[MONTAÑAS ― DÍA ― ZONA 5]

Vemos a una enorme criatura con una joroba en su lomo cubierto de musgo, cuernos desgastados y una gigante esfera al final de la punta de su cola, tenía dos gruesas patas traseras y también dos diminutas patas delanteras. El animal caminaba tumbando arboles en su camino y con sus dientes, trituraba la madera de estos para luego tragárselos.

La criatura que estamos viendo es un Duramboros, el animal herbívoro mas grande hasta ahora conocido, incluso los mismos depredadores se lo piensan dos veces antes de meterse con este mastodonte que era capaz de romper una piedra con el mazo en su cola, este animal también es conocido por su voraz apetito, aunque tenía un alimento preferido y ese era la madera Yukumo.

CRACK! PAAM!

El Duramboros había derribado otro árbol usando sus cuernos y luego procedió a comerlo.

Con una criatura así, solo era cuestión de tiempo para que todos los árboles, arbustos y otros diversos tipos de plantas terminen en su estomago, la única forma de terminar con esto era que un depredador más grande o un grupo de ellos lo cacen, lo cual ahora se veía muy complicado que sucediese, sin embargo, existen seres capaces de derribar bestias que los superan con creces en tamaño, valiéndose nada más que de su habilidad, astucia y entrenamiento.

Paam!

Una piedrecilla le había caído en su rostro, cuando alzo la vista vio a una pequeña criatura que huía en cuatro patas. Enfurecido comenzó a correr persiguiendo a esa criatura, si algo le molestaba a esta bestia era ser fastidiado cuando estaba comienzo.

[MONTAÑAS ― DÍA ― ZONA 4]

La pequeña criatura corrió por uno de los caminos llegando a una nueva zona, adelante suyo vio cuatro barriles grandes, sonrió debajo de su casco y dio un gran salto pasando sobre ellos, luego se detuvo tomando una distancia segura de los barriles.

―¡PREPÁRATE NYA! ― dijo la figura gatuna que portaba una armadura de Naruga para Felyne que consistía en un polo negro sin mangas con una cinta morada alrededor de la cintura, unos brazaletes del mismo color oscuro y por ultimo un casco negro que le cubría todo su cara dejando unos orificios para sus ojos, el casco también tenía unas grandes orejas y una chalina como decoración, todo el conjunto le hacía parecer un ninja.

El Duramboros venia remeciendo la tierra con cada pisotón, sin embargo el Felyne noto en su carrera, que se inclinaba un poco hacia la derecha.

Cuando la enorme bestia ya estaba lo suficientemente cerca de los barriles, una llamarada verde le dio de lleno a los barriles.

BOOM! BOOM! BOOM! BOOM! BOOM!

GAAAAAAAAAAHHH!

El monstruo se tambaleo en su lugar, con algunas quemaduras no muy graves en su cuerpo, pero si aturdido, esas explosiones le dieron prácticamente en su cara, aun no lo mato, si le dio un gran remezón en su cabeza.

Apareció un cazador de armadura Jinouga que consistía en placas celestes, con espinas cremas del animal y pelo blanco sacado de su melena, con su casco que cubría toda su cabeza, también tenía un modelo muy llamativo, con unas espinas a los costados y un largo pelo blanco detrás, sin embargo, esta armadura tenía algo que en otras no encontrarías y eso era que en la altura de su cintura se encontraba la mitad de una falda que cubría la parte trasera inferior de su cuerpo. Dicho cazador llevaba consigo una gruesa soga en su manos, uno de los extremos se lo entrego a su compañero Felyne que sin perder tiempo, se trepo sobre la criatura pasando la soga alrededor de su cuerpo y por sus cuernos, mientras que el cazador corría con la soga entre las piernas de animal, luego alrededor de las dos para inmovilizarlo.

Pero con lo que ambos no contaron es que el Duramboros se recupero más rápido de lo previsto y al sentir como algo pasaba por su cuerpo, en una medida desesperada comenzó a girar de manera torpe sobre su propio eje, ganando velocidad de giro a cada segundo.

El felino se sujetaba con sus uñas en el lomo de la bestia pues sentía como una fuerza lo tiraba hacia afuera, mientras tanto en el suelo el cazador se alejo de ahí, no llego a amarrar sus piernas con la soga y ya no se podía acerca por la masa en la cola del monstruo que giraba peligrosamente con él.

―NYAAAAAAAAA! ― Grito el Felyne que no pudo más y salió volando girando en el aire.

Al ver a su compañero gatuno no dudo ni un segundo en correr para atraparlo, a pesar de que los felynes eran conocidos por caer de pie, dudaba que con tantos giros su Felyne no se haya mareado.

―Te tengo ― dijo cuando atrapo en el aire al Felyne, sin embargo, este no respondía ― oye estas bien… ― justo cuando lo iba a nombrar, una gran sombra lo cubrió y cuando giro un poco su cabeza vio como el Duramboros se acercaba girando peligrosamente.

PAAM!

La masa que tenía en la punta de su cola termino por darle de lleno al cazador que en el último momento uso su cuerpo para cubrir al Felyne, recibiendo él todo el impacto del golpe.

Sorprendentemente, y a pesar de que fue empujado varios metros hasta rodar por la tierra, el cazador se puso de pie con su compañero gatuno aun en su brazos.

―Ahora si estoy enojado ― pronuncio el cazador, dejando delicadamente al Felyne en el piso, luego de los agujeros de su casco, por donde se ubicaba su boca, comenzó a salir un fuego azul que se junto en el aire hasta materializarse una gran espada de escamas del mismo color de su armadura, solo en la base del arma ya que el resto era una hoja que se dividía en dos pero se unía en una punta filosa, dicha arma era un Gran Espada Jinouga.

El cazador corrió en dirección al monstruo que aun seguía girando, tal vez para muchos pareciera una locura hacer eso, sin embargo, este cazador ya tenía un plan en mente.

*Ya esta* ― pensó el cazador al predecir la trayectoria de la maza de la cola.

Una vez hecho eso, espero el momento justo y avanzo, plantándose firmemente en su lugar y usando la gran espada para cubrirse.

PAAM!

PUM!

GAAAAAAAAAAHHH!

El cazador recibió el impacto del mazo de la cola, pero de manera increíble se mantuvo en su mismo lugar, inmutándose completamente con ese golpe, sin embargo, no se puede decir lo mismo del Duramboros, que su cola al ser detenido en seco, provoco que perdiera estabilidad de giro por lo que cayó al suelo sin poder pararse ya que sus pequeñas patas delanteras estaban envueltas por la soga.

La bestia se retorcía y rugía, se le notaba debilitada por la explosión y también un poco mareada.

―Lo siento ― dijo el cazador sacando de su mochila de su cinturón dos pequeñas esferas rojas que se las lanzo al monstruo.

Una vez impactaron las esferas con el rostro del Duramboros, un humo rojizo rodeo su cabeza. La bestia dejo de forcejear al inhalar el humo y poco a poco sus parpados se cerraron hasta quedar en un profundo sueño que duraría horas.

―Nyaaahh… ¿qué pasó? ― dijo el Felyne de armadura el cual recién recobro la conciencia.

―¿Descansaste bien?, porque yo ya me encargue de la misión ― bromeo el cazador al ver a su compañero que se ponía de pie.

―Nya! Siento que me da vueltas la cabeza ― se quito el casco revelando a una gata de pelaje color azul marino con un color azul más claro en su hocico y orejas.

―Mejor siéntate Yoko, si te paras va a ser peor ― pronuncio el cazador quitándose el casco revelando a un joven de pelo verde con dos colmillos muy notorios sobresaliendo de su boca, unos profundos ojos verdes jade, escamas moradas en sus mejillas, también en sus orejas puntiagudas.

El joven en cuestión no era otro más que Spike el cual tenía un rostro mucho más maduro, no muy tosco pero si se notaba grandes cambios con el Spike que llego a ese mundo y es normal, ahora con 19 años ha ganado una gran experiencia como cazador pero aun conservaba un poco esa esencia suya que lo identifica.

Spike vio alrededor de la zona, su vista se enfoco en un enorme pila de madera que estaba cubierta de moho y hongos, esa era antes la antigua casa deteriorada donde había aparecido, un sentimiento de nostalgia invadió al dragón.

―Nya! Creo… creo que se me regresa el pescado del desayuno ― dijo la Felyne/Melynx llevándose sus patas delanteras a su boca ― *No vomites frente a él, no vomites frente a él, no vomites frente a* BUAAAAAHH!

Spike soltó un leve suspiro para luego arrodillarse quedando a la altura de Yoko, para darle unas pequeñas palmaditas en su espalda, tendría que esperar que su compañera y amiga se ponga mejor antes de partir a Yukumo.

―BUAAAAAAH!

Por lo visto, va a tomar su tiempo.

...

(NARUTO SHIPPUDEN OPENING 16)

/MÚSICA DE INTRODUCCIÓN/
Vemos como en un risco se asomaba un joven Spike viendo el horizonte donde el sol se ocultaba

/Isseenoo de fumikomu goorain
bokura wa nanimo nanimo mada shiranu/
/Al avanzar contando un, dos, tres hacia la meta
nosotros aun no sabíamos nada/

La escena cambio a Ponyville donde un pequeño Spike limpiaba, ordenaba y guardaba los libros en la biblioteca

/issen koete furikaeru to mou nai
bokura wa nanimo nanimo mada shiranu/
/La línea que cruzamos ya no estaba al voltear
y nosotros aun no sabíamos nada/

Ahora vemos como sus amigas estaban a su alrededor del dragón, conversando y riendo junto con él

/Udatte udatte utatteku
kirameku ase ga koboreru no sa/
/Sofocados, sofocados, sofocándonos
el brillante sudor se derrama/

Pronto ellas se levantaron y se fueron alejando de Spike que estiraba su mano para alcanzarlas, justo en ese momento el comenzó a caer en un hueco con solo oscuridad rodeándolo, pero alguien logro sostener su mano, ese era Satoru que le sonreía.

