Chicos(as), ¿qué tal? Regresee XD Aquí esta el siguiente capítulo, en serio mil disculpas por la larga espera, y espero que todavía haya gente siguiendo esta historia a pesar de mis prolongadas ausencias. En serio, chicos(as) agradezco y aprecio todo el apoyo que me han dado hasta ahora, son lo máximo. En estas ultimas semanas mi vida ha estada super complicada y no he tenido mucho tiempo para nada, por lo que se me hizo imposible actualizar antes. Sin embargo, tengo parte del siguiente capitulo escrito así que espero poder actualizar más rápido. En fin, otra vez mil disculpas por la demora y gracias por su enorme paciencia, espero que les guste este capitulo. Déjenme saber que opinan que me encanta leer sus reviews.

Contestando alguno de sus reviews:

haru. rocha: hola XD pues si el abuelo de Shizuru hace que uno pierda la paciencia realmente, pero que se le hace u.u umm sobre que le hubiera dicho Natsuki, pues seguro se hubiera enfrentado a él sin miedo y le hubiera dicho que shizuru no necesita ni su dinero ni su prestigio Fujino porque ella se encargaría de cuidarla o algo así ( al menos es lo que me imagino que le diría XD) umm y sobre Mai y Mikoto espero que solucione pronto ese asunto también. Muchas gracias por tus palabras y tu apoyo y espero te guste este cap. Saludos

liz: hola XD gracias por tu apoyo y espero que te guste este cap. Siento la demora, en serio, pero mi vida ahora anda medio complicada u.u aunque espero poder actualizar más seguido. Saludos

lasuper15: hola XD y pues si con la escenita que se monto Carla yo también creo que se equivocó de carrera XD. En serio espero que te guste este capitulo, y gracias por el apoyo. Espero leerte pronto, saludos

andre-chan: Hola XD gracias por tu apoyo en serio, y pues al parecer a varios les quedo corto el cap anterior también XD Espero que te guste el cap y una vez más siento la demora. Espero leerte pronto, Saludos.

Jennifer. df4: hola XD de verdad siento la demora, pero espero que te guste este cap. Saludos

s2804: Hola XD Muchas gracias por tu apoyo, espero te guste el cap. Saludos

Cap 21 Noche en el bar, celos, citas y pidiendo oportunidades

"¿Pueden explicarme como es que termine otra vez aquí?" se preguntaba una castaña que observaba desde una esquina como sus amigos tomaban como si no hubiera mañana. Ya llevaban un par de horas allí, y podía notar claramente como el efecto del alcohol comenzaba a hacer efecto en casi todos los presentes pues de rato en rato la risa estridente de sus acompañantes no hacían sino llamar la atención de todos los asistentes a aquel local. Y si eso no fuera poco para llamar la atención de las personas presentes en aquel bar, la ropa formal que llevaban puestas definitivamente desencajaba con todos los demás allí. Y es que allí reunidos cerca de la barra del bar Valkyria, se encontraban todos los chicos bebiendo y departiendo felices. Contrario a Shizuru que después de la última vez allí y al hecho que tendría que reunirse con sus padres temprano al día siguiente, había decidido moderarse con la bebida para poder hacer aunque sea algo de sus trabajos de la universidad ese fin de semana, sus amigos si parecían decididos a celebrar como si fuera su propio compromiso el que hubiera sido cancelado.

Midori había pedido ya tres rondas de vodka y estaba por pedir una de Tequila, mientras que cada uno, de vez en cuando pedían bebidas adicionales a las que les estaba invitando la pelirroja. Todos en ese momento se encontraban conversando sobre diversos temas que a la castaña le estaba costando seguir debido a la alta música y al cada vez más notorio estado de ebriedad de sus acompañantes. Sin embargo, no podía negar que se la estaba pasando genial allí, sobretodo porque durante todo el momento que llevaban allí la peliazul no había soltado sus manos, las cuales se encontraban entrelazadas, y tampoco el hecho que de rato en rato la abrazaba o depositaba pequeños besos sobre su frente de forma espontánea, eso sí sin perder el hilo de la conversación que en ese momento mantenía con Chie, Aoi y Nao, en la cual parecían querer incluirla sin mucho éxito dado a que la mayor parte de esta no lograba escucharlo por la música. Shizuru había llegado a la conclusión que una Natsuki tomada, era una Natsuki bastante más cariñosa que la usual, y le estaba empezando a gustar ese cambio.

Paso su vista sobre el resto de sus acompañantes y vio cómo su prima se encontraba departiendo feliz y muerta de risa con Midori, Yohko y Reito a unos cuantos metros de ella, y no pudo evitar sentirse feliz de verla realmente relajada después de mucho tiempo.

Por su parte, Ann trataba de controlar su risa ante lo que le relataba su amigo pelinegro sobre un evento vergonzoso que le había pasado no hacía mucho por tratar de impresionar a una de sus conquistas de turno, como ella le gustaba llamarlas. Y es que no era un secreto para nadie que Reito podía ser bastante coqueto cuando se lo proponía, pero al parecer esto no siempre le resultaba bien para él.

-¿En serio, su enamorado te persiguió por todo el campus queriendo golpearte...?- dijo entre risas aun burlándose del chico que estaba sonrojado, por las carcajadas de las demás mujeres a su lado, y se cuestionó internamente el por qué había comentado aquel incidente en primer lugar.

-Bueno si, pero yo no sabía que estaba saliendo con alguien... ella nunca lo mencionó- explicó el pelinegro aun avergonzado - además que no fue divertido, tuve que volver a mi departamento de inmediato y luego no salir de allí por varias horas - les dijo un tanto indignado que no tuvieran piedad de su situación y continuaran riéndose.

-Ay Reito eso solo te puede pasar a ti...- comentó la castaña tratando de controlar su risa sin éxito. El chico no dijo nada y solo le dio un sorbo a su trago aun luchando por disminuir el sonrojo de sus mejillas.

-Por cierto, ¿y tú que me puedes contar de eso Ann? ¿Has salido con alguien recientemente?- le preguntó al cabo de un rato, recordando el motivo por el que el tema se había traído a colación en primer lugar. Vio como las risas de la chica cesaban completamente tomando un aire mucho más serio, antes de contestar.

-umm pues no, a decir verdad, no he salido con nadie oficialmente desde que me fui de Tokio...- dijo con simpleza, mientras le daba un trago a su bebida.

-¿en serio?- le dijo con sorpresa el chico, y Ann asintió, sin poder evitar preguntarse por qué todo el mundo parecía realmente sorprendido al saber ese detalle. Estaba bien que hubiera salido con muchas chicas cuando era más joven, pero eso no implicaba que ella no hubiera cambiado en todo ese tiempo. Ya no era la chica que jugaba con los sentimientos de las otras personas sin importarle lo demás, la vida le había enseñado a golpes lo que era sentirse usada por alguien y por lo tanto había decidido ser una mejor persona y dejar de hacerlo. Ahora lo que esperaba era que llegara esa persona por la que valiera la pena arriesgarse otra vez y hacer las cosas bien para que las la relación funcione, y viendo a Nao reírse despreocupadamente mientras aparentemente molestaba a una sonrojada peliazul creyó que quizás ya la había encontrado, pues aquella sentía que quería que la menor riera de esa manera siempre y ella quería ser la causa de esa felicidad.

-ara, ¿estás viendo hacia quien creo que estás viendo?- le dijo Midori, al cabo de un rato, al ver que la vista de la chica se había quedado fija hacia un punto por un buen rato. Al notar que sin querer se había quedado contemplando a la menor, rápidamente se sonrojo ante esto y desvió la mirada. -Así que Nao-chan, ¿eh?

-¿Q-qué?... claro que n-no...-intentó negar la castaña, pero la vista de incredulidad de los tres ante su negativa, dejo en claro que no le creían nada.

-No lo niegues, que acabamos de ver tu cara embobada...- le dijo con una sonrisa burlona la pelirroja a su lado al verla avergonzada, aunque de pronto su semblante paso a uno más serio- solo no juegues con ella, ¿ok?... A Nao-chan ya le han pasado demasiadas cosas malas como para sumarle una más...- agregó, observando a la menor a unos metros de ella, y para Ann no pasó desapercibido el aire un tanto preocupado en aquel gesto, incluso a pesar de que la chica se encontraba ya bastante tomada. La castaña asintió y la pelirroja le regalo una sonrisa sincera, y su semblante paso otra vez al gesto despreocupado de hacia un momento- ¿Y bien intentaras algo?

