Capítulo XXI
El secreto que no pudo mantenerse oculto
Las bajas temperaturas impedían que los turistas disfrutaran de su estancia en París. Las chimeneas de las casas expulsaban humo denso blanquecino. Mathew había sacado una bufanda que guardaba en el bolso y caminaba por las calles consumiendo un pedazo de bollo caliente que había comprado en una panadería.
-Tal vez si no hubiera aceptado el dinero que me dio Monseñor Jedediah me estaría muriendo de hambre.
Estaba tan absorto en sus pensamientos hasta que sintió una pequeña mano halando su pantalón.
-¿Puedo probar tan solo un poco del panecillo que está usted comiendo? –Pregunta un pequeño-
Mathew observaba al pequeño niño con la cara sucia de carbón y sonríe, mientras le extiende el pedazo de pan que le quedaba.
-Debes tener mucha hambre, ten, puedes comértelo todo
-Gracias Señor
-¿Y tus padres?
-Trabajando Señor
-Tú no eres de aquí, tu acento es…
-Soy australiano y mis padres también
-Entiendo, dime ¿Por qué estás solo?
-Adentro hace mucho calor, así que salí a refrescarme
-dices que tienes calor, pero si está por granizar, hace mucho frío acá afuera
-la caldera es como un horno enorme
-tú trabajas en una caldera por eso tienes la cara llena de tizón
-Sí, pero ya mismo tengo que trabajar porque mi jefe es un grandulón que se enoja mucho, ya nos hubiéramos salido de ahí, sino fuera porque estamos reuniendo dinero para regresar a Australia
-Yo también necesito dinero para regresar a mi patria
-¿Por qué no viene conmigo? Ayer escuché que necesitaban una persona más
-¡Qué suerte! No pensé en encontrar trabajo tan pronto. ¡Ojala y no haya contratado a alguien más!
-seguro que no
-Mi nombre es Mathew y ¿Tú cómo te llamas?
-Eric
-Bueno, pues te sigo Eric
En
casa de los Buttman se hallaba encendida la chimenea, la joven leía
un libro junto al fuego, el fragmento era una pieza de teatro muy
conocida en el reino unido, decía lo siguiente:
Y aún añadirá:
"Con esto me despido; que igual que he muerto a mi mejor amigo
por la salvación de Roma, tengo el mismo puñal para mí propio
cuando plazca a mi patria necesitar mi muerte" (Macbeth)
-extraño ir al teatro, me pregunto si a Mary Anne, le gustaría ir está noche a la función de las 8, voy a llamarlas a ver qué opinan.
Kate se levanta y toma el auricular que se encontraba en la misma sala, sus dedos se deslizan en los pequeños agujeros que marcan los números.
-Aló, Buen Día ¿Tendría la gentileza de comunicarme con Mary Anne? Habla Kate Buttman, Ok yo espero muchas gracias.
-he dicho que no, Usted me parece un blandengue y yo lo que necesito es un hombre fuerte, no alguien que se desmaye con el trabajo pesado.
-No lo entiendo señor, entonces ¿Por qué emplea a niños tan pequeños como este? -Señalando a Eric-
-Eso, es otra cosa, a él no lo he empleado, solo acompaña a sus padres
-Por favor deme el empleo, soy una persona muy responsable y trabajadora, necesito el dinero
-No, y ya salga de aquí o lo mando echar
Mathew estaba a punto de perder la paciencia, se mordió la lengua para no decir algo impropio.
-De acuerdo no me interesa perder el tiempo, tengo que ir a buscar alguna plaza con alguien a quien si le interese mis servicios. ¡Lamento haberlo molestado! –Acomoda la bufanda de su cuello y al hacerlo se ve una medalla que cuelga en su pecho-
-¿Es usted un héroe de guerra?
El joven de cabellos oscuros alza la mirada y afirma con la cabeza.
-Estuve sirviendo de voluntario en el ejército francés, pero soy americano y deseo regresar a mi patria
-¿pero cómo es posible que Francia no lo haya devuelto a su país y más siendo usted un héroe?
-No me considero un héroe, como secuela de la guerra sufro de amnesia y no recuerdo mucho de lo que hice, ni cuando me dieron esta medalla, además me dieron por muerto y la guerra acabó hace dos años.
