Operativo
Salida de la peluquería, 11:00 horas.
Lara paseaba por las calles céntricas de Nueva York para hacer unas compras. Le llamó la atención el ver a Brittany saliendo de una peluquería junto a otra chica rubia. Se fijó en ella y creía que le sonaba de algo. Dio unos pasos hacia la peluquería y cuando estaba mucho más cerca, pudo comprobar que la chica era Quinn con el pelo mucho más corto.
-¿Qué cojones pasa aquí? ¿Habrá sido capaz Rachel de decirle a su nueva novia que se corte el pelo? ¡Qué fuerte! Esto si que no me lo esperaba-.
Lara cogía su teléfono móvil y fotografió a la rubia con su nuevo look. Al parecer a la chica le encantaba su nuevo estilo de pelo. Se encontraba totalmente sorprendida.
Flashback
Un año y medio atrás, Charlie cantaba sobre el escenario de la discoteca la canción "Livin´On A Prayer" de Bon Jovi. Amber hablaba con Rachel sobre los futuros conciertos de la chica; además de la camarera del local ésta era la manager de la artista.
Amber: ¿Cómo la ves? –preguntó con una sonrisa-.
Rachel: Brillante; como siempre. ¿Y cómo la ves tú?
Amber: Sigo apostando por el rock clásico; le queda muy bien. Tiene una voz dulce pero a la vez con fuerza.
Rachel: En estos temas yo no me meto; ya sabes que no entiendo mucho de esto.
Amber: Pues déjame decirte que tienes una de las mejores voces que he escuchado en mi vida. Podrías cantar con ella.
Rachel: ¿Estás de broma? A mí me va más pegar tiros -hizo un gesto de disparar con sus manos-. Lo de cantar dejémoslo para la artista de la familia.
Amber: ¡Qué desperdicio! Pero tú mandas…
Rachel: ¡Hey! -golpeaba de broma el brazo de la chica-. Que yo soy muy buena en mi trabajo, ¿eh?
Amber: Hablando de desperdicios… Ahí aparece la chica esa -señaló al fondo del local con la cabeza-.
Rachel: ¿Quién? ¿Lara? –preguntó observando a la chica entrar-.
Amber: La misma.
Rachel: Ya le dije que no se acercara mucho a Charlie -suspiró-.
Amber: El otro día la pillé echándole fotos mientras cantaba e intentó meterse en la zona reservada. Está realmente obsesionada.
Rachel: Voy a tener que dejarle las cosas claras de una vez –dijo al notar el nuevo acercamiento de Lara a Charlie-.
Rachel se acercó junto a Lara y le pidió que la acompañase para hablar en un lugar más privado; sin que Charlie se percatara del asunto tampoco, pues no quería interrumpir su actuación.
Rachel: ¿Qué te he dicho yo de acercarte a mi novia? -le dijo señalándola con el dedo-.
Lara: ¿Tienes algún problema con eso? -le vaciló-.
Rachel: Sí, mucho. Deja de acosarla, si no te las verás conmigo. Y no te gustaría verme enfadada…
Lara: Mira cómo tiemblo… -hizo un gesto de temblor burlándose de la morena-. Una poli como tú no me asusta. Además, si estás tan segura de tu novia no tienes de qué preocuparte, ¿no?
Rachel perdió la poca paciencia que le quedaba con la chica y la empujó hacia la pared. Allí acorralada le dijo un par de cosas claras. Ya estaba muy cansada de ella.
Rachel: Como te vuelva a ver sacarle fotos, seguirla o acercarte a mi novia…será lo último que hagas. ¿Me has oído? –dijo sujetándola más fuerte-.
Lara: No te tengo miedo.
Fin flashback
Lara guardó su teléfono móvil y observaba cómo las chicas se dirigían hacia un coche. Pensó en voz alta para sí misma.
Lara: Vas a ser mía cueste lo que cueste.
Comisaría Nueva York, sábado 4, 12:00 horas.
Quinn y Brittany llegaban juntas a comisaría, después de su salida de la peluquería. Ambas tenían una reunión para ultimar algunos detalles sobre el operativo que se iba a llegar a cabo esa misma noche. La rubia no traía muy buena cara, pues no se creía aún que se hubiese dejado cortar el pelo al antojo de su amiga. Sue y Will las convocaron en la sala central.