-pues...- comenzó la castaña sin saber si debía comentar su salida al día siguiente

-la verdad es que ya la invitó a salir...- escuchó que decía la voz inconfundible de Carla detrás de ella, y al voltear a verla se dio cuenta Ren la seguía unos cuantos metros detrás de ella. Ann les había mandado un mensaje diciendo donde iban a estar a ver si se les querían unir, aunque por el tiempo que había pasado entre aquello pensó que ya no vendrían.

-Carla, ¿Qué tal les fue con el señor Kashieda?

-Pues...- comenzó la chica, un tanto complicada en lo que iba a decir.

-Estamos comprometidos...- les dijo simplemente el chico con voz resignada llegando al lado de la pelinegra. Decir que aquella noticia no les cayó un tanto de sorpresa hubiera sido mentir. Ninguno supo que decir pues ambos chicos ya parecían estar resignados a aquel compromiso.- Recién hace media hora que terminamos de hablar con él, y pues no hubo forma de convencerlo de lo contrario.

-eh... ¿Felicidades…? supongo...- fue lo único que dijo su amiga, mientras veía como ambos chicos se alejaban de ellos y se acercaban a la barra a pedir sus bebidas. Ann notó que ambas bebidas tenían un alto grado de alcohol.

-Gracias- comentó sarcástica Carla volviendo a su lado al igual que Ren, aunque la chica en realidad no parecía molesta por su situación sino más bien resignada.- Pero no creo que esta "relación" dure más de un mes...

-¿un mes? No le doy ni unas semanas...- agregó el chico con voz más alegre, mientras Carla asentía antes de sonreír.

-Cierto, no creo que tenga para más de unas semanas...- coincidió la chica, mientras recibía su bebida y le daba un sorbo a ésta. Se quedaron en silencio un momento, mientras todos disfrutaban sus bebidas y observaban a los demás que seguían en sus cosas conversando y riéndose.

-Entonces, no te hagas la desentendida Ann... ¿Cómo es eso que invitaste salir a Nao?- comentó con afán de molestarla Midori, sin embargo vio como tanto la castaña como Carla se miraban sorprendidas, y esta última miraba con arrepentimiento a la otra, antes de pasar su vista al chico que había dejado de tomar su bebida y parecía realmente sorprendido de aquello. Por su parte, tanto Midori como Yohko ni Reito, sabían que estaba pasando exactamente así que los miraron con cierta confusión.

Ann, por su parte, pudo notar como el chico pasaba a un semblante un tanto triste, pero antes que pudiera decirle algo o explicarse, este habló

-Así que Yuuki-san ¿eh? tienes buen gusto Ann...

-Ren...- el chico negó con la cabeza.

-es una chica muy bonita, y no me sorprende que te fijaras en ella...- dijo Ren cortándole en seco todo lo que le pensaba decirle la castaña.- Y es genial que la hayas invitado, ojala puedas llegar a algo con ella...-comentó con una sonrisa, aunque la chica pudo notar que era un tanto forzada.

-Ren...- lo llamó otra vez, pero el chico la ignoró. Le hubiera encantado explicarle la situación, esa no era la manera en que quería que se enterara de lo de Nao. Dio un suspiro resignado e intentó acercarse un poco, pero Carla le indicó con un movimiento de cabeza que lo mejor era darle tiempo.

Por su parte, Midori que había visto todo el intercambio intrigada le preguntó a Yohko si es que había hecho algo malo, pregunta a la cual esta no supo cómo responder. Después de aquel impase, Midori decidió que lo mejor era cambiar de tema, a otro que le estaba intrigando desde que notó el cambio de actitudes aquella tarde.

-Entonces... ¿Alguien sabe que hay entre Mai y Mikoto? están actuando muy raro desde más temprano, ¿no les parece?- dijo, sin quitar la vista de ambas chicas que estaban conversando con determinados grupos de personas sin siquiera dedicarse una mirada.

-umm... Mai se enteró que le gusta a Mikoto, y pues aparentemente no corresponde a sus sentimientos- dijo Reito con simpleza que sabía que de todas maneras sus acompañantes se iban a enterar.

-¿QUÉ? ¿En qué momento pasó eso?- dijo totalmente sorprendida Midori, y ligeramente ofendida en que nadie le hubiera comentado nada.

-Ayer- comentó con simpleza el chico sin dejar de observar a su hermana que ahora conversaba animadamente con Nao.

-Pero es imposible que Mai la haya rechazado, es decir solo hace falta mirarlas, el cariño que Mai tiene por Mikoto puede parecer un tanto maternal, pero recuerdas lo que pasó en...- se cortó Midori a sí misma, al recordarse que sus acompañantes no tenían por qué saber sobre los eventos del carnaval. Dio un suspiro resignado, preguntándose internamente porque a las menores les gustaba complicarse la vida negando lo evidente, y lanzando una mirada hacia donde estaban ambas chicas las cuales parecían tratar de evitarse la una a la otra, decidió ayudar a ese par. Quizá era el hecho de que se encontraba alcoholizada o el genuino deseo de ayudar a ambas chicas, pero tomo una resolución en su mente.

-vamos...- fue lo que les dijo a sus acompañantes mientras comenzaba a caminar hacia donde estaba el grupo de chicos a unos metros de ellos
-¿a dónde?- le preguntó confusa Yohko pero la siguió de todas formas
-donde están los demás, solucionaremos esto...- siguió la pelirroja
-espera Midori que vas a...-pero la chica ya se había alejado, casi llegando hacia donde estaba el grupo de amigas. Yohko miró con preocupación a sus acompañantes, pero quizás a la intempestiva salida de la mayor o a su estado alcoholizado, ellos solo la siguieron uniéndose al grupo más grande.

-wow esto es mejor que la última vez que estuvimos aquí, ¿verdad, Shizuru? Todos parecen estar pasándosela en grande...- dijo Midori cuando llegó a su lado, pasando su brazo alrededor del cuello de la castaña en forma un tanto confianzuda para el gusto de la peliazul a su lado. La llegada de Midori a la mesa había forzado que ambas se tuvieran que separar un poco del abrazo que tenían, aunque la castaña aseguró que sus manos siguieran entrelazadas.

-Espera, ¿ustedes estuvieron aquí antes?- preguntó con curiosidad la menor, pues no sabía de ninguna salida que ambas hubieran podido tener, ni siquiera sabía en qué momento se pudieron volver tan cercanas.

-Pues claro, con Reito...-dijo mirando al pelinegro que asintió casi de inmediato, mientras llegaba con el resto de chicos a sentarse más cerca de todos- hasta nos sacaron aquellas fotos que salieron en la revista de la academia...

-Espera... ¿ustedes eran las de las fotos...?-exclamó incrédula, y en ese momento sintiéndose un poco idiota por haber estado molesta por aquellas fotos durante todo ese tiempo. No había podido traer el tema de las fotos a colación durante todo el tiempo que llevaba con la castaña, y con tantas cosas pasando a la vez durante las últimas semanas prácticamente otras cosas se habían vuelto prioridad

-Si... pensé que Shizuru ya te lo había dicho...- agregó mirando ahora a la aludida, que negó con la cabeza, antes de agregar.- y por cierto todo lo que dijeron en ese diario son puras mentiras, entre nosotros nunca pasó ni pasara nada...-aseguró la mayor dando un trago a la bebida que había llevado consigo a la mesa

-Creo que el tema nunca salió dentro de nuestras conversaciones...-dijo con simpleza Shizuru, encogiéndose de hombros y mirando a la peliazul un tanto apenada, al parecer de no haberle contado nada sobre eso

-Agg definitivamente soy una idiota….- dijo la peliazul molesta consigo misma. Todo ese tiempo había pensado lo peor de la castaña y ahora que se deba cuenta de ello se sentía fatal. Ella debía haber sabido que Shizuru no era de andar metiéndose con cualquiera en un bar, se suponía que la conocía mejor que nadie y sin embargo había hecho todas esas conjeturas aquella vez

- eso ya lo sabíamos, Natsuki-chan- le dijo la profesora en forma burlona, ganándose un bufido de la chica- ¿ahora me pueden decir qué pasa con ese par?- dijo de forma cómplice mirando a Mai y a Mikoto, y dedicándoles es una mirada de genuina curiosidad

- pues…- comenzó la peliazul insegura, antes de lanzar un bufido y comenzar a relatar todo lo que había ocurrido en esos últimos días con sus dos amigas.

