CAPÍTULO 21: LUCHAR POR EL SUEÑO DE QUIEN AMAS

A pesar de todo lo sucedido, Blaine seguía sin querer oficializar su relación con Kurt, excusándose en el hecho de que él no iría a Nueva York y que las relaciones a distancia son imposibles, más aún en su caso, puesto que tan sólo llevarían tres meses cuando deberían emprender sus caminos separados. En parte, el castaño lo entendía pero no podía evitar sentirse dolido. El sueño del moreno estaba en la gran manzana, al igual que el suyo y el de los mejores amigos de los dos. Aunque pareciera imposible, un productor de la ciudad de los rascacielos había escuchado a Mercedes y le había propuesto un contrato para grabar un disco allí, por lo que al final cambiaba su sueño de Los Angeles por una oportunidad única que le permitiría estar al lado de sus amigos. Todos irían allí, todos menos Blaine.

Rachel y Kurt llegaron a Nueva York para hacer su audición a NYADA. Debían presentarse frente a Carmen Tibideux para mostrar su talento. Muchos chicos estaban con ellos, al parecer eran tres días de presentaciones y cada día había unos ochenta candidatos. Sólo cien de ellos entrarían, menos de la mitad.

Los candidatos entraban por orden alfabético. Después de varios chicos y chicas con gran talento, llegó el momento de Berry. La joven recibió un beso de buena suerte en la mejilla de su mejor amigo antes de salir al escenario.

Las primeras notas de Being Good Isn't Good Enough sonaron, y pronto se escuchó la potente voz de la joven. Ella se esforzó al máximo para poder acceder a esa academia que le ayudaría a conseguir sus sueños de trabajar en Broadway. Cuando terminó su presentación, volvió junto a Hummel.

El castaño esperó muy nervioso su turno. Su futuro estaba en ese lugar, sus sueños estaban allí y tenía una sola oportunidad. Dejó todos sus sentimientos en el backstage. Todos menos uno, su amor por Blaine. Había decidido cantar una canción que expresara como se sentía en ese momento y después de meditarlo mucho había encontrado la perfecta. Salió al escenario y realizó la mejor actuación de su vida. I Have Nothing fue la canción que interpretó, una muestra de sus sentimientos hacia el moreno de ojos dorados. Salió muy satisfecho y muy esperanzado.

Después de que acabaran las audiciones, Rachel llamó a la puerta del despacho de Carmen Tibideux. Kurt ya se había ido a Juilliard para llevar a cabo su parte del plan y ella haría la suya.


– Adelante. – Pronunció el señor Mayer al escuchar que alguien golpeaba la puerta. Era un hombre de unos cincuenta años, con el pelo cano y sus ojos ocultos tras unas gruesas gafas. Estaba en un despacho lleno de libros, sentado tras su escritorio, comprobando un montón de documentos. El curso acababa y tenía mucho trabajo. Juilliard siempre le había exigido el máximo a su profesorado y él además tenía la responsabilidad de elegir que alumnos serían los que ingresarían en esa universidad el siguiente curso.

– Hola. Mi nombre es Kurt Hummel. Vengo a hablar con usted sobre Blaine Anderson.


– Es un chico muy talentoso. – Berry empezó a comentar mientras miraba el elegante y minimalista despacho de la profesora de NYADA. – Tiene una gran voz y es capaz de transmitir mejor que nadie lo que canta.


– Su problema ha sido la inestabilidad que ha vivido éste último año. – El ojiazul explicó. – Ha sido mi culpa, lo acosé hasta que lo obligué a cambiar de instituto, haciendo que perdiera todo por lo que había luchado durante los últimos años.


– Señorita Berry, no sé que quiere de mí.

– Sólo quiero que lo escuche cantar y le de su valoración sincera. Así tal vez se anime a postular a NYADA en el segundo trimestre. Él centró todos sus esfuerzos en Juilliard pero no lo han aceptado y realmente merece una oportunidad.


– Señor Hummel, si lo hemos rechazado no hay nada que hacer salvo que alguien renuncie a su plaza y, aun así, depende de quién es el siguiente en la lista de espera. No sé si el señor Anderson será el primero en ser elegido.

– Tiene mucho talento. Si tan sólo le diera una oportunidad para que se la mostrara.


– Si él quiere venir a NYADA sólo tiene que hacer la solicitud y la audición para el segundo trimestre o el siguiente curso, no puedo saltarme las normas por nadie.

– Madame Tibideux, sé que usted es ambiciosa y sé que le gusta ser la descubridora de grandes talentos. Algo me dice que no le gustaría que Juilliard se llevara a alguien con mucho talento sin que usted pudiera hacer nada. Sólo debe ir a la final nacional de coros, escucharlo cantar y valorarlo para que se anime a seguir su sueño... En NYADA a partir de enero. – Rachel sonrió, no estaba pidiéndole que se saltara las normas, estaba pidiéndole que "amadrinara" a un joven con talento.