Brittany: Vamos Quinnie, alegra esa cara. Te queda genial ese corte de pelo -dijo sonriente-.
Quinn: No me vengas con esas Brittany. Sé que tú le has dado la idea a ese peluquero para que me lo dejara así. Esta me la pagas -exclamó seria-.
Brittany: Pero si estás rompedora Quinn…Ya verás todo lo que vas a ligar ahora…Ya me lo agradecerás.
Quinn se delimitó a echarle una mirada matadora a Brittany. Prefería no seguir con el tema, pues no quería empezar mal el día. Y mucho menos con su amiga, pero estaba claro que se había sobrepasado los límites de la confianza. Aun así, Quinn se tuvo que tragar su orgullo pues debía cortarse el pelo para cumplir sus objetivos en el operativo. Ambas se dirigieron hacia el interior de comisaría. Todos los agentes allí presentes se fijaron en el nuevo look de la subinspectora.
Brittany: ¡Te lo dije! ¿Ves Quinn? Todo el mundo te observa –dijo con una amplia sonrisa-.
Quinn: Me miran de forma rara Britt -frunció su ceño-.
De repente, Santana escuchaba la voz de su chica que le hizo acudir hacia donde estaban las dos. La latina no podía creer lo que estaba viendo. Aquella chica sí que se parecía a Charlie.
Santana: ¿Charlie? –preguntó extrañada-.
Quinn: ¿Qué dices de Charlie San?
Brittany: San, es Quinn… ¿no lo ves? -intentó sacarla de su asombro-.
Santana: Claro, claro…Creo que voy a tener que dejar las pastillas que me recetó el médico -estaba realmente confusa-.
Quinn: Estáis mal de la cabeza. ¡Qué digo mal! Estáis jodidamente locas. Tú y Berry. Qué coño os ha dado con la ex de Rachel…Aún no sé por qué me tenéis que confundir con esa chica -gritaba alterada-.
Brittany: Será que la echan tanto de menos que ya creen verla en todos sitios. A mí me suele pasar con mi gato. Cuando estoy trabajando empiezo a ver gatos por toda la comisaría.
Santana: La que se va a liar… ¿Por qué coño te has cortado el pelo? -preguntó con el ceño fruncido-.
Quinn: ¿Ves Brittany? No debería de haberme cortado el pelo. Estúpido operativo de mierda… -dijo molesta-.
Brittany: Enserio, no te queda nada mal Quinnie. ¿Verdad San? -miró a su novia esperando unas palabras de apoyo-.
Santana: Rubia, porque estoy con Britt… si no, tú y yo íbamos a pasar del operativo para pasar directamente a la acción.
Quinn: No seas burra Santana. ¿Quiénes estamos citados en la reunión?
Santana: Eso venía a contarte, antes de que tu cambio de look me impactase. Nos están esperando en la sala. Andy y Roger llevan un buen rato esperando. Y Will y Sue estarán al llegar.
Quinn: ¿Y Rachel?
Santana: Rachel llamó diciendo que llegaba más tarde; tenía que solucionar unos asuntos con sus jefes del Night Club. Nos ha dicho que empecemos sin ella.
Las tres chicas se dirigieron a la sala central, dónde se iba a realizar la reunión. Roger y Andy silbaron al ver entrar a la rubia con su nuevo estilismo. Ellas tomaron asiento. A los cinco minutos, Will daba comienzo a la reunión.
Will: Ya tenemos casi todo listo para el operativo. Empezaremos a las 23:00 horas. Quinn y Brittany serán las encargadas de vigilar los movimientos existentes con el tráfico de las menores; por eso se infiltraron como bailarinas. Quinn, estuviste colocando los micros ¿no es cierto?
Quinn: Brittany y yo estuvimos ayer colocando micros y cámaras en la zona de reuniones, en las que creemos que se hacen los intercambios. Coloqué varias cámaras y algunos micrófonos aleatorios.
Brittany: Yo me encargué de poner cámaras en las diferentes salidas del club, para tener vigiladas las entradas y salidas de personal.
