Capitulo 21 Mentiras piadosas:
Aqui de nuevo yo, molestandolos con mi 21avo capitulo :)!
Atención: aquellos que leen o han leido los fics de sasume-uchiha ella está pasando un momento dificil con Fanfiction de tal manera que no le permite subir sus capitulos, esperemos y esto sea resuelto pronto, sin embargo hasta entonces nos dejara en espera :)... gracias, continuemos.
Disclaimer: NADA me pertenece :c... solo la idea de esta historia claro :p
Suddenly my heart starts to feel...
yeah, my heart starts to feel
My heart starts to feel like stone
All around me is silver and gold
but my heart never heals
my heart only feals like stone
- Greyson Chance, Heart like stone-
En un pequeño cuarto de hospital dos jóvenes se miraban fijamente.
Ella estaba confundida. El, expectante.
Su silencio él lo tomo como un tiempo para analizar lo que ocurría a su alrededor.
De una respuesta surgían mil y un preguntas, ella estaba segura de que cada una sería respondida. No le temía a las respuestas, parecía sentirse muy abierta y relajada. Pero…
¿Dónde comenzar? Un porque, desde cuando, como… ¿o un simple y cortante está bien?
De repente aquel cuarto de hospital parecía albergar una tensión que sofocaba a ambos; las palabras se atropellaban en sus labios intentando escapar, sin éxito.
PDV de Fabia
No sabía que decir o por dónde empezar, quizás intentar recordar lo último que me ocurrió pueda darme una pista.
Mí mirada bajo a mis manos, en uno de mis brazos una aguja estaba insertada. Intente concentrarme lo suficiente como para recordar; fruncí el seño en señal de frustración… no podía recordar nada.
Sentía una presión alrededor mío, la cual me ahogaba con lentitud. Era desesperante sumamente desesperante.
— Fabia… ¿te sientes bien? ¿Quieres que llame a una enfermera? — apresuró a decir Linus, tomando mi mano con fuerza.
Me llevé la mano a la sien y la frote con firmeza.
— Estoy bien, es solo que… — alcancé a decir poco antes de sentir que las palabras se enredaban nuevamente en mis labios.
— Intenté recordar lo que ocurrió, pero… nada — dije con frustración.
— No te preocupes, no hagas esfuerzos por ahora. Todo lo que desees saber yo te lo puedo contestar — respondió, agregando una sonrisa dulce y sincera.
— Por favor… — dije soltando una pequeña risa.
— ¿Qué quieres saber? Digo, porque me imagino que tienes muchas preguntas — dijo expresando paciencia y disposición.
Me hacía sentir cómoda y más relajada su actitud hacia mí, que lindo puede ser. Eso me recuerda porque es mi mejor amigo.
— Supongo que lo mejor sería empezar por como llegue aquí…— respondí, haciendo un ademán con las manos.
— Bien pues… — comenzó Linus, haciendo una pausa. Se vio problemático por un momento pero finalmente suspiró y continuó.
Me acomodé un poco más en la cama a manera de quedar sentada y no estar recostada, ya me sentía entumecida.
— Se suponía que te tenías que ver con Shun en un parque el martes, ¿para qué? ni idea. Y pues… — continuó, desviándose.
— Me llamaste al celular, porque querías que viniera por ti ya que él no se presentó y era tarde. También que habías visto a unas personas que te observaban de manera extraña. Sí, eso… y cuando llegue estabas inconsciente en los brazos de uno de ellos; todos llevaban antifaces. — dijo, escabulléndose cierto tono de inseguridad en su voz.
Quizás solo era yo haciendo especulaciones erróneas… pero por algún motivo sentía que me estaba ocultando algo, parecía calcular lo que decía y al decirlo se mostraba un poco nervioso. Aunque probablemente solo era el hecho de que recordar todo aquello le era difícil, tal como a mí.
Opto por la segunda opción.
— Después de deshacerme de tres de ellos, note que dos estaban a punto de escapar contigo en un auto. Logre dejar inconsciente a uno y después pase a intentar recuperarte, pero aquel sujeto puso en marcha el auto y poco antes de estrellarse te soltó, provocando que cayéramos al pavimento. Te golpeaste la cabeza y comenzaste a sangrar por lo que te lleve al hospital — agregó.
