CAPÍTULO 21
EL DÍA DESPUÉS
(Empezar el capítulo escuchando "Ahora" de Alberto Plaza)
- Sakura Yo te amo
Sus ojos verdes se abrieron con asombro, ¿era cierto lo que estaba escuchando o solo era una broma pesada de su mente producto de su malestar?
Como pudo se alejó de Shaoran, una misión nada fácil de cumplir pues él la sostenía con fuerza y ella, sinceramente, necesitaba sentir el calor de su cuerpo, pero en su mente eso no estaba bien, seguía pensando en la situación del hombre frente a ella con su prometida.
- No sé qué tratas de hacer Shaoran al decirme esas cosas
- Quitándome un peso de encima Sakura, no he podido sacarte de mi corazón en todos estos años y no puedo más, no quiero vivir más así.
- Te escucho y quisiera creer en tus palabras Shaoran, pero no logro entender ¿cómo puedes decirme eso cuando estás comprometido?, es una falta de respeto no solo conmigo sino también con ella.
- Sakura, te juro que todo es un mal entendido, yo no sabía…
- Si, no sabías que tu novia estaba en tú apartamento, esperándote, semidesnuda… ¿Sabes lo ridículo que se escucha eso?- terminó ella mirándolo de manera inquisidora
- Aunque suene inverosímil, es cierto, solo cuando salí de aquí y llegué a mi apartamento la encontré en esas condiciones.
- ¿Por qué insistes en hacerme daño? – sintió como sus ojos empezaban a llenarse de lágrimas nuevamente – No sé qué te hice Shaoran para que te comportes de esa manera.
- Sakura por favor… Sé que te he hecho sufrir y yo también he sufrido mucho estos años.
- ¿Sufrir? No me hables de sufrimiento cuando cada vez que pensaba en ti sentía que me robaban el aire de los pulmones, cuándo pasé años preguntándome qué pude haber hecho mal para que me abandonaras de esa manera tan cruel, como si no te importara nada, como si yo no valiera nada – En ese momento, de nada valía tratar de contener el llanto, inclusive sentía que su cuerpo temblaba por la rabia que sentía al recordar esos episodios.
En ese momento el sonido del teléfono irrumpió en el lugar. Era la escapatoria perfecta mientras adquiría un poco de perspectiva. Abandonó la sala y trató de calmarse antes de contestar.
- Hola Tommy
- ¿Sakura, estás bien? Perdón, vi que me escribiste hace un momento.
- Si amiga, no te preocupes.
- ¿Shaoran está contigo?
- ¿Cómo lo sabes?
- Él me llamó.
– Tommy no sé qué hacer, está diciendo una cantidad de cosas, que me… Que me ama y yo… Yo quisiera creerle pero…
- ¿Qué te impide?
Sakura suspiró y le contó a su amiga los acontecimientos de esa tarde, su encuentro con Amy
- Pero Sakura… Eso no es cierto, Shaoran estuvo con nosotros desde temprano, esa mujer te mintió al decirte que estaba con él.
- ¿Qué dices?
- Digo que Shaoran te está diciendo la verdad y… Sé que no me corresponde inmiscuirme pero ha pasado unos días terribles. Por favor, solo escúchalo ¿sí? Sé que necesitas esa conversación y no te preocupes por mí, estaré en casa de Eriol, ustedes tómense su tiempo para resolver lo que sea necesario
Se despidió de su amiga y estaba completamente desconcertada con ese pequeño descubrimiento, Shaoran estaba siendo sincero con ella y quizá… Si tan solo se dieran la oportunidad de hablar…
- Shaoran – dijo tímidamente ingresando de nuevo a la sala
- Sakura, por favor escúchame.
Más tranquila, la castaña se sentó frente a él en la mesita para el café dando paso a que el castaño pudiera continuar con la conversación.
- Yo sé que lo arruiné todo, es algo que me ha perseguido todos estos años. Pero he aprendido de mis errores, o por lo menos lo quiero seguir haciendo, el caso es que desde que chocaste conmigo en esa calle, no pude dejar de pensar que por fin tendría otra oportunidad… Sakura, ¿estás bien?
En medio de su improvisado discurso notó que Sakura estaba un poco extraña, sus ojos vidriosos más allá de que hubiese estado llorando, las mejillas un poco sonrojadas y…
- Tienes fiebre – dijo él juntando su frente con la de ella – es bastante alta.
La discusión anterior pasó a segundo plano. La tomó entre sus brazos y la cargó con delicadeza, como era de esperarse ella no se opuso en ninguna medida, antes bien, se recostó en su pecho como aquella última noche que pasaran juntos.