Will: Vosotras llevaréis un micrófono escondido en la ropa que estará en contacto con Berry y Santana en todo momento. Os recuerdo que Santana estará en la unidad móvil pendiente de todos vuestro pasos. Berry, que se encuentra dentro de la seguridad del local, estará pendiente de vosotras en el momento del show. Además, tendrá que observar las personas que entran y salen, por si hubiese algún sospechoso.
Andy: Roger y yo nos haremos pasar por clientes. Solicitaremos un encuentro con algunas chicas, preferentemente jovencitas. Así sabremos si las mujeres que utilizan son o no menores de edad.
Santana: Con las cámaras que pusieron nuestras compañeras, también podré grabar los posibles intercambios que se realicen de droga.Y mantendré a nuestras bailarinas exóticas muy vigiladas, para que no les toquen un pelo. Tendré presente la posibilidad de necesitar refuerzos; las unidades de actuación estarán preparadas para cuando Berry me de la orden.
Will: Bueno chicos, esto es todo. Espero que haya quedado todo claro, ya que ahora tenéis que ir preparándoos para esta gran noche. Chicas, mucha suerte –dijo dirigiéndose a Quinn y Brittany-.
Los agentes salieron de la reunión y fueron a prepararse para el operativo. Andy y Roger, irían vestidos en traje de chaqueta. El micrófono de éstos iría camuflado en la ropa. Los chicos se despidieron dejando al resto prepararse. Santana se encontraba colocando los micrófonos a la ropa que las chicas llevarían puesta y preparaba también los pinganillos de escucha.
Santana: ¿La enana de Berry no tenía un trapito más pequeño que poneros? –dijo observando a las chicas de arriba hacia abajo-.
Brittany: Qué pasa cariño. ¿No te gusta cómo voy? -giraba sobre sí misma para mostrar el modelito-.
Santana: Créeme nena; estás tan sexy con ese trapito que me tiraría encima ahora mismo si no fuese por las pastillas que me hacen flojear. Menos mal que en una semana ya me dan el alta.
Quinn: ¿Podemos terminar con esto ya de una puta vez? -la rubia no parecía estar de buen humor-.
Santana: Tranquila sexy rubia… ¿Qué te pasa? ¿Berry te sigue sin coger el teléfono? -preguntó al darse cuenta de la tensión que tenía su amiga acumulada-.
Quinn: No, desde ayer que se fue de mi casa…ni he hablado con ella, ni la he visto. Necesito hablar con ella.
Brittany: Tranquila Quinnie, todo saldrá bien –dijo al a vez que le daba unos golpecitos flojos en el brazo-.
Santana terminó de colocar los micrófonos en el pequeño sujetador que llevaban ambas chicas como parte de su uniforme. Tras comprobar que los micrófonos funcionaban correctamente, las chicas se fueron al local. Quinn y Brittany tenían que entrar a trabajar antes de la hora de apertura del local; por lo que su horario se adelantaba al del resto.
Minutos más tarde.
Rachel llegó a comisaría, pues tenía que recoger todo el material para poner en marcha todo. Se había retrasado porque tenía que hablar con los jefes de la mafia para que éstos le dijeran las últimas novedades. Menuda reunión personal había tenido...
Flashback
Ben: Elise, te estaba buscando.
Rachel: ¿A mí? Dígame.
Ben: Ya sé que es tu primer día, pero quiero que nos hagas un pequeño favor.
Rachel: Dime de qué se trata. Para eso estoy aquí.
Ben: Va a venir una chica rubia de pelo corto que quiere estropear nuestro trabajo. Quiero que la vigiles y si ves algo sospechoso no dudes en disparar.
-Chica rubia…Pelo corto…No coincide con la imagen de ninguna de mis agentes. Bff menos mal-.
Rachel: ¿Trabaja aquí?
Ben: Sí, la contratamos hace unas semanas.
Rachel: No hay problema; estaré al tanto –dijo más tranquila al pensar que no era ninguna de sus agentes-.
Fin flashback
Rachel fue directa a la unidad móvil donde ya se encontraba Santana preparando los monitores y revisando todas sus cosas.
Rachel: Santana menos mal que te pillo por aquí.
