*No soy dueño de nada. Todos los personajes y creaciones son propiedad de la compañía Type-Moon. *
*M por temas de adultos*
Un Rey Eterno para el Trono de Heroes
Por Try Another Time
*Ring!*
Sonaba un despertador con fuerza al mostrar las 6:30 AM. Era lunes, lo cual significaba tiempo de escuela para todos los jóvenes en aquel hogar.
"Cinco minutos más." Dijo una pequeña rubia mientras se mantenía enrollada en su futón.
"Si…" Dijo otra pequeña desde su futón al lado de la rubia.
En el escritorio dentro del cuarto un pequeño oso de peluche blanco comenzó a flotar después de escuchar esto. El pequeño peluche se acercó al futón de la rubia antes de comenzar a jalar los mechones de su largo cabello para forzarla a levantarse.
"No…" Respondió la rubia con molestia mientras el oso continuaba jalando su cabello. "Yugo… cinco minutos más."
Yugo, el oso de peluche no cedió ante la petición de su dueña y solo continúo jalando.
"Yugo!" Exclamo la joven levemente antes de escuchar a su compañera de cuarto.
"Abi haz silencio por favor. Es demasiado temprano." Dijo la otra joven. A veces se lamentaba de compartir cuarto con Abigail poco después de invocarla.
"Yugo!" Exclamo Abigail.
El peluche cansado de usar la ruta pacifica decidió tomar una acción mas forzada. Su pecho se abrió antes de que lentamente varias colas esqueléticas comenzaran a salir del pecho del peluche. Los apéndices se movieron a enrollarse alrededor de ambos futones antes de levantarlos y sacudirlos para dejar caer a ambas jóvenes al suelo.
"Auch!" Exclamaron ambas al estrellarse contra el suelo. "Yugo!" Ambas miraron al peluche el cual doblo los futones y los puso a un lado.
"Abi por favor enséñale modales al peluche." Dijo la joven de cabello oscuro la cual estaba vestida con una atuendo para dormir en forma de panda.
"Yuto mira lo que hiciste. Miyu no fue mi intención." Respondió Abigail la cual estaba vestida con un atuendo similar al de Miyu, pero con forma de conejo.
Los apéndices que provenían desde Yugo no se detuvieron allí y rápidamente levantaron a ambas antes de moverlas hacia la puerta que llevaba al baño. Era hora de prepararse para la escuela y Yugo se aseguraría de que no llegaran tarde. Cualquier persona normal que viera tal escena se habría desmayado hace tiempo, pero esto solo era una mañana del lunes normal para la mansión de Eero Emiya y Yugo no lastimaría a ninguna ya que una era su dueña mientras que la otra era la co-maestra de su dueña.
Habían pasado dos años y tres meses desde que los acontecimientos alrededor de Eero habían ocurrido. Mientras que solo un año y cuatro meses desde que Abigail había sido invocado como sirviente eterno de Miyu y Eero, ambos proveyéndole a la pequeña rubia con suministro de mana, aunque Eero diera la mayor parte.
En otra situación la invocación de tal sirviente podría haber sido bastante peligrosa gracias a la inestabilidad de Abigail y sus poderes, pero cierto dioses nuevamente intervinieron.
Flashback, noche de la invocación.
Era una noche tranquila, aunque nada normal especialmente para los presentes. Kiritsugu, Illya, Sakura y todos los demás veían desde una distancia segura como Eero junto a Miyu se mantenían dentro de un circulo de invocación. Illya en especial notaba la diferencia entre su propia experiencia con círculos de invocación de sirvientes gracias a la noche en la cual Sella y Leysritt dejaron de ser simple homúnculos.
Mashu miraba un poco asustada de lo que podría pasar a causa de lo que Eero le conto sobre cierta sirvientes las cuales se encontraban a su derecha. Aún seguía molesta con Nero, Tamamo y Altera por lo que hicieron aquella noche.
Miyu se mostraba bastante nerviosa sobre esto aun con mas de dos semanas de espera por esto. Su vida no era normal, pero eso no lo hacía más estresante después de todo no es fácil solo crear un círculo de invocación con la ayuda de ciertas deidades para invocar a un sirviente que le había sido descrita como un sirviente bastante poderoso pero peligroso debido a poseer la locura de un ser mas allá de su mundo dentro de ella.
