Liz sale al escenario con un equipo protector, parecido al de los jugadores de rugby, se asoma temerosamente porque sabe que la van a matar…

HOLAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA AMIS! ¿Cómo van? Cada vez acercándonos más al final de esta historia (de la cual ni siquiera sé cuál va a ser el final xD)

Recuerdan que les dije en el 20 que en este habría lemon? Resulta que salió muy muy largo, si juntaba este capi con el otro serían 35 páginas y habría que esperar mucho para publicarlo, entonces lo sometí a votación en el grupo y ganó la opción de que lo partiera. (NO ME MATEN; PLEASE!)

AHHH y pues decidí subirlo hoy porque es el cumple de Waaleej y quería dedicarle mi capi! Feliz feliz cumple Ale chan! (estoy esperando ansiosa el regalo que alguien te va a dar… Jejeje va a estar súper!)

Ahh chicos, con respecto al capi! Recordemos que el contexto es Japón así que las dos canciones ("yo no soy mujeriego", parodia de "Womanizer" y "Baja la guardia" de Santiago Cruz) se suponen que tienen versión en japonés.

Ahh y estas canciones tienen pequeñas modificaciones en las letras.

Las otras dos canciones que se mencionan (cuando están bailando) sí están en el idioma original (español), pues el instructor de baile es extranjero y puso todo tipo de música.

Bueno, ¡a leer se dijo! jejeje


Capítulo 21

Ren tragó pesado, jamás había revelado su verdadera historia, nunca había tenido la necesidad de contar su más grande secreto… pero ahora… estaba junto a ella, sentía que podía ser totalmente sincero.

-a mis padres.- bajó la cabeza y clavó su mirada en el suelo.

-¿qué?, pero Kuu san y…

-ellos son mis padres adoptivos.

-¿cómo así?-abrió los ojos como platos- pero si todo el mundo piensa que son tus verdaderos padres.

-para mí es como si lo fueran, aunque en realidad mamá es mi tía y papá, pues… el esposo de mi tía.

-¡Espera un momento! ¿Esa es la razón de que no tengas el apellido Hizuri?-siempre había tenido esa pregunta.

-exacto, aunque la mayoría de la gente cree que es porque decidí usar Tsuruga como apellido principal ya que es el de mi madre.

-ohh ya veo-parpadeó repetidamente tratando de asimilar la noticia- pero entonces ¿qué pasó con tus verdaderos padres?

-ellos murieron, fue en su cuarto aniversario de bodas… -le dolió pasar saliva por su garganta, el nudo que tenía era demasiado fuerte, no había hablado de ese tema desde que conoció la verdadera historia, alrededor de 15 años atrás- Fuimos de vacaciones en un crucero alrededor de Europa pero una fuerte ola chocó contra el barco alterando el funcionamiento de los motores, la falla causó un corto circuito y la cabina principal se incendió.- torció la mandíbula en una mueca llena de dolor- Yo no recuerdo nada de lo sucedido, era muy pequeño pero algo en mí quedó de aquella tragedia, al estar cerca del mar me mareo y le tengo pavor a las profundidades, navegar en barco o cosas que se trasporten vía acuática.

Bajó el rostro y también se aclaró la garganta.-Ahora entiendo tu temor- comentó tan suave como un susurro, aunque no le estaba viendo el rostro a Ren podía imaginar perfectamente su carita afligida- perdóname por haberte hecho comer cerca del mar- se sintió muy mal, él le había dado pistas de su temor todo el tiempo y ella no lo había captado e incluso le había insinuado muchos planes que tenían que ver con el mar.

-no te preocupes, otras veces me ha tocado peor- obligó a sus labios a curvarse en una sonrisa.

-yo… yo te ayudaré a superar tus miedos, te lo prometo.- le acarició el hombro, no sabía qué más hacer para darle su apoyo.

Él sonrió, ahora sí sinceramente –va a ser algo difícil pero, gracias.

Lo tomó de ambas manos y preguntó-entonces ¿cómo sabes lo que sucedió ese día?

