JURASSIC PARK
CAPÍTULO VEINTIUNO: PARA VARIAR LAS COSAS
CARTMAN POV:
No le presté atención a esa maldita iguana cuando aplastó al maricón francés de Pip y seguía corriendo todo lo que mis flacas piernas daban tratando de ir a la cabeza, pero los idiotas de Alarcón y Damien me llevaban la delantera ¡Que no me estorben, pendejos!
Apenas llegamos a ese chiquero, lo primero que hicimos fue ir a lo que parecía ser el edificio principal que tenía grandes y gruesas puertas de metal algo corroídas y oxidadas.
-¡Vamos, vamos, vamos! ¡ENTREN!- nos apresuró el hippie cuando ingresamos a ella -¡Cierren las puertas, ciérrenlas!- ordenó apenas todos ingresamos y oímos el rugido de ese pollo escamoso.
Él, el cara de gárgola de Craig, la gorila de Shelli, el troglodita de Jack y el loco de mierda de Caos empujaron las puertas rugiendo del esfuerzo y ellas rechinaban.
-¡Empujen más fuerte, ahí se acerca esa bestia!- les apresuró el cachón de Damien caminando de espaldas apegando su arma a su pecho; que perfecto marica.
-¡Empujaríamos más fuerte si nos ayudaran, grandísimos inútiles!- nos exigió la puta fea de Shelli.
-¡Ayudémoslos, rápido!- la otra perra de Wendy fue a echarles una mano.
-Si la puta hippie puede ¡Yo también puedo!- no iba a dejar que esa zorra me superara y me hiciera quedar en ridículo. Si hay algo que me moleste casi tanto como que la rata judía de Kyle me esté llevando la contraria, trate de joderme de alguna forma e intente parecer mejor que yo, es que la ramera de Stan haga eso también; ¡NADIE SUPERA AL GRAN ERIC CARTMAN!
-¡No tan rápido, panza alegre!- la minoría de Alarcón y el muerto de hambre también pusieron de su parte -¡Tú también, pobre diablo! ¡Coopera!- le exigió al otro llorica que al volver en sí, frunció el ceño molesto y nos ayudó refunfuñando algunas cosas.
Cuando logramos cerras las puertas, enseguida la aseguramos con candados, cadenas, grilletes y demás soportes a la vez que volvimos a escuchar otro rugido de ese Godzilla y podíamos sentir el temblor que causaban sus pisadas.
Apenas terminamos de asegurar las puertas ¡KROM! Ese puto las embistió usando su cabezota como si fuera un ariete. La fuerza del impacto fue tan grande que las abolló y de nuestro lado se formaran unas notables marcas; no se detuvo ahí y siguió golpeando las puertas una y otra vez causando fuertes temblores a lo que todos retrocedimos apuntando con nuestras armas listos para llenarle su cabeza dura de puro plomo y volverlo coladera en caso de que rompa las puertas.
Hasta que de repente, dejó de embestir las puertas y después de unos segundos que parecían eternos, volvimos a oír otro gruñido, solo que este era más suave y ahora sus pisadas se volvían más y más lejanas.
-Se está yendo…- comentó el gorila asomándose por una ventana rota y viendo a través de su rifle.
-Qué alivio…- suspiró la rata callejera pasándose una mano por su pelo rubio.
-Es una lástima. Tenía tantas ganas de darle de comer unas deliciosas balas echas exclusivamente para él- el lunático de Caos fingió hacer un puchero negando lentamente con la cabeza.
-Pendejo de mierda…- susurró el vendedor de drogas de Alarcón viéndolo de mala manera.
-Descansemos un poco…- sugirió el vampiro de la mierdera película de Crepúsculo apoyándose en sus rodillas y respirando algo agitado. Sin dudas, es un pobre diablo debilucho.
-¡Nada de descansos! Tenemos que buscar los materiales necesarios para reparar el bote y regresar con los demás lo más rápido posible- nos apresuró del Boy Scout.
-Solo un descansito y ya…- la minoría se estaba sobando su hombro lastimado. Otro debilucho.
-Descansen si quieren, grandísimos inútiles. Nosotros no vamos a desperdiciar ni un segundo más ni a flojear como ustedes- el cavernícola tampoco le dio más vueltas al asunto.
-Para ti es fácil decirlo, cabeza de alcornoque. Ya que no tienes un agujero sangrante en tu hombro- el puto latino se molestó por haberle dicho sus verdades en la cara.
