Un paseo por lugares desconocidos…alguien les observa….


Kakei's POV

El viaje a la India está siendo muy productivo. Nos estamos abasteciendo de cosas que tienen gran demanda en otras partes y que sólo podemos encontrar aquí, o por lo menos a estos precios. Nosotros preferimos hacer negocios a tomar por asalto otras embarcaciones. Nunca nos corremos de una pelea en altamar pero no es porque la busquemos (la mayoría de veces) y hasta el momento siempre hemos salido victoriosos. Sin embargo, esto es mejor a mi parecer.

Justo ahora estamos paseando por el mercado de otra de las ciudades de esta región. Como las otras que hemos visitado, esta ciudad produce e importa una gran variedad de productos. El mercado está poblado de gente haciendo un poco difícil el tránsito, lo que incrementa la sensación de calor. Es una de las cosas que no me gustan de este lugar, el agobiante calor! Sin embargo los hombres la pasan bien aquí ya que hay muchas mujeres hermosas dispuestas a complacernos por poco dinero. Es otra de las razones por las que Jinpachi gusta de venir aquí lo más seguido que puede.

Desde que Kamanosuke viniera a vivir al barco, ya no traemos prostitutas a la embarcación ni armamos esos bacanales de antes. No sería bueno para el niño, es muy joven para presenciar esas cosas. Sin embargo, salimos a divertirnos cada vez que se presenta la oportunidad, y Jinpachi no es la excepción. Como no le gusta dejar al niño durmiendo solo en su cuarto, aprovecha las horas del día para escaparse a los burdeles. Durante el festival en Ueda, algunas mujeres se nos acercaron -chicas que ya habíamos frecuentado antes- mientras paseábamos con los niños. Jinpachi no hizo nada en ese momento pero cuando volvimos al castillo, después de arropar a Kamanosuke, quien dormía, en su cama, me dejó encargado que le vigilase hasta que vuelva pues había quedado en verse con una de esas mujeres. No pude negarme, en verdad se lo merece. Me gustan los niños, pero no entiendo cómo él aguanta quedarse con ellos mientras ven esos shows infantiles tan aburridos….

Casi nunca tuve que acompañar a mis sobrinos a ver esos shows pues ellos tenían a sus padres para hacerlo. Las veces que lo hice me aburrí tanto que me quedé dormido al final. Cuando le pregunté a Jinpachi si le divertía ver esos espectáculos, el respondió que no. "Sólo sigo la trama pues Kamanosuke gusta de comentarla conmigo. El resto del tiempo, me concentro en él y lo feliz que se ve todo el rato que estamos allí…" Aún así, no sé como aguanta. Ahora que estamos en la India, mi amigo no ha perdido oportunidad alguna para meterse con mujeres y yo le he ayudado con sus escapadas, para que Kamanosuke no sospeche. Se ha mostrado muy fastidiado cuando alguna chica se acerca demasiado a Jinpachi. Rokuro me dijo que era porque tenía miedo que le quiten el cariño de su papá…..no se me había ocurrido.

Claro que ahora no estamos en el mercado buscando cosas para negociar ni mujeres. Estamos paseando con Kamanosuke mientras vamos en busca de algo que le pueda regalar a Sasuke. También quiere ver un elefante real para dibujarlo, así como otros animales. Eso nos va a tomar tiempo, pero es lo que quiere. Jinpachi y yo hablamos algo de hindi así que no tenemos problemas para comunicar lo que queremos a los lugareños. Kamanosuke está abrazado al cuello de su padre, quien le lleva cargado, mirando a todos lados sorprendido y entusiasmado con lo que hay a su alrededor. Todo esto es nuevo para él, un mundo diferente. Lo que no sabe es que mi amigo no sólo le lleva cargado para que no le aplaste la gente…..hay otro motivo.

