Este es el cap nvn que hablará tantito de los demás "Reis" y sus "vidas pasadas" y escenas entre ambos juntos owww..la verdad a mi me gusto pero me encantaría saber sus opiniones. Disculpen si a veces no contesto review …se me olvida ._. me dicen Doris (la pececita de buscando a nemo) en la uni, es más, estoy convencida de que ya he dicho eso. Mi novio me lo dice "ya me has dicho esto" y yo "aaains que pena!"

como sea, por favor disfruten. Publique dos capítulos a la vez porque el anterior puede ser saltado…entonces era para no dejar mal a los que querían saltarse ese capítulo jajaja!.


Capítulo 21
estamos cerca en cada medida

La puerta roja se abrió y Rei salió dando trompicones torpes fuera del sitio hasta caer al suelo, donde optó por hacerse un ovillo y cubrir su rostro –"yo…"- lloró un poco echado en el suelo –"lo siento…"- confesó en la soledad de la habitación de la mansión de playa.

Rei había enviado a esa persona a un lugar donde cualquiera enloquecería y si no lo hacía, volvería a quedar inactivo en el programa creyendo haber muerto al revivir la muerte de su antepasado. Se levantó con pesadez e intentó quitar sus lágrimas mientras caminaba a un espejo de cuerpo completo que se encontraba en una de las habitaciones.

Esa persona le había querido durante todas sus vidas pasadas ¿le querría ahora? Tocó el espejo y se miró –"a quien engañas Rei, tu no te ves así…"- se separó y abrió un armario sacando dos muletas y volviendo a enfocarse en el espejo con estas a sus costados donde pudo ver su cara pálida y ojerosa diferente a la delicada tez que siempre mostraba, su cuerpo ridículamente delgado que no era en absoluto atlético –"….así"- susurró lloroso y dejó las muletas a un lado y caminó un poco pensando que quizás había sido mejor que el muriese y que, aunque tuviese razón no reviviría ningún romance porque a diferencia de sus vidas pasadas él no tenía nada en especial.

Caminó hasta la playa y sentó en la orilla mirando el oleaje, que aunque falso le relajaba de sobremanera. Cerró sus ojos y comenzó a dibujar en la arena con sus dedos una lista…

Jing Chen era reconocido por tener una belleza excepcional solo comparable con sus habilidades médicas, explicaría porque le gustaban los ambientes naturales pero Rei en esta vida había nacido con una salud demasiado débil como para tener una tez hermosa como la de él.

Su segunda vida era Yu Chong, donde no era excepcionalmente alto y tampoco era lo que se decía hermoso, sus ojos eran castaños e indiferentes y durante esa vida simplemente fue un civil envuelto en el conflicto militar entre China y Japón, luego Rusia y Japón. A pesar de ser un civil era un maestro en armamento y esos ojos castaños eran como miras telescópicas al tener un rifle en mano. Rei jamás podría comparársele porque, debido a sus enfermedades su pulso débil no le permitiría disparar un rifle sin desviar la bala de su objetivo.

Tercera vida, Sheng Bai, quizás no el más atractivo de cara pero tenía una figura envidiable: compensando que sus dos vidas anteriores siempre fue algo flacucho o demasiado bajo. Era ladrón de joyas llamado "El tigre blanco" y en un principio la competencia de "el fénix de fuego" quienes luego de pelearse por meses decidieron ser no solo compañeros si no también amantes. Sheng era ágil y estructural y un excelente cocinero: con piernas torcidas como las tenía jamás podría comparársele a él.

Cuarta, Song Lu, Estudiante, adolescente y con una familia numerosa. No era demasiado hermoso, ni demasiado ágil ni perceptivo pero tenía una voz que haría envidiar a los ángeles y habilidades con el bajo. Sumando a eso era optimista y con gran sentido del humor por lo que no le costaba para nada relacionarse, a diferencia de sus contrapartes, que por una cosa o por otra les costaba expresarse correctamente. Quizás explicaría porque a Rei kon le gustaba tocar el piano y quería creer que era lo suficientemente bueno pero con respecto a lo demás…ni de broma.