-Excusas, excusas. Es la única defensa que tienen los débiles y cobardes que no saben hacer nada por sí mismos- no pude evitar reír por lo que el lunático dijo.
-¿Eso crees? Ser flojo e irresponsable no es sinónimo de cobardía y debilidad ya que en caso de que no lo sepas, yo he puesto de mi parte desde que llegamos a este lugar… qué es más de lo que se puede decir de alguien que se la ha pasado todo el tiempo tirado haciendo nada y durmiendo como un verdadero holgazán e inútil- enseguida solté un ¡HUY! Cuando la minoría dijo eso ya que dio justo en el clavo, cosa que encabronó al otro demente que de nuevo se le formó una vena.
-Sigue provocándome, así la satisfacción de reventarte a golpes, será mayor- su sonrisa torcida estilo maniático de película de horror intimido a todos, excepto a mí por supuesto, y al otro degenerado y de nuevo ambos se vieron fijamente a los ojos.
-¡MALDITA SEA!- gritó el hippie ya molesto y exasperado -¡Por todos los cielos! ¿Acaso ya se les olvidó en la situación en la que nos encontramos? Podrán matarse a golpes todo lo que quieran cuando consigamos salir de la isla ¡Pero si no cooperan ninguno saldrá con vida de aquí!- como siempre, trató de ser la "voz de la razón". Solo trata de aparentar madurez como siempre lo hace.
-Pues ya quiero salir lo más rápido de aquí para poder zanjar este asunto- el anormal de pelo rubio aumentó su perturbadora sonrisa.
-Hay te espero, loco de mierda- ya quiero ver como Caos le saca su asqueroso y latino relleno a la minoría cuando los dos se batan a duelo. A pesar de que los detesto a los dos, el marica de Butters en el estado en el que se encuentra, es como una máquina de patear culos casi indetenible.
-Déjense de tonterías, par de mojones, y busquemos lo que hemos venido a buscar- ahora fue la neandertal de Shelli quién los apuró.
Cuando nos aseguramos de que ese bocón se hubiera ido y de que no habían más lagartos cerca, comenzamos a explorar todo ese basurero. Como era de esperarse, el montón de chatarra que había a nuestro alrededor no servía para nada y ni hablar de las avionetas que estaban hechas tan mierda que se devastarían con tan solo una pluma cayéndoles encima.
-¡Aquí no hay nada que nos sea útil!- la orangután pateó un tornillo mandándolo a volar.
-No es como si pudiéramos encontrar cosas para reparar un bote en este hangar para aviones- ironizó al llorón de Damien también pateando un trozo de metal.
-Entonces este puto viaje en dónde arriesgamos nuestros pellejos fue en vano- se quejó el rostro de piedra de Craig bastante molesto.
-No diga eso. Solo fíjense en lo que encontramos, como… este…- el puto latino, como siempre, tratando de encontrar el lado bueno de las cosas -¡Como los vehículos! Al menos no tenemos que regresar a pie con los demás y conseguimos combustible para el bote- se refirió a unas cuantas motos y un Hummer que hallamos y a gasolina para botes ¿Qué hacía esto en este lugar?
-¿Y qué? Con eso no podremos reparar el bote- Tucker manteniendo su "gran optimismo".
-Al menos de que de alguna manera milagrosa podamos ponerle alitas al bote e irnos volando pasando por el arcoíris- comentó el degenerado de forma burlona. De nuevo la minoría lo vio molesto y no fue el único ya que el pulgoso, el hippie, la gorila y el mastodonte también lo vieron de esa forma, mientras que yo y el cuernotes reímos un poco.
-Esperen… alas… bote… ¡Por supuesto! Tenemos lo que necesitamos para reparar el bote- todos vimos fijamente a la loba en celo de Wendy dijo eso -¡Solo fíjense! Podemos coger las alas de los aviones y usarlas como parches para tapar los huecos y hendiduras del bote- nos explicó.
-¡Oye! Estaba a punto de sugerir lo mismo- se quejó el anormal de Alarcón.
-¡Bien pensado Wendy! ¿Cómo es que nunca se te acaban las ideas?- el hippie la felicitó como todo buen lambiscón que es a lo que ella sonrió algo cohibida. De seguro se cree la gran cosa.