-Eso fue lo que me contó Kuu, en palabras de la señora que me recibió en sus brazos: el accidente ocurrió en la noche, en medio del mar, nadie se esperaba que el clima diera un cambio tan brusco, era como si el mar quisiera tragarse el barco y cuando nos dimos cuenta ya era demasiado tarde, había agua por todas partes, la alarma sonó y trataron de salir de la habitación pero no había escapatoria segura, el señor Tsuruga ayudó a su esposa y a su hijo a huir pero él no pudo salvarse , nadie sabe exactamente como murió. La señora montó a su hijo en su espalda para evitar que se ahogara y nadó hasta llegar a donde encontraban los botes de emergencia. -la temperatura de su cuerpo bajó y sus pupilas se dilataron- Ahí me entregó a su bebé y yo lo puse a salvo en el bote salvavidas pero cuando le di la mano para ayudarla a ella, el mar volvió a gemir y se la llevó consigo, el barco se volteó y no hubieron más sobrevivientes -La mirada de pánico de Ren la asustó, se acercó a él hasta que lo ciñó en un abrazo, quería consolarlo, se le partió el corazón al verlo tan afligido.

-todo se vuelve oscuro, no puedo respirar, no siento mi cuerpo, no siento las manos de mamá.- tembló cuando un escalofrío recorrió su espalda. –He tenido esa pesadilla desde que tengo conciencia.-gimoteó sobre el oído de Kyoko.

-Ren- le dio un beso en la mejilla y por poco lo asfixia con su abrazo, quería decirle que ahí estaba, que podía confiar en ella. –llora si quieres, desahógate, siempre estaré aquí para escucharte.

Estuvo unos segundos en silencio pero luego volvió a hablar con una voz poco audible

-me enteré de esto cuando tenía 10 años, luego de la muerte de mi abuela cuando escuché por accidente a una amiga de mamá diciéndole a mis padres que yo era un mal augurio, que primero se habían muerto mis verdaderos padres y ahora la mamá de su esposo, quien era la que pasaba el mayor tiempo conmigo.

-¿entonces tu no sabías que eras adoptado?- abrió los ojos asombrada, eso hacía la historia aún más dolorosa.

-No, Kuu y Julie me criaron como su hijo, pero cometieron un grave error al tratar de cambiar mi identidad- cerró los ojos tratando de recordar con claridad el pasado- ellos eran una pareja normal hasta que mi tía quedó embarazada –tosió al llamar a su madre tía, pocas veces le había tocado utilizarlo.- todos esperaban con ansias al nuevo bebé, incluso mis verdaderos padres pues en ese entonces yo no existía y cuando supieron que iba a ser niño pensaron en el nombre y decidieron ponerle Kuon, Kuon Hizuri… Pero cuando se acercaba la fecha de su nacimiento empezaron a haber complicaciones y mi tía abortó, fue muy doloroso para la familia sobre todo porque mamá quedó infértil.

-Oh mi Dios ¡qué trágico!- de inmediato le dieron ganas de llorar sobre todo porque la voz de Ren sonaba en medio de temblores. Le estaba desgarrando el alma verlo así, saber su historia y lo peor de todo: haberse ganado su confianza a punta de engaños y mentiras absurdas.

-si… al poco tiempo nací yo y Kuu y Julie me vieron como el hijo que nunca pudieron tener, incluso mamá me llamaba Kuon, no Ren. Ellos me cuidaban siempre que mis padres no podían, que era la mayoría del tiempo. Cuando ocurrió el accidente ellos se hicieron responsables de mí y me criaron como un hijo, sin embargo mamá no estaba bien psicológicamente pues había perdido a su hijo y a su único hermano así que se aferraba a mí como si yo fuera Kuon, y mi padre, por no hacerle más daño a mamá permitió que ella siguiera con su propio engaño.

Soltó un amplio suspiro y apoyó su cabeza en el hombro de Kyoko, sintiéndose poco a poco reconfortado con su abrazo-así que yo creía que me llamaba Kuon y que era el verdadero hijo de Kuu y Julie, hasta que me enteré de la verdad y mi pequeño mundo perfecto se derrumbó.

-pero… ¿cómo te llamaban en la escuela y el resto de tus familiares?- no había dejado de abrazarlo en ningún momento.

-Kuon Hizuri, a petición de mamá me registraron con ese nombre y pues la poca familia que tenemos sabía de la situación y decidieron llamarme igual.

-¿entonces tú te cambiaste a Ren Tsuruga cuando te enteraste de la verdad?

-sí, ese es mi verdadero nombre según el acta de nacimiento, papá no tuvo ninguna objeción pero mamá estaba supremamente triste de que yo prefiriera llamarme así, por eso conservé el apellido Hizuri y así nadie dudaría que ellos eran mis padres pues mamá es Julie Tsuruga, papá es Kuu Hizuri y yo Ren Tsuruga Hizuri.

