encantado con ser el "novio" de Victoire, quizás más de lo que le hubiera gustado.
- Perdón, pero sólo usted fue citada, señorita Weasley. –dijo Bullstrode mirando levemente al acompañante de la chica.
- Vic me contó lo que había sucedido y yo puedo darle una explicación. –dijo el chico rápidamente.
Ted meditó un momento si tirarle al chico la poción que Bullstrode estaba preparando en ese momento era suficiente castigo por decirle "Vic" a su novia y luego mirarla embobado.
- Entonces ya saben para qué los he llamado.
Victoire apretó fuerte sus labios para evitar decirle "No, si es que vinimos a hablar del tiempo, imbécil". En vez de eso, simplemente asintió con la cabeza.
- He estado saliendo con Roger desde hace un mes, y como lo manteníamos en secreto, decidí ponerle un apodo. –explicó, intentando no parecer demasiado nerviosa.
- Y según ella tengo cierto parecido al profesor Wallace. –dijo, volviendo a agarrar de lamano a Victoire. La chica intentó zafarse disimuladamente, pero no lo logró.
"Como agarrar de la mano a la misma chica, desgraciado", pensó Ted furioso.
- Entonces le puse ese apodo. –siguió Victoire.- El profesor Wallace no tiene nada que ver conmigo.
- Espero que así sea. –dijo Bullstrode, aún mirándolos escéptico.
- Yo me encargaré de que así sea. –dijo el chico llamado Roger. Acto seguido, tomó de la barbilla a Victoire, e inclinándose, la besó en los labios. Victoire intentó no parecer sorprendida por el hecho de que su "novio" la besara.
De repente, la túnica del chico empezó a arder en llamas. Victoire se separó asustada, e intentó apagar la túnica con un "Aguamenti", aunque el fuego no se consumió del todo. Mientras el profesor Bullstrode se levantaba para ayudar al chico, que se había quitado la túnica mientras sus pantalones empezaban a largar humo, Ted guardó disimuladamente su varita.
- Wallace! –chilló Bullstrode. – Ven a ayudar!
Ted sonrió con malicia.
- ¿Qué? Ah! Lo siento. –dijo sin dejar de sonreír. Se tomó todo el tiempo posible para apagar al chico sin que fuera sospechoso. Una vez terminado todo, le dijo sonriente: - Creo que ya está todo aclarado. Puede acompañar a su novia al comedor.
En la sala común de Gryffindor…
- James, levántate. Intentar ahogarte con la almohada no va a hacer que Taylor sea más rápida atrapando la snitch. –dijo Tom, algo harto del comportamiento de su amigo.
- ¿Crees que debería probar con ahogarme en la bañera? –preguntó el chico seriamente.
Tom suspiró.
- En veinte minutos abajo. Te espero con Sue. No intentes ahogarte, te perderás el próximo partido y además no quiero llegar tan tarde a desayunar. –acto seguido, se fue de la habitación.
- ¡Gracias por quererme menos que tu desayuno, McKenzie! –le gritó James luego de que la puerta se cerrara.
Una vez bañado y cambiado, bajó las escaleras de su dormitorio. Se encontró a Tom, Sue, Rose, Joss y Anne hablando, y por lo que parecía, esperándolo.
- ¡SÍ! Gané! –exclamó muy feliz Joss. Luego miró a Anne, que estaba algo apenada. – Perdiste, sigue vivo y tardó menos de media hora. Te toca hacerle la tarea a Flnt.
Anne le sacó la lengua. Rose las miró reprobatoria.
- Deberían dejar de hacer apuestas.
- ¿Apostaron con mi muerte? –preguntó escandalizado James.
Joss lo miró algo arrepentida.
- Lo siento, es que no quería hacer los deberes de Flint, no te enojes…
- ¡No me enojo por la apuesta! –exclamó divertido. Luego añadió con naturalidad. – Pero pensé que yo valía algo más que deberes… no sé, unos cuantos galeones y un par de ranas de chocolate, como mínimo.
Todos rieron, menos Tom, que miró enojado al chico.
- ¿Podemos dejar tu muerte para otro momento? -¿Qué parte de TENGO HAMBRE no te entra en la cabeza?
James le sonrió, luego le susurró, como si le estuviera contando un secreto.
- La parte del "tengo", la verdad no la entiendo.
Tom soltó un grito de exasperación y salió caminando rápidamente del retrato, mientras los demás lo seguían divertidos.
- No entiendo por qué se enoja, después de todo le contesté lo que me preguntaba. –le comentó James a Sue.
- No me preguntes, es difícil razonar con ese chico con el estómago vacío.
- Hablas como alguien mayor Sue¿te tragaste un diccionario en la biblioteca? –le preguntó el chico divertido.
- ¡Por supuesto que no, idiota! Se le dice hablar con propiedad. –respondió molesta.
- Está mintiendo, James. –comentó Tom, bajando un poco la velocidad de su caminata, y girándose para hablar. – Dice que se traga un diccionario luego de los libros de Transformaciones y Encantamientos, según ella, es bueno para la digestión.
Todos rieron, incluso Sue. Rose se acercó a su primo.