"Hey." Dijo Eero mientras sostenía sus manos.
"…" Miyu no dijo nada y solo miro a esos ojos que la miraban con ternura. Era el rostro de su hermano, pero a la misma vez no. Miyu lentamente se había acostumbrado a este rostro y lo que el representaba en su vida.
Protección, cariño y la continuación de lo que su hermano no pudo tener el placer de completar. Una promesa que había cambiado, pero aun significaba lo mismo. Ella no seria usada como grial nunca más por los Ainsworth y él se aseguraría de que ella sobreviviría los eventos que ocurrirían en le futuro. Eso era lo que ella había aprendido de el juramento de Eero y no dudaba que lo haría, pero otras cosas todavía la asustaban de su futuro.
"Miyu mírame fijamente." Dijo Eero.
Miyu así lo hizo.
"No debes temer. Yo estoy aquí y ellos también. Te protegeremos, solo cálmate y repite su nombre conmigo." Dijo Eero en un tono seguro y maduro.
Miyu respiro profundamente mientras apretaba las manos de Eero con fuerza. "No debo dudar de él. Tengo que confiar en el por qué así lo hizo oni-sama." Pensó Miyu antes de asentir.
"A la cuenta de tres." Dijo Eero.
"1"
"2"
"3"
"Abigail Williams!" Exclamaron ambos. El circulo mágico debajo de ellos brillo fuertemente mientras los circuitos mágicos de ambos sentían como su mana era absorbido por el circulo.
Todos los presentes a los lejos miraron atentamente mientras que aquellos que poseían armas las invocaron en caso de que algo saliera mal.
Artoria tenía a Excalibur con Avalon colgando de la parte baja de su espalda mientras que Alice había invocado a su oscura versión de Rhongomyniad, aunque una versión similar de Avalon estaba en su espalda manteniendo a Excalibur lista para su uso. Leonne mostraba ambas espadas mientras se mantenía delante de Sakura para asegurar la seguridad de la pequeña.
Mashu levanto su mano derecha y enfoco el mana dentro de ella hacia esta antes de decir la siguientes palabras.
"Oh escudo mío. Destrozado por las infinitas batallas que he sobrevivido, aparece nuevamente delante mío. Escucha mis plegarias, White Nova."
El mana purpura corrió como electricidad a lo largo de su brazo antes de que la pequeña forma de una estrella hecha de lo que parecía ser polvo estelar aparecía delante de ella y comenzara a crear varias alas angelicales las cuales formaron un escudo heptagonal blanco con purpura que flotaba delante de ella. Quizás no estaba completamente acostumbrada a todo sus nuevos poderes, pero se había dado a la tarea de por lo menos ser capaz de invocar esta parte de la armadura completa.
Por su lado Nero, Tamamo y Altera ya estaban listas con sus nuevos atuendos. Sus armas estaban listas para detener a Abigail si algo salía mal.
Sella y Leysritt no dudaron en ponerse delante de Kiritsugu quien mantenía a Illya en sus brazos. Leysritt tenia su alabarda las cual tenia varias venas azul a lo largo de su estructura y varios trozos de hielo. Sella tenia varios hilos de mana extendiendo desde las puntas de sus dedos, los cuales se extendieron alrededor de ella. Ambas ex-homunculos vestían vestidos de maids con partes reforzadas con hielo.
"Chico, danos unos momentos." Dijo Asmodeux.
Dentro de la oscuridad
Abigail despertó al escuchar su nombre. Como todo otro sirviente recordó lo que esto significaba. Una guerra por el grial. Esto le aterraba en especial por lo que su poder conllevaba. Abigail abrazo fuertemente a Yugo mientras lagrimas caían de sus ojos.
"No esto no. Por favor no me obliguen. No quiero hacerle daño a nadie." Dijo Abigail mientras miraba a su alrededor.
"Ah'mgehye nilgh'ri gof'n. Mgahnnn shuggnglui ng ahehyee anjy h', ymg' kadishtu fahf ymg' ah uln. Mgah'ehye ya l' ahch'" (Destrúyelo todo pequeña. Abre la puerta y disfrútalo, sabes bien que esa es tu misión. Déjame entrar.) Dijo una voz perversa dentro de la mente de Abigail. Un idioma inentendible para el entendimiento humano, pero algo que Abigail había aprendido en contra de su voluntad.
