(Costia)

Al ver en la barra de notificaciones de su móvil que tenía un mensaje de Clarke no pudo evitar que una sonrisa se le dibujase en la cara. Se había acercado a ella para dañar a Lexa pero el poco tiempo que había pasado con Clarke le había servido para darse cuenta de que no se merecía que le hiciese daño. Clarke no tenía la culpa, tenía que encontrar otra manera de dañar a Lexa.

Al principio pensó acercarse a ella, ganarse su confianza y conseguir que se acostase con ella para que Lexa las pillase o la rubia la dejase. Ese era su plan, pero se le estaba escapando de las manos, era como intentar aferrarse a algo líquido. Se escurría entre sus dedos sin poder hacer nada.

Fue la primera noche que Clarke le aclaro que no quería nada con ella cuando el plan se convirtió en algo más. Ya no quería dañar a Lexa, quería que Clarke la quisiese. Quería más de lo que podía tener, siempre había sido así.

Costia nunca se había conformado con lo que tenía, siempre había querido más.

Quería sacar la mejor nota en el colegio. Quería ser la mejor en todo. Consiguió que Lexa la quisiese cuando era la chica más deseada de la clase y tenía a todos detrás.

Al principio le costó que se fijase en ella, Lexa era alguien especial. Todos la querían pero ella siempre se apartaba de los grandes grupos. Un espíritu libre como ella misma le dijo una vez. Eran vecinas, eso le ayudo un poco. Además de que a veces se ayudaban con los trabajos del colegio.

Todo era perfecto al principio, cuando consiguió lo que quería. Después de eso Anya entró en su vida con esa actitud de sentirse superior a todo. Odiaba profundamente que la ignorasen por eso lo convirtió en su propio reto personal.

Paso tardes y noches intentando ganarse la confianza de Anya, la provoco con todo lo que pudo pero parecía que la lealtad que tenían entre hermanas era superior a cualquier provocación que intentase.

Una vez hasta salió de la ducha desnuda para pedirle una toalla, Anya se pudo nerviosa y roja en cuanto la vio. En ese momento se dio cuenta de que podía conseguirlo si solo conseguía que Anya olvidase a Lexa por unos momentos.

Estaba claro que sentía atracción por ella pero su tozudez con no fallarle a Lexa era mayor. Lo intento con alcohol pero no funciono, así que opto por algo más fuerte. Drogas.

No quería utilizar eso con Clarke, no quería que la rubia se sintiese engañada por ella, quería que lo que pasase entre ellas fuese real. Sabía por como se había comportado la rubia que no le era indiferente totalmente, es cierto que no paraba de hablarle de Lexa, pero sabía que Clarke sacaba el tema cuando se sentía cohibida por algún comentario subido de tono que le hubiese hecho.

A veces notaba como la miraba cuando se había puesto un escote demasiado llamativo, siempre se apartaba cuando intentaba agarrarla de la mano. Cuando había intentado besarla Clarke siempre había tenido cuidado y se había apartado. Pero sabía que en el fondo Clarke también sentía algo especial por ella, una conexión diferente.

Cuando vio que la invitaba a tomar algo con Anya no pudo evitar que la decepción la inundase completamente. Lo único que le faltaba era que Anya le contase todo a Clarke, ya le estaba pareciendo demasiada suerte que Lexa nunca le hubiese hablado de ella. Eso en el fondo le molestaba, pensaba que había sido más importante para ella.

No quería arreglarse demasiado pero sabía que esta era su última oportunidad con Clarke. En cuanto volviese a casa perdería la poca ventaja que tenía. Se puso una camiseta ajustada con unos botones en el escote. Desabrocho uno de ellos, así iba a ser imposible que Clarke al menos echase un vistazo.

Saco el coche del garaje, por suerte ya estaba como nuevo. Solo recordar como Lexa lo había dejado y le ardía la sangre.

(Clarke)

Necesitaba calmarse y pensar bien que iba a hacer. Necesitaba respuestas pero si en cuanto viese a Costia empezaba a gritarle está saldría corriendo. Tenía que serenarse.