Por otra parte, al cabo de unos minutos, Mikoto que había visto llegar a los mayores a su lado, había aprovechado ese momento de distracción de los otros para ir a pedirse un trago al bar. Para su fortuna el barman, que no le hizo ninguna pregunta sobre su edad, no tardó en atender su pedido y entregarle su bebida. Sin embargo, cuando se disponía a volver a su sitio, vio que Mai estaba muy entretenida conversando con su hermano, y a pesar de saber que los sentimientos de su hermano hacía con la chica ya no eran más que de amigos no pudo evitar sentirse celosa de este hecho. Así que decidiendo no armar una escena, se quedó allí a disfrutar de su trago en paz. Sin embargo no contó con que su hiperactiva profesora notara este hecho y no tardará en acercársele.

-Mikoto, ¿estás bien?- le dijo con toda la seriedad y preocupación que puede mostrar alguien que ya se ha tomado medio bar.
-sí, perfectamente...- dijo ella tratando de poner un tono serio, pero la cantidad de alcohol que ya había consumido, sumado a su poca tolerancia al alcohol, hizo que tuviera un notorio arrastre en sus palabras
-pues ahogarte en alcohol no me parece que sea "estar perfectamente" a decir verdad...- comentó sentándose a su lado y pidiéndose un trago para acompañar a la menor con su bebida. Mikoto, por su parte sabía que la profesora no la dejaría en paz hasta que le contara que le pasaba, y quizás era el hecho de que en ese momento se encontraba alcoholizada o con ganas de desahogarse, que decidió contarle todo lo que pasaba por su mente en ese momento
-¿por qué tenía que gustarme justamente ella? ¿Por qué no podía verla como una amiga nada más...?- dijo frustrada consigo misma lanzando un suspiro, y hundiéndose en la barra ante la atenta mirada de Midori.
-el amor es incomprensible, simplemente pasa y ya...- le contestó, sabía que no era un consuelo para la chica, pero era la verdad.

-Yo no quería enamorarme de Mai, en serio... hubiera estado más que feliz con ser solo su amiga...- dijo aun recostada en la barra mirando a su acompañante de lado.- Pero no, tenía que enamorarme de ella sabiendo que no me corresponde...- dijo lanzando un suspiro antes de dar un sorbo a su trago.

-Mikoto, Mai te quiere- le aseguró la mayor mirando con comprensión a la menor que se encontraba deprimida a su lado, hecho que le hizo cuestionarse si es que Mikoto ya había tomado lo suficiente- cualquiera con ojos puede verlo...

-Si claro, me quiere pero no me ama... para mi da lo mismo, seguiré sin ser correspondida- espetó con cansancio la menor, que se disponía a terminar su trago y rápidamente pidió otro.
-…- la mayor no supo cómo responder esto, y se cuestionó si debía actuar como la profesora que era e impedir que Mikoto siguiera consumiendo alcohol o actuar como amiga y acompañarla a ahogar sus penas. Sin embargo, antes de que pudiera seguir cuestionándose sobre esto una voz las sacó de su estado de depresión
-disculpa, ¿Mikoto-san?...- dijo una chica que no debía ser muy mayor que la chica en cuestión, y que la miraba esperanzada. Midori tardó en reconocerla, pero definitivamente era una chica de la clase de Mikoto- Midori-sensei, ¿como esta?- agregó sorprendida al ver a la mayor al lado de la pelinegra, y no tardó en hacerle una reverencia.
-hola, Kaori-chan ¿cierto?- contestó al saludo la profesora con aire animado y esperando no haberse equivocado en el nombre de la chica-¿qué haces por aquí? No deberías estar en la escuela ya...- le dijo la mayor, pues kaori era de la misma sección que Mikoto y bastante menor para andar en ese lugar. La chica parecía avergonzada al verse descubierta pues se había sonrojado y agrego con aire nervioso
-midori-sensei por favor no le diga a Fumi-san que me encuentro fuera del horario...- le dijo en tono de súplica a lo que la mayor se rio.
-tranquila, creo que ninguno de nosotros deberíamos estar aquí...Así que tu secreto está a salvo con nosotras- agregó guiñándole un ojo a lo que la chica solo le sonrió un tanto avergonzada. Sin embargo, la mayor notó que Kaori no dejaba de ver a la pelinegra con aire un tanto... ¿esperanzado? Así que sintiendo que estaba sobrando en aquella escena, decidió dejar a ambas chicas allí conversando, quizás y la otra chica lograba que Mikoto mejorara su ánimo. -bueno, regresaré con los demás, te dejo en buena compañía Mikoto...- le dijo con una sonrisa, a una chica que apenas y parecía haber notado la presencia de la otra en la escena.

Por otro lado, al cabo de media hora, Mai seguía conversando con Reito y Yukino, que eran las únicas personas allí que seguían medianamente sobrias dentro del grupo, mientras buscaba con la mirada a cierta pelinegra que no veía ya en un buen rato, y cuál fue su sorpresa al encontrarla riéndose a carcajadas con una rubia en la barra del local. La chica parecía estar pidiéndole bailar pues tenía tomada la mano de Mikoto y parecía estar jalándola hacia la pista de baile, en la cual ya se encontraban algunos de sus amigos, incluyendo a Natsuki, Shizuru, Ann, Nao, Chie y Aoi. De alguna manera, la forma en que aquella chica parecía tener suficiente confianza con Mikoto le molestaba y sin saber ni cómo ni cuándo, de pronto se vio frente a ambas chicas que ya se encontraban bailando animadamente.

-¡Mai!- exclamó la menor animada, y claramente ebria, al verla llegar a su lado. Sin embargo, y para molestia de la mayor, no soltó a la chica con la que se encontraba bailando.

-¿Quién es esa chica, Mikoto?- preguntó con molestia, y sin importarle si estaba llamando la atención de sus demás amigos, que ahora miraban la escena intrigados- y ¿por qué has estado bebiendo?-le recriminó. Mai no sabía si era efecto de los tragos que había bebido, pero lo cierto era que la escena que estaba presenciando no le agradaba para nada y quería separar a Mikoto lo más pronto posible de aquella desconocida

-Oh ¿Kaori-chan?- dijo con una sonrisa tonta la menor, claramente muy ebria para notar la molestia de la pelinaranja y la incomodidad de su acompañante- es solo una amiga...

-¿y tú "amiga" no sabe que no te debería dejar beber?- le dijo ahora a la menor, que miraba sin saber que hacer a la mayor que ahora parecía quería desaparecerla con una mirada.

-Pues...- comenzó la rubia incomoda, pero fue rápidamente interrumpida por la pelinegra.

-Mai, ¿Qué te pasa? Kaori no ha hecho nada malo...- espetó ahora con aire irritado Mikoto, pero antes de que pudiera seguirle pidiendo explicaciones a Mai, vio como Natsuki se acercaba rápidamente a ellas con aire preocupado.

-ehh, Mai es mejor que te sientes un momento, me parece que lo que has bebido se te ha subido un poco a la cabeza- dijo la peliazul tomando a su amiga del brazo con intención de alejarla de allí y evitar que siguiera haciendo una escena delante de todos.

-No, Natsuki yo estoy bien, es Mik...- comenzó a protestar Mai pero fue interrumpida por la peliazul.

-Mai, ahora- le dijo con voz firme antes de jalarla hacia un lado y alejarse de las dos menores que veían sin entender nada de lo que había pasado. Una vez estuvieron lo suficientemente lejos, Natsuki la soltó y mirándola con aire serio le preguntó- ¿Pero qué demonios fue eso, Mai? ¿En qué demonios estabas pensando?

-¿Viste a Mikoto? Estaba completamente ebria, y esa chica...

