Chicas aca les esta el capitulo que tendría que haber subido el martes, sepan disculpar pero Lupita no lo pudo betear a tiempo ya que estuvo enfermita. Por lo pronto disfruten este capitulo y mañana les subo el siguiente.

Muchas gracias a todas por su paciencia, sus comentarios y bienvenidas a las nuevas lectoras.


Capítulo 18: Helado, chocolate y sorpresas.

''Capítulo Beteado por Beta FFTH Lupita''

Pov Bella

En los días en que estuve hospitalizada, Thommy ya había cumplido su primer añito, y aunque nadie estaba de ánimo para festejar, le pedí a Esme que organizáramos una fiesta para el pequeño: así que aprovecharíamos que todas podíamos ponernos manos a la obra y hacer todos los adornos para mi muchachito.

...

Ya teníamos todo listo. Edward, luego de servir la cena y dejarme en mi habitación, se fue a su casa llevándose a Thommy y dijo que pasaría mañana a buscarme para la celebración que sería en casa de sus padres.

Después de dar vueltas en la cama sin poder dormirme, tuve un terrible antojo de comer helado de mascarpone con frutos del bosque. Jake se había encargado de traerme varios potes de helado la semana anterior, por lo que solo sería cuestión de ir hasta el refrigerador y dedicarme a saciar mi antojo. Con mucho cuidado, me levanté de mi cama, me puse la bata y fui a la cocina. Busqué y no encontré el helado que quería, solo había vainilla y estaba dispuesta a conformarme con eso, pero después de un par de bocados, no aguantaba más, solo quería de ese sabor. Me sentía fatal, hasta quería llorar por sentirme así. No había forma de que me hubiera vuelto tan caprichosa e inestable emocionalmente solo por no tener un poco de helado. Lo peor de todo era que no sabía qué hacer, me parecía completamente injusto llamar a Alice y Jasper o a Rose y Emmett, tampoco despertaría a la pobre de Esme o Carlisle por un antojo, y si llamaba a Edward, seguro que se aprovecharía de la situación y la verdad que era tanta mi desesperación por el helado que hubiese estado dispuesta a cualquier cosa. Respire hondo y recordé las palabras de mi amigo Jake "cuentas conmigo siempre, para lo que necesites, a la hora que lo necesites", por lo que sin dudarlo tomé mi móvil y le mandé un mensaje:

De: Bella

Para: Jake

Asunto: ¿Estas Despierto?

Jake… disculpa que te moleste tan tarde, ¿estás despierto?

Esperé sentada en la sala, mientras prendía el televisor. No hacia ni dos minutos que había mandado ese mensaje y Jacke ya me estaba llamando

― Hola, Jake.

― Hola, Bells… ¿qué te paso? -

― ¿Estas ocupado?

― No, de hecho, recién salgo de bañarme. Hace poco que volví del taller, ¿por qué lo preguntas?

― ¿Tienes ganas de venir? Podríamos ver una película y...

― Bella, ¿sólo me llamas para ver una película?

― No. En realidad tengo un antojo, y no lo puedo controlar ― dije, haciendo un puchero enorme.

― ¿Y que se te antoja, linda?

― Helado de mascarpone con frutos del bosque... ah y una tableta de chocolate blanco ― respondí, avergonzada.

― Bueno en un rato estoy en tu casa con tu pedido, y llevo una película, así la vemos juntos.

― ¡Gracias, Jake!

Luego de quince minutos, ya estaba entrando en mi casa, con una bolsa que llevaba un gran tarro de helado de Mascarpone con frutos del bosque, una tableta de chocolate blanco y muchos otros dulces... este hombre era perfecto.

― Bells, ¿qué haces levantada?

― Hola Jake, gracias por esto ― dije mientras me daba la bolsa que cargaba ― y… nada, estaba intentando ver algo en la tele.

― Ya sabes que tienes que estar en la cama, este bebé tiene que descansar ― dijo, mientras acariciaba suavemente mi vientre, yo no pude evitar sonrojarme.

― Es que en mi habitación no tengo televisión.

― Bueno, podremos ver la película en tu ordenador, pero ahora mismo te vas a la cama ― e instantáneamente me cargó y me llevó a mi recamara.

Y así pasamos las siguientes horas, charlando, comiendo helado y disfrutando de una película, hasta que de un momento a otro nos quedamos dormidos en mi cama.