-Pues lamento mucho, y acepte mis disculpas, el trabajo es suyo, un sobreviniente a la guerra merece respeto y consideraciones, si mi país no le dio nada a cambio, permítame ayudarlo de esta manera, además alguien que estuvo en la guerra debe ser muy valiente y no temerle al trabajo
-¿Está usted hablando en serio?- pregunta emocionado-
-En serio muchacho
-gracias no se arrepentirá
-Muy bien pues entonces empieza hoy, que Eric te lleve a las calderas, enseguida envío a alguien para que te explique lo que tienes que hacer
Mathew entra y se encuentra con unos enormes cuartos donde se almacenaba el carbón, llamas inmensas eran alimentadas por los trabajadores quienes lanzaban enormes troncos de árboles secos, algunos hombres estaban sin camisa, otro se la habían amarrado en la cabeza, las mujeres hacían el trabajo menos pesado, como era el llevar baldes con combustibles y pasárselas a los hombres, también ellas estaban encargadas de preparar los alimentos y repartirlos.
-¿Tú eres Higgins?
-Matthew Higgins para servirle
-bien, aquí está tu uniforme, póntelo y empieza enseguida, utiliza esas herramientas que están en la esquina y no pares hasta que termines de echar esa madera ¿Entendiste? –Mientras le muestra una columna grande de troncos-
-de acuerdo, pero este uniforme no es de mi talla además está sucio
-Jajaja no me hagas reír, con qué muy delicado ¿No? A trabajar
Los que estaban escuchando echaron a reír a carcajadas, menos uno que se le acercó a saludarlo.
-Me llamo Aarón Orson, soy el padre de Eric, él me ha contado que usted fue generoso al dale un pan
-No es nada
-Para mí sí lo es, este lugar es un asco y la comida muy escasa, mi hijo no está acostumbrado a sufrir demasiadas privaciones
-¿Cómo llegaron acá?
-Unos parientes no estafaron y nos dejaron en la calle, nos quitaron lo que teníamos a base de engaños, nos garantizaron que aquí íbamos a encontrar una casa y un trabajo seguro, así que vendimos lo que teníamos en Australia y viajamos con la meta de ponernos un negocio en las riveras del Sena. ¡Pero ya ve usted donde estamos!
-¡Cuánto lo siento!
-Así es la vida, escuché que es americano
-Así es de Norteamérica
-y según lo que me ha dicho Eric también busca regresar a su tierra
-Exactamente
-¿y ya tiene donde dormir?
-Aun no
-nosotros dormimos debajo de un puente
-¡Con este frío!
-Dormimos cerca de una estación, en las veredas has salidas de aire caliente, por el subterráneo, usted sabe, el tren subterráneo.
-¡Entiendo!
-Nos sale más económico que dormir en una pensión. Si gusta puede dormir con nosotros, al menos que tenga un lugar mejor
-No, claro que no. Dormiré con ustedes gracias.
La idea de dormir en la calzada o debajo de un puente le parecía mejor que dormir con una sarta de hombres gordos que no hacían más que roncar toda la noche y que para colmo sufrían de flatulencias.
Kate continúa hablando por teléfono pero ahora tiene en sus manos el periódico, el "London Daily".
-Evelyn escucha lo que dice el periódico: "La propuesta de Stratford respetará el concepto sobre la época y el texto original en contraste con una escenografía abstracta. Antonio y Cleopatra, Hamlet, Otelo, Macbeth, La fierecilla domada, Las alegres comadres de Windsor y un Sueño de una noche de verano, son las obras seleccionadas por el grupo de teatro, dirigido por Robert Hathaway quien también participa como actor.
El reparto está integrado por Karen Claise, Emma Thompson, Alexander Bristol, Trent Morris y la actuación especial de Lord Terruce Grandchester patrocinador de dichas obras.
La temporada de estreno se llevara a cabo durante el mes de diciembre los jueves y viernes a las 20:30 horas. Durante el mes de enero, la obra estará presentándose los sábados a las 20:30 horas y los domingos, a las 18:00 horas en el "Royal Alhambra Palace"
-¿Qué te parece si vamos en grupo el viernes? Hace tiempo que no voy al teatro, además quiero saber cómo es el tal Terruce, nunca lo he visto en persona.
-Me parece estupendo
-Entonces voy a pedirle a óscar que nos acompañe
-¿tu primo?
-Si el que estaba aquí ese día, ¿Qué ya te olvidaste de él?
-no, no es eso
-Me di cuenta como te miraba
-No inventes
-Tú también lo mirabas
-Son ideas, tuyas
-Bueno, dejemos eso para otro día, entonces Óscar y yo pasamos por ti el viernes en la noche y nos encontramos con Francis y Mary Anne en la entrada del teatro.