Desde ese momento todo fue confuso y veía todo en cuadros. Se quedó dormida instantes después de depositarla sobre su cama. Cuando volvió a abrir los ojos, él ingresaba a la habitación con té y algunos medicamentos.
- Señorita, tienes un botiquín de adorno, no hay nada que pueda servir, afortunadamente pude conseguir la medicina – ella asintió levemente ante estas palabras, bebió el té y observó su hermosa sonrisa mientras musitaba.
- Buena niña… Ahora, descansa
Ella hizo uso de su poca fuerza para tomarlo de la manga de su camisa
- No te vayas.
Y esa sonrisa transparente y cálida que él le brindó, le hizo comprender que no lo haría. Depositó los elementos en otra mesa cercana y se acercó a la cama de la castaña. Ella, como solía hacer unos ocho años atrás, se recostó en su pecho, se sentía tan bien como en aquel entonces y en ese momento, a pesar de los años, pudo darse cuenta que se hallaba en su hogar.
0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o
Reían alegremente mientras ingresaban al edificio tambaleándose un poco y apoyados en las paredes, definitivamente se habían pasado un poco de copas, después de que empezara el drama de Shaoran y Sakura empezaron a conversar más fluidamente y bebiendo sin mucho miramiento hasta que llegó la hora de cerrar el bar.
Sin tener mucha claridad de cómo habían llegado al edificio reían de una caída que había tenido Eriol minutos atrás en plena calle, abrir la puerta fue toda una odisea, pero cuando lograron hacerlo encendieron la luz de la sala y continuaban conversando animadamente hasta que vieron a Amy salir de la habitación de Shaoran en un estado realmente lamentable. Se notaba que había llorado, estaba pálida y despeinada.
- Amy… ¿Qué haces aquí?
- ¿Shaoran? ¿Dónde está Shaoran?
- No está con nosotros, pero reitero mi pregunta. ¿Qué haces tú aquí?
- Ese no es tu problema – Respondió ella agresivamente, Eriol abrió sus ojos sorprendido, jamás la había visto en ese estado y mucho menos respondiendo de esa manera.
- Es mi problema porque es mi casa, y el hecho de que tengas una relación con mi amigo no quiere decir que puedes venir cuando se te antoje.
- No me importa lo que tengas que decir Hiragizawa – había amenaza en los ojos de la pelirroja – Solo me interesa saber dónde está Shaoran – se le veía desesperada, podría jurar que hasta parecía Psicópata.
- Tienes que calmarte, repito, es mi casa y por lo menos aquí me debes respeto, si no te gusta, hay muchos hoteles en la ciudad y tu asunto con Shaoran lo pueden aclarar en otro momento, ese no es mi problema.
- Lo estás encubriendo ¿no es así? Seguramente se encuentra con la fulana Kinomoto mientras yo me muero de la angustia
- ¿A quién crees que llamas fulana? No creas que yo tendré las mismas contemplaciones que Eriol si te atreves a meterte con Sakura – respondió amenazante Tomoyo
- Tú cállate que nadie te llamó a esta conversación. Y sí, te haré caso Hiragizawa, no puedo estar un segundo más aquí, pero dile a Shaoran que se va a arrepentir de lo que me está haciendo.
Tomoyo y Eriol se quedaron mirándola mientras recogía su pequeña maleta y salía del apartamento dando un portazo. Ahí estaba, por fin salía a flote la verdadera mujer que se ocultaba tras esa careta de amabilidad. El ojiazul salió de su asombro al escuchar las carcajadas de Tomoyo.
- ¡La maldita está loca! Jajajaja pobre Shaoran, ¿cómo pudo terminar con alguien así?
- Tienes razón, el problema es que no fue él quien la vio. Seguramente cuando se encuentren será completamente diferente.
- Shaoran es un niño grande, obviamente le diremos lo que sucedió aquí y que tome una decisión.
- Tommy no sé si estés cansada… Pensaba dejarte en la habitación de Shaoran pero no sabía que esa loca estaría aquí, quien sabe qué clase de maleficio hizo en ese lugar.
Seguían riendo histéricos ante la situación.
- Yo no estoy cansada – respondió resuelta la amatista
Eriol la miró y la verdad es que la chica estaba bastante "alegre" pero qué más daba, era su amiga, en otras circunstancias, o si se tratara de otra persona… Habría aprovechado, pero no, así que sacó una botella de Tequila y siguieron en la misma faena que tenían hacía un rato, entre risas, tragos y una que otra tontería.