Pov Edward

Había dejado a Bella en su casa, pero luego de dejar a Thommy con mi madre volvería, como lo hacia todas las noches a darle un vistazo. Después de todo, por más de que ella se niegue a que la acompañe yo no puedo estar alejado de menos de mi bebé, me da mucho miedo de que necesite algo y se encuentre sola, o que por querer hacer alguna cosa, se termine lastimando. Mi mayor temor es que algo le suceda y que no esté allí para ayudarla, no me perdonaría nunca no estar cuando me necesite.

Como de costumbre, dejé mi volvo a dos cuadras de su casa y caminé lentamente hasta su ventana, desde ahí entraba todas las noches desde hacía un mes cuando volvió del hospital, nunca la cerraba y por suerte tampoco se percataba de que yo la observaba, pero esta noche su ventana estaba cerrada, y para mi sorpresa al ver hacia la cama me encontré con mi Bella durmiendo abrazada al imbécil de Jacob Black. Era claro: Bella ya no me amaba, y lo peor de todo es que me lo merecía yo solo la había hecho sufrir, le había mentido y fui yo quien se encargó de enterrar lo nuestro.

Era mejor dejarla ser feliz, dejar que Bella haga su vida con alguien que no la lastime, después de todo Jake fue quien la salvó ese día, a él le debía la vida de mi bebé, y la de la mujer que amaba, quizás él si era el indicado para Bella.

Salí de ahí, manejé por mucho tiempo, regrese a casa e intenté dormir.

Al levantarme, vi que todo para la fiesta de mi pequeño estaba listo, le pedí a Carlisle que fuera por Bella, yo no iba a soportar encontrarme con Jacob en su casa.

Pov Bella

Esa mañana me desperté tarde, Jake dormía plácidamente en mi cama, pero lo desperté y fuimos a desayunar. Se disculpó conmigo, dijo que no sabía en qué momento se había quedado dormido, que lamentaba si me había incomodado.

Le expliqué que para mí no era ninguna molestia, pero que preferiría que esto no se volviera a repetir.

Luego Jake se fue, yo levanté a Mía y la ayudé a cambiarse. Traté de no hacer ningún tipo de esfuerzo, sabía de antemano que Edward me regañaría, aunque esa no era la única razón. Después de todo, yo también amaba a este bebé y quería que estuviese muy bien.

Para mi sorpresa, vino Carlisle a buscarme para ir a la fiesta de Thommy.

Después de pasar un rato y mientras los niños jugaban, fui a sentarme en el sillón del living. Desde ahí podía ver cómo estaban todos; Alice junto con Jasper abrazados, demostrándose con cada mirada su amor.

Rosalie y Emmett: ¿què podía decir de esos dos? Desde que se enteraron de su embarazo, eran muchísimo más felices. Él todo el tiempo estaba con ella, acariciándole la barriguita.

¡Hasta Esme y Carlisle estaban abrazados! No podía dejar de pensar en Edward… si tan solo las cosas hubiesen sido de otra manera, si él no se hubiese ido de viaje. Pero la culpable era yo, por haberle insistido en que fuera a Londres. Y desde ese preciso momento, todo en nuestras vidas había cambiado; estaba tan distante, tan distinto al Edward que conocí.

Lo veía jugar con Thommy y con Mía. La verdad, se me destruía el corazón de saber que podríamos haber formado una bella familia, pero el destino se empeñó en separarnos y, paradójicamente, unirnos para siempre.

Me pidió que lo acompañara junto con los niños a la biblioteca. Allí había un enorme piano de cola negro, y en cuanto cruzamos la entrada, se sentó en el banquillo que estaba junto a ese bello instrumento, y me indicó que me sentara a su lado. Levantó la tapa que cubría las teclas del instrumento y comenzó a tocar. Los niños miraban maravillados a este hombre, y yo moría de ganas de abrazarlo, de decirle que lo amaba, que lo necesitaba a mi lado.

Como por arte de magia las lágrimas comenzaron a rodar por mis mejillas, mientras que yo acariciaba mi pequeño vientre, y trataba de no levantar la vista, de no hacerle notar mi llanto. Y fue inútil intentarlo, ya que Edward dejó de tocar el piano, posó su mano en mi barbilla y la levantó obligándome a mirarlo.

― ¿Por qué lloras, nena? ― dijo, en un susurro.