Al ser un niño lleno de alergias jamás jugó con gente de su edad y comunicarse siempre le suponía un problema además de que, nunca entendía las bromas así que tampoco era exactamente divertido.

Quinto, Zhong Wei. Sonrió ampliamente porque durante esa vida pasada fue un general importante que dirigió a las tropas chinas a conquistar toda el área de Europa del este, una vida pasada donde era alto, de excelente figura, imponente e importante aunque su miopía era terrible (por lo que usaba anteojos). Como fuese, no tuvo que meditarlo demasiado, Rei no tenía nada de él, empezando con que el equipo médico que utilizó para el Linker eran en su mayoría pagados por su padre rico y solo dos conocidos de infancia: Lee y Mao.

Sexto, Ren Wu, Beyluchador representante del equipo de Japón Beybreakers. En líneas generales esa vida reunía de mejor forma sus cualidades positivas al ser dotado con capacidades de liderazgo, intuición, belleza y buen cuerpo. El beyblade era un deporte donde se utilizaban dispositivos del mismo nombre que tenían forma de trompo, estos captaban la energía cerebral y física y de los competidores y se canalizaba a través del aparato que debía sacar al beyblade contrario del plato.

Al aclarar esto era obvio decir que Ren Wu tenía una excelente disposición mental y física cosa que él sabía no tenía.

En resumen, Rei Kon había nacido en esta vida sin ninguna de las cualidades de sus contrapartes. En un siglo donde se pueden tener niños creados su madre quiso tenerle de forma "natural" lo cual solo trajo enfermedades tras enfermedades, dos muletas que se volvieron sus mejores amigas, ojos con bolsas ojerosas y pulso tembloroso. Un asco. Por fortuna podía pedirle al Linker que disfrazara su imagen por lo que su apariencia era una perfecta combinación de salud y belleza: Como un Sheng con cara agradable y no tan alto.

Mientras que, el nombrado Hiwatari era igual de bien parecido que antes, quizás un poco más delgado, pero seguía siendo igual de bien parecido. Abrazó sus piernas frustrado pues estaba totalmente convencido de que Kai no le querría si viese como era realmente. Miró el mar suspirando.

Recordó que durante sus vidas pasadas siempre había algo que debía recordar sobre el mar, nunca supo porque le gustaba pero ahora todo estaba claro. Sonrió y pasó arena entre sus dedos –"siempre tenemos algo que ver con el mar…"

Cerró sus ojos y revivió en su memoria aquellos momentos que había vivido donde no solo tenía cualidades excepcionales si no también era amado.


Yu Chong.

En un edificio abandonado y derruido que usaban para ocultarse, Cheslav sostenía a Yu contra su pecho –"¿existe un lugar a donde quieras ir después de la guerra?"- preguntó Yu, el chino le miro curioso acurrucado entre sus brazos –"si no nos atrapan…"

-"no lo sé…"- musitó mirando el techo el ruso de cabello corto –"un lugar tranquilo…"

-"podríamos…ver el mar…"-volvió a acomodarse, su cabello negro ocultaba sus ojos castaños–"he vivido en este lugar toda mi vida, quiero ver el mar…"

-"iremos…"- beso su frente llena de vendajes y sonrió levemente mientras continuaba abrazándole –"cuando termine la guerra iremos…"

-"¿qué fue eso?"- el repiqueteó de disparos hizo a Yu exaltarse, Cheslav tomó su mano y echaron a correr, escuchando una explosión tras ellos –"podría ser tu superior…"- se levantó con torpeza

-"ese sargento no se rinde…"- dijo tomando su rifle y corriendo lejos de allí a toda prisa

-"creo que el ejército rojo especifica muy bien que si huyes eres un traidor…"- dijo Yu dando un salto en una de las ruinas

-"detalles…tu eres más importante que el ejército rojo"- Cheslav dio el mismo salto pero antes de seguir corriendo se vio forzado a halar a Yu puesto que este se había quedado sonrojado y de piedra por esas palabras. -"quizás…en mi próxima vida optaré por no seguir ningún organismo…"

-"suena emocionante ser un criminal…"- dijo Yu con su rostro apático entre divertido e irónico aunque el rubor no había desaparecido de sus mejillas.

Siguieron corriendo.


