¡Hola holis mis hermosuras bonitas! Una vez más vengo a dejar la continuación de esta historia, no saben lo emocionada que estaba de ya subir este capi, me tomo solo unas horas en escribirla y sin darme cuenta ya la había terminado (gracias inspiración, ¿?) en fin, pues quiero darle las gracias a ustedes por tenerme la paciencia que me tiene cada vez que vaya escribiendo la continuación, a pesar de que no sé cuánto tiempo me tome en escribir un capitulo, siempre están ustedes en espera de la continuación, en verdad muchísimas gracias, cada vez que actualizo un capi siempre está una personita de cosita linda bien amable, que me da su apoyo y palabritas de aliento! También algunas personitas y a todas y cada una se lo agradezco inmensamente, son los mejores! Yo realmente leo todos y cada uno de los comentarios que vayan dejando (una y otra vez hasta que me entre sueño después de leer) y son una motivación para mí en seguir escribiendo más fanfic's; una cosita kawaii me había preguntado qué si voy a escribir fic's de otras parejas? Ya había respondido esa cuestión, pero lo vuelvo a contestar: ¡claro que sí! Habrá fic's de mis parejas favoritas, solo que como había escrito antes, tengo muchos fic's en mente para mi otp GoenKaze, y quiero escribirlas o si no me matare por no redactarlas (¿?) pero SI habrá historias (al paso que voy no sé cuándo sucederá) pero les aseguro que si habrá otras parejas. Ay no sé qué más pueda escribir, en verdad espero que les guste el capi y los siguientes que se vengan para esta historia, no sé cuántos capítulos tendrá, pero espero que próximamente ya termine de redactarla.
NARIEN: gracias una vez más por tomarte unos minutos de tu tiempo en leer y escribir algo tan complejo y bonito de esta historia! esto vale muchísimo y tu tranquila que hay tiempo para todo *le entrega un corazón*, espero poder seguir contando con tu apoyo muchísimo tiempito más, eres una personita kawaii, muchas gracias por tus buenas vibras, no sabes lo agradecida que estoy contigo.
Bueno mis ternuritas, les tengo que escribir un aviso (de nuevo) algo sumamente importante, pero como siempre eso se los dejare al final del capi, porque ahora es tiempo de leer la continuación, así que, disfrútenlo.
Inazuma High School
Capítulo 20
Kazemaru: ¿de qué verdad no quieres que yo me entere?
Edgar: -pero no respondió a esa cuestión, nada más se quedó en silencio mirando a los dos presentes-.
Kazemaru: ¡contéstame Edgar! –Le grito, empezaba a molestarse por no recibir una respuesta-.
Goenji: Kazemaru no es correcto que le grites a tu hermano –trataba de tranquilizar a Ichirouta-.
Kazemaru: yo solo quiero saber, que es esa verdad que no quieres que sepa –miraba a su hermano-.
Goenji: por favor Ichirouta no lo fuerces.
Kazemaru: pero es que…
Edgar: está bien –interrumpió el habla de su hermanito- pero te lo quiero contar en privado, a solas.
Kazemaru: no Edgar, Goenji se queda.
Edgar: -dudaba de la petición de Ichirouta pero viendo la expresión que reflejaba en los ojos de su pequeño hermano- estoy de acuerdo, porque creo que Goenji está incluido en lo que te voy a relatar.
Goenji: -estaba confundido por lo que dijo el mayor de los hermanos- ¿es algo grave?
Kazemaru: ¿cómo que Goenji está incluido en esto?
Edgar: eso dependerá de ustedes, todas sus dudas lo sabrán al final de lo que les voy a decir, pero les pido que se sienten, vayamos a la sala –con los tres sentados en el sillón y con Kazemaru un poco tranquilo el mayor comenzó hablar- esto pasó un año después de que nuestros padres fallecieron, y viviendo en Inglaterra.
FLASH BACK
Al llegar a Inglaterra Ichirouta se sentía inseguro de estar en ese país, quería regresarse a Japón pero tenía miedo de que los niños lo volvieran a lastimar, cuando llegaron a la casa Kazemaru siempre permanecía encerrado en su hogar, no quería salir ni convivir con los demás de su edad por miedo a que le pasara lo mismo, la depresión apoderaba su ser a lo cual llevaba a que su hermano se preocupara; pero al transcurrir más de un año el pequeño peli azul se acoplaba a las calles de la ciudad, ya no permanecía como un topo en su madriguera sino que comenzaba a jugar con los demás niños, se sociabilizaba con todos que conoció en aquel entonces; un día de invierno la nevada se presentó por los cielos, asomado por la ventana de su habitación el pequeño de seis años Ichirouta se emocionó con la nieve y más cuando ya estaban sus amigos jugando en las calles, este se fue con su hermano.