-Está bien
Mathew llevaba al hombro un saco de carbón, todavía le faltaba 99 que meter a la caldera. La fábrica de alabastro y mármol necesitaba que las maquinarias no dejaran de funcionar por lo que habían dos turnos de trabajadores, los que empezaban en la mañana y terminaban en la noche y viceversa. El calor era intenso y el rostro blanco del joven se había tornado rojo a más de tenerlo sucio, varias veces había pasado sus manos negras por la frente tratando de secar el sudor.
Ha llegado el viernes por la noche, la Condesa de Arden viste encantadoramente un traje de terciopelo azul claro, con un breve escote, guantes blancos y bisutería de plata elaboradas con delicadas piedras resplandecientes, el cabello lo llevaba recogido en lo alto, soltando solo unos pequeños rizos dorados.
Óscar usa un esmoquin negro, con un corte preciso y elegante, la carroza los lleva hasta la casa de Evelyn, la joven es ayudada por el conductor a subir, su vestido en cambio es de corte imperio, color rojo con randas negro brillante, su cabello es sostenido por peinetas del mismo tono de su atuendo.
-Me van a envidiar esta noche un centenar de caballeros cuando me vean entrar del brazo con estas dos princesas
-¡Que galante caballero! –Le dice con una sonrisa picara Kate-
-Gracias por el cumplido –Añade Evelyn-
-No tienen por qué agradecer, solo digo lo que mis ojos ven, eso es todo
El camino se hace corto, debido a la entretenida conversación de los jóvenes, al darse cuenta ya estaban llegando al teatro en el West End en la avenida Shaftesbury. Las luces alumbran la entrada y en letras grandes y resplandecientes se encuentra el nombre de la obra y sus protagonistas, gente de la alta sociedad se saludan, otros ingresan directamente, entre los que esperan están Francis Harcourt y Mary Anne Hamilton, los jóvenes se encuentran y después de saludarse entran para ver en la bitácora el anuncio de las próximas puestas en escena. Las entradas reservadas son para las salas vip, exclusivos para las grandes personalidades, la mayoría gente rica que no deseaba ser molestada.
Pronto se acomodan en sus lugares, luces tenues rodean el ambiente, de repente se abre el telón y empieza el primer acto de "Medida por Medida de Shakespeare"
La actuación de Terry era magistral, pasaron varios minutos observando con atención, Kate pensaba en lo guapo que era el actor.
-Con razón me decía Magda que muchas chicas están detrás de él ¿Será cierto lo del romance con la actriz que lo acompaña? –Se pregunta a sí misma-
-¡La
muerte es una cosa terrible! –Terry interpretando a Claudio-
-¡Y
una vida en la vergüenza, despreciable! –Karen Interpretando a
Isabela-
-¡Sí!… Pero morir e ir no sabemos adónde; yacer en
frías cavidades y quedar allí para pudrirse; este calor, esta
sensibilidad, este movimiento, convertirse en un puñado de blanda
arcilla; esta inteligencia deliciosa, bañarse en olas de fuego, o
residir en alguna región escalofriante, de murallas de hielos
espesos; estar aprisionado, en vientos invisibles y arremolinarse,
con violencia sin tregua, en derredor de un mundo suspendido en el
espacio; o volverse más miserable que el más miserable de esos
seres que imaginan aullando pensamientos inciertos y desarreglados.
¡Es demasiado horrible! La vida terrenal más penosa y más maldita
que la vejez, la enfermedad, la miseria o la prisión puedan imponer
a una criatura, es un paraíso en comparación a lo que tememos de la
muerte.
-Sin duda alguna es un buen actor –Se decía a sí mismo-
Pronto concluyo el último acto, la gente se hallaba en los corredores haciendo excelentes cometarios sobre la obra. Los jóvenes estaban complacidos con el espectáculo que aun continuaba.
-Me pareció excepcional, el hijo del duque Grandchester es un buen actor ¿Qué piensan ustedes? –Le pregunta Kate a sus amigos-
-Sí, ¿Quién diría que un noble, participe en este tipo de eventos? –Oscar-
-Es un trabajo respetable siempre me encanto Shakespeare y el interpretó muy bien el papel de Claudio –Mary Anne-
-lo bueno es que ha servido de más entretenernos viniendo a ver la función. Los fondos recaudados son para obras de caridad.