/Oboetenai koto mo takusan atta darou
daremo kare mo shiruetto/
/También hay muchas cosas que probablemente no recordamos
ni la silueta de el ni de nadie mas/

El Spike que admiraba el horizonte se dio la vuelta y comenzó a correr internándose en el bosque, con varios recuerdos felices pasando por su mente como su primera misión, cuando conoció a sus amigos, el encuentro con Yoko

/daiji ni shiteta mono, wasureta furi wo shitanda yo
nanimo nai yo, waraeru sa/
/ Pretendimos olvidar las cosas importantes para nosotros
y sin nada podemos reír/

Pronto lo invadieron los malos recuerdo como la mirada de los pobladores de Ponyville, el encuentro con la asesina de cazadores, el ataque en Yukumo y por ultimo cuando su amigo Aurian se fue del pueblo, mientras tanto al rededor de Spike los arboles comenzaron a cambiar pero él no prestaba atención, solo seguía corriendo.

/Hirari to hirari to matter
konoha ga tonde yuku/
/
Girando suave, suavemente
las hojas vuelan/

Spike dio un gran salto terminando en la cima de la alcaldía en el cetro de Ponyville donde también podía ver el castillo de Canterlort.
Todo finaliza con el logo de Spike The hunter.

...

En el camino para volver a Yukumo, iban caminando Spike portando su armadura Jinouga llevando su casco en su cinturón donde estaba amarrado y su Gran espada en la espalda, no se podía apreciar su cola por la mitad de la larga falda que cubría la parte inferior trasera de su cuerpo. Al lado del dragón lo acompañaba una sonrojada Yoko que no se atrevía a mirarle la cara.

―Yoko cuantas veces tengo que decirte, solo vomitaste, no es tan grave como para que te cohíbas por eso ― le dijo por decima vez el dragón.

―Tú no entiendes Nya! ― respondió avergonzada, apartando la mirada.

Para Spike el comportamiento femenino era todo un enigma, su compañera Yoko no era alguien que se preocupaba mucho por su comportamiento hay veces un poco tosco o hasta agresivo, pero con algo como un eructo o hasta un golpe accidental que era presenciado por él, la hacía avergonzarse.

―Tú crees que un puñado de Felynes puedan encargarse de transportar a esa bestia ― opino el dragón para cambiar de tema y ver si Yoko se olvidaba del asunto del vomito con olor a pescado.

―Acaso lo dudas, aunque soy mitad Felyne estoy muy segura que ellos lo lograran, somos muy trabajadores y cuando nos coordinamos, todo es posible Nya! ― dijo con gran orgullo la felina azul marino.

Spike sonrió al ver que su compañera volvía a esa actitud orgullosa, un poco rebelde y confiada que tenia, la Yoko de siempre que él quería.

―Nya! Aunque me pregunto ¿Por qué nos pidieron capturar a un Duramboros y no cazarlo?

―Eso es porque ellos están en peligro de extinción ― respondió el dragón ganándose la atención de su compañera ― según me explico Kaori, a pesar de que los Duramboros sean los herbívoros mas fuerte capaces de enfrentarse a un carnívoro, eso solo sucede cuando llega a la etapa adulta, muy pocos llegan a esa edad ya que son muy propensos a ser cazador por otras bestias.

Y en efecto era cierto lo que decía Spike, ya que a los Duramboros les toma años aprender usar la maza de su cola para defenderse, porque en los primeros años de vida es más un estorbo que encima los vuelve lentos, hasta a los propios padres se les dificulta proteger a sus hijos si no sigen su ritmo.

―Comprendo Nya!, entonces diles que ese Duramboros está herido de una de sus patas, note que se inclinaba un poco cuando me perseguía Nya! ― ella era muy observadora en el momento de una caza y no paso por alto ese detalle.

―¿No me vas a acompañar? ― pregunto intrigado el dragón, usualmente Yoko lo acompañaba cada que él iba por la aldea.

―No Nya!, estoy cansada, iré a la casa *Además no tengo que preocuparme porque ella no está en Yukumo* ― fue lo último que pensó la gata con una pequeña sonrisa de victoria.

―Entonces nos vemos mas al rato, tengo que pasar después por el Gremio, Satoru me dijo en la mañana que quería hablar de algo importante conmigo, y también tengo que ir a la escuela de cazadores para otros asuntos ― Yoko asintió, le dio la espalda y estaba a punto de tomar otro camino para ir a la casa cuando ― Oh, en la cocina hay algunas hierbas para el mareo, ponlas en una tasa caliente u tómalas para que te mejores por completo.

A la gata se le erizo su pelo, extrajo sus garras, se giro rápidamente y se preparo para saltarle a la cara de Spike y dejarle unas bonitas marcas por hacerle recordar de nuevo el embarazoso momento que paso, sin embargo, una mano con escamas en el dorso se poso sobre su cabeza y comenzó a acariciarle.

―No te avergüences por eso Yoko ― la nombrada alzo un poco la mirada y pudo ver a Spike que le regalaba una sonrisa que hizo estremecer su corazón ― los accidentes pasan y por eso no voy a dejar de quererte compañera.

Yoko aparto con su pata la mano de Spike y se giro dándole la espalda.

―Si, si, como digas, yo no me avergüenzo y mas te vale volver rápido ― pronuncio orgullosa la gata para luego partir en cuatro patas a la casa.

―Si, esa es Yoko ― murmuro Spike, estos 6 años conocía todo de su compañera… bueno, casi todo.

*Estúpido, idiota, tonto* ― esos y muchos insulto pasaban por la cabeza de una sonrojada Yoko que corría con un sonrisa a la casa.

.

―Vamos, patea ― dijo un pequeño wyverian de entr años.

―Bien, aquí va mi mejor patada ― respondió un niño humano de aproximadamente la misma edad.

Un grupo de niños y niñas se encontraban jugando con una pelota de cuero, en medio de la aldea. Un niño estaba de arquero, con un arco imaginario, y el otro de goleador, el resto de niños ovacionaban a estos dos.

―Aquí va, ¡RUGIDO RATHALOS! ― se preparo el niño humano mientras detrás de él aprecia un imaginario Rathalos rugiendo ferozmente.

―No lo creo ¡DEFENSA BARROTH! ― el wyverian puso sus manos al frente y al igual que el otro niño, apareció detrás de él, el wyvern del desierto emergiendo de la arena.

El niño pateo fuertemente mientras imitaba el rugido de un Rathalos. El otro niño se mantenía viendo como la pelota se acercaba directamente a él, y en el último segundo.

―WAA! ― se agacho cubriéndose la cabeza con sus manos.

―JAJAJA Nadie le gana a mi Rugido Rathalos ― declaro el niño humano siendo celebrado por el resto de infantes, claro hasta qué…

Pam!

Los gritos de celebración fueron silenciados cuando la pelota le cayó un transeúnte, pero no cualquier transeúnte, este poseía un armadura de placas celestes.

El cazador giro lentamente su rostro hacia donde se encontraban los niños, lo cuales al sentir su mirada corrieron despavoridos a esconderse, el niño que había pateado también corrió para hacer lo mismo que sus otros compañeros, sin embargo, no pudo avanzar mucho cuando alguien lo sostuvo del cuello de su polo.

―Así que tú fuiste quien pateo la pelota ― declaro con una voz profunda el cazador haciendo temblar al niño ― ya sabes lo que va a pasar luego ¿no? ― el niño negó con la cabeza y el cazador sonrió perversamente mostrando sus filosos dientes.

―HA HA HA HA HA HA HA PARE POR FAVOR HA HA HA HA ― decía entre carcajadas el niño que yacía en el suelo retorciéndose mientras una colar de escamas moradas con espinas verdes le hacía cosquillas.

―Por favor ¿que? ― dijo el cazador.

―HA HA HA POR FAVOR SEÑOR SPIKE HA HA HA HA HA.

―Mala elección de palabras, apenas tengo 19 años ― dijo Spike haciéndole mas cosquillas con su cola.

―HA HA SPIKE, SOLO SPIKE HA HA HA POR FAVOR SPIKE HA HA HA.

El dragón detuvo su tortura haciendo por fin respirar el niño, en eso el resto de infantes salieron de su escondite y rodearon al cazador.

―Como es que sabe quién es el que ha pateado la pelota ― pregunto una niña del grupo.

―Un cazador siempre está atento a su entorno ― respondió Spike.

―Y si está atento, porque no atapa o esquiva la pelota ― pregunto un niño.

―Porque así no sería divertido ― sonrió el dragón― eso me hace acordar ― de su boca expulso un fuego azul haciendo aparecer la pelota de cuero la cual sostuvo con su cola ― Tadan.

Los niños aplaudían entusiasmados, a pesar de ver el mismo truco, no dejaba de impresionarlos.

―Usted es increíble, seño… Spike, cuando crezca yo también quiero ser un cazador ― declaro el niño que había pateado la pelota.