-Al parecer es una amiga de Mikoto, y bueno Mikoto tomó más de la cuenta... pero no por eso le vas a armar una escena cuando todos la estábamos pasando tan bien hasta ahora...-le recriminó Natsuki que no entendía porque su amiga estaba actuando de esa manera, hasta que, su ya bastante ebrio cerebro, lo entendió.-… No puede ser, Mai. ¿Estas... estas celosa?- le dijo con una sonrisa, ahora entendiendo mejor a su amiga que solo bufó como respuesta.

-¿Qué? Claro que no... Es solo... por supuesto que no estoy celosa- le espetó la chica molesta pero Natsuki no le creyó.

-Lo que digas Mai, estas celosa- le dijo con una sonrisa- pero recuerdas lo que tú y Nao me dejaron en claro aquella vez en que yo me moría de celos por los rumores sobre Shizuru,- le preguntó retóricamente a su amiga que la miraba intrigada- "no tienes derecho a recriminarle nada, porque no son nada"- le recordó Natsuki y solo consiguió que su amiga frunciera el entrecejo molesta y se cruzara de brazos.- Ahora vamos Mai, regresemos con los demás y compórtate... si no quieres reconocer tus sentimientos hacia Mikoto, es cosa tuya pero no le arruines la diversión a los demás- fue lo último que dijo antes de guiarla de vuelta a la mesa con los demás.

Después de aquel altercado, el ambiente se puso un poco tenso, y el hecho que Mikoto incorporara a Kaori con su grupo de amigos, no ayudó mucho al ambiente. Sin embargo, todos a excepción de Mai, trataron de que la chica se sintiera bienvenida en el grupo. Pero como era de esperarse el ambiente tenso era notorio, así que al cabo de una hora más decidieron por regresar a sus casas a descansar.

Shizuru ofreció su departamento al ser el más cercano al bar y dado que no podían volver a la academia en ese estado, todos aceptaron. Después de dejar a Kaori en su casa en un taxi, que afortunadamente quedaba de camino, todos se dirigieron al departamento de la castaña a descansar. Rápidamente se dieron cuenta que iba a haber un problema por la falta de espacio para todos, pero como pudieron se acomodaron tanto en la sala como en las habitaciones. Y luego de que la castaña les proporcionará algunas colchas, almohadas y ropa para que estuvieran más cómodos se dirigió a su habitación con intención de dormir.

Por ese motivo, ahora se encontraba una muy cansada Shizuru alistándose para dormir, mientras que en la cama ya se encontraba recostada la peliazul. Decir que no se encontraba nerviosa por esto, hubiera sido mentir. Pero, si algo tenía claro la castaña, era que esa noche no pasaría nada. Natsuki estaba muy ebria, y apenas llevaban pocos días de relación, por lo que consideraba que era demasiado pronto llevar las cosas a otro plano. Ella quería que su primera vez con Natsuki fuera especial, y no que se produjera cuando ella estuviera completamente ebria y con todos sus amigos en su departamento. Así que una vez terminó de arreglarse para dormir, se recostó en la cama con la menor que le sonrió al verla a su lado. Natsuki se acercó a ella sonrojada, indicándole que se recostara sobre su hombro, cosa que ella hizo de inmediato. Ambas estaban muy nerviosas pues a pesar de haber compartido la cama en anteriores ocasiones, era la primera vez que lo hacían como pareja. Natsuki la observó por un momento antes de unir sus labios en un beso suave, que rápidamente subió en intensidad. Natsuki no tardó en separarse levemente de sus labios y comenzó a besar su cuello ahora con un poco más de pasión, logrando sacar pequeños suspiros de la castaña que poco a poco se estaba dejando llevar. Natsuki volvió a besar sus labios con intensidad, como si su vida dependiera de ello, mientras que Shizuru podía sentir como la chica temblaba cada vez que sus manos la acariciaban. Sin embargo, el toque de la puerta de la habitación y la escandalosa voz de Midori paralizó todo lo que estaban haciendo.

-Ehh, chicas solo para decirles que ya todos se encuentran descansando, buenas noches y por favor, traten de no hacer mucho ruido- dijo lo último lanzando una pequeña carcajada, antes de que sintieran sus pasos alejándose, dejando a ambas chicas sonrojadas en la cama y sin saber qué hacer.

-C-creo que lo mejor es que durmamos, mañana tengo que reunirme con mis padres temprano y...-comenzó la castaña aun avergonzada, tratando de recobrar la compostura y siendo interrumpida inmediatamente por Natsuki que estaba completamente roja y nerviosa.

-S-si claro, lo mejor es que durmamos...-coincidió, antes de tomar una postura más cómoda y ahora si disponerse a dormir. La castaña se acomodó en su hombro y dándole un pequeño beso en los labios, se dispuso a descansar siendo rodeada casi inmediatamente por los brazos de la peliazul.

Al cabo de unas horas, Shizuru se despertó con pereza y mucho antes que la peliazul, por lo que decidió quedarse un momento observándola dormir. Para la castaña, Natsuki era la mujer más hermosa que había visto en su vida, y en ese momento que se encontraba completamente relajada en sus brazos no pudo más que sentirse la mujer más afortunada del mundo. Y en lo más profundo de su ser deseó poder despertar así el resto de su vida. Estuvo un buen rato así, solo observándola, hasta que recordó que tenía ir a desayunar con sus padres. Por lo que suavemente, y sin querer despertar a la menor, se giró sobre su lado de la cama y se fijó en la hora, viendo con resignación que tenía que darse prisa si es que quería llegar a tiempo. Se dispuso a levantarse intentando hacer el mínimo movimiento posible pero fue inútil, pues sintió como los brazos de Natsuki se aferraban a su cintura y ahora la abrazaban por detrás.

-Buenos días, Shizuru- comentó la chica claramente con sueño, y con lo que Shizuru supuso seria el comienzo de una resaca. Mientras no soltaba el agarre que tenía sobre la castaña, que ahora estaba sentada al filo de la cama mirándola divertida-¿a dónde vas tan temprano?

-Ara, buenos días Natsuki. ¿Recuerdas el desayuno con mis padres?- le dijo con una sonrisa

-ummm cierto, ¿Qué hora es...?- preguntó al parecer todavía no del todo despierta

-Son casi las 8am, ya debería estar alistándome pero puedes quedarte a dormir un rato más. Además, no creo que los chicos se levanten en un par de horas más- le dijo la castaña con dulzura, mientras acariciaba el cabello de la menor.

-No, en seguida me levanto...- le dijo mientras efectivamente se levantaba de la cama y le daba un casto beso en los labios a la castaña, antes de ir al baño más cercano a asearse rápidamente. Shizuru le sonrió, antes de ir a un cajón de su escritorio y sacar una pastilla de allí.

-toma esto te ayudará con la resaca que debes tener o que te debe estar por comenzar, iré a alistarme mientras anda tomate una de estas y déjalo a la mano por si los demás lo necesitan- le dijo apenas regresó del baño y la peliazul asintió. Con eso último dicho Shizuru entró al baño a cambiarse mientras Natsuki se fue a la cocina a tomar la dichosa pastilla. En el camino hacia allí, vio como varios de sus amigos se encontraban plácidamente dormidos en el sofá, pero lo que más llamó su atención fue el olor a panqueques recién hechos provenientes de la cocina. Cuando llegó allí pudo ver a Mai bastante atareada en el proceso de preparar más masa.

-Natsuki, que bueno que ya te levantaste. ¿Cómo amaneciste? Estoy preparando el desayuno para todos. Espero que a Shizuru-san no le moleste...

-No creo que le moleste a decir verdad, venía a tomarme esta pastilla pero ya que estas preparando el desayuno... unos panqueques no me caerían nada mal- dijo con una sonrisa mientras la pelinaranja le indicaba que se siente a la mesa y le ponía un plato frente a ella, y Natsuki se servía un poco de café, después de haber tomado la pastilla. Mai no tardó en unírsele a tomar desayuno sentándose a su lado, aunque en silencio. No pasó mucho rato para que comenzaran a llegar a algunos de sus amigos atraídos al parecer por el olor a comida, y desayunaron todos juntos departiendo animadamente a pesar de la eminente resaca de algunos.

Shizuru llegó a la cocina completamente arreglada y lista para salir cuando ya estaban en la mesa Mai, Natsuki, Mikoto, Nao, Yukino, Aoi, Chie y Reito, saludándolos animadamente mientras tomaba rápidamente solo un café, excusándose con todos por tener que ir a desayunar con sus padres, pero diciéndoles que se quedaban en su casa y que usen todo con confianza. Esta vez Natsuki no la acompañó, a pesar de su insistencia, pues la castaña le dijo que prefería que descansara un poco más. Sin embargo, quedando en encontrarse en algunas horas para disfrutar del día.