Santana: ¿Qué te pasó Rachel? No llegaste al final a la reunión.
Rachel: Tuve una pequeña reunión con los narcos… ¿Y las chicas?
Santana: Andy y Roger recogieron sus cosas y se fueron. Britt y Quinn, como tenían que llegar antes al club, también cogieron sus cosas y se marcharon ya para allá. Pero tranquila, van todas pinchadas y las cámaras que puso Quinn también funcionan correctamente.
Rachel: ¡Vaya! Lo tienes todo muy bien organizado San. Sabía que podía confiar en ti -le sonrió-.
Santana: ¿Acaso dudabas de mí? Toma, este es tu micro Rachel. Y también toma este pinganillo. Estamos todas conectadas –dijo entregándole las cosas-.
Rachel: Gracias San.
Rachel se iba a ir cuando Santana se interpuso en su camino.
Santana: Espera un momento morena… Me tienes que contar muchas cosas y no me vengas con que tienes prisa. Es importante.
Rachel: ¿Qué quieres San? -preguntó extrañada-.
Santana: ¿Por qué no quieres hablar con Quinn? Lleva desde ayer intentando hablar contigo. Ha estado como un alma en pena por la comisaría.
Rachel: ¿Y qué quieres que haga San?
Santana: Pues que te decidas Berry. No puedes jugar a dos bandas. Mira que yo soy una perra…pero nunca he llegado a tanto.
Rachel: Necesitaba pensar San...
Santana: Pues ya has tenido tiempo suficiente -aprovechó el silencio de su amiga para hablar-. ¿Qué has pensado hacer?
Rachel: En realidad estoy hecha un lío. Amanda es una mujer maravillosa y me ha dado mucho. No se merece lo que le he hecho. Pero luego…está Quinn, que también es maravillosa y me entiende mejor que nadie. No sé, es muy complicado. Además, seguro que Quinn sólo sentía curiosidad por saber lo que es estar con una chica.
Santana: ¿Vosotras sabéis lo que significa el termino hablar? –dijo muy sorprendida ante la contestación de su amiga-.
Rachel: ¿Qué debería de saber Santana?
Santana: Yo no soy quién para contarte nada, pues eso le corresponde a la rubia…Pero créeme cuando te digo que no era un simple capricho, ni un experimento.
Rachel se sorprendió ante las últimas palabras dichas por su amiga. No se esperaba aquella confesión. San, al parecer, sabía mucho más que ella sobre su compañera.
Rachel: Tienes razón Santana. Después del operativo hablaré con ella y le diré lo que siento. Es lo mejor para todas.
Santana: ¿Y se puede saber qué sientes?
Rachel: Que la quiero mucho más de lo que he querido a ninguna otra persona.
Santana: Eso significa que vas a dejar a Amanda, ¿no? –dijo sorprendida ante la actitud de su compañera-.
Rachel: Sí, se merece una explicación de lo que pasó anoche. Y le diré que quiero a Quinn. Seguro que después de decirle todo esto…no querrá ni verme.
Santana: Es lo mejor que puedes hacer. Ni Quinn ni Amanda se merecen que le hagan daño. Solo espero que Quinn, después de que dejes a Amanda, quiera estar contigo.
Rachel: ¿Por qué no?
Santana: Porque le ha cogido mucho cariño a la veterinaria. Y conforme la has tratado hoy…vas a tener que conquistarla, pues no te lo va a poner fácil.
Rachel: Siempre me han gustado los "retos" –dijo con una sonrisa pícara-.
Santana: Hacía tiempo que no te veía así; con esa ilusión. Me alegra de que hayas vuelto. Esta es mi Rachel –dijo con ilusión y sonriendo-.
Rachel y Santana se dieron un emotivo abrazo. La latina, desde que murió Charlie, sentía que la esencia de su amiga había desaparecido. Estaba muy contenta de que la morena volviera a ser la misma chica sonriente y decidida que era antes.
Santana: Te veo muy enamorada, ¿eh? –dijo en tono burlón-.
Rachel: Mucho, además. Nunca me había sentido así, ni siquiera cuando estaba con Charlie.