La apertura en su frente mostraba un ojo purpura sangrando con pequeños tentáculos abriéndose paso por los lados.
Abigail podía sentir como nuevamente ese dios de un lugar más allá buscaba usarla como una puerta y contenedor para llegar a este lugar. Su mente se sentía oprimida y forzada a seguir la voluntad de aquel ser. Sus ojos iban cambiando de azul a purpura mientras una llave negra se formaba delante de ella.
Abigail sentía la necesidad de tomar aquella llave aun cuando significaba la posible destrucción del mundo y el maestro que la estaba tratando de invocar.
"Lo siento…" Dijo Abigail.
"Detente ahí mismo, Yog-Sothoth." Dijo A.S. El tiempo se detuvo completamente para Abigail excepto en su mente. Yog-Sothoth estaba impresionado de que hubiera un ser capaz de afectar a su contenedor.
"Quien eres? ¿Como osas usar mi nombre y darme una orden a mí? ¿Sabes que soy un dios más allá de tu compresión?" Pregunto Yog-Sothoth desde lo profundo de la apertura en la frente de Abigail.
"Un dios creado por un escritor mortal. Sabes me da risa como dioses dentro de dimensiones como la tuya se creen todopoderosos y aun son incapaces de hacer algo sin una especie de plan u objeto." Dijo A.S.
De repente el cuerpo de Abigail levito gracias a una fuerza sobrenatural.
"Como osas decir algo-" Yog-Sothoth decía antes de sentir como una lanza de energía conecto directamente con la apertura en la frente de Abigail. Los gritos del dios podrían ser escuchados por todo el lugar. Abigail estaba sorprendida de esto.
"As silencio dios falso, no tienes ningún chance de oponerte a mí." Dijo A.S. "Abigail Williams, es un gusto conocerte pequeña."
Abigail no pudo responder, pero aún estaba asustada con lo que estaba ocurriendo.
"Ahora te permitiré mover tu cabeza para que respondas mis preguntas. Quiero dejarte moverte completamente pero mientras Yog-Sothoth tenga conexión contigo no puedo dejarte libre. ¿Entiendes?" Pregunto A.S.
Abigail sintió como podía mover la cabeza así que asintió. Se preguntaba porque no permitirle hablar, pero no tenía otra opción que aceptar.
"Abigail conoces los pecados y errores que has cometido en el pasado? El hecho de que tu alma no ha sido juzgada en el más allá es solo porque esta encerrada en el trono de héroes." Pregunto Asmodeux interviniendo en la conversación.
Abigail tomo unos momentos para recordar. Sallen, los inocentes que vio morir por acusarlos de ser brujas o practicar actividades ocultistas. Varios fueron los implicados y gracias al conocimiento que le proveía el trono de héroes sabia que estaba mal lo que hizo. No quería imaginarse lo que otras copias suya habían hecho en otras guerras por el grial. Abigail asintió, aunque tuviera 12 en ese entonces no la exoneraba de sus acciones.
"Entonces queremos ofrecerte a ti, la copia invocada por nuestro rey elegido una oportunidad de penitencia, aunque esto no liberara tu alma original del trono de héroes. ¿Qué dirías si podemos sacar a Yog-Sothoth de tu interior y ofrecerte un nuevo poder para que ayudes a ese rey?" Pregunto Aria.
Abigail sintió como Yog-Sothoth golpeaba fuertemente en su mente. No le agradaba para nada lo que esto podría significar. Otras copias fueron capaces de controlarse hasta cierto nivel e impedir sus planes, pero esta Abigail se sentía tan débil y no había manera de que permitiría dejar ir a su títere.
"Responde Abigail. ¿Quieres ser libre de este ser?" Pregunto A.S.
Abigail trato de asentir, pero Yog-Sothoth le estaba provocando un dolor de cabeza increíble. Sentía como su cabeza se iba a romper, lagrimas caían de sus ojos, pero aun así se forzó a asentir.
"Eso era lo que necesitaba saber." Dijo A.S. antes de aparecer delante de Abigail. El dios no perdió un segundo antes de hundir su mano como si de un fantasma se tratada dentro de la apertura en la frente de Abigail.
La joven pudo sentir como este ser agarraba algo que estaba profundamente conectado a ella. Era algo que no quería ser sacado y se estaba tratando de quedar allí.