-¿y por qué preferiste Ren?

-Porque es el nombre de mi verdadero padre.- concluyó y levantó lentamente su rostro del hombro de ella, se extrañó muchísimo al ver la expresión de dolor en la mirada de Kyoko. – ¿Por qué lloras?

Ella gimoteó y su voz salió entrecortada al ver los ojos acuosos de Ren- me duele mucho verte así, jamás imaginé que la historia de tu origen fuera tan triste… y yo que me quejaba por el hecho de que mis padres me hubieran abandonado.- dejó que las lágrimas rodaran por sus mejillas, nunca había sido buena reprimiéndolas.

-por favor no llores- pasó sus pulgares por los párpados de la chica y acercó su rostro hasta rozar sus labios.- lamento haberte hecho entristecer, ambos hemos tenido una infancia difícil pero ahora estamos juntos y podemos hablar de las cosas que nos afligen y ayudarnos mutuamente. –la besó con suavidad, quería transmitirle su cariño, todo ese amor que había estado reservado para su chica especial, la única que le había hecho recordar su pasado y había llorado junto a él- Te amo, Kyoko.

Rompió abruptamente el beso al escuchar esas palabras, era la primera vez que un chico le decía que la amaba, el bastardo de Shotaro nunca pasó de un te quiero mientras ella tontamente siempre le recordó que lo amaba. Había sido tan estúpida, cómo había pronunciado esas palabras tan deliberadamente ante un ser como la Shoracha, lo que ahora estaba sintiendo era mucho más fuerte, más intenso, más dulce, y a la vez más… doloroso.

-yo también…- se impulsó hacia él y le atrapó los labios en un beso lleno de fervor, uno que nunca antes había dado.- yo también te amo, Ren.

Él había escuchado muchas veces esas dos peculiares palabras pero jamás las había sentido sinceras, es más, él nunca les había encontrado sentido por eso hasta el día de hoy no las había dicho.

Cayeron juntos en la arena y se besaron con extrema pasión y dulzura, no les importó que estuvieran en una playa pública a pleno sol de las 3 de la tarde.

-El amor de dos almas gemelas no tiene cohibiciones.

La voz femenina llamó la atención de Ren y Kyoko, se separaron muy sonrojados y voltearon a mirar a la mujer recién llegada.

Era una señora de mediana edad, vestía un traje color azul metálico degradado y tenía perlas tanto en su cuello como en sus muñecas, portaba aretes largos y una pañoleta a juego con el vestido, parecía una gitana.

-dos almas que después de varios años se vuelven a encontrar.

-disculpe, ¿usted quién es?- preguntó Ren educadamente.

-aunque surjan dificultades, mentiras de por medio, odios y rencores, lograrán al final salir victoriosos. –la mujer terminó su sutil monólogo con una sonrisa.

-¡Madame Quimer! Su local ya está listo y los clientes quieren verla.- un joven se acercó gritando y la señora sin decir nada más caminó hacia donde su secretario le señalaba.

-chicos, la fiesta va a comenzar, ¡todo el mundo está invitado!- el alegre acompañante de la gitana traía consigo unos collares de flores muy parecidos a los usados en Hawái, en las fiestas playeras.-uno para la dama y otro para el caballero- puso los arreglos florales en el cuello de cada uno.

Ren y Kyoko se miraron y parpadearon perplejos, el jovial muchacho recorrió los alrededores entregando los collares e invitando a los turistas a la fiesta.

La pareja había estado tan ensimismada en su charla que no se había percatado de que en los alrededores había mucha gente la cual se dirigía en esos momentos a las carpas colocadas a la orilla del mar.

-¿vamos? Creo que un momento de diversión no nos caería nada mal- Kyoko se puso de pie y le tendió la mano.

-vamos-sonrió y caminó junto a ella.

Era una fiesta con todas las de la ley, había un grupo de baile haciendo una exhibición, una tarima donde se presentaban los cantantes amateurs con su karaoke, una gitana con su puesto de leer la fortuna además de juegos de azar o de puntería, y por supuesto no podían faltar los puestos de comidas ambulantes.

-¿Bailamos?- preguntó Ren mientras miraba divertido el grupo de danza, había un joven extranjero, de piel morena y de cuerpo musculoso parado en la mini tarima guiando al público.

-No, no soy buena bailando- a duras penas puedo caminar sin tropezarme, no quiero volver a hacer el ridículo por un estúpido baile.