– ¿Sabe? Blaine no conocía NYADA y por eso no solicitó plaza. Sin embargo, nosotros le hemos hablado de ella. Un talento como el suyo no va a pasar desapercibido por nadie y NYADA tiene admisiones para ingresar en el segundo trimestre mientras que Juilliard no. Sería una pena que esta prestigiosa universidad pierda la oportunidad de ayudar a un joven talentoso a cumplir sus sueños. Si quiere comprobar usted mismo lo que puede perder, vaya a la final nacional de coros y disfrute de su talento.

Kurt dejó una invitación al concurso sobre la mesa y se levantó para irse, dejando al mayor pensativo.


Rachel cerró la puerta al salir del despacho. Ella había cumplido su parte del plan, esperaba que su mejor amigo también la hubiera cumplido.


Mr Schue entraba en la sala del coro. Berry y Hummel ya habían vuelto de Nueva York y con el grupo al completo podía empezar la nueva tarea del Glee Club.

Nacionales

El profesor escribió esa palabra en la pizarra blanca con un rotulador negro. Se volvió para mirar como todos aplaudían y celebraban haber llegado a esa competición.

– La verdad es que Rachel y Kurt han tenido una gran idea para la competencia. – Will anunció.

– Déjame adivinar. El sólo para la Ratita Presumida, un dúo de ella con Porcelana o Frankenteen y una canción grupal donde ella será la protagonista absoluta. – Lopez rodó los ojos, conocía demasiado a la líder de New Directions.

– Santana, no es así. De echo, me han sorprendido. Han pedido que el solo sea para Blaine. ¿Estáis de acuerdo? – Quiso saber el mayor. Todos se miraron, con lo mal que lo había pasado Anderson entendían que era una buena manera de animarlo y tenía talento suficiente como para hacerlos ganadores del trofeo.

– Me parece una idea excelente. – Jeff sonrió hacia su mejor amigo, que parecía aturdido.

– ¿A qué se debe tanta generosidad? – Quiso saber Anderson.

– El año pasado fuisteis segundos en los nacionales ¡Nosotros apenas llegamos al puesto doce! Simplemente quiero ganar porque es nuestro último año. Te confío el sólo con una condición, quiero que sea una canción original escrita por ti. Querías ir a Juilliard, eso significa que quieres ser cantante y compositor. Quiero escuchar algo tuyo, algo personal. Intentaremos ser los mejores y para eso sólo tenemos un arma, nuestros sentimientos. – La castaña anunció.


Kurt se acercó a Jeff y Nick mientras Blaine estaba boxeando. La pareja estaba sentada en las mesas exteriores, disfrutando del sol y la cálida brisa del mes de mayo. Necesitaba hablar con ellos para seguir con el plan. Los dos primeros pasos ya estaban conseguidos, habían hablado con Mayer y Tibideux para convencerlos de que asistieran y habían convencido a Mr Schue de que dejara que Anderson hiciera el solo de los nacionales y que fuera una canción original. El siguiente paso era asegurarse de que el ex-líder de los Warblers realmente compusiera una canción buena y no acabara cantando uno de los éxitos de Katy Perry.

– Necesito vuestra ayuda. – El castaño dijo.

– Depende de lo que pidas, lo haremos o no. – El rubio aclaró.

– Es sobre Blaine y la canción que hará para los nacionales. Necesito que os aseguréis de que realmente intenta componer algo. Es muy importante. – El ojiazul comentó.

– ¿Qué más da? Siempre puede cantar una canción de algún cantante. No importa si no es original. – Duval comentó algo extrañado.

– Hemos invitado a los encargados de seleccionar a los nuevos alumnos de NYADA y Juilliard. Esperamos que estén allí para ver la actuación y les hemos hablado de Blaine. Esperamos que lo admitan en Juilliard o que al menos le den esperanzas para que solicite plaza en NYADA para el segundo trimestre. – Explicó Hummel.

– Realmente quieres que vaya a Nueva York. – Sterling lo miró con una sonrisa.

– Él ha condicionado nuestra relación a que vayamos a la misma ciudad. No quiero renunciar a mis sueños y no quiero renunciar a él. Mucho menos si realmente su sueño también está en Nueva York. – Kurt les dijo.

– ¿Puedo estar tranquilo? ¿Realmente lo vas a amar y cuidar? – El moreno estaba mirando el suelo incómodo. En el fondo seguía sintiendo que el castaño le había arrebatado los sueños a su mejor amigo. Puede que se arrepintiera, pero eso no hacía que él lo quisiera cerca. Respetaba la decisión de Anderson, pero no la compartía.

– Ya lo amo y creo que estoy demostrando que lo cuido. He cometido muchos errores pero no pienso cometer ninguno más. – El ojiazul dijo tajantemente.

– Creo que lo de su canción... Eso debes dejárnoslo a los Warblers. – Jeff había tenido una idea y eso haría todo más fácil.