Santana: ¡Vaya! Sí que ha partido la pana la rubia -reía-. Pues llévate cuidado porque la rubia hoy ha venido muy explosiva y cambiada...
Rachel: ¿Cómo que cambiada? Porque explosiva va siempre…
Santana: Ya lo comprobarás… Por cierto, ¿cómo es la rubia en la cama? Porque la rubia no suelta prenda –preguntó curiosa-.
Rachel: ¿Es qué le preguntaste? ¡Cómo se te ocurre preguntarle eso! -le golpeó el brazo-. Normal que no te conteste.
Santana: Siempre he tenido la curiosidad de saber cómo eras en la cama. Pero como ella no me dice nada…pues te pregunto a ti cómo lo es ella.
Rachel: Ufff. Creo que sería demasiado caliente para tu mente perversa.
Santana: Siempre te llevas a las mejores –dijo abriendo los ojos-. Porque Amanda también es un bombón. No sé que te ven, teniéndome a mí con este cuerpo tan sexy…
Rachel: No empieces Santana. Tú ya tienes a Britt.
Santana: Es verdad. Yo a mi Britt no la cambio por nada. Tiene una elasticidad que si yo te contara…
Rachel: Para, para, para… -interrumpió la morena-. Quiero seguir conservando la imagen dulce e inocente que tengo de tu novia.
Santana: Ya, ya…Dulce e inocente…Eso es porque no la conoces bien.
Rachel: Bueno te dejo ya que me tengo que ir al club.
Santana: Venga, allí nos vemos esta noche. Suerte.
Rachel: Igualmente. Ciao –dijo dándole un beso en la mejilla-.
Santana: Adiós enana –dijo devolviéndole el beso-.
Night Club, 23:00 horas.
Quinn y Brittany ultimaban pequeños retoques para salir a realizar el show. Se encontraban en una especie de camerinos que habían habilitado para que las bailarinas pudiesen cambiarse de una forma más privada. Allí las chicas se retocaban un poco el maquillaje mientras conversaban.
Quinn: Salimos después de la siguiente actuación.
Brittany: Si, nos quedarán unos diez minutos para salir a escena. ¡Qué nervios! Espero que no se me olviden los pasos.
Quinn: Si no te conociera pensaría que eres una bailarina profesional; tú te mueves demasiado bien.
Santana, que las escuchaba desde la unidad móvil, no pudo resistirse a interrumpir.
Santana: Quinn, ¿estás coqueteando con mi chica?
Las otras dos chicas al ver la intromisión de la latina se miraron y no pudieron resistirse a reír.
Brittany: ¡Hola San! Qué bien te escucho. ¿Me vas a ver bailar?
Santana: Claro cielo, no me lo voy a perder por nada del mundo. Te tengo más que vigilada por todos los ángulos.
Quinn: Centraros chicas, esto no es ningún juego.
Rachel, que también estaba comunicada con ellas, también quiso hablar.
Rachel: Ya estoy en mi posición. Controlo toda la gente que entra y sale del bar.
En ese momento Andy y Roger aparecían por la puerta del local. Rachel con un gesto les dejó pasar.
Rachel: Los chicos están en sus posiciones; que comience el show.
Brittany: Quinn creo que nos toca…
Quinn: ¡Dios mío! Nunca estaré preparada para bailar medio desnuda ante tanto pervertido -se avergonzaba-.
Santana: ¡A darle duro rubia! Y que no te vea yo propasarte con mi novia, ¿eh?
En ese momento, Peter entraba en el camerino llamando la atención de las dos chicas.
Peter: ¡Uy Helena! Estás perfecta. Te sienta muy bien ese corte de pelo…
Rachel: ¿Ha dicho corte de pelo?
Santana: Tranquila Berry, no te pongas así. Forma parte del operativo.
Rachel empezaba a ponerse nerviosa; recordaba que sus "jefes" le habían comentado algo de una persona rubia con pelo corto a la que debía vigilar. ¿Sería alguna de sus compañeras? Pero no podían preguntar mucho más, puesto que las chicas ya estaban encima el escenario.
Rachel se quedó observando a sus amigas y pudo comprender que la persona que estaban buscando era Quinn.