Kazemaru: Edgar ¿puedo salir a jugar?
Edgar: no lo sé, creo que está pronosticado una ventisca para estas horas.
Kazemaru: anda, mis amigos están haya afuera, y de seguro están esperándome –le suplicaba con su carita y con sus ojitos brillando-.
Edgar: -ante la mirada de su pequeño hermanito, este no le pudo decir que no- bueno está bien, pero yo iré contigo.
Kazemaru: de acuerdo.
Edgar: pero abrígate bien que no quiero que pesques un resfriado.
Kazemaru: que sea apenas un niño no significa que no sepa abrigarme para la nieve.
Edgar: bueno ya, pero apresúrate.
Kazemaru: está bien –se regresó a su habitación y busco en su closet su ropa para invierno, sin embargo incluyo la bufanda roja que le regalo cierto niño en Japón; salió de su cuarto y se fue al pasillo para esperar a Edgar, quien en pocos minutos salió de su habitación-.
Edgar: ¿ya estás listo?
Kazemaru: sí –contesto emocionado-.
Edgar: -se había percatado de la prenda roja que llevaba Kazemaru alrededor de su cuello- veo que llevas esa bufanda.
Kazemaru: sí, jure que siempre lo usaría en todos los inviernos, suena tonto pero tengo esperanza de que algún día volveré a Japón y veré de nuevo a mi amigo.
Edgar: de que volveremos a Japón si se cumplirá, pero no quiero ponerte triste ni nada por el estilo pero dudo de que vuelvas a ver a ese amigo tuyo.
Kazemaru: eso no lo sé del todo, pero de que quiero verlo lo quiero ver.
Edgar: -no se resistía a esa gran alegría que transmitía su hermanito, y eso es lo que siempre quiere ver en él, siempre sonriendo y olvidarse de lo malo que vivió- bueno vamos –metió su mano en una bolsa de su chamarra- hay no olvide la llave, de seguro esta en mi cuarto –se regresó de nuevo a su habitación-.
Por parte del pequeño Ichirouta se quedó a esperar sentado en las escaleras, ya que su casa de Inglaterra es de dos pisos, el peli azul empezaba a aburrirse así que comenzó a entretenerse saltando en los escalones, lo cual fue una mala idea y un grave error, aquella bufanda roja era un poco larga que le llegaba encima de sus rodillas, a medida que saltaba aquella prenda empezaba a desenredarse del cuello de Kazemaru, este último estaba entretenido en lo que hacía que no se percató que la bufanda ya no estaba en su cuello si no es sus pies que quien sabe cómo terminaron enredándose en la prenda roja.
Edgar: ya lo encontré –se asoma desde su cuarto- ahora si vámonos.
Kazemaru: ¡Sí!
El peli azul menor volvió a saltar pero no pensó que terminaría mal, al no darse cuenta de la bufanda en sus pies este término en pisar mal a lo que provoco que comenzara a caerse por los escalones ocasionando a que dejara salir un gran grito por lo cual llamo la atención del hermano mayor, quien cerraba la puerta de su habitación y se había cuestionado porque su hermanito grito, hasta que se dio cuenta de lo que sucedía en las escaleras.
Edgar: ¡ICHIROUTA! –grito preocupado y alterado-.
El peli azul menor llego al final del escalón pero termino en recibir un fuerte golpe en la cabeza y sin reaccionar, el mayor muy asustado bajo rápidamente de los escálanos, tomo a su hermanito entre brazos pidiendo que reaccionara pero no pasaba nada, tomo la muñeca de Ichirouta para tomarle el pulso, que gracias a dios aún seguía vivo, desesperado Edgar llamo a una ambulancia, llegaron a la casa y se llevaron al menor siendo acompañado por el peli azul mayor, que entre lágrimas no podría estar tranquilo, le atormentaba que algo saldría mal y terminara él solo, perdió a sus padres y no quiere volver a perder a alguien más. Ya en el hospital Edgar le había avisado a su tío, hermano de su difunto padre, de lo que le acaba de pasar a Kazemaru; en pocos minutos ya había llegado al hospital ya que él vivía en Inglaterra en ese tiempo.