Se inclinó para susurrarle al oído-sinceramente, yo tampoco lo soy. No tienes de qué preocuparte, sólo es seguir al instructor, además mira bien a esa gente, ¿crees que les importa saber o no bailar? No ¿cierto? Sólo quieren divertirse…

No esperó la respuesta, la jaló sutilmente y entraron en la multitud de bailarines. Era una mezcla de todo tipo de música, bailaron hasta que se cansaron, que por cierto fue muy rápido pues ambos eran de clima frío y no estaban acostumbrados a hacer actividad física en pleno sol.

-jajaja no puedo creer que haya bailado el "Aserejé", ni siquiera sé que significa esa palabra- comentó Kyoko en medio de risas mientras fueron a buscar bebidas hidratantes.

- jajaja sí, nunca había bailado eso y por supuesto tampoco la tal "Macarena", ja, ja dale a tu cuerpo alegría macarena que tu cuerpo… jajaja me quedó la canción rondando en mi cabeza- rió a carcajada limpia y disimuladamente le robó un pico a Kyoko.

Ella se sonrojó fuertemente debido a la cantidad de personas que los estaban observando pues Ren era un imán para los ojos femeninos sin embargo estaba tan contenta, tan feliz de verlo reír y divertirse que decidió no prestarle demasiada atención a la opinión pública.

Se sentaron en unos banquitos playeros mientras reponían energías y observaban a las personas que estaban en el karaoke.

-offff está haciendo demasiado calor. Creo que ya es tiempo de broncearse.- Ren se quitó la camisilla dejando toda su parte superior al descubierto.

Kyoko se sonrojó pero de un momento a otro su expresión cambió cuando las chicas que estaban detrás de Ren pegaron tremendo grito al verlo solo en pantaloneta.

Ren volteó a mirar hacia atrás y cuando trajo de nuevo su rostro hacia Kyoko sonrió, siempre le había divertido la reacción que provocaba en las chicas.

-¿de qué te ríes?- preguntó un poco malhumorada por la espinita de celos que se le había incrustado en el pecho.

-jajaja ¿a poco no es gracioso?, te puedo asegurar que están cotilleando sobre mi apariencia.

Kyoko miró de reojo y precisamente estaban seis jovencitas chismorreando mientras observaban lascivamente a Ren. -No me parece gracioso.

-Vamos amor,- ni siquiera fue consciente de que la llamó amor, hoy se sentía tan diferente, como si fuera un nuevo Ren- no tienes por qué estar celosa.

-¡no estoy celosa!

-¿a no?- giró su rostro y levantó la mano en señal de saludo hacia las chicas.

-KYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA ¿lo vieron amigas? Nos saludó, sí, de seguro la chica que lo acompaña es su hermana.

El murmullo era tan fuerte que ambos alcanzaron a escuchar, a Kyoko por poco se le brota la venita de la frente de la rabia que tenía hacia esas babosas que al menor segundo saltarían como sanguijuelas hacia Ren, ¡su Ren!

-jajaja mira la carita que pusiste, yo simplemente las saludé- comentó divertido, acababa de descubrir que le encantaba ver a Kyoko celosa.

-eres un maldito mujeriego- infló los cachetes, le sacó la lengua y agachó el rostro.

Ren soltó una carcajada al ver prácticamente la carita en forma chibi de su chica- ¿mujeriego? ¿Yo? ¡¿Yo mujeriego? No, no, no,- lo negó severamente y luego se le ocurrió una gran idea.- te demostraré que no soy un mujeriego, presta mucha atención. –se paró de inmediato y caminó hacia el técnico del karaoke para que le buscara la pista de la canción que quería.

Kyoko lo miró estupefacta ¿iba a cantar? ¿Qué clase de canción cantaría? ¿Su jefe cantando? Se lo había imaginado en tantas cosas pero nunca parado en una tarima haciendo karaoke.

La música introductoria comenzó, ella reconoció la canción pues era muy conocedora de pop y rock en inglés. Un momento, va a cantar ¿"Womanizer" de Britney Spears?

¡Pero si esa canción describe que es un mujeriego! ¿En qué diablos está pensando?

Se extrañó hartísimo cuando él la empezó a cantar en japonés

Quiero estar, junto a una mujer bonita

Que me dé, su amor en todas nuestras citas

Soy el indicado para llevarte al cielo y hacerte gozar

Hacerte gozar ¡baby!

