El tercer sello.
Capítulo 21: viaje de regreso.
Tome todas mis cosas, las guarde dentro de mi pequeña mochila, me la colgué en la espalda, y luego, y luego, solamente camine, camine para seguir mi camino, mi largo camino de regreso a Ponyville, no quería que esto terminara, pero es algo que debe hacerse, si quiero que algo cambie, yo mismo tengo que hacerlo. Me envuelvo entre la capucha que Marble me había dado, no estaba muy seguro si era correcto llevármela con migo, pero… creo que moriré de frio si no lo hago, las ventiscas son demasiado fuertes, como si fuera a nevar en cualquier momento.
Antes de adentrarme a aquel sendero que se adentraba entre el bosque y me llevaría hasta la estación me detengo por unos instantes, sin premura alguna por partir, casi como si algo me detuviera, no podía hacer que mis cortas piernas avanzaran.
-vamos Spike, es lo que tienes que hacer- murmuro para mí mismo mientras miro por última vez la casa de los Pie que se encontraba a distancia, ante aquel campo rocoso.
-adiós…. Gracias- murmure mientras me forzaba a dar la media vuelta, doy una larga inhalación y con cuidado coloco mi pie al frente, pisando el comienzo del sendero.
-Un paso al frente y uno atrás, luego al otro afrente, para continuar con el siguiente y el siguiente, una y otra vez- divagaba en mi mente, para tener la mente algo distraída y olvidar mis temores e inseguridades, me conocía muy bien debía pensar en otra cosa si quería hacer algo tan…. Okei lo diré, estúpido. Estúpido porque ¿Cómo un pequeño dragón sin una garra y un ojo puede cumplir una misión de tales proporciones? ¿Cómo yo podre si quiera llegar a Ponyville en una sola pieza? Y… NO, no tengo que pensar en eso, de nada me sirve, ya tome mi decisión y pensar en las cosas feas que me pueden pasar en el camino no es de ayuda, si quiero ser valiente, debo intentar enfrentar mis miedos….
-un paso al frente y el otro atrás y luego otro paso al frente y el otro para atrás, sigue así y llegaras a la huerta para comer pan y diamantes, acompañados con una tasa de chocolate-
Okei intento más bien olvidarlos, pero al menos eso también ayuda. Pienso en lo primero que se me venga a la mente que sea agradable o lo suficientemente pegajosos para calmarse, trato de regular mi latir e ignorar mis inseguridades, es lo único que puedo hacer, para olvidarme de lo mal que la estoy pasando por más tonto que suene. También podría pensar en lo frio que hace ahora, pero me temo que eso solo terminaría haciendo que me dé más frio.
-solo sigue el sendero, la estación está cerca, no caminamos mucho cuando Maud vino a recogerme, seguramente no falta tanto, luego de eso, seguir las vías del tren por el lado contrario al que vine, y de esta forma llegare a Ponyville en unas cuantas horas-
Mi caminar era algo lento debo de admitirlo, probablemente más que un par de horas me tome más bien un par de días… no quería hacer tanto ruido con mis pasos para que nada me escuche hasta que llegue a esa estación, o mejor aún, las vías del tren. Enfoco mi mirada en el puro sendero, no me molesto en mirar al frente, o atrás o a los lados, debía ser sigiloso, para llegar con bien a la estación, ahora que estoy solo y si bien no me gusta para nada pensar en ello, debo tener mucho cuidado, no quiero que nada que está oculto en los arboles me ubique.
De repente escucho un gruñido, muy, muy, pero muy cerca de mí, evidentemente eso me sobresalto enormemente.
-¡que es eso!- exclame apuradamente mientras no evitada darme la vuelta.
Vuelvo a escuchar ese gruñido otra vez, mis ojos se abren como platos y mi corazón palpita con mayor potencia, hasta que se escucha el gruñido otra vez, esta vez….. Era en mí… pero no había nadie más que yo y mi…. mi estómago…. Era mi estómago gruñendo por el hambre. Me doy un fuerte golpe en el rostro a mí mismo mientras cerraba mis ojos.