Esta región es conocida por el tráfico de gente y en especial de los niños. Jinpachi no piensa soltarle en ningún momento pues de llegarle a perder de vista un instante podría terminar en manos de alguno de esos depravados. Estamos seguros que ya le han echado el ojo al niño pues es diferente y bonito, llama mucho la atención. Kamanosuke no se da cuenta pero desde que llegamos, varias miradas se han posado sobre él, muchas de ellas nada inocentes. Hay muchos niños en la calle pidiendo limosna, es otra de las cosas que no me gusta de este lugar, la pobreza en que viven muchos de sus habitantes. Kamanosuke les mira cuando pasan, pidiendo dinero en una lengua que desconoce, pero seguramente igual debe comprender lo que piden.

"Yo me veía así cuándo me conociste?" le pregunta a Jinpachi y él se detiene al lado de la calle para responderle viéndole a la cara. Yo me coloco al otro lado para bloquear a la gente que pasa cerca.

"cómo así?"

"así, todo cochino y desarreglado. Debo haberte parecido horrible. No entiendo por qué no me botaste y más bien quisiste quedarte conmigo….." Jinpachi pone una mano detrás de la cabecita de Kamanosuke y le acerca para besar su frente. Mi sobrino recuesta su cabeza sobre el hombro de su padre, rodeando con sus bracitos su cuello, mientras yo le digo a otro de los chiquillos que se me acerca que no tengo nada para darle. No es verdad pero es mejor así ya que si le doy a uno, los demás vendrán enseguida por más….es de nunca acabar. Así es por aquí. Recuerdo muy bien cuando vimos a Kamanosuke por primera vez, se veía tan mal como estos muchachitos, muy distinto al niño que está ahora con nosotros.

"Tu manera de comportarte conmigo me hizo ver más allá de tu apariencia, Kamanosuke. Además, a pesar de que estabas desarreglado, siempre me pareciste bonito, sobre todo tus ojos. No miento cuando te digo que nunca he visto a nadie como tú. Eres único y eres mío." Aunque desde un principio a Jinpachi le cautivó la manera en que el niño le seguía y se portaba con él, no fue lo que le impulsó a tolerar la presencia del infante en un primer momento. Estoy seguro que lo primero que le cautivó del niño fueron sus rasgos poco comunes, pues él mismo me lo dijo. Siempre me he preguntado si fue por eso que Jinpachi se quedó con él. Kamanosuke no era el primer niño mendigo con el que nos habíamos encontrado pero fue al que decidió ayudar y adoptar. Mi amigo gusta de todo lo bello como cualquier persona pero se siente especialmente atraído por lo exótico y poco común. Incluso las prostitutas de las que más gusta siempre tienen rasgos peculiares que las hacen destacar del resto. No sé qué pensar sobre el hecho de que haya escogido a Kamanosuke por el mismo motivo…..

Mi sobrino sonríe feliz en respuesta a lo dicho por Jinpachi y pide –en un tono alegre, de nuevo- que vayamos en busca del elefante para Sasuke. Jinpachi me indica que nos dirijamos a unas tiendas más apartadas, donde no hay tanto tránsito de gente y yo guío el camino. Sea como fuere, la cuestión es que Kamanosuke está ahora con nosotros y es feliz, y también hace feliz a mi amigo, lo demás ya no interesa. Recorremos calles y calles, viendo varias tiendas, hasta que damos con lo que estábamos buscando. Compramos una estatua de elefante para Sasuke, una espada rara para Yukimura y telas finas para Rokuro. A insistencia de Kamanosuke, salimos de este mercado y vamos a otro mercado distinto, donde hay animales en venta.