Pronto todos los niños también se unieron gritando a viva voz que ellos también serian cazadores para enfrentarse a monstruos gigantescos.

―Bien pequeños ― se arrodillo quedando a la altura de los niños ― ser cazador no es fácil, se necesita mucha perseverancia, valentía pero sobre todo, conocimiento, mi maestro siempre me decía que un gran cazador no solo se mide por su fuerza y agilidad, sino también por su conocimiento.

―Hijo, ya volví.

Algunos adultos habían llegado y los niños felices volvieron a los brazos de sus padres, claro no sin antes despedirse de Spike el cual agitado su mano también se despedía de ellos.

Los niños no tenían ni la más mínima idea del arduo camino que tenía que recorrer un cazador, camino que no todos lograban acabar, pero bueno es comprensible, son niños y para ellos su perspectiva del mundo era muy simple.

Spike sonrió levemente y volvió a su camino para ir al Gremio de Yukumo, ya le había avisado a la encargada Kaori que la misión estaba cumplida y de que el Duramboros tenía una herida en una de sus patas.

―Que tal joven Spike.

―Es un bello día no Spike.

―Un gusto verlo cazador Spike.

―Hola Spike, pásate algún día por mi restaurante, tengo un nuevo menú que te gustara JA JA JA.

Esos y otros saludos le llovían a Spike mientras caminaba por las calles de Yukumo, él fiel a su conducta devolvía todos los saludos con una sonrisa en el rostro.

Después del suceso del Jinouga que se encontró por accidente con su equipo, su popularidad ha ido subiendo, porque antes de eso era conocido por ser el aprendiz de Satoru aunque no resaltaba mucho. En el transcurso de seis años se volvió algo así como una figura pública de Yukumo estando también en el ranking de mejores cazadores de la aldea que no pertenecen al Gremio, siendo él el primer puesto. Claro que Spike ante esto no cambio su siempre personalidad humilde y amable con la cual se gano el cariño de la aldea Yukumo, siendo más los niños lo que lo admiran ya que en sus ratos libres suele jugar con ellos.

No obstante, no puedes tener el aprecio de una aldea sin ganarte en el camino un grupo de admiradoras porque si nos pones analíticos, un gran cazador, humilde, amable, bueno con los niños y de una apariencia exótica pero atractiva, encajaba en el prospecto de muchas chicas sean aldeanas o cazadoras.

―Creen que será buena idea acercarnos ― susurro una chica.

―Yo la última vez que me acerque a él, encontré una rata muerta en la puerta de mi cuarto ― respondió una chica asustada.

―Quien arriesga no gana ― declaro una chica que salió de su escondite, pese a que las otras le decían que no se arriesgara ― Ho… hola Spike ― saludo sonrojada y temblando la chica.

―Mucho gusto ― respondió Spike regalándole una sonrisa para luego seguir su camino.

*Me hablo, me hablo* ― prenso la chica con una sonrisa soñadora mientras volvía al lugar con las otras chicas.

―Es mejor que asegures tu cuarto, no vaya a ser que encuentres la cabeza de un Gagua en tu cama cuando despiertes.

―Reza por que ella no te haya observado… quien quiera que sea.

El principal motivo de que sus fanáticas no se estén lanzando cada vez que ven a Spike era ´´ella´´, como así todas la llamaban, la cual la atribuían como una loca acosadora y completamente obsesionada con Spike a tal punto que cualquier otra chica que se acercase recibía una de las múltiples amenazas, de las cuales en su mayoría eran pequeños animales muertos dentro de sus cuartos. Ninguna tenía idea de quién podría ser ´´ella´´, en un principio sospecharon de una cazadora llamada Mina e hicieron una prueba acercándose cuando ellos estaban juntos, descartaron que fue ella porque ni siquiera les lanzaba esas típicas miradas de envidia, su rostro indicaba mas aburrimiento que otra cosa, por lo que dedujeron que ella era una amiga de Spike que no estaba interesada en él, incluso cuando le preguntaron a solas si le gustaba Spike, esta respondió secamente que no.

Lo que ninguna sabia era que ´´ella´´ siempre estaba cerca de Spike solo que la ignoraban, bueno y es lógico, quien iba a imaginar que ´´ella´´, la que les enviaba tales amenazas iba a ser la compañera Felyne del dragón cazador, que siendo mitad Melynx, podía escabullirse en sus cuartos por la noche, dejando el mensaje sin ser detectada.

.

En la oficina del Gremio de Yukumo, se encontraba Satoru Hiroshi, también conocido como el Cazador Errante y actualmente Gran Cazador del Gremio de Yukumo.

―No llevo ni la mitad ― se quejo Satoru.

En su escritorio había varias rumas de pergaminos, un pequeño gato dorado de metal que movía su patita y por último el retrato de los pobladores de Kokoto.

―Ya sé porque siempre se escabullía para ahogarse en alcohol el viejo, que descanse en paz ― dijo recordando al wyverian anciano que hace un año había fallecido de causas naturales, todo el pueblo de Yukumo le hizo una ceremonia en su honor ― aunque de haber sabido lo que me esperaba, hubiera cedido el puesto a Nao Hatsuko.

El trabajo del Gran Cazador del Gremio consistía más que nada en encargarse de problemas grandes como monstruos de una categoría de más de 6 estrellas, organización del Gremio, observación de los datos de los nuevos ingresantes en la escuela de cazadores, defensa del pueblo, etc, pero había un trabajo que estresaba a Satoru y ese era el papeleo de misiones para los cazadores. Este último era un trabajo en conjunto con Kaori Shimura, la cual se encargaba de escuchar las necesidades y quejas del pueblo sobre monstruos rondando por los alrededores, ella anotaba todo eso y lo enviaba al gremio donde el Gran Cazador se encargaba de asignarle la dificultad y el precio de la misión.

Toc! Toc! Toc!

*Juro que si son mas pergaminos voy a…* ― pensó enfadado el cazador ― ¿Quién es?

―El único cazador con cola en todo Yukumo ― respondieron sarcásticamente al otro lado de la puerta.

Y como arte de magia, el malhumor de Satoru desapareció y una gran sonrisa apareció en su rostro.

―¿Otro día pesado? ― pregunto Spike que al entrar encontró a su maestro sentado y con su escritorio lleno de pergaminos.

―Añoro esos días donde solo era un miembro del Gremio y enseñaba a un pequeño a ser cazador, a pesar de que en su primera misión terminara paralizado por unos insectos ― dijo con un poco de burla.

―Lo dice el que fue noqueado por un herbívoro en su primera misión ― respondió de igual manera Spike.

―Touché ― Soltó Satoru fingiendo un rostro de dolor.

Aprendiz y maestro rieron a la vez, estos años se habían vuelto más cercanos, tanto así que parecían padre e hijo, confinaban el uno al otro, Satoru siempre apoyaba al dragón y lo guiaba haciendo que Spike sueñe con el día en que pueda hacer una misión con su maestro, pero para eso tendría que subir al rango más alto en la jerarquía de cazadores.

―Oh vaya, seis años ― dijo Satoru por fin parando de reír ― quien diría que hace seis años no sabias ni como atacar con una espada, mírate ahora.

―Sí, lo sé, y todo te lo debo a ti maestro ― dijo Spike sumamente agradecido.

―Yo no hice mucho, apenas te di unas indicaciones, tu esfuerzo y dedicación te llevaron a donde estas ahora Spike ― respondió mientras veía con orgullo a su aprendiz ― pero bueno ahora quiero hablarte de algo que de seguro te interesa.

Satoru abrió el cajón de su escritorio y saco un pergamino con bordes dorados el cual se lo entrego a Spike.

―Esto se va a hacer público dentro de unas semanas, pero a los que están en el ranking de mejores cazadores de Yukumo se les muestra antes ― mientras él hablaba, Spike comenzó a desenrollar el pergamino ― a todos los que se les he mostraron aceptaron, incluso tu compañera Mina Hikari.

―Esto… esto es ― fue lo que dijo Spike totalmente sorprendido.

En el pergamino estaba escrito con letras doradas un anuncio para postular para miembros del Gremio de Yukumo,

―Cualquiera de un rango de cazador superior a Experto puede postular ― dijo Satoru ― pero solo un número limitado son escogidos para las pruebas y de esos, solo unos cuantos van a ser aceptados para formar parte del Gremio, para ti no creo que sea problema ser escogido para las pruebas, digo en solo 6 años llegaste a tener el rango máximo de cazador Veterano, lo cual en promedio eso se logra en 15 años.

Para el dragón, esta era una oportunidad que no podía dejar pasar, no solo demostrarse a si mismo que había crecido como cazador, sino también para por fin tener una misión junto con su maestro, al ser miembro del Gremio ya tenía esa posibilidad.

―¡Lo hare! ― exclamo el dragón.

―Me alegra oír eso ― sonrió el cazador ― entonces tienes que prepararte, aun falta mucho para las pruebas que no son nada fáciles, el nivel del miembro de un Gremio está muy por encima de los otros rangos. Bueno eso es de lo que te quería hablar en la mañana Spike.

―Entonces paso a retirarme, tengo que ir donde Jack Sorley, dijo que vaya a la escuela de cazadores para mostrarme algo.

―Bien, no te quito más tiempo, anda y ten cuidado, a Jack aun no se le quito la idea de disecciónate ― comento con burla Satoru.