Ni cuenta se dieron cuando terminaron sentados demasiado cerca uno del otro, hablando casi en susurros y mucho menos se dieron cuenta quién fue el primero en ceder
0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0
Sentía que había dormido toda una vida, agradecía a la vida y a la decoradora de interiores que había elegido esas maravillosas cortinas que no permitían que la luz se colara en su habitación, todo a su alrededor se sentía tan bien, pero mucho más la compañía. Los brazos que la rodeaban de manera protectora, el cálido aliento que golpeaba contra su cuello, no sabía, no lograba entender cómo había vivido tantos años tratando de convencerse que no lo extrañaba, cuando todo su cuerpo gritaba lo contrario.
Ya no sentía el malestar de la noche anterior, quizá el hecho de que pudo descansar como hacía mucho tiempo no lo hacía la ayudó a sentir mucho mejor, no tenía ninguna prisa en levantarse, pero al parecer Shaoran había despertado, así que fingió continuar dormida.
- No sé para qué finges que estás dormida, niña.
- ¿Cómo te diste cuenta? Ni siquiera me he movido
- Sabes que siempre presto atención a todo lo que haces.
La chica solo sonrió entre sus brazos.
- Parece que ya no tienes fiebre, ¿cómo te sientes?
- Mucho mejor, quizá se trataba de falta de descanso.
- ¿Quieres que te prepare desayuno?
- Mmmmm quizá debería hacerlo yo, de alguna forma debo compensarte por todos tus cuidados.
- Sería bueno saber si por fin me superas haciendo Pancakes – dijo el chico con una sonrisa torcida.
- ¡Ja! Ya lo verás muchachito arrogante.
Mientras la castaña estaba en el baño preparándose antes de estar en la cocina el sonido del teléfono llamó la atención de ambos.
- Es tan solo una alarma Shaoran, ¿podrías desactivarla por favor? – decía ella desde el baño.
- Sí, claro.
Pero cuando Shaoran lo hizo se encontró con un mensaje sin enviar. "Sí, acepto casarme contigo" en ese momento sintió que el alma se le cayó a los pies.
¿Aceptaba casarse? Por Dios ¿cuándo había pasado todo eso?
En ese momento, la castaña ingresó de nuevo a la habitación y vio el estado de consternación en el que se encontraba el ambarino, aún con el teléfono en su mano.
- ¿Estás bien?
- Perdóname… No quería… No quise ver…
En ese momento Sakura tomó el teléfono y ahí estaban, aquellas palabras que escribió en medio de su tristeza pero que nunca tuvo el valor de enviar. No podía siquiera imaginarse qué estaba pasando por la cabeza de Shaoran. Así que se sentó frente a él
- Shaoran yo…
- No te preocupes, no tienes que darme explicaciones – respondía él visiblemente dolido y tratando de ocultar su rostro.
- Shaoran, ayer me pedías que te escuchara y creyera lo que tenías para decirme. Ahora, es tu turno de hacer lo mismo – la castaña le contó con detalle todo lo sucedido con Fye y acerca de su propuesta, también sobre su negativa y que ese mensaje había sido un impulso al tener ese furtivo encuentro con Amy.
- Me sentía confundida y el verla a ella me hizo confirmar cuál era mi lugar y el tipo de relación que teníamos, por eso pensé que la mejor opción era aceptar…
- Sakura… No quiero que cometas los mismos errores que yo, en este momento tengo claro que mi relación con Amy debe terminar porque empezó por los motivos equivocados, ahora es una situación que será muy complicada de resolver y todo por no ser sincero conmigo mismo o querer huir de mis sentimientos.
La castaña miraba con aprehensión al joven frente a ella, pensando en lo tontos que podemos llegar a ser por temor o por permitir que la mente juegue malas pasadas. Años atrás habían dado la espalda a la felicidad, durante mucho tiempo lo culpó solo a él por haber terminado todo, pero en realidad ¿qué le había impedido a ella buscarlo y aclarar las cosas? Nada. La verdad es que ella también se había dejado dominar de la cobardía, aquel temor de ser rechazada o herida, pero si lo hubiese amado con la intensidad que ella pensaba, nada le habría impedido luchar por él.
- Shaoran… - Dijo ella suavemente tomando una de sus manos – ya no más, no más reproches o explicaciones, todo pasó hace mucho y creo que si de verdad queremos sanar nuestros corazones debemos soltar ese pasado doloroso y mirar hacia adelante.