-Se nota que eres más que una simple cara bonita con el cuerpo de una adicta a cirugías plásticas, lindura- yo estaba a punto de reventar a carcajadas cuando el orate le dijo esto; cosa que a ella y al amante de la naturaleza no les gustó para nada -entonces ya saben que hacer, muchachos.
-Claro, como lo diga o gran señor- le dijo sarcástico el puto latino, pero él en vez de molestarse como antes, sonrió de medio lado tomándoselo como un alago.
-Comencemos cuanto antes- interrumpió el grandulón cabeza dura para que no siguiera jodiendo.
Con unos sopletes que habían en este basurero, cortamos las alas que estuvieran en las condiciones menos decadentes y las subimos en una carretilla que amarramos al Hummer. Así que sin perder más tiempo, nos dispusimos a irnos; los dos hippies juntos en una moto, el mugroso y el idiota de Craig también en una moto, el lunático decidió ir solo en una de ellas y el resto íbamos en el Hummer que es conducido por la puta fea y yo por supuesto manejaba la gran ametralladora que había encima de él listo para hacer carnitas a cualquier cosa que nos intente joder de alguna manera u otra.
El viaje se estaba tornando aburrido, tanto así que el inútil y estorboso de Alarcón se había puesto a dormir y el otro huevón de Damien también estaba que se dormía, lentamente cerraba los párpados y cuando su cabeza caía, enseguida se despertaba.
-Que aburrimiento- me quejé para luego bostezar. Estar rodeados de tantos inútiles que lo único que saben hacer es dormir como unos cuadripléjicos hace que también me entre algo de sueño.
-Pues aprovecha el momento. Ya que cuando esos fenómenos de nuevo estén tras nosotros, no habrá tiempo para aburrirse y dormirse- me espetó el gorila que limpiaba su rifle con un trapo.
-Cuando eso ocurra, yo estaré más que listo- aseguré sujetando con fuerza mi potente arma.
-Será mejor que te alistes, gordópilo ¡Ya que en frente de nosotros hay una de esas cosas!- la puta fea señaló hacia adelante a uno de esos Velo como se llamen que se nos acercó corriendo.
-¡CARAJO!- enseguida le apunté y comencé a dispararle justo cuando él saltó para tirársenos encima y logré partirlo a la mitad en pleno aire a lo que ambas partes pasaron a nuestros lados salpicándonos con su inmunda sangre.
-¡¿Pero qué mierda?!- la minoría enseguida se despertó alterado. No sabía si por el sonido de los disparos o porque el líquido rojo le cayó encima.
-¡Nos atacan, así que muévete inútil!- como lo ha hecho antes, el grandulón lo apresuró -¡¿Lo vieron todos?!- le preguntó a los que iban en las motos.
-¡Claro que vimos eso! No estamos ciegos- el rostro de ladrillo le mostró el dedo medio.
-Entonces ya saben que hacer ¡Prepárense para repelerlos!- nos advirtió el hippie.
-Siempre he querido practicar tiro al blanco montando en una moto a toda marcha- comentó el psicópata sonriendo de medio lado sin mostrar ni un solo rastro de preocupación.
Como pasó la última vez que andábamos en moto, esos pollos gigantes corrían a nuestros lados rodeándonos e intentaron acercársenos ¡Pero ajá! No contaban que yo las podría llenar de plomo y despedazarlas como lo hice con el primero. En el pasado los idiotas de Alarcón, Stan, Kenny, Caos y hasta el judío han sido líderes y le han salvado el pellejo a más de uno; así que por cuestión de lógica yo, el gran Eric Theodore Cartman, ¡Seré el que los salve a todos en esta ocasión para que así todos se den cuenta de que yo soy el más cojonudo de todos!
-¡TAC-TAC-TAC!- ¡Mierda! Se le acabaron las balas a mi ametralladora ¡No sirve esta porquería!
-¡Mojón, agáchate!- me ordenó la perra fea. Cuando miré hacia adelante vi un troco, así que enseguida me arrodille esquivándolo, pero reventó la ametralladora que cayó al piso ¡MALDITA SEA! ¡Sin eso no podré demostrar que yo soy el más cojonudo de todos!
-¡¿Qué vamos hacer para deshacernos de estas cosas otra vez?!- preguntó desesperado el muerto de hambre disparando su arma lastimando a unos cuantos, pero no los hacía caer.
-Estamos relativamente cerca del bote y de los demás ¡Tenemos que perderlos para que no nos sigan hasta ahí!- la puta sabionda se estaba desesperando.