Sheng Bai

En un pequeño departamento en el corazón de la ciudad de Harbin un aroma delicioso se escapaba de una de las ventanas-"estaba pensando…"-Sheng se sentó frente a Yerik y colocó un delicioso plato de carne y vegetales salteados frente a él –"cuando seamos inmensamente ricos…"- dijo tomando los palillos –"vayamos a bora-bora"

-"¿qué demonios es eso?"- preguntó Yerik alzando una ceja

-"ignorante"- dijo Sheng divertido y buscó ahora sentarse sobre sus piernas, acariciando sus labios –"unas islas…paradisiacas, tropicales…aguas cristalinas…cabañas privadas y pequeñas"

-"suena bien…"- le besó y llevó sus manos hasta sus glúteos –"podemos ir a todas las islas que quieras"

-"me lo debes…"- sonrió el chino, pero Yerik parpadeó algo curioso

-"¿ah sí?"

-"sí, siento que me lo debes…" –rió Sheng volviendo a besarle –"estoy harto de este clima frío…la playa no estaría mal para variar…" -Yerik obvió aquello y cargó a Sheng desde su cintura y sentó en la mesa ignorando la cena –"hm! No…en unas horas en nuestro robo…necesito fuerza en mis piernas, idiota…"- dijo Sheng acariciando el rostro de Yerik

-"después te cobraré con creces…" –le beso antes de separarse para comer y alistarse para el último robo de ambos.


Song Lu

-"…es hermosa…"- susurró Song mirando el lugar y halando luego a su novio ruso Stepka hasta el mar –"¡es maravilloso Stepka!"- sonrió con sus enormes ojos azules y le abrazó con cuidado

-"sabía que te gustaría…"- sostuvo su rostro –"el mar tiene tu mismo color de ojos"- al decir eso el rostro del asiático se sonrojó y echó un poco de agua de mar sobre él

-"¡no me hagas sonrojar! ¡tontoo~!" – corrió un poco y le miró –"además son un poco más oscuros…"- agregó con el rostro coloreado y caminó otro poco, pero Stepka le abrazó por la espalda

-"jamás olvidaré este lugar…"- se giró para encarar los ojos fuscia de su novio –"¡será mi lugar favorito por siempre! ¡Deberíamos componer algo sobre esto! ¡el festival de la escuela se acerca!"

-"el mío también…"-sonrió el ruso besándole -"porque me recordará a tus ojos, me gustan…"

-"yaaaaa! Tontoo~!"- sonrió divertido dando un leve golpecito en su hombro, volvió a besarle, pasando sus brazos por encima de sus hombros –"me alegra tanto que hayas solucionado lo de tu prometida…la mafia me da miedo…quizás un día seré grande e importante"

-"no hables de eso ahora…"- suspiró Stepka volviendo a besarle –"tu ya eres grande e importante para mi"

-"¡cierto! ¡Perdón!"- rió Song volviendo a besarle –"vayamos adentro…"- susurró entre los besos

-"¿por qué? Aquí no hay nadie…"

-"voyeristaaa~"- dijo divertido acariciando su espalda mientras la luz dorada del atardecer comenzaba a bañarles en dorado, Stepka le había cargado y entrado al océano con el donde continuaron besándose –"definitivamente es mi lugar favorito…"- entrelazó sus dedos con los del otro –"regresemos otro día…"

-"lo haremos…"- sonrió Stepka besando su cuello dejando que la noche les acunara dentro del océano


Zhong Wei

Jov no supo cómo había logrado abrir la compuerta del vehículo y nadado hasta la orilla sintiéndose morir, su pierna sangraba y la noche era oscura y sin estrellas, sabía que moriría y él ni siquiera había elegido ser un mensajero para los rusos durante la tercera guerra mundial.

Cerró sus ojos azules y miró la playa, irónicamente se sentía tranquilo y arrullado más al escuchar pasos buscó levantarse en vano, un destello rojo estaba entonces frente a él y luego un arma sobre su frente.