-¡Mierda! Van a por Quinn! A todo esto… ¿qué cojones hace Quinn con el pelo corto? ¿Exigencias del operativo? ¿Por qué se lo ha tenido que cortar como Charlie? ¡Dios! Ahora si que no sabría diferenciarlas. Quinn, me lo estás poniendo muy difícil-.
Quinn y Brittany aparecían ante los hombres muy ligeras de ropa con un minúsculo sujetador adornado para tal caso y una minifalda ajustada que dejaba ver las tonificadas piernas de ambas chicas. Ambas se estaban empezando a mover, tal y como lo habían ensayado.
Rachel: Joder Quinn, ¡estás jodidamente sexy! -se le escapó en voz alta a la morena-.
Santana: Berry, controla tu lenguaje que estamos trabajando -reía para sí misma-. Céntrate en lo tuyo.
Quinn, al escuchar lo que había dicho Rachel, se le escapó una sonrisa traviesa y comenzó a bailar mucho más exagerado. Se sentía mucho más cómoda al saber que la morena la estaba observando. Sobre una silla, la rubia se colocaba de espaldas al público y subía una de sus piernas encima. Con una mano, se acariciaba la pierna para luego girar rápidamente y sentarse con las piernas abiertas. Doblaba su torso hasta mirar fijamente a uno de los hombres que se encontraban en primera fila. Quinn, quiñó un ojo al simpático señor que ahora le estaba dejando unos cuantos dólares en la cintura.
Santana: Nena, esos bailes me los vas a tener que hacer luego en privado…Recuérdame luego quién es el que te acaba de poner el billetito entre los pechos; tendré que dispararle –se dirigía a su novia a través de la comunicación interna-.
Andy y Roger habían pedido hablar con Peter Murray para cerrar un trato importante. Los tres hombres disfrutaban del espectáculo a la vez que concretaban cuántas chicas iban a querer para su fiesta privada.
Peter: ¿Vosotros qué queréis?
Andy: Mi hermano y yo nos hemos enterado de que aquí se pueden contratar a las mejores chicas jóvenes de la ciudad.
Roger: Sí, cuánto más jovencitas mejor.
Peter: ¿De cuánto estamos hablando?
Roger: No tenemos límite, pero primero queremos ver la mercancía.
Peter: Muchas de ellas están actuando esta noche…Podéis pedir la que queráis, siempre y cuando esté libre.
Roger: Pues yo quiero a esa rubita de ahí –dijo señalando a Quinn-.
Peter: Me parece hermano que esa rubia no está disponible. Quizá te interese otra; tenemos muchas. Pero mejor…acompáñenme dentro y hablamos.
Andy: Sí, es mejor que llevemos estos asuntos en privado.
Rachel sonreía al escuchar las últimas palabras de Peter, pues había sido ella la que pagó por estar con Quinn esa noche. A la vez, se producía un nerviosismo entre las otras chicas porque ellas no sabían sobre éste tema.
Santana: ¿Ha dicho que Quinn está ocupada?
Quinn: ¡Mierda Britt! –dijo en voz baja-. ¿Has escuchado eso? -preguntó entre dientes-.
Rachel: Tranquila Quinn, esta noche eres mía. Yo pagué por ti –decía al micrófono riendo-.
Santana: ¡Te mato Berry! ¿Has contratado tiempo para tu rubia y has dejado a la mía colgada? YO TE MATO –dijo alterada-.
Rachel: Tengo motivos para hacerlo San. No puedo hablar mucho más.
Santana: ¿Motivos? ¡Yo ya me conozco tus motivos Berry! ¡Tus motivos son que te quieres llevar otra vez a la rubia a la cama!
En ese momento todos los compañeros se miraron entre sí después de escuchar aquella confesión de Santana. Ninguno daba crédito a lo que estaban escuchando. Todos sabían que Santana se había ido de la boca y Berry le haría pagar las consecuencias.
Andy: Chicas, centraros en el caso. Roger y yo ya estamos dentro esperando al jefe.
Mientras Andy daba su notificación, Ben se acercaba discretamente a Rachel para hablar con ella.
Ben: ¿Te acuerdas de lo que te dije ayer?
Rachel: Sí, lo recuerdo.