No le llevamos al matadero ni a donde se llevan a cabo peleas de animales pues no queremos asustarle, y además él sólo desea verles, tocarles y dibujarles. Demoramos más tratando de rodear esos sitios desagradables pero al final llegamos al lugar indicado. Mi sobrino, luego de salir de su asombor de ver tantos animales extraños para él, ve, toca y dibuja a varios animales propios de esta región que hay aquí. Hemos caminado tanto y el calor es tan agobiante que me detengo bajo un árbol para reposar mientras padre e hijo se acerca a donde están los elefantes. Jinpachi consigue que el vendedor deje que Kamanosuke se suba sobre un elefante bebé! El animal parece tranquilo, pero igual ver al niño montado encima de ese animal salvaje me eriza los pelos. Terminado su paseo, salimos de allí. Kamanosuke no podría verse más contento!

Finalmente Jinpachi dice que antes de volver al barco, quiere comprar algo más pero debe ir solo. Yo sé de qué se trata y para llegar allí hay que pasar el matadero, así que deja a Kamanosuke conmigo. Nos paramos a un lado de la calle (yo apoyado en una pared; él, al lado mío, sentado en unas cajas viejas) a esperar allí por Jinpachi. Kamanosuke está comiendo una fruta que hemos comprado para él camino aquí. Cuando termina de comerla, me pide otra más y se la doy. De repente, 3 niños un poco mayores que mi sobrino se nos acercan y rodean a Kamanosuke. Uno de ellos estira su brazo para quitarle la fruta de sus manos y mi sobrino se aparta. Los niños hablan bastante rápido y se le acercan más, así que yo les aparto.

"Qué es lo que quieren, tío? No entiendo qué dicen."

"Quieren lo que estás comiendo. Te llaman el niño de cabellos color sangre, entre otras cosas más. No hagas caso que ahorita les saco." Cuando voy a apartarles por segunda vez para conseguir que se vayan al fin, Kamanosuke le entrega a uno de ellos su fruta (seguramente entiende que lo hacen por hambre) y éste se la mete al bolsillo. Entonces, el mismo niño coge la punta del pantalón de Kamanosuke y tira levemente de allí. Otro intenta quitarle un zapato y mi sobrino lo coge a tiempo para que no lo haga pero el tercer niño consigue arrebatarle expertamente aquello que sujeta sus cabellos. Mi sobrino se sobresalta y…..creo que debería intervenir.

"ey! Qué haces! eso es mío!" antes de que puedan bajarle del barril por tirar de sus ropas, aparto con más fuerza a los niños, gritándoles que se vayan, y recuperando el gancho de cabello de Kamanosuke, de manos de ese pequeño ladrón. Mi sobrino me mira confundido y algo agitado una vez que los niños se han marchado. Mientras arreglo su cabello en una cola nuevamente, le explico que aunque sus intenciones hayan sido buenas, estos niños no son como los que él conoce. Le explico que si les das la mano te quieren quitar todo el brazo y que por eso es mejor que les ignore. No le explico por qué es que son así. La gente que les obliga a trabajar de este modo es muy cruel, tanto o peor que su madre, pues ninguno de esos chicos es hijo suyo. Son huérfanos que viven casi en esclavitud, así que por eso están tan desesperados por conseguir algo de comer o dinero….lo que sea pues sino serán severamente castigados. Lo peor de todo es que muchas veces lo que obtienen ni siquiera es para ellos mismos.

Kamanosuke no parece comprender del todo pero como está algo asustado (iban a quitarle todo lo que llevaba encima), asiente con la cabeza, sentándose más firmemente sobre las cajas, balanceando sus piernas en el borde, mirando a la gente pasar. Seguramente siente algo de solidaridad hacia ellos pues él estuvo en su situación antes pero es mejor que, mientras estemos aquí, no se junte con los lugareños. No intervine antes pues quería que aprendiera a evitar a desconocidos, inclusive si son niños, pues cualquiera de ellos se lo puede llevar con engaños (carnada de los hombres para quienes trabajan) y no quiero eso. Cuando le cuente lo ocurrido a Jinpachi, mi amigo se va a molestar conmigo pero yo creo que es mejor que Kamanosuke aprenda estas cosas de primera mano. Jinpachi me subrayó que el niño iba a aprender a comportarse como resultado de sus experiencias, bueno, yo creo que ésta es la manera, dejando que tenga experiencias mientras estoy cerca donde puedo ayudarle.