Más que Spike el valiente y valeroso los del imperio de cristal debieron ponerme Spike el cobrarte y llorón. Soy un bebé en verdad, asustarme de mis propias tripas gruñido eso ya es demasiado.
- pero que vergüenza, menos mal que ninguna de las chicas se encuentra con migo…..- dije pero al decir eso no hice más que sentirme aun peor, ahora no solo me sentía avergonzado si no triste, por recordar que no estoy a su lado y que nadie esta con migo… estoy solo.
De nada me sirve ponerme triste ahora, o será verdad lo que Sunset, Shining y Cadance (de este mundo) dicen sobre mí, tengo que demostrar… demostrárselo a ellas, a mí mismo que puedo hacer esto. Es la única forma. Me cuelgo bien mi mochila y continuo caminando, mire al frente y me percate que no faltaba tanto para la estación, lo que fue un gran alivio.
En lugar de ir directamente a las vías del tren donde estaba consiente sería más seguro, decidí mejor entrar primero en la estación, esta era pequeña en comparación con las de Canterlot, el imperio de cristal o aun la de Ponyville, tenía la esperanza de encontrar algo que me fuera útil, mas precisamente algún tipo de manta o lona que me sirviera como un abrigo extra, que en verdad puedo sentir como mis husos se entumen por este frio del demonio.
Trate de ser sigiloso, no quería hacer mucho ruido con mi pequeña exploración pero me temo que los maderos de los que estaba echo el piso estaban podridos y flojos, por lo que rechinaban constantemente sin importar que tanto cuidado tuviera. Por suerte parecía que no había nadie en toda la zona, o al menos en la pequeña casucha sin techo que conformaba la estación.
Había barias cosas tiradas, mucha basura y desorden por donde quiera, eran principalmente escombros y hojas cecas lo que conformaba todo el bulto. No era muy fácil rebuscar entre todo esto sin generar algún tipo de ruido, ya comenzaba arrepentirme de esta idea, parecía ser solo una pérdida de mi tiempo, debería seguir avanzando pero… demonios que frio hace afuera, no hay techo pero hay un rincón que se ve caliente en el que yo quepo, ese podría ser un buen refugio… Spike, no llevas ni 15 minutos desde que saliste de la casa de los Pie y ya quieres descansar, aparte de cobarde y llorón eres perezoso.
Agito la cabeza y me regaño a mí mismo en mi mente.
-hay pero si hace mucho frio- digo titilando los dientes.
-cállate, Spike no seas un llorón-
-pero si hace mucho frio-
- si tienes frio busca algo pronto pero si no lo encuentras en 10 minutos regresa a las vías-
Hasta cierto punto es divertido hablar con migo mismo como si se trataran de dos personas diferentes, al darme cuenta de lo que estaba haciendo no pude evitar soltar un leve chascarrillo.
-Okei tu eres el jefe- digo con tono divertido mientras prosigo en mi búsqueda.
Me demoro unos minutos pero finalmente entre los escombros encuentro una vieja lona, era lo suficientemente grande como para cubrir a 5 Spikes, debía ser mía.
Me arrodillo y trato de tomarla, era demasiado grande como para cargarlas así nomás, debía al menos doblarla e partes para tener así una amplia colcha, pero al intentar extenderla toda para sacarla me di cuenta que poco menos de la mirada de la lona estaba atorada o detenida por un pilar derrumbado que la pisaba. Demonios, esto es un gran dilema, ese pilar no parece ser muy fuerte, quizás podría tirar de la lona para zafarlo, pero eso aria que el pilar se callera, si bien no es muy grande como para provocar un fuerte derrumbe sobre mí, si podría lastimarme y aun peor, provocar tanto ruido que lo que sea que este en el bosque vendría por mí.
Primero tiro levemente, pero esta no se mueve, lentamente voy aumentando mi fuerza y noto como la lona comienza a desatorarse, pero llega a pasar lo que me temía, si tiraba más fuerte la lona se caería inevitablemente.