-No lo sabía, me alegro –Francis-
-Lord Grandchester ha hecho algunas donaciones según escuché –Dice Evelyn-
-¡Ojala y no sea como esas personas hipócritas que les gusta jactarse de que ayudan a los demás! –Oscar-
-No podemos juzgar sin saber –Francis-
-Si me disculpan voy un rato al tocador de damas, enseguida vuelvo –Kate-
-Nosotros te esperamos aquí, queremos ver si salen los actores, para felicitarlos por su presentación-
-Muy bien, no me tardo
En Paris Francia, un grupo de indigentes duermen en la calle, está haciendo frio y algunos tratan de cubrirse con periódicos. Cerca de ellos se encuentra una familia que reposa sobre la calzada cercana a los conductos de aire caliente que salen de la estación del metro. Mathew o ha podido conciliar el sueño, solo piensa en que llegue el día de pago para ver si el dinero es suficiente para su regreso a América.
Mientras tanto en el Royal Alhambra Theatre, la joven condesa de Arden sale del tocador de damas y en la entrada se encuentra con Henry quien la había estado siguiendo.
-¿tú? ¿Qué haces aquí?
-Pensé que te alegraría verme
-pues te equivocas, así que con permiso, me están esperando
-no te irás, tenemos una conversación pendiente –la hala de un brazo y ella lo sacude tratando de soltarse pero es inútil, él tiene más fuerza-
-¿puedes soltarme? Me estas lastimando
-lo haré pero después que hablemos, así que vienes conmigo
-No iré contigo a ninguna parte
-tranquila, no pienso secuestrarte, iremos a un lugar donde estemos solos y nadie nos interrumpa
-he dicho que no
-No te hagas de rogar -la lleva casi a rastras hasta una suite del inmenso teatro-
Ya en la suite, Henry empieza a bombardearla con preguntas que ella se niega a responder.
-¿has venido a ver a Grandchester? ¿El francés está contigo? ¿Por qué me has mentido? ¿Quién eres en realidad?
-basta, no pienso responder a ninguna de tus preguntas, porque no tengo que rendirte cuenta de mis actos, así que déjame en paz de una vez por todas
-No te conformas con Grandchester ¿No es cierto? Ahora también quieres estar con el francés ¿Qué tienen de bueno ellos que yo no? Yo también soy de buena familia. Puede tenerte como una reina, tú lo sabes
-no me interesa tu proposición
-¿Sigues molesta? ¿Quieres probar hasta dónde puedo llegar? Tú me amas lo sé, un amor así no se acaba de un día para otro.
-estaba equivocada, eso fue solo una ilusión, ya olvídate de mi, hay mujeres de buena familia, elige una y cásate
-¿me estás hablando en serio?
-de todo corazón
-¿te enamoraste del Grandchester o del francés? Te advierto que de ser mentira lo que dijo el francesillo te vas arrepentir
-no me amenaces
-es solo una advertencia –la acerca y trata de besarla a la fuerza por lo que ella se resiste con todas sus fuerzas-
-suéltame, suéltame
-Apuesto a que si fuera Grandchester o el Francés no pusieras resistencia –le dice al oído-
-Eres un patán, un grosero ¡Te Odio! –Le da un golpe con la rodilla en su parte más sensible para salir huyendo del lugar-
-Te vas arrepentir de esto –le grita mientras se dobla del dolor-
Terry está tras bastidores cambiándose rápidamente, sale del lugar un poco acelerado, cuando Karen lo ve.
-¡Terry! ¿A dónde vas?
-Creí ver a Candy en una de las salas VIP, ya vuelvo
-Terry estás alucinando, espera
Justo en ese momento pasa un tramoyista con una pieza muy grande que impide el paso a Karen, Terry se dirigía hacia los corredores.
Kate llega corriendo a donde sus amigos y les pide marcharme inmediatamente del lugar.
-por favor salgamos de aquí –Toma de las manos a sus dos amigas y las saca corriendo de ahí-
-esperen chicas, no corran tanto –Francis-
-Mujeres ¿Quién las entiende?
En ese instante sale Terry y un par de admiradoras lo detiene para pedir un autógrafo. Karen le da alcance y más fanáticos se acercan. Mientras están firmando las tarjetas de los fans Karen habla con el protagonista de la obra.
-¿Qué pasa Terry? Candy debe estar en el barco rumbo a América, es imposible que la hayas visto aquí en el teatro
-te juro que la vi
-Dices que estaba en VIP a lo mejor se trataba de alguna chica parecida, en la oscuridad no se puede distinguir bien a las personas
-Tienes razón, si fuera ella ya me hubiera buscado
Afuera del teatro Kate y las chicas tomaban un poco de aire por la salida tan precipitada.