Mírame, soy un maestro noche y día

Ven amor, te enseñaré lo que me pidas

Me untaré de chocolate si es lo que tú quieres…

Te complaceré… te complaceré baby

¿Mujeriego? Muje, ¿Mujeriego? ¿Yo?

Mujeriego ¡No! ¡Mujeriego!

¡No soy! Mujeriego ¡baby!

¿YO? ¿Yo? ¿Yo? ¡No!

¿YO? ¿Yo? ¿Yo? ¡No!

Mujeriego Mujeriego

Mujeriego Mujeriego

Oh por dios, ¿está improvisando la letra? Hasta donde yo sé esa canción no tiene versión en japonés, además no dice nada de lo que Ren está cantando.

No intentes evitar lo nuestro tiene que pasar

Este doctor te va a curar con sus caricias consolar

Yo, te digo baby, ¡yo!

Juntos nos vamos, ¡yo!

Hasta que el mundo, ¡yo!

Se extasíe

No intentes evitar lo nuestro se va consumar

Lentamente al sol lunar dentro de algún lugar

Yo estoy demente ¡yo!

Soy muy consciente ¡yo!

Tan solo quiero ¡yo!

Complacerte

De verdad que si estás loco, Ren… Ja, ja, ja, ja OMG ¿qué no sabía bailar? ¡Por Dios! ¿Cómo es posible que mueva el cuerpo perfectamente al ritmo de la música?

La baba de las demás chicas que lo observaban ya casi llegaba al suelo, era un completo deleite ver a ese a hombre apuesto moviéndose, cantando con su voz sensual y con una delicada capa de sudor recorriéndole su marcado abdomen.

Nena tu, mereces un chico elegante

¡Un gladiador! Un caballero impresionante

Que sepa valorar cada momento que tú das

Con fidelidad, eterno amor ¡baby!

Con pasión, el primer beso voy a darte

Te afectará, como princesa en cuento de hadas

Soy el protagonista de tus sueños bizarristas

Con los que a oscuras fantaseas ¡baby!

¿Cómo supo que me sentí como una princesa cuando nos dimos el primer beso? Peor aún, ¿cómo diablos supo lo de mis fantasías nocturnas?

¿Mujeriego? Muje, ¿Mujeriego? ¿Yo?

Mujeriego ¡No! ¡Mujeriego!

¡No soy! Mujeriego ¡baby!

¿YO? ¿Yo? ¿Yo? ¡No!

¿YO? ¿Yo? ¿Yo? ¡No!

Mujeriego Mujeriego

Mujeriego Mujeriego

Ren le sonrió desde la tarima y le picó un ojo. El 90% de las mujeres que lo vieron se sonrojaron y no era para menos, vestía sólo una pantaloneta hasta las rodillas de color negro y unas sandalias playeras.

-¿te gustó?- preguntó con vos traviesa mientras le acariciaba el rostro a la cara de tomate de Kyoko.

Tosió para tener la excusa de girar el rostro, sentía un bochorno impresionante- cantas bien…

-¿qué? Te dediqué unas palabras y sólo recibo de vuelta un cantas bien- comentó en tono juguetón era consciente de lo avergonzada que estaba.

-por Dios, ¿qué le pasa a esa chica? Yo me le hubiera tirado en brazos después de semejante espectáculo- comentó una de sus nuevas fans.

-si fuera ella le dedicaría una canción como agradecimiento, uichh ¿por qué los hombres siempre tienen que escoger a la chica equivocada?

Ilusas, si quieren les prestó un micrófono y les llamo a la prensa para que publiquen las ganas que le tienen a Ren. WAAAAAAAAAAAAAAA ¿Ren, por qué tienes que ser así? ¿Por qué le tienes que gustar a todas?

-¿Te encuentras bien?- le preguntó un poco preocupado por el cambio en la expresión.

-sí, ¡muy bien!- se levantó para abrazarlo. Escuchó el grito de decepción a sus costados. –gracias por la canción- tomó el rostro masculino entre sus manos- mírame bien Ren, nunca, pero nunca olvides que te amo, pase lo que pase quiero que sepas que eres el único chico que me importa y a quien más quiero- cerró los ojos y respiró profundo- aunque haya cometido muchos errores y no haya sido sincera, te pido que me des una oportunidad para amarte… escucha atentamente –dejó que sus manos resbalaran por su rostro y caminó hacia la tarima.