Me detengo un momento para pensar, miro a mi alrededor buscando algo que pueda ayudarme, entre los escombros veo una vara de hierro que quizás podría usar, pero aún no estaba muy seguro de que hacer con ella. Esto era algo importante, debía detenerme a pensarlo un momento. Si corto la lona solo obtendría la mitad de ella y con este frio, por Celestia, mucho frio. Sigo observando y analizando mis opciones y me percato de que el camino de vuelta hasta las vías del tren no era tan largo, ¿Qué puedo hacer? No puedo seguir perdiendo tiempo.
Esto es un gran dilema en verdad…. Okei, ágamos un juego para calmar un poco las cosas ¿Qué harían ustedes en esta situación?
A) Buscar la forma de cortar la lona.
B) Dejarla en donde está.
C) Tirar con todas mis fuerzas para desatorarla y solo preocuparme por que el pilar de madera no me aplaste.
Tómense su tiempo. Ahora ¿ya tiene su respuesta? Okei ahora adivinen cual escogí yo.
-no puedo creer que estoy hablando solo, me estoy volviendo loco- me digo a mi mismo mientras me aferraba con todas mis fuerzas de la lona. Y doy un largo respiro mientras preparo mis pequeñas patas para correr en cuanto algo pase.
-en verdad estoy loco- me digo mientras tiro con todas mis fuerzas, al principio parecía que no tendría las suficientes fuerzas como para lograr zafarla, pero luego escucho un fuerte crack seguido de un golpe que estremece la estación. El pilar rueda en su lugar antes de finalmente soltar la lona y caerse. Rápidamente ubico en qué dirección caería el pilar y me coloco en el lado contrario para que no me callera enzima. El pilar inevitablemente provoca un estridente ruido que incluso me hace rechinar mis dientes por lo fuerte que fue. Apresuradamente abraso la lona y me preparo para correr, pero antes de que pudiera rodear el pilar para salir huyendo de entre un hueco en la pared aparece algo pequeño pero con alas que me ataca y va por mi cara.
-¡ahhhhh! No ¡ayuda! Ahhhh- gritaba aterrado no solo por la mera situación de peligro y que algo me ataque, si no que la sensación de sentir algo batiéndose contra mi cara, picándome me recordaba mucho a cuando uno de esos cuervos me arranco mi ojito.
-era un ave ¡un cuervo! no quiero perder mi otro ojo- Pensé. No sabía que era, solo sabía que era una especie de pájaro por como sentía sus alas abofeteándome en la cara mientras me tacaba con las garras y lo que parecía ser un pico.
-¡No! ¡Ahhh!- grite como una niña mientras soltaba la lona y corría como loco hasta mi única salvación, las vías del tren. Rápidamente me precipite, y corrí tan rápido como pude, al llegar al borde de la tarima sale y como si me fuera a dar una zambullida en una piscina, es como brinque, pero no caí sobre un refrescante rio, ni tampoco un caliente y gratificante cráter con lava, si no sobre la dura barra de acero que conformaba las vías del tren golpeándome evidentemente con fuerza ante mi caída. E de decir que esa caída dolió verdaderamente, pero al menos lo que sea que me perseguía dejo de atacarme.
Una vez que me calme y quise preguntarme que había sido lo que me había atacado, escucho su aletear sobre mí, evidentemente me exalte ante esto, incluso me cubrí con mis brazos el rostro para que esa cosa no me atacara, pero en lugar de hacerlo aterrizo sobre la tarima, quizás por que no podía aterrizar sobre las vías. Es ahí cuando pude verlo, ante mí un pequeño búho café con algunas plumas negras. Sus ojos redondos me observaban con molestia contra mí, estaba muy enojado con migo y….. Momento….
-¿eres tú? ¿Owlicious?-
-uf uf- dice muy molesto y luego sale volando, yo me doy un fuerte golpe en la cara con mi palma.
-Bien echo Spike el cobarde y llorón-
Sentía un malestar en mi pecho; era mi propio palpitar. No era muy frenético pero si era fuerte, podía sentir como los músculos de mi corazón se contraían y expandían dentro de mí, mientras al mismo tiempo mi espalda se congela pese a la capucha que me envolvía. Trato de aferrarme a ella, hacer que me ayude a concentrar mejor mi calor, dejando únicamente al descubierto mis piernas y un pequeño orificio por el que veo lo que hay ante mí, apenas un pequeño hoyo por el que asomo mi único ojo.