Mi mirada se agrando en sorpresa, jamás me imaginaría que Linus podría hacer todo eso por mi…
— Estuviste en coma por casi tres días y te llegó a dar un paro cardíaco… hoy vinieron todos a verte. Como puedes notar te dejaron muchas flores — terminó de decir, cambiando el tema nerviosamente.
Estaba a punto de volver a lo mismo, pero decidí no hacerlo por mi y su bienestar.
En cambio dirigí mi vista a la mesa a un lado de mi cama, había numerosos arreglos florales.
Uno sobresalía sobre todos los demás… por su tamaño más no en respecto a su elección de flores, me quedé contemplándolo por un momento, examinándolo.
— ¿Te gusta? Ese es mío — dijo presuntuosamente.
Oculte mi disgusto con una sonrisa plástica.
—Pues es… grande y rosa — dije haciendo un pequeño mohín.
— ¿No te gusta? — cuestionó un poco dolido.
— Si, está bien… es bonito Linus — mentí, no me gustaba tanto.
Las rosas no son exactamente mi tipo de flor sin embargo, viéndole la otra cara a la moneda era un lindo detalle pero no era para tanto escándalo.
Todos tenían rosas, había uno de Alice, otro de Julie con mucho morado, uno de Dan y Runo y por ultimo una pequeña canasta con tulipanes rosa fuerte, Iris azules y lavanda en las orillas.
Una sonrisa se pintó en mis labios y tome la pequeña canasta para aspirar el aroma a lavanda. Cerré los ojos por un momento sumergiéndome en un relajante placer.
Al abrirlos Linus se veía un poco dolido y decepcionado. Baje la canasta y la coloqué en mi regazo, permitiéndole que inundara el aire a mi alrededor con su suave y cautivador aroma.
— ¿De quién es este? — pregunte entusiasmada.
Yo me imaginaba que seguro habría sido de Elright, ¿Quién mas podría ser?
— Ese es de Shun… — espetó.
Mi sonrisa se desvaneció, me había olvidado de él. Si estoy aquí hoy es todo su culpa, ¿Por qué me plantaría así?
Apreté mis puños y sentí como mis uñas se encajaban en la palma de mi mano.
— ¿Estuvo aquí? — cuestioné, demandante.
— Si — respondió, secamente.
Presioné un poco más y mis nudillos se tornaron blancos, pensaba que de alguna manera esto liberaba aquellas emociones encontradas que sentía.
Y es que ahora ya lo recordaba… el me había persuadido a ir a aquel parque para hablar conmigo, según él para arreglar las cosas.
Todos aquellos recuerdos fluían con rapidez hasta llegar a cierto punto donde unos se amontonaban sobre otros haciendo parecer todo confuso y desalineado.
Tal parece que aun no estoy preparada para forzarme a recordar todo lo que ocurrió aquel día, por ahora lo mejor que puedo hacer es esperar a que todos aquellos recuerdos se aclaren.
Nada va a ser fácil a partir de ahora.
¿Y cuándo lo ah sido?
En eso una enfermera entró a la habitación y se sorprendió al verme despierta. Su mirada cambió a una de reproche al observar a Linus parado junto a las flores.
— Joven, ¿Por qué no avisó que la paciente despertó? Tenemos que empezar a realizar una serie de análisis para determinar su estado, lo que hizo fue muy irresponsable — reprendió indignada.
Intenté contener la risa, Linus estaba de lo más nervioso.
— Y-yo lo siento— tartamudeó.
— Ya váyase, necesito avisarle al doctor para que comencemos a examinarla — demandó.
— S-sí, con permiso. Adiós, Fabia — dijo, despidiéndose poco antes de desaparecer tras la puerta.
Con un movimiento de mano lo despedí, me permití soltar un suspiro de cansancio y tome aquella pequeña canasta en mis manos, inhalando por última vez su delicado aroma.
Volví a dejarla en la mesa con cuidado, antes de recostarme, me sentía débil y exhausta. Sonaba ridículo considerando que llevo casi tres días postrada como un vegetal viviente en una cama pero, sentía que mi energía había sido drenada casi por completo.
Dedique una última mirada al techo antes de cerrar mis ojos y dejarme llevar.
