21. Shower Sex / Sexo en la ducha.
Summary: A veces, los fanfics pueden llegar a acertar en algunas cosas...
"Entonces el peliazul se abalanzó hacia su hermano menor. Su mirada era la de un depredador total dispuesto a devorar a su presa en cualquier momento. El otro no hizo nada para detenerlo, al contrario, se dejó hacer por éste para tener una posición más cómoda para lo que estaban a punto de hacer.
El chorro de agua seguía saliendo de la regadera, empapando todo a su paso. Los blancos y musculosos cuerpos unidos pronto se movieron, el de Karamatsu tomó al de Ichimatsu para poder colocarlo y enseguida, empezó a penetrar el interior del pelimora-…"
—WOWOWOWOW, ¿Qué empezó a hacer qué? ¡Esto es demasiado, jajaja!
—Dios, a Ichimatsu-niisan le va a doler ¡JAJAJAJA!
—¿Cómo demonios se va a insertar sin siquiera haberle puesto lubricante? Eso no es lógico.
—Parece que realmente sabes de esas cosas, Choromatsu ~
—No se necesita ser un experto en ello, tontuelo. Es sentido común.
—¡Karamatsu-niisan deberías ser más gentil, jajajaja!
—¡Shhh, basta! ¡No puedo leer lo demás si ustedes no se callan!
Reclamo del pelirrosa, el menor de los seis rostros más famosos y codiciados de todo Japón, Todomatsu Matsuno.
Los otros tres se callaron inmediatamente, todavía estaban interesados en esa lectura tan peculiar que estaban escuchando. Era tan hilarante. Querían saber como terminaba, sin duda.
El haber descubierto el Fanfiction había sido un gran golpe de suerte. O al menos eso pesaban los cuatro sujetos que se encontraban en bola, sentados en el sofá de la estancia de su gran y ridículamente perfecta mansión. Todos juntos, rodeando al menor que tenía su celular puesto con la historia que habían descargado.
Pero claro, no sólo se encontraban aquellos, los "protagonistas" de aquel relato homoerótico tan explícito e incestuoso se hallaban presentes igualmente. La cara del que estaba haciendo de "pasivo" tenía la expresión completamente seria, inexpresiva. No había hecho ningún comentario desde que Todomatsu empezó a leer.
Muy por el contrario, el chico que en aquella historia disparatada estaba actuando de "activo" se hallaba completamente rojo de la cara hasta el cuello, parecía que hasta echaba humo por las orejas. No podía creer lo que sus oídos estaban escuchando, ¡era completamente inverosímil! ¡Inaudito! ¿Cómo podían existir personas que tuvieran como hobbie aquello?
El cómo habían llegado a esa situación tan vergonzosa había sido de pura casualidad. El menor de los seis estaba vagando como de costumbre en sus redes sociales. Unos de sus conocidos en la industria le había etiquetado en una publicación a un link externo. Él todo curioso, lo abrió en seguida y con lo que se encontró no era nada más y nada menos que con un fanfiction.
Los seis tenían conocimiento de que su séquito de fans era inmenso y su forma de amarlos y admirarlos era representada de mil maneras diferentes. Incluso sabían de la existencia del 'fandom' como burdamente le llamaban entre ellas. Pero de eso, a que también fueran capaces de amar emparejarlos a todos y escribir, incluso dibujar aquello, era otra cosa…
Sobre todo, el que hubiera tenido más popularidad el emparejamiento que hacían con Karamatsu e Ichimatsu. En el escenario eran tan distantes, a duras penas y tenían contacto en algunas coreografías. Sin embargo, a las fans no les importó, ellas 'vieron' algo que hacía que ambos tuvieran 'química' y por ende, pudieran ser objeto de algo shippeable.
Ah, también debían de reconocer que el vocabulario que manejaban era vasto.
Fue así que Todomatsu, al tener ese extraño relato en sus manos, no dudó en llamar a los demás para que vinieran a escuchar algunos párrafos de todo aquello.
Karamatsu no podía negar que tenían una imaginación muy pero muy enorme y hasta grandiosa. Pero igualmente le asustaba que algunas tuvieran una precisión exacta para poder escribir algunas reacciones que probablemente tendría si se hallara en alguna situación comprometedora como las que planteaban en sus escritos.
Los demás veían a la pareja protagónica con algo de burla. O bueno, a excepción de Choromatsu, que tenía una mirada de pena por su situación.
Los gajes del oficio, podían suponer.
Karamatsu había tenido suficiente, no quiso saber más de aquella historia ridícula y mejor decidió irse de ahí. Los otros no tomaron en cuenta su salida, estando ensimismados en el celular de Todomatsu mientras continuaban leyendo y riendo. Ichimatsu fue el único que lo notó y también se escabulló sigilosamente de la estancia. En su opinión, aquellos fics o como diantres les llamaran aquellas fans, le traían sin cuidado. Después de todo, eran de esperarse, si ya había encontrado cosas así en su propia cuenta de Twitter, y también tenía conocimiento de que los otros* también pasaban por lo mismo, sino es que hasta más.