Es bastante inquietante en verdad, las noches en el bosque son verdaderamente oscuras pero no son silenciosas. Los sonidos y alaridos de distintas criaturas que se encuentran ocultas en las sombras, que aprovechan la oscuridad absoluta para salir de sus escondrijos y perturbar a las pequeñas criaturas como yo. Válgame la suerte que tengo, al menos no puede ser tan malo, por lo menos cuento con un sendero que seguir, por el cual me mantendré seguro mientras no me atreva a salirme del mismo; y, para como están las cosas, en verdad que no me atrevería ni loco salirme de las vías del tren.
Como me gustaría ir más rápido, podría correr, tal vez; aunque, ¿quién sabe? Con este frio no creo poder hacer mucho, pero… No, no es buena idea. Spitfire me dijo que no corriera a menos que sea de día, si ella me lo dijo antes de partir es por algo importante, quizás las criaturas si puedan entrar en el sendero, pero se ven repelidas por el mismo, y si me ven correr tal vez les aliente a perseguirme. Ahora que lo pienso creo que tiene sentido, puesto a que correr seria como mofarme de esas bestias, y quizás den un salto rápido para atraparme, o quizás la velocidad me resta protección, la verdad no lo sé, no estoy seguro a que se deba su advertencia.
Continúo en el sendero hasta llegar a una parte del camino un tanto diferente. Las vías del tren continuaban más adelante, pero seguían sobre una especie de rampa o puente, por encima de un acantilado lleno de rocas. El puente era tan largo como el dragón más grande de Equestria. Era un largo trayecto, que seguía por encima de un acantilado oscuro para continuar en las montañas. Creo que es por esta parte por la que me tomó más de 5 horas llegar a la granja de los Pie. Me aterran un poco con las alturas, la distancia de verdad es intimidante, casi pareciera como si no tuviera final, como si la oscuridad me mirara directamente desde las sombras. Lo bueno de este trayecto, es que al menos las vías del tren así como son largas, también soy muy anchas por lo que no es como si cruzara en la cuerda floja, puedo irme tranquilamente en medio, y gracias a mi tamaño tan diminuto, es bastante espacioso para mi persona.
-muy bien Spike, esto no es tan difícil, recuerda lo que hiciste la última vez- digo mientras respiraba hondo mientras lentamente doy un paso al frente.
-muy bien y ahora el otro- prosigo con mi paso- y el otro, y el otro…. Uno, dos, uno, dos, uno, dos, uno, dos-
Algo que si me preocupa un poco es que esta parte del carril yo la recordaba, o más bien, recordaba cómo era en mi mundo, de donde vengo, y pues…. Aquí no había precisamente un abismo oscuro y atemorizante, era más bien una especie de valle donde predominaba principalmente un extenso rio, incluso recuerdo que Twilight alguna vez me dijo cuando estudiaba los carriles y caminos de Canterlot que se construyeron puentes como este para no interferir con la naturaleza, por eso mismo también el puente se hizo desde tan gran altura, para que el ruido del tren pasando con regularidad no interfiriera demasiado con el ecosistema de aquí abajo.
Ya sea por mi curiosidad o un momento de distracción, miro ocasionalmente fuera del puente, hacia la oscuridad del abismo. Se supone que debajo de esta cosa hay uno de los más preciosos valles de Equestria…. Ahora no lo sé, pero creo que si caigo no caeré precisamente en agua. Si no en las fauces de alguna furiosa criatura que se encuentra por debajo. Puedo escuchar docenas, tal vez cientos de sonidos distintos provenir de aquí abajo, y no se limitan precisamente a simples sonidos de grillos amistosos, gruñidos y rugidos acompañan esta sinfonía de pesadilla.