Ren frunció el entrecejo y la miró mientras tomaba el micrófono. ¿Qué quiso decir? Pensé que todo era perfecto cuando me dijo te amo, eso era lo único que quería escuchar.

Decidió dedicarle una canción para anticiparle sus disculpas, pronto tendría que decirlas y hasta implorar perdón, era mejor ir preparando el terreno para que fuera menos doloroso.

Si es preciso te recuerdo que no fue mi intención,

No haría nada para lastimarte,

Voy aprendiendo a amarte paso a paso,

Me equivoco porque a veces salto,

Te digo... no fue mi intención

No sé cuántas veces puedas repararte la ilusión,

Sé que te estás sintiendo muy herido

Nunca he sabido cómo hacer las cosas,

Entre amores y derrotas,

Conozco el nombre de tu dolor

Baja la guardia, traes hielo en la mirada,

Sé que fui yo quien tropezó...

Ren estaba muy confundido, juraba que lo que iba a cantar iba a ser algo alegre, que resaltara el amor que sentía, no algo tan nostálgico y dramático como lo que estaba cantando.

Todo lo que soy, todo lo que he vivido

Ha sido el camino para estar contigo,

y si por éste error te me vas de la vida

firmas la sentencia de un alma perdida

Perdona corazón, no me eches a mi suerte,

para de llorar que yo no soy tan fuerte,

Regrésame la luz con la que me mirabas,

dime que me perdonas...

Si es preciso te recuerdo que no fue mi intención,

fui presa de mis inseguridades

es mi puñal el que se hunde en tu carne,

mi conciencia naufraga en tu sangre,

te digo... no fue mi intención

Baja la guardia, traes hielo en la mirada,

sé que fui yo quien tropezó...

¿Por qué está cantando eso? Esa canción no puede ser más triste, ¿qué la perdone? ¿Qué tengo que perdonarle?

Todo lo que soy, todo lo que he vivido

ha sido el camino para estar contigo,

y si por éste error te me vas de la vida

firmas la sentencia de un alma perdida

Perdona corazón, no me eches a mi suerte,

para de llorar que yo no soy tan fuerte,

regrésame la luz con la que me mirabas,

dime que me perdonas...

¿De qué error habla?... yo jamás me alejaré de ella… ¿yo llorando? ¿Yo dejando de mirarle? ¿Que la perdone?

Todo lo que soy, todo lo que he vivido

ha sido el camino para estar contigo,

y si por éste error te me vas de la vida

firmas la sentencia de un alma perdida

Perdona corazón, no me eches a mi suerte,

para de llorar que yo no soy tan fuerte,

regrésame la luz con la que me mirabas,

dime que me perdonas...

Dime que me perdonas...

(La voz le tembló al decir la última frase y ya no fue capaz de detener las gotas de agua salada que se había acumulado bajo sus párpados)

Dime que me perdonas...

Ella… ella está llorando ¿qué pasa aquí? ¿Por qué diablos cantó una canción tan dolorosa?... un momento, ¿para dónde va?

Kyoko dejó el micrófono sobre una mesa y emprendió huída hacia donde no había gente.

Perdóname Ren… soy tan estúpida…

Ren salió detrás de ella, le costó bastante alcanzarla. -¡Kyoko!... ¡ESPERA!… ¡Kyoko!...

Tengo que decirle la verdad, debo decírsela, él merece que yo sea sincera…

Corrió hasta que pudo rozarle el hombro, ella se detuvo, pero no volteó a mirarlo.

-¡Perdóname! ¡Perdóname! Soy una tonta- sus palabras salían acompañadas de sollozos.

-Kyoko, cálmate, no te entiendo.

-hoy fuiste tan sincero, me contaste lo de tus padres… en cambio yo… yo he sido…- el abrazo de Ren la hizo sentir aún más culpable.

-shhhh, tranquilízate un poco y luego hablas- le dio un beso en la mejilla.

-tengo que decirte la verdad, es algo muy grave- lloró aún más fuerte.

-¿es algo doloroso?- el rostro de Kyoko era una respuesta clara.

-supremamente doloroso, me está desgarrando por dentro.-rompió de nuevo en llanto.

-¿puede afectar la relación entre nosotros?- preguntó sin poder fingir serenidad.

-sí, por eso es tan doloroso, es un grave error que cometí desde que nos conocimos, la verdad es que yo me hic…- Ren la giró y le selló los labios con un beso.