"Qué quiere?! Suélteme!" grita Kamanosuke y volteo rápidamente a verle. Dos hombres (más viejos y más bajos que yo) se le han acercado por un lado e intentan cogerle. Son lugareños. Hablan entre ellos sobre lo extraño que se ve el niño, alaban su belleza (comparan sus ojos con algo que no entiendo, así como sus cabellos con los de una diosa, creo) y quieren tocarle para comprobar que es de verdad. Les pido enérgicamente que se vayan pero ellos, aunque retroceden un poco, no me hacen caso. Preguntan si el niño es mío y cuánto pido por él. Horrorizado, les grito que no está a la venta y vuelvo a exigirles que se marchen. Ellos retroceden pero siguen insistiendo en que pagarán muy bien por él, que podemos negociar un precio justo. Esto es el colmo!

Saco mi arma y les apunto a la cara, siseando que se larguen, y por fin lo hacen. Degenerados! La multitud que nos estaba rodeando también empieza a dispersarse. Gracias a Kami! Volteo a ver a Kamanosuke y él se lanza a mis brazos, sujetándome por el cuello. "No dejes que se me acerquen, tío" murmura el niño a mi oído y correspondo a su abrazo. Ya basta de lecciones por hoy, tampoco quiero que quede aterrorizado de por vida y se niegue a volver a este lugar. Por eso era que Jinpachi le llevaba cargado a todos lados, para evitar que se dirigieran a Kamanosuke e intentaran interactuar con él. Lo que más debe asustarle es no entender una palabra de lo que le dicen, por eso no sabe como reaccionar.

"Ya pasó, Kamanosuke. Siéntate aquí conmigo mientras vuelve tu papá y come tu fruta. No mires a nadie a los ojos y no se te acercarán mientras esté aquí contigo." Me siento sobre las cajas con Kamanosuke en mi regazo y él saca una fruta de mi bolso para comer. Conversamos sobre lo que ha visto hasta ahora y, a pesar del incidente anterior, me dice que le gusta este sitio pues es muy extraño. Dice que a donde mira hay cosas muy raras que le llaman la atención pero que la gente le da miedo pues le miran mucho, murmurando entre ellos cosas que no entiende. Quién lo diría, se ha dado cuenta. No quiere que le dejemos solo pues sino no sabría como volver al barco. Estoy seguro que si se pierde aquí, nunca volveríamos a verle. Eso me pone los pelos de punta.

Miro a mis alrededores y pronto veo la cabeza de mi amigo que sobresale entre la multitud. Él es mucho más alto que los lugareños así que se destaca entre ellos y puedo verle a pesar de estar a varios metros de mí. Le informo a Kamanosuke que su papá ya está por llegar pero al voltear a verle noto que el niño está mirando en otra dirección, como absorto por algo.

"Pasa algo?" le pregunto consternado pues no veo nada hacia donde mira que pueda llamar su atención. Kamanosuke responde que no es nada, que se ha confundido y pronto cambia de tema pues al voltear su rostro para verme, se da cuenta que Jinpachi está a unos pasos de nosotros. Kamanosuke salta en mi regazo cuando ve a su papá y se pone más contento aún cuando ve lo que le ha traído: un libro con figuras de animales. Está con la escritura de esta región pero eso es lo de menos. Las imágenes son lo que más le importa al niño quien salta de contento. Por fin es hora de volver al barco y descansar. Quién diría que una visita al mercado resultaría tan agotadora…..Jinpachi tendrá que quedarse con el niño esta noche pues yo necesito ir a relajarme un poco, en compañía de alguna bella dama de por aquí…