Media hora más tarde, Shizuru se encontraba entrando al restaurante del hotel donde se hospedaban sus padres con prisa, pues estaba llegando algunos minutos tarde. No tardó en divisarlos en una mesa, desayunando tranquilamente. Se acercó a ellos y fue rápidamente recibida por ambos. Luego de unos efusivos saludos, se sentaron a desayunar en calma hablando de nada en particular. Al cabo de aproximadamente una hora de estar allí, su padre trajo a colación el motivo por el que le había pedido reunirse con ellos esa mañana.

-solo tienes que firmar donde señala tu nombre, y todas las acciones estarán a tu nombre- le dijo el mayor, entregándole los documentos donde figuraba el anticipo y donde solo faltaba su firma para que sea efectivo.
-padre, ¿estás seguro sobre lo que dijiste ayer? Digo, yo recién estoy empezando la universidad, tener un cargo tan alto en este momento es...- comenzó Shizuru insegura pues no se sentía completamente segura de que quería tener toda esa responsabilidad en ese momento
-confío en que lo harás muy bien...-le contestó con seguridad su padre posando una de sus manos sobre el hombro de la joven
-pero...-siguió insegura, pues todavía no terminaba de asimilar todo lo que había ocurrido el día anterior
-hija dadas las circunstancias fue la única forma que tenía en mis manos para poder ayudarte... No había otra opción viable, eres la heredera legitima como cualquiera de nosotros, y es tu derecho recibir lo que te corresponde...
-lo sé, padre. Pero no sé si estoy capacitada en este momento para tomar el mando de todo...- se sinceró la menor con su padre, y el hombre solo le sonrió
- Ann, tus tíos y yo seguiremos cumpliendo con nuestras labores como siempre. Shizuru, tu solo firmaras los documentos pertinentes o tomaras las decisiones a tu criterio si se diera el caso...- le ase- Dado que continuas estudiando la mayor carga de trabajo la llevaremos nosotros- le explico el mayor, sabía que la prioridad de Shizuru en ese momento debía ser sus estudios y así iba a ser.
- está bien...- murmuró aun indecisa y con aire cansado, mientras firmaba los documentos que la proclamaban prácticamente como la nueva líder de la corporación Fujino.

Muchas horas más tarde, en el departamento de la castaña, ya todos los chicos se habían marchado a cumplir con sus obligaciones diarias dejando solas allí a Ann y a Carla, que se había quedado a pedido de la castaña. Carla no podía evitar lanzar un suspiro resignado mientras veía a su amiga ir de un lado a otro en su habitación, al borde de un colapso nervioso.

-¿Puedes calmarte, Ann? No entiendo por qué estás tan nerviosa es solo una salida como cualquier otra...

-¿No lo entiendes, Carla? Nao no es como las otras chicas... a cualquier chica la podría llevar al cine y a cenar, y estaría de lo más feliz con eso... pero tengo el presentimiento que Nao no es del tipo de chica que le guste ese tipo de cosas, tengo la idea de que se aburriría si hiciera eso...

-Entonces, ¿qué es lo que le gusta?- preguntó tratando de colaborar con su amiga

-No lo sé... ese es el problema- dijo con cierta desesperación la castaña, y Carla dio otro suspiro resignado. No podía creer que la castaña estuviera en ese plan, cuando lo que más debía preocuparle era que su vuelo saldría en la madrugada y que estaba a horas de asumir la dirección de toda el área de operaciones de una de las empresas más grandes del país. Sintieron como alguien abría la puerta del departamento, seguido de las voces de Shizuru y Natsuki que aparentemente pasarían el rato en la sala.

-Pues creo que acaba de llegar la respuesta a esa pregunta...- le dijo con simpleza, mientras que la castaña la miraba intrigada. Al ver que no había captado lo que intentaba decir, habló- Natsuki-san...

-wow gracias Carla, decir que a Nao le gusta Natsuki en serio ayuda a mi autoestima y a calmarme...-le dijo sarcástica y con molestia en su voz

-No, baka...- le dijo con impaciencia- Natsuki-san puede saber que le gusta a Nao... ¿por qué no vas y le preguntas?

-Buena idea, ¿Cómo no se me ocurrió antes?- dijo la chica con una sonrisa, y como si le hubieran dado la fórmula de la cura contra el cáncer, mientras salía de la habitación con dirección a la sala seguida de cerca por Carla. Cuando llegaron allí, Natsuki se encontraba sola aparentemente buscando algo que ver en el televisor. Ambas chicas aprovecharon esto y cada una al lado de la chica.

Natsuki que no las había oído llegar, se sorprendió cuando vio a las mayores sentarse a su lado y mirándola expectante.

-Natsuki-san, ¿puedo preguntarte algo?- dijo con tono suave la castaña mayor, y la chica no pudo más que ponerse un poco nerviosa ante esto, pues pensaba que ahora que Shizuru ya estaba liberada de su compromiso, la chica fuera a querer interrogarla para ver si estaba a la "altura" de su prima.

-c-claro- dijo tratando de no parecer inquieta ante la pregunta, no lográndolo del todo.

-¿Qué le gusta a Nao?

-¿eh?- dijo la chica totalmente sorprendida con la pregunta

-Ara, ¿pero que pasa aquí?- preguntó Shizuru con curiosidad, llegando a la sala desde la cocina y al ver a la menor rodeada por ambas mayores que la miraban expectante

-pues...- comenzó la peliazul sin saber que decir

-Veras, Shizuru-san... Ann, quiere consejos para su cita con Nao-san...-dijo Carla con una enorme sonrisa, mientras veía a la aludida voltear la vista un tanto avergonzada. Ann no le había comentado nada a su prima sobre su interés en la menor así que asumía que le esperaría un interrogatorio después.

-¿tienes una cita con Nao?- dijeron las dos menores sorprendidas, mientras Ann reprimía sus ganas de ahorcar a su amiga

-Bueno si... solo que ella no sabe todavía que es una cita- ambas chicas la miraron confundidas- como sea... me podrás ayudar con eso Natsuki-san, no tengo idea que es lo que le puede gustar y tengo solo algunas horas para decidir

-umm, pues yo tampoco estoy muy segura...-comenzó la chica con aire pensativo, antes de agregar- solo sé que definitivamente no iría por una cita tradicional, es decir cine o una cena, no es algo con lo que Nao se la pasara bien-

-oww estoy perdida...- exclamó con dramatismo. Carla se rio.- estaba pensando llevarla a cenar

-umm cenar, puede ser...- dijo la chica tratando de hacerla sentir mejor- pero deberás hacer algo más, pues si no se aburrirá...

-¿Cómo qué?

-pues... no se llévala a hacer algo que no sea típico, no se algo que implique adrenalina... a Nao le gustan esas cosas... las carreras de autos, motos, ese tipo de cosas...

-umm ok...

-¿te debe gustar mucho Nao-san para que estés tan preocupada por eso?-comentó su prima con curiosidad, pues había visto a su prima interesada en varias chicas muchas veces antes pero era la primera vez que la veía tan preocupada por los detalles.

-pues...

-quien diría que Nao-san y yo terminaríamos siendo familia...- continuó la castaña menor para molestarla.