Ben: Pues ya sabes qué es lo que tienes que hacer –dijo haciendo un gesto con la cabeza con el que señalaba a Quinn-. Nos vemos, que tengo que ir a arreglar unos negocios.
El hombre se dirigía hacia el interior del local, dónde Andy y Roger ya estaban esperando.
Ben: Buenas noches. Estoy encantado de hacer negocios con ustedes dos.
Andy: El placer es nuestro.
Ben: ¿Qué necesitáis?
Andy: Queremos montar una fiesta y necesitamos todo tipo de diversión…Ya me entiendes a qué me refiero, ¿no?
Peter: ¿Hablamos de buena mercancía?
Ben: Tengo la mejor coca del país. ¿Cuánta necesitáis?
Roger: Tenemos que comprobar la mercancía antes; no quiero que nos la cueles tío.
Peter: Chico listo. Te la traigo a probar.
Peter abandonaba la sala para ir a por un poco de droga. Ben seguía haciendo negocios con los agentes.
Mientras tanto…
Brittany y Quinn ya habían terminado su show y estaban en el "backstage" buscando pruebas de que hubiese alguna menor entre sus compañeras de baile.
Brittany: Quinn, una bailarina me ha dicho que en esa sala es donde llevan a las chicas y las obligan a prostituirse con los hombres que pagan por ellas –dijo señalando una puerta-.
Quinn: Encima hay cámaras que también las graban para luego extorsionarlos a ellos. Tenemos que conseguir esas cintas como sea. No sólo podemos detenerlos por tráfico y posesión de drogas.
Brittany: Yo iré a buscar la sala de grabaciones; no tiene que estar lejos. Cúbreme si viene alguien preguntando por mí.
Quinn: No te preocupes, yo ya estoy cubierta gracias a Rachel.
Rachel: Quinn, ¿dónde estás? No te alejes de mí -preguntaba a travéz del micrófono-.
Quinn: ¡Qué dices Rach! Ahora no es momento de hablar de ese tema. Estoy en los camerinos con Britt.
Rachel se quedaba un poco más tranquila al saber que la rubia estaba acompañada por su otra compañera. Lo que no sabía es que ésta se había ido por su cuenta para intentar averiguar algo más sobre las menores.
Brittany: Ya he encontrado a las chicas. Les he preguntado la edad y la mayoría no sobrepasan los dieciséis.
Santana: Chicas, lo tengo. Ahora sólo falta que los chicos terminen con su parte.
Rachel: ¡Bien chicas! Mientras estéis por allí no hay peligro.
Brittany: En realidad estoy yo sola… ¿Quinn dónde te metes?
Quinn: Sigo en camerinos. No os preocupéis por mí, tengo vía libre porque salgo en la lista como que estoy ocupada con Rachel…
Rachel: ¿Has dicho que estás tú sola? Joder Quinn, o no te separas de Britt o no te separes de mí. Ven fuera ya mismo.
Quinn: No puedo Rach. No me dejan salir afuera si no es con mi "comprador".
Rachel: Está bien; iré a por ti.
En la otra sala…
Andy y Roger ya habían quedado con el jefe del local en que querían unas determinadas chicas, que habían visto actuando anteriormente y éste les había dado el ok. Las habían elegido a través de unas fotografías que el hombre les mostró sobre aquellas chicas que tenía disponibles.
Ben: Bueno chicos, veo que es interesante hacer negocios con vosotros –ya se tuteaban por la confianza-.
Roger: Bueno, en realidad el dinero no es nuestro problema. Por eso quiero que todo sea de lo mejor. No se si me entiende…
Ben: Claro, claro…Yo en su lugar habría hecho lo mismo.
Peter interrumpía la conversación de los tres hombres. En sus manos llevaba dos bolsas de 100 gramos de coca, para que los clientes pudieran probarla.
Peter: Miren, esta es cortesía de la casa –dijo entregando las bolsas a los agentes-. Ya os digo yo que es la mejor del país y que vais a querer que os la hagamos llegar siempre nosotros. Somos de confianza.
Andy: Eso no lo dudaba. Me habían hablado de que aquí se hacían buenos tratos.
Ben: ¿Y bien?