―Sí, lo sé ― respondió Spike con cansancio mientras se dirigía hacia la puerta ― adiós maestro, ah y su novia Kaori le manda saludos.

―Cuantas veces tengo que decirte que nunca hubo nada entre ella y yo ― respondió un poco fastidiado el cazador errante.

―Solo le estoy tomando el pelo ― dijo Spike que se retiro con una sonrisa por haberle jugado una broma a su maestro.

Una vez solo de nuevo en la oficina, Satoru soltó un pesado suspiro recordando años atrás donde se volvió más cercano a Kaori. Ese corto momento que pasaron juntos en el festival de Yukumo le revivió la esperanza de tal vez comenzar una relación y dejar los recuerdos de su antigua compañera en el pasado. Paso muchos días junto con Kaori, atendiendo asuntos de la aldea, hay veces paseando mientras se contaban anécdotas, forjo una amistad con la encargadas de las misiones que lamentablemente quedo en eso… una amistad, y no era porque ella lo había rechazado, sino era porque él no sentía esa chispa, esa misma chispa que sintió cuando pasaba tiempo con Emiko en su juventud.

―Soltero a los 44 ― comento viendo el techo de su oficina, luego centro su mirada en los pergaminos que estaban acumulándose en su escritorio ― No todos estamos destinados al amor ― dijo resignado volviendo a su tedioso trabajo.

.

Toc! Toc! Toc!

―Adelante ― dijo un sujeto con una bata blanca que se encontraba muy concentrado examinando la reacción de dos sustancias.

―Hola Jack, vine por lo que me llamaste ― dijo Spike entrando al laboratorio de la escuela de cazadores.

El sujeto a quien se dirigía Spike era Jack Sorley, un humano de 26 años de piel pálida y cabello blanco causado por su albinismo, la iris de sus ojos eran amarillas y aun después de varios años conservaba las cicatrices de quemadura y saturaciones que tenía en el cuerpo a excepción de la mitad de su cara.

―Ah claro ― hablo sin prestarle atención al dragón ― un momento por favor, ¡Katsuro Kishaba! ― grito Jack para luego volver a su asunto.

―Me llamo señor.

En el laboratorio apareció un joven humano de la misma edad de Spike, con pelo de color mostaza y ojos marrones, pero lo más notorio de este joven es que le faltaba su brazo izquierdo.

―Oh Spike que bueno que llegas, ven sígueme ― le dijo Katsuro llamándolo con su mano.

Siguiendo al gemelo que lo llevo a la sección trasera donde había otro cuarto en el laboratorio, cuando se abrió la puerta Spike se sorprendió ya que el nuevo ambiente estaba lleno de herramientas, no de laboratorio, sino de mecanismos así como planos en las paredes de distintas maquinarias.

―No sabía que existía este lugar ― dijo un anonadado Spike.

―Esto solía ser un almacén del laboratorio lleno de polvo y telarañas, claro que yo con el permiso de Jack lo convertí en mi nueva sección de trabajo ― conto Katsuro contento.

―¿Sección dedicada a qué?

―A la mecánica y mejoramiento de armas así como creación de instrumentos para ayudar al cazador ― menciono Katsuro orgulloso ― ven te mostrare uno de mis proyectos terminados.

Con su mano saco un cofre debajo de su mesa, luego lo levanto y lo puso encima de la mesa, al abrirlo Spike pudo ver que dentro del cofre se encontraba un brazalete grueso de color plateado que cubría desde la muñeca hasta llegar casi al codo, tenía una punta con líneas alrededor, parecida a una flecha asomándose en la parte superior, también se podía ver un botón de un color cobre un poco más atrás de la punta.

―¿Un Brazalete? ― dijo Spike ya que no se diferenciaba de los brazaletes de armadura.

―No solo un siempre brazalete, este es un brazalete arpón ― los dicho por el gemelo capto la total atención del dragón ― supongamos que te enfrentas a un wyvern volador y tu eres un cazador con un arma a corta distancia, obviamente estas en gran desventaja pero esta belleza te podrá ayudar, al presionar el botón lanzara esta pequeña flecha que al impactar se extiende como una estrella anclándose al wyvern con el que te mantenías unido por una delgada pero resistente soga a base de fibras de un metal resistente, después tienes que presionar de nuevo el botón para guardar toda la soga metálica que por ende te llevara hasta el monstruo en cuestión.

―Es increíble ― opino Spike al escuchar lo que podía hacer el invento, él como cazador que usaba constantemente armas de corto alcance, conocía la dificultad de enfrentar wyverns voladores.

―Sí, aunque aun es un prototipo y la distancia máxima es de unos 4 metros ― aclaro avergonzado de escuchar la opinión de su invento ― No sabré como funcionara mi invento hasta que alguien lo pruebe, y quiero que ese seas tú Spike.

―¿Yo? ― El dragón no se esperaba que lo tuviera en cuenta para probar su invento.

―Sí, no conozco cazador más confiable que tú.

Luego de que Spike le salvara la vida a ambos gemelos, ellos habían estado en gratitud con el dragón, aunque el que estaba más en gratitud era Katsuro que lamentablemente ya no pudo seguir siendo cazador por la pérdida de su brazo izquierdo, pero pese a eso busco otra forma de contribuir para ayudar a los cazadores, no fue hasta que leyó un libro de mecánica de armas complejas, donde por fin vislumbro un nuevo objetivo a seguir. Quién diría que tenía un talento oculto para la creación de planos de maquinaria basándose en algunos libros y ayudándose con su vasta imaginación inventiva.

―Gracias Katsuro, y créeme lo usare ― acepto Spike alegrando a Katsuro.

BOOM!

La explosión llamo la atención de ambos jóvenes, en ese momento la puerta del cuarto se abrió entrando Jack tosiendo mientras un montón de humo negro lo acompañaba.

―Tres segundos, nota personal, disminuir mas la sustancia A ― dijo mientras anotaba todo en una libreta que saco de su bata ― veo que le mostraste el prototipo a Spike ― comento el científico albino guardando su libreta.

―Sí y acepto usarlo ― declaro el joven de pelo mostaza.

―Solo ten cuidado al usarlo, aun es un prototipo así que puede haber fallas ― menciono Jack mientras se sacudía el hollín de su bata.

Spike vio el brazalete y luego expulso un poco de fue amarillo sobre él, una vez dispersado en el brazalete se pudo observar que apareció un pequeño punto del mismo color del fuego.

―Dime joven Spike, si mueres tengo tu permiso para diseccionar tu cuerpo ― le pidió con una mirada seria el científico ya que desde que vio aquella habilidad del dragón para traer objetos con su fuego, no dejo de pensar en los secretos que podían ser desvelados si le hacia una autopsia a Spike.

―Ya te dije miles de veces que no ― le reclamo molesto por él como Jack pedía inspeccionar su cadáver como si se tratara de pedir un simple favor.

―Es por el bien de la ciencia… y también el de saciar mi curiosidad ― explico mientras se retiraba otra vez al cuarto de laboratorio para abrir las ventanas y así retirar el resto de humo de la explosión.

―Nunca va a cambiar ― suspiro el dragón ― toma Katsuro, ya sabes que pasara cuando lo vaya a usar.

―Sí, claro, entiendo un poco también a Jack, me da curiosidad tu fuego, no se puede evitar je je je ― respondió el humano de pelo mostaza recibiendo el brazalete que volvió a guardarlo en el cofre.

.

El sol estaba en su punto más alto y nuestro amigo dragón se encontraba de nuevo caminando por las calles de la aldea Yukumo, sí que le había tomado su tiempo cuando hablo con su maestro y Katsuro, ahora se dirigía a casa solo pensado en echarse en la cómoda cama de su cuarto y descansar aunque sea un poco de este ajetreado día.

Spike alzo rápidamente su mano y atrapo en el aire un objeto que se dirigía a su cabeza. Al abrir su mano descubrió que dicho objeto que atrapo era una piedrecilla. Rápidamente giro su rostro al lugar donde había sido lanzador y vio apenas una pequeña sombra escapando entre los callejones de las casas, de inmediato el dragón se dispuso a seguirlo.

.

―Donde se habrá metido ― dijo el dragón mientras veía hacia todos lados buscando quien le había tirado la piedrecilla, sin embargo, los arboles y el denso follaje le obstaculizaban la vista, pero sobre todo, lo que lo inquietaba es que su olfato no había podido captar su olor, lo cual nunca fallaba.

―Nya! Para todo hay una primera vez Spike.

El dragón se giro y ahí encontró a cierto Felyne que no había visto en años.

―Eres tú ― fue lo único que puedo decir el anonadado dragón.

―Un Hola como estas no es difícil de decir, sabes ― le reclamo el gato dorado ― pero olvidando las formalidades, vaya que has crecido Spike, casi no te reconozco Nya!

Y era verdad, en estos seis años, con mucho entrenamiento y una buena alimentación, Spike llego a crecer hasta 1,88 metros, y eso sin portar las botas de las armaduras que lo hacían unos centímetros más alto.

―Y usted no ha cambiado en nada ― le respondió Spike.

―Nya! Por supuesto, para un dios unos años no son más que segundos, metafóricamente hablando ― pronto la alegría del gato se transformo en una mirada seria hacia Spike ― recuerda lo que te dije en nuestro último encuentro.

El recuerdo de su último encuentro invadió la mente de Spike, sus ojos se agrandaron al comprenderlo todo.

―Veras Spike, hace solo un momento este mundo y el de donde provienes, acaban de sincronizarse sus tiempos Nya!

