Resumen de la historia:
30 años han pasado desde que las diosas Afrodita, Perséfone y Hera idearon un plan para destruir la creación y volver
a comenzar todo de nuevo, en el transcurso de ese tiempo eliminaron la vida en otras galaxias, ahora sigue la Tierra.
Antes de iniciar, Afrodita había consultado a las Grayas, quienes le revelaron que unos homúnculos podrían ser su carta
de triunfo o su perdición. Estos homúnculos son las Superpoderosas y los Rowdyruff a quienes las diosas llaman "niños
falsos" Afrodita y Perséfone planearon enviarles tres esclavas para medir su fuerza...
Hermes, el Dios Mensajero, desconfiando de los planes de las diosas y creyendo que buscan algo de los chicos, se alió
con ellos y les ayuda dandoles información sobre los planes de las Diosas. Hermes proporcionó un arma a Bombón para
vencer a la segunda esclava que resultó ser Sedusa, las diosas al ver esto, culparon a la diosa Atenea y la asesinaron.
Los demás dioses del Olimpo no están conformes con las decisiones de las diosas, pero después de ver a un falso Hades
que era en realdad Él disfrazado (ignorando que el verdadero Hades fue asesinado por Perséfone) cedieron ante las ordenes
de Hera. Pero los dioses Apolo, Helios y Eris desconfían y creen que ellas esconden algo.
Pero algo grave está sucediendo a los dioses, no pueden ver lo que pasa en la Tierra y lo que es más grave aún, no pueden
ver el futuro con certeza. Los oráculos dejaron de funcionar y las profecías se han roto. Afrodita acudió a las Grayas, que le
dijeron que lo ultimo que veían en su visión del futuro eran "tres que se levantarán contra ella" después no hay nada, esa
es su ultima profecía, Afrodita no las escuchó.
Después la diosa fue a ver a las Moiras, que le revelaron que Nekrós (amante de Perséfone, padre de Yiós) no tiene un
hilo de la vida, lo que significaba que es alguien que no nació en ese mundo.
Mientras, las Superpoderosas y los Rowdyruff vencen a las esclavas, pero también solucionan sus propios problemas.
Boomer, después de huir al enterarse de que sería padre, fue secuestrado por Afrodita (que quería venganza al enterarse
de que Burbuja estaba enamorada de Nekrós, el cual la diosa quería seducir) Boomer se dejó seducir por Afrodita, de lo
cual se arrepiente. Mientras Afrodita lo tenía en su hogar, descubrió que Boomer podía activar el sello de Yiós (el cual se
supone que sólo los padres y la abuela del niño pueden hacer).
Burbuja, al enterarse de que Boomer estuvo con Afrodita, no lo quiere perdonar.
Butch descubrió que Brick era el culpable de algo que sucedió en el pasado, que provocó que Bombón no pudiera tener
hijos. Bombón, después de ser rechazada por Brick, se volvió cada vez más fría.
Bellota consiguió información sobre quien era la tercera esclava y también sobre algo sucedido hace dos años, que era
la fotografía de Bombón junto al chico que supuestamente pasó la noche con ella. Ambas cosas desaparecieron
misteriosamente.
Está Ella, una niña que Él le regaló a Yiós, cuya procedencia se desconoce. Ella comparte mente con una mujer llamada
Blood, que es en realidad ella misma pero de otra dimensión. Nekrós conoció a Blood y ahora él y Ella intentan prevenir
algo que es incluso más peligroso que las Diosas. Burbuja tiene sueños con una mujer, que es Blood, esto es causado
a que Burbuja está conectada con Nekrós, él está conectado con Ella y ella con Blood, lo cual hace que Burbuja sueñe
inconscientemente con los recuerdos de Blood.
Ella y Nekrós quieren proteger a Burbuja y a su bebé por algún motivo. Nekrós creó una sustancia cuyos efectos se
desconocen, que ayudará a detener a Yiós ya que él puede ser una amenaza a sus planes. Usarán esa sustancia en
tres personas, la identidad de las otras dos aún se desconoce.
Nekrós es quien impidió que los dioses pudieran ver la Tierra para poder proteger a las Superpoderosas, cosa que no
funcionó. También, sin quererlo, él es el que provocó que no pudieran ver el futuro, ya que Nekrós no pertenece a ese
mundo y deformó el destino.
La tercera esclava, que resulta ser Princesa, es demasiado poderosa y los demás no tuvieron oportunidad. Mitch, al querer
salvar a Bellota, casi es atravesado pero es salvado por Butch, que murió en su lugar. Brick, al ver lo que había pasado
se fue a atacar a la esclava, ignorando que es Princesa. Butch, antes de morir, intentó impedir que Brick peleara contra
ella.
¿Qué le hizo Brick a Bombón? ¿Qué es lo que Nekrós y Ella quieren evitar? ¿Cuales son los verdaderos planes de Afrodita?
¿Qué está escondiendo Él? ¿Los dioses Helios y Apolo intervendrán en los planes de las diosas? ¿Qué hará Eris?
¿Qué le dijo Boomer a Burbuja en el capitulo 19? xD
La historia continua...
La batalla de las diosas
capítulo 21: Hidra.
-Ya no soporto este dolor de cabeza.- se quejó la bella diosa rubia mientras caminaba por los pasillos de el Inframundo.
Afrodita estaba en una junta con Hera y Perséfone minutos atrás, esperando a saber si la tercera esclava gana o no la batalla, pero Afrodita estaba segura de que lograría matar a varios de ellos. Ellas, al no poder ver lo que sucede en la Tierra, estaban aburridas, Afrodita utilizó ese pretexto para retirarse, pero lo que realmente quería hacer es otra cosa.
Estaba buscando a Nekrós. Las Moiras le habían revelado que Nekrós no poseía un hilo de la vida, lo cual es imposible a menos de que él no perteneciera a ese mundo, lo cual es imposible también. También estaba un hecho que aún seguía inquietándola pero que aún no averiguaba, y era que Boomer, el niño falso rubio, al parecer podía activar el sello de Yiós a voluntad propia, pero Él le aseguró que era una coincidencia, pero la diosa sabía que no podía confiar del todo en las palabras de Él.
Y como si lo invocaran, Él apareció frente a la Diosa del Amor, sonriéndole, malicioso, pero parecía tener un muy buen humor en ese momento. Afrodita sólo le dedicó una mueca, ahogando el grito de susto que tuvo al verlo salir tan de repente.
-Princesa aún no termina de eliminar a los niños falsos ¿qué haces por aquí?- preguntó ese ser maligno, amablemente y sin dejar se sonreír.
-Oh, ella ganará, eso es seguro.- habló la diosa con suma seguridad-. Hiciste una buena elección al recomendarla como esclava a Perséfone.
-Yo nunca me equivoco, querida.- le guiñó el ojo, causando un ligero desagrado a la diosa-. ¿A quien buscas?
-¿A quien crees? A Nekrós.- continuó su caminata-. Me debe una que otra explicación. Resulta que el raro de Nekrós no tiene hilo de la vida, nunca la tuvo, debo saber la razón, sé que él es el que hace que no podamos ver el futuro, él es el que perturba todo.