Kamanosuke's POV

Ayer terminé de escribir mis cartas: una para Sasuke y otra para Rokuro. Todavía estoy aprendiendo pero me quedaron bien, gracias a la ayuda de papá. Le estoy mandando un dibujo del elefante con la carta, prometiéndole una sorpresa para él cuando regrese al castillo. Ya hace varias semanas que estamos viajando y extraño a mi amigo pero el viaje ha sido muy emocionante pues hemos ido a sitios muy raros y muy diferentes a Japón. He estado distraído pero no me he olvidado de Sasuke ni de Ueda. Ésta es mi tercera carta para él. No puede responder pues no habría forma de que su carta llegue hasta nosotros (nos movemos mucho de lugar) pero papá me ha asegurado que él sí está recibiendo mis cartas, aunque demoran en llegar hasta allá.

Estoy en la habitación de papá esperando a que regrese. Él y tío Kakei han bajado al pueblo por trabajo. Papá ha llevado mis cartas con él para dársela a un amigo suyo que la llevará hasta Japón. Me ha asegurado que puedo confiar en su amigo y que mi carta para Sasuke no se perderá en el camino. Eso espero pues el dibujo del elefante me quedó muy bien y quiero que Sasuke lo vea! Papá dice que antes de que acabe el año iremos a otros sitios tan interesantes como éste, así que estoy muy emocionado! El cumpleaños de Sasuke es antes que el mío, poco después de Año Nuevo, así que quiero traerle algo muy bonito de esos sitios tan lejanos como regalo. Algo más bonito aún que la estatua del elefante que he comprado para él!

El dibujo de Amaheru y el muñeco de comadreja que me regaló, los tengo sobre un estante cerca de la cama que compartimos papá y yo. Desde allí puedo verles todas las mañanas al despertar. Amaheru se ve igualita! En la carta le he dicho que le de un abrazo de mi parte. Ya no puedo esperar a tenerla entre mis brazos de nuevo! En el sitio donde estuvimos hace poco había animales muy extraños y bonitos pero ninguno era tan suavecito como ella. Subirme al elefante fue lo más genial de todo! Estiró su trompa para tocarme y agitaba sus orejas cuando se las tocaba. Papá me ha prometido que subiremos al más grande (la mamá del que monté) cuando sea mayor. La elefante es tan grande! Ojalá no me bote pues eso dolería mucho.

Mientras estuvimos allí, vi a alguien…..más o menos. Mientras tío Kakei y yo esperábamos por papá, desobedecí el consejo de mi tío y levanté la vista para mirar hacia la multitud. No sé por qué lo hice; fue como una sensación rara que hizo erizar mi piel y tuve que hacerlo. Por un segundo me pareció ver unos ojos claros mirar en mi dirección. Conocía a quien me estaba mirando. Era ese señor grande y feo que subió al barco una vez, aquel del que papá me dijo debo mantenerme alejado siempre. Ran….Renk…no recuerdo su nombre y además es muy difícil de pronunciar, pero estoy seguro que era él pues le faltaba un ojo. Nuestras miradas se cruzaron, él me hizo el gesto para que guarde silencio y, al pestañear, ya no estaba allí.

No sabía si lo había imaginado o era que había visto a alguien muy parecido y le había confundido, así que no le dije nada a tío Kakei. Qué iba a decir? Todavía no estoy seguro si en verdad le vi, además parece que ni a papá ni a tío Kakei les gusta hablar de ese señor así que no quiero molestarles diciéndoles que me pareció verle cuando en verdad no estoy seguro. Sería tonto y, como no les agrada ese señor, se pondrían de mal humor y yo no quiero eso. Tal vez sólo lo imaginé. Igual no pienso acercarme a él pues se lo prometí a papá.