Saco una pequeña botella de vodka del minibar y se la bebió de un trago. Le ardía la garganta, se había pasado bebiendo tan de golpe pero necesitaba esa chispa que el alcohol iba a darle.

Le diría a Costia que prefería cenar en el restaurante del hotel, mejor un sitio que conociese. Sí. Eso era una gran idea.

Se repaso el poco maquillaje que había usado mirando su reflejo en el espejo. Tenía que aparentar normalidad pero el nudo que se había formado en su estomago no se lo ponía fácil. Aun no podía creerse que Costia la ex loca de Lexa fuese su Costia.

Costia había estado ahí para ella, la había ayudado con cada problema que había surgido. La había animado cuando se ponía mal extrañando a Lexa. Dios. Le había contado casi toda su historia con Lexa.

Se cepillo el pelo con las manos y se mordió el labio. Tenía que ser valiente y encarar esta situación. Yo puedo. Esta era la frase que se repetía. Estaba de los nervios ni todo el vodka del minibar iba a conseguir que se le pasase esa sensación de que todo iba a cambiar de golpe.

¿Cómo sacarle información a alguien que lleva mintiéndote una semana sin que te enteres? ¿Qué se le dice a la ex loca de tu novia?

Clarke: cenamos en el restaurante del hotel?

Costia: claro, llevo mi coche porque pensé que querrías ir a otro sitio.

Clarke: prefiero hacerlo aquí. Te importa?

Costia se mordió el labio leyendo ese mensaje. Hacerlo aquí, ojala se estuviese refiriendo a otra cosa. Normalmente Clarke la dejaba llevarla donde quisiera para seguir conociendo el lugar. Suspiro y respondió a la rubia.

Costia: No pasa nada rubita si luego aceptas tomar algo en algún bar conmigo

Clarke: te espero en recepción.

Raro. Clarke no le respondía abiertamente, ni sí ni no. Seguro que estaba nerviosa por irse mañana. Debía ser eso. Si. Se tranquilizo y aparcó el coche lo más cerca que pudo del hotel.

Entro por la puerta giratoria y la buscó con la mirada. Clarke estaba sentada en unos pequeños sillones mirando su móvil. Seguro que estaba hablando con Lexa. Esa idea hizo que se muriese de celos, tenía que conseguir separarlas. Clarke tenía que ser para ella.

Se acerco hasta ella que parecía absorta en su móvil puso su mano en su hombro. Clarke se sobresalto de repente y se levanto de un salto.

- Tranquila rubita solo soy yo..-susurro mientras la besaba casi en la comisura de los labios. Sintió como Clarke se tensaba.

- Costia...- dijo su nombre con frialdad como con ira. Nunca había escuchado ese tono en ella.

Se aparto intentando fingir una sonrisa. Clarke estaba diferente esa noche. Lo notaba.

Clarke podía sentir el nudo de su estomago. Tenía la boca seca de los nervios que le producía tener a Costia allí. Tenía que recordar que era peligrosa, que debajo de esa apariencia de amiga estaba una persona sin escrúpulos. Había sentido un escalofrío cuando la había tocado, y casi no pudo contener su ira cuando la beso tan cerca de los labios.

- Vamos al restaurante, es por aquí.

Caminó hacia el pasillo que daba al restaurante sentía como Costia la seguía, podía sentir cada movimiento de la morena. Tenía un poco de miedo porque la sentía demasiado cerca.

Se sentaron en una mesa libre que había cerca de la ventana. Una enfrente de la otra. Clarke se quería morir, debería haber esperado a Lexa. Costia rompió el silencio.

-¿Clarke te pasa algo?

Negó con la cabeza mordiéndose el labio.

- Estas rara -deslizo su mano para agarrar la de la rubia pero en cuanto la tocó está se alejo instintivamente.

- No me toques..- Mierda. Disimular Clarke. Disimular. Recuérdalo.- odio tus confianzas ya sabes- intento sonreír pero no le salía.

-Está bien. He pedido que nos traigan vino mientras estabas perdida en tus pensamientos.