-"es un niño…"- dijo el hombre asiático de ojos rojos frente a él, usaba lentes y el cabello atado en una cola de caballo al nivel de la nuca. Notó la herida luego de examinar sus ropas y buscó entre un pequeño bolso de su uniforme vendas para hacer presión y detener el sangrado. –"un mensajero…" Le cargó entonces y comenzó a caminar en la arena

-"¡bájame anciano! ¡Si vas a matarme hazlo ahora!"- chilló el pequeño removiéndose pero el otro no le escuchó –"se supone que esta playa estaba vacía…!"

-"tus fuentes estaban erradas…siempre vengo a este lugar"- dijo indiferente –"de hecho me preocupaba que me tendieran una emboscada por eso"

El pequeño de ojos azules le miró curioso, por su uniforme se veía que era alguien de alto rango ¿Qué hacía en un lugar así? –"¿por qué?"

-"me gusta la playa…"- dijo indiferente –"no que le deba explicaciones a un corredor"

-"a mí también…"- susurró el pequeño mientras era cargado, no sabiendo porque aquello le hizo sonrojarse enormemente, en especial al sentir la torneada figura de este cargándole, era alto y majestuoso.

El asiático permaneció en silencio –"¿Cuál es tu nombre, mensajero?"

-"Jov…Norikov"- susurró sin bajar el rubor de su rostro, el otro asintió

-"te llevaré a que te traten la pierna y luego contestarás unas preguntas…estarás a salvo conmigo" – dijo en tono tranquilo

-"espera… ¿cómo te llamas?"- le miró con ojos bien abiertos

-"General Wei"

Frunció el ceño en gesto algo malcriado –"¡no! ¡Tu nombre!"

El chino sonrió levemente divertido –"Zhong"


Ren Wu

-¡Chicos! ¡no se alejen demasiado! ¡tengo que calibrar sus beyblades! ¡oigan! ¡me están escuchando! –ese era el jefe y coach del equipo intentando que no tontearan más de lo necesario pero por supuesto el equipo le ignoró, estaban demasiados ocupados disfrutando del sol durante todo el día.

La playa era de arena blanca y aguas cristalinas y al caer el sol todo se tiñó en dorado, al ser la vista tan hermosa Ren Wu se había dedicado a observar el oleaje hasta que su compañero Koji se sentó a su lado.

-"¡Koji!"- sonrió un poco –"es genial la vista, ¿no te parece"- dijo volviendo su vista al mar –"siempre me ha gustado el mar"

Koji quedo en silencio. Ren continuó –"no seas como Takeo de que "los gatos no pueden nadar" porque que sepas que los tigres son excelentes nadadores~" –declaro solemne lo cual hizo sonreír a Koji quien acarició su rostro y le besó con cuidado. Al parecer podían comunicarse sin que él dijese palabra. –"¿qué venías a decirme?"- preguntó sonriendo intuitivo

-"hmph…"- Koji suspiró y rebuscó en su bolsillo –"eres demasiado impaciente Wu…"

-"no todos los días me das un regalo Suwabara~"- dijo divertido a lo que saltó encima de su compañero de equipo y se adelantó a buscar por su cuenta dentro del bolsillo –"¿qué es?"- era todo un gato curioso y no tardó en sacar una pequeña caja aterciopelada de los bermudas negros. Lo sacudió un poco a ver si hacía ruido pero algo le decía que no.

Koji no le miraba pero sus labios se curveaban ligeramente en una mueca. Ren abría sus ojos como platos mientras abría la caja: un anillo.

-"…"- cerró la caja y le miró –"¿bromeas?"

Koji volvió a abrir la caja y tomó su mano, colocando dicha joya en su mano, el rostro rojo de Ren era todo un poema. –"…tenemos dieciocho apenas…"- balbuceó nervioso mirando la gema verde que combinaba con sus ojos

-"y nos conocemos desde los doce…"

Ren rió un poco y bajo el rostro, asintiendo con las mejillas coloreadas, abrazó a su compañero de equipo y ahora futuro esposo –"me encantaría…"

Koji simplemente recostó en la arena y le besó, aprovecharía que los demás estaban distraídos para tener un tiempo a solas con ahora prometido –"después de las olimpiadas…nos casaremos"

Ren asintió feliz y le rodeó en sus brazos, dejando que le besara, tenía deseos de hacer el amor con el toda la noche aunque no pudiesen entrenar después.