-sea lo que sea puede esperar, no quiero que nada arruine nuestro día, hoy sólo somos tú y yo, no importa lo demás. –la besó con más fuerza.

-ppppero Ren- trató de zafarse de su abrazo, se sentía la peor persona del planeta.- No soy quién crees- murmuró en medio del beso.

Se separó y la miró fijamente -¿Eres Kyoko Mogami?

Ella asintió con firmeza –sí, lo soy… pero…

-pero nada, hoy no importa nada más, en frente mío está Kyoko Mogami, con eso me basta y me sobra. –la abrazó con dulzura hasta que dejó de escuchar sus sollozos.

Sólo un poco más, aguántalo un poco más, si le grito ahora que Kyoji soy yo misma definitivamente arruinaría nuestro día, sólo por hoy, sólo mantenlo en secreto hasta hoy-Te quiero, Ren, nunca lo olvides- no tuvo otra opción que rendirse, después de todo ella tampoco quería arruinar su único día con él.

-Nunca lo olvidaré… te lo prometo- acarició la delgada cintura con sus manos y la miró con ternura, necesitaba cambiar de tema, hacerla olvidar de la causa de su llanto- sabes una cosa, a pesar de que dije que mi temor al mar no tiene remedio por primera vez… quisiera intentarlo, sé que te gustaría navegar sobre el mar o nadar en la playa y por mi culpa no lo hemos hecho, yo… quiero hacer hoy lo que tú quieras y si eso es…

-¿estás seguro Ren? Jamás te obligaría a hacer algo por un capricho mío… aunque es verdad que lo que más esperaba de este viaje era meterme al mar.- hace tanto tiempo que no lo hago.

-entonces hagámoslo, sé que si estoy a tu lado me sentiré más seguro, además no quiero ser, por el resto de mi vida, un hombre tonto que no puede meterse al mar.

-que te quede claro, no eres ningún tonto- bueno, yo te he llamado así, incluso idiota, estúpido, maldito, pedante, egocéntrico, vanagloriado… pero se siente diferente cuando eres tú quien lo dice- vamos- se quitó sus sandalias y corrió hacia la orilla esperando a que la marea mojara sus pies.

-ohhhhhhhhhhh no imaginé que fuera tan rápido- caminó como un robot hacia la orilla, quedándose detrás de Kyoko e inconscientemente retrocedió cuando la marea ascendió.

-tranquilo, yo estoy aquí.- le tomó la mano y le indicó que se quitara las sandalias.

Él así lo hizo y se aferró del brazo femenino. –Kyoko, me siento mareado.- se sintió avergonzado.

Ella le acarició las mejillas y le sonrió –mírame a mí, no tienes que temer, es sólo agua. –se agachó y mojó su mano con el agua salada. –le mostró su mano a Ren y luego repitió su acción pero esta vez recogió un poco del líquido en su palma y se empinó para poder derramarlo sobre el cabello de él.

Tsuruga se estremeció por un instante pero luego ella lo tomó de ambas manos y lo invitó a caminar hacia el frente.

Dio un paso adelante pero luego frenó -espera- cerró los ojos mientras acercaba su rostro al de ella para darle un beso –si hago esto no tendré miedo.

Kyoko recibió gustosa el beso y poco a poco fue retrocediendo, el agua ya había sobrepasado sus tobillos.

-está fría- murmuró mientras separaba sus labios de los de ella, la abrazó fuertemente y acunó su rostro contra su cuello- es demasiado grande- dijo con su mirada fija hacia la inmensidad del mar.

-sí, pero también es bonito, ¿no te parece?- sonrió y mientras lo abrazaba retrocedió un poco más.

-a decir verdad sí, se siente cierta tranquilidad… frescura.- relajó los brazos y los dejó caer a sus costados. –Gracias- murmuró.

-¿por qué?- lo miró afablemente.

-por ayudarme a mantenerme aquí, si no fueras tú la que está al frente mío habría salido corriendo.- se agachó para rozar con sus manos el agua.- siempre en los viajes escolares inventaba alguna excusa para no ir o si iba me hacía pasar por enfermo.

Ella se agachó para quedar a su altura- debió haber sido difícil- acunó sus manos para recoger agua y lavarse la cara- ¡ahhh! -exhaló complacida- está deliciosa.

Ren mojó sus manos y las sacudió frente a Kyoko

-¡oye!- pegó un brinco cuando las gotitas de agua fría le cayeron por el rostro y por su cuello.