―¿Sincronizarse? ― pregunto Spike.

―Nya! Te acuerdas que dije que el tiempo de este mundo avanza doce veces más rápido que el tuyo ― el dragón asintió ― pues ahora ya no, el tiempo en ambos avanza a la misma vez.

―Lo haces sonar como si fuera algo malo ― respondió el dragón.

―Porque es malo Nya! ― dijo el gato dorado ― todos los mundos o universos como quieras llamarlos, tienen un tiempo diferente, en algunos varían tanto que un segundo para unos, es un año para otros, en otros varia tan poco que su diferencia es solo por unos nanosegundos.

―¿Qué pasa si en dos mundo sus tiempo se sincronizan?

―Se pueden abrir portales que los conectan a ambos Nya! ― dijo seriamente el gato.

―Eso ya lo has hecho tú ― inquirió el dragón.

―Hay una gran diferencia en que yo lo haga ya que soy un dios y se requiere una inmensa energía para abrir un portal a otro mundo que no están sincronizados sus tiempos Nya!, y eso es solo para abrirlo ya que si quieres que alguien cruce un portal necesitas más energía porque si no el que cruza el portal puede morir en cuestión de segundos, traerte aquí no fue nada fácil Spike, incluso para mí ya que no es lo mismo a que cruce el portal una hormiga, a que lo cruce una dragón del tamaño de un pueblo.

―¿Y si están sincronizados? ― pregunto con temor el dragón temiendo lo peor.

―Cualquier criatura con un gran poder y conocimientos suficientes puede abrir sin problemas unos portales, y uno puede pasarlos sin el riesgo de morir al intentarlo Nya!

El silencio domino el lugar, Spike no necesito oír mas para saber que esto era un asunto muy serio.

―¿Ya había pasado esto antes? ― fue lo único que pregunto el dragón.

―Sí, hay casos en que dos mundo se sincronizan de manera natural por un corto tiempo y se abren portales en algunos lugares como en una simple puerta o un espejo, porque crees que se dan casos de seres que desaparecen sin dejar rastro Nya!... pero este caso de la sincronización de tiempo de tu mundo y el mío… es la primera vez que sucede por tanto tiempo.

―Por lo que me acabas de decir sobre los portales y la sincronización de tiempo en los mundos entiendo que eso está fuera de mi alcance, entonces por qué quieres que vaya allá.

―Porque un wyvern acaba de cruzar un portal a tu mundo Nya!

―… ¡Y RECIÉN ME LO DICES! ― grito el dragón ya que si uno de esos monstruos llegaban a una de las ciudades de ponis, podrían salir lastimados muchos y aunque no era por menospreciar, los soldados de su madre poco podrían hacer frente a las bestias que el solía enfrentar.

―Nya! Creí que ya se te había quitado esa costumbre de gritarme ― le reclamo el gato dorado tapándose sus orejas.

―Después te enojas, abre un portal, tengo que ir allá de inmediato ― dijo mientras desataba el casco que estaba en su cinturón, el cual estaba a punto de ponerse.

―Nya! Espera un momento ― le detuvo el gato dorado alzando sus patas.

El dragón lo miro curioso cuando el gato le hacía señas para que se acercara, como si le quisiera decir algo. Spike se acerco pero el gato aun siguió haciendo señas por lo que el dragón se acerco más.

―AU! ― se quejo el dragón sobándose la cabeza ― sabes si querías un poco solo lo hubieras pedido ― le dijo enojado.

―Nya! Eso es por gritarme ― respondió un alegre felino dorado, sosteniendo entre sus patas un mechón verde que había arrancado de la cabeza del dragón.

―Entonces ― hablo Spike poniéndose su casco ― ¿qué vas a hacer con mi pelo? ― pregunto mientras se acomodaba el casco ya que no podía ver nada.

―Para una sorpresa que se que te gustara Nya!

―¿Sorpresa? ― soltó el dragón por fin acomodándose el casco y pudiendo ver, sin embargo lo único que visualizo fueron dos patas esponjosas tapando los orificios de su casco.

El dragón cayó de espaldas pero no al suelo, sino a un portal que apareció detrás de él, el cual se cerró una vez Spike paso.

Una vez estando solo, el gato dorado no puedo evitar poner una cara de preocupación, sabía que la sincronización de estos mundo no era natural, alguien lo estaba provocando… alguien muy poderoso, solo conocía a un sujeto que superaba su poder con creces, el de él y cualquier otro dios de otros mundos o universos.

―Así que por fin lo enviaste ― fue lo que dijo una voz proveniente del bosque.

*Hablando del rey de roma* Siempre te gusta ocultarte Nya!

De pronto, debajo de un frondoso árbol apareció un ser bípedo al cual no se le podía ver el rostro muy bien por la sombra que hacia el árbol, pero si su ropa las cuales parecían de la realeza con una capa azul oscuro con puntos blancos que destellaban como si se estuviera admirando una constelación de estrellas en el firmamento; aquel ser también portaba un báculo dorado con dos símbolos en la parte superior.

―Me ofende que dudes de mi, cuando sabes cuál es mi trabajo para con todos los universos y realidades ― dijo aquel sujeto ― no se te habrá cruzado por la cabeza alguien más, no se… ¿tal vez él?

El gato dorado bajo la cabeza triste, sabia a quien se refería pero el problema era que él no era tan poderoso como para sincronizar mundos… ¿o sí?

―No se lo contaste a Spike ― menciono el ser misterioso.

―No he sabido nada de él en mucho tiempo ― le respondió el gato ― Tu me advertiste que esto sucedería, debes saber quién es el que lo provoca.

―Yo solo sentí que algo malo iba a suceder en el futuro de tu mundo, luego te advertí y aconseje que necesitarías ayuda, nunca me espere esto, nadie puede ver lo que va a suceder exactamente en el futuro.

―Pues vaya ayuda que resultaste Nya! ― se llevo una pata al rostro ― por lo menos se que Spike es un gran chico y que se pondrán firme frente a lo que suceda.

―Te conseguiste un gran guerrero ― opino el extraño.

―Debiste incluirlo entre los tuyos, por cierto, ¿Cómo van? ― pregunto el gato dorado.

―A pues ahí recién se están conociendo esos seis… mejor vuelvo antes que se maten ― con su báculo golpeo el suelo y abrió un portal detrás de él, se giro preparando para retirarse.

―Esa profecía ― soltó el gato, deteniendo al instante al misterioso sujeto.

―Que tiene ― dijo el ser bípedo dándole la espalda.

―Se refiere a ellos, pero en este mundo que nada tiene que ver con ellos, resuena Nya! Y sospecho que también en otros mundos ― le dijo seriamente el gato solo recibiendo un asentimiento del otro ser lo cual confirmo sus sospechas ― Tu me explicaste hace mucho que cuando una amenaza se presenta, esta solo se siente en los universos que va afectar.

―Ellos lograran detenerlo… por el bien de todos.

―Y si no lo logran Nya!

El ser de vestimenta de la realeza atravesó el portar y lo cerró sin decirle nada, esto no dejo tranquilo al gato dorado pero se mentalizo a enfocarse en el problema que ahora aquejaba su mundo.

OoOoOoO

Paam!

―Ya van tres veces que me hace lo mismo ― se quejo el dragón mientras se levantaba ― menos mal tenía el casco pues…

Se quedo callado cuando se percato donde estaba, a pesar de los años, el recordaba el último lugar donde había estado antes de partir.

―Eso quiere decir ― murmuro Spike para luego comenzar a correr hacia la entrada de la cueva donde se encontraba.

Una vez afuera todo se le hizo familiar, los arboles alrededor, el sonido de los animales que solo habían en Equestria, hasta su olfato mas entrenado capto varios olores a su alrededor.

―Estoy de vuelta ― se dijo a sí mismo sin creer todo este tiempo que paso alejado de Equestria, seis años para ser más exactos ― *él dijo que el tiempo aquí era antes doce veces más lento, eso significa que habrán pasado 6 meses aquí*

ROOOOOAAAAAARRR!

Spike alzo la mirada, se sorprendió al ver una enorme criatura alada de escamas rojas surcando los cielos, solo existía un tipo de criatura con esas características que él conocía.

―Un Rathalos ― pronuncio el dragón al ver a la criatura volando hacia una dirección, Spike rápidamente se trepo al árbol y desde la copa pudo ver hacia donde se dirigía el Rathalos ― tenía que ser justo ese lugar ― murmuro el dragón que bajo de la copa del árbol con un simple salto.

Comenzó a correr hacia donde iba el Rathalos, si corría lo suficientemente rápido y sin ninguna distracción podía llegar a tiempo antes de que alguien saliera lastimado, lastimosamente para nuestro dragón cazador la suerte no estaba de su lado cuando capto un aroma nauseabundo en el ambiente.

*De donde proviene ese hedor* ― pensó el dragón que no podía taparse la nariz por el casco que tenia puesto.

Pronto la respuesta de Spike fue respondida cuando de entre la espesura del bosque salieron una manada de lobos hechos de madera, eran más de una docena.

Spike chasqueo la lengua al reconocer a esos animales del bosque Everfree, llamados Timberwolf, solo los había visto en libros los cuales siempre recalcaban el horrible olor que los acompañaba.

Las criaturas cuadrúpedas de madera comenzaron a rodear al dragón que los veía mas como molestia que como una amenaza.