-¿Qué pasa Kate? ¿Por qué nos sacaste corriendo? –Mary Anne-
-hay una persona desagradable ahí dentro
-¿Ese hombre te está molestando otra vez? –Oscar-
-No tiene importancia vayámonos de aquí
-Es él, cuando venga mi tio voy a contarle todo, no puede seguir amedrentándote –Oscar-
-¿Qué les parece si para tranquilizarnos un poco y que Kate olvide ese mal rato nos vamos a tomar un café?
-Si por favor necesito algo caliente, empieza a helar –Kate-
-En el carruaje estaremos cálidos, suban por favor bellas damas –Francis-
-Gracias
Todos suben al medio de transporte y se alejan del teatro mientras en el interior Terry y Karen caminan hacia la taquilla.
-Preguntemos quien reservó esa VIP
-Señorita ¿Podría decirnos quien reservó la Suite del ala oeste?
-Si señor Grandchester, deme un minuto y le averiguo –revisando en su carpeta encuentra los nombres- bien aquí dice que las reservaciones las hizo la Condesa de Arden. Ahora los, recuerdo, era un grupo bien animado, hace un rato que salieron.
-¡Ves Terry! Fueron imaginación tuyas
-Creo que estoy verdaderamente hechizado por esa pequeña bruja pecosa
-Jajaja vayámonos al camerino
Sábado 4 de diciembre, al puerto New Yorquino ha arribado un barco procedente de Southampton, en él regresan Candy, Annie, Patty, los pequeños, Archie y Bryan.
-a pesar de que hace mucho frio el sol brilla intensamente –Candice-
-¡Qué bueno que llegamos un día antes de lo previsto! Así podemos ir a dar una vuelta por la quinta avenida ¿Verdad Archie?
-Claro Amor, pero solo un rato, recuerda que los niños tienen que dormir temprano.
-debe haber muchas cosas bonitas en vitrina –Patty-
-yo lo que quiero es comer, tengo un hambre de lobo –Dice Bryan-
-Yo también papi, quiero comer un helado gigante de vainilla –Dice el pequeño Anthony-
-Yo quiero un pastel de cerezas con jarabe de chocolate - pequeño Stear-
-hagamos una cosa, tú y las chicas pueden ir a pasear por la avenida y nosotros y los niños los esperamos en la cafetería –Archibald-
-De acuerdo –Annie-
-Pero tengan mucho cuidado por favor –Bryan-
-De todos modos no vamos a ir lejos –Candy-
El coche de alquiler los llevó hasta la quinta avenida y Archie Bryan y los niños entran en un pequeño café mientras las chicas empezaron a caminar por la calle, entraron algunos locales comerciales, vieron algunas vitrinas y compraron pocas cosas. Cada una llevaba un par de bolsas. De pronto observaron una extraña tienda llamada "Madame Pompandour"
-¿Qué venderán ahí? –Patty-
-Da miedo, mejor no entremos –Candy-
-Vamos Candy, no dirás que temes entrar a una simple tienda –Annie-
-no, no es eso, lo que pasa es que yo no creo en esas cosas –mientras les señala con un dedo lo que dice el cartel pegado en la puerta-
El cartel decía lo siguiente "Madame Pompandour, le ofrece toda clase de elixires para el amor, dinero, trabajo, se vende toda clase de amuletos e inciensos para limpiar tu aura, se adivina además el futuro"
-Entremos, siempre quise que una adivina me lea el porvenir –Patty-
-No sé, a mí también me da un poquito de miedo –Annie-
-Vamos no sean cobardes, yo tampoco creo en eso solo tengo curiosidad
-no, yo no voy a entrar si quieres ve tú Annie
-¿Por qué no quieres entrar Candy? –Annie-
-Es que la verdad yo…
La rubia había cogido cierto temor a esas cosas debido a que una adivina sacó en una de sus cartas a la muerte poco antes del deceso de Anthony, así que le traía malos recuerdos.
-Prefiero esperarlas aquí vayan ustedes
-vamos Annie, Candy no tardaremos mucho
-Yo las espero chicas no se preocupen por mi
Ambas jóvenes entran al local con un poco de timidez, la señora sale a atenderlas.
-Entre niñas que quieren que les venda ¿vienen por algún amuleto?