-dijiste que estaba deliciosa- rió al verla sorprendida.

-pues sí, pruébala tú- con sus palmas le salpicó bastante agua a Ren.

Él no se quedó atrás y empezó a chapotear con sus manos –tramposa, yo sólo te eché unas gotitas y tú me emparamaste.

-¡detente!... basta ya Ren, no tengo más ropa- imploró sin dejar de salpicarlo.

-para, tú primero- ella seguía echándole agua.

-pero, tú estás en pantaloneta, no es justo- lo empujó disimuladamente.

-¡oye!- un escalofrío lo recorrió cuando el agua fría le llegó hasta la cintura.

Kyoko notó su incomodidad y le tendió una mano para que se levantara- tregua.

Ren jaló la mano que ella le ofrecía y la hizo caer arrodillada en la arena- no hasta que estemos a mano, además tú tienes un vestido de repuesto- rió juguetonamente al verla emparamada de la cintura para abajo.

-RENNNNNNNNNNN- le gritó de inmediato- me las vas a pagar. –empezó a salpicarle agua con todas sus fuerzas hasta que lo dejó completamente empapado

Él se defendió por unos segundos hasta que pudo tomarla de las manos para frenarla –jajaja ya, tranquila, vamos a comprar ropa, ya me está dando frío.

-jajaja vale- se levantó primero y luego lo ayudó.

Salieron del mar sin dejar de reírse y caminaron hacia la tienda más cercana.


Kyoko sólo compró ropa interior pues tenía el otro vestido en la bolsa. Pidió prestado el baño y se cambió.

Ren compró una camisa playera, unos bóxer y una pantaloneta. Cuando se dirigía hacia el vestier pasó por la sesión de trajes de baños femeninos, no pudo controlar su imaginación y vio en su mente a Kyoko vestida con algunos de ellos.

Simplemente hermosa… me pregunto si ese le quedará…

-señor, ¿le puedo ayudar en algo?- le preguntó interesada la joven que ayudaba en el local.

-sí- miró a la muchacha de pies a cabeza- la contextura física de esa chica es similar a la de Kyoko. –¿cuál es tu talla?

La joven se sonrojó de inmediato y tímidamente respondió –M- miró de reojo un bikini blanco con rayas azules oscuras.

-bien, entonces dame ese-señaló el que al chica observaba. Y también esos otros dos en la misma talla.- eran dos bikinis, uno borgoña con flores blancas y el otro era totalmente negro.

-sí señor- escogió los tres vestidos y fue con Tsuruga a la caja para cancelarlos. Él pagó su ropa también y luego fue a cambiarse, no sin antes dejarle a la chica una gran propina por su ayuda. Cuando estaba en el cambiador aprovechó y llamó a su mejor amigo para preparar una sorpresa.

continuará

Hola de nuevo, no me voy a ir sin antes agradecerles a G-Dragon sama (G-chan) quien fue la que publicó "yo no soy mujeriego" en el grupo diciendo que la canción le salía a mi Ren, y también a Annie chan quien fue la que me mostró la otra canción (y también a Ani san por proponerme varias) Muchas gracias chicas.

Espero que les haya gustado el capi a pesar de que no tuvo el lemon, en el próximo se los recompensaré! Prometido *liz levanta el pulgar*


Kariramos: hi kari, sí te entiendo, yo aveces también dejo que se acumulen capis, sobre todo cuando el autor sue capis muy corticos que sé que si leo me voy a quedar con ansias. Jejej gracias tomodachi por estar aquí, te mando un abrazo megagigante.

orquideazul8838:jeje muchas gracias por tu review, sinceramente no sé si he hecho llorar a alguien con lo que escribo, aún me falta para describir la tristeza, ahh y pues depende de la persona, yo por ejemplo nunca he llorado con los libros pero sí con las películas. Jejej todo el mundo es diferente, ohh ya se me me fue la bola, ajjaja mejor me despido, byeeeeeeeeeeee

Neko: gracias gatita por tu apoyo! Ejjeje siempre qu eme escribes te imagino diciendo NYAAAAAAA. Jeje XD

Julis: hola julis! Ve, siempre sos fiel dejando reviews y tenía una pregunta, no has pensado en crear tu cuenta? Es más práctico sobre todo para las personas que quieren responderte! Ahh ami, gracias por tu review, y que genial que tu uni no entró en paro!

By Sakuraliz 8/11/11