Tío: ¿qué pasó con Ichirouta?
Edgar: se cayó por las escaleras y se golpeó fuerte en la cabeza, estoy preocupado tío –su familiar se acerca para consolar al peli azul-.
Tío: veras que todo saldrá bien hijo –en eso se presenta un hombre de bata blanca, dando a entender que es el doctor-.
Doctor: familiares del paciente Kazemaru Ichirouta.
Tío: nosotros doctor, yo soy su tío ¿qué tiene mi sobrino?
Doctor: por suerte está fuera de peligro, aunque sí el fuerte golpe que recibió daño un poco su cabeza pero no es necesario una cirugía, solo le vendaremos la cabeza y le daremos medicamentos para que se recupere pronto.
Edgar: -ese fue un gran alivio para ambos familiares, en especial para Edgar- gracias a dios todo está bien.
Doctor: pero, a parte el golpe le ocasionara pérdida de memoria.
Tío: ¿Qué quiere decir?
Doctor: que los recuerdos del paciente serán olvidados, y tal vez se olvide de ustedes.
Edgar: dígame que no es cierto doctor –empezaba a desesperarse más- ¡¿no es cierto verdad?!
Tío: mantén la calma Edgar.
Edgar: pero yo –no termino de hablar, la mirada de su tío fue el impedimento, reflejaba calma pero a la vez preocupación; así que el peli azul mayor hizo caso a su pariente- entonces ¿no podemos hacer nada?
Doctor: lo que vivió tiempo atrás ya no formara parte de sus recuerdos, pero si lo ayudan y le enseñan donde ha estado, puede que haya poca probabilidad de que recuerde, lo que sí es que no hay que inquietarlo cuando él despierte, si no se le subirá la presión y entonces sí será grave.
Tío: ¿podemos pasar a verlo?
Doctor: por el momento no, pero en cuanto cobre la conciencia pueden verlo.
Edgar: gracias doctor.
Pasaron tres semanas y el pequeño Kazemaru aún no había despertado, con la autorización de ya entrar al cuarto del paciente, todos los días Edgar se quedaba en el hospital con tal de esperar a que Ichirouta despertara y su tío cubría su lugar para que él tuviera tiempo de arreglarse, comer y descansar, ya que Edgar se dormía en el hospital pero no el periodo debido, solo estaba atento a su hermanito, permaneciendo a su lado. Al día siguiente Ichirouta empezaba a despertar, recupero la conciencia, lo primero que vio fue la habitación del hospital y a un lado de la cama a un chico de cabello largo y azul, quien dormía pacíficamente, sin embargo un pequeño quejido salió de su boca lo que hizo despertar al mayor; Edgar con la visión borrosa pero poco notable se percató de que Kazemaru ya había despertado a lo que dejo escapar una alegría inmensa después de varios días estando inconsciente en la cama, toda preocupación se fue pero aun así sabía bien que Ichirouta no podría recordarlo.
Kazemaru: ahg, mi cabeza –se quejó del dolor agarrándose su nuca- ¿Dónde estoy? ¿Quién soy?
Edgar: Ichirouta.
Kazemaru: ¿eh? Y ¿tú quién eres?
Edgar: -no le preocupo que hiciera esa cuestión, lo que le importaba ahora es que Kazemaru ya había despertado- soy Edgar, tu hermano mayor.
Kazemaru: mi hermano, entonces tengo padres ¿dónde están?
Edgar: -ese tema es un gran golpe para él, sabía que tendría que decirle la verdad pero ahora con lo que le paso días atrás no es buena idea alterarlo, así que siguió las indicaciones del doctor- cuando te den de alta te contare todo lo que paso, por ahora necesitas descansar, llamare a tío para avisarle que ya despertaste.
Kazemaru: ¿tenemos tío?
Edgar: sí, es el hermano de nuestro padre.
Kazemaru: hermano ¿por qué estoy aquí? ¿Qué me paso?
Edgar: tenías fiebre y se te empeoro, no se sabe como pero terminaste desmayándote –no le gustaba la idea de mentirle pero como él lo ve lo hizo para protegerlo-.