-Mientras lo buscas... quisiera hablar contigo sobre asuntos de negocios.- caminó junto a ella, esta sonrió con sorna.
-¿Acaso pensaste en mi propuesta finalmente?
-Tenías razón Afrodita, no estoy al margen de esto.- admitió, pero, claro, no iba a contarle todo-. He estado haciendo cosas, asuntos importantes para mi beneficio. Me di cuenta de que ambos, tú y yo, tenemos intereses en común.
-Je, dijiste que considerabas los riesgos.- inquirió, curiosa.
-Riesgos que ahora tengo controlados.- volvió a sonreír-. Pero, si acepto tu propuesta, quiero tener seguro algo.
-¿Qué es lo que deseas?- preguntó con precaución, queriendo saber las condiciones de su próximo aliado.
-Oh, es algo muy insignificante, pero como ves es de mis intereses.- se acercó a la diosa, a poca distancia y le habló-. Esta es mi condición...
Él le contó a Afrodita la condición que le ponía para poder aceptar su propuesta y la diosa escuchó con atención e interés. Escuchó cada detalle y, aunque Él no fue muy especifico en ciertas cosas, le terminó contando a la diosa algo que la dejó muy impactada, y la hizo sonreír. Afrodita había escuchado muchas cosas en su existencia, pero lo que acababan de contarle la hacía incluso estremecerse un poco de el horror.
-Por todos los dioses, Él.- sonrió con malicia, emocionada incluso-. Siempre creí que sólo eras un bufón de circo, pero te he subestimado, tú realmente eres el ser más malvado de la creación.
-No, no exageres que me sonrojo.- habló con ironía y en broma.
-Él, si me lo hubieses dicho desde el principio yo hubiera aceptado tu condición sin dudar, porque es algo tan cruel. ¡Ja, ja, ja!- rió con fuerza y se acercó aún más a él, rodeándolo con sus brazos-. Eres tan malvado que... si no conociera tu verdadera naturaleza me enamoraría de ti.
-Pero eso no puede ser.- la apartó bruscamente, haciéndola refunfuñar a lo bajo-. Por un par de motivos que conoces.
-Por lo que eres.- afirmó-. Por que no está en tu naturaleza, y por...- no terminó la frase-. Esto es muy impactante, jamás lo imaginé.
-Me alegra que seas tan comprensiva.
-Aveces hay aliados inesperados, aquellos que menos imaginamos. Por supuesto, con el respeto que ahora te tengo, claro que las incluiré en mi plan, eres libre de seguir con tus planes, Él, ahora tenemos un acuerdo.
-Me complace, querida.
-Ahora seguiré buscando a Nekrós.- volvió a ponerse firme-. Y sobre la esclava, no tengo nada de qué preocuparme, tengo todo asegurado ahora que envié a Yiós a ayudar a la tercera esclava, aunque seguro esta ni lo necesita.
.
..
...
Y en la Tierra, la batalla contra la esclava seguía y Brick se fue a enfrentarla con todo el odio de su corazón. Los demás, sólo se quedaron estáticos sobre la calle ya destruida por la batalla. Por un par de segundos guardaron un profundo silencio, sólo escuchando las palpitares de un corazón que poco a poco se apagó, y el silenció terminó en ese momento.
-¡BUTCH!- gritó la pelinegra de ojos verdes, con el corazón desgarrado y un chico muerto entre los brazos, derramando incontables lágrimas-. ¡¿Por qué?! ¡¿por qué?! ¡¿por qué lo hiciste, maldito?! ¡¿Cómo te atreves a morir?! ¡te odio, te odio tanto! - abrazó el cadáver sin vida, manchándose con la sangre de él, llenándole su cara de lágrimas de ella. Ahora estaba muerto.
Y Mitch miró la escena, supo en ese momento que haga lo que haga, ya jamás podría agradecerle a Butch por salvarlo. Y miró a Bellota, la miró con tanto dolor, ella sufría demasiado, como nunca la había visto antes, y en el fondo se preguntó qué hubiera pasado si él hubiera muerto y no Butch ¿ella hubiera reaccionado igual? Nunca podría saberlo, pero si algo sabía es que el ver a Bellota llorar era lo peor que podría presenciar. Y por sólo un segundo, pensó que hubiera sido mejor para todos que el muerto hubiera sido él.
-Bellota... lo lamento.- habló el castaño, con voz frágil, arrodillándose frente a la chica que no quería apartar al chico muerto de sus brazos-. Yo debí haber sido el que recibiera el ataque.
Bellota sólo le dirigió una mirada a Mitch, una mirada de tristeza, intentando contener sus lágrimas. Mitch sintió que su corazón se destrozaba al verla, con los ojos brillosos por las lágrimas, ella estaba haciendo un esfuerzo enorme por intentar dejar de llorar, intentaba volver a ser fuerte cuando no podía hacerlo, y verla así a Mitch le dolía.
Ella soltó el cuerpo de Butch finalmente, se levantó y miró a Mitch, aún con tristeza.
-No, tú me salvaste, él te salvó a ti.- contuvo su llanto y sólo apretó los dientes con ira-. ¡No pienses que tú debiste morir porque Butch se sacrificó por ti! ¡Fue su decisión, no pienses lo contrario!- ella sujetó a Mitch del brazo con un poco de brusquedad, mirando al suelo, sin tener valor suficiente para verlo a los ojos, le habló en susurros-. Por favor, vete de aquí, no soportaría perderte a ti también.
Mitch la miró con compasión, soportando la tristeza que le invadió, se fue de el lugar rápidamente. Odiaba tanto no poder hacer nada.
Bellota volvió a arrodillarse en el suelo, sólo para contemplar el cuerpo sin vida de Butch, sin tocarlo. Alzó la vista para ver a Boomer, este sólo lloraba, sin hacer ruido alguno, sólo lloraba en silencio, como si aún no comprendiera, como si estuviera perdido en un mar de emociones.
-Boomer.- lo llamó-. Boomer, por favor, dime, ¿a qué se refería Butch? ¿por qué no quería que Brick peleara con Princesa?
-Bellota, yo...- Boomer se esforzaba para hablar, no podía dejar de llorar-. Es complicado... Hay cosas en nuestro pasado que... no puedo...- apenas tenía cabeza para explicar lo que acababa de pasar, no podía explicar mucho menos aquello-. No podemos permitirlo, no sabes lo difícil que fue... para Brick perderla. Creímos que lo superaría pero... nunca vimos sufrir a Brick de tal forma, nos dolió incluso a nosotros verlo así, incluso Butch, aunque no lo demostraba odiaba ver a Brick tan triste.
-¿Qué quieres decir?