*No tengo tiempo para esto, pero sé que no me dejaran en paz, así que* ― llevo su mano a su espalda, agarrando el mango de su Gran Espada Jinouga, la cual desenvaino ― Un calentamiento antes de la pelea principal no vendría mal ― dijo Spike y en ese momento los Timberwolf se lanzaron todos a la vez.

El bosque se lleno de sonidos de madera siendo quebrada y de electricidad.

En el pueblo de Ponyville, un grupo de seis chicas se encontraban saliendo de una muy conocida tienda de postres.

―Les dije que nada anima más que una gran dosis de azúcar ― hablo con una gran sonrisa una chica de pelo esponjoso rosado y el dibujo de unos globos coloridos en ambas mejillas.

―Eso explica muchas cosas ― murmuro otra chica de pelo arcoíris, un par de alas color celeste y en las mejillas el dibujo de una nube con un trueno de colores de varios colores.

―Querida no te aconsejo comer mucha azúcar, acaso no sabes a donde termina todo eso ― le increpo una chica de pelo morado muy bien peinada, una gema blanca en forma de rombo en su frente y el dibujo de tres gemas en sus mejillas.

―¿A dónde termina, Rarity? ― pregunto una chica de largo cabello rosado, alas amarillas y la imagen de unas mariposas rosadas en sus mejillas.

Rarity no dijo nada, simplemente se quedo mirando el pecho de su amiga y envidio en silencio su suerte.

―Acaso se olvidan porque no reunimos ― les llamo la atención una chica de pelo rubio con un sombrero de vaquero y el dibujo de un par de manzanas en sus pecosos cachetes ― dime como te encuentras dulzura.

―Bien, supongo ― respondió con una con una sonrisa un poco forzada una chica de pelo con dos tonalidades de morado, con una gema en forma de rombo de casi la misma tonalidad de su cabello, con una imagen de una estrella cardinal en ambas mejillas.

Estos días, las chicas habían logrado por fin sacar de la biblioteca a Twilight, les costó mucho pero sus esfuerzos se vieron recompensados ahora que mantenían a su amiga ocupada pasando tiempo con ella para que no pensara mucho en cierto dragoncito.

―Chicas ― dijo Twilight captando la atención de todas sus amigas ― aprecio mucho lo que hacen por mí, pero esto…

―Alto ahí Twilight ― Rarity le detuvo de seguir hablando ― sé lo que vas a decir, pero nosotras no hacemos esto para que lo olvides para siempre, sino para que no estés triste, te entendemos perfectamente, nosotras también lo extrañamos y nos afecto lo que dijo la princesa ― el resto de las portadoras asintió estando de acuerdo con lo que decía Rarity ― sin embargo, no podemos estar siempre deprimidas, cuando Spike aparezca intentaremos aunque sea hablar con él y disculparnos como es debido, no importa si la princesa nos lo prohibió, además hablamos de nuestro pequeño y tierno Spike, se que estará un poco molesto con nosotras pero le demostraremos que lo apreciamos mucho.

Todas sonrieron aportando a Rarity, incluso Twilight que sabía que con el apoyo de sus amigas, nada era imposible, todas esperaban reencontrarse con el dragón para hacer las paces y volver a como estaban antes, claro que tratando mejor al dragón, sin embargo, la única que tenía un pasamiento diferente era la chica pegaso de pelo de arcoíris, que aun tenía muy claro en su mente que el dragón era el responsable de la mayoría de acontecimientos por huir de sus problemas en vez de enfrentarlos.

ROOOOOAAAAAARRR!

Los pobladores corrieron despavoridos al ver como una inmensa criatura escamosa que descendía en Ponyville rugiendo amenazadoramente.

―Un… un dragón ― murmuro sumamente aterrada Fluttershy al ver al animal.

Unas llamas se asomaron por la boca del dragón, que termino expulsando hacia una casa.

BOOM!

Aunque no había nadie adentro del ahora destruido hogar, si sirvió para incrementar el miedo de los habitantes.

―¡Evacuen el pueblo! ― grito Twilight tomando el liderazgo de la situación ― Rainbow, crees que puedas distraer a ese dragón.

―La asombrosa Rainbow se encargara de distraerlo mientras ayudan al resto ― dijo orgullosa la chica alada que comenzó a volar alrededor del dragón haciendo que se concentre solo en ella.

La distracción de Rainbow no duro mucho cuando el Rathalos se percato como huían sus presas, por lo que cargando otro de sus ataques, bloqueo su ruta de salida.

―Oh no ― dijo Rainbow viendo como sus amigas y un puñado de ponis se quedaron sin salida.

Paam!

―¡Rainbow! ― gritaron todas a la vez.

El Rathalos aprovecho el fugaz momento de distracción de la portadora de la lealtad para golpearle con su cola. Rainbow termino rodando por el suelo hasta terminar cerca de sus amigas que la ayudaron a levantarse.

―Mi ala ― se quejo al sentir un inmenso dolor, apostaría a que de seguro estaría quebrada.

La criatura cargo de nuevo su ataque, esta vez apuntando a las chicas y los civiles. Disparo su ataque dándoles de lleno, sin embargo, un escudo purpura semi-transparente impidió su ataque, no obstante dicho escucho desapareció unos segundos después del impacto y Twilight cayo arrodillada respirando agitadamente.

*Use gran parte de mi magia… y solo aguante un ataque*

El dragón se preparo otra vez para un ataque, todos estaban paralizados del miedo, incluso los pegasos a pesar de tener sus alas para escapar.

Las chicas se acacharon y abrazaron a Twilight, si este iba a ser el final se irían juntas al más allá.

CHIIIINNN!

Aquel sonido agudo detuvo al Rathalos que comenzó a girar su cabeza hacia todas direcciones.
Los pobladores así como las portadoras se quedaron confundidos al ver como ahora ese dragón pareció haber captado algo con su olfato, pronto sus ojos se contrajeron, mostro sus dientes y giro su cabeza hacia atrás.

[Musica: For the Glory ― EPIC ROCK, yo les digo cuando detenerlo]

Por las calles de Ponyville hizo acto de presencia un sujeto de extraña armadura, que caminaba sin preocupación, cargando en sus hombros una gigantesca espada que tenía unos pequeños trozos de madera chamuscada en su hoja.

El Rathalos se giro encarando acarando al cazador, dicha acción por parte de la criatura sorprendió a los que antes estaban a punto de sucumbir a sus llamas.

Las chicas se quedaron viendo al recién llegado, no parecía un guardia real de la princesa Celestia o de Luna, pero quien quiera que sea, no le podía hacer frente a ese dragón que lo superaba en tamaño.

El Rathalos expulso una bola de fuego por su boca, que termino dándole de lleno al cazador, los pobladores así como las chicas reprimieron un grito de terror al presenciar por primera vez la muerte un poni, sin embargo, una vez el fuego se disperso, se pudo apreciar como el misterioso sujeto de armadura permanecía aún vivo, cubriéndose con su gran espada que amortiguo el ataque, tal acción dejo sin palabras a Twilight que apenas si aguanto con su escudo mágico.

El cazador corrió hacia el Rathalos, este último comenzó a lanzar más bolas de fuego pero fue inútil ya que su objetivo las esquivaba todas, así que espero a que estuviera cerca para golpearlo con su cola, no obstante el cazador ya esperaba eso.

PAAM!

Con su arma se cubrió del ataque de la cola del Rathalos, luego tiro al piso una pequeña esfera blanca, lo siguiente que paso fue que una densa cortina de humo blanco se levanto en el lugar donde impacto la esfera cubriendo al Rathalos y al cazador.

GRRAAAAAHH!

Rugió de dolor el wyvern al sentir los cortes y la electricidad recorriendo su cuerpo. Por fuera los espectadores veían como del humo salía relámpagos por todas direcciones.

BOOM!

El dragón ya arto de no poder ver nada, lanzo un ataque al suelo, creando una onda que disperso el humo y a la misma vez hizo que el cazador retrocediera.

La enorme bestia escamosa quiso atrapar en sus fauces a su oponente pero este se hizo a un lado y con su espada le hizo un gran corte en su hocico, no llego a herirlo gravemente por las escamas que lo protegían, pero aun así el Rathalos sintió el impacto y la electricidad por su rostro.

Lo que siguieron fueron varios ataques de la enfurecida criatura los cuales eran esquivados o bloqueado por el sujeto de armadura.

Los testigos de aquel enfrentamiento estaban atónitos al ver como un dragón era prácticamente apaleado por ese extraño que demostraba una gran destreza con su arma, hasta incluso llegaron a pensar que era un soldado de la princesa Celestia entrenado para matar dragones.

Las portadoras de la armonía tenían cada una un diferente pensamiento de lo que estaban presenciando.

*Eso es asombroso* ― pensó Rainbow de aquel sujeto, ella como buena atleta sabia reconocer la condición física de un poni con solo ver sus movimientos, y al ver la agilidad y velocidad de ese extraño para esquivar los ataques de ese dragón aun con el peso de la armadura, pues quien quiera que sea él, tenía que preguntarle su rutina de ejercicios para ella llegar también a ese nivel.

*Por favor que ya se detengan* ― pensó angustiada Fluttershy, nunca le gusto la violencia y solo esperaba que esto acabara pronto y en lo más posible, sin derramamiento de sangre.

*Alguien nuevo, tengo que hacerle una fiesta de bienvenida* ― pensó Pinkie siendo siempre ella, sin embargo su alegría no duro mucho cuando todo su cuerpo tembló, ese era su Pinkie sentido que le advertía de algo que le dejo preguntándose que era.