Uh? El diente de adelante, aquel que se movía un poquito en la mañana, cuando le tocaba con mi lengua, ahora se mueve mucho! Por qué?! No debí haberle estado empujando con mi lengua todo este rato. Se sentía raro que se moviera un poquito así que comencé a tocarle con la lengua como jugando y ahora se mueve mucho más! S-será que lo he roto? Puede ser….Akito tiene un diente roto. Me contó que se le rompió una vez que le golpearon muy fuerte en la boca. Yo no me he golpeado, entonces por qué se ha roto? Quiero llorar…papá siempre me ha dicho que tengo una bonita sonrisa. Ahora que se me ha roto un diente ya no me dirá eso…

Uh? Hay ruido en cubierta. Papá y mi tío deben haber vuelto del pueblo! Tengo que contarle a papá sobre mi diente. Todavía no se ha caído así que tal vez él pueda hacer algo para arreglarlo. Tiene que hacer algo! Salgo corriendo del cuarto y subo rápidamente las escaleras. Todos los hombres del barco están moviendo cosas muy grandes hacia dentro y fuera del barco. Hay muchas cajas y cajones muy grandes por todos lados! Con tanta gente moviéndose y tantas cosas más grandes que yo bloqueando mi camino, no puedo ver a papá por ningún lado. Camino por entre las cosas pero no le encuentro. Como soy muy bajo, Yoshi no me ve y choca conmigo, empujándome, casi dejando caer una gran caja de madera sobre mí.

"Qué caraj-K-kamanosuke! Estás bien? Te hiciste daño? No deberías estar aquí. Espera por el capitán en tu cuarto hasta que terminemos de descargar estas cosas. Por Kami! Casi te tiro esto encima! El capitán me hubiese matado!" Yoshi sigue hablando pero yo le interrumpo para preguntarle por papá, haciéndole ver que es urgente que le encuentre. Yoshi dice que debe estar por allí pero que no le ha visto desde que le diera la orden de llevar estas cosas a la despensa. Me vuelve a pedir que regrese a mi cuarto antes de irse a cumplir su tarea.

Camino con más cuidado esta vez, para no chocar con nadie. No quiero causarles problemas con papá por ser torpe. Encuentro a Ju-Mei, le pregunto por papá y él mueve la cabeza indicando que no sabe donde está. Gorki me dice lo mismo. Dónde se ha metido? No quiero interrumpirle mientras trabaja pero esto es urgente! Me subo a una caja y desde allí puedo ver la cabeza de papá. Acaba de subir al barco! Se para cerca de la entrada a dar instrucciones. Yo bajo de la caja y voy corriendo hasta él. Papá me levanta en brazos y me da un beso en la mejilla.

"Perdón por demorarme. Como vez, hay muchas cosas que tenemos que despachar hoy, así que está tomando más tiempo de lo esperado. Si quieres quedarte a ver, permanece en un solo sitio para que no choquen contra ti, ok? Vamos, espérame aquí que ya vuelvo." Papá me lleva hasta una caja bastante alta y me sube a ella. No puede irse aún! No le he dicho sobre mi diente!

"Espera pap—" un hombre que no conozco llama el nombre de papá y él va hacia donde está el señor, prometiéndome de nuevo, mientras se marcha, que volverá pronto….pero esto no puede esperar…..la caja es muy alta para que pueda bajar solo, así que me siento sobre ella a esperar, impaciente…papá conversa con el señor mientras más cajas siguen bajando y subiendo del barco…les veo de lejos, algo triste…..papá no me ha hecho caso y me ha dejado solo a pesar de que tengo este problema con mi diente…de pronto alguien toca mi hombro y una manzana aparece en mi regazo.