Al final del día sólo era ficción todo aquello. Simple y llana imaginación.
En la vida real, si los conocieran a fondo, el público podría saber que eran demasiado diferentes a la imagen que siempre querían vender.
Ichimatsu encontró a su hermano peliazul en el jardín. Se había sentado en una de las sillas que poseían mientras fumaba un cigarrillo y miraba al cielo. En silencio, el pelimorado de acercó por detrás y con agilidad le arrebató el cigarro de los labios, haciendo que el mayor rápidamente se reincorporara para enfrentar al intruso.
—¿Por qué hiciste eso? Dámelo, aún no lo he terminado—Reclamó cuando se dio cuenta de la presencia de menor, estirando su mano para alcanzar el cigarrillo. Cosa que el otro evitó, haciéndose para atrás y en una oportunidad, tirarlo al piso para apagarlo con su pie. Karamatsu gruñó y rodó los ojos, Ichimatsu nunca perdía una oportunidad para molestarlo.
—¿Por qué estás tan enfadado? Sólo es una simple historia fantasiosa de adolescentes—Comentó con voz calmada el pelimorado mientras se alzaba de hombros. Karamatsu fruncio el ceño y desvió la mirada, ruborizándose un poco.
—Porque no… No está bien utilizar de esa forma la imagen de una persona real ¡Y mucho menos para esa clase de cosas!—Exclamó el mayor mientras se cruzaba de brazos. Ichimatsu viró los ojos y rio.
—Oye, somos Idols, ya deberías de entender que tiene ciertas consecuencias el ser famosos y demasiado queridos por el público. Además, no te hacen daño…directamente—El chico suspiro mientras se acercaba al otro que ahora le daba la espalda. Se lo quedó mirando un rato en esa dirección hasta que suavemente colocó una mano en su estrecha cintura, provocando que el otro diera un ligero respingo. Tuvo que reprimir una sonrisa por esa reacción del contrario.
—Además, solo tú y yo sabemos lo que realmente pasa entre nosotros. Todavía tenemos algo de privacidad en nuestras vidas.
Karamatsu se estremeció al escuchar el comentario ser soltado cerca de su oído derecho. El aliento de Ichimatsu chocó de lleno con su lóbulo, provocándole una sensación sumamente placentera.
Era verdad, como mínimo, aún podían decir que su vida privada estaba bien resguardada. Sólo soltaban la información necesaria o que querían dar a los medios, sin llegar a ahondar más en sus cosas. Todos habían hecho lo mismo, y hasta la fecha nadie había tenido algún escándalo o chisme que corriera al resto del público.
Incluso…sí, su relación secreta. De hecho, eso era lo que le había disgustado en un principio, y, vamos, asustado un poco. El que las fans hayan logrado intuir ese 'algo' entre su hermano menor y él y que para colmo empezaran a escribir y compartir sobre ello, joder, nunca se lo había esperado.
Sólo había una falla en todas sus 'teorías' y sueños fantasiosos.
Tal vez en apariencia externa se veía que el que llevaba las riendas en la relación era Karamatsu. Sobre todo por su actitud un tanto agresiva en el escenario. Caso contrario de Ichimatsu que prefería mantenerse al margen.
Oh, era absolutamente todocontrario.
Tras bambalinas el que era acorralado en los camerinos cuando se vaciaban del personal y sus hermanos, el que le tomaba a la mínima oportunidad antes de salir de sus habitaciones, el que le había hecho gritar y pedir por más además de haberle marcado en cada rincón de su bien formado cuerpo, había sido totalmente Ichimatsu.
Claro, él también había tenido iniciativa en algunas ocasiones pero el pelimorado era tan astuto que…nunca le dejó avanzar más allá dé. Y sinceramente, siempre terminaba cediendo ya que sus caricias y movimientos eran completamente irresistibles.
Como justo ahora, que se encontraba molesto por ese relato de aficionados, con ese simple toque en su cintura, había hecho que relajara los hombros y cambiara su expresión a una completamente vergonzosa.
A veces, cualquier parecido con la realidad era mera coincidencia.
Me van a matar, lo sé, lo sé. Fue mucho tiempo, muuuuuuchas semanas.
Lo siento, en verdad.
Y para colmo les traigo esta porquería.
Quería ya sacar el F6 porque es un AU que casi nadie pela, mucho menos en el IchiKara y lo terminé cagando estrepitosamente. Aunque, a decir verdad, ya TENÍA que sacarlo porque el siguiente prompt es el que me interesa, sobre todo por el AU que voy a manejar *secreto de Estado* Como ya lo tengo planeado no tardaré mucho en subirlo, en esta semana estará colgado aquí.
En verdad, unas disculpas infinitas hacia ustedes.
Le Neko, fuera.