-No –contestan-
-Ya sé, quieren una poción de amor
-No, tampoco –dice Patty-
-Hemos venido para que le lea el porvenir a mi amiga –Dice Annie-
-Está bien, tomen asiento –Dice la Señora-
La mujer era mayor, estaba maquillada exageradamente, sobre su pecho guindaban cualquier cantidad de collares en tonos demasiados fuertes, sus dedos también portaban anillos en cada uno. Se sientan y la adivina toma la mano de Patty.
-Veo en tu vida a un hombre, es un hombre muy guapo, los años han sido benevolentes con él, regalándole un bue físico. Ha sufrido mucho porque estuvo en la guerra, pero sigue siendo bueno y generoso, le gusta ayudar a los demás, viene de un largo viaje, de un país extraño para él pero no desconocido, las sombras lo persiguen y tú eres la única que puede ayudarlo, su destino es estar juntos.
-¿Quién podrá ser? –Se sonríe-
-Pues seguro que se trata del Doctor Harris –Comenta la morena- él viene de un país extraño pues estuvo en México, y concuerda con todo ya que le gusta ayudar a los demás y según se estuvo en la guerra.
-¡Vaya! No saques conclusiones apresuradas, puede tratarse de cualquier otro
-¿y Tú? ¿No vas a querer que te lea el porvenir?
-No. Yo no
-Vamos no tengas miedo. ¿No te gustaría saber si hay un hombre en tu vida así como el de tu amiga?
-No, yo sé que hay un hombre en mi vida y ese es mi esposo
-Eres casada, con razón ¿No te gustaría saber si te engaña con otra mujer? ¿O si de pronto hay alguna mujer que te lo quiera quitar?
-Yo…
-Vamos Annie, anímate
En la calle Candy se pone nerviosa al ver a un hombre un tanto extraño en la otra esquina que la mira desde hace rato. El hombre empieza a acercarse, así que ella ingresa rápidamente a la tienda.
-¡Candy! Pensábamos que nos esperarías afuera
-Es que yo estoy… bueno quise ver como les iba
-Bien
-¡Silencio! Que me desconcentran –Pide la adivina-
-Perdón
-Como te decía, tu hombre te ama mucho, tienes dos hijos con él.
-Increíble, yo no le hablé de mis hijos
-Calla, déjame seguir viendo, estás en estado y vas a tener una hija en 8 meses más
-¿Qué?
-Vas a ser muy feliz, tu esposo recibirá una gran sorpresa por partida doble
-¿Será posible que esté esperando una hija?
-Lo es. Y tú rubia ¿No deseas que te diga tu futuro?
-No gracias
-Anda Candy, nos han salido cosas muy buenas.
-Rubia tienes un hermoso futuro, lo sé porque en tus ojos se puede leer
-Yo…
-Voy hacerlo fácil, partiré las cartas en tres y leeré solo lo que quieras saber, esto puede ser tu pasado, tu presente o tu futuro, tú eliges.
-Yo…
-Candy apúrate que nos morimos de ganas por saber
-Mi futuro –Un poco temerosa-
La mujer reparte en tres grupos los naipes y empieza a descubrir uno por uno.
-Un hombre que tu amas y te ama están por unirse en matrimonio, pero no será fácil para ustedes dos porque se presentan complicaciones.
-No, ya no quiero saber más, siempre es lo mismo
-Otro hombre que te ama con la misma intensidad va a interferir en sus planes, es un hombre que regresa de la muerte.
-¿Un hombre que regresa de la muerte? –Pregunta la rubia-
-Es extraño, nunca antes me había pasado esto. Un hombre que regresa pero que tiene relación con…otro hombre que también regresa, es raro, algo que no está muy claro, dos caminos que se cruzan varias veces, es como una especie de laberinto ininteligible. Creo que estoy muy cansada, perdónenme, no estoy bien, si regresan otro día tal vez pueda resolver este dilema. –Dice la mujer-
-Es algo incoherente lo que está diciendo –Annie-
-Ni yo mismo entiendo, las cartas nunca me habían jugado una mala pasada como está, niña rubia tu vida es como una especie de crucigrama difícil de resolver, son varios caminos, varios encuentros, el pasado vuelve como una ola salvaje que arrasa con todo, veo un espejo, eso significa que tú tienes otro yo andando por ahí, mejor cuídate mucho porque hay alguien detrás de ese otro yo, un peligro que la acecha y te acecha a ti.