Kazemaru: ¿y por qué tengo la cabeza vendada?
Edgar: sabes hermanito dejemos este tema para más tarde, ahorita descansa un poco más en lo que llamo a tío ¿de acuerdo?
Kazemaru: está bien, pero, ¿por qué no recuerdo nada de que tenía fiebre?
Edgar: eso es difícil de contestar, pero por ahora duérmete sí.
Kazemaru: como tú digas.
Más tarde es ese mismo día el doctor ya le había dado de alta al pequeño Ichirouta, esperaron media hora a que llegara el tío de ambos con algo de ropa para el menor, ya habían regresado a su casa, el menor de los peli azules miro con sorpresa lo grande que es su hogar, para su tío y su hermano fue algo que ya lo venían venir, después de todo ahora solo queda de cuidar a Kazemaru y mantenerlo al tanto de lo que ha pasado. A la semana siguiente el tío de los hermanos llego a su casa sin avisar, tenía algo importante que decirle a Edgar.
Edgar: ¿cómo es que ya no estarás al pendiente de nosotros?
Tío: no hijo, estaré al pendiente de ustedes, pero lejos; en verdad lo siento mucho sobrino, pero es por la empresa familiar –noto la tristeza en Edgar- vamos Edgar no te deprimas, puede que esté lejos de ustedes pero siempre pueden contar conmigo, pero a partir de ahora serás la única familia que tendrá Ichirouta.
Edgar: tío, te agradezco por todo lo que hiciste por nosotros.
Tío: -lo toma de ambos hombros- cuida bien de tu hermanito.
Kazemaru: ¿ocurre algo?
Tío: tranquilo Ichirouta, no es nada.
Kazemaru: entonces ¿por qué estas deprimido hermano? –con la mirada apenada-.
Edgar: hermanito, tío se va a otro país.
Después de ver a su tío tomar el avión y marcharse, Kazemaru se sentía solo a pesar de que tiene a Edgar sentía esa soledad, su hermano mayor le había negado hacer amigos, no entendía la razón pero lo obedeció; volvió a ser como en el principio desde que llegaron a Inglaterra, un niño tímido y de pocas palabras, inocente y distante con los demás, era un buen alumno en la escuela pero aun así le daba miedo convivir con los demás; hace un par de días Edgar le conto todo a Kazemaru acerca de sus padres, a lo cual cayo en pequeña depresión al saber que sus papás fallecieron, que en realidad son de Japón y no de Inglaterra que por eso estaban ahí viviendo, absolutamente todo le había contado, sin embargo omitió todo lo que lo hirió y lastimo, de que sufrió maltrato por parte de otros niños, cualquiera lo que hizo que derramara varias lágrimas, eso implico a que también desconociera al niño peli crema que conoció antes de partir, todo eso lo hizo por querer que no se repitiera la misma historia que le paso a Ichirouta en Japón. Para la estación de Invierno Kazemaru encontró una bufanda roja y un collar del mismo color, a lo que se cuestionaba de donde lo consiguió, se lo preguntaba a su hermano que siempre recibía como respuesta un "no sé" pero que en realidad sí lo sabía pero nunca le dijo la verdad.
Así, con su vida llena a base de mentiras en Inglaterra pasaron los años cuando ya cumplió los catorce años, para la primavera regresarían a su país natal, aunque había un Edgar inseguro que pensaba que fuera buena idea o mala regresar a Inazuma, solo pedía que su hermanito fuera más sociable con los demás, lo dejaría hacer amigos, pero su temor fuera a que se reencontrara con aquel niño que defendió a Kazemaru.
FIN FLASH BACK
Continuara…
*Escondida entre las sombras* me ven? Claro que no me ven porque esto lo están leyendo, En fin! eso es todo por el capi de hoy, procederé a despedirme, no sin antes el aviso: "como todo este tema de regreso a la cárcel, DIGO, a las clases, habrá semanas que estaré subiendo la continuación y habrá otros que no (demonios), así que ya están informados.
Si leyeron todo lo que escribí (?) Comenten: "no te abandone Senritsu" (lo siento, no tiene nada que ver con el fic pero, por alguna razón me sentí sola, *entristecida*) en fin espero que tengan unos hermosos días, nos estaremos leyendo en algunas semanas, HASTA que se termine este fic, yo me despido, y sayonarita de corazón.