"No pasa nada bambino. El capitán no te está ignorando, sólo va a terminar de cerrar el trato rápido con nuestro cliente y finito. Luego podrán ir a divertirse juntos al pueblo a ver los animalitos que te gustan tanto. Toma, come esta manzana mientras le esperas y no te pongas triste." Marko me sonríe y me soba la cabeza afectuosamente para levantarme el ánimo y no puedo evitar sonreír en respuesta. Él es muy bueno conmigo. Es un señor muy amable y cocina muy rico! Sus palabras me hacen olvidar por completo lo que quería hablar con papá. Le doy gracias por la manzana y él se retira. Se ve muy rica y jugosa! La cojo fuerte entre mis manos y le doy un mordisco. Siento un tirón fuerte en mi boca que me duele, como un pellizco, y alejo la manzana de mis labios, como si quemara.

Todavía me duele un poco dentro de mi boca pero no presto atención pues no puedo despegar la vista de la manzana. Donde he mordido se ve algo rojo que demoro en darme cuenta de que es sangre. En medio del mordisco hay otra cosa más, algo duro y con forma extraña, cubierto también con un poco de sangre. Con miedo, llevo mis dedos a mi boca y toco allí. Donde debería estar mi diente ahora no hay nada. Miro el dedo que estaba tocando dentro de mi boca y veo que está cubierto de un poco de sangre. N-no-

"Aaahhhhhhhhh! Grito de susto, sorpresa y angustia pues ahora entiendo que lo que está en la manzana es mi diente! Ha terminado de romperse! Me aguanto para no llorar pero puedo escucharme sollozar un poco mientras llamo por papá. No entiendo por qué ha pasado esto…..

Con la mano que no sujeta la manzana me limpio unas lágrimas que quieren salir de mis ojos. Casi no me doy cuenta que todos los ojos están sobre mí, aunque sí escucho unos pasos fuertes y firmes venir en mi dirección. De un momento a otro, unas manos cálidas y fuertes me cogen del rostro.

"Kamanosuke, qué sucede? Por qué gritas?" pregunta papá preocupado y ya no puedo resistir más. Dos lágrimas caen de mis ojos mientras le muestro a papá la manzana con mi diente y le digo a medias lo que pasó. Papá me seca las lágrimas y me sonríe. Por qué sonríe? Esto es algo muy malo y estoy asustado! Quiero molestarme con él pero no puedo pues necesito que me consuele, así que igual enrollo mis brazos alrededor de su cuello cuando abre los brazos para levantarme. Me soba la espalda para tranquilizarme y eso me gusta mucho. Me pide que no llore. Dice que no ha sucedido nada malo, que es normal. Normal? Cómo puede ser normal? He perdido un diente! Papá le pide a Akito que se encargue de todo mientras él habla conmigo a solas. Los hombres también sonríen y dicen cosas como "qué susto!" o "ah….sólo era eso" Parece que nadie está preocupado por mí…..

Papá me lleva cargando hasta su cuarto y me sienta sobre su cama. Con un trapito húmedo limpia mi dedo y mi boca de la sangre que hay allí. No es mucha pero igual no me gusta. Me quita la manzana y saca mi diente de allí. Es muy chiquito así que papá lo coge con mucho cuidado y me lo muestra.

"No tienes porqué asustarte, bebé. Esto es normal. Les pasa a todos cuando crecen. Los dientes que tienes son chiquitos, ves? No son como los míos" miro a papá y me doy cuenta que es verdad. Sus dientes son más grandes que el mío que tiene en la mano.

"La gente les llama de muchas maneras. Se les conoce más comúnmente como dientes de leche. Están en tu boca por un tiempo y luego se caen, pero sucede de a pocos en varios años, no de golpe. Se cae uno y aparece otro en su lugar, un diente más grande, de gente mayor. Eso quiere decir que estás creciendo." Entonces esto le pasa a todos? Es sólo porque estoy creciendo? Papá me da mi diente y yo le cojo para verle mejor. Él me dice que a veces demoran en caerse pero que al haber mordido la manzana le jalé muy fuerte y se salió pero que no pasa nada pues igual iba a salirse ya que el diente que va a tomar su lugar necesita espacio donde estar. Toco con mi lengua el espacio vacío y, aunque no me gusta estar así, me siento más tranquilo sabiendo que no va a estar vacío mucho tiempo.