-No podemos permitir que Brick mate a Princesa por que... ella lo es todo para Brick.- lágrimas nuevas invadieron el rostro de el rubio. La expresión de Bellota cambió en ese momento-. Sé que es difícil entenderlo, tampoco espero que lo entiendas, porque aveces estas cosas pasan sin mayor explicación. Pasó algo en el pasado, algo malo, algo del que no tengo permitido hablar. Brick perdió a Princesa y ahora la reencuentra para matarla.- no se contuvo, Boomer realmente odiaba su suerte-. ¡¿Cómo quieres que acepte eso?! ¡¿qué es lo que hicimos para merecer esta atrocidad?! ¡sólo hemos tenido mala suerte, sólo hemos tomado malas decisiones! ¡El destino me odia a mí, a Butch, en especial a Brick! ¡No tienes la más mínima idea de el dolor que Brick ha estado cargando tanto tiempo, ni yo mismo puedo imaginarlo! ¡Por eso no puede ser, no puedo permitirlo! ¡No puedo dejar que Brick mate a Princesa, él no debe hacerlo! ¡Si lo hace no podrá seguir viviendo!
-Brick... ¿y Princesa? ¿ellos...?- Bellota no se lo creía, pero no fue una sorpresa desagradable, sino una perturbadora, porque sabía que Princesa tenía que morir. Boomer le contó mucho, pero a la vez no le dijo nada-. ¿Qu...que sucedió?
-Bellota, hay cosas que no puedo contar, es una verdad que duele, duele demasiado.- suspiró para calmarse, vio el cuerpo de su hermano muerto-. Pero lo que siente Brick por Princesa es real, es tan real que el ultimo deseo que Butch fue protegerlo, proteger el corazón de Brick.- Boomer tomó la mano de Bellota y la miró, él aún lloraba, ella tenía una expresión muy similar al horror, con los ojos aún rojos por el llanto-. ¡No dejes que lo haga, no le hagas esto a él! ¡te lo suplico!- gritó con fuerza, con la voz desgarrada, temblando del miedo-. ¡No dejes que Brick destruya su corazón, no lo dejes hacerlo! ¡si lo hace, si la destruye, jamás volverá a ser el mismo!... Bellota, él morirá por dentro...
-Yo... yo no... no sé.- tartamudeó, desesperada, sin saber qué hacer. Le daba una terrible agonía, ver a Boomer suplicando de esa forma, saber que fue el ultimo deseo de Butch, no sabía qué hacer. Pero Princesa debía ser derrotada, debía morir.
-Bellota, ella es todo para él, sin ella no existe nada más.
-Debemos pelear nosotros, nosotros la destruiremos, Brick no tiene por qué hacerlo.- se levantó pero estaba muy lastimada, le dolía moverse, sabía que no tendría oportunidad-. ¿Bombón?- llamó, casi rogando, a su hermana mayor, esperando una respuesta, ya que ella estaba apunto de volver a llorar por la presión.
Bombón estaba de pie, observando aquello, miraba a su hermana y a Boomer. Miraba a Butch muerto... Ella sí sintió, porque aunque no parezca ella sintió algo, pero contuvo sus emociones y lo que sea que haya sentido no lo mostró. Cerró los ojos para pensar, aún escuchando los llantos de el rubio y la batalla que se lleva acabo en el cielo. Soltó una sola lágrima y con voz fría contestó.
-Estamos muy lastimados para tan siquiera movernos, el único que puede vencerla es Brick.
-¡¿Pero si nosotros cuatro no pudimos cómo Brick va a hacerlo solo?!- gritó la verde, llenándose de furia, pero ni ella tenía una respuesta a la situación.
-No hay opción.- Bombón miró a Boomer, este la veía con una expresión indescifrable, una que iba mucho más allá de la tristeza-. Brick no sabe que la tercera esclava es Princesa, no tiene que enterarse nunca... sólo debe destruirla.
-¡Pero Bombón!- se quejó Boomer, realmente dolido.
-Boomer, puede que Brick haya tenido algo con ella en el pasado, pero ahora es distinto.- su voz era más fría, más glaciar que nunca antes, y esto atormentó al rubio de una forma indescriptible-. Ahora ella asesinó a tu hermano ¿Brick podría seguirla amando?
Boomer bajó la mirada, después observó a la esclava a lo lejos, ella había matado a Butch. Algo era seguro, ahora Boomer la odiaba a muerte, quería que pagara por matar a su hermano... Pero aún no quería que Brick lo hiciera ¿Brick la seguiría amando al saber que fue ella quien mató a su hermano? Boomer sabía la respuesta.
.
En ese momento la batalla estaba a punto de iniciar. Brick, sin saber quien era ella, la miró con un odio impensable, sabía que Butch había muerto una vez escuchó los gritos de Bellota. Pero Brick no gritaría, Brick no lloraría, Brick se desquitaría de la mejor forma posible, y eso era matar a la asesina de su hermano.
Y Princesa, la esclava, ella no sentía nada. Ni culpa, ni tristeza, ni nostalgia, estaba vacía.
-¡¿Cómo te atreves, maldita, a matar a mí hermano?!- gritó con ira el pelirrojo, pero no obtuvo respuesta alguna-. ¡¿Por qué no me respondes, perra?! ¡¿acaso te crees mucho para hablarme?!
Pero ella no respondería, no iba a hablarle, no iba a mostrarle su voz, no quería que la reconociera, quería matarlo.
Brick se lanzó contra ella, lanzó un puñetazo que ella detuvo, pero para Brick eso no era nada. Le dio una patada y logró golpearla superficialmente. Ella le dio un codazo, arrojándolo al suelo. Ella era ridículamente poderosa, pero Brick quería ganar.
Hay fuerza que se obtiene para proteger alguien, para hacer cosas buenas por otros, llamenlo como quieran, el poder de proteger a tus amigos, "el poder de la amistad" pero aún existe una fuerza más poderosa que esa. Es la fuerza de el odio y la venganza, esa sí da mucho poder, y él quería poder para liquidarla, para verla sufrir, para poder desgarrarla parte por parte por haber hecho lo que hizo.
Volvió a irse contra ella, empujándola con tal fuerza que la hizo atravesar varios edificios, y él, que la siguió empujando, la golpeó con sus puños lo más fuerte que pudo. Ella con su mano lo empujó un poco y pudo ponerse sobre él, le lanzó una esfera de energía color dorado, tal era la fuerza de esa energía que Brick no sólo terminó en el suelo, sino que creó una gran explosión al estrellarse.
Brick se levantó de inmediato, ensangrentado pero sin perder ni un segundo. Voló a gran velocidad y le lanzó un ataque similar pero de color rojo, ella lo esquivó pero Brick no se detuvo. Ella era tan veloz que en una fracción de segundo ya estaba al lado de él, lo empujó de una patada y después se dirigió a darle una patada más en el estomago.
Brick logró sujetarle la pierna, sonrió y la estrelló contra el suelo, pero ella se giró rápidamente y le lanzó láser por sus ojos, porque ella también podía hacer eso. Brick se molestó, una vez esquivó el ataque, se impulsó para golpearla con toda su fuerza, ella aún seguía en el suelo. Brick lanzó el golpe, ella se quitó a tiempo, por eso la calle quedó destrozada, como si algo se hubiera impactado contra esta y la hubiera hecho añicos.