"Quieres luchar, pero no puedes hacer nada Yog-Sothoth. ¡Vas fuera de esta niña ahora mismo!" Dijo A.S. antes de sacar una especie de nido de tentáculos con un ojo desde dentro de Abigail.
La joven se mostró horrorizada mientras quería gritar del increíble dolor que le había causado tal acción. Este dolor también se podía deber al cierre de la apertura en su frente. Su vestimenta se deshizo en instantes una vez que su conexión con Yog-Sothoth fue cortado. Esto incluyo la llave debajo de ella y Yugo.
"No entiendo su estupidez. ¿Porque si eres fuerte necesitas una niña para poder invadir un mundo?" Dijo A.S. antes de incinerar el nido de tentáculos. Los gritos del dios pudieron ser escuchados hasta el ultimo tentáculo. "Bien Abigail, sigamos con esto. Pequeña a donde iras necesitan alguien con la habilidad de abrir portales a otras líneas de tiempo y mas allá. Tú puedes hacerlo, pero necesitas un poder que no te corrompa."
En frente de Abigail se abrió un pequeño portal del cual salió una especie de llave esquelética con varios esqueletos reptilianos alongados adornado la llave. Una flama esmeralda era desprendida desde la llave.
"Esto es una llave hecha de los esqueletos de dragones y serpientes que vigilan el viaje entre dimensiones del océano espiritual. Se que tienes una idea de como funciona todo eso gracias a tu experiencia con ese patético dios. Solo debes aceptar este poder dentro de ti y acostumbrarte a él. Estas lista?" Pregunto A.S. mientras le permitía a la joven moverse nuevamente y hablar.
Abigail se cubrió con sus manos una vez que sintió libre de moverse. La joven pudo notar las alas y aureola del dios además del aura divina que desprendía, aunque se sentía atemorizada por la fuerza que podía sentir detrás de esos ojos inusuales. "Eres el dios cristiano?" Pregunto Abigail.
"Toma la llave y descubrirás lo que hay mas allá. La biblia ni ningún otro libro mortal puede explicar todo lo que hay más allá de este cosmos. Lo que descubrirás dejara tus conocimientos hecho trizas, pero encontraras paz." Dijo el dios.
Abigail acerco su mano temblante hacia la llave unos momentos después. Mientras su mano se acercaba su mano se sentía mas caliente hasta que la toco. En instantes la llave se hundió en el medio de su pecho antes de que a lo largo de su cuerpo serpientes y dragones esqueléticos comenzaron a aparecer. Su pecho ardía con furia mientras una marca de sirviente se formaba en su mano y una pequeño tatuaje en forma de llave rodeado por un doble ouroboros se quemaba en el centro de su pecho. Dicho esto, las marcas alrededor de su cuerpo desaparecieron.
Un nuevo vestido blanco con varias cerraduras en forma de corazones verdes se formó. Este fue acompañado por un pequeño sombrero de bruja similar a su sombrero anterior. Algo que capto su atención rápidamente fue el regreso de Yugo, pero de color blanco el cual cargaba dos nuevas llaves para ser usadas como armas, pero su diseño era menos tétrico y en vez de ser negras eran plateadas.
Algo en lo que A.S. no mintió fue en el conocimiento que entraba en su mente a toda marcha. Abigail estaba segura de que su mente se rompería, pero de alguna forma lo soporto. No podia creer todo lo que ahora sabia.
"Bien creo que ya estas lista. Sigue las cadenas atadas a ti fuera de aquí." Dijo el dios antes de comenzar a desaparecer.
"Espere A.S.-sama!" Exclamo Abigail.
"Que ocurre?"
"Podre ver a Elohim-sama algún día? ¿O a algunos de sus hermanos?"
"…. Sobre padre no pierdas la esperanza. El y madre están visitando diferentes creaciones por todas partes. Solo no pierdas la esperanza. Sobre el resto de mi familia será más complicado así que pregúntame mas adelante. No es el momento." Dijo el dios con una sonrisa antes de desaparecer.
Abigail entendió a lo que se refería. Este nuevo conocimiento le había abierto los ojos a muchas cosas que los mortales no sabían hasta llegar al mas allá. Ya habría más tiempo para pensar en esto, pues ahora debía encontrarse con sus dos maestros. Siguiendo las cadenas en su muñeca derecha Abigail avanzo siendo seguida por Yugo. Su cuerpo se sentía diferente ahora que ya no estaba conectada a aquel ser, pero esto también significaba que tendría que aprender de nuevo como usar este poder.