-¡¿Pero cómo?!- quiso saber el cabeza dura apuntando con su arma y de un disparó, le voló el coco a una de esas malditas alimañas.
-¿Qué tal si nos dirigimos hacia esa manada de dinos de cuello largo?- el demente, que no parecía tener rastros de preocupación alguna, fijó su vista en un grupo de esos lagartos con cuello de vergas muy grandes -si vamos hacia ellos tal vez perdamos a estos mini carniceros.
-¡Bien pensado, Caos!- el pobre diablo marica de Damien lo apoyó totalmente.
-¡¿PERO QUÉ MIERDA ESTÁN DICIENDO?! ¡¿Acaso ya se les olvidó lo que le ocurrió a Token por esa clase de idea tan estúpida y suicida?!- el odioso de Craig estaba en total desacuerdo con esa idea.
-Deja de ponerte llorica, Craig, y vamos hacia allá- el degenerado emprendió rumbo hacia ese sitio.
-¡ESPERA!- le llamó su puto primo que le indicó a la ogra que lo siguiera a pesar de nuestras protestas ¡Van hacer que nos maten maldita sea!
Todos nos dirigimos hacia las grandes bolas de carne con patas, incluyendo Craig que lo hizo de a regañadientes, mientras que los avestruces escamosas nos pisaban los talones. Al llegar hasta ellos, se nos quedaron viendo fijamente, pero cuando se dieron cuenta de la presencia de sus primitos enseguida entraron en pánico y empezaron gritar y huir por sus vidas; no eran tan rápidos como los que causaron la muerte de mojigato de Gary debido a que son mucho más grandes, pero teníamos que ser cuidadosos y evitar que nos aplasten como si fuéramos huevos.
Los que estaban conmigo pasamos por debajo de la cola de uno de ellos que casi nos golpea, otro se paró en dos patas levantando sus extremidades delanteras y estas al dar contra el suelo, lo estremeció con violencia y por poco aplasta al mugroso y a Tucker, el loco de mierda pasó entre las piernas de otro exclamando de forma divertida: "¡ORTO!" el hippie hizo que su moto saltara en una roca y voló pasando por encima de la cola de otro de esas cosas que casi los golpea y al aterrizar casi pierde el control de su vehículo.
-¡Conduce bien perra estúpida o nos van aplastar!- exigió al cornudo a la troglodita ya que esta golpeó la pata de una Iguanazillas con el lado izquierdo de nuestro vehículo.
-¡Vuelve hablarme de esa forma grandísimo hijo de puta y te saco la mierda!- ella lo amenazó para luego girar a la derecha esquivando la pata de otro dino, pero la carretilla golpeó contra ella y casi se vuelca sacudiéndonos mucho.
-¡CUIDADO PUTA! ¡Si perdemos la carretilla perderemos los materiales para reparar el bote!- ahora fui yo quién le advirtió para que luego girara a la izquierda consiguiendo el mismo resultado.
-¡Y lo peor es que los velociraptores nos siguen persiguiendo!- la minoría, que había estado filmando en todo momento, señaló hacia atrás a los pollos sin plumas que seguían tras nosotros.
-¡Entonces dispárenles, grandísimos pendejos!- nos ordenó la cavernaria para luego dar otro giro.
Abrimos fuego, pero entre todo el caos que se formó debido a los cuellos largos, apenas podíamos darles a nuestros perseguidores ya que accidentalmente le disparábamos a los grandes. Malditos estorbos de mierda, parece que ni siquiera sienten el dolor de las balas.
-¡Debemos hacer algo para perderlos! Ya casi estamos llegando a los límites de la manada- el hippie señaló el bosque delante de nosotros.
-¡¿Y qué podemos hacer?! Esos malditos están tan enfocados en ir tras nosotros que ni le prestan atención a los grandulones ¡Ni aunque alguno de ellos estuviera tirado en el piso moribundo los haría olvidarse de nosotros!- el cachón se exasperó y volvió a disparar.
-¡UN MOMENTO! ¡Eso es justo lo que tenemos que hacer! Tenemos que lograr herir a uno de esos enormes monigotes y que caiga al piso agonizante para que los Raptores se enfoquen en él y se lo coman. Serán supuestamente algunos de los animales más inteligentes que han existido, pero siguen siendo animales y se dejaran guiar por su instinto- no puedo creer lo que acabo de escuchar ¡Al loco de remate se le ocurrió una buena idea! Ya era hora de que en verdad nos fuese útil.