La esclava se puso tras de él, jaló su pelirrojo cabello y con su mano derecha le dio un puñetazo directo a la cara, puñetazo el cual contenía el destello de su energía dorada que al golpearlo creó una pequeña explosión. Brick, adolorido, se giró para darle un codazo, ella se estrelló contra una pared y él se lanzó a patearla, rompiendo el muro y arrastrándola por el suelo.
Ella lo apartó de inmediato, golpeó el suelo y terminó destruyendo el edificio de cuatro pisos en donde estaba, golpeó el suelo tan fuerte que no sólo destruyó la construcción, creó enormes grietas, tomó algunos trozos enormes de calle y muros destruidos y los lanzó contra su oponente. Brick los esquivó con facilidad, pero cuando se dio cuenta, la esclava ya se dirigía contra él. De un manotazo, ella lo lanzó lejos, después lo alcanzó para volverlo a golpear, para tomar su rostro y golpearlo contra el suelo varias veces, tantas que destruyó el concreto.
Él sangraba tanto, pero rabiaba de furia y esto no lo dejaba sentir el dolor, hizo lo que pudo para liberarse de su agarre, pero no podía. Ella lo jaló de sus cabellos y sonrió con maldad, él le lanzó un puñetazo y ella lo soltó, adolorida.
-¡Eres un monstruo!- le gritó, no obtuvo respuesta.
Brick aprovechó que ella aún estaba distraída por el golpe que había recibido y le lanzó un rodillazo en el estomago. La pateó con fuerza pero antes de que ella cayera le lanzó otra patada y después un golpe en la cabeza. Como deseaba que ella no estuviera cubierta completamente para poder ver sus heridas.
La esclava se levantó, Brick la observó a distancia. Sin pensarlo, ambos se lanzaron un fuerte ataque de energías, lanzándolo con impulso y con todo su poder. Ambos ataques chocaron, creando un fuerte sonido y los objetos salieron volando por tal concentración de energía, fue de tal magnitud que después de unos segundos explotó y cuando el polvo se disipó ellos salieron de los escombros de lo que antes eran tiendas y autos.
Brick se puso de pie primero, sangraba, especialmente de su rostro, y la explosión fue tan fuerte que incluso se desgarró un poco su ropa. La vio a ella levantarse, lo único que logró ver de heridas era una linea de sangre escurriendo cerca de su labio, era todo lo que podía ver porque lo demás estaba cubierto por esa armadura. Aún no finalizaba esta pelea.
.
-¡¿Entonces nos quedaremos observando a ver cómo Brick mata a la esclava?- exclamó Bellota, sin aceptarlo.
-A menos de que algo más suceda, sí.- respondió, tajante.
Pero todos saben que lo malo siempre puede ponerse peor. Y el destino parecía querer destruirlos en cada momento, pero no era sólo una cosa del destino, se sabe que no. Por que a él le habían prometido diversión.
Siendo inesperado, con sus risitas siniestras, perturbadoras, de maldad pura, apareció ahí como por arte de magia. ¿Quien? pues quien más. Afrodita le había dado permiso a Yiós de irse a divertir destruyendo a los niños falsos, es algo que Yiós esperaba con ansias.
El retorcido niño apareció ahí, justo frente a ellos y sonrió enormemente, mostrando sus múltiples dientes terriblemente afilados.
-Oh, que linda es esta ciudad.- habló con su voz aguda y macabra. Bellota, Boomer y Bombón lo vieron sin creer que él estuviera ahí-. Amo esta ciudad, se distingue por su singularidad... ¡incluso en el camino me encontré un perro que habla! ¡Ja, ja, ja, ja!
-¡¿Qué hace él aquí?!- se alarmó Bellota, poniéndose a la defensiva, recordaba a ese niño.
-Miren eso.- habló el niño con voz emocionada-. Es el niño falso rubio.- Boomer le dirigió una mirada de odio-. Sí, tú. Ji, ji. El que pasó un buen rato con Afrodita, dime ¿cómo reaccionó tu mujer? ¡Ja, ja, ja, ja!- su risa era aguda, cruel, chillona y perturbadora, peor que una pesadilla-. Oh, y miren, je, je, ¿qué es eso? ¿un niño falso muerto?- miró el cuerpo de Butch y sonrió tanto que parecía que su cara se había desfigurado, era simplemente horrible.
-¡Eres un maldito!- gritó Boomer, realmente lo odiaba y odiaba que se burlara de Butch.
-Oh, que bien, la esclava mató a uno, lo hizo mejor que las otras dos patéticas ¡ja, ja, ja!- caminó unos pasos hasta ellos, estos no reaccionaron bien al verlo acercarse-. Sí, la esclava que antes era mi mascota ¡ja, ja, ja! ¡que orgullo!
-¿Tu mascota?- preguntó Boomer, consternado.
-Sí, ji, ji, era una muy buena mascota, muy divertida, el mejor regalo que me han dado.- su voz se volvió ansiosa, llevó sus manos a su rostro, como si quisiera contener una risa-. Cada momento, cada segundo la hacía sufrir más, más, más lloraba.- estaba tan extasiado que sus ojos se salieron de sus órbitas, causando repulsión-. Y ella sufría, cada noche y cada día ¡Cada noche y cada día! Y yo... la destrocé tanto ¡ja, ja! quedó irreconocible por fuera ¡y por dentro, no sabes cuanto!
-No...
-¡Sí! ¡Y sólo suplicaba que la salvaran, que alguien viniera a ayudarla y yo sólo le repetía que nadie la quería, que todos la odiaban! ¡Le destruí su cerebro, su cuerpo, me encargué de que destruyeran su pureza también! ¡Chillaba de agonía, nunca paraba! ¡Todo el tiempo, cada momento, cada instante me divertí con ella en el infierno! ¡Ja, ja, ja, ja!- rió a carcajadas, mientras se retorcía en el suelo, rasgando el piso con sus manos.
Ellos lo miraron, temieron incluso verlo, era tan terrorífico verlo, ni la película más aterradora podía comparar a ver a ese niño endemoniado y psicópata retorcerse del éxtasis al recordar una tortura inimaginable para mortales. Parecía un niño traído del sitio más repugnante del infierno.
-Pero cambió... sí, cambió...- detuvo sus convulsiones y habló entre dientes con una voz sombría-. La destruí tanto que de ella no quedó nada, Princesa está muerta y lo que queda es esa esclava vacía ¡Yo he creado a un ser poderoso y sin corazón!- se levantó para ver a Boomer, con ojos sádicos-. Ella ya no sirve como mascota, ahora es un juguete sin emoción. Pero ya tengo en mente mi siguiente mascota...- entrecerró los ojos y murmuró cosas que los demás no pudieron oír, después habló fuerte-. ¡¿Donde está esa pecadora desagradable?! ¡¿donde está la rubia?! ¡Su bebé será mi mascota ahora, se lo quitaré y jugaré con él, lo arrastraré al infierno donde pertenece y será quemado por la eternidad!