"Yugo nos espera un largo camino, solo espero que sean buenas personas." Dijo Abigail mientras tomaba el oso de peluche en sus brazos. Ambas llaves desaparecieron al no ser tomadas por nadie.
Devuelta con Eero y los demás.
Eero y Miyu veían como el pilar de luz iba desvaneciéndose lentamente dejando ver una figura femenina. Lo primero que notaron fue su vestido color blanco y su largo cabello rubio. Abigail mantuvo su vista en Eero y Miyu por unos segundos mientras trataba de relajarse.
"Aaaa… Abigail Williams se presenta ante ustedes mis maestros. Cuiden de mi por favor." Dijo Abigail sonrojada.
Todos se quedaron en silencio por unos momentos mientras trataban de entender que había sucedido aquí. "No se supone que era violenta y peligrosa?" Se preguntaron todos.
Flashback Termina.
Esa noche fue cuando conoció a Miyu y los demás. Miyu mostro un poco insegura de la actitud de Abigail pues no estaba segura de sí estaba mintiendo, pero con el tiempo ella y los demás pudieron acostumbrarse a Abigail. Ayudo bastante el que fueran a la escuela juntas, aunque debieron mentir sobre su edad. El único problema mayor que tuvieron en los primeros días fueron las pesadillas que Abigail tenía en relación con su pasado y Yog-Sothoth. La locura, el deseo de ver el mundo el caos y una copia de si misma consumida por la influencia de Yog-Sothoth la despertaron varias veces en las primeras noches.
La solución vino con no dormir sola. Miyu ofreció que durmieran juntas y eso fue el comienzo de su cohabitación.
Ahora ambas jóvenes se encontraban de camino hacia la cocina ya vestidas con sus uniformes de escuela. Al llegar se encontraron con Mashu, Sakura, Illya, Kiritsugu y un poco fuera de lo usual Tamamo haciendo el desayuno.
"Buenos días!" Dijo Miyu en un tono un poco molesto. Desearía haberse quedado durmiendo.
"Buenos días." Continuo Abigail en un tono mas bajo mientras se arreglaba un poco su largo cabello.
"Problemas al despertar?" Pregunto Kiritsugu mientras tomaba una taza de café y leía el periódico.
"Les dije que debían irse a dormir temprano." Dijo Mashu mientras terminaba su desayuno. Como estudiante de secundaria junto a Taiga, Mashu se había acostumbrado a las practicas comunes de una estudiante ejemplar, aunque ser amiga de Taiga y seguirla en sus aventuras no era la mejor opción en muchos casos. "Jugar con Illya y Sakura hasta tarde no fue una decisión sabia."
"Lo se Mashu-san. Pero ya sabes como es Illya, si quieres que participes no hay forma de escapar." Respondió Miyu mientras miraba a Illya con la cabeza recostada en la pequeña mesa para cuatro.
"Pero fue divertido." Dijo Illya cansada. "No lo crees Sakura?"
"… Lo fue, pero Mashu-san tiene razón. No podemos seguir haciendo esto. Sella nos castigara si afecta nuestro rendimiento en la escuela." Dijo Sakura un poco avergonzada de sus acciones. El que Sella no estuviera en la casa les había permitido a las jóvenes romper varias reglas implementadas por la sirviente mayor de Illya.
"Es por eso por lo que debemos aprovechar esta oportunidad. Eero y las demás no regresan hasta mañana." Dijo Illya segura de si misma.
"No creas tanto en tu suerte mi pequeña. Tamamo les quieres contar?" Pregunto Kiritsugu.
"Ararara, Illya-chan piensa mejor tus palabras. Sella podría ya haber llegado sin que lo sepas." Dijo Tamamo mientras terminaba el desayuno. Sus cinco colas ayudaban bastante a sus tareas diarias, aunque debía ocultarlas junto a sus orejas cuando salía de compras.
"Mentira." Reitero Illya.
"Quizás, pero te puedo asegurar que ya estarán aquí para hoy en la noche. La última de sus misiones fue más fácil de lo que pensaban que seria." Explico Tamamo. "Y Sella aseguro que ira directo a la escuela para asegurarse de no hayan faltado a sus clases o no haber completado su trabajos."