-¡Bien pensado! ¿Pero cómo lograremos herir a uno de esos saurópodos para que caiga?- quiso saber el mugroso para que luego su parejita esquivara un golpe de cola.
-¡Jack, dispárale a ese en una pata!- en loco señaló a uno de ellos que no parecía verse bien, en realidad tiene pinta de estar viejo y enfermo; esta hecho totalmente mierda.
Así que él le apuntó, y a pesar del movimiento del Hummer, ¡BANG! Le disparó en la pata derecha delantera atravesándole la rodilla o el codo o lo que sea haciendo que cayera de bruces el piso justo detrás de nosotros aplastando a uno de los Raptores y empezó a retorcerse gritando de la agonía; pobre infeliz, hace más bulla que la puta madre de Kyle cuando se la cogen.
Para nuestra suerte, pasó justamente lo que el loco dijo, los avechuchos al verlo así de vulnerable enseguida se le tiraron encima, lo empezaron a rasguñar violentamente sacándole enormes chorros de sangre que salpicaron por todos lados, le arrancaban con salvajismo grandes pedazos de carne y parecían deleitarse con el dolor y sufrimiento que le causaban.
-Dios… pero que horrible…- susurró la puta hippie cuando todos nos detuvimos cerca del bosque y éramos testigos de ese acto; no le veo lo malo.
-Es así como funciona el mundo animal. Los depredadores van tras los heridos, enfermos y viejos para comérselos dejando solamente a los sanos para que sus genes pasen a las siguientes generaciones; es el eterno y aburrido ciclo sin fin- comentó la minoría que seguía filmando.
-Hasta que al fin estamos de acuerdo en algo- lo apoyó el marica de Caos sonriendo un poco.
-Mejor pongámonos en marcha y volvamos con los demás para reparar el bote antes de que esas cosas de nuevo enfoquen su atención nosotros- sugirió el pulgoso.
-¡BRUA!- escuchamos a lo lejos un rugido que nos alteró a todos.
-Ese rugido… ¿Le pertenece a…?- el lame culos de Stan reconoció al dueño.
-¡Vamos rápido! Puede que los demás estén en un grave peligro- apenas la minoría dijo esto, todos de nuevo volvimos a andar. Maldición, de haber sabido que tendríamos que movernos de un lado a otro como canicas siendo agitadas dentro de un tarro, me habría quedado con el resto.
KYLE POV:
Veía el flujo del río y como algunas cosas en él como ramas o pequeños troncos eran arrastradas por la corriente. Como desearía que los problemas se resolvieran así de fácil, que solamente se dejaran llevar por la corriente y nunca volverlos a ver; pero desgraciadamente las cosas no son así y tenemos que afrontarlos lo mejor que podamos.
Teníamos cerca el gran cadáver sin cabeza de allosaurio que fue asesinado por Caos, su olor es tan repugnante que a más de uno de nosotros estaba a tan solo un pelo de vomitar todo nuestro contenido estomacal. Ese no era el problema, el verdadero problema es que su insoportable hedor podría atraer a otros dinosaurios carnívoros.
De momento los únicos animales que se daban un festín que su cuerpo eran las moscas y algunas alimañas sin mayor importancia, incluyendo el Compi de Karen que comía como si no hubiera ningún mañana, cosa que a ella y a Ike les daba risa. Pero algunos estaban bien lejos de poder tener una sonrisa en la cara; no por el animal muerto, sino por a los que hemos perdido, las chicas por Sally y Red, Nicole por Token y así sucesivamente.
Vi como Mark se acercó a los hermanitos de Jack y se sentó junto a Brittany, creo que le preguntaba cómo se sentía. No es ningún secreto que él está tras ella desde hace dos años y que ha intentado "cortejarla" de varias formas ganándose varias golpizas por parte de Jack; pero parece que ahora si está mostrando un genuino interés hacia ella; solo espero que por su bien no solo se esté aprovechando de la situación ya que de ser ese el caso… bueno, ya es obvio que pasa.
Cuando los cocodrilos trataban de acercarse, les disparábamos unas cuantas balas para ahuyentarlos; lo que menos necesitábamos ahora era que vinieran a molestarnos.
-Espero que Wendy y los que están con ella se encuentren bien…- escuché a Bebe, que miraba hacia el cielo sobándose su pierna herida para luego soltar un suspiro.