-¡Voy a MATARTE!- gritó Boomer con la más grande ira que había sentido en su existencia, con verdaderos deseos de matar, de asesinar a ese maldito malnacido. Bombón lo detuvo.
-¡Espera, no sabemos que tan poderoso es, aún seguimos muy heridos!
-¡No me importa, voy a matarlo, lo haré pagar por lo que le hizo a Princesa! ¡Lo desmembraré por querer llevarse a mi hijo!
-¡Tú no eres un niño, eres un demonio asqueroso!- le insultó Bellota a Yiós, con sumo desprecio.
-¿Y apenas te das cuenta, niña falsa inmunda?- tembló un poco-. Cuando nos conocimos traje al perro de mi padrastro Hades, a Cerbero, el pobrecito está muy triste por lo de la ultima vez.
-¡¿Y eso qué?!
-Que dado a que ustedes les gusta golpear criaturas de varias cabezas, les traje algo que les va a gustar, ji, ji.- rió como un payaso maldito y con un movimiento de su mano, un portal se abrió y de el apareció una criatura enorme, una especie de reptil gigante, no con una sino con tres cabezas, tenía cuellos largos, se paraba sobre sus cuatro patas y tenía una cola.
-¡¿Qué rayos es eso?!- se preguntaron los tres al verlo.
-¡Es una Hidra! ¡ja, ja, ja!- exclamó con fiereza-. Ah, y por si no lo sabían, cada Hidra viene con un pequeño cangrejo.- sacó uno de su bolsillo-. Este cangrejo es mío, lo llamé Maláka.
Las tres cabezas de la Hidra rugieron con fuerza y se dirigieron a los tres chicos que apenas podían moverse. Pero ellos se movieron como pudieron, volaron pero la Hidra los siguió, realmente no era el momento para esto, Butch murió, Brick pelea con la esclava ¡¿y ahora una criatura mitológica los perseguía?! A Yiós nada de eso le importaba, él era feliz torturando personas.
-¡Bombón, ¿qué hacemos?!- preguntó Bellota con desesperación mientras intentaba huir de la criatura, pero ella esta muy débil.
-¡Hay que destruirla como podamos!- rugió con fuerza.
Bombón, que era la menos lastimada de las tres, voló hasta la parte trasera de la Hidra, se dejó caer sobre ella, pisándola con un sólo pie, con una fuerza bestial, haciendo que la Hidra rugiera de enfado y dolor. Boomer decidió hacer lo mismo, impactó a la criatura con un fuerte golpe que la derribó y esta al caer destruyó un edificio. Bellota se tranquilizó, aún estaba afectada por lo pasado anteriormente, lanzó láser a una de las cabezas de la Hidra, quemándole los ojos.
-¡Maldita Hidra!- gritó Yiós, que se había colocado sobre la antena de un edificio para observar todo desde arriba-. ¡Cerbero era mejor que tú, lagarto deforme!
La Hidra lanzó, con sus tres cabezas, mordidas hacía los tres chicos con súper poderes, ellos sólo hacían lo posible por esquivarla en el aire. Bellota lanzó una esfera de energía a la Hidra, el monstruo le dolió pero lo hizo enfurecer, así que la pelinegra no se detuvo.
-¡Chicos, ayúdenme!- ordenó Bombón, Boomer y Bellota obedecieron.
Así, siguiendo a Bombón, los tres sostuvieron a la Hidra, esta luchaba por apartarlos. Ellos la elevaron en el aire, la arrojaron y los tres juntos le lanzaron un puñetazo al mismo tiempo, haciendo que la Hidra saliera disparada hasta el otro extremo de la ciudad y a lo lejos, al caer, se vio una gran explosión.
-¡Hidra estúpida, hubiera traído mejor a la Quimera!
Yiós fue saltando a gran velocidad al lugar donde la Hidra había caído y con un poder que parecía telequinesis volvió a elevar a la Hidra lastimada y la lanzó devuelta a sus tres adversarios, esto le tomó a Yiós menos de diez segundos.
Los tres vieron como la criatura volvía lanzada a gran velocidad hacía ellos, con sus cabezas furiosas y abiertas en busca de algún bocado. Esto, claro, los alarmó. Bombón se puso enfrente, vio a la Hidra dirigirse hacía ellos. Frunció el ceño y voló a su dirección, confundiendo a los otros dos.
-¡Bombón, espera!- gritó Bellota al ver el acto de locura de su hermana pero esta no la escuchó.
Bombón solamente sacó fuerza de quien sabe donde y con ambas manos, atravesó los tres cuellos de la Hidra como si fueran navajas. La criatura cayó, desplomada al suelo, haciendo un estruendo al chocar contra la calle. Bellota y Boomer vieron esto, impresionados.
-¡No puede ser!- exclamó Yiós, conteniendo una risa-. ¡Tonta! ¡¿tienes idea de lo que acabas de hacer?! ¡Ja, ja, ja, ja! ¡no, claro que no tienes ni idea!
-¿Está muerto?- se preguntó Bellota mientras descendía para ver al monstruo.
-Espera, Bellota, no te acerques.- advirtió Bombón, que vio algo raro.
Las cabezas cercenadas de la Hidra seguían en el suelo, pero el resto de el cuerpo de el animal gigantesco comenzó a retorcerse de una forma muy grotesca. Boomer y Bellota se dieron cuenta de lo que pasaba.
-Ay no.- murmuró Boomer.
-¿Recuerdas la película que vimos con Jimmy?- preguntó Bellota al rubio.
-Sí.- respondió, perturbado.
-¿Recuerdas la parte donde le corta la cabeza al monstruo y le vuelven a crecer más?
-Sí...
-Creo que esta es el mismo tipo de criatura.
-¡¿De qué cosa están hablando?!- cuestionó Bombón, que evidentemente ella no había visto la película.
-¡A las Hidras les vuelven a crecer las cabezas!- exclamaron los dos, atemorizados.
-Bombón, tú sabes sobre este tipo de criaturas, has estudiado mucho al respecto ¿cómo es que no sabías?- preguntó Bellota con gesto algo aterrado mientras miraba a su hermana pelirroja.
-Yo...- Bombón quedó pasmada, recordaba haber estudiado eso, pero...
El cuerpo de la Hidra se volvió a parar sobre sus cuatro patas y comenzaron a brotarle a una velocidad increíble ¡nueve cabezas nuevas! y estas lucían más endemoniadamente aterradoras que las tres anteriores.
-¡Que comience el round 2!- gritó Yiós para después estallar en risas.
.
En la otra batalla, la esclava se estrelló contra un puente de la autopista, dejando grietas en esta. Brick se acercó para golpearla antes de que esta se levantara. Ella se estrelló contra un camión, pero no se detenía a descansar. Ella, con su súper fuerza, tomó el camión, esperó a que Brick se acercara y le golpeó con el vehículo, Brick no pudo frenar y fue golpeado con todo el peso de el camión más la fuerza brutal y devastadora de la esclava.
Aún habían algunos cuantos peatones por las calles, pero a Brick no le interesaba que resultaran heridos al estar en medio de la batalla, a él sólo le importaba vengar a su hermano.