*Por mis corrales, no lo puedo creer* ― Applejack se llevo una mano sosteniendo su sombrero, tendría una gran anécdota para contar en el almuerzo familiar.

*¿Como lucirá el valiente caballero debajo de la armadura?* ― Rarity se propuso a conocer a ese misterioso guerrero, y si encajaba en su prospecto de novio ideal, usaría sus encantos femeninos para ganárselo.

*Un solo soldado de Equestria no puede hacerle frente a un dragón… ¿Quién es él?* ― Al tener un hermano que estuvo en la milicia, este le contaba experiencias propias y ajenas, como la vez que se necesito una docena de soldados para ahuyentar a un dragón de 3 metros que invadía las tierras de cultivo ― *Esa armadura, es la primera vez que veo una así*

ROOOOOAAAAAARRR!

Con un rugido el Rathalos extendió sus alas preparándose para elevarse en el aire, el cazador sabía que estaba en completa desventaja si el wyvern volvía al cielo, por lo que arriesgándose a un ataque directo corrió para a evitar que se elevara.

La bestia expulso una bola de fuego dándole de lleno al cazador para así detener su avance, sin embargo, el cazador salió de las llamas con algunos rastros de fuego en su armadura, no se cubrió porque sabía que si lo hacía, eso le daría tiempo al Rathalos para desplegar.

PAAM!

GRRRAAAAAAH!

Se retorció en el piso el Rathalos con una pata sangrando, el objetivo del cazador era atacarle ahí ya que eso sumado al cansancio de la criatura por el combate y las otra heridas en su cuerpo, lo dejarían sin fuerzas para ponerse de pie, estando a merced para su ataque final.

[Detener la música]

El misterioso sujeto de armadura, sosteniendo su arma con un poco de sangre en la hoja se quedo viendo a la bestia en el suelo mientras que los espectadores aun seguían atónitos de aquella victoria, todo había acabado por fin.

―Que paso aquí ― pronunciaron el resto de pobladores que había huido y volvieron al escuchar los rugidos cargados de dolor del dragón que los hizo pensar que los guardias habían llegado más rápido de lo esperado, sin embargo, se llevaron la sorpresa de solo ver a un soldado parado frente al dragón que yacía derrotado en el suelo, esforzándose inútilmente a ponerse de pie.

―Aquel soldado lo derroto solo.

―Nunca había visto algo así en mi vida.

―Ese dragón fue humillado por el soldado.

―No puedo creer que la milicia de Equestria fuera tan bien entrenada.

Esos y otros comentarios se oyeron en el lugar de los que presenciaron aquel épico combate, pero solo 6 permanecían calladas, esas eran las portadoras de la armonía que se quedaron viendo al sujeto misterioso que sosteniendo su gran espada se comenzó a acercar al moribundo dragón, una de ellas capto cuáles eran sus intenciones.

―¡NO LO MATES! ― Grito Fluttershy llamando la atención de todos, incluso la del cazador que giro su rostro para verla.

Fluttershy a pesar de tenerle un gran pavor a los dragones, también sabían que eran criaturas como el resto de sus amiguitos, y al ver al débil dragón en el piso le hizo recordar a su amigo Spike, no porque se parecieran, sino porque ambos eran dragones, como podría demostrarle que ella lo apreciaba, si dejaba que un dragón herido y que no podía lastima a nadie, fuera asesinado, solo por ser un dragón.

De improviso el ambiente se sintió pesado, cargado de sensaciones negativas que hizo que a todos los habitantes de Ponyville se le helara la sangre y les invadiera un miedo sobrenatural.

Todos los sentidos del cazador le gritaban peligro y cuando giro para ver la fuente de lo que lo provocaba, vio una enorme bola de fuego negro acercase, solo atino a cubrirse con su arma.

BOOOOOOOOOOOM!

El ataque fue tan devastador que el cazador fue empujado por el impacto perdiendo parte de su armadura que cubría el pecho, su brazo izquierdo, también su casco y la parte largar a la altura de la cintura que parecía la mitad de una falta que cubría su parte trasera; todo eso perdió en el camino hasta terminar estrellándose contra una casa donde termino en su interior.

ROOOOOAAAAAAARRRRRRR!

El Rathalos ya de pie lanzo un espeluznante rugido que hizo temblar la tierra, pronto sus escamas una vez rojas poco a poco pasaron a tener una coloración más oscura hasta tornarse negras, los ojos se le tiñeron de sangre y de su boca salían pequeñas llamas oscuras.

.

―Ah! ― Se quejo el cazador que se incorporaba sobre una pila de madera y otros objetos con los que había impactado.

Se llevo la mano izquierda al rostro, ese ataque a pesar de que se cubrió casi lo mata, se percato de las partes de la armadura que había perdido.

―¿Qué? ― su brazo así como su pecho lucían levemente enrojecidos, al igual que sus escamas, a simple vista se podría decir que se quemo por el fuego, sin embargo, para alguien como él que resistía temperaturas extremadamente altas, le era completamente extraño quemarse ― Fuego negro ― murmuro Spike.

ROOOOOAAAAAAARRRRRRR!

Ese rugido llamo su atención, llevo una mano a su mochila, ahí se percato de dos cosas, que no tenía esa parte extra de su armadura que cubría su cola y que los objetos de su mochila se habían roto con el impacto, salvo una poción que tomo para curarse las heridas.

*Tendré que usarlo si quiero ganar* ― maldijo su suerte al tener que usar su último recurso y justo en el lugar donde menos quería.

.

El Rathalos negro comenzó a acercarse a los ponis, estaba petrificado por el miedo antinatural que les invadía al solo ver a ese dragón.

GRAAAAAAHHHHHHH!

Un rugido similar al de un dragón provino de la casa donde se había estrellado el extraño de armadura, ese rugido hizo que el Rathalos negro girara hacia ese lugar ignorando a los pobladores.

En aquel momento del agujero de la casa salió un joven de alborotado pelo verde, portando su armadura solo en la parte interior de su cuerpo y en el brazo derecho, dejando así su pecho desnudo donde se podían admirar sus marcados y muy trabajados abdominales asi como unas cicatrices de tres garras surcando todo su pecho, los músculos no muy exagerados en su brazo izquierdo en donde tenía escamas en el dorso de su mano, también algo que no pasaba desapercibido era la larga cola morada con espinas verdes que poseía.

[Música: Fist Bump ― Sonic Forces, yo les digo cuando detenerlo]

GRAAAAAAHHHHHHH!

Lanzo otro rugido Spike, a la vez que su brazo izquierdo se cubría de escamas hasta llegar a su codo, los dedos de sus manos pasaron a convertirse en garras filudas de color verde y las pupilas de sus ojos se alargaban verticalmente adquiriendo la forma de las pupilas de un reptil.

A una gran velocidad Spike corrió hacia el Rathalos llegando en apenas unos segundos, sin embargo, el wyvern sabiendo que tenía que mantener lejos al cazador, disparo una bola de fuego negro al suelo creando una onda de presión tan grande que casi saca volando al peliverde, de no ser porque clavo sus garras en la tierras, de ambas manos lo cual le costó perder el guante derecho de su armadura.

Spike lanzo una enorme llamarada verde cegando momentáneamente al Rathalos, una vez dispersado el fuego se vio a Spike en el aire que expulso un poco de fuego azul de su boca materializando así su gran espada Jinouga listo para atacarlo en el rostro, pero el Rathalos en el último segundo giro sobre su propio eje logrando impactarlo con su cola haciendo que el cazador soltara otra vez su arma.

El wyvern oscuro no le dio tiempo de respirar y se lanzo a morderlo, por suerte para Spike, logro impedir que sus fauces se cerraran, usando sus manos pero esta acción demandaba una gran fuerza que nuestro joven cazador apenas si podía soportar, ya antes había detenido la mordida de un Rathalos, pero este fácilmente duplicaba la presión de mordida de un Rathalos promedio.

Vio en el fondo de la garganta del monstruo, fuego de color negro asomándose, era imposible que su propio fuego le ganase al del Rathalos, eso lo supo al momento que recibió el primer impacto.

Spike exhalo mucho fuego azul en la boca del Rathalos haciendo aparecer varios de sus escudos hasta llenar las fauces del Rathalos, una vez hecho eso, dejo de hace fuerza y se lanzo hacia un lado pensando que al impactar el fuego con los escudos haría una gran explosión en la boca del Rathalos para así matarlo, lastimosamente eso nunca sucedió.

CRASH! CRASH! CRASH!

El wyvern alado sin mostrar el mas mínimo escuerzo, trituro los escudos en su boca y los escupió, esto dejo sorprendido y aterrado a Spike, esos escudos eran todos iguales ya que los mando a fabricar en masa porque aparte de ser baratos, también eran de los más resistentes, sin embargo, ese Rathalos los hizo ver como si fueran simples galletas.

―Bien, esto me costara ― se dijo a si mismo pensando en alguna estrategia para derrotarlo.

Los pobladores se sorprendieron del aspecto de quien estaba debajo de la armadura, no era un poni, pegaso o unicornio, era otro tipo de criatura la cual les resultaba muy familiar.

Las portadoras por su parte olvidaron el miedo, los que es estaban alrededor e incluso al feroz dragón negro ya que solo se enfocaron en una persona, y esa era el joven de pelo verde que luchaba con todas sus fuerzas.

