Capítulo 21

Desde la expulsión de Anker, no se volvió a mencionar su nombre. La vida prosiguió calmada, y Zelda anunció el estar prometida con Link. La noticia causó un gran revuelo, críticas y más objeciones, pero al final tuvieron que aceptar.

_ ¿Cómo es reinar?

_ Complicado.

Zelda le pasó el cinturón a Link para que este se terminara de vestir.

_ Ya te acostumbrarás. No te preocupes.

_ Un ladrón como yo, gobernando Hyrule…

La princesa lo agarró por los hombros y le sonrió.

_ No le des más vueltas, o terminarás por marearte, ¿de acuerdo?

Él asintió, algo deprimido.

_ ¿Cuándo se lo contaremos a Eyzmel?

_ La hice llamar y mañana vendrá.

Zelda salió de la habitación. Parecía preocupada.

_ ¿Pasa algo?

_ No, no. Tranquilo. Solo estoy nerviosa.

Bajó las escaleras y fue a la sala del trono. Se sentó en el trono de la derecha y abrió la carta que hacía unas horas había leído. Un escalofrío le recorrió de pies a cabeza, dejándola con sudor frío en la frente. Esa carta que apareciera en su cómoda hacía rato le estaba torturando.

Sabía que fuera la señora de la limpieza, pero su interior era lo que le preocupaba.

Bueno, princesa. ¿Qué tal se encuentra? Deseo que bien. Siempre me he preocupado mucho por usted. Seguro que ya has copulado bastante con su prometido Link, ese bastardo mal amigo y además ladrón y secuestrador. ¿Cómo lo sé? Los rumores se extienden como la pólvora. Aquí uno siempre se entera de todo.

No diré paradero, pero como ya sabrás no puedo estar en la ciudadela ya que me expulsaste. Otra vez muchas gracias.

¿Qué más contar? Bueno. Me encuentro cansado y frustrado. Estoy deseando volver a verte, cariño. Sé que tú a mí también, aunque quieras negármelo. Quiero coger el cuchillo con el que estoy cortándome el brazo ahora mismo y manchando la carta de sangre, y clavárselo a Link en el pecho, haciendo que se arrastre por el suelo agonizando y pidiendo que lo remate ahí mismo.

Ya puedo sentir su sangre en mi cara, por el suelo, manchándome los zapatos. Sería un momento tan romántico para nosotros dos… Tú y yo, sobre la sangre de Link. ¿No crees que sería hermoso?

En cualquier momento apareceré y estaré contigo. Otra vez, a tu lado.

Dejó la carta y se cubrió la cara con las manos. Todo aquello no terminara, si no acababa de comenzar.


Link dejó la espada apoyada en un banco de los campos de entrenamiento y se acercó al Capitán de la Guardia. Se mostraba enfadado, así que sin miramientos giró al hombre y comenzó a hablarle en tono borde.

_ Escúcheme. No sé que tiene contra mí_ la trifuerza del valor comenzó a brillar en su mano_, pero le aseguro que me está comenzando a molestar su indiferencia y el "pasotismo" que tiene hacia a mí, así que si no le importa, explíqueme el porqué.

El hombre vio hacia la mano de Link, donde brillaba esa luz tan potente. Asustado, se apartó de él.

_ Aléjate. No puedes estar aquí.

Link se acercó.

_ ¿¡Es que acaso me tiene miedo!?

_ ¡Pensé que me librara de ti! Pero la culpa sigue, sigue amargándome. ¡Yo no quería irme!

El joven rubio vio hacia él, extrañado.

_ ¿De qué estás hablando?

El Capitán de la Guardia se sentó en el banco más cercano y se cubrió la cara con las manos.

_ Tienes esa marca en la mano… Y también la Espada Maestra. Desde un principio supe que eras tú.

_ ¿Qué era quien?

_ Mi hijo.

Link no dijo nada, ni siquiera cambió de expresión.

_ Tú no eres mi padre. Mi padre murió cuando tenía trece años.

_ ¿Tuviste padre?

_ Tú no eres mi padre_ repitió, en un tono más bajo_ Mi padre está muerto.

El hombre dijo un nombre repentinamente, haciendo que Link se sobresaltase.

_ Es el nombre de tu madre, ¿no es cierto?

_ ¿Cómo…?

_ Estuve con ella varios años. Éramos felices, pero ella se quedó embarazada muy joven. Cuando dio a luz, pensé que estaría preparado, pero no lo estaba. Cuando vi que nada más nacer brillaba algo en tu mano como está pasando, no quise saber nada._ suspiró_ Pensé que nunca más te volvería a ver, pero ahora tu aparición me hace pensar en los errores que cometí. Te pido perdón a ti y a tu madre.

_ Mi madre ya no vive para oírlo. Está con la persona que sí la quería. No sé que pasó, sinceramente, pero él es mi padre porque estuvo a mi lado.

Se levantó.

_ No volveremos a hablar del tema, ¿de acuerdo?


Hacía como dos semanas desde que no salía de casa. Guardó sus cosas en la maleta, y salió rumbo al castillo.

Debía de ser algo importante el que la invitaran, y más después de la última vez donde fingiera ser la prometida de Link. Esta vez no se maquilló, ni llevó un vestido despampanante. Quería gustar a Anker por como era, bueno, si se acordaba de ella. Ya sabía lo del compromiso entre su hermano y la princesa.

¿Aunque como alguien se iba a olvidar de su visita tan problemática? Decidida, Eyzmel salió de su casa y subió al carro que le estaba esperando para llevarle al castillo.

- ¡Hola!-saludó a un guardia.

- Buenas tardes, señorita.

- Me encanta ir al castillo. Por mí viviría allí, pero molestaría. Mi sueño siempre fue ser una princesa, y fíjate, ahora Link está prometido con una. Que curioso, la verdad.

El guardia asintió.

-Y dime, ¿qué tal le va a la pareja? ¿Mucho movimiento? Ya sabe a lo que me refiero.

Él se sonrojó ligeramente al pensar en eso. Negó con la cabeza.

-Ya veo… ¿Y Anker? No sé nada de él desde hace bastante, y como me había caído bien…

El carro comenzó a moverse mientras el guardia miraba como preocupado hacia Eyzmel.

- El guardián ya no está en el castillo. Le echaron por mala conducta y abusos. Realmente no me esperaba eso de un joven tan serio y tranquilo.

- ¿¡Qué!? Oh, por Farore. Y yo creía que… No importa.

Cuando llegaron al castillo, el guardia le abrió la puerta y con una ligera sonrisa, le dijo:

-Que lo pase bien en su primera estancia en el castillo. Ya nos veremos.

El carruaje se fue y Eyzmel comenzó a reírse en voz baja.

-No puede ser… Lo conseguí… ¡Un guardia se ha enamorado de mi belleza!


¡Hola a todos! Este es el capítulo número... ¿21? Sigue costándome creer que vaya por este.

Este fue un capítulo algo aburrido, lo sé, pero es que ando escasa de ideas. No os preocupéis que en el siguiente capítulo creo (creo) que habrá un poco más de acción (oh, sí. Y Eyzmel como siempre será Eyzmel)

Nada más que añadir. Nos vemos.