No sé por qué lo hice, pero algo dentro de mí hizo que me levantara, fuera hasta ella y me sentara a su lado; pero estaba tan metida en sus pensamientos que ni se percató de mi presencia. Antes de decirle algo me le quedé viendo fijamente de arriba abajo y cuando mis ojos se posaron en su linda boca, no pude evitar soltar un suspiro y deseando poder…
-¿Kyle? ¿Qué pasa?- volví en mí mismo cuando ella me hablo. ¿Qué fue lo que me pasó?
-Yo… solo quería ver cómo te encontrabas- me sentí un completo estúpido al haberle dicho esto ¡Es obvio que ella no se encuentra bien y sigue afectada por las muertes de sus amigas! Y bastante preocupada por la novia de mi mejor amigo.
-Pues no muy bien… tengo miedo de que Wendy muera al igual que Sally y Red. Si perdiera a mi mejor amiga… ¡No sabría que hacer!- quise darme una patada ¡Solo la preocupé más de lo que ya estaba! Soy un perfecto imbécil.
-No digas eso, Bebe. Sabes muy bien que ella es muy lista y fuerte, además esta con Stan y los demás; nada le va a pasar- traté de reconfortarla poniéndole una mano en el hombro.
-Eso espero… eso espero…- no pude hacerla sentirse mejor, así que quise decirle otra cosa.
-¡HI-HI!- el Compi de Karen empezó a chillar y rápidamente fue hacia ella en busca de protección.
-¿Pasa algo, Compi?- le preguntó caminando de espaldas mirando a todos lados. Lo mismo hacíamos nosotros ya que estaba a punto de ocurrir algo muy malo.
-Prepárense para cualquier cosa, chicos- nos advirtió el piloto sujetando con fuerza su arma.
De repente unas grandes sombras volaron encima de nosotros a lo que miramos hacia arriba para ver de qué se trataba, pero el sol no nos permitía ver bien.
-¿Acaso serán pájaros o alguna especie de…?- estaba preguntando mi hermano llevándose una mano a la frente para poder enfocar su visión.
-¡SHIA!- pero para la horrible sorpresa de todos nosotros ¡Un pterodáctilo descendió y con sus patas lo atrapó llevándoselo volando!
-¡IKE!- gritamos mamá, papá, yo y sus amigos al mismo tiempo.
-¡MI BEBE!- mamá cogió un arma y enseguida fue tras él.
-¡VAMOS RÁPIDO!- yo también cogí una y los seguí a pesar de las protestas del piloto que decía que nos detuviéramos ¡Que se vaya a la mierda!
Los únicos que nos acompañaron fueron papá, Mark, Gregory, Karen, Ruby y el señor Marsh que llevaba su cámara. El maldito lagarto alado volaba cerca de la orilla y no muy alto, tal vez le debe resultar difícil poder mantenerse en vuelo con un humano en sus garras.
-¡SUÉLTAME, SUÉLTAME!- Ike trataba de soltarse retorciéndose ¡No debe hacer eso ya que podría caer a una muerte segura!
-¡Resiste hijo, estoy contigo!- mamá comenzó a disparar tratando de darle al desgraciado.
-¡Detente, mamá! Si sigues disparando de esa forma podrías darle a Ike- la detuve para que no siguiera haciendo esa locura.
-¡Hay que hacer algo para salvarlo!- papá también estaba a punto de perder la compostura.
El arma que cogí tenía mira, así que debía esperar el momento oportuno para dispararle a esa cosa para salvar a mi hermanito. Cuando pasó por encima de los árboles, era el momento de actuar ya que Ike podría caer encima de ellos en vez de dar contra el suelo.
-Dios por favor… guía correctamente mi mano para poder rescatar a mi hermano- dicho esto, comencé a apuntarle al reptil y después de unos eternos segundos, jalé el gatillo.
-¡BONG!- de un solo tiro, maté a ese condenado animal que después de soltar un chillido cayó en picada al igual que Ike que también gritó y mamá de nuevo exclamó su nombre.
Nos adentramos al bosque y lo único que vimos en el suelo era el cuerpo del pterodáctilo, pero no había rastros de mi hermanito ¡¿En dónde rayos cayó?!
-¡IKE, IKE! ¡¿EN DÓNDE ESTÁS?!- preguntó mamá desesperado viendo a todos lados.
-¡Aquí arriba!- por suerte mi táctica funcionó ya que él cayó justamente en las ramas de un árbol.