- No quiero beber, lo siento estoy pensando en que mañana me voy- intento mirar hacia otro lado para que Costia no viese en sus ojos que de lo único que tenía ganas era de alejarse.

Costia sonrió mientras la miraba.

- Es gracioso rubia, llevas deseando irte desde que estás aquí y ahora parece que te ha pasado un camión por encima de las pocas ganas que te veo. ¿Segura que estás bien? ¿Te ha pasado algo en el hospital?

En ese instante Clarke lo vio en su mirada. Costia se preocupaba realmente por ella. Tenía que utilizar eso como ventaja.

- Bueno tengo ganas pero creo que voy a echarte de menos, creo que incluso voy a echar de menos lo de rubia o rubita- esta vez fue Clarke quien deslizo su mano para agarrar la de Costia y acariciarla con los dedos.

Costia sintió como le daba casi una taquicardia. Le había dicho que la echaría de menos. Por fin Clarke respondía a sus coqueteos.

- Siempre puedes quedarte aquí conmigo- sonrió levantando una ceja mientras la miraba a los ojos.

- ¿Y qué hago con Lexa? - sonrió sin apartar la vista, manteniéndole la mirada.

- Puedes dejarla...- sonrió mordiéndose el labio- o siempre podemos invitarla a hacer un trío.

Clarke no pudo evitar quitar la mano de golpe. Si había algo que le daba más asco que el hecho de que Costia la tocase era imaginar que tocaba a Lexa.

- No creo que acepte. Lexa me quiere solo para ella- tenía que provocarla, quitarle la máscara.

Bebió un trago del vino que el camarero había servido en su copa, no debería mezclar pero todavía tenía en la cabeza las manos de Costia acariciando el cuerpo de Lexa. No podía con esa imagen.

"Solo para ella" esa frase la estaba matando .Costia se cruzo de brazos. No quería pensar en Clarke entre las manos de Lexa. No podía imaginársela siendo suya. No, Clarke tenía que ser solo para ella.

- ¿Y tú Clarke qué quieres? - lo dijo con el tono más sugerente que le había escuchado hasta ahora.

Clarke trago saliva. ¿Qué quiero? Estamparte el plato que tienes delante. Borrar esa maldita sonrisa de tu cara y demostrarte que conmigo no juega nadie y menos con mi novia. NO Clarke. Contente. El plan, recuerda el plan.

- Hasta que te conocí habría dicho que quería lo mismo que ella pero..- volvió a beber de su copa. Le dolía el corazón de solo tener que decir esas mentiras.

-¿Clarke me estás diciendo que?- no pudo terminar la frase. No podía tener tanta suerte.

- Que tengo dudas- se limito a decirle en el mejor tono que podía.

El móvil de Clarke empezó a vibrar en su bolso. Ambas lo miraron y luego se observaron la una a la otra mientras el teléfono seguía sonando. Clarke estaba agarrándolo cuando Costia agarró su muñeca impidiéndoselo.

- No respondas- le dijo mirándola fijamente a los ojos mientras agarraba más fuerte su muñeca.

(Lexa)

La llamada de Clarke la había dejado intranquila, era demasiado raro que de repente le nombrase a Costia. Piso el acelerador lo más que pudo sin exceder los limites de tráfico. Estaba empezando a llover, hacía rato que había subido la capota del coche. No podía ir más rápido sino quería tener un accidente.

Clarke le había mandado un mensaje con la dirección del hotel donde estaba. Y le había dicho que cenaría con su amiga en el restaurante del hotel. Tenía ganas de conocer a esa chica, Clarke le había hablado poco de ella pero se notaba que se llevaban realmente bien. En el fondo eso la ponía un poco celosa.

Bueno tenía que reconocer que se moría de celos cuando le contaba que habían salido juntas a cenar o cuando le contaba que esa chica le había llevado algo para comer en el hospital cuando Clarke tenía un turno largo.

Subió un poco el volumen de la radio, tenía que alejar esos pensamientos de su cabeza. Esta canción realmente le encantaba.