Luego de un rato de inquietudes, miro ocasionalmente al frente, el camino a tierra firme aún era algo distante, pero al mirar atrás de mí me percato de que casi había superado la mitad del camino, eso es un alivio, pero aun no puedo cantar victoria. Aún falta mucho por recorrer.
No hay nada de que temer Spike, esto es muy fácil, muy, muy fácil, de esto este camino es menos complicado, nop, nada difícil, solo camina tranquilamente, piensa en zafiros y solo sigue derecho y así llegaras al final sin problema alguno como la última vez. Otra vez estoy divagando, últimamente hago eso muy seguido, creo que es lo único que puedo hacer para distraerme y olvidarme de mis problemas, no es fácil estar en este mundo, donde siempre es de noche, y hay muchas cosas feas en la oscuridad asechando y esperando a que cometa un error.
No es tan difícil, ya casi llego al final el puente es bastante estable, no escucho ningún madero crujir.
Crak….
Buen casi ninguno. Continuo mi camino ya no me falta tanto para llegar, todo parece estar más tranquilo, ya casi no puedo escuchar a las bestias gruñir lo que me es un poco más tranquilizante, aunque…. Los grillos también se han callado. Cada uno de mis pasos era como un estremecer ahora, ante el silencio pacifico de la noche, como si el mundo hubiera guardado silencio solo podía escuchar mis inquietantes pasos avanzar.
-¿Qué está pasando?- murmure sintiéndome algo incómodo por el silencio, miro en todas direcciones, al principio no parece pasar nada fuera de lo común. Así que lentamente me acerque hasta el borde del puente, y me asome hacia el fondo. Oscuridad y solo eso era lo que divisaba mi vista. No había nada que me indicara que hubiera algo o alguien abajo, solo un interminable abismo.
-¿Hola?- dije estúpidamente, con un tono de voz que rallaba en lo verdaderamente infantil. Trago saliva mientras me muerdo la lengua y lentamente me pongo de pie para reincorporarme, y en eso siento una especie de estremecer.
-nada… no es nada Spike- me dije a mi mismo mientras negaba con la cabeza. Pero el estremecer solo aumentaba, podía sentirlo en la palma de mis pies, eran las vías, las que se estremecían.
De repente escucho un fuerte rugido, o eso, eso es lo que creía al principio, cuando las vías temblaron con mayor potencia se volvió a escuchar un par de veces más, no era un rugido, aunque eso parecía, era en realidad un silbato, el silbato de un tren que viene.
-¡ES EL TREN! ¡DE DONDE! ¡DE DONDE VIENE!- grite colérico y desesperado, todo estaba demasiado oscuro, las nubes eran oscuras como el esmog que producían los trenes y estaba tan alto que no podía identificar de donde venía exactamente, las vías temblaban cada vez más, no tenía tiempo de pensar si el tren venia para acá por donde sea y aun me encontraba en las vías me aplastaría igual que a una cucaracha. Estaba demasiado apartado como para regresar, mi mejor opción para ser seguir adelante, pero debía darme prisa, ya.
Comencé a correr tan rápido como mis cortas patas me lo permitían, no era suficiente, no, no lo era, era demasiado lento, me arrollara y ahora….. Me detengo de golpe al verificar por donde venía el tren, esta venia precisamente de la dirección por donde yo estaba corriendo…. Podía verlo asomándose por una montaña, venia para acá, donde estoy yo, estaba ya muy cerca del puente.
-¡Qué hago, ¿Qué hago ahora?! ¡No puedo regresar! Está muy lejos como para que llegue a tiempo. ¡SALTAR! Moriré de todos modos- mi mente parecía trabajar a mil por hora, era sorprendente la rapidez con que mil ideas pasaban por mi cabeza, es entonces que tome la decisión más loca de las todas las opciones- ¡CORRERÉ HASTA EL TREN! NO ME FALTA MUCHO CAMINO, SI CORRO MÁS RÁPIDO LLEGARE AL FINAL DEL PUENTE ANTES DE QUE LAS VÍAS LLEGUEN A ARROLLARME, SALTARÉ, SALTARÉ-
Corrí, corrí y corrí tanto como mis patas me lo permitían y más, quería correr más rápido, quería volar, no podía creer lo que estaba haciendo, literalmente estaba corriendo hasta el tren, casi podía imaginar el resultado, el tren y yo colisionando, o más bien el tren aplastándome y pasándome por encima igual que la cucaracha cobarde que soy.