Illya sudo frio al sentir lo que le podría hacer su sirvienta mas severa. Leysritt no era de mucha ayuda pues confiaba en las acciones de su hermana con respecto a Illya y las demás chicas. "Ahch, y que hay de Artoria y Alice? ¿Han enviado alguna carta o llamada?"
"Según Eero se encontraron con ellas dos noches atrás. Ambas aún están visitando Inglaterra y todo lo que fue Camelot alguna vez. Además de estar buscando las armas de los caballeros de la mesa redonda. Ya confirmaron que han encontrado el arco de Tristán, aunque ahora solo tienen que reemplazarlo con una copia. Sakura, ellas y Eero dijeron que te prepares para comenzar tu entrenamiento más severo en relación con arquería." Explico Tamamo.
"Entiendo." Dijo Sakura mientras mirabas sus manos. Algunas cortaduras habían aparecido en ellas, pero ya se había acostumbrado. Practicar arquería había sido una sugerencia de Eero y aunque solo fuera entrenamiento básico el repetir las mismas acciones varias veces en un solo día podía causar cosas como estas. Ya se había acostumbrado, pero aun que doliera el ver como Eero estaba a un nivel más allá del de ella la inspiraba a querer superarlo algún día.
"No tienes que llegar a donde yo estoy. Solo tienes que superarme algún día. No te rindas ahora." Dijo Eero en la treceava semana desde que empezó.
Lo creía imposible en un principio, pero Eero no le permitiría rendirse sin antes intentarlo.
"Si quieres ver a Rin otra vez debes ser fuerte para ayudarla de ser necesario." Esa otra frase se había repetido un millón de veces en su mente mientras recordaba a su hermana. Aun después de dos años, el destino las había mantenido separadas aun cuando seguían en la misma ciudad.
Eero no la quería llevar cerca de Rin para prevenir que Kotomine levantara sospechas lo cual podría atraer a Gilgamesh. Un encuentro entre Eero y el rey de Uruk en estos momentos no sería la mejor decisión pues de seguro forzaría a Gilgamesh a ir al 100%. Una batalla a tal escala definitivamente causaría estragos en toda la ciudad especialmente por el uso de Ea, la espada de la ruptura aun cuando Eero usara su habilidad.
No era el momento indicado. Tal vez en el futuro la suerte le sonreiría.
"Niñas miren la hora." Dijo Kiritsugu.
El reloj en la pared mostraba las 8:05 AM. Estarían llegando tarde si no se movían ya.
"Me voy!" Dijo Mashu antes de tomar sus cosas y correr a toda velocidad. De seguro se encontraría con Taiga en el camino.
"Abigail, por favor abre un portal tan cerca como puedas de la escuela." Dijo Miyu mientras tomaba una tostada en su boca.
"Hai!" Exclamo Abigail antes de invocar una de sus llaves. Sin pensarlo mucho, Abigail corto el espacio delante de ella.
Illya, Sakura, y Miyu tomaron todas sus cosas mientras que Yugo cargo las cosas de Abigail.
"Nos vemos luego." Dijo Miyu antes de saltar por el portal. Illya la siguió después con Sakura poco después.
"Abi olvidan sus almuerzos." Dijo Tamamo mientras lo cargaba con sus colas.
Abigail hizo aparecer varias colas esqueléticas para tomar los bentos. Abigail hizo una reverencia y salto por el portal ante de que este se cerrara.
"Deberían ser mas atentas." Dijo Tamamo.
"Lo sé. Solo esperemos que maduren antes que la quinta guerra comience." Dijo Kiritsugu antes de toser un poco. Al cubrirse la boca con su mano y retirarla pudo notar sangre.
"… Esta empeorando." Dijo Tamamo.
"Solo es tos. Todavía no es tan severa." Dijo Kiritsugu mientras se limpiaba.
"No es lo que Eero dijo. ¿Cuánto más crees que te queda antes de que tu cuerpo muestre síntomas más severos? Un año, dos quizás. No estas mejorando." Continuo Tamamo. No le alegraba no explicarle a Illya y las demás niñas de lo que le ocurriría a Kiritsugu tarde o temprano.
"Es inevitable, pero estoy seguro de que todo ira bien. ¿Mejor hablemos cuando tendrás tus propios hijos con Eero?" Pregunto Kiritsugu.