PDV de Shun
Al dejar el cuarto sentí inmediatamente aquella urgencia de regresar, algo andaba mal, quizás era solo yo.
Mi mano temblaba indecisa a centímetros de la perilla, mientras decidía si regresar o no. De vez en vez dedicaba miradas furtivas al pasillo.
Pero justo cuando creía estar seguro de lo que quería el sonido de una voz familiar me detuvo. Al voltear pude notar que mi abuelo estaba en la sala llamándome. Sabía que el que él hubiera venido hasta aquí significaba que no regresaría aquí… no hoy.
…..
Era la última clase del día, el único día de la semana en el que no me tocaba Esmeralda en las primeras horas. Y puedo decir no es necesariamente un alivio tenerla a última hora del viernes, el día en el que todos desean salir volando del salón. Sin embargo si llegarás a hacer eso y ella te viera te ganarías 10 minutos de diversión extra con ella, ¡gratis!.
Desde hace no se que tanto llevo golpeando el lápiz silenciosamente contra la paleta de mi pupitre, sin darme cuenta había adquirido el ritmo de una canción de moda.
Baje el lápiz con desesperación, yo tenía que ser el primero en verla hoy. Linus se había convertido en la molesta piedrita en mi zapato estos últimos días y en más de una ocasión le había demostrado que no era de sensatos continuar con ello.
El timbre sonó y la maestra indicó nuestra salida. Caminé velozmente, ese punto anterior a correr. Me veía tonto pero era lo más efectivo.
En una mirada de reojo pude notar que Linus hizo lo mismo, al salir del salón y llegar al pasillo comenzamos a correr, pero un gritó escalofriantemente familiar nos detuvo.
— Kazami, Claude vengan aquí. AHORA — demandó con frialdad Esmeralda.
¿Claude? No se apellida Sheen como Fabia? Qué extraño.
Nos dimos media vuelta y caminamos hacia ella, ya sabíamos la que nos esperaba.
…...
Después de un discurso de porque correr por los pasillos es perjudicial para otros y nosotros de diez minutos, cortesía de nuestra profesora, caminé rápidamente hacia mi bicicleta para llegar a la casa lo antes posible.
Al llegar solo tome un poco de dinero y deje la bicicleta, tenía que llegar antes que él, algo me decía que era importante que yo estuviera allí.
Al abrir las puertas de cristal de la sala de espera apresuré mi andar por el pasillo hasta llegar a su habitación.
Titubeé al abrir la puerta, sin embargo al abrirla por completo todo valió la pena.
Mi corazón dio un salto de emoción, dos orbes verdes dirigían su atención hacia mí. Tristemente parecía que aquel sentimiento no era mutuo, ella parecía más bien deprimida y entristecida por mi llegada.
En un parpadeo su mirada bajo e ignoro mi presencia, parecía no querer verme.
Cerré la puerta detrás de mí, preparándome para lo que viniera…
Lunes, 22 de Agosto del 2011
Tamaulipas, Mexico
8:11
ESTOY DE VUELTA :D!
Milo: ...
Yo: Ni se te ocurra ¬¬
milo: ._.
Lo siento, pero ademas de todo lo del baile y blah, blah, blah tuve que comenzar a forrar mis libros y prepararme para mi regreso a clases. Ocurrieron muchas cosas hoy que hicieron de hoy el mejor primer día, dudo que pueda ser reemplazado en un futuro... e.e. Además de llover (asi aca todo intenso y con truenos y rayos) lo cual me hizo muy feliz :3.
Bueno ya saben agradezco a todos los que comentan mi historia y la leen, me gusta como está resultando este fanfic y se que lo puedo hacer mejor, es solo cuestión de presionarme un poco más y de tomarme un poco mas de tiempo para su edición, revisión y publicación (me sentí como una periodista diciendo eso :B!).
Ustedes lo saben son mi face en el book, mi pu en el din, mi coca en cola... no espera eso no se escuchó bien ._.
Milo: *cough* naca! *cough*
: hey, :c !
Milo: :D
Ya me bajaron el autoestima para que seguir :c... ¡me ire al rincón emo! hahahha no hoy ando muy desalineda y loca :B
Milo: mas de lo normal?
: YAAA! :c
Hasta el proximo capitulo :)
-Elizabeth