-Corre, corre Spike- no dejaba de repetirme a mí mismo. No sé qué es lo que me estaba pasando, si era la adrenalina que corría en mi corazón o algo más, pero no me detuve, no baje la velocidad, incluso creo que nunca antes en mi vida había corrido tan rápido. No podía pensar en otra cosa que no fuera en coreé, excepto tal vez en que si no me hubiera demorado tanto en desatorar aquella lona que al final no obtuve habría tenido mayor ventaja.
Las vías se estremecían como si llegara el día del juicio, el tren ya estaba a casi nada de llegar al puente y yo todavía no llegaba al final, aun me faltaba una distancia considerable. Si salto ahora puede que termine cayendo al abismo, y es aquí cuando preguntas raras y perturbadoras pasan por mi mente ¿Cuál sería la peor forma de morir? ¿Arroyado o aplastado por tu propio peso al caer?
El tren ya estaba llegando al puente, sonó su silbato una vez más, parecía un rugido infernal, y aun me faltaban algunos metros, yo estaba ante el tren, estaba tan cerca de mí que en cuestión de segundos me arrollaría. Mi corazón latía tan rápido que parecía que explotaría en cualquier momento. Tenía los ojos tan abiertos que parecía que podía ver atravesó de la oscuridad, miro en dirección al barranco, y por un instante parece que logro ver algo, antes de que mi mente siquiera lo procesara actué.
-¡ninguna de las dos!- exclame y salte con todas mis fuerzas apenas el tren me arrebozo, extendí mi garra, y trate de estirarlo tanto como pude mientras caía, la verdad no estaba tan seguro si lo lograría. Todo parecía en cámara lenta conforme iba cayendo. Hasta que finalmente algo interrumpe mí caída abruptamente. El suelo, caigo en el suelo, no estaba tan lejos de las vías del tren, era el borde del barranco, pero pese a tocar suelo, esto no termino hay, caí y rodé cuesta abajo, por lo que parecía un camino empinado, trate de detenerme, usando mi cola y mi única garra sana para tratar de aferrarme a algo mientras rodaba cuesta abajo. Finalmente logré enterrar mi garra y me logré sujetar con fuerza de la tierra momentos antes de que llegara al final del barrando, que apenas estaba unos metros más atrás, ante el oscuro abismo.
Inicialmente me quede paralizado, como una estatua asustada de mí mismo, con la garra y cola enterrada en la tierra, con los ojos bien abiertos y rechinando los dientes con fuerza mientras el tren pasaba de largo por encima de mí, la sombra de cada vagón oscurecía la tenue luz de la luna que me deslumbraba provocando una fluctuante sombra mientras yo permanecía inmóvil en el sitio.
-estoy vivo ¿cierto?- murmure con un tono apagado.
Ya cuando finalmente el ruido del tren cesó, y este se alejó lo suficiente como para que el silencio de la noche regresara, yo me recosté en la tierra y creo que me desmalle por unos instantes. Enterrando mi rostro en la tierra mientras mi corazón volvía a latir con normalidad.
Me gustaría decir que tuve suerte de no encontrarme con ninguna de esas criaturas una vez que desperté y me reincorpore para seguir mi camino por las vías del tren, pero creo que "Suerte" no es la palabra adecuada, no sé, pero yo, en definitiva estoy lejos de tener buena suerte, si tuviera suerte para empezar desde un principio nunca me hubiera topado con ese estúpido espejo, y si hubiera sido así, al menos no me hubiera mandado a este mundo tan miserable, quizás me hubiera mandado no sé, a un mundo muy parecido al mío, uno donde lo más extraño que me encuentre es a otro Spike igual de confundido, pero que fuera el mismo mundo o uno muy semejante al mío, eso habría estado muy bien, o quizás otro mundo diferente, pero donde al menos no este luchando por mi vida, o al menos, un mundo como en el aquel donde yo era un perro. Me pareció muy ofensivo en su momento, pero creo que ahora preferiría ser un perro a estar en este mundo.