"Eso es privado Kiritsugu-san. Pero si quieres saber no será pronto. Eero quiere que su cuerpo crezca un poco más y todavía no hemos decidió quien será la primera en tomar su primera vez." Dijo Tamamo mientras sonreía tétricamente.
"Oh…" Dijo Kiritsugu. "Así que eso es lo que ha pasado. Todas quieren ser la primera."
"Descuida de seguro estarás aquí para el primer niño o niña. Y te aseguro que seré yo." Dijo Tamamo mientras apretaba su manos.
Al mismo tiempo en una mansión de Inglaterra.
Altera cargaba una bolsa para cadáveres negra mientras seguía a Eero. Detrás de ella Nero, Leonne, Sella y Leysritt la seguían. Nadie decía nada pues estaban seguros de que estaban siendo observados. Después de caminar varios minutos el grupo llego en frente de dos grandes puertas.
"Entren!" Exclamo una voz distante.
Eero abrió las puertas, una oficina larga los esperaba. Series y series de estantes llenos de libros llenaban a la oficina. Al final una silla estaba de espalda detrás de un escritorio.
"Ah, varios días espere por su regreso. ¿Como les fue?" Pregunta el hombre detrás de aquella silla.
"Nada mal diría yo." Expresó Nero con un tono desanimado.
"En serio. ¿Díganme terminaron el trabajo?" Pregunto el hombre.
"… Si te refieres a eliminar a Cardilious y su familia, lo hicimos." Explico Leonne con un poco de ira detrás de sus palabras.
"Ah, pero eso no era todo. ¿Díganme me trajeron su cuerpo y esos libros?" Pregunto el hombre con un tono ansioso.
Altera no dijo nada y solo se acerco al escritorio antes de tirar la bolsa delante del escritorio.
"Este es. Por fin podre ver que habías hecho Cardilious. Gracias alumnos del asesino de Magus. Su pago es este maletín. Pueden ver que hay en su interior y confirmar que el dinero esta completo."
Sella rápidamente extendió sus hilos hacia el maletín antes de atraerlos hacia ella. Junto a Leysritt se aseguran de que las joyas dentro son verdaderas. Después de unos minutos confirmaron que lo eran.
"Nos vamos." Dijo Eero fríamente antes de darse la vuelta.
"Espera mi querido niño. Sabes cuándo ofrecí este trabajo-"
"Ofreciste? Me amenazaste usando las vidas de civiles para que lo aceptara. Esto no es un trabajo del cual estoy feliz. Ahora libera a esos civiles y nunca me busques o te prometo eliminarte, Cox." Dijo Eero.
"Sabes que lo haría, pero no cumpliste el contrato. Se que ese no es el cuerpo de Cardilious y que su mansión, aunque está en ruinas no esta llena de los cadáveres de su familia y sirvientes. ¿Creíste que no me enteraría de tu traición? Chico llevo años haciendo esto y se cuando las personas me mienten. Ahora esos civiles morirán, pero te permitiré ver sus muertes." Cox dijo. Una pantalla comenzó a descender desde el techo hasta estar frente al grupo.
La pantalla se encendió y mostro un cuarto.
"Eh imbécil que nos estas mostrando?" Pregunto Leonne.
"… El cuarto donde están los rehenes. ¿Acaso eres idiota?" Pregunto Cox.
"No, ¡el idiota eres tú! Ese supuesto cuarto está vacío." Respondió Leonne.
"… Como puede estar vacío?" Pregunto Cox mientras daba la vuelta para mirar a Eero y su grupo. Un hombre de cabello completamente gris sus ojos verdes mirando al grupo con duda. Su pequeña estatura lo hacia parecer aun mas inofensivo que otros magus que su grupo había conocido en estos dos años.
"Espera creo que veo algo. Eso es sangre y la cabeza de un hombre en traje bastante fino." Explico Leonne.
"Leonne, estas olvidando los otro trece cuerpos. Dios mira esos agujeros de bala. Debió ser un arma de fuego bastante fuerte." Dijo Nero.
Cox se acerco a la pantalla para ver con horror a su equipo entero eliminado. "Como es eso posible? Eran mas de 14 bien armados y entrenados. Ustedes estuvieron todo ese tiempo destrozando la mansión de ese imbécil. Yo los vi y los vigilé."