"Oh, angel sent from up above

You know you make my world light up

When I was down, when I was hurt

You came to lift me up

Life is a drink and love's a drug

Oh, now I think I must be miles up

When I was a river dried up

You came to rain a flood

You said 'drink from me, drink from me

When I was so thirsty

Poured on a symphony

Now I just can't get enough

Put your wings on me

When I was so heavy

Poured on a symphony

When I'm low, low, low..."

No pudo evitar comenzar a cantarla. Esta canción le recordaba a Clarke. Era su ángel.

Desde pequeña cantar le había hecho animarse, su hermana siempre le decía que cantar hacía que todo fuese menos peligroso, menos triste. Al principio le tomaba el pelo con esto, pero su hermana había conseguido que se lo tomase enserio y que cantar la hiciese sentir feliz.

"I oh, I oh, I...

Got me feeling drunk and high

So high so high

Oh I oh, I oh, I...

I'm feeling drunk and high

so high so high

I oh, I oh, I...

So high so high

Oh I oh, I oh I...

Now I'm feeling drunk and high

So high so high

That I shoot across the sky

That I shoot across the...

That I shoot across the sky

Watch me shoot across the..."

Estaba entrando en la ciudad, pero ya no estaba preocupada. Estaba deseando ver a Clarke y besarla. La canción había hecho su efecto, había hecho que ese nombre desapareciese de nuevo muy al fondo del cajón de recuerdos en su memoria.

EL GPS de su teléfono móvil la guió hasta el hotel. No había aparcamiento cerca, aparco a un par de calles. Antes de bajarse del coche, cogió su teléfono y comenzó a llamar a Clarke. Demasiados tonos y Clarke no respondía. Volvió a llamar pero otra vez directo al buzón. Decidió entrar y preguntar por ella en recepción por ella, si aún estaba cenando con su amiga así la conocería.

Cuando salió del coche la lluvia empezó a empaparla, corrió hasta la puerta del hotel. Maldita sea tenía que haber traído un paraguas. Parecía un hotel bonito. Pregunto al chico que estaba en la recepción, que le indico como llegar hasta el restaurante. Se quedo helada en la puerta del restaurante en cuando su mirada encontró la figura de Clarke y su acompañante. Tuvo que apoyarse en la pared para no caerse. Le faltaba el aire. Su cabeza iba encajando todas las piezas. Esto no podía estar pasando otra vez, esta vez no.

(Clarke)

- Déjame ponerlo en silencio, no quiero que nos moleste– le susurro aún sin apartar su mirada.

Costia soltó su muñeca que tenía ahora una pequeña marca roja sobre donde la morena había apretado su muñeca con demasiada fuerza.

Clarke silenció su teléfono. Dos llamadas perdidas de Lexa. Cariño espero que llegues pronto y me saques de aquí. Suspiro.

- ¿Y bien por dónde íbamos? – le soltó en cuanto guardo el teléfono en el bolso.

Costia respondió agarrando de nuevo su muñeca, esta vez con más delicadeza acariciando la marca que le había hecho. No quería hacerle daño, se estaba muriendo por contarle la verdad, seguro que Clarke la entendería.

- Creo que por aquí- susurro mientras besaba su mano con delicadeza sin parar de mirarla- lo siento por haberte hecho daño.

Lexa seguía congelada, observando como Costia besaba la mano de Clarke. Una oleada de ira hizo que al fin reaccionase. No podía ser. ¿Y si estaban juntas y se habían estado riendo de ella todo este tiempo?

Love is weakness. Se recordó.

Tenía que aclarar esto. Apretó sus puños a cada lado de su cintura, suspiro y camino hasta la mesa donde estaban las dos chicas.

Espero no dejaros con mucha intriga. Pero estoy en la facultad hasta las 10, he escrito el final desde aquí porque me moría de ganas de continuarlo. No os acostumbréis. Intentaré actualizar mañana mismo. La canción del coche es Hymn for the weekend de Coldplay, inspiración de la pesada de mi compañera de piso que no para de ponerla. Las quejas a ellas jaja Un saludo!