-Cualquier cosa hubiera sido mejor que esto, cualquier cosa, cualquier cosa-
Me detengo por un momento al percatarme de como rápidamente las heladas ventiscas comenzaban a detenerse. Lentamente levanto mi mirada y miro en dirección al oriente. El amanecer finalmente había llegado, era el momento. Me guarde todas mis inquietudes, infle mi pecho, cambie mi mirada temerosa y traumatizada por una de decisión y me eche a correr precipitadamente. Casi como si la luz del sol me hubiera dado un segundo aire y hubiera alejado mis dudas y temores así como aleja las sombras del mundo, corrí por el camino de rieles, aprovechando la poca luz, no faltaba mucho para mi llegada a Ponyville, seguramente podría llegar al pueblo antes de que oscureciera, tenía la certeza de que así seria.
-Vamos Spike, tu puedes, tu puedes-
Y no me equivoque, no paso mucho tiempo hasta que finalmente Ponyville era visible ante mí, tras subir una última colina. El pueblo parecía un sitio fantasmal, sin embargo al ver envuelto entre la luz del amanecer el terreno marchito, pude divisar movimiento pese a lo lejos que aún me encontraba. Rodeado por un campo de areniscas donde el bosque terminaba. Aun había ponis viviendo en Ponyville, lo sabía en mi corazón, lo sabía, en verdad.
Ante tal alegría que esto me provocaba, no pude evitar que mis ojos se inundaran en lágrimas, estaba sonriendo, estaba feliz de ver que aún quedaba un poco de esperanza, Ponyville, estoy en casa.
No podía perder más el tiempo, rápidamente baje la colina, y trote tan rápido como pude cuesta abajo, no era tan difícil, siempre son gratificantes las bajadas, incluso me dieron más energías para correr, parecía como si estuviera a nada de recibir algo, un obsequio, un abraso de alguien que no había visto en mucho tiempo, me sentía tan ansioso y feliz que no podía disimularlo.
Baje la colina rápidamente, y Salí del bosque Everfree, pisando las areniscas que eran por cierto muy calientes, como si absorbieran todo el calor del sol, por suerte para mí, yo era un dragón y el que estuvieran tan calientes no me resultaba ni un poco molesto.
Estaba tan emocionado que me Salí de las vías del tren para ir directamente hasta Ponyville, puesto a que el camino de las vías del tren rodeaba el pueblo para llegar a la estación. Aún faltaba un largo trecho, tanta arena cubriendo Ponyville me recordó a una playa, no sé por qué, pero creo que es una metáfora divertida, básicamente corro entre la arena con total alegría para llegar al agua. O eso parecería hasta que tropiezo y caigo de cara.
-¿pero qué?- murmure mientras me levantaba pero algo me aferraba de la pierna. Inmediatamente di un sobresalto al ver que se trataba de un esqueleto, el esqueleto de un poni, medio enterrado entre la arena, sin querer doy una patada y me alejo arrastrando. Si era un esqueleto, eso era, no podría imaginar que me toparía con algo semejante apenas llegar... y eso no era lo peor, miro a mi alrededor, y noto como este no era el único, más adelante, había otros cuerpos más, clavados en postes, como si estuvieran crucificados, amordazados y encadenados contra los mismos postes, la mayoría de los cuerpos estaban en un estado semejante al con el que me tropecé, en los puros huesos, sin embargo muchos otros se encontraban aun en diferente estado, no sé si descomposición, pues más que parecer podridos parecían momias o algo parecido. Por una mescla de repudio y miedo pataleo y me alejo arrastrando del esqueleto el cual se desenterró un poco, revelando que este también estada encadenado de uno de sus cascos.
Trate de levantarme apresuradamente, pero la arena y los nervios me hicieron tropezar y caer de nuevo, tragando algo de arena, yo escupo la misma con repudio.