-Basta, será mejor que me vaya –Candy sale enojada del local y Patty corre tras ella-
-¡Candy! Espera
-Señora gracias por todo, aquí tiene –Annie le deja un billete grande sobre la mesa y sale-
En París, los trabajadores de la fábrica de mármol están parados afuera mientras esperan que abran la caldera para empezar con sus labores. El dueño se presenta ante ellos con un rostro un poco apagado.
-Lamento tener que darles esta mala noticia, pero voy a tener que cerrar, mi cliente más importante ha decidido ya no comprar debido a la crisis financiera por la que está atravesando su país y los pocos clientes que tengo compran esporádicamente. Les pido de favor que formen una columna, se les va a reconocer por los días que estuvieron laborando.
-¡No puede ser!
-Nos quedamos sin trabajo
Mathew no puede creer lo que acababa de escuchar, unos hombres murmuraban, otros se hayan contrariados, los demás empiezan hacer columna para recibir su paga.
En New York, Candy está sentada junto a sus amigos en un café, Annie les ha contado lo sucedido con la adivina a Archie y Bryan.
-Jajaja
-¿Por qué te ríes Archibald?
-Perdón Annie, pero es que les han tomado el pelo
-Noooo, esa mujer de verdad tiene un don, me dijo que tú y yo teníamos dos hijos y yo nunca los mencioné.
-Pero si le dijiste que estabas casada, debió deducirlo; esas charlatanas se las saben todas, tratan de dar en el clavo y si se equivocan le echan la culpa a la Bola de cristal, diciendo que estaba sucia o algo así.
-A Candy le dijeron que está por casarse –Patty-
-Lógico, la mujer debió ser muy observadora y se fijó en el anillo de compromiso que lleva puesto –Archie-
-Tranquila Candy, seguramente dijo esas cosas para llamar la atención, olvida esas charlatanerías –Bryan-
-Nunca más entraré a un lugar como ese
Mathew ha recibido su paga y son unos cuantos francos insuficientes como para comprar un pasaje a América.
-¿Cómo te fue a ti? –Le pregunta Aarón-
-No muy bien ¿Y a ustedes?
-Nos faltan unos 60 francos, tal vez si pedimos limosna terminemos por reunirlos
-Me pagaron 80 francos, tengan les doy los 60 que les falta para que puedan volver a casa
-No Mathew, no podemos aceptarlos, tú también necesitas el dinero para regresar.
-Esto no me alcanza más que para pasar unas noches en una pensión, tómenlo por favor, yo buscaré otro trabajo. Háganlo por el niño, el necesita estar bien.
-Pero Mathew no…
-Vamos hombre tómalo sin temor –dice mientras deposita las monedas en su mano y hace que las empuñe-
-Dios te pague lo que haces por nosotros y te conceda mucho más
-Bien ahora tomaremos caminos diferentes, les deseo que tengan buen viaje
-Muchísimas gracias muchacho, Dios te guie y te guarde –Le dice la madre de Eric con lágrimas en los ojos-
-Gracias Mathew, voy a pedirle a Dios que te lleve pronto a América –Dice el pequeño Eric-
-Gracias Eric por ayudarme a encontrar este trabajo, al menos gané experiencia, creo que eso me servirá
-Nunca te olvidaremos
En el hospital Saint Albert, le comunican a Frederick que el señor Pearson está en coma y que tienen que esperar a que reaccione, esto puede tomar días, meses o nunca. Él se dirige hasta donde está su amo para informarle.
-Señor Conde, tenemos que prepararnos para lo peor
-No, ¿Qué? ¿Acaso nunca voy a encontrar a Sofía?
-Hay que ser positivos, por lo menos sabemos que la dejaron en un orfanato de Michigan, no estamos muy lejos
-¡Dios Ayúdanos! No puedo continuar aquí, vayámonos al hotel, dales el número de la habitación, para que nos llamen si se presenta alguna novedad.
-Como ordene señor
Candy y Patty han regresado a su departamento en Chicago, mientras los demás a la mansión Andley en Lakewood.
-Señor Archibald, hace unos días estuvo por aquí el señor Johnson dijo que quería hablar urgente con usted –Dorothy-
-Gracias Dorothy, ahora mismo lo llamo
Archie llama por teléfono a George y este le explica que los negocios marchan de maravillas, pero que necesita contarle algo más.
-Señor, tiene que ser en persona
-Entiendo, entonces nos vemos en dos horas, dame la dirección ¿Dónde quieres que nos encontremos?
Dos horas más tarde, Archie y George están en un automóvil negro y se dirigen hacia la casona, adonde acostumbraba ir la Señora Elroy.
-¿Puedes decirme de que se trata todo esto?