La esclava pateó a Brick en la cara, con una gran fuerza, que este salió disparado, atravesó varias construcciones sin detenerse hasta chocar por fin con una enorme pantalla publicitaria en alguna parte de el centro de la ciudad. Brick, al abrir los ojos y ver cómo la chica se acercaba a él en una fracción de segundo, se sintió extraño, como un Deja Vu molesto, pero ignoró la sensación absolutamente y se dejó llevar por su odio.
Una vez ella se acercó, él le disparó láser a una distancia muy cercana. Ella quedó cegada momentáneamente y necesitó un par de segundos para recuperarse, segundos que no tenía ya que esta batalla no se medía en minutos, sino en pequeñas fracciones de segundo.
Y las pocas personas que aún se encontraban en la calle veían en el cielo a ambos pelear, pero la mayor parte de el tiempo sólo veían destellos chocar unos contra otros, al ser los dos tan rápidos y casi imperceptibles a los ojos de los normales.
Brick golpeó a la esclava al estar esta distraída y cayó al suelo. Brick sonrió con sorna y para burlarse la aplastó con la enorme pantalla donde él había chocado antes. Por supuesto que ella no tardó en atravesarla y salir pero Brick la esperaba ya para golpearla con un autobús vacío.
Ella se dejó golpear, cubriendo su cabeza con ambos brazos, al ser impactada por el autobús, terminó atravesándolo por completo, sin recibir mucho daño. Ella voló lejos, sabiendo que él la seguiría. Ella, sin detener su vuelo, giró la vista a él y le disparó láser sin detenerse pero Brick lo esquivaba sin dificultad.
El pelirrojo entró a un callejón y cuando la esclava se giró al frente, él ya la había alcanzado. Le dio un cabezazo que la hizo caer dentro de un lago. Brick se acercó para buscarla pero ella salió tan deprisa que él no la notó. Ella lo tomó del cuello con fuerza, ahorcándolo, por si fuera poco, con brusquedad lo sumergió en el agua del lago, buscando ahogarlo.
Brick se retorció en el agua, buscando liberarse. Después de varios intentos, logró sujetarla y la sumergió, la mantuvo ahí unos segundos pero él aún no se había recuperado, necesitaba respirar. Intentó salir del agua pero ella lo jaló de el pie y lo mandó hasta el fondo con una patada. La esclava salió a gran velocidad del lago, salió casi disparada que salpicó mucha agua alrededor.
Cuando Brick logró salir del agua, pudo observar que la esclava lo estaba esperando a varios metros sobre el lago, preparando un gran ataque de energía dorada, uno muy poderoso. Ella lo lanzó y no sólo el lago, sino el parque entero explotó quedando irreconocible, desapareciendo el agua, los arboles y toda criatura que habitara ahí.
Brick quedó casi totalmente enterrado en los escombros, sin poder moverse demasiado. Escuchó las pisadas de la esclava y cómo ella se acercaba para quitarle los escombros de encima y después obligarlo a levantarse, jalando su cabello pelirrojo.
Brick no podía verla a los ojos, estos permanecían cubiertos por un cristal oscuro perteneciente al casco que la esclava llevaba, pero sentía su mirada, su mirada complacida y cruel, y la vio, vio su ligera sonrisa maligna, esto lo hizo rabiar.
Ella lo estampó varias veces contra la tierra, haciendo que a él le ardieran las heridas que no dejaban de sangrar. Ella no parecía que se fuera a detener, lo lanzó para estrellarlo contra un muro y fue a golpearlo de un codazo y después un puñetazo.
Él realmente quería deshacerse de esa molestia, aunque se encontraba muy débil, pero por nada del mundo se iba a rendir, vengaría la muerte de su hermano aunque a él mismo le costara la vida en ello.
.
La Hidra, ahora con nueve feroces cabezas, atacó a Bellota que se encontraba más cerca, le lanzó una mordida y esta escapó, pero su pierna fue rasgada. Sintió un dolor terrible pero no pudo distinguir su herida de las que ya tenía, tampoco la quería ver. Perdió el equilibrio en su vuelo y cayó al suelo, realmente estaba muy débil, no sólo por la Hidra, sino por la batalla que tuvieron anteriormente con la esclava.
Bellota quiso ponerse de pie pero tropezó por el dolor, fue cuando notó que la Hidra se acercaba específicamente a ella.
-¡Alejate!- Boomer se acercó para ayudarla pero una de las cabezas de la criatura lo golpeó y derribó.
A Bellota sólo no le quedó más remedio que lanzarle esferas de energía, aunque ya estaba agotada, intentando no cortar por error alguna cabeza. La Hidra retrocedía hasta que Bombón llegó, dándole una patada a un costado. La Hidra se recuperó del golpe rápidamente, y las nueve cabezas fueron contra ella a la vez. Bombón voló hacía arriba, sin saber qué hacer exactamente.
La Hidra se dispuso a regresar con Bellota, que es la que más trabajo le costaba moverse ahora. Bellota, aún en el suelo, retrocedió y, desesperada. le disparó láser a las cabezas de la Hidra pero esta no retrocedía. Tal era su desesperación que por error cortó una cabeza.
-¡Maldita sea!- gritó al ver lo que había hecho.
Boomer se acercó a ella para ayudarla a levantarse, la Hidra seguía acercándose mientras un par de cabezas nuevas surgían de ella. La Hidra los alcanzó, Boomer jaló a Bellota para ayudarla a volar de nuevo pero de la Hidra ya no podían escapar. Pero la Hidra retrocedió súbitamente y ambos observaron cómo Bombón la jalaba de la cola.
Una de las cabezas volteó hacía Bombón y le lanzó un mordisco, la esquivó pero otras dos la atacaron de la misma manera, esto la estaba hartando. Un auto chocó contra la Hidra, llamando la atención de esta, fue Boomer quien la lanzó.
-¡¿Qué hacemos ahora?!- exclamó Bellota, que ya estaba cansada y mal herida.
-¡No sé, no sé!- gritaba Boomer que la ayudaba a seguir de pie.
Estaban muy heridos y agotados para seguir atacando pero la Hidra con cada cabeza que obtenía se volvía más fuerte. La Hidra rodeó a ambos con sus once cabezas, ellos no tenían donde escapar. Se sintieron atrapados, a merced de la criatura, escucharon las fuertes respiraciones de cada una de esas cabezas, de esos colmillos enormes y esos 22 ojos aterradores.
Una cabeza atrapó a Boomer, Bellota gritó y lo intentó alcanzar pero otra cabeza la sujetó a ella para morderla. Sólo pudieron sentir como los dientes afilados de esa criatura les rasgaban la piel, se sentían como un pedazo de carne a punto de ser devorado y esas cabezas se mordían entre sí para lograr obtener un pedazo. No sólo el dolor les invadía, sino el horroroso temor de desmembrados por los dientes de la criatura sólo para quedar irreconocibles, ser repartidos entre las once cabezas y ser tragados por estas. El miedo era espantoso.