Yo solamente sollozaba, y lo miraba intentando que mis ojos le transmitieran un "te amo" que me moría por pronunciar.

― ¿Te sientes bien?

― Si ― alcancé a decir.

El me abrazó y me besó en los labios. Fue un beso suave, lleno de amor… fue como si todo el mundo desapareciera en esos instantes, como si nada hubiese pasado, como si solo existiéramos nosotros y nuestro gran amor.

De pronto, se escucharon ruidos y nos separamos rápidamente.

― Espera aquí… iré a ver qué pasa.

No terminó de levantarse de su asiento, cuando se abrió la puerta y una muchacha joven de cabello rubio y ojos claros se abalanzó sobre Edward. Casi muero de celos, ¡no podía estarme pasando esto! ¿Quién mierda era esta mujer y porque lo abrazaba de esa manera en frente de mi?

Ahí me di cuenta que yo estaba de más en su vida, que nunca había tenido un lugar importante para él. Salí de ese cuarto lo más rápido que pude, tomé a Mía, y fui caminando hacia mi casa.

Realmente fue lo más estúpido que podía haber hecho, porque durante el recorrido a mi hogar era largo, y al llegar a la ruta había un gran trecho. De todas formas, tomé mi móvil y llamé para que me enviaran un taxi, necesitaba estar lejos, no dejaba de llorar, de sentirme utilizada todo este tiempo, ¿Quién era ella? quizás una novia que tenía en Londres, ¿cómo había sido tan tonta de creerle las veces que insistió en que me amaba, en pensar siquiera en regresar juntos, en intentar algo?

Estuve a punto de decirle que lo amaba y me torturaba por eso. De todas formas era un error, ¿cómo pudo haberme pasado de nuevo? ¿Cómo pude haberme equivocado tanto con Edward?

El taxi llegó justo antes de que cayera una lluvia torrencial. Llegué a casa y mandé a Mía a su cuarto a ver la televisión, luego me metí en la cama, a seguir llorando.

Era obvio, había perdido a Edward para siempre. O quizás nunca lo había tenido en realidad, quizás todo este tiempo, actuó amable y tierno o sólo me utilizaba, no podía creer que me pasara de nuevo.

Otra vez estaba embarazada, había sido utilizada, y me encontraba sola con mis hijos. Nada me podía deprimir más. Todos los recuerdos que había intentado olvidar, aparecían ahí nuevamente, podía recordar todo lo que sentí cuando leí el mail de James, mientras esperaba a Mía.

Flash back

Encendí la computadora, entrè a su cuenta de correo, y comencé a revisar cada uno de sus mails. Había algunos que llamaban mi atención, uno era de Jessica: era una información de diferentes pastillas para abortar, allí estaban todas las instrucciones de uso, y hasta el modo de conseguirlas.

Luego había otro, de una tal Jane, en el mismo, James le decía como conseguir que su hombre se volviera loco por ella, y confesaba todo lo que había hecho para que Jessica accediera a ser su amante. Y todo había comenzado hacia más de un año, el me había sido infiel y yo nunca me di cuenta, nunca intuí nada.

Demasiado dolor, demasiada información, y demasiada decepción.

Fin de Flash Back

Todavía sentía ese dolor, no porque aún ame a James, no: en el fondo, me dolía esa traición. Me lastimaba haber sido utilizada, me deprimía de que la vida de mi hija estuvo en riesgo por culpa de no haber sabido elegir a su padre, por haberme enamorado de alguien que no me merecía.

Y ahora las cosas no habían cambiado para nada. Tenía a mi hija sana, pero esperaba un bebé de otro hombre que no me amaba, que me uso para pasar el rato, porque yo sentía que para Edward solo fui un pasatiempo, y lo peor es que por él, la vida de mi hijo también había sido puesta en riesgo.

Ahora solo me preguntaba que era peor: enterarte de que el hombre que amas profundamente te engaña cuando lees una confesión de él, o cuando vez a una mujer correr a sus brazos y aferrarse a él como si su vida dependiera de ello.

Definitivamente la segunda opción era la acertada, sin dudas, ver a Edward con otra, me había destruido por completo.

La puerta sonó, y cuando fui a abrir, ella estaba allí, la mujer que me había quitado a mi Edward, estaba de pie frente a mi puerta.


¿Quien será la mujer? ¿Qué oculta Edward? y¿Para qué esta buscando esta mujer a Bella?

Merezco un comentario?

Besitos!