-Señor, será mejor que usted mismo lo vea
-Dices que la tía abuela va muy a menudo por allá
-Sí, visita a alguien
-Las salidas misteriosas tienen que ver con esto ¿Verdad?
-Así es señor
Después de varios minutos, llegan hasta el mismo lugar donde se había estacionado la vez anterior.
-¿Por qué tenemos que escondernos?
-Es un secreto que al parecer la señora Elroy no quiere que se descubra, por eso tenemos que llegar sin ser vistos
-Esto es todo un misterio
-Venga joven por acá no nos verán –Señala un camino lleno de arbustos que los conduciría a la parte trasera de la casa-
Mientras en el interior de la casa Anthony tocaba el saxofón y Soraya estaba sentada cerca de él por si se le ofrecía algo. Luego se detiene y mira a la doncella.
-¿te gusta cómo suena, Soraya?
-Es usted un artista señor
-¿Por qué me mientes? Yo sé perfectamente que te desagrada oírme tocar
-No señor
-Mírame a los ojos cuando te hablo
-Disculpe usted señor –Mientras alza la mirada-
-Jajaja
-El señor Anthony está riendo, es la primera vez que lo veo así, siempre está de mal humor y hoy… ¿Será que se está burlando de mi? –Piensa Soraya-
-dime la verdad, detestas como suena ¿Cierto?
-Sí señor, la verdad es que me molesta demasiado, perdóneme usted
-¡Lo sabía! Cuando me dejabas solo era por eso
-Sí pero no lo volveré hacer
-de acuerdo, y yo tampoco volveré a tocar el saxofón
-No, no tiene que hacerlo por mí
-No lo hago por ti, lo hago por mí, yo tampoco me soporto
-¡señor!
-Voy a sacar otro instrumento que si puedo tocar, pero antes quiero que me lleves al jardín, quiero ver las últimas rosas que quedan, parece que este invierno va a ser más frío.
-Pero señor afuera está enfriando
-Solo un rato, voy a ponerme algo abrigador
-Pero la señora Elroy me dijo que…
-No importa lo que te haya dicho ¿No querrás verme enojado?
-No señor, enseguida lo llevo
En el jardín trasero de la casona se hallaban escondidos Archie y George esperando.
-¿Qué quieres que vea?
-He estado viniendo los dos últimos días y el señor A… (George se da cuenta de lo que estaba a punto de decir pero no completa el nombre) el señor que está hospedado aquí sale todos los días a esta misma hora a practicar con el saxofón.
-¿Un señor? ¿Es algún viejito pretendiente de mi tía abuela?
-No precisamente, esperemos un poco y se dará cuenta
Soraya empuja la silla de ruedas en la que estaba sentado Anthony y mientras van en dirección al patio posterior, él pregunta:
-Soraya ¿Has escuchado tocar la Gaita alguna vez?
-No señor ¿es algún instrumento musical?
-En mi cuarto hay un retrato mío con dos jóvenes más
-¿Se refiere a una foto sonde usted está con una falda de a cuadros?
-Jajaja me has hecho reír, me has recordado a alguien, déjame decirte que el atuendo que llevo en aquella foto, no se llama falda, se llama Kilt, y es un traje típico escocés, y lo que llevamos sobre los hombros es la gaita un instrumento musical de viento, lo llevo aquí, vas a ver qué bien suena –Anthony saca la Gaita que llevaba escondida debajo de la frazada que cubría sus piernas-
Empieza a tocar una melodía, una pieza antigua muy conocida para él. Afuera Archie está impaciente, no tolera tener que esperar demasiado.
-Creo que me estoy cansando George ¿Por qué no me dices de una vez quién es?
-Espere un poco más, seguro ya sale
La melodía empieza a llegar hasta el jardín y la pueden oír claramente los dos hombres.
-Estoy escuchando una Gaita, es una Gaita no un saxofón, George alguien está tocando esa melodía ¿Pero quién? –Impresionado a la vez que se da cuenta de que George ha empezado a sonreír-
Soraya termina de empujar la silla hacia afuera y Anthony continúa con la música, los ojos de Archie se abren de par en par al ver que la persona que tocaba ese viejo instrumento era su primo Anthony Brown Andley, lágrimas empiezan a brotar de sus ojos color miel.
---------------------------------------------------------------bueno amigas, ya Archie ha descubierto la verdad ¿Qué pasará ahora? Pronto lo sabrán. Tengan paciencia. Un besito a todas y gracias por leer mi fic.