Él por su parte, le sonrió y posó su otra mano suavemente sobre la mejilla de la joven, que como acto reflejo cerró sus ojos y acunó su rostro como parte de esa caricia cálida.
- No sé cómo pude pasar tantos años sin ti.
- Ni yo…
Y así, poco a poco sus rostros se iban acercando hasta que sus labios se rozaron levemente, un contacto que habían anhelado durante años y que pasaba a ser mucho más trascendental que un simple beso, podría decirse que eran dos almas encontrándose después de una larga ausencia.
0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0
Jaqueca, que terrible forma de despertar, sus ojos estaban increíblemente pesados. Era el típico día después de una noche de copas.
Al abrir un poco sus ojos no pudo reconocer nada de lo que había a su alrededor, se sintió aterrada y más aun cuando se percató de su cuerpo desnudo bajo las sábanas.
¿Qué había hecho? ¿Dónde estaba? Y peor aún ¿Quién estaba a su lado? Podía sentir el calor de un cuerpo junto al suyo pero le aterraba completamente mirar de quién se trataba. No era la primera vez que despertaba con un extraño, pero por lo menos era plenamente consciente de ello, pero ahora, estaba por completo perdida.
Con cuidado trató de envolver su cuerpo con la sábana y levantarse para salir de ahí lo antes posible, pero lo que vio la hizo quedar petrificada. Ahí estaba, Eriol dormía plácidamente al otro lado de la cama y por lo que podía presumir estaba en el mismo estado de desnudez que ella.
Maldita sea, eso no podía ser posible. No podía recordar absolutamente nada, solo risas y licor, ni siquiera entendía cómo había llegado allí, definitivamente había sido una borrachera monumental.
Recogió su ropa tan rápido como pudo, usó el baño tan solo un momento y con el mismo silencio salió del apartamento pero sin sentirse menos consternada, no había nada peor que no poder recordar por lo menos qué había sucedido y con uno de sus mejores amigos que casualmente rehuía al compromiso y solo veía a las mujeres como un pasatiempo. Excelente elección.
Mientras iba en el elevador empezó a recordar el momento en que llegaron, las risas y lo "bien que se sentía"… Unas calles más adelante vino a su mente lo sucedido con la loca prometida de Shaoran y no pudo sino reír, definitivamente su amigo estaba en problemas y esperaba que las cosas estuvieran bien con Sakura para que por lo menos valiera la pena el tener que enfrentarse a esa perra.
Al llegar al apartamento estaba un poco más tranquila, al parecer no había nadie, así que se tomaría un largo baño para tratar de relajarse, seguramente había sido solo una tontería, tal vez hasta se habían quedado dormidos antes de que algo sucediera… Pero al momento de sentir la calidez del agua invadir cada lugar de su cuerpo, también rememoró cómo aquellas manos fuertes y masculinas recorrían cada milímetro de piel sin ningún pudor.
Los besos húmedos que esparcía por todo su cuerpo… Era una sensación realmente placentera, y sentirlo tan vívidamente la alarmaba en verdad, en ese momento ya podía recordar cada sensación y todo lo que había sucedido esa noche.
Por su parte Eriol se encontraba en su casa bebiendo un café caliente, el té no resultó suficiente cuando, al igual que Tomoyo empezó a recordar lo sucedido la noche anterior. Había sido un error sin duda alguna, la amatista era su amiga, una persona querida en verdad y el jamás habría calculado hacer algo como eso y poner en riesgo su amistad, por otro lado, no tenía el más mínimo interés en una relación afectiva con nadie. Tenía un mal presentimiento, esto terminaría muy mal.
Hola!
Bueno, aquí les traigo este nuevo capítulo, Amy ya se dejó ver como realmente es... Pero esa amenaza no quedará en el aire, lo de Tomoyo y Eriol jijiji me da risa pensar en eso, pero el asunto interesante: Sakura y Shaoran, creo que todos pensábamos lo mismo y culpamos a Shaoran, pero la verdad es que una relación es de dos y se puede fallar tanto por acción como por omisión. Es bueno que Sakura pudiera llegar a esa conclusión, a ella también le correspondía luchar... pero bueno, ya el asunto es mirar hacia adelante y afrontar juntos los retos que aparezcan.
Como siempre, quiero agradecer sus reviews, son precisamente los que me animan a continuar con la historia. Espero poder traerles el siguiente muy pronto, porque por primera vez desde que estoy aquí no tengo nada! nada de nada! bueno... La idea sí, pero nada escrito *o*
Que tengan un hermoso fin de semana.
Besos y abrazos
Ale-San