- Me alegro que estés bien de nuevo. Después de todo, tengo razón, el Quidditch no es lo más impor…
- ¡YA EMPEZÓ DE NUEVO! ME VA A VOLVER LOCO! –vociferó el chico, tapándose las orejas.
Pero para su sorpresa, Rose estaba largando una carcajada.
- No te das una idea de lo gracioso que te ves cuando te pones así de tonto.
- ¿Me lo habías dicho a propósito¿Rose Weasley me hizo una broma a mí? –ante el asentimiento de la chica puso cara de desesperación. – Estoy perdido.
- Patético, Jamsie. –le siguió molestando la chica.
- ¡Ven para acá¡Ésta me la pagas! –chilló, mientras seguía a la chica que había empezado a correr a toda velocidad hacia el Gran Salón. Cuando la alcanzó, un pasillo antes de llegar, comenzó a hacerle cosquillas. Mientras Rose se reía a carcajadas, Sue los miró.
- Tengo que decir esto. –murmuró pensativa. Tom la miró interrogante. Ella se acercó a los chicos, y mientras pasaba por su lado, dijo con cara de suficiencia. – Por Merlín, maduren.
Eso fue lo último que pudo decir, porque los dos aludidos la tiraron al piso y la torturaron a cosquillas. Luego de saltar por encima, Tom les dijo molesto.
- ¿No entienden que quiero comer? –Luego vio la mirada de los tres en el piso.- Ni se les ocurra ponerme un dedo encima. –Pero tuvo que correr para no ser alcanzado.
Más tarde, en el Gran Salón…
Albus se encontraba desayunando tranquilamente al lado de Scorpius cuando alguien lo empujó hacia un lado y se sentó entre medio de los dos chicos.
- Liss! –sonrió Scorpius.
- Scor. –le sonrió a su vez la chica. Y luego sacó una revista de su túnica. - ¡Mira esto! Estoy en la tapa de "Teens Only"¿No salí increíble?
Albus le quitó la revista de las manos a la chica, y le dio una breve mirada a la tapa, en donde se podía ver a Alyssa posando para la foto.
- Eres común. Nada del otro mundo. –y le devolvió la revista.- Me voy a comer a otro lado. Desayunar con engreídas no es mi hobby.
Albus se fue tan rápido que no alcanzó a ver la cara de frustración de la chica. Sin sacar la vista de su desayuno, Scorpius comentó:
- ¿Cambiaste de plan?
- ¿De qué hablas? –preguntó la chica.
- Me refiero a Al… ¿insultarlo ya no funciona? –le dio un mordisco a su tostada. Alyssa elevó una ceja interrogante. Tragó antes de continuar. – Digo, porque parece que ahora sales en las revistas para intentar llamar su atención.
- No intento llamar su atención. –contradijo la chica, comenzando a desayunar.
Scorpius pasó por alto esa respuesta.
- ¿Y no te parece que Al es el indicado? Digo, para lo que me pediste.
- Por supuesto que no. Se supone que elegirías a alguien mejor para mí, Scor.
- Lo haría, te lo prometí, pero no entiendo para qué si tu ya pareces haberlo elegido. –le dijo sonriente.
- Estás en ridículo, parece. Albus no es ni la mitad de lo que esperan mis padres. Y yo ya me cansé de investigar. Así que sigamos con el trato.
- ¿Entonces por que quieres llamar su atención?
La chica eludió esa pregunta.
- Dije que seguíamos con el trato y punto final. Por cierto, ya puse los piojos en la túnica de Flint… Mira, se ve adorable. –dijo con cara soñadora.
Scorpius sonrió ante el paisaje: Flint se rascaba sin cesar su cabeza, y estaba más nervioso de lo que jamás lo había visto.
- Pobre, parece que tiene un problema. Hace un mes que volvimos de las vacaciones y ya está rascándose de nuevo. ¿Tú crees que deberíamos ayudarlo?
Alyssa lo meditó varios segundos.
- De acuerdo. ¿El vinagre ayuda con los piojos no? –preguntó con malicia. Scorpius asintió. La chica sacó su varita (por debajo de su túnica) y se quedó pensando por un momento e hechizo adecuado. Luego apuntó a la jarra de jugo y murmuró algo. -¿Quieres tener el honor? –preguntó a Scorpius.
- No, es todo tuyo.
Alyssa sonrió y ante un movimiento de su varita y un "Wingardium Leviosa" dicho en voz baja, la jarra dio un par de vueltas y terminó vaciándose en la cabeza de Flint. Mientras todos reían, siguieron desayunando fingiendo que no había nada raro.
- Flint¿Tienes vocación de ensalada? –le gritó Scorpius, sin poder resistir la tentación. –Yo te recomendaría menos vinagre, así no hueles peor que de costumbre.
Flint lo maldijo y se fue del Gran Salón, ante las risas de varios alumnos. Luego Scorpius se dirigió a Alyssa.
- Si lo hubieras hecho antes, seguro que hubiera llamado la atención de Al.
Decidió cerrar la boca cuando vio la mirada asesina que la chica le esta dirigiendo.
Capítulo especial para que se vayan dando una idea de lo que se trata el acuerdo entre Scorpius y Alyssa... igual falta bastante para que se termine ese tema, así que paciencia jaja.
Espero que les haya gustado!