-Zuru es solo una cita, no me voy a casar...- dijo la chica avergonzada ante el comentario

-pues por tus nervios cualquiera diría que lo fueras hacer...- siguió molestándola la menor

-umm ¿y si la llevas al nuevo parque que han abierto hace unas semanas?- dijo al cabo de un rato Natsuki, ante la curiosa mirada de Ann- Digo, yo no he ido todavía, pero dicen que tiene bastantes juegos y eso... A Nao siempre le han gustado esas cosas...- trató de explicar la chica el porqué de su comentario
- ¿en serio? Pues si le gustan...- dijo un tanto insegura
-¿qué pasa?- le preguntó al verla realmente dudosa de su idea- En serio, si de algo estoy segura es que a Nao le gustan esas cosas...- le aseguró la peliazul
-lo que pasa es que Ann nunca ha ido a un sitio como ese ¿cierto, Ann?- explicó Carla a la peliazul.
- ¿es en serio?- le dijo con incredulidad y la chica solo asintió un tanto avergonzada aunque sin saber por qué

-yo tampoco he estado en uno de esos parques...- comentó Shizuru, haciendo un puchero pues de alguna forma el tema también le aludía a ella -deberíamos ir también- sugirió

-pues... bueno si quieres- dijo la peliazul, al parecer sin salir de la sorpresa de que ninguna de las dos castañas haya ido a un parque de diversiones

-Chicas, les recuerdo que me estaban ayudando a mí con mi salida después pueden discutir sobre si van o no a uno de esos parques…- les dijo Ann haciendo un puchero al ver que el tema se estaba desviando

-Ara pero yo quiero que Natsuki me llevé a uno de esos parques también…-siguió Shizuru haciendo un puchero haciendo sonreír a la aludida

-Vamos hoy mismo si quieres...-le aseguró la menor

-ehh chicas si quieren vayan pero lo mejor es que cada uno vaya por su lado...- sugirió Carla, pues estaba segura que Ann preferiría estar a solas con la pelirroja que en una "cita" doble con su prima

- Entonces no se diga más hoy día salimos a la feria Shizuru- dijo la menor con aire animado, pero al ver que Ann lanzaba un suspiro resignado agregó- No te preocupes Ann, el lugar es lo suficientemente grande como para que puedan tener cierta intimidad si así lo desean.

Por otro lado, Mai encontraba preparando el almuerzo, tratando de ignorar la presencia de la pelinegra en la otra habitación. Lo cierto era que Mai estaba muy avergonzada sobre lo que había pasado el día anterior en el bar y en ese momento no sabía cómo enfrentar a la menor. En la mañana no había tenido ningún problema de interactuar con ella porque habían estado rodeados con todos sus amigos, pero ahora era diferente pues se encontraban solo las dos en el departamento. No sabía qué te había pasado pero al ver a la pelinegra conversando y bailando con aquella otra chica, lo único que había sentido era una molestia inexplicable. Y eso explicaba la razón por la que había reaccionado de forma tan descortés con la rubia.

Lo cierto era que Mikoto no había hecho nada malo, sólo que al verla bailar con aquella rubia de forma un tanto sugerente, Mai había sentido celos. Y si aunque le cueste admitirlo, Mai no iba a ser como Natsuki y negar lo evidente, se había sentido celosa de aquella rubia y había hecho el ridículo enfrente de todos sus amigos al armar una escena. Y aunque ninguno de sus amigos hubiera dicho nada, ella sabía lo que todos podían estar pensando en ese momento. Sabía que todos debían estar pensando que era una tonta por no aceptar sus sentimientos por Mikoto, pero lo cierto era que ni ella sabía que era lo que sentía por la pelinegra. La quería, la quería mucho pero no sabía si la amaba y ese no saber la estaba consumiendo. Lo único que deseaba era que todo volverá a ser como antes, que las cosas con Mikoto sean como siempre. Y a pesar de que Mikoto la trataba como una amiga más, lo cierto era que extrañaba lo que eran. Sin querer se había acostumbrado a que Mikoto la tratara como el centro de su mundo y ahora que Mikoto la trataba como alguien más, se daba cuenta de lo que había perdido. Lanzó un suspiro resignado, mientras terminaba de cortar los vegetales para la sopa que estaba preparando cuando sintió que alguien entraba a la cocina. Siendo que Natsuki se había ido a pasar el rato al departamento de la castaña no había que ser adivino para saber de quien se trataba.

-Mai, ¿podemos hablar?

-claro, ¿de qué quieres hablar Mikoto?

-Sobre lo de ayer... ¿por qué...? bueno, ¿Por qué reaccionaste así con Kaori-san?

-yo... bueno, Mikoto... en realidad, creo que me descontrole, le pediré disculpas a Kaori-san cuando la vea- la menor asintió, Aunque aquello no respondía a su pregunta.

-Ojala así sea, Kaori-san es una buena chica, Mai- siguió la menor y Mai torció la boca de forma inconsciente al escuchar las palabras de Mikoto. Sin embargo, este hecho no pasó desapercibido por Mikoto quien sonrió al ver su reacción. Si ayer no le había quedado lo suficientemente claro, lo acababa de comprobar en ese instante, Mai estaba celosa. Así que no queriendo hacer sentir peor a la mayor, agregó- Pero aunque Kaori-san es muy buena chica y muy simpática, no se compara para nada a ti...

-Mikoto...-fue lo único que pudo decir ahora la muy sorprendida chica.

-Creo que ya lo había dejado en claro antes, Mai. Yo estoy enamorada de ti, y por tanto para mí no existe nadie más que me pueda interesar. Así que no te pongas celosa, Mai...-siguió la chica, acercándose un poco para depositar un beso en su mejilla antes de salir rápidamente de la cocina, dejando a una petrificada pelinaranja en la cocina sin saber cómo reaccionar. - Estaré en la habitación, si necesitas algo me avisas...- fue lo último que escuchó que le dijo la menor, antes de desaparecer a la habitación. Mai tardó un momento en reaccionar, y posando su mano inconscientemente en el lugar donde Mikoto la había besado, se preguntó cómo iría a sobrevivir las horas que le quedaban a solas con la pelinegra. Para su fortuna, o decepción, no pasó nada más de importancia entre ellas después de eso.

Muchas horas más tarde, a las 6 de la tarde en punto para ser más precisos, un Audi negro terminaba de estacionarse en la academia Fukka. Ann se encontraba extremadamente nerviosa y trataba de infundirse valor, mientras se arreglaba por enésima vez la ropa. Dio un largo suspiro, antes de salir del auto y caminar con dirección al departamento de la pelirroja que ya debía estarla esperando. Cuando llego a la puerta, dudó en tocar en un principio pero dado que ya había llegado tan lejos sabía que no podía echarse para atrás. Tocó la puerta y no paso mucho tiempo antes de que abrieran la puerta. Allí parada con un jean y una blusa entallada que resaltaban su figura, estaba una sonriente Nao, que hizo que Ann sintiera más nerviosa de lo que ya estaba aunque lo disimulo como pudo.

-Hola Nao, te ves... muy bien- dijo un tanto torpe la castaña pero el comentario logró sonrojar levemente a la menor.

-Gracias, tú también...-dijo de manera inconsciente la menor, y al darse cuenta de su desliz, agregó- ¿nos vamos?

-Si claro, aunque no iremos directamente a cenar... te tengo una sorpresa ante- comentó la chica indicándole que la siguiera al auto. Nao la miró curiosa pero al ver que la mayor no iba a responder a donde iban simplemente la siguió y subió al auto. Ann no tardó en arrancar y salir de la Academia con destino al parque de diversiones que antes había mencionado Natsuki. Ya había tenido tiempo de averiguar cómo llegar, y comprar las entradas por lo que podrían pasar sin hacer ningún tipo de cola. Cuando llegaron, la sonrisa de la castaña no pudo ser más ancha, cuando vio lo realmente emocionada que estaba la menor cuando le explicó que había comprado entradas para el lugar y tenían acceso libre a todos los juegos. Como si fuera una niña pequeña, Nao pidió entrar a varios de ellos y Ann estuvo más que contenta en seguirla. Así pasaron un buen rato, hasta que la pelirroja vio un juego que realmente llamó su atención y quiso entrar casi de inmediato: Paintball. Ann no pudo evitar sorprenderse lo bien equipado que estaba el juego a pesar de que solo tenían poco tiempo allí. Mientras se preparaban para ingresar, vio que Natsuki y Shizuru también se disponían a entrar al juego, lo que rápidamente se transformó en una especie de competencia entre ambas. Una vez iniciado al juego, ambas comenzaron a competir entre ellas de tal forma, que solo quedaron ellas en pie resultando como vencedora a Nao al final. Después de aquella competencia, siguieron algunas más en otros juegos pero en la mayoría, y para frustración de Natsuki, resulto vencedora la pelirroja. Por lo que al cabo de 10 juegos sin ganar, la peliazul y la castaña menor decidieron retirarse a seguir con su cita a otro lado, dejando solas otra vez a ambas chicas. Ambas siguieron una media hora más allí, jugando y divirtiéndose a más no poder. Hasta que sintieron hambre y decidieron ahora si ir a cenar.