Ambos sangraban de todas las partes de su cuerpo, sintiendo como los colmillos les eran encajados en brazos y piernas, por suerte ningún diente fue a parar a algún órgano ¿era suerte o la criatura no quería matarlos para alargar su sufrimiento? Ambos buscaron la mirada de la pelirroja, Bombón estaba quieta, viéndolos con algo parecido al horror. Bellota quiso gritarle a su hermana que la salvara pero no pudo decir más que un grito de dolor que fue ahogado por la sangre que salía de su cara.
-¡Hazlos sufrir, Hidra, hazlos suplicar por su vida!- gritaba Yiós que observaba todo a diez metros de distancia, sobre una farmacia destruida.
Bombón miró al cielo y vio una estela atravesarlo, abrió la boca con asombro porque sabía de qué se trataba. Reaccionó de inmediato y gritó a quien llegaba.
-¡Espera!
Esferas de energía chocaron contra las cabezas de la Hidra, que los obligó a soltar a sus presas. Boomer y Bellota cayeron al suelo, sin la energía de poder moverse, sólo sintiendo el dolor en ellos. Pero hicieron lo que pudieron por elevar la vista y ver quien era el que los había salvado. Pensaron que sería Bombón... pero no era ella.
La Hidra, furiosa, se acercó de nuevo a ellos pero esa chica se interpuso, protegiendo a los dos caídos. Estos no pudieron creerlo, y en vez de estar felices, se alarmaron inmediatamente.
-¡¿Qué estás haciendo aquí, Burbuja?!- gritó Bellota, apenas podía ponerse de rodillas, aún sangraba.
-¡No podía dejarlos!- respondió, viendo a la Hidra con seriedad, esta se volvía a acercar hasta que Bombón la pateó y tomó a Burbuja de el brazo.
-¡Burbuja, es peligroso para ti!- la regañó la pelirroja, con voz totalmente enfurecida-. ¡No sabes lo riesgoso que es esto, quiero que te largues y esperes a que volvamos!
La voz de Bombón era fuerte y dura, casi rasgándose por lo enfurecida que estaba, pero Burbuja no bajó la mirada, volteó a ver a lo lejos la batalla de Brick contra la esclava, fijó su vista en Yiós que la observaba con una sonrisa maligna, miró la Hidra frente a ellos, miró el cuerpo de Butch en el suelo. Soltó algunas lágrimas, temblando un poco.
-Pude escuchar los gritos de Bellota, supe que Butch había muerto con sólo escucharla.- se secó las lágrimas, realmente dolida-. ¡Me escape para venir con ustedes! ¡no podía permitir que hicieran esto solos!
-¡Burbuja, vete de aquí!- Boomer hizo un esfuerzo increíble por ponerse de pie, Burbuja lo miró con horror al ver sus terribles heridas-. ¡Mi hermano murió! ¡mira cómo estamos yo y Bellota! ¡esto es realmente riesgoso! ¡No puedo permitirte quedarte aquí!
La rubia no tuvo tiempo de responder, la Hidra la atacó sólo a ella y esta voló hacía el cielo en un intento de huir. Pudo notar que sobre una de las cabezas de la Hidra estaba Yiós, ese niño que tanto le aterraba, él sonreía enormemente, mostrando sus feroces dientes afilados.
-¡Hidra, atrápala! ¡ella tiene mi mascota dentro suyo, voy a quitárselo!- gritó el endemoniado niño, Burbuja sabía a lo que se refería y esto la asustó mucho.
La Hidra, a diferencia de Cerbero, no podía saltar, así que Yiós apuntó a Burbuja y le disparó una pequeña esfera de energía para intentar derribarla pero ella lo esquivó rápidamente, Yiós siguió haciendo lo mismo y se estaba cansando.
-¡Baja de inmediato, perra inmunda!- gritó, furioso-. ¡Tú bebé me pertenece!
-¡Déjala!- gritó Boomer, que al intentar acercarse sólo tropezó, estaba gravemente herido al igual que Bellota.
-¡No molestes, maldito niño falso despreciable!- Yiós bajó de la cabeza de la Hidra, se acercó al rubio y le dio una poderosa patada en la cabeza, sin piedad. Después Yiós volvió a sacar el cangrejo que mantenía escondido entre sus ropas-. ¿Sabes por qué las Hidras están acompañadas por un cangrejo?- preguntó en tono musical-. Porque la historia dice que Hera envió un cangrejo para que molestara a Hércules mientras peleaba con la Hidra. Por eso haré que este cangrejo te moleste a ti, ¡haré que te saque los ojos!¡Ja, ja, ja, ja!- Yiós dejó el cangrejo en el suelo y rió con mucha fuerza-. ¡Atácalo, Maláka!
Boomer vio al pequeño cangrejo acercarse sin saber qué pensar. No le dio tiempo de reaccionar ya que lo siguiente que vio fue al pobre cangrejo ser pisoteado por alguien, escuchándose un crujido y saliendo las entrañas del animal.
-¡AHHH! ¡Maláka!- gritó Yiós al ver a su cangrejo ser violentamente destruido.
-El cangrejo que atacó a Hércules de llamaba Carcinos, no Maláka, niño ignorante, y este es un cangrejo ordinario.- habló aquel sujeto que había pisado al crustáceo y ahora miraba al niño de forma desafiante-. Y de la misma forma que hizo Hércules, lo aplasté.
Los presentes, todos, incluido Yiós, abrieron mucho los ojos al ver a la persona que se había presentado. Y él tenía una expresión furiosa, entrecerró los ojos con rabia.
-...T..Tú...- Yiós no lo creía, tembló ligeramente y después gritó con histeria-. ¡Eres un traidor!
-No puede ser...- murmuró Bombón al verlo-. ¡Hermes!
El Dios Mensajero se giró para ver mejor la situación, después miró a la Hidra con repulsión.
-¡Esto termina aquí!
.
Siguiendo en la batalla de Brick y la esclava, Brick lanzó ataques circulares y filosos creados con su energía color rojo hacía la esclava, esta los esquivaba a pesar de que llegaban varios de esos. Logró acercarse a Brick y de una patada lo tiró al suelo.
Brick la sujetó del tobillo y la derribó también, se puso sobre ella y le dio tantos puñetazos como pudo hasta que ella logró apartarlo. Ella golpeó el suelo, salieron cientos de grietas lo cual permitió que ella tomara una roca y la estrellara contra la cabeza del pelirrojo. Sin dudarlo, ella hizo la misma acción varias veces.
Brick tomó un poste de luz caído y lo rompió impactándole a ella con él. Ella formó cientos de pequeñas esferas de energía dorada y la lanzó a su oponente. Brick huyó de los ataques, se escondió tras un gran edificio que terminó hecho añicos al ser impactado de tan feroces ataques. Al voltear, ella ya se dirigía a él, dándole un manotazo fuerte.