*Spike* ― pensaron todas a la vez al ver que este chico tenía todas las características de su pequeño amigo escamoso, desde el color de sus escamas, su cabello verde y sus profundos ojos jade.

BOOOOOOOM!

La chicas vieron con horror vieron como otro de esos ataque le había impactado directamente al joven.

Escuchar el sonido del impacto les hizo volver en si a los pobladores que comenzaron a huir en búsqueda de refugio o de escapar del pueblo.

Entre todos corriendo por todas partes el Rathalos negro tenia para escoger a sus víctimas, pero por algún motivo solo se enfoco únicamente en 6 chicas.

Comenzó a correr hacia esa dirección abriendo su boca y mostrando sus dientes, cuando las portadoras se percataron que el Rathalos venía a por ellas ya fue muy tarde para huir.

PLAM!

El Rathalos cerró su mandíbula a solo un metro de donde estaban las portadoras de la armonía que sintieron su corazón latir como loco al estar tan cerca de sentir los filosos dientes de ese animal.

―¡TU… PELEA… ES CONMIGO!

La cola del wyvern negro era sujetada por un muy lastimado Spike el cual a pesar de haber recibido el impacto de su ataque, saco fuerzas al ver a quien iba atacar el Rathalos.

Con las escamas de su brazo llegando hasta su hombro sintió que su poder incrementa así como perdía poco a poco la razón.

―¡AAAAAAAAHHHHHHHHHH!

Jalo de la cola de la bestia logrando sorprendentemente lanzarla un par de metros, dejando con los ojos abiertos a los que habían presenciado tal hazaña.

ROOOOOAAAAAAARRRRRRR!

Rugió embravecido el Rathalos que se levanto como si nada, luego extendió sus alas y comenzó a agitarlas creando una corriente de viento, se preparaba para volar.

Esto ya era crítico para nuestro cazador, si uno solo de sus ataques era devastador, varios de estos sobre Ponyville lo borraría del mapa, junto con todos los que se encontraban ahí, debía detenerlo de inmediato pero si intentaba un ataque directo, sería un blanco fácil para su fuego negro.

Examino rápidamente a su alrededor, entonces se le ocurrió una idea al ver un pequeño puesto de ventas cerca a una casa de dos pisos. Corrió hacia el puesto y sin dificultad lo trepo, luego salto hacia la casa terminando en el tejado del primer piso, con sus garras escalo hasta estar en la parte más alta del segundo piso, no estaba tan lejos del Rathalos que apenas se estaba elevando poco a poco.

Exhalo fuego azul haciendo aparecer una de las armas que poseía que era una Lanza Pistola, la cual apunto hacia abajo, teniendo un dedo en el gatillo y preparándose para salta hacia el Rathalos.

BANG!

El retroceso del arma le dio más impulso a la hora de saltar, pero no el suficiente ya que el wyvern se encontraba a solo centímetros de alcanzarlo.

*¡NO!* ― grito en su mente, mientras caía en cámara lenta viendo como el Rathalos se alejaba lentamente, en eso recordó algo que había olvidado, una oportunidad para llegar donde la bestia.

De su boca salió fuego azul que materializo un brazalete plateado, el cual se lo puso en su brazo izquierdo, simplemente pasando su mano por el hueco.

*Gracias Katsuro* ― pensó cuando apretó el botón del brazalete y una flecha con una soga de metal salió disparada dándole justo en el cuerpo del animal.

ROOOOOAAAAAAARRRRRRR!

Al sentir algo incrustarse en su cuerpo, agito con mas fuerzas sus alas elevándose más rápido llevándose al cazador consigo ante la atenta mirada de los pobladores.

Tratando de no ver hacia abajo, Spike presiono de nuevo el botón y el mecanismo del brazalete se activo jalándolo con gran velocidad hacia el Rathalos.

Pudo ver que acercaba justo a la base del ala de la bestia, por lo que decidió aprovechar la oportunidad trayendo su gran espada Jinouga con ayuda de su fuego azul.

Crack!

GRAAAAAAAAHHHHHHHHHH!

―AAAAAAAAAAAAAHHHHHHH!

[Detener la música]

Tanto la bestia como el cazador comenzaron a caer a una gran altura ya que Spike logro hacer un profundo corte en el ala izquierda del Rathalos y sin poder utilizarla.

―Vamos, demonios ― maldijo Spike al ver que la punta seguía hundida en la piel escamosa del wyvern por lo que aun seguía unido y lo peor es que el brazalete no tenia forma de quitárselo ya que era todo metal ― ¡Rayos Katsuro tanto te costaba ponerle unas correas!

Vio como el suelo se acercaba más así que con sus garras rompió el prototipo del brazalete arpón y se acomodo en el mejor lugar posible para no recibir todo el impacto.

En la superficie, los pobladores de Ponyville vieron como el dragón negro y el extraño caían en picada hacia el pueblo.

―¡Van a caer en…!

PAAAAAAAAAAAAAAAAAAAM!

Todos comenzaron a correr hacia el centro de Ponyville donde habían caído, las chicas también fueron aunque preocupadas por que el extraño estuviera bien.

.

Muy lentamente Spike con su furia dragón desactivada, se ponía de pie, vio a su alrededor y descubrió que se encontraba en el centro de Ponyville, pero no vio el gran edificio que era la alcaldía de Ponyville, solo había un montón de trozos de madera…

―… ― guardo silencio al por fin darse cuenta de lo que paso con la alcaldía.

ARRRRRHG!

Ya en el suelo yacía el Rathalos el cual había recuperado el color rojo de sus escamas, sin embargo, y de manera sorprendente seguía vivo, un poco inconsciente pero aun vivo después de caer de una gran altura y de estrellarse contra un edificio que era prácticamente patrimonio de Ponyville.

Spike no se iba arriesgar por lo que con mucho esfuerzo, costándole cada paso, se dirigió tambaleante hacia el Rathalos.

Ya estando cerca del animal, su vista comenzó a volverse un poco borrosa, por lo que se apresuro para acabar con el Rathalos antes de quedar inconsciente. Se subió al lomo de la bestia y camino con cuidado hasta llegar a su cuello, sintiendo un gran mareo, trajo su gran espada Jinouga con su fuego azul.

―Un… ultimo… esfuerzo ― dijo jadeante mientras que con sus dos manos sostenía el mango el cual alzo con la punta de la hoja apuntando directamente al cuello de la bestia.

El sonido de varios pasos captó su atención y en unos momentos todo Ponyville llego al centro del pueblo.

Sintió sus miradas penetrantes, como si lo estuvieran examinando, juzgando, aquello le trajo los amargos recuerdos del pasado que creía haber superado.

Entre la multitud distinguió a seis chicas que lo observaban expectantes de lo que estaba a punto de hacer, tal vez no lo reconocieran ahora, pero estaba seguro que lo harían pronto.

*¿Por qué estoy dudando?* ― se pregunto Spike, ni en sus primeros días siendo un cazador dudo el matar a esas bestias, porque ahora sí, acaso era porque todo el pueblo, en especial ellas lo estaban observando, acaso esperaban que tirara su arma y volviera a ser el Spike de antes, aquel dragoncito que lo único bueno que sabía hacer era esconderse y ser un sirviente ― *¡NO, YA NO SOY ESE SPIKE! ¡YA NO ME OCULTO DE LOS ENEMIGOS, LOS ENFRENTO! ¡YA NO LE TEMO A LOS MONSTRUOS, ELLOS ME TEME A MI! ¡YA NO SOY UN SIMPLE ESPECTADOR, YO ACTUÓ! ¡YA NO SOY SPIKE EL DRAGÓN BEBÉ!* ¡YO SOY SPIKE! ― Grito a todo pulmón tomando por sorpresa a todos los pobladores pero más a las portadoras que no creían lo que oían ― ¡SPIKE EL CAZADOR!

Se pudo escuchar un suspiro masivo al ver como el nombrado Spike había atravesado con su arma el cuello del animal que comenzó a retorcerse levemente mientras caía su sangre manchando el suelo de un color carmesí.

Rarity, Applejack, Pinkie, Rainbow, Fluttershy y Twilight quedaron horrorizadas, mas las dos últimas, al ver que este sujeto de nombre Spike acababa con la vida de una criatura sin mostrar misericordia.

Una vez el Rathalos dejo de moverse, Spike dejo de aplicar fuerza y pudo suavizar su agarre, alzo la mirada y pudo ver los rostros horrorizados y llenos de miedo de los pobladores, así como las miradas de incredibilidad que le lanzaban sus ex-amigas.

―Típico ― murmuro el dragón mientras su visión se oscurecía, cayendo así inconsciente.


The only 95: Perdón si no he llegado a contestar esta vez sus Review, como esta semana estuve en parciales me dedique de lleno a estudiar y solo tuve viernes, sábado y domingo para escribir (Estube escribiendo contra reloj, hasta incluso me amaneci). Agradezco a todos por sus aportes a las músicas, eran más de 70 de las que tuve que escuchar y no se decepcionen si no salió en este capítulo, hay algunas que encajan perfecto para una peleas que tengo en mente para el futuro, bueno gracias por todo amigos, para el próximo capítulo si contestare sus comentarios, se despide su buen amigo The only 95 deseándoles un buen día y si quieren regalarme algo por mi cumpleaños gradecería que fueran sus comentarios y opiniones de este capítulo que abre así la segunda temporada de Spike The Hunter.