-wow eso fue divertido, y lo mejor es que pude derrotar a la cachorra en casi todos los juegos- dijo la pelirroja mientras salían del local algo cansadas, caminando de nuevo hacia el auto ahora si con intención de irse a comer. La castaña no paraba de sonreír porque a pesar de haberse sentido un poco fuera de lugar durante algunos juegos, se había divertido como nunca. Siendo parte de la familia Fujino había dedicado gran parte de su infancia y adolescencia en clases privadas sobre diversos temas y nunca había tenido realmente tiempo para hacer muchas de las actividades comunes como los demás adolescentes, al igual que había sido el caso con Shizuru, Reito y Haruka con los que había crecido.
Por lo que prácticamente esto había sido una experiencia nueva para ella y no podía negar que había sido mejor de lo que había pensado. Una vez llegaron al auto, Ann, al igual que había hecho cuando fue a recogerla le abrió la puerta, dejándola pasar al interior ante una extrañada pelirroja que le miraba curiosa

-¿no lo dirás?- dijo mientras encendía el auto y lo ponía en marcha, siguiendo con lo que había planeado en la segunda parte de su cita.

-¿qué cosa?- le preguntó extrañada la menor, que llevaba una gran sonrisa desde que salió del local, y sin dejar de mirar al frente con aire alegre

-que esto parece una cita...- le dijo sonriendo aunque sin quitar la vista del camino

-pues...-esto último la cogió desprevenida a la pelirroja que ahora a volteó a mirarla con sorpresa

-porque lo es...- le dijo con seriedad la castaña

-¿q-que?- preguntó con sorpresa, sin embargo pronto la sorpresa fue reemplazada por una sonrisa

-nao, yo... – comenzó la mayor nerviosa

-…. buena broma... – se rió la menor quitándole Importancia al asunto

-¿...por qué no podría ser esto una cita?... ¿Acaso hay alguien?- preguntó Ann confundida y ligeramente decepcionada de que Nao no la tomara en serio

-¿bromeas?- se rio la menor- No, no hay nadie. No pierdo mi tiempo en esas cosas...- le aseguró la pelirroja con una sonrisa, ahora mirando al frente

- eso es, quizás, porque no has conocido a la persona correcta...

- ¿en serio crees que todo esto del amor es sobre conocer a la persona correcta?- le dijo con aire incrédulo la pelirroja, como si lo que acabara de decir fuera una tontería- El enamorarte solo hace que seas más vulnerable, y lo más probable es que terminaras dañado…

-...tal vez, pero el amor también crea mejores personas...- le aseguró la mayor sin dejar de ver al frente

-¿te has enamorado alguna vez?- Le pregunto ahora con aire curioso

-lo he hecho, pero no de la persona correcta... – le comentó sin lograr poder ocultar el aire de amargura en su voz

-¿y aun así piensas en arriesgaste a dañarte de nuevo si es que llega la persona que consideras correcta?- siguió incrédula la menor

-creo que cuando esa persona llegue, podría hacerlo... Porque mi deseo de estar cerca de esa persona seria mayor a mi miedo a salir dañada... -Contestó con simpleza la castaña

-en serio que eres baka...- Le dijo la menor, como quien habla con alguien que ha dicho una tontería

-quizá solo soy una romántica empedernida...- Le dijo en tono juguetón la castaña, que logró sacar una sonrisa a la menor

-no, yo creo que eres muy baka...- le dijo para molestarla, ganándose un puchero de la mayor

- ¿y tú? ¿Alguna vez te has enamorado?

-no, aunque sinceramente no lo deseo...

-¿por qué?

- lo único q he visto que hace el amor es poner como tontas a las personas, o termina dañándolas...no es algo q desee para mi sinceramente...

-lástima que no puedas elegir en eso...el enamorarte de alguien, el amar a alguien, es algo de lo que no puedes escapar... Es inevitable...

-¿y cómo te das cuenta que estas enamorada de alguien...?

-pues creo que la señal más obvia es que por más que lo intentas esa persona no abandona tus pensamientos... Y bueno la necesidad de estar a su lado, de querer conocer cada detalle de esa persona, entre otras cosas... El nerviosismo al estar cerca a esa persona, que un solo gesto te haga sentir mil cosas...

-ok, si eres una romántica empedernida...- se burló la menor

-te lo dije...- le dijo con una sonrisa enorme

Ann estacionó el auto, y rápidamente bajo de este para ir a abrir la puerta a la pelirroja. Ambas chicas entraron a restaurant y fueron rápidamente atendidas por el maître, que no tardó en colocarlas en la mesa que había reservado la castaña. Al cabo de unos minutos y después de haber hecho sus pedidos y recibirlos, la menor decidió hablar

-¿Cómo era?

-¿umm?-la miro curiosa pues no sabía que se refería, mientras tomaba un sorbo de su refresco

-la chica de la que te enamoraste... ¿Cómo era?- le preguntó tratando de parecer desinteresada en el tema, aunque lo cierto era que desde que escuchó a la mayor hablar sobre enamoramientos le había llamado la atención en saber quién había sido la persona que la había hecho pensar de esa manera

-…- Ann no supo que responder en ese momento y no pudo evitar preguntarse porque la menor quisiera saber detalles sobre esa persona que para ella ya no valía la pena -¿...en verdad quieres saber?- le preguntó insegura, pues no consideraba que hablar de su ex fuera un buen tema para una primera cita, no que la pelirroja supiera que lo era pero de todas maneras.

-si...- respondió con simpleza la menor sin saber porque esta pregunta había causado esa reacción en la mayor

-pues, era... muy hermosa, una de las mujeres más hermosas que he visto en mi vida... pero no era por eso por lo que me enamore de ella... –Contesto Ann con seriedad, aunque se sorprendió que no tuviera ya ningún sentimiento al hablar sobre ella. Lo único que quedaba era decepción y quizás un poco de lastima al pensar en lo que pudo ser

-¿ah no?

-no... ella... ella realmente me hacía sentir muchas cosas al mismo tiempo, ¿sabes?- explicó Ann tratando de explicarse un poco más y que la menor la entienda- me hacía sentir nerviosa, feliz, confundida todo al mismo tiempo... y era frustrante, muy frustrante porque la mitad del tiempo no la entendía... y aun así cuando la miraba era como si todos mis problemas desaparecieran, como si no necesitara nada más en este mundo que verme reflejada en sus ojos...- siguió, aunque en el fondo sabía que parte de lo que describía era en parte lo que había comenzado a sentir por Nao- pero no me amaba, nunca lo hizo a decir verdad... y por mucho tiempo no me importo, ¿sabes? solo quería permanecer a su lado... aun así, no resulto... ella me engañaba y se casó con otro... lo último que supe de ella es que estaba por tener a su segundo hijo, pero eso fue hace más de un año... ¿puedes creer que me invitó a su baby shower?

-me imagino que no fuiste...- dijo ahora la pelirroja, sin poder ocultar su molestia ante lo que había escuchado. Para ella Ann era una buena persona, y quizá la podía considerar amiga, por lo que oír que alguien hubiera podido jugar de esa manera con ella solo hacía que se sintiera molesta con la desconocida

-no, pero no porque no quisiera... sino porque estaba en Inglaterra...estoy completamente segura que si en ese momento hubiera estado en Japón hubiera ido... soy una idiota lo se

-pero, ¿qué demonios estabas pensando?

-Te darás cuenta que puedo ser muy baka a veces... pero sabes, ella quería que fuera...ella quería seguir jugando conmigo...

-¿por qué lo dices?

-Porque esa vez las invitaciones las hizo por correo electrónico, y ella no sabía que yo no estaba en Japón... en el correo pedía que confirmaran la asistencia... cuando me llegó la invitación, pensé que se había confundido, pues era un correo masivo, y que no iba a ser tan descuidada de mandarme una habiendo pasado todo lo que paso entre nosotras... pero a la semana me llegó otro correo pidiéndome si nos podíamos ver, que me había extrañado, que estaba arrepentida y un montón de tonterías más...

-Me imagino que no le contestaste...

-No, no lo hice... no la quiero ver, aunque de alguna forma presiento que en algún momento la veré una vez regrese a Tokio...

-¿aun la amas?