"Lo sabemos, pero eso no significa que nuestro grupo esta formado solo por nosotros 6. ¿Ahora que harás?" Pregunto Eero mientras miraba al enano mirarlo con ira.
"!Guardias ahora! Elimínenlos." Grito Cox. Desde varias aperturas en el techo un largo numero de hombres bien armados con espadas, armas de fuego y otras armas comenzaron a caer encima de los estantes y otros en el piso.
Antes de que alguno pudiera disparar la primera bala, Sella desprendió aun mas hilos antes de cortar varias armas de fuego en pedazos pequeños.
"Chicas, saben que hacer. Terminemos rápido con esto, ya me cansé de Londres." Dijo Eero mientras invocaba un revolver magnum desde su habilidad. Ya había pasado un año y siete meses desde que las primeras armas de fuego aparecieron en su habilidad. No se quejaba de tenerlas pues personas como Cox no merecían que una de sus espadas o lanzas se bañaran en su sangre. "Cox por orden de la torre del reloj y como parte de mi contrato con Cardilious te sentencio a muerte. Espero que sufras mas en el infierno."
Cox nunca llego a gritar como sus guardias ya que una sola bala penetro su frente antes de dejar su cerebro desparramado en la pantalla detrás de él. Los guardias gritaban mientras eran cortados en pedazos por hilos, una alabarda y varias espadas que además destrozaban todos los muros de aquella oficina.
No era una misión bonita pero tampoco estaba mal acabar con ciertos Magus con complejos de supremacía.
Dos años y tres meses habían pasado para Eero y los demás. El tiempo para afrontar su siguiente desafío había llegado.
Mundo de Miyu
Cage- Sawano Hiroyuki ft Tielle Ost comienza.
Mientras la nieve cae de un cielo oscurecido dentro de un cráter una especie de cubo de Rubik negro gira a toda velocidad en medio del cráter. El cubo busca la forma de abrirse, pero es incapaz de hacerlo sin una llave.
"Estoy tan cerca pero tan lejos. Angelica, Erika, Beatrice y ustedes dos marionetas encuéntrenla ya. Busquen a mi grial y tráiganmelo ya." Dijo Darius Ainsworth antes de poner todo su mana en el circulo mágico debajo del grupo enfrente de él. Siete nuevas cartas de sirvientes aparecieron desde el circulo antes de elevarse hasta una misma posición encima de Angelica y los demás.
Las cartas se unieron en una sola antes de crear una especie de espejo que mostraba una mar de estrellas.
Angelica tomo a Ea en su mano antes de hacer girar el cilindro a toda velocidad. Una vez la carga era lo suficientemente fuerte Angelica conecto su espada contra el espejo. Por un momento el espejo pareció no ser capaz de romperse hasta que varias rupturas aparecieron a lo largo del cristal. En segundos piezas del espejo cayeron al suelo dejando al descubierto el vacío en el que se encontraban todas esas estrellas que en verdad eran diferentes líneas de tiempos y realidades alternas.
"Ahora salten ya! Encuéntrenla esta vez." Grito Darius mientras mantenía sus manos conectadas al círculo.
Erika no dudo un segundo y salto dentro del vacío antes de ser seguida por Beatrice, dos figuras encapuchadas y por último Angelica.
Llevaban cinco meses tratando de encontrarla y esto se había vuelto una tarea casi imposible. Solo podían agradecer que Erika podía de cierta manera encontrar un rastro hacia Miyu. Esta podía ser su ultima vez hasta el siguiente mes y Erika estaba perdiendo la cabeza mientras buscaba a su hermana mayor Miyu. Ella necesitaba a Miyu como Darius lo hacía.
"Esta vez te encontrare Miyu nee-san." Pensó Erika mientras buscaba el rastro nuevamente.
Su destino, el motivo de su creación necesitaba cumplirse y sin Miyu eso no seria posible. Esta era su apuesta mas cara pues Darius estaba forzándose a usar mas mana de lo habitual lo cual ponía en peligro a Julián. Esto podía ser el final o significaría victoria para sus planes.
Angelica y Beatrice estaban preocupadas de cuánto podría aguantar el cuerpo de Julián tal carga por lo que no podían fallar esta vez.
Era todo o nada. Sin importar quien saliera herido debían lograrlo.
Arco 1: Los lamentos de una diosa maldita y la determinación de un planeta- Comienza.