Él logró detener su caída al suelo y con las pocas fuerzas que aún le quedaban le lanzó un poderoso ataque, ella aún flotaba en el aire cuando lo recibió, así que nada más explotó. Brick la vio caer al suelo y se apresuró para seguirla atacando. La buscó con la mirada. Antes de que se diera cuenta, una patada le llegó en la nuca y después ella, juntando ambas manos, le dio un fuerte golpe que hizo que él se impactara contra el suelo, con lo que antes era una calle de una ciudad ahora destruida.
No cabe duda de que, entre las tres esclavas, esta era la que más destrucción había causado, y sin contar a lo provocado por la Hidra.
Brick volvió hacía ella sin dudar, la pateó de un costado y la lanzó lejos, la alcanzó para volverla a patear e hizo lo mismo un par de veces más. Ella se giró, le disparó láser, este recibió el ataque pero no se detuvo. Sujetó a la esclava del brazo y la arrojó al piso, después volvió a concentrar su energía y la lanzó hacía ella, esta vez, cuando el poder tocó el suelo, sí causó una gran explosión.
La ciudad había quedado hecha un desastre por culpa de esa pelea. Pocos eran los edificios en el perímetro que no tenían daños, varios ya estaban derribados y muchos otros ardían en llamas.
Tanta destrucción había ese día que el cielo se oscureció, la tristeza invadía esa ciudad ante tan ruin y feroz batalla que ninguno estaba dispuesto a perder. El humo de las llamas se juntaba con las nubes grises del cielo, el ambiente era tenso y sin luz.
Brick vio a la esclava levantarse de entre la destrucción, sobrevivió como imaginaba. La vio, el ataque había provocado que parte de su armadura se rompiera, exponiendo parte de los brazos y el estomago. Brick pudo apreciar las grandes heridas que la chica poseía, pero le causó intriga al ver que esas heridas no fueron provocadas por la batalla...
Sino que eran cicatrices que tenía de antes...
...
..
.
-¡La cabeza me está matando!- seguía quejándose Afrodita mientras se llevaba la mano a la frente, estaba muy estresada por ello-. ¡Los dioses no nos enfermamos! ¡¿Qué rayos?!
La bella diosa rubia seguía en su búsqueda de Nekrós. Ella quería respuestas y las quería ya.
Entró al comedor que estaba en el palacio de Perséfone en el Inframundo, dispuesta a buscar a Nekrós hasta en su habitación, pero eso no le fue necesario. Nekrós entró a toda prisa al comedor y se detuvo bruscamente al verla. Nekrós permaneció quieto observando a la diosa y esta sonrió al encontrarlo.
-Oh, Nekrós, te he estado buscando, querido.- habló con falsa dulzura pero notó la preocupación de el pálido pelirrojo y se dispuso a indagar-. ¿Vas a algún lado?
-Sólo estaba pasando por aquí. Disculpe pero pensé que usted estaba con Perséfone y Hera en una junta.- cambió de tema, con voz fría, pero Afrodita no se iba a dejar engañar.
-No, tú ibas a algún lado.- ella sabía que el comedor era el camino más rápido a la salida del palacio, seguramente por eso Nekrós pasaba por ahí. Una pequeña niña de cabello negro y ojos rojos llamó la atención de la diosa-. ¡¿Qué haces con Ella?!- preguntó, llenándose de enojo.
-Ella es juguete de mi hijo, sólo la estoy llevando con él.- contestó con su voz glaciar.
-Yiós no está aquí.
-Lo suponía.- habló, entrecerrando los ojos.
-Y en todo caso, Ella ya no es más el juguete de Yiós.- explicó la diosa con voz formal, mirando a la pequeña que parecía esconderse tras el chico inmortal.
-¿Qué quiere decir con eso?- preguntó él, precavido.
-Ella ahora es mi protegida, nadie puede tocar a esta niña.- se puso de rodillas y miró a la pequeña con amabilidad-. Vamos, Ella, ven con tu tía Afrodita.- la llamó con voz dulce.
-No tenemos... tiempo para esto.- habló la pequeña Ella, sorprendiendo a la diosa que nunca la había escuchado hablar, ni siquiera sabía que podía hacerlo.
-¡Ven conmigo, mocosa!- siguió llamándola pero Ella la ignoró-. ¡Nekrós, ¿qué le has hecho a la niña?!- no obtuvo respuesta por parte de él, esto la molestó-. ¡Nekrós, sé que tú has estado provocando que no podamos ver el futuro!- lo acusó-. Y quien sabe, tal vez también seas el responsable de que no podamos ver qué sucede en la Tierra. ¡Sé que tú no tienes un hilo de la vida! ¡¿Qué monstruosidad eres tú?!- le cuestionó con voz feroz.
-Nekrós...- volvió a hablar Ella-. No tenemos tiempo, hay que irnos pronto.- que ella dijera eso hizo rabiar a la diosa, se sintió ignorada y esto la irritaba demasiado.
-No hay otra manera...- murmuró Nekrós-. Terminaría pasando tarde o temprano.
La diosa sólo sintió cómo un fuerte golpe fue hacía ella, desconcentrandola y tirándola al suelo. Ella estaba confundida, no esperaba que alguien tuviera valor para golpearla, y no se lo creía, estaba desconcertada, tanto que lo siguiente que miró al levantarse es como era rodeada por un mar de fuego que la hizo hiperventilarse del asombro, la estupefacción y la confusión absoluta. No tenía idea de lo que estaba pasando.
Entre tanto fuego apenas pudo ver qué lo provocaba, entre las llamas alcanzó a ver a Ella que la observaba sin expresión alguna. La diosa alzó la vista y lo que vio la hizo palidecer. Nekrós había creado ese fuego, y lo que la dejó totalmente paralizada no fue eso, sino por algo más impactante.
-Nekrós...- no creyó ver algo así, la sorprendió tanto que dejó de prestarle atención al fuego que la rodeaba-. ¿Cómo es posible?
Nekrós no sólo había provocado el fuego ¡Estaba flotando justo encima de ella! La diosa no sabía cómo reaccionar, sólo observó cómo Nekrós tomaba a Ella y se iba volando a toda velocidad de la escena. Dejándola totalmente intrigada.
-¡Nekrós! ¡¿Qué eres tú?!
aquí un nuevo capitulo desde ¿cuanto? ¿cinco, cuatro meses? ¡Cielos! ¡nunca había tardado tanto! esque estaba con mis otros fic y eso... ¡Vaya! creo que el resumen de la historia sí sirve ahora.
Sí, sí los dejé justo en la parte donde Butch se muere y los hice esperar con la intriga, en parte fue a proposito.
Sobre el capitulo ¿qué? ¿acaso creían que iba a hacer que Brick se enterara de que la esclava es Princesa? ¡claro que no! ¡llevo pensando esta batalla desde hace meses! cielos, creo que desde los capitulos seis o cinco ya venía pensando esta parte, y eso fue hace mucho tiempo.
Bueno, sobre el siguiente capitulo, verán, en el capitulo 19 dejé inconclusa una conversación que tuvo Boomer con Burbuja, pues bien, en el siguiente capitulo sabrán qué fue lo que le dijo.
¿reviews? xDD