Roger: ¡Nos la quedamos! Probamos la mercancía esta noche y cuando sepa que es de buena calidad os haré saber la cantidad que necesito para la fiesta.
Peter: Perfecto.
Santana terminaba de registrar los últimos videos que necesitaban como prueba y dio el visto bueno a sus compañeros.
Santana: ¡Chicos! Ya lo tengo. Ahora vamos a por estos cabrones. Cuando me digas Berry doy paso a los refuerzos.
Rachel: Estoy buscando a Quinn. Un segundo…
Rachel corría de un lado para otro en busca de su compañera. Se encontraba nerviosa porque obviamente no quería que le pasara nada a Quinn. En el interior del local, se chocaba con uno de los chicos.
Rachel: ¡Uy! Perdona, no te he visto.
Tom: Tranquila, sólo ha sido un choque sin importancia.
Rachel: ¿Te puedo hacer una pregunta?
Tom: Dime; si te puedo ayudar en algo…
Rachel: No habrás visto por aquí a la chica rubia de pelo corto…
Tom: ¿A la poli?
Rachel: Sí, la poli.
Tom: Pues la última vez que la vi estaba por los camerinos. Es por ahí –dijo señalando un pasillo-. ¿Ha habido algún problema?
Rachel: No, pero quiero tenerla controlada…No quiero que se me escape. Ya me entiende.
Tom: Pues empieza a buscarla por dónde te he dicho.
Rachel: Está bien, gracias.
Rachel seguía buscando a Quinn por donde le habían indicado. Justo al fondo de los camerinos pudo ver a su compañera. Se acercó, más rápida aún, para asegurarse de que estaba bien.
Rachel: ¡Joder Quinn! ¡Me habías asustado! -dijo agitada-.
Quinn: ¿Qué pasa Rach? –preguntó sorprendida por la aceleración de su compañera-.
Rachel: ¿Que qué pasa? Llevo como una hora intentando encontrarte y tú no estás por ninguna parte.
Quinn: Estoy aquí; no me he movido…-levantó su ceja-.
Rachel: ¿Y por qué no nos avisas por radio?
Quinn: Creo que se me ha roto este cacharro –dijo señalando el pinganillo y el micrófono-. Dejé de oír hace bastante rato.
Rachel: ¡Joder! Qué oportuno que se te rompiera en este momento. Vamos, tenemos que ir afuera.
Quinn: ¿Qué ha pasado?
Rachel: Ya los tenemos. Voy a pedir los refuerzos.
Quinn: Qué bien Rachel. Ya por fin se acaba todo… -se acercó para abrazarla-.
Rachel: Quinn, esto no ha hecho más que empezar. Por cierto…¿Y ese nuevo look?
Quinn: ¿Te gusta?
Rachel: Estás preciosa -sonrió-.
Quinn: Menos mal que te ha gustado; yo no estaba muy convencida.
Rachel: ¿Quién te dijo que te lo cortases? -preguntó curiosa-.
Quinn: Tuve que cortármelo para la infiltración; me lo pidieron anoche. Si no me cortaba el pelo, se iba todo a la mierda. Y ya ves, Brittany me obligó esta mañana a hacerlo.
Rachel: ¡Qué jodida Brittany! No me había comentado nada.
Quinn: Bueno, tampoco es para tanto, ¿no? Ya me has visto -reía-.
Rachel: Sí, ya te he visto. Vámonos antes de que sea tarde.
Quinn: Venga, vamos. Estoy preparada.
Rachel y Quinn corrieron hacia la sala donde esperaban el resto de compañeros. Por radio la morena dio la orden a Santana de que entraran los refuerzos.
Rachel: Santana, da la orden.
Muchas gracias por todos los comentarios. Los leo todos, aunque estos días no haya tenido tiempo de contestarlos. Gracias, gracias y mil gracias.
A Achele Apu Apu Apu...mi arma!como sigas demorandote tanto en comentarme...jum! no sigo escribiendo. Tú opinión también es importante ¬¬
Por lo demás, espero que lo hayáis disfrutado y el jueves actualizaré con Operativo II: el desenlace final muhahahaha.
Un besazo! A cuidarse!
DiLea.