Me arrepentí de haberme salido de las vías del tren para ver esto, me doy cuenta que las mismas vías se apartaban de este sitio tan horrible, horrible, no sé cómo describirlo, era mucho más que eso, una verdadera pesadilla, y esto que me había encontrado, era tan solo, la punta de todo, pues más adelante podía verlo, aún había muchos más cuerpos, muchísimos mas adelante, hasta atrás, como si fuera un cementerio infernal. Había docenas, podría decir incluso que cientos, aunque no estaba tan seguro de eso último, pero si eran muchos cadáveres crucificados, extendiéndose por el terreno rodeado Ponyville como si fueran todos ellos solo árboles plantados en la arena.
Quede completamente paralizado, realmente, no sabía cómo reaccionar ante esto, tenía miedo, sí, mucho miedo, pero era algo más, algo mucho más fuerte, algo que sobrepasaba por mucho el miedo, terror y tristeza que podría sentir. Tenía ganas de llorar al comenzar a pensar que la esperanza había acabado, aquí debía estar la mayor parte de la población, quien sabe, quizás son todos ellos, todos los habitantes de Ponyville. No quise seguir mirando, porque temía que reconocería a algunos rostros si continuaba observando. No sé cómo, no sé cómo me sentiría si viera a las niñas, a Applejack, a Rarity colgados entre estos cuerpos inertes, que apenas y si se sacuden con el paso de la tenue brisa. Todos están muertos, todos ellos, todos mis amigos.
Y mientras el sol nuevamente se ocultaba detrás de las tierras, el sitio comenzó a tener un aire mucho más atemorizante con el cielo tornándose rojo mientras poco a poco el astro estelar descendía y se ocultaba de nuevo para que la noche eterna regresara. Momentos antes de que la oscuridad inmensa regresara mire el cuerpo que tenía delante de mí con inquietud, terror, y mucha, mucha tristeza y desesperanza. No sabía que decir, quería gritar, quería llorar, quería correr, suplicar, pero no sabía qué hacer, estaba anonadado.
Mi corazón no dejaba de latir al ver esto, ahora en verdad tenía mucho miedo, pero también sentía algo de impotencia y tristeza por esta situación.
Miro el cuerpo que estaba ante mí, era muy pequeño, demasiado, por el tamaño podía suponer que era el cuerpo de un potro, uno de quizás no más de 4 años, en verdad, era una criatura muy diminuta, pero por la falta de piel, pelaje o cualquier cosa que se le pareciera a carne no pude imaginar de quien podría ser, solo que aparentemente este cuerpo tenía ya mucho tiempo abandonado en este sitio, y por la falta de carne solo podía suponer que cuervos o buitres terminaron devorándoselo.
Algo en mi quería vomitar, pero hice todo lo posible por contenerme. Me tendí de rodillas sin energías para seguir adelante, cada vez sentía como poco a poco la luz en mi ser se apagaba para terminar siendo dominado por mis mayores temores, recordándome que yo, solo soy un niño que no puede hacer nada.
-acaso…. Esto era por lo que Spitfire no quería que viniera a Ponyville- murmure con tristeza mientras una lagrima comenzaba a rodar por mi mejilla.
El sol se oculta detrás de mí, abriendo paso finalmente a otra oscura y fría noche. Las tinieblas regresaron para dominar el cielo infinito, el campo arenisco por alguna razón se tornó con una especie de aura verdosa. Un quejido comenzó a escucharse por todas partes. Yo me sobresalte ante esto, sin embargo no pude reaccionar de inmediato, y antes de que me diera cuenta algo salta y se aferra con fuerza contra mí, tumbándome y dominándome completamente poniéndome cara a cara contra sus infernales ojos verdes semejantes a llamas del infierno, yo no podía creerlo en verdad, yo forcejeaba con desespero, tratando de quitarme de enzima aquel potrillo que hace muy poco era solo un montón de huesos, tratando de morderme.
Bien ¿que les a parecido? ahora que Spike finalmente llego a Ponyville las cosas serán mas interesantes XD
espero que les haya gustado, espero ver sus opiniones y tener pronto el próximo capitulo.