-¡¿Estás bien hijo, no te lastimaste?!- le preguntó papá.
-Me lastimé un poco la pierna derecha, pero no es nada grave, no se preocupen. ¿Pero cómo voy a bajar de aquí?- vio de un lado a otro buscando alguna forma de poder bajarse.
-¡Solo salta a mis brazos, hijo! ¡Te detendré!- le ofreció mamá extendiendo sus brazos. En cierto sentido eso es algo bastante gracioso.
Él no estaba muy seguro de eso, pero como no había más opción, decidió correr el riesgo y saltó de la rama en la que estaba y cayó en los brazos de nuestra madre que lo atrapó sin problemas.
-¡Mi dulce niño! No sabes lo preocupada que estuve por ti- sin perder tiempo alguno, lo empezó a besar por toda la cara avergonzándolo mucho a lo que todos reímos.
-Muy bella escena, pero regresemos con los demás cuanto antes- nos sugirió Stomper.
-¡JIA-JIA!- otra vez el Compi de Karen comenzó a chillar acurrucándose a ella.
-Genial ¿Y ahora qué?- preguntó Ruby, que a pesar de su aparente tono neutro, por dentro estaba tan asustada como el resto de nosotros y luego de escuchar y sentir unas pisadas…
-¡BRUAM!- unos árboles fueron derribados por el mismo espinosaurio que vimos ayer en la tormenta y que iba a pelear contra ese T-Rex.
-¡MIERDA! Gritamos casi todos al mismo tiempo y sin perder tiempo alguno comenzamos a correr.
No podíamos correr directamente hacia el bote ya que él nos seguiría hasta ahí y nos mataría a todos, así que primero debíamos perderlo y para eso corríamos entre los árboles con la esperanza de que estos lo frenaran, pero a pesar de sus grotescas heridas era capaz de derribar a muchos de ellos como si fueran castillos de naipes.
-¡Mátenlo, mátenlo!- Mark y yo disparábamos hacia atrás apenas hiriéndolo un poco.
-¡Que alguien haga algo para deshacernos de esa cosa!- mamá corría cargando a Ike ya que la herida que él tiene no le permite correr bien.
Hasta que tropezó con una roca cayendo duramente contra el suelo a lo que esa bestia enfocó toda su atención en ella y Ike.
-¡MAMÁ, IKE!- enseguida fui a ayudarlos, parece que ella se lastimó mucho al caer.
-¡KYLE! Coge… coge a tu hermano… y llévatelo rápido- me pidió extendiéndomelo.
-¡¿QUÉ?! ¡No te voy a dejar aquí!- no podía creer lo que ella me estaba diciendo.
-¡QUE TE LO LLEVES!- me gritó empujándonos -por favor… cuida siempre a tu hermanito y no permitas que muera por culpa de estos monstruos…
Fue lo último que nos dijo nuestra progenitora para que enseguida el Espino la atrapara con sus grandes garras y se la llevara a sus fauces comiéndosela a mordidas y su sangre nos salpicó a ambos que nos quedamos en shock.
-¡MAMÁ!- gritamos Ike y yo al mismo tiempo.
-¡No se queden ahí y muévanse!- nos apresuró Mark. Así que derramando enormes lágrimas de tristeza, ira e impotencia, apegué a mi hermano a mi cuerpo y comencé a correr alejándonos de ese… de ese… ¡MALDITO HIJO DE PUTA!
Capítulo veintiuno de esta historia, completado el 11/06/2015.
¡TARARARAN! ¡TARARARAN! Estoy totalmente seguro de que nadie se esperó que la siguiente en morir fuera la neurótica y sobreprotectora madre de Kyle, que gran sorpresa ¿Cierto? pero por algo le puse ese título a este capítulo XD
Hice eso porque me di cuenta de que hasta el momento, TODOS los que han muerto por culpa de los dinos han sido los jóvenes y ninguno de los adultos ha salido perjudicado de alguna; es por eso que le hice este pequeño giro a las cosas.
Y como estamos en temporada de dinosaurios gracias a Jurassic Word, espero que más personas vengan a ver esta historia para que se deleite con las encarnizadas peleas de los dinos y las diferentes muertes de los personajes ¿Pero ahora quién será el siguiente en morir? Pues ya saben cómo yo, totalmente impredecible y cualquiera puede estirar la pata… incluyéndome :O