"Te dolió mucho?" pregunta papa sobando mi cabeza, acomodando unos cabellos detrás de mi oreja cariñosamente. Muevo la cabeza para decir que no. Fue más el susto que el dolor lo que me hizo gritar. Papá saca una cajita muy bonita de su cajón y me pide que ponga mi diente allí. Dice que lo va a guardar pues es una parte de mí y no quiere tirarla. No sé si me gusta la idea de que lo guarde pero ya no me sirve así que no lo necesito, puede hacer lo que quiera con él.

Papá me dice que puedo preguntarle lo que quiera sobre esto y eso hago. Le hago mil preguntas y también hago que me repita de nuevo que me va a salir otro diente y él dice que así será. Le pregunto si va a guardar los otros dientes que se me caigan al igual que ha hecho con ése y él responde que sí. "Mi madre solía hacer eso con los míos…dijo que eran un recuerdo de cuando era niño." Papá habla poco de sus padres pero como se pone un poco triste cuando lo hace no he querido preguntarle sobre ellos aunque deseo hacerlo. Justo en ese momento, tío Kakei entra por la puerta y pregunta de frente lo que ha sucedido conmigo.

"Estoy creciendo! Me va a salir un diente de adulto, justo aquí!" le digo señalando el lugar vacío en mi boca. Tío Kakei se queda sin palabras y se porta muy raro. Le pregunto que le pasa y responde que no puede creer que ya sea un niño grande, que esté perdiendo mis dientes de bebé. Volteo a ver a papá y él me dice que mi tío se refiere a mis dientes de leche. Oh! Papá me explicó que así le dicen no porque sean de leche sino porque tienen ese color. A pesar del susto inicial, es genial saber que estoy creciendo!

Papá sube a cubierta a terminar con su trabajo mientras que tío Kakei se queda conmigo en el cuarto. Jugamos un rato con mis bloques mientras esperamos. Tío dice estar contento de que esté creciendo pero suena triste cuando lo dice así que no le entiendo. Papá dijo que era algo bueno…..necesito escribirle otra carta a Sasuke para contarle sobre esto! Papá regresa pronto y anuncia que saldremos a dar una vuelta por el pueblo, como había prometido. En cubierta, Marko se disculpa por haberme dado la manzana y promete preparar algo blando que pueda comer en la cena. No necesita pedir perdón, no sabía lo de mi diente, además como dice papá, igual iba a caerse.

Paseamos por el pueblo largo rato, y visitamos un zoológico chico que hay allí. Un animal muy raro está encerrado en un corral así que le pido a papá que me deje dibujarlo y eso hago. A Sasuke le va a encantar! Seguimos paseando un rato más y finalmente volvemos al barco. Mientras caminamos, de nuevo siento esa sensación como escalofríos recorrer mi cuerpo. Miro por sobre mi hombro mientras camino cogido de la mano de papá y veo una silueta detrás de la multitud. Por un segundo creo ver de nuevo a ese señor del que papá quiere que me mantenga alejado. Me sonríe perversamente y desaparece…pasa todo tan rápido que creo lo he imaginado…no sé….

Papá tira suavemente de mi mano y pregunta si sucede algo. Respondo que no y seguimos caminando. Volteo a mirar de nuevo por sobre mi hombro y el señor no está allí. Mmmm…por qué le veo? Acaso estoy imaginando cosas? Debe ser eso pues nadie puede desaparecer tan rápido, menos un señor tan grande. No quiero preocupar a nadie con mis tonterías. Ya es hora de la cena y me muero de hambre!


Sí, Nanao :D Rokuro con cabello largo me gustaba mucho. Se veía tan lindo a esa edad XD

Un capítulo tranquilo antes de pasar a otras cosas más….turbulentas :)

Hasta la próxima semana! :D