-No- se sorprendió de que su respuesta era sincera- ya no lo hago, la amé demasiado por mucho tiempo, pero ya no lo hago...

-oh... bueno al menos eso es un progreso, sabes por más que ames a alguien no puedes dejar que te haga daño de esa manera...

-Supongo que en parte me lo merecía también...

-¿de qué hablas?

-Por mucho tiempo lo único que hice fue jugar con muchas chicas, coqueteándoles y saliendo con ellas cuando en realidad no sentía nada por ellas... supongo que en parte es el Karma...

-Lo que te pasó no tiene nada que ver con el karma, solo conociste a alguien que no valía la pena... lo que hayas hecho no importa, lo importante es que te diste cuenta que lo que hacías no estaba bien... créeme no he sido la persona más santa del planeta pero ahora no haría lo mismo que antes, y eso es lo que vale...- Ann la miró curiosa por lo que había dicho ahora último, pero agradeció que la chica no la juzgara. Cayó un silencio cómodo entre ellas mientras cada una terminaba de comer, hasta que Ann decidió cambiar de tema a otro más agradable

-Por cierto, ¿Cómo está tu mamá? - le preguntó con una sonrisa, ante una sorprendida Nao que agradecía el genuino interés que mostraba la castaña en sus asuntos

Por otro lado, media hora más tarde, en uno de los restaurantes más caros de Fukka, dos chicos acaban de terminar de cenar y ahora se encontraban disfrutando unas bebidas mientras conversaban en lo que iba a hacer su última noche allí. Habían permanecido un buen rato en silencio simplemente disfrutando la compañía del otro, sin embargo el chico parecía querer expresar lo que llevaba un buen rato en su mente

-deberíamos intentar salir, ¿sabes?- preguntó Ren sin más logrando sorprender a su amiga, que lo miró como si hubiera dicho una locura.
-¿después del fracaso de la última vez?-fue el turno de preguntar de Carla, quien lo hizo con tono incrédulo, sin saber exactamente qué responder dado que no había esperado que se trajera aquel tema en la conversación.
-oye... Admítelo, fue una de las mejores relaciones de tu vida...- respondió chico con aire falsamente indignado, pero sin lograr ocultar una sonrisa.
-duramos una semana...-le dijo con sequedad la pelinegra que no entendía del porqué de traer a colación una relación que ya había ocurrido hacía ya tantos años
-pero fue la mejor semana de tu vida, no lo niegues...- siguió el chico con tono juguetón que solo hizo que Carla rodara los ojos
-fue...- dijo pensando la mejor manera de describir lo ocurrido, no encontrando una mejor descripción que la siguiente- Divertido, si se puede decir...-lo cierto era que la "relación", si se podía llamar así, no había sido mala, habían salido y estado juntos como siempre lo hacían solo que con algunas licencias extras. Lo que si no podía negar es que se había divertido como nunca esa semana, Ren cuando quería podía ser muy ingenioso para las citas- O al menos lo fue hasta que nos expulsaron de aquel bar...-Recordó una de sus salidas, una que casi se vuelve en escándalo en ese entonces y que de alguna manera les ayudo a empezar a darse cuenta que estar juntos como pareja no era lo mejor.
-oye no iba a dejar que un tipo le coquetee a mi cita delante mío sin que diga nada...
-no me estaba coqueteando Ren, te dije que era un conocido de mi familia...- dijo ella con aire cansado, era un asunto del pasado y prefería dejar todo ese tema así- estábamos hablando solamente, no era para que le tiraras un puñetazo de la nada... Por tu culpa nos prohibieron la entrada a ese bar...-agrego lo último con aire de reproche, y no era para menos, en esa época ese era el bar de moda y fueron muchas las oportunidades que tuvo que negarse a salir con sus amigos con alguna excusa tonta, antes de decirles "hey, no puedo ir a ese bar porque el chico con el que estaba saliendo hizo que nos vetaran de por vida"
-yo que iba a saber que el tipo era dueño del bar...- dijo haciendo un puchero infantil, mientras Carla solo rodo los ojos preguntándose porque estaban teniendo esa conversación en primer lugar.
-¿por qué esta idea de salir tan de repente?- le pregunto curiosa, pues hasta donde ella sabía el chico seguía muriéndose por su amiga, y ellos, a pesar de su fallido intento previo de una relación, eran más como hermanos que otra cosa.
- pues...- comenzó el chico con aire más serio, que solo adoptaba cuando estaba siendo completamente honesto y directo con algo. Todo el aire despreocupado y un tanto infantil de hace un rato había desaparecido- digo ya estamos comprometidos de todas formas, y bueno después de lo de ayer en el bar creo que me ha quedado claro que Ann no se fijara en mi... Así que, ¿por qué no intentarlo?... Carla, somos mejores amigos, nos conocemos de toda la vida, nos llevamos genial... Conoces mis peores defectos y yo los tuyos, conozco también tus virtudes... ¿No crees que podría funcionar?
-tu no estás enamorado de mi- señalo lo obvio la chica.
-ni tú de mi...- contesto con simpleza el muchacho, mientras le daba un trago a su bebida. Carla asintió, y no pudo evitar notar la forma casi académica con la cual estaban abordando aquel tema, a pesar de que se suponía que el chico prácticamente le estaba pidiendo tener una relación
-¿por qué salir entonces?- siguió ella sin entender.
-¿No crees que podría funcionar? A la larga ¿no crees que podríamos desarrollar sentimientos el uno por el otro?
-¿piensas arriesgar todo lo que hemos construido hasta ahora, solo por una posibilidad remota? Acaso no recuerdas lo confuso e incómodo que fue tratar de volver a ser como éramos antes
-... ¿Por qué no hacemos algo? Concédeme una cita, salgamos, vemos que pasa y si te agrada salimos otra vez... Vayamos una cita cada vez, y si crees que no funciona volvemos a ser amigos. Lo hicimos una vez y pudimos regresar a lo que éramos, ¿que puede ser diferente ahora?- suspiro resignada. Podía ser cierto que Ren solo le estuviera diciendo esto, en parte porque se había enterado que Ann estaba teniendo una cita con Nao en ese momento, pero algo en su interior también le decía que su amigo tenía razón, ¿qué podía ser diferente ahora? Además, sus padres ya creían que estaban juntos y seguro sería cuestión de tiempo en que todos sus conocidos lo piensen también. ¿Qué podía perder? Había pasado mucho tiempo desde que no había ido a una cita real, y aunque le había costado mucho tiempo, había logrado superar al idiota de su ex novio, así que... ¿Por qué no?
-déjame pensarlo quieres...- fue lo único que le dijo, y su amigo sonrió complacido al no tener un no como respuesta- no es algo que deberíamos tomar a la ligera...
-no lo hago, iré en serio contigo si decides darnos una oportunidad...- le aseguró el chico con una sonrisa.

Por otro lado, media hora más tarde, Ann terminaba de estacionar su auto en la Academia Fukka. Le hubiera gustado seguir estando con la chica un rato más pero ya no faltaba mucho para que sea venza la hora de permisos de la Academia y considerando que el día anterior no había llegado a dormir por salir con los demás no quería que la chica tuviera algún problema. No tardó en bajarse del auto y en abrirle la puerta a una avergonzada pelirroja, antes de proceder a despedirse de ella.

-Bueno, creo que lo mejor es que me vaya…-dijo apenas la castaña, sin tener realmente intención de despedirse de Nao.

-No creí que fuera posible, pero me divertí mucho hoy Ann- dijo con una sonrisa la pelirroja, sin saber cómo despedirse de la mayor.- Muchas gracias por lo de hoy…Supongo que nos veremos, cuídate Ann- continuó la chica y decidiendo seguir sus impulsos le dio un beso en la mejilla a la castaña antes de darse la vuelta y comenzar a caminar hacia su departamento, dejando a una sorprendida castaña que aquel beso le había tomado desprevenida

-Nao…- la llamó cuando la vio alejarse unos metros, y una vez la menor volteó a verla, juntó sus labios en un beso que cargaba todos los sentimientos que había albergado en esos últimos días.

Bueno chicos(as) hasta aquí va el capitulo, espero les haya gustado. No duden en dejarme saber que les pareció, que sus opiniones siempre son bienvenidas. No se olviden de R&R. Bye